Recursos para los miembros de la Iglesia de Dios Unida

Cuarto Mes: Contra la acepción de personas

Usted está aquí

Cuarto Mes

Contra la acepción de personas

En el segundo capítulo de su epístola, el apóstol Santiago enfatiza la importancia del trato justo y equitativo hacia los demás, porque en la iglesia no debe existir favoritismos haciendo acepción de personas y si de todas maneras se lo hace, entonces tarde o temprano vendrán las consecuencias (Santiago 2:1-13 Santiago 2:1-13 [1] Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. [2] Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, [3] y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; [4] ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? [5] Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? [6] Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales? [7] ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros? [8] Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; [9] pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores. [10] Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. [11] Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley. [12] Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. [13] Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Los miembros de la iglesia deben practicar una fe activa que vaya acompañada de obras de obediencia, puesto que esta es la fe que salva (Santiago 2:14-26 Santiago 2:14-26 [14] Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? [15] Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, [16] y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? [17] Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. [18] Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. [19] Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. [20] ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? [21] ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? [22] ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? [23] Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. [24] Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. [25] Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? [26] Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Santiago muestra una ilustración del favoritismo que, a toda costa, debe ser evitado en las congregaciones de la iglesia.  En su propio estilo, Santiago escribe: “Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís:  Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre:  Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales? ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros? Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura:  Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores” (Santiago 2:1-9 Santiago 2:1-9 [1] Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. [2] Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, [3] y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; [4] ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? [5] Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? [6] Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales? [7] ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros? [8] Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; [9] pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Es decir, juzgar de acuerdo a las apariencias, es pecado (Santiago 4:9 Santiago 4:9Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
), porque venimos a ser jueces con malos pensamientos. Por eso nunca debemos hacer distinción entre pobres y ricos. Santiago nos da cuatro razones fundamentales para qué el cristiano actúe siempre con amor: (1) Debemos actuar con imparcialidad, dando prioridad a las cualidades internas de cada persona; (2) El amor que brindamos a los miembros se encuentra en armonía con el propósito de Dios, (3) Porque el amor se encuentra directamente relacionado con los diez mandamientos y (4) Debemos entender que el amor guarda relación con el juicio venidero. Pablo afirma en Romanos 2:11 Romanos 2:11porque no hay acepción de personas para con Dios.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
“que no hay acepción de personas para con Dios.” En cada caso en que aparecen estas expresiones, lo que sigue es una enfática exhortación respecto al buen comportamiento. Santiago une el afecto fraternal con la firmeza pastoral de manera muy acertada. Su exhortación tiene relación con la enseñanza pura y sin mancha que aparece en el capítulo 1:27, donde también nos exhorta a cuidarnos del mundo. Nosotros debemos estar agradecidos porque estas cosas no ocurren en la iglesia de Dios, porque además la enseñanza proviene del Antiguo Testamento (Levítico 19:15 Levítico 19:15No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
); y también para la segunda generación de israelitas, Moisés lo registró en Deuteronomio 1:17 Deuteronomio 1:17No hagáis distinción de persona en el juicio; así al pequeño como al grande oiréis; no tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios; y la causa que os fuere difícil, la traeréis a mí, y yo la oiré.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
. Además Proverbios 14:21 Proverbios 14:21 Peca el que menosprecia a su prójimo; Mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
afirma: “Peca el que menosprecia a su prójimo, más el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado.” No debemos olvidar quienes somos y de qué manera vinimos a ser miembros del cuerpo de Cristo. El apóstol Pablo nos lo recuerda de esta manera: “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios;  y lo débil del mundo escogió Dios,  para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia“ (1ro Corintios 1:26-29 1ro Corintios 1:26-29 [26] Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; [27] sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; [28] y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, [29] a fin de que nadie se jacte en su presencia.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Ninguno de nosotros merecíamos haber sido escogidos porque éramos pecadores, pero Dios en su infinita misericordia nos llamó para que seamos portadores de gloria en su Reino, tal como afirma Apocalipsis 21:24 Apocalipsis 21:24Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
que dice “que los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella”. También sabemos que fuimos llamados y escogidos fuera del tiempo, es decir, antes de la fundación del mundo, con un propósito santo (Efesios 1:4 Efesios 1:4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Por esa razón el apóstol Pablo escribe: “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2do Corintios 8:9 2do Corintios 8:9Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.
La Santa Biblia Reina-Valera (1960)×
). Por eso, la ley del amor al prójimo se aplica a los pobres y ricos.

Tamuz