Siendo transformados a una mente espiritual

El espíritu humano que nos separa de los animales, no es suficiente para comprender las cosas de Dios; para ello es necesario contar con el espíritu santo.

Miembro de larga data en la Ciudad de México. Colabora con sermones y visitas junto a su esposa María Helena Campos a diversas áreas como Tepic, Acapulco y Tabasco.