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Bueno, vamos a entrar en materia, ¿cierto? Algunos pensaron cuando hicieron la fidelidad de Dios, la segunda parte. Me perdí la primera parte, a lo mejor, porque no recuerdo. Voy a hacer un poco de memoria, ¿cierto? Esto ocurrió cuando paré acá a hablar aproximadamente hace más de un mes, un mes y medio, un poco más de un mes y medio. No tenía barba, es un reflejo de que ha pasado el tiempo. Y ese día comencé hablando del hervidor que había fallado y les debo confesar que todavía continuamos usando el mismo hervidor, porque no hemos tenido tiempo o las ganas de cambiarlo por otro, porque realmente nos ha funcionado bien y, como ya le encontramos la dinámica, ¿cierto? No sé, es típico de los chilenos, ¿cierto?
Ocuparlo y vaciarlo inmediatamente. Entonces, usándolo de esa manera, no hemos tenido problemas de que el agua se desparrame para otra parte. Así que, manteniendo, hemos continuado usando el mismo hervidor. Así que, la fidelidad con el hervidor ha continuado por parte nuestra.
En esa ocasión, convocé, hablé, busqué una definición de fidelidad, y dije que la fidelidad era la firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones y en el cumplimiento de los compromisos establecidos.
Les conversamos que la confianza, la esperanza firme que una persona tiene que algo suceda. Eso es la confianza. Y esto de que algo suceda sea una persona sea a futuro o funcione, como en el caso cierto del hervidor. Nosotros tenemos confianza, tenemos la esperanza de que eso funciona y eso nos da la confianza en ese elemento. Y esto de la confianza, yo dije esa vez, está ligada a lo que nosotros conocemos como fe. Nosotros esa vez conversé, lo voy a reiterar, cierto que uno tiene fe en cosas que ocurren en nuestra vida cotidiana, como por ejemplo, cuando compro un pasaje, cuando me viajo en una línea de transporte pública, no voy a nombrar marcas, para hacer malas publicidades, pero uno compra el pasaje, llega al momento, está 10 minutos antes, sabe que el bus va a llegar, a veces no llega, pero sabe que la línea está ahí y cuando llega el bus ya a la hora quizás un poco rechazado, uno toma el asiento, cierto, y se va a sentar. Y si es de noche, despierte el otro día o se duerme pensando en que va a llegar a la ciudad de Ceada, y uno no se va donde el chofer, ¿cierto? Y empieza a exigirse y me muestra su licencia a conducir, por favor, para saber que voy a viajar con un piloto o un chofer calificado si hay hecho el curso y todo aquello, porque uno confía, uno tiene fe, que la empresa, ¿cierto? Hizo todo eso y uno paga su pasaje y eso es. Y eso es un acto de fe que uno le tiene a la empresa. Y de eso es lo que quiero conversar el día de hoy, ¿cierto? Pero no sacarlo de esos actos minoritarios, ¿cierto? Que intrascendente, ¿cierto? Para nuestra vida cristiana, sino llevarlo a la palabra de Dios y a algo que nos ayude a crecer en el entendimiento y en nuestro andar como cristianos. Entonces, el propósito de este mensaje es mostrar a través de la Biblia la fidelidad de Dios al cumplir sus promesas.
Y esto es algo que nosotros, al conocer y estudiar la fidelidad de Dios, nos ayuda a construir nuestra fe. Nosotros, al ver, ¿cierto? Como Dios ha ido cumpliendo sus promesas, como Dios cumplió alguna de sus promesas del Antiguo Testamento, se cumplieron como el Mesías profetizado, ¿cierto? Muchas profecías acerca del nacimiento de Jesucristo, la forma, la vida y la crocifixión de Jesucristo están profetizadas. Uno lo estudia y se maravilla al ver tanta exactitud. De hecho, se me viene a la mente el Salmo 22, ¿cierto? Ustedes pueden... Voy a ir allá, el Salmo 22, que cuando, por lo menos personalmente, yo lo leí, quedé así como esos momentos en que uno quede así boca abierta leyendo la escritura. Y el primer versículo del Salmo 22 dice, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Y yo sé que a la mayoría de ustedes se les viene inmediatamente las palabras de Jesucristo cuando estaba en la cruz y dice esta misma palabra. Y si ustedes leen después del relato del Salmo 22, por lo menos a mí me ocurrió, siente una emoción de ver que las palabras que están escritas en la Biblia finalmente después se cumplieron y cómo la Biblia es la palabra fiel de Dios. Y eso es algo muy importante, estudiarlo, conocerlo, leerlo con sus propios ojos, ir a las escrituras, abrir la Biblia en la página adecuada, ¿cierto? Y con un plan, podríamos decir, un plan de estudio para entender lo que nos está leyendo y leer estas palabras.
Y esta palabra la leí también una vez, ¿cierto? Que después me di cuenta que el Salmo 22 es uno de los momentos, a lo mejor uno podría decir, más triste de la humanidad cuando nuestro Salvador Jesucristo, ¿cierto? Está sacrificándose por nosotros y después del Salmo 22 está el Salmo 23, ¿cierto? Para muchos, ¿cierto? Es uno de los salmos más hermosos y que lo leen en momentos de tristeza, ¿cierto?
Para reanimarse y justamente lo que ocurrió después de la Crucifixión de Jesucristo, después de ser sacrificado por nosotros, él recicló para darnos vida y para poder perdonar nuestros pecados o para poder cubrir con su sangre nuestros pecados. Entonces, ¿cómo es la Biblia? Si uno la estudia y la estudia de una manera con un plan ordenado, nos puede ayudar a construir nuestra fe. Es el propósito de lo que quiero terminar de desarrollar, ¿cierto?
La tarde de hoy, que comenzamos, como dije, hace más de un mes y medio atrás. Lo pueden buscar después por Internet o en sus notas de apunte y lo vamos a repasar brevemente. También quisiera, antes de comenzar, a modo de introducción, todo esto, ¿cierto? Hay un versículo que noté del mensaje de Don Humberto que me llamó la atención y creo que aplica muy bien para el mensaje de hoy.
Es la carta, ¿cierto? Que Dios le reveló a Jesucristo y este a Juan para que el día de hoy la podamos leer a la Iglesia de Filadelfia, ¿cierto? El Apocalipsis III voy a leer a partir del versículo 10, ¿cierto? Don Humberto citó Apocalipsis 10, 3, versículo 11.
Yo voy a leer a partir del versículo 10. Dice, por cuánto ha guardado la palabra de mi paciencia, esto escribiendole a la Iglesia que entendemos, ¿cierto? por las cosas que hemos estudiado en la Biblia y le ponemos, ¿cierto? otra vez el orden hasta lectura, que es la Iglesia que va a estar en los últimos tiempos, el espíritu de la Iglesia de los últimos tiempos, ¿cierto? guardando las cosas como dice acá, dice, por cuánto ha guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba, que ha de venir sobre el mundo entero, ¿cierto?
En el mensaje veíamos estas cosas que están ocurriendo y un versículo que también que le llevó don Humberto decía que uno tenía que no esturbéis, decía, uno debe estar mirando, poniendo tensión, pero no dejándose llevar por el miedo colectivo de las cosas que están ocurriendo, porque la promesa de Dios, para parte de su Iglesia, ¿cierto? es que lo va a, como dice aquí, guardar de la hora de la prueba, para probar a los que moran en la tierra, o sea, a las personas que ya han sido probadas, las va a liberar de esta nueva prueba que va a venir sobre la tierra.
Y el versículo 11 decía, es aquí, yo vengo pronto. Cuando ya estos tiempos se acercan, ¿cierto? Cuando uno ve que la veníamos para acá en el viaje ayer y veíamos, cierto, los viñedos, los manzanos y el resto de los árboles, manzanos no creo, pero el resto de otros árboles frutales, ¿cierto? Ya están todos en flor, los manzanos en la flor sale un poco más tarde, pero los viñedos, ¿cierto? Ya había en florcitas durante la carretera que lo que hace es evidente que la primavera y luego el verano está cerca, porque la no miente la naturaleza. Entonces, aquí yo vengo pronto.
Como decía don Humberto, ¿cierto? Hay cosas que son evidentes. Un ministro, ¿cierto? escribió un boletín alrededor del mundo que decía que cada ha terminado una nueva semana, dijo. Y el relojito de arena, ¿cierto? votó otros siete granitos, por la semana que acabó, ¿cierto?
No podemos decir cuánto queda, pero es evidente que siete nuevos grano o siete días ya han ocurrido y quedan siete días menos para el reino de Dios. Eso es algo que no se puede mentir. Y aquí yo vengo pronto, retén lo que tienes para que ninguno tome tu corona. Y esta es la parte que yo quería hacer, ¿cierto?
Es parte del, como digo, del propósito de entregar este mensaje. Este mensaje está basado y después, ¿cierto? pueden ir al folleto, las creencias fundamentales de la Iglesia de Dios Uníe y pueden leer ahí y decir, oye, pero a lo mejor alguno puede decir, pero este tipo está leyendo lo que aparece aquí.
Yo estoy tratando de transmitir lo que la Iglesia enseña. Estoy tratando de transmitir mis propias ideas. De repente uno puede, a lo cierto, al usar sus propias palabras, tener sus errores, ¿cierto? Todos podemos, pero mi propósito o mi intención es transmitir lo que la Iglesia enseña, lo que la Iglesia entiende, porque la Biblia enseña acerca de las cosas de Dios. Y esta es lo que la Biblia dice en ese versículo, retien lo que tienes. Estas son las verdades que si nosotros las ponemos por obra, finalmente van a hacernos retener lo que tengamos y ser aptos de mirar a Jesucristo de frente cuando él retorne y con la vista al frente, y no tener esa vergüenza, ¿cierto?
de agachar la cabeza porque no hemos cumplido, no hemos retenido y otro venga a tomar lo que Dios nos está presentando, Dios nos está llamando a tomar, que es su corona, finalmente que es pertenecer al reino de Dios. Entonces Dios, a través de su Biblia, nos ha entregado promesas que se han cumplido, pudimos ver las promesas de Noé, como se han cumplido y nos recordamos, o yo les recordé, el arco iris es un signo de la naturaleza, ¿cierto?
que está ahí y nos recuerda acá que lo vemos, por lo menos los que hemos hecho en el estudio somero de la Biblia, ¿cierto? que aparecen en cualquier caricatura o dibujo cristiano, ¿cierto? y aparece el arco iris porque es una señal del pacto que Dios hizo con la humanidad. También hay promesas que hizo con David, que hizo con Abraham y se fueron cumpliendo. Entonces, en lo que resta del día de hoy, vamos a conversar acerca de una de las creencias que aparecen acá en este folleto, que son las promesas que Dios le hizo a Abraham.
Y estas promesas hechas a Abraham nos sirven para entenderla, estudiarla de manera apropiada, nos sirven para el fortalecer, y entenderlas, estoy repitiendo, pero sirven para fortalecer nuestra fe, para construir nuestra fe, para mostrar que Dios es fiel en cumplir sus promesas. Y si es fiel para cumplir esas promesas, que algunas o las promesas que aparecen acá se han cumplido, otras se están cumpliendo, y otras vamos a entendemos que se van a cumplir. Entonces, confiar en un Dios que cumple, que uno leyó y que cumplió en el pasado es mucho más vigorizador para cada uno de nosotros al estudiar sus escrituras, al poner en obra sus mandamientos. Y nos ayuda también a entender las noticias internacionales, ¿cierto? Hoy día se mencionó muchas veces y agradezco nuevamente la palabra Brexit, que algunos podemos decir, quizá no entiendo muy bien de qué se trata o en qué afecta la iglesia, pero entender estas promesas que Dios le hizo a Abraham nos ayuda a entender un poco estos términos, nos ayuda a entender las cosas que están ocurriendo en la actualidad. También hablaba, cierto, Don Humberto, y también en las noticias internacionales, los ataques islámicos, alcaeda, ISIS, el recordatorio, cierto, el día de mañana, de los 15 años de la caída de las torres gemelas, y todo aquello, entender un poco más por qué ocurren estas cosas. Y muchas veces vienen para nosotros, en la revista, las buenas noticias vienen de una manera que uno... Esto es una ayuda técnica, un estudio bíblico facilitador de la lectura de la Biblia. Hay un relato bíblico, cuando el etiope está leyendo la Biblia, y le pregunta, no me recuerdo el nombre de uno de los diáconos, Felipe le dice, ¿qué está leyendo? Leo y Zaya, pero en verdad no entiendo. Entonces, de repente uno lee también, y es válido no entender todo lo que aparece en la Biblia a buenas y a primeras. Es bueno leer estos estudios bíblicos que nos orientan. No significa que estos estudios bíblicos reemplazan lo que dice la Biblia. No significa que lo que dice este folleto, cierto, reemplaza las creencias que nosotros tenemos en nuestro documento final, que es la Biblia. Son una orientación, una ayuda a leer con orden, como decía cierto, y de manera sistemática, a lo mejor la Biblia, y para entenderla de buena manera. Entonces voy a leer la declaración de la promesa de Abraham, y que aparece en este documento, cierto, dice, creemos en la justicia perdurable de Dios. Esa justicia es demostrada por la fidelidad de Dios en el cumplimiento de todas las promesas que hizo al padre de la fe. A Abraham, según lo prometido, Dios multiplicó los descendientes directos de Abraham para que Abraham, literalmente, se convirtió en el padre de muchas naciones. Creemos que como Dios había prometido, prosperó materialmente a los descendientes directos de Abraham, Isaac y Jacob, cuyo nombre más tarde cambió a Israel. Creemos que Dios mediante Jesucristo es la cimiente de Abraham. ¿Está facilitando? A ver, creemos que Dios mediante Jesucristo, la cimiente de Abraham, está facilitando la salvación a toda la humanidad, independientemente de su linaje físico. Por tanto, la salvación no es un derecho adquirido por nacimiento. Simplemente, a todos los que Dios llama y a todos los que son considerados descendientes de Abraham, son aquellos de la fe, herederos, según las promesas. Creemos que el saber que Dios ha cumplido y sigue cumpliendo las promesas físicas hechas a Abraham y a sus hijos y que está cumpliendo la promesa espiritual por medio de Jesucristo, es esencial para entender el mensaje de los profetas y su aplicación en el mundo en que vivimos. Esa vez, es cierto, deglosamos o deglocer, siempre hablamos en plural, como que todos hubiésemos hecho el mensaje, la manera en que yo lo hice, deglocé esta declaración en citas o en párrafos y lo fui explicando. Voy a pasar rápidamente los que ya conversamos.
Creemos en la justicia perdurable de Dios. Eso aparecía en salmo 111. En todo el capítulo uno puede leer que ahí aparece lo que es la justicia perdurable de Dios. Dice, esa justicia es demostrada por su fidelidad en el cumplimiento de las promesas que hizo. En tito 1-2 aparece el cierto que Dios no puede mentir. Cuando uno ve que hay una promesa de Dios, uno dice que esto se tiene que cumplir porque Dios no puede mentir. Y luego uno examina de qué se trata esa promesa y luego ve que esa promesa se cumple. Uno dice si este Dios no puede mentir. Y esto es un constructor de fe.
También continúa la frase y dice, al padre de la fe, ahora se puede leer en romanos 4, el versículo 11 que es denominado cierto, habrán el padre de la fe. Dice que según lo prometido Dios multiplicó a los descendientes directos de Abrán para que Abrán literalmente se convirtiera en el padre de muchas naciones. Y esa vez, vimos que Abrán traspasó esta primogenetura a su hijo Isaac, Jacob. Después repasamos rápidamente la historia de Israel, que en esa época todavía aún estaba andando la historia de Moisés por la televisión. No sé si estarán en el mismo capítulo, pero avanza muy lentamente. Y creo que todavía es tiempo que pueda seguir viéndola la historia de Moisés. Cierto, como José hizo que entran a Egipto, luego quedaron atrapados ahí y finalmente salieron por la mano poderosa de Dios, anduvieron por el desierto, entran finalmente en la tierra prometida, exigieron un rey.
Hubo un rey, hubo tres reyes, Saul, David y Salomón. Luego de la muerte de Salomón se separaron en dos tribus, pero aún así, mientras permanecían juntos, estas promesas de Dios continuaban juntas como una sola nación, pero al dividirse, se dividieron en dos tribus, la tribu del norte, que es Israel, con capital en Samaria, y la tribu del sur, que es Judá, Menhamin y parte de los Levitas, que se ubicaron en Jerusalén. Y estas promesas, tanto físicas como espirituales que Dios le hizo a Abram, se fueron transmitiendo hasta llegar a ese punto y la declaración continúa, dice, creemos que Dios, como había prometido, prosperó materialmente a los descendientes directos de Abram y Jacob.
Y vimos que Moisés, durante la época de Moisés, ahí aparece en el antiguo testamento. Tengo tres escrituras acá, no sé en cuáles específicamente lo leí, pero en deutronomio, 1-10 me parece que dice que ya se multiplicó la cantidad de personas que vivían, hizo crecer exponencialmente, y más que sus vecinos al pueblo de Israel, en número, en cantidad de personas. De hecho, cuando comienza el libro de Exo, ahí lo pueden encontrar fácilmente, en Exo, dice, y como creció tanto el número de los egipcios, los vieron y tuvieron miedo y lo esclavizaron, cuando ya no conocían a Jacob. Esto lo ha cumplido en forma parcial, pero lo sigue cumpliendo. También con Josué les entregó físicamente la tierra prometida.
Físicamente las promesas de Dios se han ido cumpliendo. Parcialmente, pero se han ido cumpliendo, les entregó la tierra prometida que había descrito las promesas de Abram. Y tenemos que con Salomón, el reino de Dios, cuando todavía permaneció unido, alcanzó en rivetes de máximo a nivel mundial, de riquiezas, y Salomón de Saludiría venían reyes de otros reinos a ver este reino que se había construido. Entonces, las promesas de Dios se han ido cumpliendo. Parcialmente, como lo dije, y lo quiero volver a comentar, un comentario que aparece en uno de los folletos dice, la historia, el cumplimiento de las promesas de Dios, habrán, a su máxima medida, no ha terminado todavía.
Todavía se están desarrollando. No se terminó en los tiempos de Moisés, Salomón o Seas, que es la reconstrucción del segundo o Seas o Cedekías, que es el último rey de Judá. Entonces, estas promesas, cierto, se siguen cumpliendo, y no se ha acabado, y así lo entiende la Iglesia de Dios unida, en su declaración de creencias fundamentales.
Las promesas de Dios se cumplieron, se han cumplido, se están cumpliendo, y se seguirán cumpliendo. También entendemos que las naciones anglosajonas, el Reino Unido y Estados Unidos, son parte de la propiedad física prometida alguna vez a Bram, y eso, cierto, se puede...
lo que decía Don Jaime, esto de que el sol, no sé, en la nación del Reino Unido, no se ponía el sol sobre su territorio, estaba profetizado en la Biblia, un reino que no se iba a poner el sol. Entonces, cuando uno analiza, cierto, las promesas hechas a Efraín, y a Manacés, que se cumplieron en los días de hoy, el estudiar esto, historia, cierto, lo que ocurrió en 1800 con Napoleón, que quiso vender ese territorio, cierto, que les era casi una molestia, porque él tenía ayerra, con Canadá, entonces un territorio en Luciana, que podía defenderlo y hacer muy costoso para su revolución que estaba tramando en Europa, o su unificación de Europa.
Entonces, lo vendió no en forma a precio huevo, pero sí de manera muy conveniente a este incipiente Estados Unidos, y lo cual provocó una bendición, o un crecimiento físico, un crecimiento económ genauso, y de potencia Estados Unidos, justo en los años que se concuerda con los 2520 años después de la deportación, a los 720. Eso lo conversamos la vez anterior. Otra vez, estos temas, en 40 minutos, es muy difícil de abordarlos todos, y ir a la escritura, pero sí son buenos que uno los converse después, que queden en moderación de temas, no solo del club, sino en la casa, y preguntar, ¿dónde es que sale eso que dijo la persona o la promesa?
¿Dónde es que dice investigarlo? Nosotros tenemos que ir a nuestra fuente, que es la Biblia, y leer por nuestros propios ojos lo que se dice acá adelante, lo que está escrito en los folletos. No tenemos que quedar con lo que otros nos enseñan. Nosotros tenemos que ser nuestros propios constructores de fe, y revisar la escritura, comprobarla, cerciorarnos que nos hagan sentido, sino consultar con alguien que tenga más tiempo en la iglesia, donde el ministro acá, y donde el pastor, cierto, y preguntar si no hay una respuesta, siempre hemos dicho, cierto, que Mario repite esto, que si no tiene la respuesta va a preguntar a alguien más, al Consejo Anciano, y así, o finalmente cierto, a Dios mismo, y nos entregue la respuesta, pero no nos debemos quedar con dudas.
Y las dudas es normal que las tengamos. Los normales, quedarnos con las, los anormales, o anormales en este camino, ¿cierto?, sería quedarse con las dudas. Tener dudas en cuanto a lo que se enseña, lo que predica a otro, lo que está escrito en un folleto, a lo que dice la Biblia, ¿cierto?, no entenderlo, es normal. El Etiópio las tenía las dudas, pedió que se las explicaran. Y también quería hacer un alto, porque también a lo mejor parece que dije algo confuso, ¿sabes?, y a lo mejor no, porque sabés decía que mezclé, ¿cierto?, todo el Brexit con el CREXIT, ¿cierto?, que era Cristiano saliendo del mundo, que los invitaba a salir del mundo, y después el mensaje anterior que, o posterior que di, que no fue la continuación de éste, hablé de que teníamos que ir al mundo.
Decía, como Woodwork, ¿cierto?, tenemos que ir al mundo, hacer las buenas obras. Entonces, quiero aclarar un poco el tema de esto de salir del mundo, que aparece en Apocalipsis 18, Apocalipsis 18, el versículo 4, hablando de la caída de Babilonia, dice hoy otra voz del cielo que decía, Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.
Esa es la parte donde la Biblia nos invita a salir del mundo, nos invita a no ser partícipes de los pecados del mundo. De eso, la Biblia nos está invitando a salir del mundo, y a los cristianos nos invita a salir del mundo. Ahora, en Mateo 5, el versículo 16, en Mateo 5, el versículo 16, que yo tomé como base para decir que debemos ir al mundo. Cuando yo digo salir del mundo, no me refiero a tomar una nave espacial y no a vivir a la Luna y presenciar lo que ocurre de allá, sino salir de la forma en que el mundo vive, de los afanes de esta vida.
Mateo 5, versículo 16, dice así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras obras, buenas obras. O sea, aquí me recuerdo un mensaje que se dio tiempo atrás, que las luces alumbran y cuando empiezan a hacer ruido, empiezan a molestar uno las cambias. Entonces, tiene que ser una luz que alumbre con las buenas obras, más que con dichos, más que palabras, buenas obras. Y parte de esto dice así, glorifiquen a vuestro padre que están los cielos. Hecha un poco esa aclaración, yo sé que lo conversamos con una persona, tampoco fue algo que quizás son de broma, que dije una contracción, pero yo después lo pensé, y dije a lo mejor es bueno conversarlo, no se vaya a pensar, siento que estoy tratando de dar dos mensajes, primero salir del mundo, después entrar al mundo. El mensaje de salir del mundo es salir de hacer las cosas como el mundo está diciendo. Entonces, el día de hoy voy a continuar con lo que sigue esta declaración de principio, o declaración de fe, o declaración de nuestras creencias fundamentales. Dice que continúe, dice cuyo nombre cambió más tarde a Israel. Cierto, porque decía Isaac Jacob las promesas que le hizo a su descendiente Isaac Abram, Isaac y Jacob, cuyo nombre más tarde cambió a Israel. Entonces, a Jacob se le cambió el nombre por Israel, eso lo pueden buscar en Génesis 32, en los versículos del 24 al 30. Y también es importante, porque hace un par de semanas alguien me preguntó así, no sé si se refirió a Noe, pero me preguntó si Noe era Israelita o no.
Los Israelitas son los hijos de Jacob, de Jacob para allá. No es mucho antes, ni siquiera Abram era Israelita, porque Jacob, Israel, era hijo de Abram. Entonces, en parte, también creo que bueno, aclarar esto para el resto de las personas. Si alguien me hizo esa pregunta, a lo mejor había otro que, en cierto, tenía la misma duda. Tener duda con respecto a lo que uno entiende y lee, está bien. Lo malo es quedarse con esa duda o no querer aclararlas y seguir adelante. Continúa la declaración, dice. Y en la parte de que nos vamos a centrar hoy día, dice, creemos que Dios, a través de la cimiente de Abram, cierto que nos vamos a pasar a la parte espiritual de esta declaración de fe, dice, creemos que Dios, a través de la cimiente de Abram, es Jesucristo. Y entonces vamos a analizar lo que dicen las escrituras acerca de Jesucristo. Podemos ir, cierto, a Lucas 3.
A Lucas, el Evangelio de Lucas.
El Capítulo 3.
A partir del versículo 23, aparece, cierto, la genealogía de Jesucristo. Y uno puede leer, cierto, como comienza acá con con la genealogía y en el versículo 34, dice, hijo de Jacob, comienza aquí la genealogía desde al revés, cierto, desde los tiempos de Jesú y va retrocediendo. Y dice, hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Tarrer, cierto, como diciendo, está nombrando como a sus abuelitos, cierto, los tata-la-tata-la-tata-la-abuelitos de la descendencia de Jesucristo. Y aquí aparece, cierto, que dice, hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham. Jesucristo lavil nos revela que era descendiente de Abraham. También ustedes pueden leer esto, cierto, en Mateo, porque la Biblia, cierto, los evangelios son cuatro puntos de vista, cierto, tienen sus propósitos, escrita la misma historia, cierto, de Jesucristo, con diferentes puntos de vista, cierto, y acá vemos que, cierto, uno presenta la genealogía, cierto, de la madre de Jesucristo y otro del padre de Jesucristo, para que por ambas su padre, cierto, físico, adoptivo, en cuanto a, como las leyes podríamos decir, cierto, y la genealogía de su madre, sanguínea, cierto, entonces, él es sanguíneo tanto como por ley, como por sangre de Abraham. Entonces acá en la genealogía, cierto, de Mateo, está nombrada también a Abraham y a Jacob y Isaac. Dice en el versículo 2 de Mateo 1, dice Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judas y sus hermanos, y continúa cierto esto, y llegando hasta después a Jesucristo por genealogía. Entonces, la promesa que Abraham, que Dios le hizo a Abraham, era que a través de su cimiente, o nosotros creemos que Dios a través de la cimiente, a Abraham, cierto, de la semilla, a Abraham de su descendencia, con Jesucristo, iba a ser disponible, o está siendo disponible, la salvación a toda la humanidad, a toda la humanidad, independiente de su linaje físico. La salvación no es, por tanto, un derecho de nacimiento. Eso es lo que dice la creencia. Lo que nosotros tenemos acá, y esto lo voy a ir a Galatas, el capítulo 3.
Y esta es la parte importante de las promesas hechas a Abraham, porque la parte cierto física es para que nosotros entendamos, nos demos cuenta, la estudiemos, construyamos nuestra fe, de que la parte espiritual sí va a ser. Entonces, de repente, uno dice, bueno, y que es seguridad, tengo de que Jesucristo va perdonado mi pecado, ver que la parte física se cumplió, eso nos ayuda a entender que la parte física también se va, la parte espiritual también se cumplió, se está cumpliendo, y se seguirá cumpliendo.
Entonces, voy a ir al capítulo 3 de Galatas.
El versículo 8 voy a leer, dice, y la Escritura previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva, las noticias, las buenas noticias, a Abraham diciendo, en ti serán benditas todas las naciones, en ti serán benditas todas las naciones, no cierta parte de naciones, no algunas naciones con cierto linaje, aquí está hablando de todas las naciones, independiente, como decía cierto, de su linaje físico. El versículo 14 más adelante dice, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibieran la promesa del Espíritu Santo. Hermanos, hablo en términos humanos, un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invanida, ni nadie le añade. Este pacto que hizo Dios con Abraham, de que por medio de su simiente, más tarde nacería a Cristo Jesús, todas las naciones estarían disponibles en la salvación a todas las naciones. Y eso es lo que nos hace estar hoy día, presentes acá con valentía y entendiendo que Dios nos prometió la salvación a cada uno de las personas. Y el versículo 28, este mismo capítulo, dice, ya no hay judío, ni griego, no hay esclavo, ni libre, ni varón, ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente, linaje de Abraham sois y herederos, según la promesa. La promesa de Dios alcanza, como dice, en hechos. Voy a... Quiero ir allá. Es parte del siguiente punto. Voy a leer el siguiente punto antes de ir a Hechos.
Dice, Jesucristo, el...
Jesuc... Entonces la... Me enrede un poco acá. Voy a seguir con la declaración. Dice, está siendo disponible esta salvación a toda la humanidad independiente de su linaje físico. La salvación no es, por tanto, un derecho de nacimiento. Continúa, dice, es libremente, abierto a todos aquellos a quienes Dios llama.
Y aquí, si voy a ir a Hechos.
Ha hecho el capítulo 2.
El versículo 39 es el que...
el que traje para leer. Sin embargo, voy a leer desde el 38. Para decirlo, me gusta siempre leer un versículo antes para que uno entienda el contexto de lo que dice el versículo 39. Un poco el contexto. Yo sé que el contexto se refiere cuando no hay que estudiar los versículos en contexto. Se refiere al capítulo completo. Ojalá hacen un estudio de la historia y del autor a quien le escribió.
Pero por razones de tiempo, no puedo leer de cada versículo toda la historia. El versículo 38 dice... cuando dice que haremos... le preguntaron cierto Pedro, le dijo, arrepentíos y bautícese, cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados y recibiréis el don del Espíritu Santo. Y el versículo 39 dice, es porque para vosotros es la promesa. Y para vuestros hijos. Y para todos los que están lejos. No hablando de lo que vivían en Judea, en Jerusalén y sus alrededores, sino para cuántos el Señor nuestro Dios llamare. A las personas que Dios está llamando, es esta promesa. Esa es la promesa de las personas que Dios les ha abierto el entendimiento. Independiente, voy a reiterar, del linaje físico, la salvación no es, por tanto, un derecho de nacimiento, uno lo adquiere porque de cierta familia, de cierta raza o porque corre cierta sangre por nuestras venas. Es algo que Jesucristo hizo por nosotros. Continúa cierto, dice, ¿Cómo se consideran? ¿Y se consideran como descendientes de la bram? Los que son de la fe, herederos de las promesas. ¿Cierto? Aquí, nuevamente, habíamos leído anteriormente, cierto, de Galatas 39, entonces vamos a leer otra escritura, en Romanos 4, el versículo 11, en Romanos 4.
Dicen, recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia, de la fe, que estuvo estando aún en... que estuvo estando aún incircunciso, porque cuando habrán, cierto, fue hecho la promesa y todo aún estaba incircunciso, la circuncisión fue una señal, comenzó a guardar los mandamientos aún incircunciso, aún anteante, para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia, y padre de la circuncisión para que los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de fe que tuvo nuestro padre Abram antes de ser circuncidados. Nosotros, aún sin ser circuncidados, cierto, aún de no pertenecer a la familia física de Abram, somos considerados hijos del linaje, de la parte espiritual de las promesas de Dios, mediante el sacrificio de Cristo Jesús, y mediante lo que acabamos de repasar, cierto, que Abram aún siendo incircuncizo, dio muestras de su fe y dio muestras, y la circuncisión fue el sello del pacto de aquello que Abram hizo con Dios. Y terminando, ¿cierto, esta, o la penúltima parte de esta declaración de creencia, dice, creemos que el conocimiento de Dios, o creemos que el conocimiento de que Dios ha cumplido, cierto, lo que les decía anteriormente, y sigue cumpliendo con las promesas hechas a Abram físicas y sus hijos, y está cumpliendo con la promesa espiritual por medio de Jesucristo, o sea, a entender lo que Dios hizo físicamente y está haciendo al cumplir su promesa, y entender que Jesucristo se sacrificó por nosotros, y es como podríamos decir, nuestro aval de que Cristo va a cumplir su promesa de un día regresar y antegarnos la corona, que Dios pide, cierto, que la retengamos, que no la dejemos partir, es que Él cumplió la parte física de estas promesas.
Las promesas, aquí teníamos notado, de entregarles tierras físicas, entregarles la tierra prometida, hacerles una gran población, entregarles las puertas de sus enemigos, una fuerza militar y victoria, una generosidad, y el compartir con los demás, estas tierras han sido tierras, estos países, mediante, permanecieron de la manera en que Dios quería, han sido pueblos generosos. Y el ver estas promesas nos ayudan a entender, las promesas y la más importante, es la promesa espiritual, de que Dios, por medio de Su cimiente, de Abraham, su cimiente Jesucristo, cumplirá una vez, en el futuro, no muy lejano, de regresar y entregarnos esa corona, que nos tiene prometido para ser hermanos, hijos de Dios, parte de la familia de Dios. Y dice que entender estas promesas continúa la parte final de esta declaración. Dice, es fundamental para entender el mensaje de los profetas, la de la Biblia que tenemos, y su aplicación en el mundo que vivimos. Entender cómo Dios ha cumplido estas promesas es fundamental para entender el mensaje de los profetas menores, de los otros profetas, Cierto Ezequiel, Isaías y Jeremías, para entender, es importante entender cómo Dios trabajó con sus naciones, cómo finalmente estas se dividieron, cómo las promesas se esparcieron, y cómo se han ido cumpliendo hasta el día de hoy, para poder entender qué es lo que está ocurriendo también, el mensaje de los profetas y cómo esto se está cumpliendo y lo que nos hizo, cierto, don Humberto, hoy día de cómo en el tiempo del fin se van a llevar a cabo esto.
Dice mi hija, apunte aquí lo que yo escribí, una manada fiel conocerá y predicará acerca estas cosas, y predicará acerca del reino de Dios y lo que vendrá, porque hay una manada fiel, como decía Apocalipsis, que va a retener lo que sabe para que no les sea quitado y que tiene la misión, cierto, de este conocimiento, entregarlo al mundo, como dice Mateo 28, de predicar el Evangelio y también, como lo dicen Jeremías, no, en Ezequiel 33. Voy a ir allá, en el versículo 7, en adelante.
Y comienza, cierto, el versículo 7, dice, a ti pues hijo. El versículo 7, en Ezequiel 33, dice, a ti pues hijo de hombre, te he puesto por Atalaya, a la Casa de Israel. Aquí está hablando, cierto, a los Atalaya, cierto, eran los vigías, que están en las torres de vigilancia, en esa época, y claramente lo podemos entender al día de hoy, dice, oirás la palabra de mi boca y lo semanestarás de mi parte. Eso es lo que hace la revista, cierto, y lo que tratamos de hacer con estos estudios bíblicos de miércoles por la noche, que tienen poca audiencia, marcan poco, no sé si nos van a sacar de sintonía, si estuvieran en un canal estatal, nos sacarían porque el rating esta semana bajó, creo que fue el mínimo, de lo que ha sido histórico, no sé, llevamos un poco más de 30 programas, llegó a su mínimo, pero sin embargo, los capítulos después quedan en internet, y ahí sí han habido visitas, cada uno de los programas tiene más de 50 visitas, los anteriores a tres meses y hay algunos que llegan a 300 y 200 visitas, así que el...
Si viene cierto que quizás a lo mejor algunas personas nos lo están viendo en directo, después si el mensaje está llegando. Estamos tratando de hacer nuestra obra, sabemos que las personas que estamos en esto, que no tenemos todos los conocimientos, yo sé que hoy en día voy a dar solamente un ejemplo para los jóvenes, me pueden estar escuchando, y que puedan saber cómo se hace, yo sé que hoy en día se puede transmitir por Facebook.
Yo no sé cómo. Yo sé que por Facebook, si alguien tuviera un celular y le pone la cuenta de la iglesia, se podría transmitir en directo por Facebook, porque a la publicidad que le hacemos del estudio bíblico de miércoles por la noche, la última le hicieron... le hacemos una publicidad, ¿cierto? y más de casi 3.000 personas le pusieron me gusta. Artes personas le pusieron me gusta, pero solamente siete llegaron a ver el estudio bíblico de miércoles por la noche. Entonces, claramente, ahí tenemos un salto, ¿cierto?
entre las personas que están metidas en el Facebook y que eventualmente no les desagra ver una publicación religiosa a las personas que hacen link y se meten a la página y quieren ver esto. Entonces, cuán importante sería... y yo sé que alguien podría colaborar, con su conocimiento aquí, de transmitir esto, aunque sea no en una calidad HD, ni en una calidad de internet, ni en lo que fuera cierto, pero por Facebook, para que este mensaje aún llegara más allá de lo que podemos hacer nosotros con la experiencia que sabemos de estas redes sociales. Y lo que dice aquí entonces está directamente relacionado con nosotros, a los que saben hacerlo bueno y no lo hacen, les dice acá, dice, la casa de Israel oirá en la palabra de mi boca.
Cuando yo dijera limpio, de cierto morirás, si tú no hablares para que se guarde el empío de su camino, el empío morirá por su pecado, no hace responsabilidad nuestra, si él no quiere obedecer la palabra, pero si uno nos habla, él va a morir por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano. Si uno no hace su trabajo, no hace todo lo que está a su camino, por hacer lo que Dios le ha encomendado a hacer, dice, la sangre yo la demandaré de tu mano.
Y continúa el versículo 9, dice, pero si tú avisares al limpio de su camino para que se aparte de él y no se apartare de su camino, él morirá por su pecado. Pero tú liberaste tu vida. Hay un mensaje directamente cierto para que tratemos de hacer lo que esté de nuestro alcance, lo que podamos aportar para que esto funcione, funcione de mejor manera.
La última serie que nosotros hicimos en este estudio bíblico de miércoles para la noche se trata de esto. Eventualmente vamos a llegar a las promesas de Abraham y las vamos a tratar de explicar al mundo. A lo mejor hay que hacerlas de una manera condensada en dos minutos, tres minutos, para que las personas se enganchen. Si hay gente que tiene ideas, quiere colaborar y yo creo que don Jaime, no se la pregunté antes del mensaje, pero entiendo que es así, somos oídos abiertos a escuchar nuevas ideas, a aceptar sus colaboraciones para que el mensaje se entregue de mejor manera.
Y es parte fundamental de entender este mensaje y entender esta aplicación al mundo entero y explicársela al mundo entero porque los tiempos se están acercando.
¿Qué haremos nosotros con esta información? Con lo que sabemos, ¿cierto? ¿La guardaremos o la explicaremos al mundo? Cada uno, en lo particular, la guardará, ¿cierto? Debajo la mesa. Oceremos como esa talla que se le pide, ¿cierto? en Zekiel 33, que avisará, que hablará de su obra, que hará, ¿cierto? cuando vaya al consultorio médico, dejar un par de revistas, conversar, esparcir la palabra de Dios, ¿cierto? Yo no estoy pidiendo que vayamos, ¿cierto?, a las esquinas con un megáfono a predicar la palabra, pero cada uno sabe en nuestro campo de acción qué podemos hacer y cada uno sabemos dónde podemos trabajar. Estas promesas que hemos visto que Dios le hizo a Bram, Dios debe cumplirlas. Y de hecho, las ha cumplido, las está cumpliendo y las cumplirá clara y totalmente en un futuro no muy lejano. Y las hará, ¿cierto?, en fechas como que él sabe cuáles son, ¿cierto? Me llaman atención a mí que cuando Jesucristo volvió la primera vez, o cuando no, cuando Jesucristo vino la primera vez a la tierra, no fue a la sala, no fue en una fecha, él sabía exactamente y preparó, ¿cierto?, a sus testigos que iban a presenciar, ¿cierto?, en el templo, ¿cierto?, al Mesías a Ana y... y se me fue el otro nombre ahí en Lucas 2, aparece, después lo pueden buscar a usted, pero los preparó, preparó la historia, la historia del mundo que llegó, ¿cierto?, esto del año cero no lo pusieron por Jesucristo. El año cero es por, ¿cierto?, que el mundo, el año... el imperio romano puso esto lo que se vía ahí, él era... estaba claramente influenciado por el dominio del imperio romano y Jesucristo vino en el momento en que tenía que llegar cuando la situación era y cuando el Padre lo sabía, así mismo va a ser la segunda avenida de Jesucristo, o el retorno, él va a venir en los tiempos que Dios tiene planificado y va a ser con nuestra ayuda o sin nuestra ayuda. Y Dios quiera, cierto, que estemos en la parte del equipo vencedor, ya, cierto, spoilers se llaman cuando uno le adelanta en el final de la serie o de la película o de muchas veces, cierto, un poco aburrido, no entretenido que le cuenten. En este caso, cierto, Jesucristo va a retornar y las personas que estén de parte de Dios van a ser las personas que finalmente serán los vencedores y lo sabemos, tratemos de tomar parte por eso. Sabemos y entendemos que estas promesas físicas como espirituales aún nos han cumplido en su plenitud, pero que están hechas y están acá para, algún día, cierto, se cumplan para nosotros. A nosotros también se nos han hecho promesas. Ustedes la pueden leer en Apocalipsis, cierto, todas las veces que dice al que venciere, yo le daré el árbol de la vida, al que venciere le daré la corona, al que venciere, se repite en las primeras dos, en las primeras siete cartas que aparecen ahí en las iglesias de Apocalipsis. Entonces Dios quiera que nosotros podamos ser parte de eso, que tomemos este mensaje de las promesas de Dios, la entendamos, la estudiemos y conversemos si nos quedan dudas. Y alguna vez, cierto, estar con la frente en alto de que hicimos nuestra parte, fuimos como esa dalaya y esperar todo el retorno a Jesucristo, que como decía Don Jaime y Don Humberto, es la esperanza, la única esperanza segura de paz y prosperidad para la humanidad. Buenas tardes a todos.