Meditemos las enseñanzas que Cristo nos deja después de cada fiesta, maduremos espiritualmente anhelando su regreso.
El padre nos promete un inapreciable obsequio: Ser parte de su familia espiritual. ¡Sin embargo es necesario reconciliarnos con Él a través del sacrificio de su hijo!
Hay una serie de personajes bíblicos que están ahí para mostrarnos la forma de poner en acción nuestra fe. ¡Descubramos algunos!
Cada una de las Fiestas Santas de Dios tiene un propósito particular y debe dejarnos una enseñanza nueva cada año. ¿Qué debemos aprender mediante la fiesta de la Pascua?
Dios ha puesto frente a nosotros su perfecto plan de salvación; nos ha dado el entendimiento suficiente para vislumbrar la grandeza de su misericordia y su amor por la humanidad. ¿Haremos caso a ello?
¿Qué es la riqueza? ¿Por qué es tan fácil que corrompa las buenas intenciones de las personas? ¿Son importantes para Dios?
Si bien el dinero es indispensable en nuestras vidas, enfocarnos en el mundo material y en la generación y almacenamiento de riquezas, difícilmente nos traerá una vida tranquila y satisfecha.
¿Cuál es el proceso de salvación personal que Dios tiene para usted?
Nuestra manera de vivir debe ser diferente a lo que la mayor parte del mundo hace. ¡Es nuestro distintivo frente a Dios!
Lo dulce y lo amargo de la vida siempre tienen un para qué. Dios, a través de la Biblia, ¡nos muestra su maravilloso plan de salvación!
La Biblia es un compilado de libros muy sólido, que no se contradice ¡y sus enseñanzas pueden acercarnos al favor de El Eterno!
Cuando el pueblo de Israel se corrompió (tras el breve periodo de obediencia que siguió al recibir las Leyes de Dios), Moisés se vio forzado a hacer una pregunta muy profunda, que aún ahora debemos hacernos nosotros.
Debemos ser coherentes no participando en las festividades del mundo, enseñando lo correcto y lo verdadero, examinando la conveniencia de ser fiel a Dios.
La ceremonia del bautismo y la imposición de manos, nos abre una vía de comunicación directa con Dios a través de su Espíritu. ¡Hagamos uso de él para crecer espiritualmente, para ser lo que Dios espera de nosotros!
Las motivaciones que sustentan nuestro actuar son tan importantes como las acciones en sí. ¡Conozcamos las motivaciones que Dios desea rijan nuestra vida cristiana!
Aprendamos a seguir las inclinaciones del espíritu de Dios y no las de nuestra naturaleza humana en nuestro diario andar.
Tener fe en un mundo tan lleno de violencia, parece complicado. Sin embargo, es nuestro deber desarrollarla para afrontar las dificultades de la vida actual.
Vivir en el mundo nos expone a peligros espirituales muy diversos. No obstante, la Palabra de Dios puede ayudarnos a protegernos de los ataques del maligno. ¡Blindemos nuestras mentes pensando y obrando conforme a los mandamientos de nuestro Padre!
Dios es un ser creador y trabajador y desea que seamos como Él: obreros de su obra.
Decirse a uno mismo cristiano, sugiere que nuestras vidas reflejan la forma de ser de Jesucristo.