La humanidad ha creado muros para protegerse de amenazas externas durante muchos años; bajo el riesgo de aislarse de sus aliados
Las experiencias que conforman nuestra vida, tienen implicaciones de mayor alcance del que podemos ver a simple vista; como cristianos no vivimos por vivir, sino que buscamos crecer y dar frutos.
El mensaje entregado a la Iglesia de Éfeso, puede servirnos para aclarar la expectativa que Cristo tiene de aquellos a quienes ha llamado a obedecerle.
Seguir a Jesucristo significa obedecerle y buscarlo por los motivos correctos; no por egoísmo, sino por amor a él
La memoria da forma a quienes y cómo somos. Nuestro pasado personal es inmensamente importante, pero también la historia que nos precede ¿Qué hemos aprendido de ella?
El rey David es un ejemplo de un varón conforme al corazón de Dios. ¡Aprendamos de su ejemplo para que el Eterno nos reconozca igual que a él!
¿Cuánto apreciamos el sacrificio de Jesucristo? ¿Estamos conscientes del papel que éste juega en nuestra salvación? Más aún, ¿haremos nuestra parte para ser parte de la familia de Dios?
Para que el sacrificio de Cristo tenga su efecto purificador en nuestras vidas, debemos cumplir nuestra parte de dar la espalda al pecado.
Si uno se presenta a sí mismo como cristiano, la gente esperará que nos comportemos en consecuencia. Y debido a que siempre habrá alguien que sea afectado por nuestras acciones ¡Debemos ser cuidadosos en nuestra forma de ser!
Dios ha tenido distintas formas de hablar con su pueblo a lo largo del tiempo. Aunque ahora difícilmente veamos milagros como en el antiguo Israel, seguimos siendo parte de uno al ser llamados y perfeccionados para formar parte de su pueblo.
El espíritu humano que nos separa de los animales, no es suficiente para comprender las cosas de Dios; para ello es necesario contar con el espíritu santo.
La labor que el Eterno se encuentra realizando en nosotros, requiere de nuestra disposición para ser moldeados y forjados hasta la perfección.
Las cosas ocurren porque alguien decide que así sucedan. Dios nos aconseja hacer lo correcto para que sucedan cosas positivas en nuestra vida ¡pensando sobre todo a largo plazo!
La Iglesia de Dios se ha mantenido viva a lo largo de los siglos, dejando valiosas lecciones para aquellos que en ella crecen y se adiestran para el futuro. ¡Aqui 4 de ellas!
Así como el agua física es indispensable para nuestra vida física, el agua espiritual que emana de Dios el Padre, nutre y sostiene nuestra vida espiritual. ¿Cómo ocurre esto?
¿Estamos preparándonos para el Reino de Dios? No es sólo conocer la palabra, es también vivir en fe, obrando conforme a la voluntad de nuestro Padre y no como el mundo vive.
Gran cantidad de personajes de la Biblia pueden servirnos de inspiración para mantenernos en la búsqueda de la perfección del carácter justo que Dios desea de nosotros
Seguir las ordenanzas de nuestro Padre no es una labor sencilla. Frente a las dificultades ¡Recordemos las promesas que el Eterno tiene reservadas para sus fieles!
El rey Saúl hacía las cosas a su manera, desobedeciendo abiertamente las órdenes de Dios, y pese a las amonestaciones de Samuel, se justificaba continuamente. ¡Aprendamos a escuchar la reprensión del Eterno a tiempo!
La Biblia contiene una gran cantidad de información indiscutible acerca de practicamente cualquier tema. Nosotros decidimos si obedecer a las advertencias de Dios, o hacer caso omiso y comprobar las consecuencias que nuestros actos conllevan.