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Como todos ustedes saben, hoy tenemos Club de Oratoria. Hoy, según mis cálculos, es la reunión número 8 del año 2017. El Club de Oratoria es algo de lo cual invertimos tiempo y recursos y tiene dos grandes funciones para los participantes del Club. Por una parte, uno no puede desconocer que intentamos enseñar a hablar en público. Eso es, forma parte del esquema que tiene el Club de Oratoria. Más también se aprende a servir. Esas son las dos grandes áreas que tiene el Club de Oratoria. Aprendemos a hablar con propósito, aprendemos a desarrollar ese propósito a través de... Uno tiene que pensar ustedes, son seis minutos que tenemos para elaborar una idea, desarrollar la idea, concluirla y hacer una breve introducción para que lleguemos a ese tema central. Y el desarrollo del Club de Oratoria nos permite aprender el servicio que cada uno de nosotros entregamos en cada reunión.
Todos los que participamos hemos aprendido estas dos partes que tiene el Club. Todos los que hemos vivido el Club y hemos crecido en el Club y yo pensaba y hemos envejecido en el Club Debemos recordar o podemos caer en la cuenta que hay un tercer ítem. Hay un tercer ítem en el Club de Oratoria que hemos aprendido. Primero a recibir y luego con los años, ahora aquí en mis apuntes lo tengo escrito, menos joven.
Ahora más viejo, estamos aprendiendo a entregar este tercer ítem que todas las reuniones de Club se presentan. Es los consejos. En los Clubes de Oratoria son instancias en donde uno no solamente recibe correcciones o felicitaciones, dependiendo de cómo haya sido la gestión.
A veces uno tiene que felicitar y a veces también el que evalúa le toca la difícil misión de corregir. Más también uno entrega consejos en el Club de Oratoria a todas las personas.
Y como digo, este tercer ítem todos estamos siendo enseñados. Primero a recibirlos y también pasan los años y uno empieza también a entregar. De su cosecha empieza a extraer frutos y empieza a entregar a los que vienen después en este camino.
Y en ese sentido, yo quiero compartir con ustedes un consejo que recibí hace muchos años atrás en el Club de Oratoria.
La verdad no recuerdo exactamente cuál fue el discurso que entregué por el cual Don Mario me dio este consejo.
Cuando lo recibí, lo racionalicé, verdad uno lo entiende, pero con los años uno lo va madurando y va sacando mayores reflexiones o va sacando mayores conclusiones que las que recibí en el momento en que me dieron este consejo.
Y como digo, la verdad no recuerdo exactamente cuándo di el discurso, ni menos me acuerdo cuál es el discurso. ¿Quién soy? No.
La verdad yo pienso cuando reflexiono en esto es que haya sido el último discurso.
En el club de la toria tenemos 12 discursos. Un discurso para romper el hielo que es el número 1, mi vida. Uno tiene 6 minutos para contar su vida y también hay otro discurso que es el último, que es el de corazón a corazón. Y uno tiene 6 minutos también para entregar este discurso.
El discurso de corazón a corazón, la idea es que uno hable más con el corazón que con la razón. Eso es lo que uno va aprendiendo con los años. Dar un discurso de corazón a corazón es un discurso íntimo. En general es un discurso que tiene tintes personales. Es lo que yo he visto con los años.
Uno trata de entregarle a nuestros pares, a nuestros compañeros de batallas, de éxitos y de derrotas. Uno trata de entregarles algo que quede en el tiempo. Y pienso que debo haber dado este discurso. Y el consejo que don Mario me dio en aquel entonces fue cuidar tu corazón.
Cuida tu corazón. Y como digo, cuando recibí el consejo lo entendí, pero ahora que soy o que estoy menos joven o más viejo, creo que lo entiendo un poquito mejor. Un poquito mejor. ¿Qué es cuidar tu corazón?
Para razonar a este respecto y sacar lecciones, debemos definir primero que es el corazón. No el corazón desde el punto de vista, por supuesto, desde el punto de vista humano o biológico. Todos sabemos que el corazón es el motor de nuestra vida.
Eso es el que late. Mientras esté latiendo, incluso se usa en medicina, mientras haya latidos de corazón, se considera que la persona está viva. Y por eso es cuando hay accidentes, no sé si ustedes se han fijado, y en las películas lo representan tan bien este punto que la persona está atendida y llegan los paramédicos. Y lo primero que le hacen es ver si tiene pulso. Si tiene pulso, entonces hay esperanza de sobrevida en este accidentado. Así es que no voy a hablar de eso, no voy a hablar del corazón desde el punto de vista biológico. Voy a hablar de otro corazón, del corazón del creyente. ¿Cuál es el corazón del creyente?
La Escritura habla de un hombre que tuvo el corazón que Dios anela de todo hombre. La Escritura habla de aquello. La Escritura habla de David. David tuvo un corazón conforme al corazón de Dios. Y la Escritura que voy a usar para referirme a esto está en hechos. En hechos.
Pablo, hablando de la historia del pueblo de Israel, trae a colación esto.
Pablo estaba predicando en Antioquía. Y en toda esta alocución o este mensaje que Pablo entregaba en esta ciudad, entonces dice aquí el versículo 20, dice después como por 450 años les dio jueces hasta el profeta Samuel, hablando de Israel.
Allí en la zona de Palestina. Dice luego pidieron rey y Dios les dio a Saul, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín por 40 años. Quitado este, les levantó por rey a David. De quien dio testimonio diciendo, he hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero. Aquí la palabra traducida para corazón es cardia. Cardia. Ahora entendí esto de lo cardiaco. Viene del corazón haciendo referencia, como dije hace un momento atrás, a la escritura de 1 de Samuel 13-14. Vayamos allá, atrás. 1 de Samuel 13-14. Dios estaba aquí por medio de Samuel, hablándole a Saul, diciéndole algo respecto del sucesor, del siguiente hombre. 1 de Samuel 13-14. La escritura dice, más ahora tu reino no será duradero. Esto es lo que el profeta Samuel le estaba diciendo a Saul. El eterno se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual el eterno ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que el eterno te mandó. Y aquí entonces la conclusión, el corazón del cliente. ¿Cuál es el corazón del cliente? El corazón del cliente es la esencia del cliente. El corazón del cliente es su núcleo central. Y entonces de nuevo la pregunta, ¿cuál es el núcleo central que Dios encontró en David y que no encontró en Saul? Porque entre los dos reyes definitivamente hubo una diferencia que por supuesto iba mucho más allá del componente físico, mucho más allá. Saul demostró en el tiempo tener una carencia, una falencia. Vayamos, vamos a volver un poquitito más atrás. Primera de Samuel 13, Primera de Samuel 13, verso 8.
Aquí hablando de Saul, Saul estaba viviendo un problema de guerra. Dice aquí y él esperó siete días a Samuel, conforme al plazo que Samuel había dicho, pero Samuel no venía a Gilgal y el pueblo se desertaba. Aquí Saul estaba viviendo un problema serio con sus tropas. Sus tropas estaban viendo enfrentadas a un problema y en ese problema cuando los soldados tienen miedo, algunas veces dicen, perdón, el soldado que huye es un soldado que vive, y entonces el pueblo se estaba escapando. En verso 9, entonces dijo Saul, traerme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, es aquí Samuel que venía y Saul salió a recibirle para saludarle.
Entonces, Samuel dijo, ¿qué has hecho? Y Saul respondió, porque vi que el pueblo se me desertaba y que no venía dentro del plazo señalado y que los filisteos estaban reunidos en mismas, que es al frente. Y entonces ustedes ven aquí, Saul plantea el problema. Dice, primero el pueblo se desertaba. Segundo, tú no viniste en el plazo señalado. Tercero, los enemigos estaban rodeándome. Y entonces dice, me dije, ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal y he implorado el favor del eterno. Me esforcé y ofrecio locausto. Entonces, Samuel dijo a Saul, lo que a mente has hecho, no guardaste el mandamiento del eterno, tu Dios, que él te había ordenado.
Aquí, Saul demuestra, me da cuenta de una falencia en su carácter. ¿Dios le había mandatado qué? Aquí, le dijo Samuel. Aquí, Saul se arrogó una propiedad que no podía desarrollar el rey. El reino era sacerdote. El reino era sacerdote y los que sacrificaban los animales eran sacerdote y los que presentaban el animal en sacrificio eran sacerdote.
Estaba mandatado en la ley y Saul desobedeció. Saul, a diferencia de David, no tuvo el corazón de obediencia. El corazón de obediencia. Saul, a diferencia de David, no tenía la voluntad de obedecer. Dios vio en Saul esa disonancia, que luego se hizo aún más manifiesta en la siguiente situación. En 1 de Samuel 15, unos capítulos más tarde. Podemos leer todo el capítulo. Voy a leer solamente algunos segmentos porque estoy trayendo a coloación cuál es la diferencia entre un corazón y cuál es el otro corazón. Dice aquí, verso 1. Después, Samuel dijo a Saul, el Eterno me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel.
Ahora pues, está atento a las palabras del Eterno. Así ha dicho el Eterno de los ejércitos. Yo castigaré lo que hizo Amalek a Israel, a lo ponérselo en el camino cuando subía de Egipto. Ve pues y hiere a Amalek y destruye todo lo que tiene. Y no te apiades de él. Mata a hombres, mujeres, niños y aún los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos.
Una recibió una orden dura. Amalek acometió contra los niños y contra los ancianos. Y ustedes pueden buscarlo. Después hay una escritura que dice la guerra es permanente contra Amalek porque acometieron contra los débiles y contra los niños. Y aquí Dios le mandató al rey y le dijo, mira, vas a ir y vas a destruir a Amalek por lo que hizo. Y entonces aquí en el versículo 18, y dice aquí, y el eterno te envió en misión y dijo, ve, destruye a los pecadores de Amalek, ya les guerra hasta que los acabes.
Verso 19, porque qué es lo que ocurrió aquí? ¿Saúl le perdonó la vida a Amalek? Y Dios le había dicho qué? No le perdonará la vida, que lo destruyese con hijos, mascotas, todo. Y el verso 19 dice, ¿por qué no has oído la voz del eterno, sino que vuelto al botín, has hecho lo malo ante los ojos de Dios, del eterno? Y Saúl respondió a Samuel, antes bien he obedecido la voz del eterno y fui a la misión que el eterno me envió.
Y he traído a Gar rey de Amalek y he destruido a los amalecitas. Más el pueblo tomó del botín ovejas y vacas las primicias de la natema para ofrecer sacrificios al eterno, tu Dios, en Gilgal. Y Samuel dijo, ¿se complace el eterno tanto en los holocaustos sin víctimas, como en que se obedezca a las palabras del eterno? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios y el prestar atención que la grosura de los carneros, porque como pecado de adivinación es la rebelión y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra del eterno, él también te ha desechado para que no seas rey. A diferencia de Samuel, David tenía un corazón diferente.
No obstante, uno entiende las escrituras, muestra a David como un hombre que quiso obedecer, que tuvo la voluntad para obedecer. No obstante, igual la escritura lo muestra como un hombre que pecó. Acá en primera de Reyes 15.5, la opinión que tiene Dios de David es la siguiente. Dice por cuánto David había hecho lo recto ante los ojos del eterno y de ninguna cosa que le mandase se había apartado en todos los días de su vida, salvo en lo tocante a Urias Eteo. En lo tocante a Urias Eteo, David no actuó correctamente.
Y entonces aquí traigo a Colación la lección que podemos aprender de David y del tema que estamos tratando, el corazón, cuidar el corazón. La lección que podemos aprender de David es que a veces descuidamos nuestro corazón.
Y eso que David tenía un corazón conforme al corazón de Dios, porque si ustedes se fijan y podemos volver aquí a Hechos, voy a dejar un dedo aquí, a Hechos, la primera escritura que leímos, dice aquí 8.13.22. Dice quitado este, les levantó por reya David, de quien dio también testimonio, diciendo he hallado a David hijo de Isaí, marón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero. ¿Quién hará todo lo que yo quiero? El corazón de David era un corazón dispuesto para obedecer a Dios, pero uno no puede desconocer que en la experiencia de Bethzabe, David dio cuenta de algo. Podemos sacar varias lecciones de la experiencia de David. Y la primera que tenemos que tener presente es que a veces nos somos tan cuidadosos con nuestro corazón. Eso, es así, eso demuestra la historia. Y a veces, cuando descuidamos nuestro corazón, ponemos en riesgo nuestra obediencia.
Definitivamente, definitivamente. No obstante, la misma escritura trae a colación que si nos arrepentimos genuinamente y de corazón, Dios nos perdona y podemos iniciar una nueva relación con Dios. Entonces, siguiendo el consejo, debemos cuidar nuestro corazón. La pregunta que viene a colación o que viene en estas presentaciones, ¿cómo cuidamos nuestro corazón? ¿Cómo cuidamos nuestro corazón? Ya vimos que la posibilidad de descuidarnos es o está siempre presente. Lo ideal, cuando uno piensa verdad en la vida de todos los que estamos aquí, y particular cuando pienso en mi vida también, la realidad sería siempre mantener un ascenso, pero a veces uno se descuida. Y cuando uno se descuida, bueno, pone en riesgo, y lo primero que pone en riesgo es la obediencia. Pero la pregunta sigue en pie, ¿cómo cuidamos nuestro corazón espiritual? ¿Cómo cuidamos nuestro corazón espiritual? En primera de Timoteo, Pablo aconseja al joven ministro Timoteo. Y le dice...
Primera de Timoteo, 4-1. Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando espíritus engañadores y adoctrinas de demonios. Por la hipocresía de mentirosos que, teniendo que autorizar a la conciencia, prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios creó es bueno y nada es de desecharse si se toma con acción de gracias. Porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado. Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jezucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. Desechan las fábulas profanas y de viejas. Ejercístate para la piedad, porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha pues tiene promesa de esta vida presente y de la venidera. Ejercídate para la piedad.
La palabra traducida aquí piedad viene del griego Eusedia. El diccionario de las palabras del Nuevo Testamento vine en la página número 662, cuando uno busca la palabra. Es Cebo May, Cebo May. Ser devoto denota aquella piedad que caracterizada por una actitud en pos de Dios hace aquello que le es agradable a Dios. Una actitud que en pos de Dios hace aquello que le es agradable a Dios. ¿Cómo cuidamos nuestro corazón? En la medida que nos ejercitamos en hacer aquello que es agradable a Dios.
¿Y qué es lo agradable a Dios? La obediencia.
La palabra ejercicio, el diccionario de las palabras World Reference, lo define como práctica que sirve para adquirir unos conocimientos o desarrollar una habilidad práctica. Y entonces aquí cuando Pablo le dice a Timo Teo, ¡Ejercítate para la piedad! Es ejercitarse en lo que es agradable a los ojos de Dios. Es la manera de cuidar nuestro corazón. Así vamos cuidando nuestro corazón, nuestra esencia, la esencia del creyente está básicamente dada por la obediencia. A medida que uno obedece, uno crece. ¿Cómo lo hacemos práctico? Otra pregunta, ¿qué es lo agradable a los ojos de Dios? En Proverbios 21.3, el Proverbio 21.3 dice, hacer justicia y juicio es el eterno más agradable que sacrificio. Justicia y juicio, la Biblia de Lenguaje simple dice, más que recibir ofrendas y sacrificios, Dios prefiere que se haga justicia y que se practique la honradés. Hacer justicia y juicio es ejercitarse para la pidad. Hacer justicia y juicio es hacer la voluntad de nuestro Padre. ¿Y qué es, en definitiva, hacer la voluntad de nuestro Padre? Obedecer, obedecer, hacer la voluntad de nuestro Padre es cumplir con nuestro Ministerio.
Todos los que estamos aquí vamos a dar cuenta por un Ministerio. A veces ese Ministerio abarca su propia vida. A veces abarca también su familia. A veces abarca más áreas de gestión, pero definitivamente todos vamos a dar cuenta por aquello.
En una de sus defensas, Pablo explica lo siguiente. Aquí, en Hechos 26, cuando Pablo está relatando su conversión, cuando Pablo relata su conversión, cuando él explica a este respecto, él dice lo siguiente. En Hechos, en el capítulo 26.
Hechos 26, verso 12. Dice aquí, Pablo, hablando de sí mismo, ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes. Cuando a mediodía, horrey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo.
Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba y decía en lengua hebrea, ¡Saulo, saulo, por qué me persigues! Dura cosa te es dar cosas contra el aguijón. Yo dije, entonces, ¿quién eres, señor? Y el Señor me dijo, yo soy Jesús, ¿a quién tú persigues? Verso 16. Pero levántate y ponte sobre tus pies, porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto y de aquellas en que me apareceré a ti, librandote de tu pueblo y de los gentiles a quienes ahora te envió, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban por la fe que es en mí perdón de pecados y herencia entre los santificados. Verso 19. Por lo cual, orrey a gripa, no fui rebelde a la visión celestial, sino que anuncié, primeramente, a los que están en Damasco y Jerusalén y por toda la tierra de Judea y a los gentiles que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. Pablo tuvo la comisión de ir al mundo gentil. Y, de hecho, Pablo dice que esto fue a causa de la dureza del pueblo judío. El pueblo judío nunca aceptó a Jesucristo, a Jesús como el Cristo. Y eso lo podemos dejar un dedo aquí. Volver a Echos 18, Echos 18, una de las características que tenía Pablo. Pablo recibe la visión celestial de ir a predicar a Cristo al mundo judío y luego al mundo gentil. Y uno ve que Pablo, inmediatamente, se puso manos a la obra en hacer y cumplir esta comisión. En Echos 18, en el verso 4, dice y discutía en la sinagoga todos los días sábado y persuadía a judíos y a griegos. Y cuando sí la sitimoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba entregado por entero la predicación de la palabra, testificando a los judíos que Jesús era el Cristo. Pero oponiéndose y blasfemando estos, les dijo sacudiéndose los vestidos, vuestra sangre sea sobre vuestra propia cabeza. Yo limpio. Desde ahora me iré a los gentiles. Pablo comenzó, cuando recibió la comisión de parte de Dios de predicar a Cristo, comenzó con su pueblo. Pablo era judío, instruido a los pies de Gamaliel, venja minita, y fariseo, de la secta de los fariseos. Pablo tuvo la comisión de venir a nosotros los gentiles. ¿Han pensado en eso? En cuanto a la ley, nosotros somos gentiles. Podemos entonces decir, Pablo tuvo la comisión de venir a nosotros los gentiles y de predicarnos, y de instruirnos en lo que debemos hacer para ser agradables a los ojos de nuestro Padre. ¿Cómo les somos aceptos y agradables a Dios nuestro Padre? Aquí en Hechos 26-18, Pablo lo dice, es una escritura que leímos, dice, para que abras sus ojos.
Pablo tuvo esa comisión de explicar las verdades de Dios y abrírnos nuestros ojos, convertirnos de las tinieblas a la luz, recibir el perdón de los pecados, y dice, yerencia entre los santificados. Explícarnos qué es recibir la herencia entre los santificados.
¿Y cómo se hace eso? A través de la obediencia, pues. A través de la obediencia.
Aquí en Hechos 26, verso 19.
Hechos 26.
Dice aquí, Pablo, por lo cual, orrella gripa, no fui rebelda a la visión celestial. Pablo fue llamado, recibió su comisión, y vemos que Pablo, dice, no fui rebelde. ¿Y qué es rebelde? Rebelde, no obediente. Podríamos decir, por lo cual, orrella gripa, fui obediente a la visión. Y aquí en Hechos 26, orrella gripa, fui obediente a la visión celestial. Y dice, no fui rebelda a la visión celestial, sino que anuncié, primeramente, a los que están en Damasco y Jerusalén. Y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se repintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento. La Biblia de Lenguaje Simple dice, por eso, primero anuncié el mensaje a la gente de Damasco, y luego a la de Jerusalén, y a la de toda la región de Judea. También hablé con los que no eran judíos, y les dije que debían pedirle perdón a Dios y a obedecerlo, y hacerlo bueno para demostrar que en verdad se habían arrepentido. Y entonces aquí las preguntas. ¿Cómo hacemos para ser agradable a los ojos de Dios? ¿Qué debemos hacer para hacer aceptos a los ojos de Dios?
Aquí en la versión de Lenguaje Simple dice, pedir perdón por nuestras faltas, pero eso no termina ahí. Obedecerlo y mostrar con obras que nos hemos arrepentido. Y entonces las preguntas sigue vigentes. ¿Cómo cuidamos nuestro corazón? Porque esto que acabo de explicarles, hermanos, forma parte básica de nuestra doctrina. ¿Cuál es nuestra doctrina? Obedecer a Dios los mandamientos. Y si hemos pecado pedir perdón por nuestras faltas.
Y al arrepentimiento, ¿cómo se nota el arrepentimiento? ¿Cómo se ve el arrepentimiento? ¿Cómo se ve el arrepentimiento? ¿Cómo se ve el arrepentimiento? ¿Cómo sabe Dios que nosotros nos hemos arrepentido?
Por nuestros frutos que deben ser frutos de arrepentimiento. Si una... si cualquiera de nosotros dice que está arrepentido y sigue actuando como actuaba antes, ¿eso no es arrepentimiento? Eso es racio... racionalización. Eso es razón. Eso es entender. Pero entender no es lo mismo que arrepentirse.
¿Cómo hacer, para ser agradables a los ojos de Dios, obedecerlo, pedir perdón si hemos fallado y mostrar frutos de arrepentimiento? Y entonces, ¿ahora ¿cómo cuidamos nuestro corazón, nuestra esencia?
Primero, primero, manteniendo una actitud vigilante al respecto. Mientras más conscientes somos respecto de lo que acabo de mencionar, miren, David, que fue un hombre conforme al corazón de Dios, David se descuidó mi fracaso. Se descuidó. Uno piensa, ¿qué estaba haciendo David cuando estaba en el terrado observando sus posesiones? ¿Qué estaba haciendo? ¿Qué estaba pensando? ¿En qué estaba pensando cuando mandó llamar a... ¿Sabés? Porque él la vio y la mandó a llamar y le dijeron es la esposa de Urias. Y uno piensa, Urias era uno de sus valientes, era un hombre de confianza, uno piensa ¿Acaso no habrá comido alguna vez en toda la vida? ¿El estaba años gobernando Israel? Y estos hombres lo defendían a David. ¿Iban a las batallas con él? ¿Acaso después de una batalla y de un éxito no habrán comido juntos? ¿Y no le habrá dicho David traes a tu familia y comportamos una mesa? Y después cuando le dieron aviso a esa mujer que se estaba bañando y todo era la esposa de Urias ¿En qué estaba pensando David?
¿Qué pasaba por la mente de él? Bueno, bueno no cuidó su corazón. Y en ese momento en ese preciso momento entonces surge la tentación y una vez que surge la tentación surge el que se ha hecho. Y en ese momento viene la transgresión viene la muerte. Por eso la posibilidad la posibilidad de que nuestro corazón ese corazón que Dios espera de nosotros esté tan valiente es una posibilidad. Y por eso uno debe mantener una actitud de nosotros mismos. Como dice Lucas 21, verso 34 Lucas 21, verso 34 Hay 13 escrituras que son paralelas y que están en los evangelios sinópticos Mateo, Lucas y Marcos Mateo 24 Lucas 21 Marcos 13, son escrituras paralelas. Lucas es el único evangelista o sí el único evangelio el único evangelio que trae esta esta frase mirada también por vosotros mismos. Porque si ustedes se fijan en Mateo 24 y en Lucas 13 se está mencionando cómo reconocer los tiempos del fin y la indicación que entrega al Jesucristo es que miremos lo que pasa en el mundo. ¿Qué es lo que está pasando en el mundo? Que nos hacen ver que los tiempos están cercanos.
Fue como en la época de Sodoma, la actualidad eso es algo que uno piensa nuestra sociedad en la actualidad como Sodoma publican su pecado. No hay ningún antes habían por lo menos barreras. Uno sabía que el mundo estaba malo, pero no sabía que tan malo estaba. Ahora es cosa de ir a cualquier mall de nuestra ciudad y uno ve lesbianas y ve homosexuales y ve otras cosas. Bueno, Mateo 24 Marcos 13 dicen, hay que mirar lo que está ocurriendo en el mundo para darnos cuenta los tiempos que estamos viviendo. Pero Lucas 21 trae a correlación lo que yo estoy mencionando. Uno puede saber a cabalidad todo lo que ocurre alrededor nuestro. Ahora yo lo he mencionado, estamos a un click de saber prácticamente todas las noticias que ocurren en el mundo. Pero uno no debe perder de vista el sujeto más importante de todos que somos nosotros mismos. Y aquí Lucas dice mirad también por vosotros mismos que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida y venga de repente sobre vosotros aquel día. Uno se descuida del sujeto más importante de nuestra observación que somos nosotros mismos. ¿Cómo estamos? Todos esperamos el día en que Dios nos juzgará según hayan sido nuestras obras. Eso dice Romanos llegará el día en donde seremos juzgados por nuestras obras. Y por eso uno debe estar constantemente cuidando su corazón constantemente. ¿Y cómo podemos hacerlo? ¿Cómo podemos mantener una actitud vigilante a través de un ejercicio que se llama la reflexión respecto de nosotros mismos? Reflexión Reflexión es detenerse a pensar en un punto. Eso es reflexión. Detenerse a pensar en un punto. ¿Cuál punto? Nuestro corazón. ¿Cómo está nuestro corazón? Pablo fue un conocedor de la naturaleza humana. Muy perspicaz. Y particularmente de él. Vean lo que dice aquí Romanos 7. Romanos 7. En Romanos 7 vemos la reflexión de un hombre que se ha observado así mismo. En Romanos 7 vemos la reflexión profunda de un hombre que se ha observado así mismo. Voy a leer del versículo 21. Dice, así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley que el mal está en mí. Porque según el hombre interior me deleito en la ley de Dios. Pero veo otra ley en mis miembros que se revela contra la ley de mi mente y me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¿Cómo alguien puede concluir eso respecto de sí mismo? Si no es haciendo una profunda reflexión de sí mismo comparando las escrituras cómo se comportaron los grandes hombres de Dios hombres que desarrollaron características de valentía de amor, de dominio propio comparándolas con las características vías. Pablo llega a esta conclusión dice, miserable de mí ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Verso 25 ¿Quién lo libra uno de este cuerpo de muerte? Gracias, doy a Dios por Jesucristo, Señor nuestro. Pablo fue un muy buen conocedor de su propia carnalidad. Él era consciente o muy consciente de sus debilidades. Mientras más conscientes somos de nuestras flaquesas y debilidades más contrafuegos podemos poner. Si una persona tiene una debilidad en su carácter respecto de cualquier cosa uno piensa, si David hubiese sido consciente respecto de la debilidad que tenía con las mujeres quizás habría puesto salvaguardas a tiempo.
Pero por esas cosas de la vida en ese momento no era consciente o no había estado haciéndose el análisis personal que debía estar haciéndose.
Mientras más consciente somos de nuestras flaquesas más cortafuegos podemos poner. Si uno tiene debilidad por el dinero bueno, entonces uno tiene que hacer el análisis y ver cómo logra controlar la debilidad de ese dinero.
Piensen ustedes que por amor al dinero muchos se han extraviado no es un tema menor. Porque Pablo dice amando el dinero o el mundo las atracciones que tiene el mundo si uno es débil a este respecto uno puede poner salvaguardas pero si uno no hace ejercicio de reflexión de uno mismo ¿Cómo logra tener entonces certeza de lo que estoy hablando?
¿Cómo podemos cuidar nuestro corazón? Tercero manteniendo una actitud humilde manteniendo una actitud humilde con los años he llegado a una conclusión existe una relación directa entre humildad y arrepentimiento existe una relación directa entre humildad y arrepentimiento mientras más humildad hay en el corazón de una persona más espíritu de obediencia hay mientras más soberbia menos espíritu de obediencia no por nada la escritura dice que Dios resista a los soberbios ¿Han pensado ustedes por qué es tan fácil o por decirlo de alguna manera o era tan fácil pero ¿por qué es tan fácil enseñar a los niños? los niños se dejan guiar por sus profesores estadísticamente hablando los colegios siguen siendo el referente por lo menos en nuestro país el primer referente educativo de nuestra población infantil cuando se le pregunta a los alumnos ¿quiénes son las personas que más han influido en sus vidas? lejos la estadística en Chile dice mis profesores de tal o cual época y entonces uno piensa ¿por qué es tan fácil educar a un niño? porque los niños tienen esa característica de dejarse guiar pero cuando ya los niños van creciendo ya no es tan fácil ya no es tan fácil guiar porque empieza el cuestionamiento y empieza ese equilibrio tú a tú ya no existe esto del profesor o del maestro y los que guían ahora es tú a tú, hay que convencer y si no hay convicimiento entonces no hay nada y luego al revés cuando las cosas invierten ya uno es obsoleto ya uno no tiene idea, ya uno no puede guiar porque ya la persona sabe todo ¿Cómo podemos cuidar nuestro corazón manteniendo una actitud humilde?
Proverbios 11-2 cuando viene la soberbia viene también la desondra más con los humildes está la sabiduría primera de Pedro 5-5 dice igualmente jóvenes estás sujeto a los ancianos y todos sumisos unos a otros revestíos de humildad porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes Cuarto, ¿Cómo podemos cuidar nuestro corazón?
Cuidando nuestros pensamientos Definitivamente, definitivamente los pensamientos hay que cuidarlos Si uno no cuida los pensamientos y los pensamientos de uno se vuelven carnales nuestro corazón nuestro núcleo se debilita Definitivamente es un convencido de aquello que se ha realizado los pecados surgen en nuestra mente Antes que se vuelvan hechos en nuestra mente ya son hechos Por eso uno debe cuidar la mente, cuidar los pensamientos Filipenses 4-8 sichi Dice aquí por lo demás hermanos, todo lo que es verdad kaero todo lo honesto, todo lo justo todo lo puro todo lo amable Lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensada.
Concentrar, si ustedes se fijan aquí, son puras cualidades benignas. Son puras cualidades benignas. Pablo, por inspiración de Dios, le está diciendo a los hermanos en Filipos, cuídense de lo que piensan. Cuídense de lo que piensan, porque si uno se descuida en cuanto a los pensamientos, ponen riesgo su corazón. Quinto, ¿cómo cuidamos nuestro corazón?
Debemos aprender a descansar en Cristo. ¿Han escuchado de la expresión descansar en Cristo? Primera de Pedro 5, 6. Primera de Pedro 5, 6. Dice aquí, humillaos, pues bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo. Dios es el que humilla, Dios es el que exalta. Eso uno con los años va siendo más consciente de aquello, que una persona tenga éxito, eso lo da Dios. Que una persona sufra el fracaso, Dios lo permite.
Dice verso 7, echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Hoy día, a ver, si, ayer en el diario Mercurio hay una página que se llama The Wall Street Journal, y aquí hay un artículo respecto de un diagnóstico que está cobrando cada vez más pacientes en el mundo. Es la ansiedad. Es uno de los diagnósticos que se ha disparado, pero en todas las áreas, particularmente en los colegios. Y aquí se los quiero leer. Dicen los terapeutas han estado informando de un aumento significativo en sus pacientes quienes están estresados y entuisticidos por los hechos actuales, huracanes, incendios, la amenaza de una guerra nuclear.
En algunos casos precisan estas preocupaciones a gran escala, están socavando la capacidad de las personas para hacer frente a sus propios factores estresantes. Tanto pensar, no piensa, o lo caos tonuclear, o lo caos tonuclear. Y todos los días, o lo caos tonuclear. Bueno, pero ¿qué pasa con los problemas del día a día? ¿Qué pasa con salir en la mañana temprano al colegio o al trabajo? Debemos aprender a descansar en Cristo, a confiar en lo que dicen las escrituras a este respecto. Dios cuida de los que le ama, Dios cuida de nosotros. Y uno tiene que aprender a descansar en Cristo, aprender a confiar que hay una promesa para los hijos de Dios.
El techo y la comida es una promesa. Y ¿quién es el que hizo la promesa? Dios. Y si Dios ha cumplido sus promesas en el pasado, ¿por qué no va a poder cumplir las promesas en el futuro? Por eso, cuando uno está cuidando el corazón, su corazón tiene que aprender a descansar en Cristo, aprender a vivir confiados, aprender a que Dios es el que está a cargo.
Y si uno pone su confianza en Dios, Dios va a estar con nosotros. ¿Cómo cuidamos nuestro corazón? Aprender a mantener el enfoque correcto. ¿Cuál es el enfoque correcto de nosotros los cristianos? ¿Qué es lo que estamos esperando? ¿Estamos esperando el reino? ¿Lo celebramos? ¿Lo aprendimos? Esta fiesta de tabernáculos es reenfocarnos nuevamente. ¿Nosotros vamos hacia allá? ¿Vamos hacia el reino? Con todas las dificultades, con todas las luchas espirituales que tenemos, pero vamos caminando hacia el reino.
¿Por qué distraernos, entonces, en cosas pequeñas? En el verso 13 dice, ¡Pero seguir a la meta! Una de las lecciones que se aprenden de las personas que corren maratón es que ellos dicen que para llegar a la meta hay que pensar en la meta. Porque el problema para las personas que corren maratón, y estamos hablando de la maratón, que son esos 40 y 2 kilómetros, que es una carrera en donde uno echa mano a todos los mecanismos que tiene para lograr resistir.
Yo no estoy hablando de esas carreras cortas que uno hace para cuando corre para la micro. ¿Verdad? Que se escapa a la micro y uno corre 100 metros. No es eso. Estoy hablando de la otra carrera, esa carrera larga, esa carrera que demora, que son los atletas más experimentados, las hacen en más o menos dos horas y fracción.
Ellos dicen, mire, para llegar a la meta uno tiene que estar siempre pensando en que va a llegar a la meta, porque el día o el momento en que uno baja la vista y se pone a pensar ahí en la tierra, las personas dicen, decae. Decae el espíritu, decae el ánimo, decae la visión. Uno, si quiere cuidar el corazón, uno tiene que pensar en la meta, pensar en que vamos a llegar. Además, ¿cómo cuidamos nuestro corazón?
¿Cómo cuidamos nuestro corazón? Una séptima visión o reflexión trabajando en equipo. La vida cristiana es una vida que dará cuentas en solitario. Somos conscientes de eso. Yo creo que lo hemos conversado, verdad. Aquí todos vamos a dar cuentas ante el tribunal de Cristo individual. Uno no va a poder poner a terceros adelante de uno. Uno va a dar cuentas. Pero la vida cristiana, hermanos, se desarrolla y se perfecciona en comunidad. Lo voy a volver a repetir.
La vida cristiana se desarrolla y se perfecciona en comunidad. De allí la importancia de congregarnos. Porque la vida cristiana se desarrolla y se perfecciona en comunidad. En comunidad se aprende a perdonar. En comunidad se aprende a aplicar el perdón. En comunidad nos alegramos con los que están alegres. En comunidad nos entristecemos con los que están tristes. Y aquí entonces la pregunta. ¿Cómo trabajamos en equipo para cuidar nuestros corazones?
¿Cómo hacemos para salvaguardar nuestros corazones en equipo? La escritura reitera una y otra vez el poder de la oración. El poder de la oración, mis hermanos, no es solamente para solucionar mis problemas. A veces uno tiende a pensar así. No sé por qué será, pero así es. Uno tiene problemas y uno yo pido por mí.
¿Verdad? Pero la escritura reitera que la oración debe ser hecha a todo nivel. Vamos a verlo. Los voy a invitar a pasar a Santiago, 5 en el verso 13. Santiago, 5, 13.
Dice aquí, ¿está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia y oren por él, hundiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo y al Señor lo levantará. Y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados. Confesados vuestras ofensas unos a otros y orad unos por otros para que seáis sanados. ¿Se fijan aquí? Dice, ¿verdad? Pártel versículo 13 dice, ¿está alguno entre vosotros afligido? Haga oración.
Bien, la oración personal. ¿Pero qué dice acá? Orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Otra escritura. Primera de Timoteo 2, versículo 1. Dice, exorto ante todo a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que están en eminencia para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y es muy importante. Y, por lo menos, es muy importante. Aquí, Pablo le está diciendo a Timoteo, exhortar. Esto es como un incitar a la acción. Eso es exhortar. Se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres, por todos los que están en eminencia para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios, nuestro Salvador, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres, no solamente por mí, sino por todos los hombres, no solamente por la comunidad aquí, sino afuera, por todos los hombres. Una piensa, vivimos en un mundo tan complejo, y a veces las decisiones de nuestras autoridades le complican la vida a uno. Hay que pedir por ellos. Hay que pedir por ellos. Puede hacer que Dios les abra la mente. Otra escritura. Colocenses 1.9. Colocenses 1.9. Dice por lo cual también nosotros, aquí Pablo, hablando de él y de los que estaban con él, Timoteo, dice aquí, por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, nos cesamos de orar por vosotros. Y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual.
Mire lo que dice aquí Pablo, orando por los hermanos para que pase con la mente de los hermanos o el corazón de los hermanos, que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios. Orar por los hermanos para que los hermanos entiendan o para que entendamos la palabra, para que Dios nos dé discernimiento y nos ilumine en las decisiones que tomamos a diario. Eso lo pedimos muchas veces por nosotros mismos, pero Pablo está diciendo, nosotros lo pedimos por ustedes. Por ustedes.
Una última escritura, Efesios 6, cuando habla de la armadura, de la armadura de Dios.
Voy a leer del versículo 17. Dice y tomad el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios, orando en todo tiempo y con toda oración y súplica en el Espíritu y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Pablo le pide a los hermanos de Efesios, de Efesus, que oren por todos los santos.
Y Pablo dice y por mí. Pablo estaba preso y le pide a sus hermanos en la fe. Dice y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer condenüedo el misterio del Evangelio, por el cual soy embajador en cadenas, que condenuedo hable de él como debo hablar. Hemos repasado cuatro escrituras, de las muchas escrituras que hay a este respecto. ¿Cómo cuidamos nuestro corazón? ¿Por qué no orar por el corazón de un hermano? ¿Por qué no orar por el corazón de un hermano? ¿Por qué no orar para que Dios le reserve su corazón, para que lo guarde, para que lo ayude, para que lo guíe, para que lo estimule, para que lo consuele?
Cuidamos nuestro corazón en equipo, también. No es solamente yo. ¿Cómo servimos a la iglesia, hermanos? Servimos a la iglesia también, orando los unos por los otros. Aprender a cuidar nuestro corazón es una tarea que requiere del esfuerzo constante de toda la vida. No es algo que uno reciba o haya recibido en algún momento de la vida y que haya quedado circunstrito ahí. No es así. El corazón nuestro, nuestra esencia, requiere de trabajo y de cuidado de toda la vida. Debido a que hay una frase que dice, el juego no termina mientras no termina el juego. Mientras no hayamos llegado al final de esta carrera, esa carrera puede caer o claudicar. Por eso, mis hermanos, quiera Dios darnos la sabiduría y la inteligencia para aprender a ser buenos cuidadores del corazón que Dios nos ha dado. Buenas tardes a todos.