Resplandor silencioso

A poco más de 100 años de la tragedia de Hiroshima, podemos aprender algunas valiosas lecciones de vida cristiana.

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Un resplandor silencioso. La frase que acabo de mencionar inicia la crónica de Herzay, que es de este periodista. Llamó simplemente Hiroshima. Un año después de que explotó la bomba en Hiroshima, el señor Herzay fue invitado a escribir un artículo y él no encontró mejor manera de expresar lo que vio en Hiroshima a través de los sobrevivientes que su crónica se llamó Hiroshima, tal cual.

Y como comienza su artículo o su crónica, es un resplandor silencioso. Así lo llamó él. La bomba aplicada en Hiroshima es un punto de inflexión que bien vale la pena tener en cuenta a la hora de hacer reflexión respecto de los tiempos que estamos viviendo. Por eso digo que el mensaje de Don Jaime está muy bien para una introducción. Los dos mensajes están en línea.

La reflexión respecto de los tiempos que estamos viviendo. Durante 70 años hemos estado viviendo con ese poder de destrucción en la cocina. Desde hace 70 años el ser humano está con el poder de autodestruirse en sus manos. Nuestra iglesia, por muchos años ha venido llamando la atención al mundo de este aspecto de la profecía que, si bien cuando uno piensa es un punto ínfimo, no obstante, no es tan ínfimo cuando uno piensa que si Cristo no interviniera, el ser humano estaría en condiciones de autodestruirse.

Nunca antes el hombre había tenido tanto poder de destrucción concentrado. Uno piensa aquí los experimentos. Einstein, en el año 39, escribió una carta a Franklin Delano Roosevelt y dice esta carta, que se lo voy a leer, dice el 2 de agosto de 1939. Albert Einstein dirigió una carta a Franklin Delano Roosevelt, reclamando su atención sobre las investigaciones realizadas por los científicos Enrico Fermi y Leo Silar, mediante las cuales el urea uranio podía convertirse en una nueva e importante fuente de energía.

En dicha carta además explicó la posibilidad de fabricar bombas sumamente potentes. Y él dice, recientes trabajos realizados por Enrico Fermi y Leo Silar, cuya versión manuscrita ha llegado a mi conocimiento, me hacen suponer que el elemento uranio puede convertirse en una nueva e importante fuente de energía en un futuro inmediato. Se ha abierto la posibilidad de realizar una reacción nuclear en cadena en una amplia masa de uranio mediante lo cual se generaría una gran cantidad de energía.

Este nuevo fenómeno podría conducir a la fabricación de bombas y aunque con menos certeza es probable que con este procedimiento se pueda construir bombas de nuevo tipo y extremadamente potentes. Esto era una teoría en el año 39. Se llevó a cabo a través del proyecto Manhattan en el 45. Se pudo entonces concretar con la famosa prueba trinity, aquí este momento histórico en la historia de la humanidad. La realización de un proyecto nuclear, la confección de armas nucleares, con fines bélicos.

Nunca antes en toda la historia humana se habían dado las condiciones científicas y tecnológicas para el desarrollo de un evento de esta naturaleza. Nunca el hombre había tenido tanta concentración de poder en un par de gramos de uranio. Nuestra iglesia ha declarado que el nacimiento de la era nuclear ha generado una condición que antes de este evento definitivamente no existía. Aquí en Mateo 24, verso 22, es una escritura que repasamos constantemente, pero la vamos a volver a repasar. Los invito a ir allá. Como decía el señor Armstrong, no me crea a mí. Búsquelo en su Biblia. Véalo. Véalo. Véalo. Léalo. Y vamos a ver cómo durante estos 70 años hemos vivido con esto allí en la cocina o en el patio, pero muy cerca de nosotros han estado este desarrollo armamentístico.

En Mateo 24, en el verso 22, aquí la escritura dice, y si aquellos días, hablando de los tiempos finales, no fuese cortados, nadie sería salvo. Esto ha recibido múltiples hipótesis. No obstante, la versión Jerusalén del año 2001 dice, si aquellos días no se abreviacen, no se salvaría a nadie. Y la versión del lenguaje simple dice, Dios ama a quienes Él ha elegido y por eso el tiempo de sufrimiento no será muy largo.

Si no fuera así, si el tiempo de sufrimiento sería muy largo, todos morirían, todos morirían. Antes del nacimiento de la era de armas nucleares, esta condición no se había dado nunca. A raíz de la confección de armas nucleares y su aplicación, desde ese momento el ser humano tiene poder en sus manos. Luego del lanzamiento del Little Boy quedó muy claro que una guerra nuclear podría generar una condición de peligro para toda la raza humana. El que se dio cuenta de este peligro fue el emperador y loíto, que luego de que su país vivenciara estas dos explosiones, dijo lo siguiente.

Dice, además, el enemigo ha empezado a utilizar una bomba nueva y sumamente cruel, con un poder de destrucción incalculable y que acaba con la vida de muchos inocentes. Si continuásemos la lucha, solo conseguiríamos el arrasamiento y el colapso de la nación japonesa. Y eso conduciría a la total extinción de la civilización humana. Esto lo dijo en el año 45. El habló de la extinción humana. ¿Por qué habló de la extinción humana?

Porque en una fracción de segundos toda una población dejó de existir. Y esto, como digo, antes de la era nuclear no se había vivenciado. Uno piensa que las bombas que existían antes destruían un radio de unos 20, 30, 50 metros, 100 metros. Pero no esta explosión que hizo palidecer a quienes vivieron esta experiencia. Durante estos 70 años, no pocos son los que han reflexionado profundamente a este respecto. Ahora bien, ¿qué ha pasado durante estos 70 años respecto del poder nuclear?

¿Habrá el hombre aprendido la lección a este respecto? ¿Habrán dejado de fabricar armas nucleares? Lamentablemente no ha sido así. Se han generado armas nucleares mucho más grandes y mucho más poderosas que el arma nuclear usada en Hiroshima. De hecho, los investigadores dicen que el arma usada en Hiroshima era un arma muy ineficiente. El núcleo de uranio solamente usó menos del 5%. Menos del 5% explosionó. ¿Se imaginan 5% solamente? ¿Y logró que una ciudad entera desapareciera frente a los ojos de los habitantes?

Solamente con perfeccionar la explosión ya tenemos un arma 20 veces superior a la usada en Hiroshima. El ser humano no ha cambiado un ápice a este respecto. Este poder incontrolable en sus manos lo han seguido desarrollando. Sin conaciones Rusia entre una de ellas, Inglaterra, otra de ellas, en la actualidad, India, Pakistán, Israel y ahora, Irán. Un estado extremista religioso con la posibilidad cierta de poder desarrollar armas nucleares. El occidente dice que eso no va a ser así, que Irán no va a producir armas nucleares. Sin embargo, uno piensa que Irán se ha negado sistemáticamente a que embajadores extranjeros revisen sus instalaciones. ¿Ustedes creen que la puerta cerrada no están trabajando en eso? Con estos discursos incendiarios, aquí yo me recuerdo del presidente anterior de Irán, Ajmaninella, que decía que van aquí a aplicar todo ese poder contra Israel.

Y en la actualidad, el clérigo que está a cargo de ese país ha sido mucho más moderado. No obstante, sigue en ese país, sigue a cargo de extremistas religiosos. Lo hemos conversado en el pasado. Aquí no estamos hablando de políticos, como los políticos occidentales. Que uno piensa, verdad, la política está en tal grado de descrédito, que uno piensa, bueno, con dinero, a un político se le puede convencer.

Es cosa de ponerle precio. Y no quiero ser despectivo, ni peyorativo, con respecto a la clase política. Pero eso es lo que uno ve. Es lo que uno ve aquí en Chile, es lo que uno ve en Argentina, es lo que uno ve en Bolivia, es lo que uno ve en todas partes del mundo. Esto es cosa de precio. Pero en Irán estamos hablando de clérigos, de hombres religiosos, de hombres que creen en lo que están haciendo y piensan, verdad, en esta forma del gobierno religiosa. Y que ahora están preparando el camino para el Mady. Ellos ahora tienen autorización para seguir trabajando con la energía nuclear. Así es que uno piensa que es lo que ha hecho el hombre con este poder, lo mismo que ha hecho con todos los poderes que el ser humano ha tenido a su alcance.

Los ha desarrollado y los ha aplicado. Uno piensa aquí en Ecclesiastes, ¿verdad? ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que se hará. Vayamos allá a Ecclesiastes 19, una de las grandes conclusiones históricas respecto de las armas que se tiene en el mundo, es que el ser humano nunca ha dejado de aplicar una nueva arma, nunca. Siempre que ha tenido una arma, la ha aplicado. Y eso pasó con el proyecto Manhattan con la creación de la arma nuclear.

Ecclesiastes 19. ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará y nada hay nuevo debajo del sol. La historia del hombre es así desde sus comienzos. Hay algo que se puede decir, y aquí esto es nuevo, ya fue en los siglos que nos han precedido. El uso de la energía nuclear fue para hacer el mal.

Uno piensa, la energía nuclear genera energía que bien manejada podría ser la solución a grandes problemas energéticos que tenemos en el mundo, bien manejada. Pero la energía nuclear fue usada para hacer el mal. En ese sentido, Ecclesiastes calza perfectamente.

Nada nuevo bajo el sol. Lo nuevo bajo el sol fue el hecho de desarrollar el arma más letal de la que el hombre haya generado alguna vez. Y lo nuevo fue que lo aplicaron. Y eso es lo doloroso en este caso. Podríamos decir que este es el primer punto de reflexión. Vivimos con el peligro inminente de una guerra nuclear en el vecindario. Un segundo punto de reflexión es algo que leí en el Semanario de la BBC del día de ayer, viernes 7 de agosto.

El artículo trae un segundo punto de reflexión que podríamos hacer esta tarde en relación a este aniversario, número 70. Aquí Mark Selden, profesor de la Universidad de Cornell y editor de Asia Pacific Journal, explica lo siguiente. El profesor Selden declara que, según su perspectiva, el mayor legado de Hiroshima no fue su devastación, sino la decisión de bombardear civiles en una guerra.

Yo no sé si ustedes lo sabían, pero yo no lo sabía y por eso me quedé impactado. Sabían ustedes que entre 70 y 80 mil personas, cerca del 30 por ciento de la población de Hiroshima murieron instantáneamente? Instantáneamente. Un segundo se demoraron para morir.

Sabían ustedes que cerca del 90 por ciento de los doctores y el 93 por ciento de las enfermeras que se encontraban en Hiroshima murieron o resultaron heridos gravemente de muerte? Sabían ustedes que de los fallecidos no pocos eran prisioneros de guerra aliados, trabajadores chinos y coreanos y estudiantes de Malasia que estaban becados en Hiroshima y que además cerca de 3.200 ciudadanos estadounidenses japoneses fallecieron en el ataque? Uno de los relatos más escalofriantes es aquel que menciona que muchos de los heridos en Hiroshima el 6 de agosto fueron trasladados a Nagasaki para ser atendidos y tres días más tarde bombardearon Nagasaki.

El uso de la bomba atómica en Hiroshima tiene un legado terrible, eso es lo que dice el señor Seldén, no solo por la destrucción y devastación, sino por la enorme cantidad de muertes civiles. Ese día en Hiroshima murieron mucho más civiles que soldados, civiles viviendo y trabajando y tratando de hacer vida en el lugar equivocado, en el día equivocado. Los relatos de algunos sobrevivientes son definitivamente aterradores. Voy a leerles un extracto de este artículo de la BBC. Dice, frente a la casa hacia la derecha de la puerta principal había un jardín amplio y recargado.

No había ruido de aviones, había una mañana tranquila, el lugar era fresco y agradable. Era un sobreviviente de Hiroshima. Entonces cortó el cielo un resplandor tremendo. El señor Tanimoto recuerda con precisión que viajaba de este a oeste de la ciudad a las colinas. Parecía un as de sol.

Tanto él como el señor Matsuo reaccionaron con terror, y ambos tuvieron tiempo de reaccionar, y tres estaban a 3.200 metros del centro de la explosión. El señor Matsuo subió corriendo las escaleras, entró en su casa y se secultó entre las mantas. El señor Tanimoto dio cuatro o cinco pasos y se echó al suelo entre dos rocas grandes del jardín. Se dio un fuerte golpe en el estómago contra una de ellas. Como tenía la cara contra la piedra, no vio lo que sucedió después. Sintió una presión repentina y entonces le cayeron encima astillas y trozos de tablas y fragmentos de teja.

No escuchó rugido alguno. Y esto es lo llamativo. Casi nadie en Hiroshima recuerda haber oído algo cuando cayó la bomba. Pero un pescador que estaba en su sanpán muy cerca de Suzu en el mar interior, el hombre con quien vivía en la suegra y la cuñada del señor Tanimoto, vio el resplandor y oyó una tremenda explosión.

Estaba a 32 kilómetros de Hiroshima, pero el estruendo fue mayor que cuando los B-29 atacaron Iwakuni, a no más de 8 kilómetros de allí. Cuando finalmente se atrevió el señor Tanimoto, levantó la cabeza y vio que la casa del hombre de los rayones se había derrumbado. Pensó que una bomba había caído directamente sobre ella. Se había levantado una nube de polvo tal que había una especie de crepúsculo alrededor, aterrorizado, incapaz de pensar por el momento que el señor Matsudo estaba bajo las ruinas, corrió hacia la calle.

Se dio cuenta mientras corría que la pared de cemento de la propiedad se había desplomado hacia el interior de la casa y no a la inversa. Lo que hubiese ocurrido si hubiese caído una bomba adentro de la casa. Lo primero que vio en la calle fue un escuadrón de soldados que habían estado cabando en la ladera opuesta uno de los miles de refugios en los cuales los japoneses se proponían resistir la invasión, colina por colina, vida por vida.

Los soldados salían del hoyo donde, en teoría, deberían haber estado a salvo y la sangre brotaba de sus cabezas, de sus pechos y de sus espaldas. Estaban callados y aturdidos. Una de las reflexiones más dolorosas que se tienen de la bomba de Hiroshima es la gran cantidad de civiles.

Porque esto que les ocurrió a los soldados, le ocurrió, por supuesto, a los habitantes que trabajaban en esa hora. Y de los seis sobrevivientes que entrevistó el señor Hersey, dice, todavía se preguntan por qué sobrevivieron si murieron tantos otros. Cada uno enumera muchos pequeños factores de suerte o voluntad, un paso dado a tiempo, la decisión de entrar o de salir, haber tomado un tranvíen vez de otro que salvaron su vida.

Y ahora cada uno sabe que en el acto de sobrevivir vivió una docena de vidas y vio más muertes de las que nunca pensó que vería. En aquel momento ninguno sabía nada. Esto es una de las reflexiones a las cuales llega John Hersey. ¿Por qué una persona dentro de cien mil personas sobrevive? ¿Cómo pudo ser esto posible?

En el relato, cada uno de ellos testimonia esas pequeñas decisiones, entre comillas, inspiradas, que les salvaron la vida. Sin embargo, todos los hombres de fe reconocen en estas pequeñas decisiones la mano de Dios guiando y decidiendo por ellas. Es impresionante pensar, verdad, cien mil personas que desaparecen de la nada y de repente hay esas personas que toman esas decisiones que salvan vidas, que no son decisiones que fueron tomadas necesariamente por ellas, sino uno ve allí a Dios interviniendo en la vida de aquellas personas.

Uno piensa los grandes milagros de Dios. Los grandes milagros de Dios no son esos milagros extraordinarios que uno a veces piensa, verdad, sino que son esas pequeñas decisiones que uno toma en la mañana. En vez de irme por este lado, mejor me voy por este otro lado. Y en ese momento ocurre un evento desastroso, cósmico, que mata a sus cien mil vecinos y que lo dejan vivo a él.

¿Cómo va a ser eso casualidad, si no Dios interviniendo allí? No. Vayamos a aquí una escritura en Reyes, en Reyes, segunda de Reyes. Vamos a segunda de Reyes. Primera de Reyes. En primera de Reyes 19. Cuando escucho estos relatos, no puedo sino pensar en esta experiencia que vivió Elías cuando escapa a Oreb y se encuentra con Dios. Primera de Reyes 19. En el verso 9, Elías, los le pregunta, aquí voy a leer, de Elías, y allí se metió en una cueva donde pasó la noche y vino a él palabra del eterno, el cual le dijo que haces aquí Elías.

Él respondió de sentido un vivo cero por el eterno, Dios de los ejércitos, porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares y han matado a espada a tus profetas, y sólo yo he quedado y me buscan para quitarme la vida. 11. Él le dijo sal fuera y ponte en el monte delante del eterno, y he aquí que el eterno que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes y quebraba las peñas delante del eterno, pero el eterno no estaba en el viento, y tras el viento un terremoto, pero el eterno no estaba en el terremoto, y tras el terremoto un fuego, pero el eterno no estaba en el fuego, y tras el fuego un silbo apacible y delicado, y cuando lo yo elías cubrió su rostro con su manto y salió y se puso a la puerta de la cueva, y aquí vino él una voz diciendo que haces aquí elías, los grandes milagros que Dios hace, los hace así.

Así. Mire, murieron 70 mil personas en una fracción de segundo y 80 mil murieron en las semanas siguientes, pero sabe, seis personas sobrevivieron a eso, y ellos no saben explicar por qué sobrevivieron a eso. Quizás ellos puedan interpretar, se movieron para un lado, se movieron para el otro, pero sus vecinos y amigos también hicieron lo mismo, pero ellos quedaron para dar testimonio de lo que habían vivido, de ese resplandor silencioso que se dejó caer sobre una ciudad que, si bien es cierto, estaban preparándose para recibir el fuego enemigo de los B-29, los japoneses recuerdan hasta el día de hoy, y lo Chima fue una de las pocas ciudades que no había recibido fuego enemigo.

En consecuencia, se estaban preparando para recibir fuego enemigo, pero no un arma nuclear, no un arma que hizo explosionar prácticamente toda la ciudad y la hizo desaparecer, matando con ello a muchos civiles, a muchos niños que no tienen nada que ver con la guerra.

Y por eso, en los tiempos difíciles que se vienen, no podemos pasar por alto que si Dios no protege, ¿quién quede en ustedes que nos protegerá? Cuando vengan esos tiempos que no sabemos cuándo serán, por ende, debiéramos pensar que van a venir y debiéramos pensar siempre en lo que se conoce como siempre presente, esa es la palabra o la frase, siempre presente.

Cuando vengan esos tiempos, sólo Dios podrá proteger con esas pequeñas inspiraciones que como en los seis casos de Hiroshima harán la gran diferencia entre uno y otro. ¿Qué nos dice Jesucristo a este respecto? Mateo 24-20, Lucas 21, Marcos 13, se reitera una instrucción que de tan sabida, que de tan sabida, a veces uno, como dice un muy buen amigo aquí, lo odio por odio se obvia.

Mateo 24-20, dice Oral pues, Oral pues que vuestra huida no sea en invierno, ni en día de reposo, ni en día sábado. Una de las improntas o firmas o huellas que tiene Dios es que Él tiene misericordia del que quiera tener misericordia. Dios va a elegir a su pueblo.

No es cosa que impongamos a Dios nuestra voluntad. Si fuera por hacer nuestra voluntad, todos en los casos de crisis o angustia o guerra o hambre, pedimos lo que nosotros sentimos es nuestra necesidad más imperiosa. ¿Verdad? Si uno vive hambre, ¿qué es lo que pide? Comida. Si uno vive dolor, ¿qué es lo que pide? ¿Qué pasa el dolor? Si uno vive sequía, ¿qué es lo que pide? agua. Desde nuestro punto de vista, todos pedimos nuestras necesidades. Pero una cosa es lo que nosotros pidamos, otra cosa es lo que Dios nos entregue. Y no digo que Dios no se conduele de nosotros, sino que Dios dice, tendré misericordia del que yo tenga misericordia. Aquí en Romanos 9.15, la respuesta que dio Dios a Moisés en Romanos 9.15, tendré misericordia del que yo tenga misericordia y me compadeceré del que yo me compadezca. Romanos 9.16. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Y por ende, por ende, si es así, no debemos pasar por alto la indicación que Mateo 24. 20 nos dice, oral pues, oral pues. Quizás Dios escuche nuestras oraciones y nos dé la protección que necesitemos en el momento preciso. Ya sea que huyamos, ya sea que salvemos la vida, ya sea que seamos testimonios vivos para las generaciones posteriores. Uno piensa, ¿por qué sobrevivieron esos seis personas? Quizás para ser testimonios vivos de lo que ellos vivieron, porque una cosa es hablar de Hiroshima. Una cosa es decir, mire, 100.000 personas murieron, la ciudad se vino abajo. Eso es una manera de ver las cosas. Otra cosa es decir, mire, ¿sabes? Yo iba caminando y me encontré con una persona a la cual se le derretían los ojos y que aquí el humor vitrio salía por la cuenca y que las personas, lo único que pedían era agua y uno iba a buscar el agua y volvía y le daba el agua y las personas ya estaban muertas. Son cosas distintas. La vida cobra un mayor sentimiento cuando uno ha vivido las cosas y por eso cuando lleguen los tiempos, esos tiempos que están profetizados, no sabemos cuándo, pero sí sabemos que va a acontecer.

La palabra de Dios ha provenido de Dios y Dios no es hombre para que se arrepienta y para que cambie. Los héroes humanos cambiamos, pero Dios no. Dios vive por siempre y él ha profetizado estas cosas. Si los tiempos no fueran acortados, nadie saldría vivo. Los reyes de Oriente que atamarizan al rey del norte que estaba en conflagración con el rey del sur, allí enfrentados en una guerra nuclear con bombas que pueden poner en riesgo la vida sobre el planeta. ¿Ustedes creen que eso es ficción? Bueno, si están pensando que eso es ficción, hay que ver que falta información. Cuando los soldados se enfrascan en una guerra, ellos piensan en sus objetivos lanzar, como ellos le llaman lanzar los pájaros y mandarse cambiar del lugar. Y después es que los otros se arreglen allí como puedan. Ahora bien, uno dice, bueno, eso es una decisión militar, pero uno piensa, o se han pensado en un holocausto nuclear con un hongo que sea 50, 60, 100, 1000 veces más grande que ellos. Bueno, el ser humano tiene esa capacidad ahora y está en manos de aquí personas como Putin, personas como Ahmanineya, personas aquí inconscientes de lo que es vivir eso. Y por eso uno tiene que estar constantemente orando. Dios va a decidir nuestras suertes, pero uno tiene que estar constantemente orando, no darlo por sentado. No es que Dios nos haya dicho, mire, sabe que ustedes van a orar cuando tengan ganas de orar. No es así, no es así. Debemos estar constantemente orando. Voy a...

Aquí en primera de Timoteo. En primera de Timoteo 2.

En primera de Timoteo 2, Pablo a Timoteo. En el verso 1 dice, exorto ante todo. Esto de exhortar es estimular hacia algo. Exorto ante todo, a que se va a reivindicar.

A que se hagan rogativas oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres.

Es llamativo esto de todos los hombres. Dice, por los reyes y por todos los que están en eminencia para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Aquí las escrituras nos dicen que debemos orar por quienes nos gobiernan. Les quiero leer algo que me llamó la atención en este artículo de la BBC respecto de la decisión que tuvo que tomar aquí el presidente de los Estados Unidos, Harry Potter. El fue el que decidió lanzar la bomba atómica a Hiroshima. Y dice aquí, nadie había tomado nunca una decisión así. Nunca nadie, ningún presidente en la historia del ser humano, había tenido que tomar una decisión así. Hasta el momento ninguna otra persona lo ha hecho. Y nadie más ha tenido que convivir con semejantes consecuencias.

Esto es el drama humano del que tuvo que tomar la decisión. De hecho, se menciona que, después de leer la crónica del señor Hersey, que son como 80 planas, es una tremenda crónica que ha sido un best seller y que este año se tradujo al español y va a llegar a Chile dentro de poco. Que las personas que habían celebrado el éxito de la misión en Ola Gay, el éxito que habían hecho esos champañazos que se hacen, el éxito, con esto se acabó la guerra. Después de leer al señor Hersey, se compungieron y lloraron. Porque una cosa es la decisión, otra cosa es vivir las consecuencias de la decisión. Son dos cosas distintas.

Y entonces aquí el artículo de la BBC dice, Ordenar, transformar a toda una ciudad en una sucursal del infierno. Y en el proceso acabar con la vida de 140 mil seres humanos, en su inmensa mayoría civiles, mucho de los cuales murieron luego de inenarrables padecimientos. No puede ser fácil, no puede ser fácil.

Y por eso, aquí cuando dice, exorto ante todo, a que se hagan rogativas por los reyes y por los que están en eminencia, por supuesto que hay que orar por ellos, por supuesto, para que vivamos quieta y reposadamente. ¿Cuántas veces nos hemos pensado en eso cuando hemos vivido o hemos estado a punto de entrar en guerra con nuestros vecinos? Sí o no? Yo lo he pensado.

Yo vivía en Osorno cuando en los techos de mi colegio se pintaron cruces, puesto que la guerra con Argentina era inminente, orar por las personas que no se dejen llevar por la ira, que no se dejen llevar por el negativismo, que no se dejen llevar por esas condiciones que lamentablemente involucran a tantos inocentes, porque los presidentes son los que entran en guerra.

Pero que yo sepa ningún, por lo menos eso es en la época contemporánea. Yo no he visto a los presidentes tomar un casco, un fusil e ir a la frontera y hacer el trabajo que hacen los infantes.

Los presidentes son los que toman las decisiones, pero ellos no viven con las consecuencias de esas decisiones.

Y por eso, orar por los reyes y por los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

Verso 3. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios, nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad, porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres.

Y es el Cristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.

Para esto, yo fui constituido predicador y apóstol, y maestro de los gentiles en fe y en verdad.

Quiero pues que los hombres oren en todo lugar, levantando manos a santas, sin ira ni contienda.

Lo correcto, hay que hacerlo correctamente.

La oración eficaz del justo puede influir en las decisiones de los que están en autoridad, pero se debe hacer correctamente, con la actitud correcta.

A veces pasamos por alto esta instrucción, pero hay que ver que quién sabe si la persona que está a cargo necesita de nuestras oraciones y de la inspiración de Dios para también tomar una decisión a este respecto que sea positiva.

Muchos se ha hablado de si la decisión del señor Truman fue la más correcta. Si fue correcto o no hacer explotar la bomba atómica en Hiroshima y después una segunda bomba.

¿Sabían ustedes que no lanzaron una tercera porque no estaba lista?

El plan era enviar todas las bombas que se puedan. ¿Qué se puede hacer?

La historia dice que si no hubiese sido Estados Unidos, Rusia también estaba trabajando en el arma atómica.

Pero lo claro es que, porque esto de lo que podría haber sido y no fue, ya no fue.

Lo que sí tenemos que tener claro nosotros, los creyentes en Cristo, es enseguir las instrucciones que hemos recibido de parte de nuestro Dios a través de su palabra.

Orar en todo tiempo y lugar, por todos los hombres, por los que están en eminencia, que dirigen los países para que tengamos y podamos vivir quieta y reposadamente.

Para predicar el Evangelio necesitamos todavía un tiempo para predicar el Evangelio.

La oración eficaz del justo fue de mucho.

En primera de Tezalón y Cense 5.16.17 dice Orad sin cesar. Y Cense 5.16 se nos instuye que debemos orar los unos por los otros, no solamente por los que están en eminencia, sino los unos por los otros. Santiago 5.16 dice Confesados vuestras ofensas unos a otros, llorados unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo fue de mucho. Pablo, Pablo pedía que oraran por él.

Aquí en Efecios 6.18, el capítulo 6 se habla de la armadura de Dios.

Sin embargo, cuando concluye aquí Pablo esta descripción de la armadura de Dios, Pablo dice Efecios 6.18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Aquí Pablo estaba pidiendo, leé a los hermanos en Efeso, y en consecuencia uno puede hacer extensivo a todos los creyentes que leyeron esta carta y que han leído esa carta hasta nuestros días, que Pablo dice que debemos orar por todos los santos.

Y Pablo dice, y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer condenüedo el misterio del Evangelio, por el cual soy embajador en cadenas, que condenuedo hable de él como debo hablar.

Pablo le pedía a los hermanos que oren por él para que tenga espíritu de palabra. Espíritu de palabra es el espíritu correcto para predicar a Cristo. Debemos orar los unos por los otros, debemos orar por las personas que están en eminencia, debemos orar por los santos, debemos orar por nosotros mismos.

Mateo, Marcos 13, 33.

Mirad, velad, llorad, porque no sabéis cuándo será el tiempo. Y en Marcos 14, 38, dice velad, llorad, para que no entréis en tentación.

Debemos estar continuamente orando.

Entre nosotros, por nosotros, por los que están en eminencia, por sobre nosotros, incluso orar por nuestros enemigos. La escritura que leyó Don Jaime hace un momento atrás, Lucas 6, 28.

Vendecida los que os maldicen y orar por los que os calumnian, orar por nuestros enemigos.

En estos tiempos preparatorios para las fiestas santas que se aproximan, esas fiestas santas que representan el retorno de nuestro Señor Jesucristo a esta tierra, debemos estar orando al respecto. Que venga Su reino, que instaure Su reino, ese reino de justicia en donde mora la justicia, porque en este mundo no mora la justicia. Aquí el príncipe de la potestad del aire, Satanás, gobierna a este mundo. Debemos estar constantemente orando.

Y debemos creer que Dios abrirá las puertas y que nos protegerá. Debemos creerlo.

Así como creemos que el reino va a ser instaurado, debemos creer que Dios nos va a proteger.

En el Salmo 91, en el verso 1, el que habita el abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente, diré yo a el eterno Esperanza mía y castillo mío, mi Dios en quien confiaré.

Él te librará del lazo del cazador de la peste destructora, con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás seguro. Escudo y adarga su verdad. Debemos creer en eso. Y cuando clamemos a Dios y le pidamos a Dios protección, debemos leer el Salmo 91 y creer en el Salmo 91. Dios nos va a proteger. La Escritura dice que ayerá a tu lado mil y a tu diestra diez mil, pero a ti no te pasará nada.

Esos son los milagros que Dios hace y debemos estar constantemente orando, no darlo por sentado. Marcos 11.25. Yo mencioné hace un momento atrás que lo correcto hay que hacerlo correctamente, sin ira ni contienda, más también Marcos 11.25 dice, y cuando estáis orando, perdonad. Si tenéis algo contra alguno para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.

A propósito de esta escritura, me llamó la atención un vídeo de dibujos animados que hay, que circula en Internet, y que también lo pueden encontrar en el artículo de la BBC.

Es el relato animado de una sobreviviente de Hiroshima. Ella relata a su infancia en Japón y cómo ella vivió aquí el impacto de la bomba atómica.

Y me llamó la atención al final de este... Dura cuatro minutos. Así es que, como digo, veanlo, es muy interesante, muy bonito, muy decidor.

Y al final hay una declaración que hace esta dama.

Dice lo siguiente. A pesar de todo, no odio a los que lanzaron la bomba.

Puedo decir que fui testigo de lo maravillosas que pueden ser las personas después de haberlo perdido todo.

Pero nunca olvidaré de que fueron humanos los que lanzaron una bomba atómica sobre otros seres humanos.

En la actualidad, el 6 de agosto a la hora aproximada de la explosión, Japón se detiene. Hace un minuto de silencio.

Un periodista chileno estuvo en Japón este año.

Y a él le llamó la atención que más o menos a las 8 o 15 de la mañana el país entero se detiene. Pero eso no le llamó la atención porque eso ocurre en otras partes del mundo. Lo que le llamó la atención es que las personas se detienen, inclinan el rostro, nadie habla, algunos se toman de las manos.

Oran y lloran. Oran y lloran.

En la actualidad, Hiroshima es una de las grandes ciudades de Japón.

Fue reconstruida y repoblada. Muchos de sus habitantes son hijos y nietos de aquellos que vivieron este, entre comillas holocaustas, este resplandor silenciosa.

La fórmula para volver a ser grandes ha sido perdonar y avanzar.

A mí lo que más me llamó la atención es que en su gran mayoría los japoneses no practican la religión cristiana.

Tienen una religión sin crítica. Creen en muchas cosas, en el Tao, el Jin, el Yan.

Y esto me hizo recuerdo a lo que Pablo decía respecto de la circuncisión.

En Romanos 2, 26, dice si puede ser incircunciso, guardar en las ordenanzas, no será tenida su incircuncisión como circuncisión.

Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti que con la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley.

Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne, sino que es judío el que lo es en lo interior. Y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra, la alabanza de la cual no viene de los hombres, sino de Dios.

El pueblo japonés ha salido adelante aplicando en vida uno de nuestros grandes principios, uno de nuestros grandes principios.

Si no perdonamos, la escritura es tremenda cuando habla al respecto.

Si yo no perdona, ¿qué dice la escritura? Dios no nos perdona.

La fórmula para volver a ser grandes ha sido perdonar y avanzar. Nuestro mundo está viviendo el aniversario número 70, de uno de los eventos más negros de nuestra historia humana.

El día en donde en un segundo 140 mil personas dejaron de existir.

Y las reflexiones que podemos hacer a este respecto son muchas.

Debemos constantemente clamar a Dios en oración y ruego para ser tenidos por dignos de escapar de las cosas, en donde este evento nuclear es solo un atisbo de lo que va a venir en el mundo.

No debemos olvidar las instrucciones que se nos han dado respecto de la oración continua, no solo por nosotros, sino en particular por todos los hombres.

Mas también debemos aceptar la fragilidad de nuestras vidas frente a los eventos poderosos que se manifestarán en el tiempo posterior.

Así también, nosotros debemos extraer las lecciones de la historia.

El aniversario número 70 de la bomba de Hiroshima nos trae a la memoria el resplandor silencioso de nuestra era y de nuestra historia.

Buenas tardes a todos.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.