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Calendario Sagrado año 2018-2019: Nehemías, reconstructor de muros y voluntades

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Una vez un prominente industrialista señaló que la historia de la humanidad es el recuento de los logros obtenidos por las masas humanas bajo la dirección de sus líderes.

Luego Nehemías les contó acerca de los milagros que hasta entonces Dios había hecho en la obra, por lo cual se dieron cuenta que contaban con un líder lleno de una fe viva. Como resultado, también el pueblo se llenó de fe y entusiasmo.

Evidentemente, el asesinato era una constante amenaza para los reyes, por eso uno de los métodos más eficaces para realizarlo era envenenando la comida y bebida de los monarcas.

Y luego que Nehemías contó con el permiso del rey, éste preguntó a Nehemías, “¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás?  Y agradó al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo”.

Tan pronto comienzan a edificar el muro, los adversarios se burlaban y se mofaban de ellos. Más tarde, amenazaron con atacarlos.

La verdadera grandeza de Nehemías se destaca en el capítulo 5 de su libro. Una de las razones por las que los judíos todavía estaban en extrema pobreza, era la opresión que los sometían sus antiguos mandatarios.

Nehemías era un gobernante valeroso. Nunca trató de satisfacer sus propios deseos, ni siquiera los de su pueblo. De forma valiente y decidida  se dedicó por completo a la realización de lo que Dios deseaba que fuese hecho.

Tan pronto como quedo acabado el muro de Jerusalén, Nehemías colocó las puertas y tomó medidas para proteger la ciudad.

Los judíos necesitaban estar bien con Dios si deseaban prosperar como nación. Su interés en las realidades espirituales les guió a solicitar de Esdras, la lectura de la Ley.

El capítulo 9 hace un recuento de la historia de los israelitas y brinda un preludio apropiado para el compromiso que tendrá lugar en el capítulo 10.

Habiendo aprendido las lecciones del pasado, los judíos renovaron su compromiso. Con su nuevo espíritu de unidad y de orgullo nacional, los judíos hicieron convenios de casarse solamente con gente israelita

El trabajo iniciado por Nehemías cuando empezó a tomar censo de la población (7:5-60), podía continuar ahora.

El capítulo anterior se cierra con un recuento de los pueblos y villas que rodeaban a Jerusalén y que pertenecían a las tribus de Judá y Benjamín.

Durante los once años y medio restantes del gobierno de Nehemías, todas las cosas habían marchado bien.

En las manos de Dios, el gobierno es una maravillosa bendición que trae consigo paz, orden, bondad y seguridad para todos sus súbditos.