This transcript was generated by AI and may contain errors. It is provided to assist those who may not be able to listen to the message.
En el versículo 1, si es la Fiesta de Pentecostés del Nuevo Testamento. La Fiesta, como también se dijo, es la Fiesta de los Primeros Frutos, la Fiesta de las Primicias y Jesucristo. Esta fiesta representa muchas cosas, y representa, como se decía, a Jesucristo, y Jesucristo es la primicia de las primicias. Así, entonces, representa, cierto, a los llamados, a nosotros, al pueblo de Dios, como primicias, pero también representa a Jesucristo como la primicia de las primicias. Y esto en el comienzo, cierto, cuando él representa a esa gavilla que es Mesías, hacia la ceremonia que se hacía en el antiguo testamento. En Apocalipsis 4, el versículo 11, se habla un poco de este rol de Jesucristo. Apocalipsis 4, el versículo 11, dice, Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas y por tu voluntad existen y fueron creadas. Entonces, ahí hablando de Jesucristo, cierto, como la primicia, y un poco más adelante, en el capítulo 21, versículo 7, hablando de las primicias.
Este es el rol de Jesucristo en Apocalipsis 4, versículo 11, y en el versículo 7 del capítulo 21, dice, el que venciere heredará todas las cosas y yo seré su Dios y Él será mi Hijo. También ahí prometiendo ser parte de esto que logró Jesucristo de entrar hasta a la familia de Dios. Y este es uno de los motivos porque estamos acá. Es aproximadamente cierto para obedecer a Dios y también para aprender, para estudiar acerca de este pentecostés, para entender lo que significa esta fiesta. Entender el... como decía ayer en el sermón, en el primer mensaje decía, ya guardar la ley en antiguos pactos, era algo difícil en el antiguo pacto. Más aún, si Jesucristo vino a amplificar la ley, se hace aún más difícil guardar esta ley, como se hizo en el antiguo testamento. Ahora, hoy día, cierto, la guardamos de otra manera y tenemos una ayuda adicional que se nos entrega, que es el Espíritu Santo, cierto, que se representa la entrega en esta fiesta de pentecostés. También se habló de muchos nombres que tiene esta fiesta, como la fiesta de las cosechas, la fiesta de la ciegas, fiesta de la semana. Hay otro nombre que es Día de las semanas, fiesta de los primeros frutos, fiesta de pentecostés. Ayer, don Juan Carlos dijo, sábado doble, y le pregunté su fuente, y yo lo había notado en el boletín, cierto, pero es sábado doble, porque es la fiesta que cae sábado y con otro sábado siguiente. Y también, esta fiesta nos recuerda, cierto, el comienzo. Podríamos decir, cierto, la fiesta de los principios, para comenzar. Es una fiesta que a lo mejor, con todos los simbolismos que tiene, tiene este simbolismo también que nos hace el recuerdo, de que en pentecostés, cierto, comenzó la iglesia, comenzó la predicación del evangelio, comenzaron los bautismos, en forma... Ahí, cuando después de que Pedro hizo ese primer mensaje, cierto, en hechos dos y se bautizaron casi tres mil personas, o aproximadamente tres mil personas, voy a ir allá para usar la palabra exacta que dices ahí, hechos del capítulo dos.
¿Cómo tres mil personas? Entonces el versículo 41 dice así que los que recibieron la palabra fueron bautizados y se añadieron aquí el día como tres mil personas. Entonces esta es la fiesta... otro punto de verlo, otro punto de la fiesta de los comienzos, y quiero hablar de dos cosas que comenzaron ese día. La primera es, como ya sabemos, la iglesia, y se ha dicho, y se dijo sí, la mañana Don Omar dijo que el nombre iglesia no era el edificio que construía Jesucría, o sea que no era el edificio físico que construyeron las catedrales o los templos, esto que se van repidiendo con molde en la esquina de cada comuna, sino más bien son los llamados a salir. Le yo la escritura de Apocalipsis, ¿cierto? Que sal de ahí pueblo mío. Entonces somos los primeros miembros que Dios, Jesucristo, sacó de esa época, de las sectas que había en esa época. En esa época también habían sectas religiosas o grupos religiosos que no eran los correctos. Estaban los fariseos, los saduceos, los escenios, y Jesucristo los llamó a salir de ese tipo de escritura, o sea, de ese tipo de creencias, los llamó a salir. Y también a la iglesia, cierto que comenzó, como entendemos, en este día de Pentecostés, Jesucristo le dejó una misión. Entonces vamos a estudiar un poco esta la comisión que Dios le dejó a la iglesia y que comenzó en este día de Pentecostés. Vamos a ir a Mateo 28, donde está la comisión de la iglesia. Es parte de la misión que tenemos. Mateo del capítulo 28, del versículo 19, en adelante, dice, por tanto, ir, y aquí nos está haciendo una sugerencia, ¿cierto? Está hablando con un modo verbal imperativo, ¿cierto? Lo está mandadando, ir y hacer discípulos a todas las naciones. Dice, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y aquí yo estoy con vosotros todos los días. Aquí también hay una promesa incluida en esta comisión, ¿cierto? Jesucristo va a estar con su iglesia todos los días, hasta el fin. Entonces, este mensaje, la iglesia tiene la comisión, ¿cierto? Y es un escudo acá de preparar un pueblo y predicar el evangelio. Hacer discípulos, preparar un pueblo y predicar el evangelio. Eso es las cosas que tenemos que hacer. Y lo que debemos predicar al mundo es lo que nosotros entendemos, ¿cierto? Y lo que la Biblia dice, que es de cómo Dios salvará al mundo entero. ¿Cómo su gobierno va a llegar a la tierra? Y se va a producir, ¿cierto? Al igual que el grano de Mostaza, ¿cierto? Que el reino de Dios empiece de lo pequeño a lo más grande. Empiece, ¿cierto? Como decía también alguien dijo en uno los mensajes, ¿cierto? Primero 12, 120, luego 3000. Y así va creciendo la iglesia. Va de lo poco lo grande. Es así la forma en que Dios está trabajando. Es la forma en que nos ha llamado a trabajar. Entonces el propósito que nosotros debemos predicar al mundo es la forma en que Dios se quiere reconciliar con el mundo o con la humanidad. Vamos a ir a Corintios, a Segunda de Corintios.
Segunda de Corintios, el capítulo 5, el versículo 18.
Dice, y todo esto proviene de Dios. Quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación. Porque Dios estaba con Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados y nos encargó a nosotros la palabra de reconciliación. Eso es lo que nosotros debemos predicar al mundo, en nuestra misión, predicar cómo Dios se va a reconciliar con la humanidad. ¿Y cómo va a ocurrir esto? Bueno, ese es el plan de Dios. Y eso es lo que a nosotros se nos ha revelado, ¿cierto? Y entendemos cómo va a ocurrir aquello. Y entonces el papel de la Iglesia es predicar cómo va a ocurrir la reconciliación de Dios con la humanidad. Y esto va a ocurrir y este plan se revela a través de su fiesta santa. Y aquí entra, cierto, los mensajes de la mañana. Podríamos hablar del mensaje de la gracia, pero de la gracia aplicada como Dios dice, no como el hombre cree que es. Hay una escritura que dice en Lucas 12. No le anoté el versículo. Habla de la manada pequeña. No sé si alguien me puede ayudar. 32. Esa es la segunda parte del mensaje de la unidad de trabajo en equipo. Dice el tesoro en el cielo. Dice, no temáis, primero que te voy a anotar, no temáis manada pequeña, porque vuestro padre le ha placido darnos el reino. Pero ahora esta manada pequeña es en el presente siglo malo, como dice Galatas, mientras el mundo está dominado por el poder de Satanás. Porque después esta manada se va a transformar en una manada mundial, universal.
La primera parte de este propósito de Dios es la primicia. Por eso la fiesta se llama de la primicia. Primicia viene de primer. El primer fruto se llama esta fiesta en la Biblia, parece anotado. Y esto que haya tocado nosotros estar acá, como dice Santiago, es por la voluntad y por la gracia de Dios. Voy a ir allá a Santiago 1, versículo 18.
Esto no tiene que ver con nosotros.
Dice él, hablando de Dios, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de la verdad. De verdad, para que seamos primicias de sus criaturas. Y si hay algo primero, porque tiene que haber algo que es después. También leeré Apocalipsis 14, el versículo 4.
La segunda parte del versículo dice, estos son los que siguen al Cordero por donde quieren que va.
Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero. Es lo que y reneguidos se edifican rescatados. Esto no es algo que ninguno de nosotros hizo por sus propias fuerzas. Esto es el papel de Dios.
Las primicias, era la primera parte. Se producía el cierto, como dijo Don Juan, en la Fiesta de las Primicias se presentaban como ofertas, ofrenda los primeros frutos, los más bonitos, los más grandes. Son las primeras, no sé cuántos de ustedes han tenido la opción de hacer una pequeña huerta, una pequeña macetero con algo que les dé frutos, y siempre el valor que tiene, lo primero que sabe, no importa, muchas veces no importa si es el más bonito o el más de los que venden en el mercado, pero son las de nosotros, son nuestros primeros frutos.
Eso es lo que... Eran las primicias, era la cosecha consagrada a Dios. Era algo que se hacía especial para Dios, y es así como Dios nos pide que nos presentemos como primicias, como un pueblo especial para Dios. El resto de la cosecha se hará después. En primera de Corintios 15, ¿Qué es el capítulo cierto que es? El resumen que hizo Pablo del plan de Dios, en forma a mí parecer cierto magistral, y si está en la Biblia registrado, es porque así debe ser.
Primero, en el Corintio, en el versículo 20, dice más ahora, Cristo ha resucitado de los muertos. Primicias de los que durmieron es hecho. Cristo en nuestra primicia, porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Dice porque así como no dan, todos mueren. También en Cristo todos serán vinificados o todos resucitarán. Pero cada uno, en su debido orden, está al orden de Dios, ¿cierto? Y comienza con Cristo, las primicias, luego los que son de Cristo en su venida, y luego el fin, cuando entreguen el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, y toda autoridad y toda potencia.
Porque es preciso que Él reine, hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrero enemigo, que es la muerte, se ha destruido. Ese es el plan de Dios, un plan que va creciendo. Y eso es lo que nos ha llamado como iglesia, ¿cierto? Esta iglesia que comenzó en un día de apenteco a usted, a predicar este evangelio. Y para eso, ¿cierto? Tenemos nuestra tarea, nuestras comisiones. La iglesia tiene sus maneras de hacerlo. Yo les dije que les quería contar algunas que estamos haciendo acá en Sudamérica, o en Chile y Argentina, y también porque no a las personas que hablan español y que pueden alcanzar lo que estamos haciendo, les voy a contar, ¿cierto?
Bueno, la revista no es algo que estamos haciendo acá, sino algo que se ha hecho desde que comenzó unida, ¿cierto? Desde antes, desde la pura verdad, se ha seguido con este trabajo y que es una herramienta que se está usando y que se usa, ¿cierto? Para predicar el evangelio. También con estas visitas, ¿cierto? que hemos tenido a misiones, nos dimos cuenta de que hay un instrumento que nos hemos estado utilizando mucho, que es la radio. Entonces, hemos comenzado, ¿cierto?
Estamos en forma, podríamos decir, en forma piloto, pero ya llamamos 3 y 4 programas en dos radios locales del sur de Chile, en la Branza y otra comunidad que se llama Los Sauses, donde se toman mensajes que se han dado, se ponen en formato, ¿cierto?, de radio, como ellos lo piden, ¿cierto?, en mp3, se le graba una presentación y se entregan, porque hoy en día las radios ya no trabajan, ¿cierto?, con un DJ que uno puede ir a sentarse en vivo, sobre todo las radios que son más económicas, ¿cierto?, porque eso tiene un costo de tener dos personas trabajando en vivo, sino que trabajan con programas embasados.
Entonces uno presenta sus programas y se están transmitiendo. Entonces hay dos programas que en estos momentos se están transmitiendo, y se están trabajando en otras radios misoras, ¿cierto?, más al sur de Chile, cerca de la localidad de El Anco, en Malalhue, y están conversaciones. Lo más probable es que también dentro de este medio, de este trimestre, salga también a luz, ese proyecto, y no es algo caro, económico, y es algo que lo teníamos a lo mejor relativamente abandonado y que lo estamos retomando. Entonces también en el Club de Heratoria estamos tratando de impulsar estos nuevos discursos, que hay un discurso de radio, ¿cierto?, y otro de televisión, y la gracia es que a lo mejor podamos descubrir quién es bueno para hacer estas grabaciones, estas introducciones, invitar a la gente a llamar al teléfono, a visitar la página con una buena voz, una voz amigable, y podemos descubrir nuevos talentos y podemos trabajar en eso, y son cosas que estamos tratando de hacer, y son parte de predicar el evangelio.
Si alguien tiene otras ideas también sería bueno que las comentáramos, las diéramos, porque es verdad que la segunda parte del mensaje que tengo es de trabajar juntos, ¿cierto? Entonces es bueno que nos escuchemos, que hablemos y que trabajemos estos proyectos. El otro proyecto que estamos trabajando es estos estudios bíblicos, que antes se hacían los miércoles por la noche, ¿cierto? Los miércoles invernales, bajo cero por la noche aquí, solo, y hemos decidido, ¿cierto?
a hacerlo los sabos cálidos, junto a los hermanos, el sábado por medio, ¿cierto? aquí en el salón, y grabarlo. Va a haber un momento, ¿cierto? que va a ser una grabación, que va a quedar como un programa de televisión, puede ser, donde se va a cortar y se va a editar, ¿cierto? la parte que se graba, y después podemos conversar y el resto de lo que sigue, las preguntas y respuestas, como lo hicieron hace un mes atrás, ¿cierto?
cuando Don Jaime dio el estudio acerca del vino y de las bebías alcohólicas, ¿cierto? No sé si recuerdan. Entonces, eso también es parte de grabar un mensaje, ¿cierto? este mensaje que vamos a, o este tipo de estudio bíblico que vamos a hacer ahora, se trata de las preguntas frecuentes que aparecen en el Internet, las preguntas que la gente está haciendo acerca de nuestra organización, que creemos respecto a esto o ha estado otra cosa.
Entonces vamos a tratar de responderla en un mensaje corto, ¿cierto? no tan largo, no tipo sermón de una hora, sino un mensaje más corto, para que las personas lo puedan escuchar y entender y engancharse con eso. Y eso también requiere de que hay personas con talento aquí, hay diversidad de dones, dicen romanos 12 y en corintios 12, ¿cierto? Hay diversidad de dones, hay personas que pueden tener ideas de escenografía, iluminación, de contenido, de gráfica, que se acerquen, que conversen, de ideas de quién es lo que se puede predicar, qué es lo que se puede hablar para que esto vuelva, para que tenga otra luz, para que esto tome fuerza.
Es un buen día para comenzar con esto. Un día, de repente, que usted no es un día donde el Espíritu de Dios se manifestó con fuerza, con lenguas como de fuego y con un viento que sonaba. Tuve la intención, ¿cierto? Y después dije, no, no, hacer mucho Hollywood, ¿cierto? Traer un viento, así que lo hicieran sonar atrás para mostrar. Pero es un día, ¿cierto? Donde Dios se manifestó con potencia para que la Iglesia comenzara y es, a lo mejor, un día para que nosotros nos replantiemos, este, recomenzar como Iglesia, de hacer la obra que Dios nos encomendó.
También, yo lo considero parte de la predicación de los angelios, son este programa que ya va a ser el tercer año consecutivo que vamos a hacer, ¿cierto? Que son las buenas obras, donde a finales de julio, principios de agosto, van a venir un par de jóvenes este año desde... desde... en Norteamérica son las personas que van a venir, y a hacer buenas obras, ¿cierto? Y el año pasado fuimos a un colegio, conversamos allá acerca del liderazgo, las personas se interesaron, algunas en quiénes éramos, qué es lo que estamos haciendo, y es una forma de mostrar buenas obras y que las personas pregunten quiénes somos. Y si ven más personas involucradas, salieron una noche también a colaborar con un grupo de acción de calles, ¿cierto? a entregar alimentos en la noche. Se van a hacer buenas obras, y también eso es parte de predicar al evangelio, de hacer lo que Dios encomendó. Estas buenas obras están registradas. El año pasado, después de esto, leí un mensaje que di, ¿cierto? Busqué con el buscador de la Bile, ¿cierto? ¿Dónde aparece? Buenas obras. En la Bile había muchos versículos, donde parece que Dios encomendó hacer buenas obras. Ahora estas buenas obras no necesariamente todas tienen que salir publicadas en Internet, y que sean ciertos para van a la gloria de nosotros, porque cuando la gente ya uno... Ahí tiene su recompensa, ¿cierto? Cuando todo el mundo sabe lo que uno está haciendo. Pero a veces es bueno tener que publicitarlo, porque otros se integren a esto. Para que otros vean que se está haciendo algo y que quieran colaborar y se puedan incluir. Y yo, un llamado que hago a que las buenas obras no es exclusivo de Jaime Díaz, ni del ministerio, ni de los jóvenes de la Iglesia, las buenas obras es un programa mundial de la Iglesia. Es lo que la Iglesia está haciendo en forma mundial, para que se involucren, participen. Dígan cómo quieren participar. También algo breve, ¿cierto? Yo no había tenido la oportunidad de estar acá desde que fuimos con Don Jaime a Cincinnati. Y este año me regalaron aproximadamente stickers, ¿cierto? de Belloentoday. Y yo los ofrecí por el grupo del club de oratorias, por WhatsApp, y se escribieron alrededor de dos, así que todavía me... todavía está quedando después. Puedo regalar esto a las personas que estén interesadas en pegar un sticker en el vehículo, ¿cierto? de Belloentoday. A lo mejor alguien sabe que se puede hacer algo con las buenas noticias.org, porque yo no sé dónde se imprimen este sticker, ¿cierto? Y mandar a hacer algo que esté en español y que invite a la español. Hay que buscar formas, hay que idear formas de hacer el trabajo que Dios nos encomendó. Y es lo que dice, ¿cierto? En primera de Corintios 12, ¿cierto? Y en Romanos 12, no voy a ir allá, sino que es parte... que Pablo escribió que somos parte del cuerpo de Cristo y que cada uno tiene su papel que hacer y tiene algo que aportar. Aquí nadie está como en Valde. Todos tenemos que aportar a esta obra. Y, obviamente, ¿cierto? Jesús es quien guía.
Con su Espíritu Santo Él nos recordó que lejos de Él no podemos hacer nada. Voy a ir a Juan. Juan.
El capítulo 15. Este es el mensaje que dio un poco antes de su crecificación. El versículo 5 dice, Yo soy la vid. Vosotros los pánpanos. El que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto. Porque separados de mí, nada podáis hacer. Todas estas cosas que estamos planificando también requieren, ¿cierto? Y no también, sino que requieren nuestra oración en conjunto, ¿cierto? Que estemos involucrados en este tema espiritualmente. Que estemos orando para que las cosas resulten como las estamos planificando y que se iluminen las cabezas de las personas que están hablando, los estudios bíblicos, o se hablan las mentes de las personas que están a cargo de las radioemisoras para que nuestros programas puedan entrar. Y quién sabe si algún canal de televisión por ahí quiere poner los programas de Villantudé en español y podemos llegar a la televisión de algún canal regional. Yo he visto canales regionales a veces que no están transmitiendo nada. Unos cartones publicitarios, yo creo que media hora no es algo inalcanzable. Es algo que alguien con un contacto, cierto, de un dueño o un canal podría conseguirse y podríamos hacerlo. Y es parte de la obra, es parte de lo que Dios quiere en nosotros. Ahora, para poder tener éxito y fruto, para que la iglesia pueda tener éxito y fruto, necesitamos esa conexión con Cristo. Y eso es lo que representa la fiesta de Pentecostés. Es el Espíritu Santo, que se da mediante la imposición de manos, ¿cierto? La semana pasada tuvimos un bautismo, y posterior al bautismo está la imposición de manos. Es trabajando en nosotros que nos hace trabajar juntos.
Debemos hacer nuestro trabajo, predicar al evangelio, hacer discípulos, cuidar de los discípulos y preparar a un pueblo. También les quería comentar, este joven que nombraron, cierto, Jordan Genaro, de 17 años, yo no lo conozco personalmente, pero sí conozco a la familia. Su hermano, Cory, Genaro, fue compañero mío en ABC, los 9 meses que estuvimos allá, cuando estuvimos en la institución.
Podría decir que uno de mis mejores amigos, cierto, me ayudó con el lenguaje, con otras cosas. Me enseñó a jugar béisbol, son cosas menores que uno las toma, pero también son importantes cuando uno está viviendo en otro lado, y su hermano es el que está necesitando esto. Y Cory tenía intenciones de venir este año para Woodworks a Chile, de hecho, era uno de los seleccionados. Yo no lo selecciono, es cierto, una selección que hacen allá, y yo me sentí alegre cuando él podía venir, porque uno de mis metas de venir allá era hablarles de Chile para que algunos de esos jóvenes vinieran a Chile y se iba a cumplir ahora. Yo no sé si él va a poder venir, porque su hermano está en una condición crítica, porque está con un coma que no es fácil salir de ahí. Ellos dijeron que solamente Dios va a poder hacer que salga de esa condición, si es la voluntad de Dios. Así que también, como una de nuestros deberes, como Iglesia, es cuidar de los discípulos, les quería transmitir esto, porque yo siento una conexión especial, conozco a los padres, el hermano mayor de ellos también lo conocí en forma personal, ellos son de Tampa, Florida, donde está el ministro Veller, ellos también los conoce, pero iban a menú asensinados, y durante los meses que yo estuve allá, y logré conocer a la familia, es un padre, con cinco hijos, y que son de verdad... Les quería transmitir esto, porque para que las oraciones, cuando uno conoce mejor a las personas, yo siento que tienen otra fuerza para hacerla. Y en estos momentos, ellos están necesitando de nosotros, al igual que las personas que han solicitado la oración de acá, esa carta que se leyó ayer, su madre también, Nive Figueroa, que tiene que ser operada este martes, de su deo, y ahí hay mucho que hacer, tanto en la parte económica, es cierto que no salga tan caro, caro va a salir, ojalá que no sea tanto, y también la parte de su recuperación, para que ella pueda volver a su trabajo. Es parte de cuidar a un pueblo, es parte de nuestra labor, como iglesia. También les dije, y acá, volviendo un poco al principio, cierto, en un día de Pentecostés, también otro de los nombres que podrían poner en la fiesta de los comienzos. Hay una escritura en Lucas, en Lucas 4, que tiene que ver con esto de la predicación del Evangelio, en Lucas 4, el versículo 16, y tiene que ver también con esto del sábado doble, en Lucas capítulo 4, el versículo 16, dice hablando de Jesucristo, cierto, acá después de su autismo, y después de haber ayunado los 40 días, cierto, dice, ahí vino a Nazaret, donde se había criado, y en el día de reposo, cierto, y esta palabra, el día de reposo, usted sabe que en verdad es sábado, pero esta palabra que sale aquí es sábados, o chavaz, si ustedes lo buscan, cierto, en una Biblia interlinial, y a menudo, yo no estoy diciendo que haya sido un día pentecostés, pero también era una forma de nombrar a pentecostés, porque eran dos sábados seguidos.
Entonces, aquí puede haber sido, cierto, en pentecostés. Lo interesante es que después de que se bautizó y ayunó los 40 días, dice, vino una saré y entró en este día sábados, en lo que dice la Biblia, ¿cierto? Entró la sinagoga conforme a la costumbre, y se levantó a leer. Y conforme la costumbre él iba a la sinagoga, y también conforme la costumbre la fiesta de pentecostés, se leía porción de este texto que sale aquí, en Isaías.
Y se le dio el libro del profeta Isaías, y habiendo abierto el libro, ayó el lugar donde se estaba escrito y dijo, el espíritu del Señor está sobre mí.
Por cuanto me han ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me han enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar la libertad a los cautivos, y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a predicar el año agradable del Señor.
Eso es algo que, cuando Jesucristo, cierto, podríamos decir, comenzó su predicación, comenzó a trabajar en esto. Ahora voy a ir al libro de hechos.
Porque este día, ¿cierto? Como quise presentar esta fiesta de Pentecostés, como la fiesta del recomenzar un nuevo día, para, a lo mejor, re-evaluar lo que estamos haciendo y reempezar, así como lo hizo aquí el Pentecostés del primer siglo, en el año 31, en el que se ha hecho el recomenzar el primer siglo. Hechos dos, entonces, el versículo uno, un versículo conocidísimo, el día de hoy. Dice, cuando llegó el día de Pentecostés, aquí ellos hicieron la cuenta, y como se debía hacer, ¿cierto? Y es una prueba más de que la fiesta es tan vigente, ¿cierto? Y hay que contar los 50 días para llegar a este día, porque un día fijo en el calendario, dice, estaban todos unánimes juntos. Aquí ponerse un poco en los... retroceder un poco en el tiempo, casi dos mil años, ¿cierto? Y ponerse los zapatos de los apóstoles, ¿cierto? Que la Escritura dice que se le habían revelado, ¿cierto? Y, en el capítulo 1, me habló de que el final de la escritura de Luccas, y he hecho ambos libros ciertos escritos por Luccas, he hecho la continuación del libro de Luccas, ambos libros escritos ciertos por Luccas, a teófilo. Lo pueden ver en el vídeo, he hecho la continuación del libro de Luccas, ambos libros escritos ciertos por Luccas, a teófilo. Lo pueden leer en las introducciones de ambos libros. Entonces, si es bueno, si es cierto que lea... cuando lea a Luccas, cierto, después de leer, inmediatamente he hecho porque es la continuación. Entonces, en los versículos finales de Luccas, y en el primer capítulo del libro de Hechos, le da a conocer y les hace entender algunas cosas que los versículos habían vivido con Jesucristo, habían comido con Él y no se habían percatado. Entonces, estos días, cierto, que hablaba Don Jaime, estos primeros 40 días, que fueron de Sanamdeo, también fueron para ellos de encajar muchas cosas, de comprender de cómo la mente se les abrió, de cómo entendieron las cosas que habían vivido. Día es emocionante. Y por eso Jesucristo les mandó a que permanecieran unidos y que se mantuvieran ahí. Y aquí dice la Escritura, dice, cuando llegó el diapente Costés, estaban todos unánimes juntos y de repente vino del cielo un estruendo como de viento resio que soplaba, el cual llenó la casa donde estaban sentados y aparecieron lenguas repartidas como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas. Según el Espíritu, le daba que hablase.
Y aquí, en el versículo un poco más adelante, en el versículo 12, dice, y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros. ¿Qué quiere decir esto? Las grandes señales que habían visto, lenguas como de fuego, un viento resio y otros hablando de lenguas. Y como dice aquí, más otros burlándose, decían, estos están llenos de mosto, que es vino, están hebrios. Entonces, Pedro, el mismo Pedro, que 50 días atrás, había mirado el rostro de Cristo cuando lo había tradicionado, y que ahora ya había pasado estos 50 días y había tomado la valentía, poniéndose de pie con los 11 al sol a vos. Y les habló diciendo, varones judíos, todos los que habitáis en Jirussalem, esto sea notorio. Oíd mis palabras, porque estos no están hebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día, temprano en la mañana. Más, esto os lo he dicho por el profeta Joel, en los postreros días. Esto es lo que escribió Joel, ¿cierto? Y que está también aquí relatado en hechos. Derramaré mi espíritu sobre toda carne y vuestros hijos profetizarán. Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán. Vuestros jóvenes verán visiones, vuestros ancianos soñarán sueños. Desierto y desierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días, derramaré mi espíritu y daré prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra. Y aquí está hablando cosas proféticas, ¿cierto? que aún no se han cumplido y son la revelación, ¿cierto? Desde los del séptimo y séptimo sello señales abajo en la tierra, sangre, fuego, vapor de humo, el sol se convertirán tinieblas y la luna de sangre, antes que venga el día del Señor. Grande y manifiesto, todo aquel que invoca el nombre del Señor será salvo. Aquí, cierto, hay un cumplimiento parcial de esta profecía de Joel, de la primera parte, que es derramar el Espíritu Santo sobre la carne y también otra profecía, ¿cierto? que nos alumbra de lo que va a acontecer en un futuro. Pero esta fue la primera vez que el Espíritu Santo se hizo disponible a un grupo de personas.
En Román 8, versículo 23, en los ocho sitios 내�rareal talks Last cigarette けて eh Romanos 8, versículo 23.
Dicenó sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu. Y como decía el mensaje, cierto, anterior, y esto está hablando aquí del primer siglo, pero nosotros tenemos que leerlo como en forma actual. Nosotros también tenemos las primicias del Espíritu. Estamos viviendo esta primera parte. Somos los privilegiados de tener estas primicias. Y privilegiados en el sentido de que no es otra vez como lo leímos al principio, no es algo que nosotros los hayamos obtenido, sino algo que Dios por el mérito de su Hijo Jesucristo nos entregó a nosotros. Nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos. ¿Cierto? Que aquí hablaba que hasta la naturaleza gime por esperar ese reino, en el contexto del capítulo. Esperando la adopción, esperando esta afiliación completa, ser completamente hijos de Dios. Y es así como debemos sentirnos en este día de Pentecostés, cierto, con esta pequeña porción, estas arras del Espíritu dentro de nosotros, sentir esa necesidad de tener más, de querer completar la obra que Dios comenzó en nosotros, con la ayuda de Dios y la redención de nuestro cuerpo, el rescate de nosotros.
En el capítulo 15 de Romanos.
Habla también de esta palabra unánimes. Voy a leer desde el versículo 3, para entender lo que se está viendo y cómo se vivió esa primera fiesta de Pentecostés y cómo es que nosotros deberíamos volver a mirar este trabajo de la iglesia, este trabajar en la obra de Dios en forma unánime. A lo mejor, este recomenzar unánimes y trabajando juntos en esta obra de Dios. El versículo 3 dice, porque ni aún Cristo se agrado a sí mismo. Él no vino a agradarse a sí mismo la tierra. Eso no fue su misión. Antes bien, como está escrito, los vituperios de los que los vituperiaban cayeron sobre mí, porque las cosas que se escribieron antes para nuestra enseñanza se escribieron a fin de que por la paciencia y la consolación de las escrituras tengamos esperanza. Pero el Dios de la paciencia y la consolación de entre vosotros os dé entre vosotros un mismo sentir, según Cristo Jesús. Sentir lo mismo que Jesús. Para que unánimes a una voz glorifiquéis a Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Este es uno de las lecciones que deberíamos aprender en este día de Pentecostés. Si Jesucristo formó una iglesia y formó un grupo de personas que les pidió que se mantuvieran juntos y unánimes, es porque Él desea que trabajemos de esa manera, juntos y unánimes, con un mismo sentir. Apoyando las tareas. Va a haber una actividad de matrimonio, apoyando la actividad de matrimonio. No estoy obligando a las personas que venga, estoy diciendo que si uno tiene lo posible por asistir, apoyar esas tareas. Lo que la iglesia haga para fomentar la predicación del Evangelio, hacer discípulos, cuidar de los discípulos que se han hecho y preparar al pueblo, ayudarlo, colaborar con aquello. No ser menos todavía a pider el tropiezo, pero si no, más aún mantenerse como todos juntos, unánimes, como voy a leer nuevamente hechos, hechos 2, el versículo 1, un día como hoy, dice cuando llegó el día de repente con ustedes, así como hoy, cuando llegó el día de repente con ustedes, estaban todos unánimes juntos. Hací un momento, si esto yo estaba conversando con uno de ustedes, si esto me equivoqué, dije unánimemente, entonces me dijo las mentes unidas. No es lo que yo quería decir unánimes, pero dije unánimemente, pero a lo mejor la palabra y también, tenerla unidos de mente con el mismo propósito, como dice la Escritura cierto en Philipenses 2, 5, teniendo la mente de Cristo, trabajando como Cristo lo quería, no por nuestros propios deseos, sino estimando al otro como superior a uno.
Y el libro de Hechos habla en otras veces, ¿cierto? Usando esta palabra, voy a seguir con la lectura cierto en el versículo 46, el mismo capítulo 2 de Hechos. Esta es la Iglesia, ¿cierto? Como Dios la formó, como Dios la creó, y como nosotros deberíamos mirar para imitar, ¿cierto? Cuando buscamos la forma de hacer las cosas, vamos a la Escritura y miramos cómo lo hacían ellos para tratar de imitar lo mejor posible, como era la Iglesia original. El versículo 46 dice, el subtítulo que tiene la Bile, dice, la vida de los primeros cristianos.
Y voy a leer del 44, dice, y todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas, y vendían sus propiedades y sus bienes, y repartían a todos según la necesidad de cada uno. Pero el versículo 46 dice, y preservando unánimes. ¿Qué es lo que le interesa a Dios en un mismo sentido, pensando lo mismo, apoyando las mismas decisiones?
Cada día en el templo, partiendo el pan en las casas, cuidando al hermano, ¿cierto? a los necesitados, comían juntos con alegría, con júbilo, y con sencillez de corazón. ¿Cómo lo disfrutamos y día a la hora en el break, que se hacen entre los dos servicios, ¿cierto? Las personas colocando las mesas, alineándolas en saladas, y trabajando para estar reunidos, comiendo todos unánimes, con un mismo sentir. Deseando celebrar estas fiestas, junto a este aniversario, de la conmemoración de la llegada del Espíritu Santo, de las primicias de Dios, de los primeros frutos de la llegada del Espíritu Santo, trabajando en nosotros.
También en el capítulo 4, de Hechos, el versículo 24.
Aquí, como se leyó en la mañana, ¿cierto? Pedro lo encarcelaron. Esta fue la vez previa, ¿cierto? Lo encarcelaron y le pidieron... Voy a leer desde el versículo 24, es el que voy a destacar, pero voy a leer un poco el contexto para entenderlo, lo que se está hablando acá. Dice, más Pedro y Juan respondieron diciendo, juzgar si es justo delante de Dios o de ser a vosotros, antes que a Dios. ¿Cierto? Esto lo repitió en el capítulo 5, el versículo 29, que leímos en la mañana. Dice, porque no podemos dejar de decir lo que hemos oído y visto. Esto le estaba respondiendo, ¿cierto? a las personas que lo habían encarcelado. Entonces, ellos le amenazaron y le soltaron. Y no hayando ningún modo de castigarlos por causa del pueblo, porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho, ya que el hombre que había hecho este milagro de sanidad tenía más de 40 años. Era algo evidente, no lo podían acallar. Entonces, puestos de libertad vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos le habían dicho, le contaron a su comunidad. Entonces, la comunidad, los primeros cristianos, ¿cierto? la Iglesia primitiva dice, y ellos, habiendo oído, alzaron unánimes la voz a Dios y dijeron, soberano. Y aquí hacen una oración a Dios, ¿cierto? Que pueden leer el resto de lo que continúa el capítulo. Pero lo interesante es leer que ellos, habiendo oído esto, alzaron unánimes la voz y oraron a Dios. Y dijeron, le pidieron a Dios, ¿cierto? Que aquí la oración dice, tú que hiciste el cielo y la tierra y todo lo que en ellos hay y que por boca de David tu siervo dijiste por qué se amotinan las gentes y por qué los pueblos piensan cosas vanas y más adelante, ¿cierto? En el versículo 30 dice mientras extendí ese estumano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre del Hijo Santo, el nombre de tu Santo Hijo Jesús. Hicieron una oración a Dios, unánimes, todos pensando lo mismo y todos con un mismo sentimiento para que las cosas se cumplieran. Y dice, cuando hubiera honorado el lugar en que estaban congregados, tembló y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban con denuedo la palabra de Dios. Ese es el Espíritu que Dios quiere ver en nosotros, unánimes, trabajando juntos. Y esto se repite nuevamente en el versículo 12 del capítulo siguiente.
Dice el versículo 12 del capítulo 5, dice y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo. Y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón, trabajando juntos. Este era un trabajo en equipo, no era trabajo de unos pocos. Y tenían y necesitaban el soporte de los hermanos para poder trabajar. Y es así como el ministerio hoy en día necesita y tiene el soporte de los hermanos. Estoy hablando de nivel internacional, local, en Santiago, en Temuco, las partes donde nos están escuchando a través de Internet. Tenemos y necesitamos de vuestro soporte para continuar trabajando con sus ideas, con sus pensamientos, con su ayuda.
Una de las lecciones del antiguo testamento que ayer se nos dijo, me salteó una... era hecho 15. En hecho, 15, ocurrió el concilio de Jerusalén, donde tenían una controversia. Algunos apóstoles, ¿cuánto la circuncisión o no? Pero uno de los que se ha hecho el recuerdo, como cuando la circuncisión o no, pero una vez que salieron de esa controversia, unánimes prosiguieron, cierto, con lo que se había acordado en la conferencia, en hechos capítulo 15. Esos son los resultados de la Iglesia primitiva de trabajar unánimes en el trabajo de Dios. Entonces, ahora sí, una de las lecciones que ayer se nos dijo, cierto, voy a leer Hebreos 8, el versículo 7, era que el Hebreos 8 habla acerca del nuevo pacto, y aquí se cita el texto de Jeremías 31-31, una nemoteína para aprenderlo, cierto, Hebreos 8-8, y Jeremías 31-31, para que, cuando le pregunten, el nuevo pacto. Este es Romános, dije Hebreos.
Dice una de las lecciones que aprendimos ayer, es que los diez mandamientos sin el Espíritu Santo, al principio, no se pudieran guardar. Y aquí, en Hebreos 8-7, dice, porque si aquí el primer, primero, hablando del pacto, hubiese sido sin defecto, ciertamente no se hubiera curado lugar para un segundo, pero el primer pacto tenía un defecto, y no era el pacto, no eran las leyes de Dios. El defecto del primer pacto era que el hombre no tenía el Espíritu Santo, y no podía guardar las leyes de Dios porque no tenía el Espíritu Santo. Le faltaba la segunda parte de la temporada de la fiesta, o de lo que representa esta fiesta de tabernáculo, según la tradición nos decía don Juan Carlos ayer, se entregó las tablas por escrita, y aquí en Hebreos 8 nos dice, al respecto dice porque reprendiendo los dice, aquí vienen días dice el Señor en que estableceré con la Casa Israel y la Casa de Judá un nuevo pacto, no como el pacto que hice con sus padres, el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor, por lo cual este es el pacto que haré con la Casa Israel, después de aquellos días, dice el Señor, pondré mis leyes en las mentes de ellos, y sobre su corazón las escribiré, y seré a ellos por Dios y ellos serán mi pueblo. Este es un himno, el cierto que cantamos, el 177, pueblo del pacto, eso es lo que Dios quiere, y es el objetivo de esta fiesta, que primero en el antiguo pacto, el antiguo Israel, se hizo de forma física y se le demostró la humanidad que el hombre no es capaz de guardar por su propia cuenta las leyes de Dios, y se le añadió al Espíritu Santo, ya no para guardarlas físicamente, sino para escribir estas leyes en sus mentes y recordarlas en su corazón.
Entonces aquí, una de las lecciones que aprendimos ayer, fue que la unidad espiritual es una clave inherente al término para guardar este nuevo pacto, que es el Espíritu Santo, para poder permanecer en esta unidad unánimamente junto, para poder trabajar unánimamente, en una misma mente necesitamos ese pegamento, entre nosotros, la conexión entre nosotros, y eso no es otra cosa que el Espíritu Santo, que Dios derramó sobre su carne, sobre los que estamos acá presente, porque Dios está trabajando con nosotros, y ese Espíritu Santo nos tiene que hacer trabajar en forma unánime.
Yo creo que esta es una de las lecciones que hay que aprender en el día de Pentecostés, que debemos trabajar unidos por este Espíritu Santo. Efecio Escuadro habla al respecto, y dice, yo preso en el Señor, o ruego candéis como es digno de vocación, con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportando os con paciencia, los unos a otros en amor, solicitos en guardar el amor, solicitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz, un cuerpo, el cuerpo de Dios, la iglesia es el cuerpo de Dios, un Espíritu, como fuisteis también llamados, en una misma esperanza de vuestra vocación, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos y por todos y en todos. Pero a cada uno de nosotros nos fue dada la gracia conforme a la medida del Dónde Cristo, por lo cual dice, subiendo a lo alto, llegó cautiva la cautividad y dio dones a los hombres. Y aquí relata cierto en Efecio 4 también, algunos de los dones que se les dieron, que son las diferentes tareas que uno puede hacer, cómo uno puede trabajar en esta obra de Dios.
Los 10 mandamientos, el antiguo pacto fueron dados en Israel, en un día como este, es la fundación de sanación de Israel. Y el mandamiento de Jesús, que recopilaba o que envolvía esos 10 mandamientos, era de amarse, era amar a Dios el Padre, llamar al prójimo, amarse los unos a los otros y que es el fundamento de la Iglesia. En eso leíamos a Cierto en la mañana, que en eso reconoceréis que somos hijos de Dios, si tenéis amor los unos por los otros. Y el amor es el componente de los 10 mandamientos. ¿Cómo se guardan los 10 mandamientos? Esto es como... todo nos lleva siempre a lo mismo, o todo encaja en forma perfecta en el plan de Dios. Para guardar los 10 mandamientos, hay que guardarlos con amor. El amor es guardar los mandamientos de Dios. Y eso se consigue solamente si uno tiene el Espíritu Santo, si uno se hace parte de este cuerpo espiritual de Cristo. El Espíritu Santo es la única fuente del amor verdadero, el amor de Dios, y que identifica a sus hijos, a la Iglesia de Dios y a sus primicias.
En Juan 17, la oración de Jesucristo, antes de ser entregado, Juan 17, el versículo 20, es el que le da el amor.
Cuando está orando Dios, está rogando al Padre, dice, Mán, no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí, por los que nosotros podemos hacer el trabajo de la Iglesia, para que todos sean uno, como tú o Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean unos en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. El propósito de Dios es estar unánimes, para como trabaja en forma unánime, el verbo con Dios el Padre, como trabaja en forma armoniosa.
Y eso es lo que Él pide de nosotros. Entonces el día de Pentecostés celebramos, conmemoramos, y tiene como simbolismo esta fuente de unidad que comenzó en este día de Pentecostés, descrito en el capítulo 2 de Hechos, y también tiene que ver con la cosecha espiritual más grande que se va a hacer en un futuro, cuando el Espíritu Santo se ha derramado, sobre todo a carne, como es el cumplimiento principal que dice la profecía de Joel, cuando Dios derrame su espíritu ya en toda carne, cuando se cumpla su plan por completo. Nosotros somos las primicias, pero este cumplimiento del día de Pentecostés también tiene que ver con el plan completo. Esta analogía me parece que la veo así, que las primeras tres fiestas tienen que ver con lo personal, ¿cierto? Que significa el sacrificio de Cristo, limpiarse, y luego recibir el Espíritu Santo, y luego la trompeta, que es la fiesta del eje central, y luego está nuevamente el sacrificio de Cristo ya para el mundo completo, la reconciliación, luego la limpieza de la tierra, y luego el derramamiento del Espíritu Santo a la humanidad completa. Es como ver reflejada las fiestas nuevamente, significado. Todas las fiestas tienen que ver una con las otras, todas tienen que ver con Jesucristo, todas tienen que ver con Dios morando con el hombre, desde el Pascua, a Pentecostés, parte de su Espíritu Santo, y el último grandía, cuando finalmente Jesucristo lo entregue, y Dios more con la humanidad completa, cuando ya se haya cumplido todo lo que Jesucristo preparó. El día de Pentecostés, entonces, es un recordatorio de esta lección que tenemos. Una lección muy importante para entender y para poder, para re-proponernos cosas en esta vida, de volver a trabajar en forma unida, y en forma unida espiritual, en forma para trabajar la unidad espiritual. Quiero terminar con un salmo, que a veces se lee para la fiesta de Tabernáculo, pero también es... Esa acorde hasta fiesta, según lo que estamos leyendo, dice el versículo 133.
Dice, mirad cuán bueno y delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía. Es como un buen olio sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Arón, y baja hasta el borde de sus vestiduras, como el rocío de Hermón, que desciende sobre los montes de Sion, porque allí envía el eterno bendición y vida eterna. Hagamos todos los posibles para promover, apoyar, proteger y mantener la unidad espiritual. Buenas tardes a todos.