Que la mayoría de las personas vean el mundo espiritual como algo misterioso, es evidencia de un mal generalizado de la humanidad: la ceguera espiritual. ¿Se ha preguntado si usted mismo la padece?
El alcoholismo es un problema de salud muy grave y puede ayudarnos a comprender un tema espiritual de gran trascendencia: el fruto del dominio propio.
Para alcanzar el galardón que nuestro Padre nos ha prometido, es indispensable mantenernos firmes en la fe en todo tiempo.
El mensaje de paz y esperanza que trajo Jesucristo, puede ayudarnos a mantenernos firmes en medio de las turbulencias políticas y naturales de nuestros tiempos.
La humanidad ha creado muros para protegerse de amenazas externas durante muchos años; bajo el riesgo de aislarse de sus aliados
Dios perdona todos nuestros pecados siempre y cuándo nos arrepintamos de corazón. Al darnos el Padre este don ¡busca que lo extendamos a quienes nos rodean!
¿Se ha preguntado por qué es importante seguir el camino de vida que Dios nos ofrece? ¿Qué sentido tiene esforzarse por agradar al Padre?
Las experiencias que conforman nuestra vida, tienen implicaciones de mayor alcance del que podemos ver a simple vista; como cristianos no vivimos por vivir, sino que buscamos crecer y dar frutos.
El mensaje entregado a la Iglesia de Éfeso, puede servirnos para aclarar la expectativa que Cristo tiene de aquellos a quienes ha llamado a obedecerle.
Seguir a Jesucristo significa obedecerle y buscarlo por los motivos correctos; no por egoísmo, sino por amor a él
La memoria da forma a quienes y cómo somos. Nuestro pasado personal es inmensamente importante, pero también la historia que nos precede ¿Qué hemos aprendido de ella?
Haciendo caso al dicho "una imagen dice más que mil palabras", evaluemos el estado de nuestra fe examinando sus frutos.
Gracias al poder del Espiritu Santo que actua y obra en las primicias de Dios, estás son capaces de domar poco a poco su naturaleza que se opone al Eterno
La fiesta de Pentecostés nos recuerda el don del Espíritu Santo, con el que Dios trabaja en nosotros para refinar nuestra vida.
Cada uno de nosotros hemos sido elegidos por Dios para llegar a ser algo. ¿Estamos llevando el adecuado proceso para llegar a esa meta?
El rey David es un ejemplo de un varón conforme al corazón de Dios. ¡Aprendamos de su ejemplo para que el Eterno nos reconozca igual que a él!
El plan de Dios a largo plazo para la humanidad, es formar una gran familia ¡y los que han sido llamados pueden ser uno con el Padre al final de esta era!
El cristianismo occidental no ve de forma positiva el sufrimiento. La comodidad y el placer se han vuelto el propósito de la existencia. Sin embargo, este enfoque hedonista no es bíblico.
Nuestra motivación principal como cristianos debe ser emular la vida ejemplar de Jesucristo para convertirnos en las primicias que le prosiguen.
Estar en contacto con nuestro Padre debe ser una necesidad constante. En la Biblia podemos encontrar su palabra escrita ¡aprendamos a comunicarnos eficazmente con él!