Sana doctrina; palabra de vida

En la Biblia podemos encontrar muchas advertencias, una de las cuales es no alejarnos de la Sana Doctrina. ¿Cuál es ésta?

Transcripción

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Como decía don Juan Carlos, el título del mensaje que he puesto, se llama sana doctrina, palabra de vida.

Quise ponerle sana doctrina, porque hace un tiempo, un par de años atrás, apareció un mensaje, sí un mensaje escrito en el comunicado, que hablaba que en la BILET también podemos encontrar otros tipos de doctrina, doctrinas que no necesariamente son las correctas o las que debemos aferrarnos, y que debemos tener cuidado de lo que quiero hablar hoy día de la sana doctrina, que finalmente es la palabra de vida.

Entonces, cada uno de nosotros, a lo mejor lo personal me pasa o me pasaba, cuando uno escucha la palabra doctrina, uno puede pensar en un alto de papeles, en códigos, en libros por descifrar, en una cantidad de folletas que leer, horas de estudio y cosas semejantes, y a veces se puede tornar cierto o parecer un tema árido, difícil de digerir.

Y a veces, por esto que sea difícil de digerir, difícil de tratar, difícil de escuchar, de entender, tratamos de evitarlo, tratamos de pasarmos al siguiente a otro tema más fácil. Y, de hecho, está leyendo en el Diario Mundial que dice, aparte de los boletines, hay un recorte que pusieron de una definición de un lenguaje cristiano, no lo aprendí en memoria, lo leí una vez, el nombre del diccionario, pero decía zona de confort, y dice, lugar donde te sientes como y es la excusa principal para no avanzar, para no crecer, para no cambiar, quedarse donde uno está, en la zona de confort. Entonces, yo entiendo que la invitación del letrero, y al igual que me recuerdo de una clase que don Gabriel García nos dio a los jóvenes hace un tiempo atrás, un par de años atrás, donde nos invitaba a salir de la zona de confort para descubrir nuevas cosas, también lo que yo digo acá es salir de la zona de confort, de quedarse los temas que son menos ario para poder descubrir, el mundo a lo mejor de nuevos conocimientos que podemos advertir dentro de las doctrinas. Yo a mucho he escuchado decir más en personas que no son de la iglesia, sin lugar a dudas, pero he escuchado decir cierto acerca de doctrina, cuando uno quiere hablar, dice, no importa mucho lo que nosotros creamos, no importa mucho lo que nosotros creamos, total Dios cubre multitud de pecados. No importa lo que creamos, cierto, Dios cubre multitud de pecados. Otros dicen, no importa mucho lo que creamos, total lo más importante es ser buena persona. Eso es lo más importante, ser buena persona. Yo a otros he escuchado decir cierto, no importa lo que uno crea, total lo más importante es ser sincero, tener un corazón sincero, ser buena persona, y eso es sí que es importante. Entonces lo que uno cree, o lo que nosotros estudiamos, no importa mucho.

Y entonces la pregunta para cada uno de nosotros, ¿importa realmente lo que creemos?

¿Importa realmente lo que creemos?

Yo no sé si he escuchado hablar últimamente de un tema que es comunismo, que es la unión, de todas las creencias podríamos decir, de un tiempo hasta parte se han estado de moda, en Boga, y las personas hablan vez tras vez más acerca de esto. Hay encuentros de líderes religiosos alrededor del mundo que son noticias mundial, donde se está mirando desde lejos, yo no puedo decir que esto va a ocurrir el próximo año, pero es una mirada que se está viendo de la unión de todas las creencias. De hecho, en la época que pude estar en ABC, había un sticker que algunos vehículos tenían pegado a cierto, como el vehículo que manejo cierto, tiene pegado atrás un sticker de Beyoncé, otros andaban trayendo un sticker que ustedes lo pueden buscar después por internet, en imágenes, y con la palabra coexist en inglés, ¿está cierto? coexistir, pero está en inglés, ¿cierto? Y si uno lo busca cierto, cada una de las letras está formada por un...

Yo aquí lo noté, la C, ¿cierto? Está notada por una luna con una estrella, que es un símbolo musulmán, la O es un símbolo de paz, la E es un símbolo cierto que está con el hombre y la mujer, ¿cierto? Esa flecha con esa cruja hacia abajo, ¿cierto? Esa es una estrella que habla de dejar que la tendencia sexual es cierto, o lo que uno coexistir con aquello, eso es lo que invita. Luego la X, ¿cierto? Es una estrella de David, ¿cierto? que algunos usan como símbolo religioso. La S es un símbolo del Jinjiang, y se viene a la religión del Medio Oriente, donde está este Jinjiang, no sé si lo han visto los negativos con los puestos, y la última Laté, ¿cierto? Es una cruz. Eso lo pueden buscar después, o a través de un buscador sencillo, ¿cierto? O yo solo puedo mostrar aquí lo que yo dibujé, o lo que podemos buscar. La tendencia es que todo el mundo crea lo mismo, y que se respeten, y que exista lo mismo. Y nuestras doctrinas, nuestro conocimiento, ¿cierto? de las doctrinas, nuestra consecuencia hacia las doctrinas que conocemos, importarán mucho en tiempos finales. Y yo los invito a pasar a Apocalipsis 13. Apocalipsis, el capítulo 13.

El versículo... Aquí está hablando de la bestia, del tiempo final.

Y voy a leer del versículo 6. Y dice, y abrió su boca en blasfemias contra Dios para afemar su nombre, de su tabernáculo y de los que moran en el cielo. Y se le permitió hacer guerra contra los santos y vencerlos. Y también se le dio autoridad sobre todo a tribu, pueblo, lengua y nación.

Y la adoraron todos los moradores de la tierra, cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida, del Cordero, que fue inmolado en el principio del mundo. Si alguno tiene oído, oiga. Si alguno lleva en cautividad, va en cautidad. Si alguno lo mata a espada, mata a espada, a espada de ser muerto. Aquí está la paciencia, la paciencia y la fe de los santos. Aquí está la paciencia y los fe de los santos. Y una de las herramientas que se nos ha dado cierto en la interpretación bíblica es que la Biblia se interpreta a sí mismo. Entonces, aquí, en el versículo 12 del capítulo siguiente, el capítulo 14, describe que es la paciencia y la fe de los santos. Dice, aquí está la paciencia y los santos. Aquí está la paciencia y los santos. Dice, los que guardan los mandamientos y la fe en Jesús. En eso hay que tener paciencia. En eso hay que perseverar. Eso es la paciencia, ¿cierto? Cuando uno persevera, en lo que uno cree, en lo que uno está convencido, en guardar los mandamientos de Jesús. Y yo quiero aprovechar que he estado hablando de este tema para ir a Daniel, el versículo 7, Daniel, el capítulo 7, donde también habla de la bestia y de los tiempos finales, en el versículo 23, en adelante. Dice, y dijo así, la cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente a todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará. Y los dios escuernos significan que aquel reino se levantará 10 reyes, y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente a los primeros.

Y a los tres reyes derribará.

Dice, y hablará palabras contra el altísimo, aquí las mismas palabras que aparecían en Apocalipsis, quebrantará y pensará en cambiar los tiempos y la ley, y serán entregados en su mano hasta tiempo, tiempos y medio tiempo, haciendo alusión a los últimos 42 meses, 1260 días o 3 años y medio, que sabemos que la bestia va a tener autoridad sobre la tierra para hacer lo que dice acá cierto, pensar en mudarnos tiempos y cambiar las leyes. Entonces, ¿qué tan importante es que nosotros conozcamos bien cuáles son nuestros tiempos y cuáles son nuestras leyes? Según este punto de vista, en esto es donde va a ser probado la paciencia de los santos, y la paciencia de guardar estos tiempos y de guardar estas leyes. Pablo escribió en estas llamadas epístolas pastorales, las dos epístolas timoteo y atito, se llaman epístolas ministeriales porque timoteo y atito eran aprendices de Pablo y él les escribió estas cartas que están llenas de introducciones y de amor del verdadero, del amor de Dios, y le escribió estas aclaraciones y estas recomendaciones espirituales muy importantes para aquellos ejerzan estas doctrinas y cuiden de estas doctrinas que le fueron enseñadas por él a través de Dios. Entonces voy a ir a primera de timoteo para leer una de estas instrucciones de Pablo donde da a entender estas cosas principales e importantes a sus discípulos y si estas palabras quedaron en el canon bíblico, ¿cierto? quedaron recordadas por Dios para que nosotros las podamos leer hoy en día, es porque son importantes para nosotros también. No son solamente importantes para timoteo y atito. Estas palabras están escritas hoy en día para nosotros. En primera de timoteo, el capítulo 4, el versículo 12, voy a leer en adelante, y el versículo dice, ninguno tenga en poco tu juventud. Aquí, ¿cierto? Para alentar, ¿cierto? También a los jóvenes. Estas palabras también están escritas para ellos. Si usted está entendiendo, ¿cierto? Si ya tiene edad, escuché o leí un par de años atrás el boletín, ¿cierto? Que se hacía para un sitio de una fiesta donde había una recomendación si llevaron o no llevar juego electrónico. Si tiene capacidad del joven de poder jugar un juego electrónico, lo más probable es que tenga la capacidad para entender los servicios y para escuchar con atención. Así que ninguno tenga en poco tu juventud. Si no sea ejemplo de los clientes en la palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. Aquí la palabra enseñanza, ¿cierto? También puede ser traducida como doctrina. Esta palabra que aparece aquí. Entonces, lo que Pablo le dice, ¿cierto? Es que se ocupe de estar atento, ¿cierto? La lectura, a lo que se está leyendo, si el versículo, como decía cierto, en el primer mensaje, no lo recuerdo si fue Don Marcelo o la semana anterior, pero poner atención a lo que se está diciendo, porque en eso está, como dice el título de mensaje, la sana doctrina es palabra de vida. Más adelante, ¿cierto? El versículo 15 dice, ocúpate en estas cosas. Permanece en ellas para que tu aprovechamiento sea manifiesto. Ocúpate en estas cosas, raísteras, ¿cierto? Ocúpate en estas cosas. Y aquí ya no es como una sugerencia, ¿cierto? Y luego, el versículo 16, la primera parte dice, ten cuidado de ti y de la doctrina. Ten cuidado de ti y de la doctrina. El tres versículos, ¿cierto? Lo repite tres veces. Este cuidado que debemos tener en la doctrina, que se nos está enseñando y que se nos ha enseñado durante el transcurso que llevemos, cierto, congregándonos en la iglesia de Dios.

Ahora, ¿qué es doctrina? La definición del diccionario, ¿cierto, de Internet, dice, es un conjunto de ideas, enseñanzas y principios básicos. Son ideas básicas, enseñanzas básicas y principios básicos.

Si les dijera a usted dónde podría encontrar las doctrinas básicas, nos invito a ir a Hebreos. Es la parte que no va a canceler, cierto, los versículos anteriores a la introducción que di, cuando hablaba de que Dios no olvidaba de las cosas que uno hacía en su nombre, en el capítulo 6, Hebreos 6.

Este capítulo es lo que conversamos un poco en los anuncios. Esto de ponerle versículos y capítulos a la Biblia es una herramienta para que todos lleguemos rápidamente a la misma letra, ¿cierto, por tanto? Rápidamente lleguemos ahí, pero no significa que la palabra esté cortada porque si uno lee el versículo anterior y los versículos anteriores están hablando exactamente de lo mismo.

Y lo voy a leer el versículo anterior para entender el contexto, porque si uno no lee el versículo anterior, cierto, el versículo 14, del capítulo 5 podría entender otra cosa de este versículo, dice, pero el alimento sólido, hablando de cosas más profundas o temas más importantes o formas más maduras de alcanzar, el conocimiento de Dios, dice, el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el buen uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y el mal.

Y esto es reconocer las doctrinas de Dios, no reconocer lo que uno entiende por bien y el mal, sino para discernir, para descubrir lo que Dios nos entrega. Y entonces ahora sí voy a leer el versículo 1, dice, por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección. Esto no quiere decir que hay que olvidarse de lo que va a nombrar a continuación, dice, otra vez no darle vueltas y seguir otra vez machacando con lo mismo y querer investigar si es verdad o no es verdad lo que va a nombrar inmediatamente, que son los fundamentos de nuestra doctrina.

Ahora, cada cierto tiempo creo que es bueno volver a repasarlo y volver a entender y estar convencido de lo que uno cree. Yo cuando escuchaba el mensaje, o marcelo, una vez escuché a un orador, a un ministro, cierto, que decía que uno se tiene que hacer tres preguntas en la vida y constantemente, me parece que fue Don Mario, y decía, la primera es, creo en Dios y estoy convencido de aquello y puedo contestar esa pregunta, inclusive, sin la Biblia.

Creo en Dios. Después, creo en la Biblia y creer que la Biblia es la palabra de Dios, porque una cosa es creer en Dios, ¿cierto? y saber que la naturaleza, la confección de los átomos, el universo y todo eso tiene que tener un diseñador. Yo no creo en Dios aún sin creer en la Biblia y después comprobar, y eso es lo que voy, ¿cierto? comprobar que la Biblia es la palabra inspirada de Dios y Don Marcelo leía hacia Ebreo 11, el versículo 6, para alabar a Dios, hay que creer.

Voy a leer el versículo 6 para no para fraciar, dice, porque es necesario, porque es imposible agradar a Dios, porque es necesario que se acerca a Dios, crea que le hay. Hay que creer en Dios, hay que creer en su palabra, y hay que creer. La tercera pregunta que decía era en la Iglesia, ¿cierto? ¿Está convencido que esta es su Iglesia? ¿Que usted cree en las doctrinas que se enseñan? Y hacerse esa pregunta vez tras vez, y no dejarse estar en la zona de confort.

Ya alcancé este lugar, ¿cierto? Ya estoy aquí en mi silla, en mi asiento seleccionado, ¿cierto? Y ya lo tengo asegurado, porque nadie tiene... estuvimos leyendo, ¿cierto? Entre paréntices, los invito a conversar con Esteban Gipper, que es cierto, hay un grupo de lectura bíblica que está asignando mensaje, libros, semana tras semana, y es bonito que mientras más personas se unan, lo haya mejor, y ahí, por ahí, en las conversaciones que se dio, alguien dijo que piensa estar firme, mire que no caiga.

Y esto es algo que es bíblico, no lo inventó él tampoco, sino que aparece en la bíblica. Y es lo que los invito, cierto, a vez tras vez, ir yendo acá. Y entonces voy a volver a Hebreo 6, donde está hablando del fundamento de nuestras creencias, de nuestra doctrina, y dice, no echando otra vez en el fundamento del arrepentimiento de las obras muertas. Y esto significa, no vamos a empezar otra vez a ponerle traba, cierto, al arrepentimiento, que significa arrepentirse del pecado, que las leyes de Dios están vigientes.

Esa es parte de nuestras doctrinas fundamentales. Entonces, estar convencido de que si viene cierto, nadie puede ganar la salvación por ninguna obra, pero sí es necesario que haya un arrepentimiento, hacer obras de arrepentimiento para bautizarse. Eso es lo que dice Juan el Bautista, cierto, hacer obras de arrepentimiento para alcanzar el bautismo. Cuando habla ahí en Mateo 3 acerca de aquello. Entonces, el arrepentimiento es algo que nosotros lo enseñamos y lo creemos. Estamos convencidos de aquello. Luego dice de la fe en Dios.

¿Cierto? ¿Creeemos en Dios? Creemos lo que es Dios y entendemos lo que Dios nos está enseñando y creemos en Él, en lo que yo les decía anteriormente. No volver otra vez a poner en duda, a cuestionarnos nuevamente los pilares fundamentales. Y estos son nuestras doctrinas básicas. Y ahora, si usted tiene dudas en aquello, lo invito, nosotros nos estamos en el estudio Bílico de miércoles por la noche, pero los sí los invito a sacar el folleto de las doctrinas fundamentales, y las creencias fundamentales de la iglesia que está disponible para las personas que lo solicitan a través de internet, en nuestras publicaciones, en nuestras revistas se hacen, llamadas a que las personas lo lean, lo hemos leído nosotros, lo hemos estudiado.

¿Creeemos lo que dice nuestro folleto, que nosotros promocionamos al resto que nosotros instamos a que las personas lean? ¿Lo hemos estudiado?

Hay suficientes copias, yo creo, para que puedan tomar uno por familia y repasarlo nuevamente. Dice que más acá la fe en Dios, dice la doctrina del bautismo, como nosotros creemos en el bautismo, ¿cierto? A través de la inmersión, precedido, ¿cierto? de la arrepentimiento. También la imposición de manos, que es a través de la imposición de manos, que el Espíritu Santo llega a las personas, y donde se aplica la imposición de manos, ¿cierto? O la unción. Entre paréntesis, ¿cierto? Quiero aquí poner un paréntesis. Cuando tiene que ver con parte de nuestras doctrinas, voy a leerlo porque hace tiempo se lo conversé una persona y me dijo que sería importante que lo leyéramos adelante. En Santiago, 5, versículo 14, hablando de la unción, de la imposición de manos, dice, ¿está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Ese es el mandamiento que nosotros encontramos en la Biblia. ¿Hay alguno enfermo entre vosotros? Llame al anciano y oren por él, ungiéndole con aceite. Ese es el primer, si hay alguien enfermo entre nosotros. Y ese debería ser primero, antes de solicitar, por ejemplo, paño ungido. Porque el paño ungido es un recurso, que aparece en hechos que se hacía cuando el ministro, o sea, que se hicieron milagros a través de las prendas del apóstol Pablo, pero que la Biblia nos dice en el versículo 14 de Santiago 5, es que lo primero que uno tiene que hacer es llamar al anciano, si uno está enfermo, y oren por él. Y el anciano tiene que discernir cuál es la mejor opción en ese momento, si no está disponible para viajar, si no puede ir, si haya la responsabilidad entre paréntesis, se la traspasa, ¿cierto? A la persona que a lo mejor no quiere ir a visitarlo, o no puede ir a visitarlo, o se le encuentra lejos, y ahí se encontrará una alternativa. Pero, se los digo sinceramente, no creo que sea adecuado que personas andemos con paño ungido, cierto, en la billetera, en caso de para guardarlo, tenerlo así como una aspirina o algo así, porque esa no es la función. La verdadera sanación se produce por creer lo que la Biblia dice, no porque nosotros creemos que la Biblia dice, y la Biblia dice, si hay alguno enfermo entre vosotros, llame al anciano. Y eso es lo que nosotros creemos y eso es lo que nosotros enseñamos.

Luego dice imposición de mano.

Voy a continuar en Hebreo 6.

Dice la resurrección de los muertos y el juicio eterno. Creemos, cierto, en estas oportunidades. Todos tendrán una oportunidad, por eso hay más de una resurrección. La primera resurrección es la mejor de las resurrecciones. Y se le va a dar vida eterna, cierto, al principio, del milenio a las personas que estén calificadas para pertenecer al equipo de trabajo de Dios. Y van a poder habitar con Dios en forma espiritual durante el milenio para poder transformar la tierra, para preparar un planeta para la segunda resurrección. Y va a haber, cierto, entendemos, no aparece específicamente la palabra tercera resurrección en la Biblia, pero que va a haber una resurrección para las personas que nunca quisieron aceptar este camino de buenas a primeras. Y eso es lo que nosotros entendemos y eso es lo que nosotros enseñamos. Y eso es lo que decimos que aparece en la mile. Y eso es lo que nosotros está escrito acá en nuestro folleto de las creencias fundamentales de la iglesia.

Jesucristo mismo, hablando de doctrina, en un relato que aparece en Mateo 22, el versículo 23, le da un importantísimo valor a las doctrinas que debían haber sido de conocimiento primario para las personas que estaban siendo escuchadas por Dios. No olvidemos, ¿cierto? Y lo que aprendimos en el estudio Bíblico de la Fiesta que las personas que hablaban con Jesucristo en esa época no eran como nosotros, y tenemos acá aún más de una copia, ¿cierto? de la palabra de Dios. Y las tenemos. En esa época las personas se sabían de memoria en la Biblia y podían recitarlas, ¿cierto? Por porciones. Entonces no era que se supieran los nombres de los libros de la Biblia, se sabían los versículos de la Biblia, cuando Jesucristo parafraseaba cierta parte de la Biblia, ellos asociaban inmediatamente el contexto entero de lo que se estaba hablando. Y eso lo que significa un poco la palabra remes, ¿cierto? Que cuando Jesucristo hablaba decía el hijo del hombre, no solamente se estaba refiriendo un título, se estaba refiriendo al hijo del hombre que parece Daniel, ¿cierto? que cohabitaba con el anciano de Díaz. Entonces se estaba haciendo aquí el. Y eso es lo que significa un poco. Entonces este es el contexto de las personas que escuchaban a Jesucristo, que tenían el conocimiento teórico de la palabra de Dios. En el capítulo 22, el versículo 23, Jesucristo aquí el... era al revés, ¿cierto? Capítulo 22, el versículo 23. Yo lo dije al revés, no me acuerdo bien. Pero es el versículo 23 del capítulo 22. La primera parte dice, aquí el día vinieron a él, Saduceos, que eran personas que... una rama, ¿cierto? de la religión que había en esa época. Dice que dicen que no hay resurrección. Y le preguntaron aquí, otra vez, a ser un paréntesis, y entender que Saduceos y Fariseos, y lo que está haciendo notar aquí en este versículo, que no creían en la resurrección, es que para que nosotros entendamos que Fariseos y Saduceos no seguían perfectamente las doctrinas bíblicas. Saduceos no creían en la resurrección. Y si ustedes leímos anteriormente, cierto, en Hebreo 6, en parte de las doctrinas básicas, que Pablo decía que ya teníamos que superar y pasar a temas de madurez. Ellos no creían en la doctrina básica de la resurrección como podrían alcanzar madurez espiritual. Entonces, este versículo interesante, para que nosotros podamos mirar desde otra perspectiva, tanto a Saduceos como a Fariseos, que ni Jesucristo no era ni Saduceos ni Fariseos, y me atrevería a decir que tampoco era judío de religión judía. De esa época, la religión de Jesucristo era la religión bíblica, la que parece pura, la sana doctrina, la que lleva la vida eterna.

Entonces, más adelante, aquí le están haciendo una pregunta para, como se dice en chileno, para poder pillarlos y esto, para poder casarlos, haciendo una pregunta acerca de quién va a ser el marido de una mujer que tuvo más de un marido en el futuro. Y el versículo 29 dice, respondiendo a Jesús, les dijo, erray ignorando las escrituras y el poder de Dios. Aquí es donde está la palabra de vida, en las escrituras. Aquí es donde está el poder de Dios, en las escrituras. Y el rey de Dios, en la resurrección, dice, porque en la resurrección, ni se casarán, ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. Pero respecto a la resurrección de los muertos, no habéis leído que os fue dicho por Dios, cuando dijo, yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, no es Dios de los muertos, sino Dios de los vivos. Oyendo esto, la gente se admiraba de su doctrina.

Se admiraba de la doctrina de Dios. Las doctrinas de Dios nos ayudan en muchas facetas de nuestra andar cristiano. Uno de ellos es el que nos da las bases para poder vivir esta vida de cristiano. La sana doctrina son nuestras bases de la vida cristiana.

En el mismo libro de Mateo, en el capítulo 16, en el versículo 16, no en el versículo 6, las doctrinas son las bases de nuestro vivir. Cuando nosotros entendemos esto y entendemos cómo vivimos esta fe, por ejemplo, en el tema del bautismo, entendemos que el bautismo no es el fin de la carrera, es el principio de la carrera. Cuando uno se bautiza, empieza a vivir el camino de... y entendemos entonces que el bautismo es parte inicial de este camino, eso nos marca nuestra forma de vivir. Porque, en cierto, no creemos en la definición de una vez salvo, siempre salvo, entonces uno se bautiza ya, se olvida de este camino. Si no, creemos que el bautismo es el comienzo de la carrera y creemos en lo que se dijo, en ese versículo, el que piensa estar firme, miren lo que no caiga, y tengo que completar la carrera y todo aquello. Entonces, creer en nuestra doctrina marca nuestra forma de vivir. Acá el versículo 6 dice Jesús, dijo, guardados de la levadura de los fariseos y saduceos. Y aquí los discípulos, primero, entendieron que estaba hablando del pan físico, porque no habían comprado pan, pero que su Cristo les aclaró más adelante que no estaba hablando aquello, el versículo 11 dice, y les dice, ¿cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os guardáis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?

Entonces, ¿entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de las doctrinas de los fariseos y de los saduceos?

Guardarse de las doctrinas, estas doctrinas, ¿cierto? Y añadir reglas extras, ¿cierto? Reglas humanas al camino de Dios, que le quitaban tanto el valor especial que tenía la ley de Dios, ¿cierto? Que era una ley, como decía al principio, la ley del sábado, una ley que nos ayuda a vivir, no una ley que nos pone restricciones. Entonces, aquí yo puse dentro de algunas, caminar más de la cuenta, ¿cierto? poniéndole cantidad de kilómetros o guardar dos días de cierta fiesta santa para asegurarse que están guardando en el día correcto, ¿cierto? Esas son reglas añadidas. Y de esas son las reglas que Jesucristo nos pidió guardarnos de esa levadura, de esa doctrina de fariseos y saduceos. En el libro de Juan, hablando de las doctrinas, Juan 7, el versículo 14, hablando a cada de las fiestas de taranáculos, ¿cierto? que forma parte de nuestras doctrinas, dice más a la mitad de la fiesta subió Jesucristo al templo y enseñaba. Y se maravillaban los judíos diciendo, ¿cómo sabe este letra sin haber estudiado? ¿cierto? Y Jesús respondió y dijo, mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. Esta no es la doctrina de Jesucristo, la doctrina de Dios. Y él mismo lo decía. Nosotros, Jesucristo y José, Pablo escribió ser imitadores de mí como yo de Cristo, y hay que imitar, ¿cierto? Y esta no son nuestras doctrinas, no son nuestras creencias, son las creencias y las doctrinas de Dios. Y estas doctrinas nos indican el camino de vida. El versículo 17 dice, ¿Cómo hacer la voluntad de Dios? ¿Conocerás si la doctrina es de Dios? O si yo hablo por mi propia cuenta. Entonces, las doctrinas nos indican, ¿cierto? ¿Dónde reunirnos? Ahí están guardando la fiesta, ¿cierto? ¿Cuándo reunirse? ¿Por qué reunirse? ¿Qué hacer cuando se reúnen, ¿cierto? ¿Qué comer? ¿Qué no comer? ¿Qué actividad de hacer? ¿Cómo adorar a Dios? ¿Cómo no adorar a Dios? Entonces, las doctrinas también nos enseñan cómo adorar a Dios. Esta podría ser otro punto, ¿cierto? Las doctrinas son las bases nuestras para poder adorar a Dios. Ustedes saben que Romanos y Griegos, ¿cierto?, mezclaron sus dioses. De hecho, son casi los mismos que cambian de nombre.

Y después, en el siglo... en el año 325, en el Concilio de Génicea, ¿cierto?, se adoptaron varias de las creencias, ¿cierto?, y se mezclaron con un pseudo-christianismo, ¿cierto? Digo, pseudo, porque en verdad lo que hicieron fue mezclar estas dos grandes corrientes que habían, hacerla una sola para poder acaparar la mayor cantidad de personas, y se llama el sincredismo, de adoptar creencias, costumbres de otras religiones y adaptarlas para nuestras propias creencias para así quedarnos tranquilos, ¿cierto? Podríamos decir nosotros hoy en día, ¿cierto?, da lo mismo que hacemos la noche del 24 de diciembre. Total, nosotros sabemos y creemos nuestro Dios y podemos estar en cualquier parte sin ningún problema. Como hablaba Don Vicente, ¿cierto?, hace un par de semanas acerca de la Fiesta de los Muertos, ¿cierto? No, nosotros vamos a celebrar esta fiesta de otra manera positiva, ¿cierto?, en vez de vestidos de muerte, vestidos de luz, y le vamos a dar otro sentido a esta fiesta. Eso se llama sincredismo. Y, sin embargo, Jesucristo dio instrucciones claras en Juan, en el mismo libro de Juan, el versículo 24, el capítulo 4, el versículo 24, dice, Dios es espíritu. Una de las definiciones de Dios, ¿cierto?, Dios es amor, Dios es espíritu, y los que adoran, porque estas doctrinas, estas bases, nos van a mostrar la forma de adorar a Dios, los que adora en espíritu y en verdad es necesario que le adoren.

Y verdad es otra de las... ¿verdad? Son las doctrinas. Esas nuestras doctrinas son las verdades de Dios que están expresadas en el libro que nos dejó. O sea, si alguien quiere adorar a Dios, tiene que adorarlo con la sana doctrina, la que produce vida eterna, sin esta fiesta añadida y sin otro tipo de...

de añadidura, cierto, que, como decía anteriormente, tiene que ver con esto del sincredismo de adoptar a otros costumbres y hacer las partes de nuestra forma de adorar a Dios.

También, la sana doctrina o las doctrinas son la base de nuestro compañerismo como cristianos.

Como dice Don Jaime, cierto, una frase célebre de él, la tengo notada aquí, dice, al final del día, lo que nos une es lo que creemos. O, al final del día, cierto, lo que nos separa es lo que creemos. La sana doctrina forma la base de nuestro compañerismo como cristiano.

Vamos a ir al libro de Hechos, el capítulo 2.

Hechos, el capítulo 2.

Voy a empezar con el versículo 1. Dice, cuando llegó el día de Pentecostés, parte de la Fierta Santa de Dios, cierto, dice que estaban todos unánimemente juntos, porque tienen un punto de reunión acá, mandatados por Dios, con un propósito específico, cierto, con un motivo detrás, y que los hace estar unánimemente juntos. Y luego, ¿sierto? Ustedes conocen el relato de ese primer día de Pentecostés, que se manifestó el Espíritu Santo en ese primer Pentecostés del año 31 de la Era Cristiana, cierto, y recibieron milagrosamente el Espíritu Santo, y Pedro separó, cierto, Dios ese sermón muy motivante, cierto, muy alentador, inspirado por Dios, que provocó en las personas, cierto, voy a leer el versículo 36, del mismo capítulo 2, dice, sepa, pues, ciertísimamente toda la Casa Israel, que a este Jesús, a quien vosotros crucifica este, Dios lo ha hecho, Señor y Cristo. La conclusión de su mensaje, cierto, después de hablar de todo aquello que estaba prometido del Espíritu Santo y que se estaba cumpliendo ahí ante su propia vista. Entonces le preguntaron, y se preguntaron, al oír, esto se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles, varones, hermanos, que haremos. El verdadero arrepentimiento que provoca acción. Estas son las sanas doctrinas. El verdadero arrepentimiento que provoca algo en las personas, que provoca no quedarse en la zona de confort. Y Pedro le dijo, arrepentíos y bautícese cada uno en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados y recibiréis el don del Espíritu Santo. Hablándole otra vez de estas doctrinas básicas que nosotros creemos.

Y se bautizaron, dice el versículo 42, ¿cierto? El versículo 41 dice, así que los que recibieron su palabra fueron bautizados y se añadieron aquí al día como tres mil personas. Tres mil personas. Después de ese potente mensaje y de ese potente cierto sermón que se dio y donde entendieron la verdad de Dios. Y el versículo 42 continúa. La historia dice, y perseveraban en la doctrina de los apóstoles y en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en los arociones. La doctrina lo llevó a perseverar en la comunión de unos con otros y en la comunión del partimiento del pan, ¿cierto? Como el anuncio decía, después de los servicios, ¿cierto? Vamos a quedarnos un momento a tomar onces, ¿cierto? Y el servicio del take-off y esta comunión que se produce entre los hermanos es porque perseveramos en las doctrinas y en las oraciones. Las oraciones porque perseveramos en la misma doctrina. Entonces, este punto de la doctrina, entender la doctrina que nos une incluso nos lleva a permanecer más unidos.

Otro punto importantísimo de las doctrinas es que, y que nosotros debemos cumplir por la misión, ¿cierto? que tenemos nuestro logo de la iglesia de predicar el evangelio, es que debemos predicar el evangelio y debemos predicar acerca de nuestras doctrinas. Hay un relato que aparece en Hechos, el capítulo 13, las doctrinas deben ser la parte central de nuestra predicación.

Hechos 13, el versículo 4, dice, entonces, ellos, entonces enviados por el Espíritu Santo, descendieron al... se le usía y allí navegaron a Chipre. Llegando a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de Ayudante. Y habiendo atravesado toda la isla hasta Paphos, hallaron a cierto mago falso profeta, judío llamado Bar Jesús.

Que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír palabra de Dios.

Pero le resistía el Imas. El Imas, el mago, pues así se traduce su nombre. Cierto porque el... está el mismo nombre de... Ver Jesús, Bar Jesús, aquí se traduce y él resistía procurando apartar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, le dijo, lleno de todo engaño, de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia, ¿no se sarás de transtornar los caminos rectos del Señor? Ahora pues, aquí la mano del Señor está en contra de ti y será ciego y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas y andando alrededor, buscaba quién le condujiese de la mano. Hice un milagro portentoso ahí delante de los ojos del procónsul y el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó maravillado. Pero aquí la palabra nos dice que el procónsul no creyó por el milagro. Que se maravilló por el milagro, dice el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó maravillado de la doctrina del Señor. Eso fue lo que cautivó al procónsul, no el milagro portentoso, sino la doctrina del Señor, la verdadera doctrina, la que tiene que ser la base de nuestras predicaciones del Evangelio, la que tiene que ser la base de lo que nosotros tenemos que cumplir la misión que Jesucristo dejó para los tiempos del fin. Mateo 24.14 dice y será predicado este Evangelio, y entonces vendrá al fin. Se ha predicado todo el mundo. Es parte esencial del trabajo de la Iglesia predicar el Evangelio. Y otro de los roles principales que tienen la doctrina la sana doctrina que son la base de nuestra salvación. La sana doctrina el conocer a Dios, el conocer lo que es Dios, son la base de nuestra salvación. Dios quiere y produce en nosotros aquello.

¿Cómo podríamos llegar a ser parte de la familia de Dios? Si no creemos en Dios y no creemos en lo que Él nos escribió en Su palabra. O no sabemos lo que Dios quiere de nosotros como Dios se manifiesta hacia nosotros. Voy a volver a leer el primer versículo que leí, primera de Timoteo 4, 16. Ya habíamos leído este versículo. Primero de Timoteo 4, el capítulo 4, el versículo 16.

Voy a leer del 15, dice de ocupate en estas cosas, hablando de la doctrina, permanecen ellas para tu aprovechamiento se ha manifiesto a todos. El versículo 16 dice, ten cuidado de ti mismo y ten cuidado de la doctrina. Persiste en ello, pues haciendo esto tener cuidado de la doctrina. Conocer, estudiar y lo que había dicho anteriormente te salvarás a ti mismo y a los que te oyere. Hablándole esta carta a Timoteo. Yo entiendo, y yo estoy seguro que Pablo también que entendemos que la verdadera salvación es a través del sacrificio de Jesucristo, pero esa salvación viene acompañada, porque nada de lo que nosotros hagamos ni que leamos la Biblia ni que guardemos los mandamientos provoca salvación en nosotros. La salvación es por el sacrificio de Jesucristo cuya sangre, cierto, cubre nuestros pecados. Pero aquí se nos insta, que conozcamos sus caminos porque Dios quiere entregar salvación a quien se está preocupando de sus caminos, a quien se está preocupando de saber sus verdades. Y este versículo era escrito a Timoteo quien iba a estar a cargo, podríamos decirlo de la predicación del Evangelio, tanto en su sinagoga, como lo hacían en esa época a través como eran los apóstoles, que significaban enviados a cierto, enviados a predicar el Evangelio a través de las diversas congregaciones que dice que salvarás a ti mismo y a quienes te oyeren. Esta es la palabra, la sana doctrina que produce salvación. En segunda, de Timoteo el capítulo 1, no, el capítulo 4 también, el versículo 1, el capítulo 1, el capítulo 2, el capítulo 4 también, el versículo 1. Aquí vuelve a hablar del mismo tema, pero esta vez le podríamos decirle aumenta el tono de la petición, porque ya voy a leer acá dice, ten carezco delante de Dios y del Señor Jesucristo que jugará a los vivos y a los muertos en su manifesto. Y en su reino, ten carezco, y el versículo 2 dice, lo que le encarce dice que prediques la palabra, que instes a tiempo y fuera de tiempo, redargulle, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Enseñanzas, la palabra de Dios. Ten carezco que prediques la palabra, que hables de la palabra de Dios, que hables de la doctrina de Dios, que hables que reprenda, redargullas.

Hermano, la palabra de Dios, la sana doctrina, es la que es muy importante para nuestro andar como cristianos.

En la otra carta, pastoral, que describió a Tito en el capítulo 3, en el capítulo 1, aquí está hablando, cierto, de los requisitos para ancianos y obispos.

El versículo 9 dice, hablando al mismo respecto del retenedor, es cierto, lo que aparece acá, dice el retenedor. Esta es otra de las características que Pablo tiene en carezco, le podríamos decir aquí a Tito, dice, la persona sea el retenedor de la palabra fiel, tal como le ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y conversar a los que le contradicen. Esto es un tema importante dentro de nuestro andar como cristianos, conocer lo que Dios nos pide, sus mandamientos, sus leyes, sus estatutos, que son las que finalmente, como decíamos, provocan en nosotros la sana convivencia, provocan nuestra manera de vivir, de nuestra manera de presentarnos, y sobre todo, como dice Timo Teo 4, 16, estas sanadoctrinas son las que van a conducirnos a la salvación. Buenas tardes a todos.

Ministro de las congregaciones de la Iglesia de Dios Unida en Chile y Argentina. También junto a su esposa Lorena trabajan en otros servicios de la organización, como publicaciones, ayudas y eventos producidos por la Iglesia.