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Acabamos de terminar, como hablé un poco en esta introducción primera, de vivir la primera temporada de Fiestas Santas. Y esta temporada de Fiestas todavía dejan en el aire algunos recuerdos, marcas de esta fiesta cocinando, hizo alguna maniobra con el horno. Esto parece elevadura, ¿cierto? Que hay que sacarlo rápidamente, porque si no se pone más duro. Entonces, ahí tiene otra técnica de cocción que... Y eso va dejando marcas y va dejando recuerdos de que acabamos de vivir una temporada de fiestas. Espero que esta fiesta haya dejado estudios, aprendizajes y lecciones. Lecciones y aprendizajes como la que nosotros conocemos del plan de Dios. La Fiesta Santas de Dios, esta 7 Fiestas Santas, estas 3 temporadas de fiesta, nos dejan lecciones, nos dejan aprendizajes del plan de Dios. ¿Qué es lo que Dios está haciendo con la humanidad? ¿Qué es lo que Dios está haciendo con la humanidad? Dios revela eso y nos instruye y, año a año, vamos entendiendo un poquito más, ¿cierto? Escuchaba esta semana un mensaje de Don Mario que dio para el último día de Panese y Levadura hace dos años atrás, aquí en este mismo salón, que él se había dado cuenta hace dos años atrás o tres años atrás, porque lo contaba de un año anterior, que la fiesta, inclusive de la Pascua, es una sombra del futuro, porque inclusive dice que Jesucristo que él la guarda porque no tomará esta tapasco hasta que la vuelva a vivir con usted, hasta que la vuelva a tomar. Entonces, siguen, todas las fiestas muestran algo que va a ocurrir y nos va revelando un poco el aprendizaje de Dios, y Jesucristo va a volver a tomar la Pascua cuando retorne. Entonces, es importante guardar esta fiesta. Y esta fiesta está, si bien es cierto, no explícitamente dichas como mandamientos, pero la Fiesta, en la Biblia sí, en Gnc1-14, ya hemos visto anteriormente que aparece la palabra temporada, que es del hebreo moed, que es la misma que se usa para fiesta. Entonces, las lumbreras fueron hechas para mostrar las fiestas. Dios diseñó su plan antes de la fundación del mundo. Entonces, al fundar su mundo, puso estas señales, la luna y el sol, para indicarnos sus temporadas, indicarnos sus días, y indicarnos sus fiestas santas, sus tiempos santos. Y uno puede ver, en las temporadas de fiesta, que tanto tabernáculo, como en la noche de guardar, está la luna ahí y uno se acuerda de que está la luna llena indicándonos, y ese moed podríamos decir que nos indica la fiesta santa, que está este plan de Dios. Y este plan de Dios indica, como en otra parte de la Biblia nos revela, la próxima fiesta que viene en la fiesta de Pentecostés, que hay una etapa para las primicias. Y las primicias, ciertos, son los primeros llamados, los primeros invitados. Son los primeros invitados a participar de este plan de Dios.
Don Jaime habló de las noticias mundiales, ¿cierto? Hay otra noticia quizá un poco más farandulera que ha estado esta semana dando vuelta, ¿cierto? Por las redes sociales, por los periódicos. Que es de un matrimonio que se va a efectuar. Un matrimonio real y va a ser dentro de un tiempo más, pero ya los preparativos se están haciendo. También durante esta semana tuve la oportunidad de hablar con un amigo que está realizando preparativos para un matrimonio, para un poco más allá de un par de meses más o tres meses más. Y me lo comentó, y él ya está planificando. Él me dijo que ya estaba asustado desde antes, por lo que se venía y todo eso. Tiene planificaciones tanto el matrimonio, sí, como también la ceremonia. Los matrimonios, las fiestas matrimoniales, no se planifican de un día para otro. No se improvisan. Muchos de acá lo saben, de primera o de segunda mano. Recuerdo frescos, no tan frescos, pero saben que esto no se hace de un día para otro. Y nadie se prepara para un matrimonio o nadie no se prepara para un matrimonio. Ya sean los organizadores o los invitados. Hay una planificación, una logística detrás de cada una de estas actividades. Voy a ir a Apocalipsis 19. Apocalipsis, el capítulo 19.
Del versículo 1 al 6 hablan... Hay cuatro partes que sobrevieve acá. El versículo 1 dice, aleluya salvación honra y gloria. Después del versículo 3 dice, otra vez, dijeron, aleluya. Al final del versículo 4 dice, de irecian amén y aleluya. Alabad a nuestro Dios. Y al final del versículo 6 dice... Y la voz de grandes truenos que decía aleluya, porque el Señor nuestro Dios, todo poderoso, reina. Y entonces, el versículo 7, estas palabras que aparecen aquí del versículo 1 y 6, no muestran el preámbulo. Estos aleluyas no muestran una celebración. Que decantan luego en este versículo 7, que dice, gocemosnos, alegrémonos, demosle gloria porque han llegado las bobas del cordero. Y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente. Porque el lino fino es las acciones justas de los santos.
Nuevamente voy a leer el versículo 7, que dice que hay que alegrarse, hay que gozar, hay que darle gloria porque las bobas del cordero han llegado. Y su esposa se ha preparado. A esta fiesta matrimonial, a esta ceremonia, dice su esposa se ha preparado. Y hablamos hace un momento, ¿cierto? O yo hablé hace un momento que estos eventos requieren de una preparación que no es de un día para otro. Requieren de un compromiso.
Y para esta cena, para este banquete, para esta celebración, requiere de una preparación también. Y una antelación.
Y requiere de un compromiso de parte de las personas que van a estar ahí. Y la iglesia está haciendo esos arreglos. La iglesia está haciendo esos preparativos. Esta semana me llegó... Había llegado antes, pero no había estado en el país. Entre paréntesis, siempre hago paréntesis, pero ahora me recuerdo, ¿cierto? Y tengo que hacerlo porque es algo que me comprometí hacerlo cuando voy a misiones. Y digo siempre que la gente de Santiago envía saludos, los envíos generales. Y particulares, porque hay personas que se acercan particularmente a enviarme los saludos.
Cuando uno lo hace desde el púlpito, ocurre un momento que es particular y peculiar. Allá, de esa zona, que separa toda la membresía y dice, los saludos se han devuelto. Entonces, no puedo decirles que ellos les envían los saludos devueltos. De vuelta, ¿cierto? Y me acordé, ahora que dije que no estuve en el país, porque pasé dos semanas, ¿cierto?
En misiones, haciendo el programa de Buenas Obras, con dos jóvenes de acá, y luego celebrando yo la primera temporada de fiesta. Entonces, ellos devolvieron su salud a usted. Entonces, tengo que decírselo, pues si no, no podría estar tranquilo. Esa semana me llegó por correo, ¿cierto? Cuando yo estaba allá y me llegó después de una notificación de que no estaba en la casa, entonces tenía que ir a retirar la oficina, una correspondencia de la CED, donde aparece el plan estratégico operacional del año 2018 y 2019. Donde hay información para las próximas conferencias que se van a realizar los primeros días de mayo.
Y yo quería leerles algunas cosas de este folleto que me parece oportuno comunicárselo a ustedes. Como, por ejemplo, voy a leer algunas estadísticas que a lo mejor algunos nos pueden llamar la atención. Dice, las visitas a la página web de la Iglesia de Dios Unida a nivel mundial fueron de 9,3 millones de visitas únicas. 9,3 millones de personas revisaron la página web que tiene la Iglesia de Dios Unida.
Hay un ranquiador de página web y dentro de las denominaciones cristianas, la página de la Iglesia está en el lugar número 14. Digo, las denominaciones, ¿sí? Ustedes pueden incluir todas las otras denominaciones cristianas que existen. Testigos de Jehová, Bautista, todos. La Iglesia de Dios Unida está en el puesto 14 de este ranqui. Y la meta que tiene es llegar al próximo año, ¿sí? al lugar 13. Y así. Hay otro dato que me parece interesante comentarle, ¿cierto?
Que tiene que ver con el programa de televisión. Dice que la literatura solicitada a través del programa de televisión, ve yo en tu día, es de 18.200 folletos se pidieron. O literatura se pidieron a través del programa de personas que están viendo el programa. Y los números de suscriptores a través del streaming, o que ven este programa por las aplicaciones del celular o las tablets, es de 115.000 personas se suscribieron a ver este programa de vellón today.
El número de vídeos visto el año pasado, el año 2017 a través de YouTube, fue de un millón y medio de personas. Vieron un video de YouTube de vellón today. Los números de literatura de ayuda que se enviaron, porque lo que nombró anterior a los que se habían solicitado, los 18.200 a través del programa de televisión, en general, son de 340.000 folletos se enviaron el año pasado, a diferentes partes del mundo. Y en español, la revista tiene una circulación del año pasado, del 2017, de 11.200 revistas y tiene como menta llegar a las 12.000 revistas. Estos son algunos de los datos que traje para comentarles que la iglesia se está preparando, está haciendo su obra.
Hay programas de radio, de televisión, impresos, la revista, cierto que mañana esperamos poder instalar, cierto, donde se instala los autos, los vehículos en la parte de adelante, instalar un par de mesas y mostrar nuestra literatura, repartir la revista, las personas que así lo solicitan, ojalá que las personas se suscriban a la revista y aquí están invitados todos ustedes a venir. Hay un cierto, alguien quiere participar y quiere anotarse con cierto horario específico, lo puede hacer, vamos a estar entre las 10 de la mañana y las 5 de la tarde. Hay varias personas que ya han tomado los turnos para hacerlo y si hay alguien que quiere participar, todavía hay tiempo, necesitamos dos personas por hora, pero no hay impedimento que haya más de dos personas.
Y alguien me preguntaba si podía venir con su hijo, ojalá venir con los hijos, ojalá esto se transformara en una fiesta de la iglesia que todos quisiéramos ayudar en aquello, que todos quisiéramos ser parte del proceso. También esto tiene que ver, la iglesia se prepara mediante el estudio, con estas fiestas que acaban de pasar, el estudio personal, el estudio del comunicado, el comunicado en la parte de la literatura que es para los miembros de la iglesia, el campamento de joven, estudio bíblico de joven. Se hace todo un trabajo, para preparar al pueblo, para informar al pueblo, dar los mensajes, que es parte de prepararse el estudio personal, el tomar a punte, el revisar los apuntes que usted está tomando, es parte de su preparación personal.
Y nuevamente le hago la pregunta. ¿Está usted, se siente parte del proceso de preparación para ese evento? Voy a seguir con la lectura de Apocalipsis, unos versículos más adelante, en el capítulo 20, porque nos daremos de cuenta de quiénes son esos invitados a la boda, quiénes son esas personas que están describiendo que se tienen que preparar. En el versículo 4 de Apocalipsis 20 dice, y se sentaron y vitrolos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron la facultad de juzgar y las almas de los decapitaos por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado ni a la este ni a su imagen, y que no recibieron la marca en su frente ni en sus manos.
Es un solo tiempo que hablaba von Heim, que estamos viviendo, que entendemos que debería surgir un líder de Europa que imponga una marca o imponga su sello, y las personas van a adorarlos. Y la Biblia dice que aún entre los escogidos van a haber algunos que van a ser engañados. Entonces debemos preocuparnos de aquello, debemos investigar de aquello, que es la marca, que es hacer nuestro estudio personal.
Y voy a continuar con la lectura, dice, y ni en su frente ni en sus manos, y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Y aquí da un paréntesis cierto para entender también este plan de Dios con la habla de primicias, porque van a haber otro fruto, porque aquí dicen los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron los mil años.
Va a haber una segunda resurrección. Eso lo indica la Biblia, lo indica en primera de Corintios 15, hay que leer cierto ahí, en los versículos 20 aproximadamente, y ahora aquí también dice, y los otros muertos no volvieron a la vida hasta que se cumplieron los mil años. Estos mil años que van a ser entregados a los que están invitados, a los que se están preparando a participar.
Y dice, esta es la primera resurrección. Los primeros en ser parte de este proceso. A eso estamos siendo llamados. A eso estamos siendo invitados.
A ser parte, a ser partícipe de la obra. Y vuelvo a dejar la pregunta que somos parte de este proceso. ¿Estamos comprometidos? ¿Está usted comprometido?
Y estamos comprometidos con la obra de Dios. Esa es la pregunta. No con la obra de seres humanos, ni de organizaciones humanas. Vayamos a primera de Corintios. El capítulo 3.
Primera de Corintios, el capítulo 3.
Voy a leer del versículo 4 en adelante.
Porque estamos hablando de la obra de Dios. Y aquí el apóstol Pablo habla del mismo tema. Dice, diciendo el 1, yo ciertamente soy de Pablo. Y el otro, yo soy de Apolo. No sois carnales. Y aquí usted puede poner otro nombre del presente. ¿Cierto? Algunos podrían decir, no, yo soy... Hablando de la administración anterior, ¿cierto? De Dennis Luecker. No, cuando estaba Dennis Luecker, yo a mí me gustaba la obra. No, yo soy de Kiewik. Dicen, ¿qué pues es Pablo y qué pues es Apolo? Apolos. Dice, servidores por medio de los cuales habéis creído. Sí, son servidores de Dios. Hay muchas personas que han aprendido. Y aquí usted puede poner más nombres, ¿cierto? Personalmente, ¿cierto? Yo a los campamentos fui con Don Mario. Y Don Mario me enseñó varias de las cosas que sé. Y uno reconoce a aquellos. Son servidores por los cuales habéis creído.
Y esto según lo que cada uno concedió al Señor. Y el versículo 6, Pablo continúa, dice, yo planté. Él dice, Pablo, yo planté. Él predicó el Evangelio. Él hizo su obra. Él hizo su parte. Apolo regó. También hizo su parte. Pero el crecimiento lo da a Dios. Esta es la obra de Dios. No lo olviden.
Podríamos decir así. También nosotros, Universal, se plantó unida tarregando. Pero la obra es de Dios. Es la Iglesia de Dios.
Dice, y el que planta y el que riega son una misma cosa. Y en los versículos anteriores estaba hablando de que eran hombres. Aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. El crecimiento lo da a Dios y le encomienda algunas tareas al ser humano, a los seres humanos, a las organizaciones. Hay que estar organizados como publicitar una revista, como vamos a imprimir una revista que está en 148 de 195 países en el mundo. Hay suscriptores de la revista si no estamos organizados. Sí, pero ese es un medio que usa a Dios. Pero el crecimiento lo da a Dios. Esta es la obra de Dios. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, dice el versículo 9. Y vosotros soy labranza, edificio de Dios.
Pablo, Apolo, Anstrón, ministros, oradores, escritores, camarógrafos. Somos servidores mediante los cuales muchos de nosotros hemos creído. Unos plantan, otros riegan, pero Dios da el crecimiento.
Somos colaboradores del edificio de Dios. En 2 de Corintio, Pablo vuelve a hablar del tema. 2 de Corintio es el capítulo 6.
Desde el versículo 1. Y hablando aquí a las personas que estaban en la obra. A la iglesia de Dios, le está hablando Pablo. Estas cartas son cartas, podríamos decir, no de la predicación del evangelio, son cartas de exhortación al pueblo de Dios, a las personas que están participando en la obra. Dice así que así puede ser. Nosotros como colaboradores suyos, os exhortamos también a quien no recibáis en vano la gracia de Dios. En vano significa así como recibimos la gracia de Dios. Nos sentamos, estamos recibiendo, ¿cierto? Lo que Dios nos dio, porque dice el tiempo, en tiempo aceptable, te oído, y en el día de salvaje, te oído. Y aquí, ahora, el tiempo aceptable, es aquí el día de salvación. No damos a nadie ninguna ocasión, no damos a nadie ninguna ocasión para nuestro ministerio se ha vipitupereado. Aquí está citando una escritura de Isaías 49, que el ministerio de la Iglesia de Jesucristo, que está citando una escritura de Isaías 49, que en Isaías 49, la mejor traducción, debería decir, es un día de salvación, porque para el... no es que haya un día de salvación, solamente uno, si alguien no se salva ahora, no va a haber salvación posterior. Lo conversamos recién, al principio del mensaje, que el plan de Dios tiene distintos tipos de... distintos tiempos de salvación para las personas, hay personas que, como hablaba Don Jaime, en los anuncios, personas en Siria, que nunca han escuchado hablar del nombre de Dios, nunca han escuchado hablar de Jesucristo, y sin embargo, mueren quizás a temprana edad, sin ni siquiera conocer esto. Es que va a haber una oportunidad, cuando dice, después que transcurran esos mil años. Eso lo entendemos en la iglesia. Pero, si bien es cierto, no hay sólo un día de salvación, para los corintios, si era su día de salvación.
Porque yo estaban escuchando la verdad, y estaban entendiendo la palabra de Dios. Y esto lo puedo afirmar, leyendo la Biblia, como dice la Biblia, ¿cierto? Se interpreta a sí misma, en Hebreos 10, versículo 25.
Y me gusta leer este versículo, porque el 26 es el que dice lo que habla, que da peso, pero el 25 habla de un detalle que yo lo encuentro, no menor. Dice, no dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre. Aquí algunos podrían pensar que es un detalle, porque esto muchas veces se habla de pecado imperdonable, ¿cierto? ¿Cuál será el pecado imperdonable? Aquí dice, no dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre. Y el versículo 26 dice, porque si pecaremos voluntariamente, después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados. Jesucristo no se va a crucificar dos veces por ninguno de ustedes. Ya se crucificó una vez. Y aquí, cierto, el primer, el versículo anterior, algunos piensan en pecado imperdonable, que es algo que casi no se puede ni saber, no quieren ni escuchar lo que es para no hacerlo nunca, está hablando de algo que puede ser incluso menor, como dejar de congregarse como algunos tienen por costumbre. Voluntariamente, dice el versículo 26.
Y aquí puede entrar cualquier categoría, cualquier pecado voluntario que uno esté ejecutando, cierto que uno no se esté arrepentiendo, después de haber conocido, la verdad, después de que Dios está trabajando con uno, se transforma en aquello, en algo que Dios no va a dar una segunda oportunidad o una segunda vida, para que las personas conozcan su verdad. Cuando a veces decimos, después del meninio, la segunda oportunidad, en verdad es la primera oportunidad para esas personas que han arrosucitar, que nunca han conocido la verdad de Dios, que nunca le ha sido revelado el plan de Dios. Y esto lo entendemos con el plan de Dios. Siempre antes había usado la analogía, a medida que uno va entendiendo el plan de Dios, es como que se va subiendo una escalera y va mirando un poco más arreas. Hoy en día, cuando pensaba en esto, cuando lo escribí, me imaginé un dron, como ya la tecnología ha superado la escalera. Los drones, ciertos, los manejan desde acá y uno empieza a ver lo que sea, como un evento público, la maratón de Temuco o el mismo salón de aquí, podríamos ver como un bosque. Siempre el bosque permite que uno quiera el grande ser al bosque, dice. Bueno, no lo va a haber, nunca se está dentro del bosque, pero a medida que se va levantando la cámara y uno empieza a entender más. A medida que uno va avanzando, en guardar el plan de Dios, a vivir su fiesta, uno va mirando desde más arriba esto y lo va entendiendo un poquito mejor. Y si no le pone pila al dron, como decía el Jaime la semana pasada, esto no es que uno se va a quedar ahí quieto o desciende o sube el plan de Dios, o sea, el cristianismo es así. O uno avanza o retrocede. Por eso es importante vivir las fiestas de Dios, no solamente conocerlas. Dios nos está revelando su conocimiento.
De Pascua, el sacrificio de Cristo, al octavo día, la oportunidad universal, donde el velo va a ser quitado del mundo entero. Las conocemos, aprovechemos las fiestas de Dios. Si las vivimos, las meditamos, las entendemos, nos damos cuenta, de que la mayoría del mundo no va a recibir la salvación antes que retorno a Cristo.
Eso lo entendemos.
La mayoría no va a recibir esta invitación a estas bodas del Cordero. Esta invitación personal es transferible. Con su nombre inscrito ahí está invitado a participar. Cuando uno le invita a un matrimonio, le pone en R, B, S, P, responde lo antes posible, y uno tiene que llamar, confirmar. Y si uno se compromete a ir, en la mañana conversaba con alguien, y se dice a alguien, cierto, hoy en día la palabra... Hay cosas que se hacen mediante contrato y otras no, pero hay cosas todavía que quedan con la palabra. Y uno se compromete a eso. ¿Estamos comprometidos a participar de esas bodas? ¿Está usted comprometido? Hay en Mateo 9, el versículo 13, respondiendo acá a los fariseos, Jesucristo, y los fariseos eran personas que conocían de la Biblia. Sábado a sábado iban a las congregaciones. El versículo 13 dice, y aprended lo que significa misericordia, quiero, y no sacrificio, porque no he venido a llamar justos, sino a pecadores, a la arrepentimiento. Ese es el llamado que ha hecho Dios.
Y nombré este versículo porque en el griego, esta palabra que aparece acá, llamar, es una palabra que en griego se deletrea kaleo, k-a-l-e-o, y que tiene las acepciones que aparecen. Acá dice convidado, convidar, decir, invitar o llamar. Entonces uno podría leer porque no he venido a invitar, a justos, sino a pecadores. Esta es la invitación que nos está haciendo Dios. La palabra, invitados a esta ceremonia, invitados a esta ocasión especial, a esta ocasión muy especial, compuestos reservados.
En Juan, el capítulo 3, está la conversación que tuvo Jesucristo con Nicodemo, que también dice en el versículo 1 que era uno de los fariseos, y le hizo una pregunta pidiendo señales, ¿cierto? Y en el versículo 3, el capítulo 3 de Juan, responde Jesús y dice, de cierto, de cierto te digo, que el que no nació de nuevo no puede ver el reino de Dios. Y aquí nuestro proceso, ¿cierto? Esta invitación. Lo podemos comparar con la gestación.
Nuevamente, haciendo las comparaciones con lo que veníamos conversando, esta invitación de esta obra de Dios, que es... que el cristiano crece con el amor de Dios. Bajo el cuidado de la madre, bajo el cuidado de la iglesia, pero es del amor de Dios. Y esto es un proceso que se lleva a cabo. Y es por eso que en la iglesia nosotros no usamos el término, ¿cierto? en hacer de nuevo, mientras estamos dentro de la organización, con la agencia de la iglesia, ¿cierto? en hacer de nuevo, mientras estamos dentro de la organización, como otras denominaciones, porque entendemos que este término implica un proceso terminado, ¿cierto?
en hacer de nuevo. Sin embargo, nosotros entendemos que no es así, que con el llamado, con el bautismo, comienza el proceso de esta invitación para asistir a esa foda. No es que uno conozca la verdad, ¿cierto?
se bautice y aquí terminó la carrera. Aquí empieza el proceso, el proceso de transformación. De hecho, más adelante, el Jesucristo vuelve a responder a Nicodemos, en el versículo 5, le dice, el que no nació de agua y de la espíritu no puede entrar al reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido de espíritu es.
Hay que terminar este proceso de conversión, de conversión espiritual, a cuerpo. La carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios, dice la Bile, tenemos que continuar en este proceso. Y eso es parte de nuestras creencias. Creencias fundamentales podríamos decir. Para el día de mañana hemos estado diseñando, un tríptico. Yo sé que muchos conocemos nuestras creencias fundamentales, tenemos un folleto de cada una de las creencias fundamentales, pero aquí resumimos los encabezados en una hoja, en una plana.
Aquí están las ventas, las ventas, las ventas, las ventas. Pero aquí resumimos los encabezados en una hoja, en una plana. Aquí están las ventas creencias fundamentales de la Iglesia. Esto es lo que nosotros creemos. Y lo podemos entregar a las personas, para que si tienen dudas, puedan volver y preguntarnos de nuevo de aquellos. Pero también tenemos que ser capaces de entender y creerlas, leerlas. Sería bueno, a lo mejor que vinieramos mañana y también pidieramos una copia para nosotros.
Y si no, nos vamos a seguir y sepamos lo que creemos. Los Jaime dijo la semana pasada, ¿cierto me? Estoy colgando de varias de sus frases. ¿La doctrina al final del día nos une? ¿O la doctrina al final del día no separa? ¿Creemos lo mismo? ¿Guardamos lo mismo? ¿Entendemos lo mismo? ¿Y si no entendemos? ¿Cierto? Están con las escrituras. ¿De dónde salen esas creencias? ¿Buscábelas? ¿Hacer nuestro estudio personal? ¿Ya resumido en una plana? ¿Cierto? Si alguien tiene dudas al respecto, puede solicitar folleto o verlo por internet de las creencias fundamentales. Y cada una de esas creencias tiene un folleto extra, ¿cierto?
Si alguien tiene dudas cerca del Sao, ahí está el folleto del día Sao. Si alguien tiene dudas cerca de la Fiesta Santa. Está el folleto de la Fiesta Santa. 40 hojas para entender el tema. Y aquí también, ¿cierto? Jesucristo, vuelve a responder otra de nuestras creencias fundamentales. En el versículo 12 dice, si yo se ha dicho cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeréis las cosas celestiales? Y está hablando de cómo hacer las cosas físicas, cómo hacer las cosas espirituales. Y el versículo 13 dice, nadie subió al cielo, sino que el que descendió del cielo, el hijo del hombre que está en el cielo.
Está hablando aquí que nadie subió al cielo. Y la mayoría del mundo cree que las personas cuando mueren se van al cielo. Y aquí le dice, nadie subió al cielo. ¿Cómo se ve eso? Veamos la doctrina fundamental, busquemos la escritura. Si nos preguntemos, si nos lo tenemos claro, hay un folleto dedicado al cielo y al infierno al respecto.
Al respecto, tengamos claro, preparémonos para esa ocasión especial, para ser invitados a ese evento. El milagro de ser invitados. Y los otros. ¿Viste el verdadero? Acabo de ver las fiestas de los Panes y Levadura y de la Pascua, ¿cierto? Tienen descritas en el exo milagros portentosos, las diez plagas, el mar que se abre, cómo encierra el mar a los faraones y después el pueblo de Dios hace estos cánticos de la banza. Porque vieron el milagro de Dios.
El entender que el hombre no va al cielo, entender que hay fiesta santa, entender que hay un día sábado para guardar. Ese es un milagro de Dios. Ese es el milagro más grande que Dios está haciendo en nuestra mente. Más grande incluso que se abre al mar rojo. Y uno dice, pero si es eso, hay personas que han dedicado su vida al estudio, palabra por palabra, numerológico de la Biblia, del griego, del hebreo. Y no pueden entender esta verdad que usted está entendiendo hoy en día. Ese es un verdadero milagro.
Y ese milagro es una invitación personal de nuestro Padre. Vayamos a Juan un poco más adelante, ¿cierto? en el capítulo 6, en el versículo 65.
Dice, y dijo, por eso he dicho que ninguno puede venir a mí si no le fuere dado del Padre. El Padre es quien hace esta invitación personal, quien lo está invitando a usted personalmente. Con nombre, apellido, con sus dos apellidos. En caso de que haya alguien que tenga el mismo nombre. Con su root, lo puede poner también en una invitación personal para usted. Y aquí hay otro punto doctrinal, ¿cierto? que podemos encerrar en un círculo. Y es importante tener en cuenta, sobre todo quizás la actividad que se va a hacer mañana. Y es importante entenderlo, sí, por eso. Los cristianos no hacen el llamado. Los cristianos nosotros no estamos encargados de llamar a nadie a la iglesia. Nosotros hacemos lo que Dios nos encomienda. El llamado lo hace Dios. Los cristianos no ganamos almas, como se dice por ahí, ¿cierto? Dios es quien llama. Dios hace el milagro.
Dios nos conoce. Dios nos selecciona. Nos invita a su iglesia.
Y nos invita especialmente a esta boda. Es Dios quien hace esto.
Hay una parábola en Mateo 22 que habla acerca de esto. Y la parábola de la fiesta de boda de su hijo, Mateo 22, desde el versículo 1, dice, responde, que la parábola de su hijo, Mateo 22, es la primera parábola en Mateo 22, y es el último parábola en Mateo 22. Y la fiesta de boda de su hijo, Mateo 22, desde el versículo 1, responde, que la parábola de su hijo, Mateo 22, es la primera parábola en Mateo 22, y dice, responde, que la parábola de su hijo, Mateo 22, es la primera parábola en Mateo 22, más esto es lo que hicieron venir. Volvió a enviar a otros siervos, diciendo, decir a los invitados, que aquí he preparado mi comida, mis toros, mis animales engordados, han sido muertos, y todo está dispuesto. Venid a las bodas, más ellos, sin hacer caso, se fueron una a su labranza, otro a sus negocios. Aquí hay algunos que van a venir, y otros que no van a ir.
Otros tomando los siervos, los afrentaron, e incluso los mataron. Al oírlo, el rey se enojó y enviando a sus ejércitos, destruyó aquellos homicidas y quemó a su ciudad. Entonces dijo a sus siervos, las bodas a la verdad están preparadas, las bodas se van a hacer.
Con nosotros, como decía Samaritan, sinmigo, conmigo o sinmigo, con nosotros o sin nosotros. Estemos ahí o no estemos ahí. Las bodas se van a hacer, están preparadas.
Malos que fueron invitados no eran dignos.
Y después dice el versículo 10, y saliendo a sus siervos los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente buenos y malos, y las bodas fueron llenas de los convidados. Aquí, cierto, buenos y malos, se refiere a que Dios no hace excepción de personas, pero Él sí sabe a quién invita y a quién le... Dios está haciendo las invitaciones, y no depende de lo que uno haya sido antes o de lo bueno que era para que Dios te llame a la iglesia. Dios ve el corazón de las personas, y Dios sabe por qué hace las cosas, y tiene un propósito específico para que usted esté sentado hoy día acá escuchando hacer el reto de la iglesia. Y este es el reto de los invitados. Y vio allí un hombre que no estaba vestido de boda. Aquí, cierto, está hablando en términos espirituales, pero también deberíamos tomarlo en términos físicos. Si lo que se dice es que no es el reto de los invitados, sino que es el reto de los invitados. Y aquí, en este caso, es el reto de los invitados. Y aquí, en este caso, es el reto de los invitados. Y aquí, en este caso, es el reto de los invitados. No son más los términos físicos. Es cierto, al que se viste mejor para ir a matrimonios físicos, que a los matrimonios, para las reuniones de las santa convocaciones que Dios nos ha invitado. Y si usted está tras la cámara, en su sillón, como decía la semana pasada, Don Juan, en Temuco, en misiones, en África, donde sea usted, Y aquí hay otro momento para participar de lo que Dios lo está invitando. ¿Y si les dijo, amigo, ¿cómo entrasta aquí? ¿Estás sin estar vestido de boda? Más él el mudesió. Entonces el rey dijo a los que servían, a tal le puede pies y manos, y echálele las tinieblas, donde será el lloro y crujir de dientes. Y aquí hay otra verdad. Dice porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos. Esto no termina cuando uno es llamado. El llamado es parte del proceso, pero los escogidos son los que terminan aquello, los que terminan el proceso del llamamiento. En Apocalipsis 22, versículo 14, vamos a hacer un paréntesis acá. Porque esto de estar invitados, de estar con las ropas adecuadas, yo sé que la Biblia, la versión reina Valera, está mal traducida acá, y ustedes pueden subrayar su Biblia, y busquen varias traducciones, y la mayoría tiene malas traducciones. Hay pocas que tienen la versión, lo que quiere decir este versículo, dice bien aventurados los que lavan sus ropas para tener el derecho al árbol de la vida y para entrar en las puertas de la ciudad. Si bien es cierto, no está mal traducido, pero no deja en claro lo que este versículo quiere decir. Los jóvenes, ¿cierto? tienen esa Biblia, bi-lingüe que alguna vez le regaló y dice ahí en inglés, voy a leer lo que dice en español, dice bendecido los que hacen sus mandamientos, o los que guardan sus mandamientos. Eso significa lavar sus ropas, eso significa estar vestidos de bodas. Y de hecho, la nueva reina valera del año 95 y del año 99 aparece dichoso los que guardan sus mandamientos porque tienen derecho al árbol de la vida. Eso significa estar vestidos de bodas. Para las personas que creen que los mandamientos fueron clavados en la cruz, aquí dice en el último de los libros de la Biblia, dichosos los que guardan los mandamientos, que ellos tienen derecho a entrar a esas bodas.
Y este, para aula y estos versículos nos dejan en claro lo que dice en primera de Pedro, voy a ir allá, en segunda de Pedro 1, versículo 10, que este proceso de la conversión es un proceso continuo, que ocurre, que va ocurriendo, que no termina mientras aún estemos en vida.
En segunda de Pedro, el versículo 1, el versículo 10, esta parte de cuando estudié en ABC, esta parte le pusieron que era el, como no hecho seguro, de vida.
Si usted lee después, en segunda de Pedro, el capítulo 1, lo puede tomar así. Si uno hace estas cosas, se puede quedar tranquilo, guardando sus mandamientos. Voy a leer en versículo 10, y dice, por lo cual hermanos, tanto más procurar hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.
Haciendo esto, uno se asegura, porque de esta manera, os será otorgada, amplia y generosa entrada al Reino Eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Y el versículo 12 dice, pero esto yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas. Aunque vosotros las sepáis, y aunque uno sepa que el plan de Dios, y otra vez está hablando de lo mismo, y la fiesta santa, ya conocemos esto, aquí dice, le ha puesto el pero, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados en la verdad, pues tengo por justo tanto que estoy en el cuerpo en despertaros con la manifestación.
Este es un mandamiento que no solo hay que saberlo, y no solo hay que tenerlo, hay que vivirlo y hay que guardarlo, las cosas de Dios. Y hay que volver a recordarla. El apóstol Pablo dice que hay que recordarlo, porque es seguro para él, y seguro para los que lo escuchan también. Independiente de cuánto uno sepa, independiente de cuánto tiempo llevemos, debemos constantemente estar recordando estas cosas para que constantemente realicemos los cambios necesarios en nuestras vidas.
Eso es lo que Dios está esperando de nosotros para estar en esa llamada, en esa invitación que Él nos ha hecho. En Mateo 16, el versículo 18, aquí nos entiende muy bien, pero aquí habla de Pietro, Pietra, y aquí Jesucristo usa juegos de palabra. Algunos les pueden parecer, pero aquí no. Y aquí es el versículo 18, y aquí es el versículo 18, y aquí es el versículo 18, y aquí es el versículo 18, y aquí es Jesucristo usa juegos de palabra.
Algunos les pueden parecer humorísticos. A mí sí, pero a lo mejor algunos más serios, ¿no? Pero aquí, es cierto, Jesucristo usa un juego de palabra, así como cuando habla de una cosa, pero usando un juego de palabra. Son técnicas de aprendizaje también que uno puede utilizar. Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del ave no prevalecerán sobre ella. Pedro, la palabra era piedrita, ¿cierto?
Y la otra palabra era piedra más grande. Entonces, tú eres piedrita, y sobre esta piedrota voy a edificar mi iglesia. Le hace ese juego de palabra para que Pedro se acuerde que la roca es Jesucristo. Sobre él hay que fundar. Sobre él hay que preocuparse. Pero este versículo leí porque la palabra que aparece acá es iglesia, que es la primera vez que esta palabra aparece en las escrituras.
Tiene algo que ver con lo del griego que había leído anteriormente, ¿cierto? Y esta, la palabra iglesia, la mayoría conoce que viene del griego Ecclesia, que es un compuesto de dos palabras, ec y kaleo. Y ec significa... fuera. Y kaleo significa lo que habíamos leído recién, ¿cierto? Invitados, convidados. Iglesias son los llamados, son los invitados a salir. Así como el pueblo de Israel salió en la fiesta que vivimos recién de Egipto, los miembros de la iglesia están siendo invitados a salir de su propio Egipto.
A salir están siendo invitados a salir del mundo. Están siendo invitados a las bodas del Cordero. ¿Eso significa iglesia? ¡Invitados! ¿Aceptamos la invitación? ¿Estamos comprometidos? ¿Vamos a asistir? Dios nos llamó. Dios nos seleccionó personalmente pueblo adquirido por Dios. Nosotros no somos responsables de la cantidad de personas que hayan acá. Dios es el que llama, Él es el responsable. Nosotros somos responsables de estar comprometidos con la obra de Dios.