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Muy bien, ahora sí ya estamos...
...casi listos...
...para iniciar este segundo mensaje.
Algunos se estarán preguntando por qué no he hecho ningún comentario respecto de las noticias internacionales. Dicen que la mejor manera de llamar la atención respecto de un punto, o no la mejor manera, pero una de las maneras de llamarla atención respecto de un punto, es no mencionar ese punto. Lo que se conoce como resalte por omisión. Hablé hace algún tiempo atrás a este respecto. Resalte por omisión. ¿Verdad? Esta semana hemos sido impactados todos, todos.
Respecto de París y el ataque que recibió París a causa de este grupo que antes se llamaba ISIS y que ahora se ha reducido este nombre a EI, Estado Islámico.
Quería contarles que hay que ver que el atentado del viernes 13 de noviembre en París ha traído al tapete de las noticias el tema del terrorismo. Esta semana, toda la semana, en todos los diarios, en todas las revistas, en televisión, se ha estado hablando a este respecto. Y no solo en París. También aquí hace muy poquitos días, como mencionaba Don Omar Morales, en Mali, un país del centro de África fue atacado por otro grupo extremista que también tiene la religión Sunni en sus bases.
Cuando escuchaba a Don Omar hace un momento atrás, pensé, estamos en sintonía, el sermóncillo no podría ser mejor introducción al mensaje que pretendo desarrollar el día de hoy.
Bueno, como les contaba, en Mali también un segundo ataque. Aquí el grupo yadista, afiliado a Alcaeda, irrumpió ayer en un hotel de la capital de Mali y secuestró a más de 100 personas antes de que una intervención de fuerzas maliences y extranjeras acabara con el secuestro, que dejó al menos 27 muertos. Ya este segundo ataque ya fue repelido con más violencia y más virulencia. Aquí pudimos ver a estas fuerzas armadas, ya no negociando, en realidad con esta clase de terrorismo, no permite mucha negociación. De hecho, ellos van con la intención de inmolarse. Eso es la intención de ellos. Así es que es poco lo que se puede dialogar con ellos. Y por eso es que ya, si ustedes se fijan en las noticias, van a poder ver que la defensa que hicieron las fuerzas armadas de Mali fue bastante drástica y irrumpieron en el hotel y mataron a los terroristas. Así fue el desarrollo y por eso es que hubo 27 muertos y no hubo 100 muertos. Porque si hubiesen esperado, aquí habría sido el resultado así, 100 muertos. Hay que ver que en menos de una semana el mundo occidental ha debido concentrarse en una guerra que se inició hace bastante tiempo y en donde la intervención del mundo occidental había sido bastante tibia, bastante tibia.
Estos ataques con drones, ¿verdad? Es como jugar estos juegos de video en donde a mil kilómetros o más, no sé, miles de kilómetros de distancia hay dos expertos jugando en un televisor y atentando en el otro extremo del mundo, atacando entonces las poblaciones. La intervención de Occidente en este conflicto había sido bastante tibia, más también los ataques terroristas de los últimos días han puesto sobre la mesa el problema del medio oriente. Y también lo que habíamos ya mencionado en el pasado, pero que ahora uno lo va viviendo, es el mundo occidental ha visto en carne propia lo que es la exportación del problema del medio oriente en sus tierras, ¿verdad? Una cosa es que los intereses de los franceses estén en tela de juicio, en una tierra lejana, allí en medio oriente. Otra cosa es que en París tengamos una bomba, son cosas distintas. Así también hemos visto esta semana como este ataque a París ha atraído al tapete y ha puesto en la mesa este problema para el mundo occidental. El mundo occidental está comenzando a vivir un clima de inestabilidad que estaba casi olvidado. Habíamos vivido varias décadas en donde estábamos viviendo una relativa aparente, tranquilidad, en donde los problemas que teníamos eran más de tipo económico, no problemas de otra índole. Sin embargo, quería contarles, tengo aquí en mis manos este libro de Raúl Sór, es un periodista chileno que ha escrito este librito, El terrorismo y a vista. Y aquí, en su página 27, él menciona lo siguiente.
La memoria es frágil y con el correr de los años palidezen los recuerdos del periodo que más puso en peligro la supervivencia humana. Nunca el mundo estuvo más cerca de su extinción que cuando miles de armas atómicas, más de 60 mil, si bien algunas centenas bastaban para aniquilar la vida civilizada, aguardaban en silos montadas en misiles en submarinos y aviones el momento de ser descargadas. Esto fue lo que vino, lo que se conoció como la guerra fría, la guerra fría occidente con Rusia, o podríamos decirlo más específicamente, Estados Unidos contra Rusia. Y cuando comenzaron esta escalada de quién construía la peor arma nuclear y quién guardaba más armas nucleares para frenar al enemigo. Y dice aquí, fueron cuatro décadas 1950-1990 en que los humanos se enfrentaron a su peor enemigo potencial, ellos mismos. La posibilidad de una conflagración atómica movilizó a millones de personas, en su mayoría europeos, a protestar contra la irracional acumulación de ojivas atómicas. Tenían claro que el viejo continente sería una vez más el campo de batalla en que se libraría la aniquiladora contienda. Existió en varias coyunturas como la crisis de los misiles en Cuba en 1962 y la guerra árabe israelí en 1973. La posibilidad efectiva de que la guerra fría se convirtiese en su contrario, una guerra termonuclear. Como para algunos, todo tiempo pasado fue mejor. A veces se puede ver cómo en el presente se añona el período en que se estuvo más cerca de la exterminación total. Haciendo recuerdo, ¿verdad? En el pasado no vivíamos el problema que estamos viviendo ahora, pero no tenemos que olvidar que en el pasado, particularmente en esos 40 años de la guerra fría, sí que hubo peligro inminente para la población mundial, puesto que estuvimos muchas veces al borde de que se iniciara una guerra termonuclear. Aquí dicen, sin ir más lejos, en el 2012 el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos evocó los años dorados de la paridad destructiva con las siguientes palabras. En la guerra fría, las armas de destrucción masiva eran consideradas armas de último recurso, pues su empleo amenazaba con la destrucción de quien las usara. Hoy nuestros enemigos ven las armas de destrucción masiva como su arma favorita. Esto es llamativo. Ustedes creen que los yadistas extremos que tuvieran un arma nuclear en sus manos no la usarían, la van a usar. Y no la han usado porque se les ha detenido a tiempo, pero hay que ver que esta semana hemos estado más cerca de este problema que otras veces en el pasado. A este respecto pensaba, técnicamente hablando, técnicamente hablando, según la ONU, técnicamente hablando ya estamos viviendo un conflicto mundial.
Cuando cinco o más países pertenecientes a la ONU le declaran la guerra a otro estado, entonces eso entra dentro de la connotación de conflicto mundial. La pregunta del millón es, bueno, ¿a quién se le declara la guerra al Estado Islámico? Si se le declarara la guerra al Estado Islámico, ¿qué pasaría? El Estado Islámico existiría per se. Se le reconocería como tal. Y por eso es que en este momento no han hecho una declaración de guerra formal, porque si hacen una declaración de guerra formal, entonces este Estado que se tomó el norte de Irak y el norte de Siria a la fuerza sería reconocido como Estado. Así es que, pero técnicamente sí, el mundo ha entrado en una escalada violenta.
Esta semana solamente, el día martes, cuando estaba programado el partido por las eliminatorias, inolvidable, inolvidable para los chilenos, pero ese es otro tema, Alemania y Holanda suspendieron su partido puesto que hubo amenaza de bomba. Y el día de hoy, Bruselas, la capital de Bélgica, señaló lo siguiente. Hoy día esto es una noticia fresquita. El primer ministro Belga, Charles Michel, explicó este sábado, 21 de noviembre, durante una reunión del Consejo Nacional de Seguridad, que ha habido indicios concretos de planes para cometer un atentado terrorista con armas y explosivos, motivo por el cual la noche del viernes se decretó el máximo nivel de alerta por terrorismo para la capital Bruselas. Los datos alertan de un posible, entre comillas, atentado similar al de París, que podría dirigirse contra medios de transporte público o calles o centros comerciales, así como grandes acontecimientos en los que se reúna un importante número de personas. La misión que tienen los yadistas es precisamente atacar un lugar público, en donde haya ojalá miles de personas y ojalá mueran las miles de personas. Eso es lo trágico. El mundo occidental se está enfrentando a una dura realidad. El terrorismo islámico llegó. Llegó a sus tierras. Y junto con el terror ha llegado el miedo. Junto con el terror ha llegado el miedo. De hecho, aquí en este mismo libro de Raúl Sór, trae a colación una frase que dijo un miliciano del Estado islámico. Dice, nosotros amamos tanto la muerte como ustedes aman la vida. Aquí eso da cuenta de las distintas cosmovisiones que pueden tener dos seres humanos. Los extremistas dicen, aman la muerte. Ellos están dispuestos a morir. Ellos lo que quieren es morir, puesto que de esa manera van a llegar entonces a un paraíso, en donde ya no van a tener ningún problema. Y los occidentales amamos la vida, por sobre todas las cosas. Occidente bajo esta mirada está iniciando una nueva etapa. La etapa de vivir con miedo. Pensaba a este respecto, que lo que Europa está viviendo a causa del terrorismo, nosotros, los latinoamericanos, lo estamos comenzando o lo estamos viviendo a causa de la delincuencia.
Uno aquí en Chile, ya esto de salir, conversaba con uno de ustedes hace algún tiempo atrás, parece un sueño, la época en donde dejábamos los vehículos abiertos afuera de la casa. Ya es como algo olvidado y no solamente abierto, con los vidrios abajo, porque en Santiago hay calor. Ahora, si uno deja el vehículo con los vidrios abajo de su casa, lo más probable es que cuando salga ya nos encuentre el vehículo. Y también parece un sueño, la época en donde vivíamos dentro de nuestros hogares como el lugar seguro.
El sueño de todo chileno, cuál era hace unos 10 años atrás, comprarse una parcela, irse a vivir allá, estar tranquilos en su terruño, en su hogar. Las parcelas en este momento son los lugares más asaltados de Chile. Y cuando los asaltan, la pregunta del millón es, bueno, ¿quién te socorre? Están tan lejos que están solos. Y entonces viven este clima inhóspito de vivir apartado del ruido. Se vive apartado del ruido, pero también se vive expuesto a la delincuencia. Así es que yo pensaba, lo que está viviendo Europa a raíz del terrorismo, aunque no se puede comparar, pero el miedo.
El miedo forma parte de nuestras vidas. El miedo se está apoderando de las calles. ¿Sabían ustedes que el miedo es una de las facultades más básicas del ser humano?
Aquí, en la página 113 de este mismo libro, se menciona una anécdota que escribe Charles Darwin alguna vez en su vida. Dice aquí Charles Darwin, siempre empírico, narra una visita alzológico de Londres, donde apoyó el rostro contra un hueso vidrio que lo separaba de una formidable y venenosa víbora. Tomó entonces la firme decisión de no moverse si la serpiente atacaba. Porque había un vidrio entre medio. ¿Qué pasó? Apenas saltó hacia mí la decisión que doy en nada. Salteé unos dos metros atrás, con sorprendente rapidez. Mi voluntad y razón fueron impotentes, frente a un peligro que nunca había experimentado. El miedo es una de las emociones primarias que emanan desde lo más profundo de nuestro ser. El mundo está comenzando a vivir con miedo.
Ahora es bien, el mundo no solo vive con miedo, también hay algunos derivados del miedo. Esto es, el mundo está comenzando a vivir con falta de certezas, con incertezas. Incertezas respecto de lo que va a suceder mañana. A este respecto, años atrás, un taxista en la ciudad de Valdivia me contaba lo siguiente. Él me decía en este trayecto que tenía de mi casa al terminal de buses, él me decía en alguna ocasión, ¿sabe usted que yo tuve que dejar el campo? Y dejé el campo porque en el campo ya no se puede sembrar con certeza. Cuando yo era niño, me decía el señor que ya tenía como 60 años, y cuando hablamos a este respecto, fue hace como 10 años atrás, que estamos hablando de otra época prácticamente, estamos hablando de 1950 o 1960, en el sur de nuestro país. La persona me decía, ya no se puede sembrar con certeza. ¿Por qué? Porque en la antigüedad, o dijéramos a principios, o a la medianía del siglo XX, el clima, el factor climático, era tremendamente ordenado. Estaba la primavera, estaba el verano, estaba el otoño, estaba el invierno. Prácticamente ocurría así. El 21 de marzo cambiaba el verano por el otoño, y se notaba en el aire. Cambiaba la temperatura, cambiaban los vientos. Todo cambiaba. La temperatura bajaba, caían las hojas. ¿Se acuerdan? Eso lo aprendimos en el colegio cuando éramos pequeños. ¿Qué pasa en el otoño? Se caen las hojas. ¿Qué pasa ahora? No se caen las hojas. Hacemos fijado en ese proceso. Prácticamente que golpear los árboles para que caigan las hojas. Pero ya no caen en forma natural. Y esto que uno cuenta como algo jocoso, se da también cuando se siembra. Antes se sembraba en primavera, al comienzo de la primavera, y entonces maduraba a final de el verano. Pero en la actualidad ese proceso natural ya es una lotería. Es una lotería. Y entonces él me decía, yo tuve que dejar el campo, me tuve que venir a la ciudad, puesto que este trabajo, y yo pensaba, y el trabajo de taxista, mi papi fue taxista, yo sé muy bien que es uno de los trabajos con menos certezas que puede haber en el mundo. ¿Verdad? ¿Cómo le va a ir a usted en el día? Las personas salen con una expectativa, con el estanque lleno, llegan en la noche y no han podido cargar de nuevo el estanque, puesto que no han recibido suficiente dinero para llenarlo, y para que le quede lo suficiente como para vivir. Y él me decía, ¿sabe usted que este trabajo de taxista tiene mucha más certeza que es lo que es ahora sembrar en el campo? Puesto que ahora uno no sabe cómo va a ocurrir la cosecha, producto que el cambio climático ha alterado todo esto. Así es que no solamente estamos viviendo con miedo, sino también estamos viviendo con incertezas, o no certezas, o no certezas respecto de lo que es el mañana. Ahora bien, la idea de este mensaje no es hablar a este respecto solamente. Estos son los problemas que estamos viviendo. Estamos comenzando a vivir. Lo que yo he pensado es que la guerra islámica se va a exportar a Latinoamérica. Eso es algo que yo siento. Las comunidades islámicas han aumentado considerablemente en toda Latinoamérica. Y, en consecuencia, también las minorías extremas también. Así es que esto es una cosa de tiempo, como para que en Latinoamérica empecemos a vivir circunstancias de esta índole.
Y también las pocas certezas que tenemos respecto del futuro también es algo en lo cual Latinoamérica también está empezando a vivir. Latinoamérica entera está viviendo una crisis económica. Eso no es solamente Chile, hay también otros países. Brasil, otro de los referentes económicos de Latinoamérica, también está viviendo una crisis económica prácticamente sin precedentes. Y entonces la pregunta que quiero o que pretendo desarrollar hoy día es ¿Cómo enfrentar este presente? ¿Cómo enfrentar este presente? Porque aquí ya no es algo que está ocurriendo en Europa o si se quiere no es algo que está ocurriendo en el tercer mundo, allí en esas áridas arenas de Siria y también en el norte de Irak. Uno lo escucha todos los días en las noticias, pero cuando uno lo busca en el mapa, si es que lo busca en el mapa, se encuentra con que son regiones alejadas, en donde uno no tiene gran contacto directo. Los latinoamericanos, nosotros aquí en Chile, ¿Qué contacto directo podemos tener con estas áridas zonas del nor oeste de Siria y también el nor oeste de Irak? Sin embargo, esto es cosa de tiempo. Es cosa de tiempo para que esto se tire aquí a la palestra y también nosotros vivamos estas circunstancias. Ahora, estamos viviendo miedo a causa de la delincuencia y estamos viviendo incertidumbres a causa de la cuestión económica en Chile. Eso sí nos llega con más potencia. Y entonces la pregunta es, ¿Cómo enfrentar este presente? ¿Cómo hacer frente al miedo, la incertidumbre y las distracciones? Desde hace ya tiempo vengo meditando en una frase que escuché en la primera conferencia que tuve ocasión de ir en Cincinnati el año 2011, en enero del 2011, cuando la iglesia en Estados Unidos estaba viviendo la crisis que nosotros vivimos en junio del 2010. En enero del 2011 escuché una frase en la cual he estado reflexionando. Esta frase es, todo creyente en Cristo debe aprender a caminar en el agua. Todo creyente en Cristo debe aprender a caminar en el agua. ¿Qué implicancias tiene para el creyente esta frase? ¿De dónde surge esta frase? Esta frase surge de una experiencia que viviera Pedro con Jesucristo aquella vez. Aquella vez en donde Cristo caminó en el agua y en donde Pedro fue invitado a que se acercara a Jesucristo caminando en el agua. Vamos allá, vamos a Mateo, en donde está esta escritura. Vamos a partir leyendo en el verso 13 de Mateo 14. Vamos a partir leyendo en la circunstancia anterior a la barca. Vamos allá, Mateo 14, verso 13. Aquí en la Biblia Reina Valera que yo tengo, hay un recuadro que dice Alimentación de los 5000. Aquí Jesús desarrolla uno de los milagros más portentosos por el volumen de personas implicados. Dice aquí, verso 13, oyéndolo, Jesús se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado. Y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades. Y saliendo, Jesús vio una gran multitud y tuvo compasión de ellos y sanó a los que de ellos estaban enfermos. Verso 15, cuando anochecía se acercaron a él sus discípulos diciendo, El lugar es desierto y la hora ya pasada. Despide a la multitud para que vayan por las aldeas y compren de comer. Jesús les dijo, no tienen necesidad de irse, dadle vosotros de comer. Y ellos dijeron, no tenemos aquí, sino cinco panes y dos peces. Él les dijo, traedmelo acá. Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces y levantando los ojos al cielo, bendijo y partió y dio los panes a sus discípulos y los discípulos a la multitud. Y comieron todos y se asasiaron y recogieron lo que sobró de los pedazos, doces, estas, llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres sin contar las mujeres y los niños. Así es que Mateo guarda este registro, verdad, como buen contador que era y dice, solamente los hombres sin contar que siempre en una congregación hay más mujeres.
Y sin contar los niños. Y entonces Jesús realiza aquí algo imposible de hacer. Imposible de hacer. ¿Cómo se van a alimentar? Cinco mil personas, no sé, quince mil personas con un par de panes y con un par de peces. Eso es un milagro, algo extraordinario, ¿verdad? Y luego, Jesús realiza un segundo milagro que por el mismo hecho de ser milagro es imposible, desde la perspectiva humana, caminar sobre el agua. Entonces aquí en el siguiente versículo, dice enseguida Jesús, hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Despedida la multitud, subió el monte a orar aparte, y cuando llegó la noche estaba allí solo, y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas, porque el viento era contrario. Más a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar, y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron diciendo un fantasma, y dieron voces de miedo. Pero enseguida Jesús les habló diciendo, tener ánimo, yo soy, no temáis. Entonces le respondió Pedro y le dijo, señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo, ven, y descendiendo Pedro de la barca andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo, y comenzando a hundirse, dio voces diciendo, señor, sálvame. Al momento Jesús, extendiendo la mano, asció de él y le dijo, hombre, de poca fe, porque dudaste. Y cuando ellos subieron en la barca se calmó el viento. Es interesante notar aquí que el miedo y la duda hacen fracasar el intento de Pedro de caminar sobre el agua. Él iba caminando bien, pero al ver las olas uno puede imaginarse, ¿verdad? En la vida que todo cristiano vive uno se enfrenta a los problemas y en vez de llenarse de certezas, ¿qué pasa? ¿Acaso uno no se llena más bien de dudas?
Y entonces llenándose de dudas la fe claudica. Y Jesús le hace ver esto a Pedro. Le dice, ¿por qué dudaste? Si venías caminando bien, ¿por qué dudaste? Y entonces esto nos lleva a analizar el miedo y la duda. La duda es lo contrario a la fe. La fe, ahí en hebreos 11 ustedes lo pueden buscar, es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. La fe y la duda están en extremos opuestos. A medida que se crece en fe, las dudas debieran ir mermando. Yo a veces pienso, esto es como una balanza. No solamente lo he dicho a este respecto, también lo he mencionado al respecto de la carnalidad y de la espiritualidad. Pero estos son puntos opuestos. A medida que uno crece en fe, las dudas disminuyen. A medida que uno de crece en fe, las dudas aumentan. A medida que pasan los años, estoy más consciente de la necesidad que tenemos todos los creyentes en Cristo en vivir esta experiencia. Debemos aprender a caminar en el agua. Debemos aprender a caminar en el agua respecto de varios principios. Primero que nada, debemos aprender a caminar en el agua respecto de nuestros afanes. Respecto de nuestros afanes, nuestras preocupaciones diarias. ¿Cuáles son las preocupaciones diarias que todos vivimos? ¿Acaso no es el comer y el vestir? Esas son las preocupaciones diarias. Y nosotros, los cristianos, debemos aprender a caminar en el agua a este respecto. Vayamos aquí a Mateo 6 en el verso 25. Mateo 6 en el verso 25.
Todos tenemos que aprender a vivir esta vida sin afanarnos por lo que habremos de comer o por lo que habremos de vestir. Y para esto se requiere muchas veces fe. O sea, aprender a caminar en el agua. En verso 25 dice, por tanto digo, no os afanéis por vuestra vida, que habéis de comer o que habéis de beber, ni por vuestro cuerpo que habéis de vestir. No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido.
Y aquí Dios trae acolación este principio. Dice aquí, verso 31. No os afanéis pues diciendo que comeremos o que beberemos o que vestiremos, porque los gentiles buscan todas estas cosas. A diario uno lo ve. Las personas en el mundo acaso no luchan tras esta quimera, este sueño, el sueño del PIB, vivir bien sin problemas a este respecto.
Bueno, Dios nos dice, por intermedio de Jesucristo a nosotros, mire, el mundo vive así, vive afanado, vive preocupado. Eso no significa que uno no tenga que trabajar, es distinto. Pero la preocupación excesiva por lo que abremos de vivir, por lo que abremos de comer, por lo que abremos de beber. Eso es lo que está diciendo Jesucristo aquí. Dice, no os afanéis pues diciendo que comeremos, que beberemos o que vestiremos, porque los gentiles buscan todas estas cosas.
Pero vuestro Padre Celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Dios, la Escritura dice que antes que uno hable, Dios ya sabe lo que hay en nuestro corazón. Así es que el resonamiento que uno hace, ¿usted cree que Dios no está preocupado de nosotros? Cuando uno vive este tipo de dificultades, Dios está en el tercer cielo, no tiene tiempo para mí. ¿Eso es lo que usted está pensando? No, no es así. Dios sabe cuáles son nuestras necesidades. Exactamente Él sabe cuáles son nuestras necesidades. ¿Y qué nos dice Dios a este respecto?
Dice, buscad primeramente el reino de Dios y su justicia. Y todas estas cosas os serán añadidas. Si uno hace su parte en este negocio, que comenzó a desarrollar con Dios, desde que fuimos llamados, Dios abre las puertas de los cielos. Si uno busca el reino y busca la justicia de ese reino. No es solamente que uno crea las cosas, hermanos. No es solamente que uno las crea. Uno las tiene que vivir.
Y bueno, y si uno vive las cosas de Dios en conformidad con el mandamiento, ¿a caso la Escritura no dice que va a abrir las puertas de los cielos? Bueno, hay que aprender a caminar en el agua a este respecto. Muchas veces tenemos que vivir por fe. Hace algunos días atrás hablaba a este respecto con una persona. Y la persona me decía, pero sabe qué, mire, a mí me cuesta vivir con el 100% de mi sueldo o de mi ingreso. El 100%, me cuesta, no me alcanza. Y entonces la persona decía, bueno, vivir con el 90%, claro que es complicado.
Y vivir con el 80%, más complicado. Y vivir con el 70% en el año del tercer diezmo. Bueno, las cuentas no calzan. Bueno, eso es aprender a vivir por fe. Aprender a caminar en el agua a lo imposible. ¿Han vivido circunstancias imposibles? ¿Ustedes alguna vez? Todos debiéramos haber vivido circunstancias imposibles alguna vez y ver cómo Dios hace esos milagros de los cuales tantas veces nos sorprendemos y nos emocionamos cuando los escuchamos. Y por eso aquí el primer punto en el cual debemos aprender a caminar en el agua es respecto de nuestros afanes. Respecto de nuestros afanes.
Debemos a Dios primero Dios abre las puertas de los cielos. Segundo punto en el cual debemos aprender a caminar en el agua es lo que mencionaba Don Omar Morales hace un momento atrás. Debemos aprender a caminar en el agua respecto del tiempo presente. Respecto del tiempo presente. Lucas 21. Lucas 21. Cuando estas cosas comiencen a suceder. ¿Podremos estar preparados para cuando estas cosas comiencen a suceder? Esta es una de las preguntas que todos nos hemos hecho.
¿Habrán empezado a suceder estas cosas descritas aquí en Lucas 21? Podemos decir que estamos más cerca que hace algunos años atrás. ¿Han pensado ustedes lo que va a hacer de nosotros cuando estas cosas comiencen a suceder? Cuando empiecen a suceder las persecuciones. Cuando empiecen a suceder aquí los terremotos a gran escala. Cuando empiecen a suceder las hambre a gran escala, no solamente allí.
Miren los africanos. Todos nos dolemos con los africanos. Pero distinto sería que nosotros viviéramos hambre. Lamentablemente. ¿Qué pasa con la sequía allí en África? Nos lamentamos por la sequía en África. ¿Pero qué pasaría si hay una sequía acá en Chile? Una sequía mucho mayor que la que estamos viviendo en la actualidad. Bueno, ¿qué dice la escritura cuando estas cosas comiencen a suceder?
Lucas 21-28. El guíos y levantad vuestra cabeza porque vuestra redención está cerca. Cuando estas cosas comiencen a suceder, uno tiene que alegrarse. No por la tristeza, sino por la alegría de ver o de estar presente en el tiempo en que se van a manifestar todas esas cosas. Porque esas cosas significa que Cristo está a las puertas. Y yo soy parte de ello. ¿Cómo uno no va a sentir alegría por eso?
Ahora, por supuesto, los tiempos difíciles que vienen son tiempos difíciles. Debemos aprender a caminar en el agua. Respecto de que si la escritura dice que nuestra redención está cerca, nuestra redención está cerca.
Número 3. Debemos aprender a caminar en el agua respecto de la protección que Dios nos ha prometido. La protección que Dios nos ha prometido. ¿Acaso la escritura nos dice, aquí en el Salmo 91.1, el que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del óptimo potente?
Debemos aprender a caminar en el agua sabiendo que Dios es un Dios misericordioso, particularmente con su pueblo. Verso 2, de Salmo 91, diré yo al eterno, esperanza mía y castillo mío, mi Dios en quien confiará, confiaré. Él te librará del lazo del cazador de la peste destructora, con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás seguro. Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni saeta que huele de día, ni pestilencia que anda en oscuridad, ni mortandad, que en medio del día destruya, caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra, y más a ti no llegará. Hay que aprender a caminar en el agua a este respecto. A propósito de esto, ¿cuántas veces en nuestras vidas hemos vivido protecciones de las cuales ni siquiera hemos sido conscientes? ¿Se han preguntado eso a ustedes alguna vez? Porque de algunas cosas sí somos conscientes. Tenemos que llenar una pieza entera con experiencias de hermanos que cuentan sus vivencias respecto de protecciones milagrosas, más también ¿cuántas veces hemos vivido protecciones milagrosas de las cuales ni siquiera somos conscientes? ¿Se han preguntado a ustedes alguna vez? Cuarenta años viviendo la guerra fría, 40 años el hombre generando, creando bombas a diestra y a siniestra. ¿Nunca se han puesto a pensar por qué ninguna de esas bombas explotó en un lugar habitado? Hay relatos históricos sorprendentes a este respecto. Sorprendentes años atrás. Tuve ocasión de ver una película que se llama The Trouble Waters, de aguas turbulentas, en donde se hablaba de estos juegos de guerra que hicieron norteamericanos y rusos a través de los años de la guerra fría. ¿Y cómo el mar se inundó de submarinos nucleares que andaban con estas bombas de 80 kilotones, 90 kilotones, 100 kilotones, que eran 30, 40, 80 veces más potentes que la bomba usada en Hiroshima y Nagasaki? Y aquí un accidente en la costa atlántica. El submarino sufre un daño en su reactor nuclear, lo que hace que el capitán de ese barco lleve ese submarino a aguas profundas. Y lo inunde y el búsqueda, o el submarino explote en aguas subterráneas. Pero un error y toda la costa atlántica habría desaparecido. En la época de los 60 ocurrió este hecho, un hecho de la vida real y de la cual a veces uno no es consciente. Uno piensa, bueno, toda la costa atlántica. Muchos cristianos vivían en esa época, en la costa atlántica de los Estados Unidos. Así también, ¿cuántas veces uno vive protecciones de las cuales no somos conscientes? Ahora, que no seamos conscientes significa que no existan. No, no pues, existen. Pero hay que aprender a caminar en el agua a este respecto. ¿Cómo Dios a veces nos inspira para que nos retrasemos un momento? Nos retrasemos un momento y a veces uno se enoja. ¡Ah, mira, salía atrasado otra vez, salía atrasado por tu culpa! Salía atrasado y hay un accidente en carretera. O hay un accidente en la ciudad. O hay quesellos, tantas cosas. Hay que aprender a caminar en el agua respecto de la protección de Dios.
Cuarto.
Debemos aprender a caminar en el agua respecto a que Dios es el que está a cargo. Dios es el que está a cargo de nuestras vidas. Siempre, siempre, Él es el que lleva el mando del timón, del timón de nuestras vidas. Ya sea de nuestra vida, ya sea de la vida de los otros, ya sea de la iglesia, ya sea del mundo. Dios es quien hizo todo. Y como tal, está por sobre todo. Esta es una de las revelaciones que Dios le hizo a Job. A Job, en Job 38, en el verso 1, dice aquí, entonces, respondió el eterno a Job desde un torbellino y dijo, ¿quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?
Ahora, siñe como varón tus lomos, yo te preguntaré y tú me contestarás. ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Aquí Dios le pregunta a Job, a este respecto. ¿Acaso no fue Dios quien hizo todas las cosas? ¿Y Dios es quien es el que está a cargo de toda su creación?
Y entonces, por eso, Dios le dice esta pregunta retórica a Job. ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Hazmelo saber si tienes inteligencia, quién ordenó sus medidas, si lo sabes, o quién extendió sobre ellas cordel, sobre qué están fundadas sus bases, o quién puso su piedra angular cuando alababan todas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios. ¿Quién encerró con puertas el mar cuando se derramaba, saliéndose de su seno? Esto es una de las cosas que siempre me han llamado la atención. La altura que tienen los distintos mares, el Atlántico y el Pacífico, tienen distintas alturas.
¿Y qué sería lo lógico? ¿Acaso que no se equilibraran y no se equilibran y siguen a esas mismas alturas? Bueno, Dios lo ha determinado así. ¿Y quién es uno para cuestionar a Dios? Debemos aprender a caminar en el agua.
Dios es el que está a cargo de todo lo que ocurre en el mundo. Dios está por sobre todo lo creado, puesto que Él creó todo lo creado. Quinto. Debemos aprender a caminar en el agua respecto a que Dios está a cargo de todo lo que sucede en la Tierra. La Escritura dice, Él es el que pone reyes y saca reyes. Nosotros no debemos estar preocupados de estas cosas, puesto que es Dios quien se encarga de estas cosas. En el 2 de Aniel 21, la Escritura dice, Él muda los tiempos y las edades, quita reyes y pone reyes, da la sabiduría a los sabios y la ciencia a los entendidos.
Debemos aprender a descansar en Cristo y a confiar en Él. Sexto. Debemos aprender a caminar en el agua respecto de las profecías que están por venir. Dios dice en Su palabra que no hará nada sin que lo revele primero a sus ciervos, los profetas. Exactamente cómo se van a desarrollar todos los eventos del tiempo del fin. Está escrito que va a haber un rey del norte que va a luchar contra un rey del sur. Está escrito. ¿Cuáles son los detalles exactos? Bueno, poco a poco se van a ir haciendo manifiestos estos detalles de la profecía. En la mostres uno... En la mostres uno, la escritura dice hoy de esta palabra que ha hablado el eterno contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto, dice así.
A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra, por tanto os castigaré por todas vuestras maldades. Dios le está hablando a su pueblo. La escritura es bastante decidora a este respecto. A quien más se le ha dado, más se le exige. Así dice la escritura. Y entonces a Israel Dios entabló una relación con ellos. Y dice aquí, por tanto os castigaré por todas vuestras maldades. ¿Andarán dos juntos si no estuvieren de acuerdo? ¿Rujirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo surrugido desde su guarida si no apresare? ¿Caerá el ave enlazo sobre la tierra sin haber cazador?
¿Se levantará el lazo de la tierra si no ha atrapado algo? ¿Se tocará la trompeta en la ciudad y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad el cual el eterno no haya hecho? Porque no hará nada al eterno el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? ¿Se habla el eterno el Señor? ¿Quién no profetizará? La palabra de Dios nos advierte que debemos estar alerta respecto de los tiempos que estamos viviendo. Esto no es algo que debamos dejar de lado en nuestros estudios personales. Debemos estar constantemente estudiando las profecías que nos hablan de los tiempos en los cuales estamos empezando a vivir.
Aquí, en Segunda de Pedro, 1.19. Voy a leer de la Biblia de Lenguaje Simple, la traducción de la Biblia de Lenguaje Simple, respecto del versículo 19. Dice así, por eso estoy completamente seguro de que el mensaje de Dios que anunciaron los profetas es la verdad. Por favor, préstenle atención a ese mensaje, pues les dirá cómo vivir hasta el día en que Cristo vuelva y cambie sus vidas. Por favor, préstenle atención a ese mensaje.
Debemos aprender a caminar en el agua respecto de las profecías. Debemos estar atentos a lo que dicen las profecías de respecto de los tiempos finales de la era humana, antes del retorno de nuestro Señor Jesucristo. ¿Cómo nuestro mundo se va apareciendo cada vez más a esos tiempos descritos? No es cosa de ser alarmista a este respecto, pero no podemos tapar el sol con una mano. Por ejemplo, desde el punto de vista moral, nuestro mundo se ha vuelto inmoral. No solamente en la cuestión sexual, sino a todo orden de magistratura. No hay dirigente que no esté involucrado en un caso de corrupción, no solamente a nivel político, ahora también en lo que es deporte.
No hay dirigente que no esté involucrado en algo corrupto. ¿Y qué hablar de la cuestión sexual? Nuestro mundo ha cambiado tanto en los últimos 10 años. Ahora, todavía no llegan los tiempos del fin, pero estamos mucho más cerca que cuando creímos, como dice Pablo, y eso lo decía Pablo hace casi dos mil años atrás, estamos mucho más cerca ahora que cuando creímos. No debemos pasar por alto su estudio, y en consecuencia no debemos pasar por alto nuestra fe respecto de los tiempos que estamos viviendo.
Séptimo punto en lo que debemos aprender a caminar en el agua. Debemos aprender a caminar en el agua respecto de lo que dice la escritura en cuanto a nosotros. ¿Sabían ustedes que las escrituras hablan de nosotros?
Podríamos decir que las escrituras están hechas para nosotros. La semana pasada hablamos acerca de la promesa que está expresada en las escrituras respecto de la vida eterna. Ahora bien, ¿qué otra cosa dice la escritura respecto de nosotros? La escritura dice de nosotros. Lo siguiente. En Romanos 2, Pablo por inspiración, escribe lo siguiente. Dice aquí, por lo cual eres inexcusable o hombre, quien quiera que seas tú que juzgas, pues en lo que juzgas a otro te condenas a ti mismo, porque tú que juzgas haces lo mismo.
Aquí la palabra juicio es juicio condenatorio. Eso es exactamente la palabra juicio. Eso no significa que no podamos tener una perspectiva de las cosas. Perspectiva. Debemos aprender a hacer pícases. Más debemos restringir nuestras suspicacias. Son dos palabras que se parecen, sin embargo, implican necesariamente conceptos intelectuales muy distintos. La suspicacia viene de la palabra sospecha. Y por eso debemos aprender a restringir nuestras suspicacias. Por dos razones. La primera, en Tito 1.15, Pablo Atito le dice, todas las cosas son puras para los puros. Más para los corrompidos e incrédulos, nada les es puro, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.
Por eso hay que cuidarse de la suspicacia. Eso no significa que uno no pueda tener una perspectiva de las cosas. La perspectiva es esto de tirar línea y armarse una idea general de un cuadro. Un cuadro siempre tiene más de una versión o más de una visión. La segunda razón por la cual debemos restringir nuestras suspicacias es porque con la vara con que mides uno es medido. Si soy suspicaz, mi suspicacia generará conmigo suspicacia de quien me escucha.
Si yo pienso mal de alguien, ¿qué piensa aquel? ¿Por qué pensó mal? Mi mami tenía un dicho. El que tiene la hecha tiene la sospecha. El que tiene la hecha, ¿verdad? El que ha actuado en el pasado así, bueno, se imagina que el otro actuó así. Por eso hay que tener cuidado con esto de las suspicacias.
Y aquí, en Romanos 2 1, Pablo, hablándonos a nosotros, dice, por lo cual eres inexcusable o hombre, quien quiera que seas tú, que condenas. Pues en lo que condenas a otro, te condenas a ti mismo, porque tú que justas haces lo mismo. Verso 2, más sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, o hombre, tú que justas, a los que tal hacen? ¿Y hace lo mismo que tú escaparás del juicio de Dios? Verso 4, o menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia, longa, animidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento.
Es interesante lo que dice la versión Jerusalén del 2001. Dice, o desprecias sus riquezas de bondad, de paciencia y de tolerancia, sin reconocer que esa bondad de Dios te impulsa a la conversión. Dice, pero por tu dureza y por tu corazón no has repentido a tesoras para ti mismo ira, para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, que pagará a cada uno conforme a sus obras. La Escritura dice que seremos evaluados conforme a nuestras obras.
No es solamente que uno sepa las cosas, sino cuánto hace con las cosas que sabe. Aquí Dios dice no hace acepción de personas. Todos vamos a hacer medidas con la misma vara. Vida eterna a los que perseverando en bien hacer, buscan gloria, y honra e inmortalidad.
Lo que hablamos la semana pasada. Luchar por alcanzar la meta, por llegar a ese momento en la historia en donde todo estará cumplido. Y todos tenemos trabajos personales que hacer. Esto no es cosa de exigirle a los otros, esto es cosa de exigirnos nosotros respecto de estas cosas. Y dice aquí, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia, tribulación y angustia, sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, pero gloria, y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego, porque no hay acepción de personas para con Dios, porque todos los que hacien ley han pecado, sin ley también perecerán, y todos los que bajó la ley han pecado por la ley serán juzgados, porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.
Mientras más sabe uno, más responsable, debiera ser uno, mientras más se le ha abierto el entendimiento a uno, más trabajo tenemos que hacer con nosotros mismos. En este mundo presente, en el cual nos ha tocado transitar y del cual estamos empezando a caminar en terrenos, yo diría terrenos que no hemos caminado antes, terrenos en donde el terror, el miedo y las presiones debemos todos los creyentes aprender a caminar en el agua, sabiendo que sin este aprendizaje no es posible agradar a Dios. La Escritura dice que sin fe es imposible agradar a Dios.
Y por eso aprender a caminar en el agua es uno de los grandes principios en los cuales Dios está trabajando con todos nosotros. Quiera Dios darnos la sabiduría y el discernimiento para aplicarlo en nuestras vidas y aprender a hacerle agradables a Él.