3 Lecciones del día de Panes sin Levadura

La Fiesta de Panes sin Levadura es, al tiempo que un paso de convertirnos en mejores cristianos, un anuncio de aquello que en el Reino de Dios no sufriremos: la tentación del pecado.

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Ya que no tengo mucho tiempo que queda respecto. Y esto es más que nada construyendo sobre lo que ya se mencionó esta mañana. Pero me gustaría empezar con este pensamiento. Y es que sabemos que Dios hace todo con un propósito. Pero hay que averiguar cuáles son los propósitos que Dios tiene para las cosas.

Por ejemplo, se han preguntado una vez, ¿por qué Dios creó los pájaros? Bueno, si Dios es un creador que va a tener a su familia, a sus hijos acá, Él sabía que iban a necesitar ser saludados en las mañanas con el cántico de los pájaros. Es bonito escuchar los pájaros. Y tienen distintas formas de cantar. Pero no escuchamos a los pájaros quejándose el uno al otro. Sería bastante negativo, tal como se mencionó también, que si uno está viendo la parte negativa, empieza con los pájaros peleándose entre ellos todo el tiempo, no sería bonito. Pero Dios puso a los pájaros ahí para entretenernos, para darle vida. Uno escucha los silbidos de los pájaros. Yo le contaba que mi madre es una persona bastante positiva. Contar que ella escuche a un pajarito cantar en la mañana ya está positiva para el resto del día. También Dios creó las plantas con todos los distintos colores, siempre colores armoniosos. Nunca vemos colores chillones que tienen conflictos entre sí. Dios creó las flores y no solamente eso, sino perfumó las flores. ¿Para qué?

Para la fragancia. Porque él es un anfitrón. Su tierra es su hogar. Y entonces tal como le gusta a la esposa decorar la casa cuando vienen huéspedes, Dios iba a tener todos los colores de las flores para que pudiéramos disfrutar, todo lo que es el follaje. Y también para acompañarnos en la vida creó a ciertas criaturas que se avienen bien con el ser humano, los perritos que fueron preparados por Dios para entretener al ser humano. Y son tan fieles. Se ha sabido de perros que se han muerto de hambre porque su amo no volvió y ellos ni siquiera fueron a cazar. Querían tanto ver a sus jamos. Y que también los gatos, y hasta estábamos hablando de que hay una especie de monos que crían y educan para las personas paraplegicas y que esos monitos saben cómo empujar los botones para microondas, darle... traerle el café y una de estos paraplegicos que nos quería seguir viviendo y le dieron a uno de estos monitos.

Y después ya le cambió la vida entera. Dios hizo todo con un propósito, pero hay que apreciar lo que es eso. Han visto los colores en un bosque, cómo se llevan bien el café, con el verde, con todas las diferentes matices que hay. Eso no fue hecho al azar y con el hermoso cielo azul, con el trasfondo que hay.

Pues también podemos aplicar este mismo principio en las fiestas santas de Dios. La creó con un gran propósito y toda la vida vamos a ir aprendiendo más según guardamos estas fiestas. Eso también se comentó en la mañana. Hay muchas lecciones que aprender y estas fiestas no fueron dadas en vano por Dios.

Y tal también como se mencionó, se va de lo físico a lo espiritual, de lo básico a lo más complejo, de la leche a la carne de la palabra. Y Dios quiere que sigamos siendo estudiantes de por vida.

La palabra discípulo es más hermosa que la de un estudiante, porque una persona que estudia eventualmente se gradua y ya no es llamada estudiante. Pero discípulo significa un estudiante de por vida. Y nosotros somos discípulos de Jesucristo y que somos estudiantes de por vida.

Esta escuela nunca termina.

Y por eso es que el apóstol Pablo hacía tanto énfasis en querer que Dios nos diera más entendimiento, que pudiéramos ahondar más en todas las riquezas que nos estaba dando de sus verdades, de entender más lo que Dios estaba revelando.

Me ha llamado la atención estas escrituras que antes la veía y pensaba que eran muy abstractas, que sonaban bonitas, pero no sabía bien cómo aplicarlas. Notemos en Efecios capítulo 1, el apóstol Pablo en casi todas sus epístolas, menciona que cuando oran por los hermanas, esto es una de las cosas que más hace énfasis. En Efecios capítulo 1, versículo 15, dice, Y se por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracia por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de Gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él.

Él sabía que nosotros tenemos que ir progresando en el entendimiento de todo lo que Dios está haciendo por nosotros, no quedarnos solo con lo básico, sino avanzando.

Una de las analogías que me gusta aplicar es cuando uno aprende a tocar el piano, o uno de estos instrumentos, puede ser una guitarra. A principio tiene que aprender acordes básicos y empieza a tocar canciones también, sencillas. Pero nadie va a un concierto, a escuchar a un músico tocar canciones sencillas. Van porque son ya maestros, ya son avanzados, ya tienen música mucho más compleja, mucho más interesante de escuchar. Y lo mismo se puede aplicar en los conocimientos espirituales. Que tenemos la leche de la palabra, pero también tenemos ya las cosas más profundas, las cosas más interesantes y complejas. Pero eso depende de uno, escarbar, meditar, hasta comprender lo que se está hablando aquí.

Otra forma de explicar esto es cuando uno va a la escuela, primero empieza con la teoría.

Nadie empieza con la práctica, porque uno no tiene suficiente conocimiento y va a echar a perder mucho de lo que va a hacer, porque no tiene todavía la teoría, que significa los principios detrás de cómo funciona algo. Y a la medida que avanza uno en su carrera, avanza en su teoría hasta un punto que ya domina lo que hace en su trabajo y ya está listo para la práctica.

Depende de las carreras de uno. Aquí tenemos Omar, cuántos años tuvo que estudiar y después la práctica que vino. ¿Por qué? Porque las leyes uno tiene que primero dominar todo ese cuerpo de conocimiento, porque después, cuando hay casos difíciles, si uno no tiene esa teoría, no sabe qué hacer al respecto. Una enfermera o un médico, cuántos años tiene que estudiar? ¿Por qué?

Porque tiene que entender la teoría primero y después viene la práctica. Bueno, aquí también.

Este libro es nuestro libro de texto. Esta es la teoría y a medida que lo entendemos mejor, mejor será nuestra práctica. Y por eso es que Pablo insistía. Yo oro para que puedan comprender mejor lo que dice la arquitectura. ¿Por qué? Porque entonces se va a ver en la práctica.

Nadie va a estudiar solo para quedarse con la teoría. De hecho, hay muchas personas que van a la universidad, que estudian y después no tienen el aguante o el empuje y se quedan con la teoría. Y después de unos cuantos años desapareció, porque no se puso en práctica. Entonces Pablo no quiere que uno sea un oidor de la palabra, sino un hacedor que vaya perfeccionándose.

Esto es lo más importante que hay. Lo que uno aprende en su profesión, algo de eso va a ayudar en el futuro, en el reino. Pero lo espiritual es lo más útil, según uno avanza, que se podrá poner en práctica en el futuro. Noten lo que dice aquí en el versículo 18.

Dice, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado. ¿Y cuál es la riqueza de la gloria, de su herencia en los santos?

No todo esto aparece en la superficie. Igual que el oro no aparece encima de la montaña.

Hay que ir y cavar para encontrarla. Y aquí uno tiene que también encontrar esas riquezas espirituales. Igual la supereminente grandeza de su poder para con nosotros, los que creemos según la operación del poder de su fuerza. Hay otra escritura más aquí en Efecios, que podemos ver. Efecios 3.17. Efecios 3.17 dice, para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos, cual sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento. Esto es progresivo. Cada fiesta uno debe avanzar en entender el propósito que Dios dio por estas fiestas tan importantes. Por ejemplo, hace unos ocho días atrás yo estaba oficiando la Pascua allá en los Estados Unidos, en la Iglesia de Garden Grove. Y entre todos lo que teníamos aproximadamente como 120 hermanos que estábamos ahí, y tenemos a un grupo de latinos y una familia como de 10 mexicanos, la mitad de los cuales no hablan inglés. Tenemos que tener traducciones, que a ti es una de las que traduce allí. Y después de la Pascua, esta sería la segunda Pascua que ellos cumplieron, la noche de guardar lo tuvimos en un restaurante, éramos como 35 junto con esta familia. Y este mexicano, que es un señor que es sumamente inteligente, pero nunca tuvo las oportunidades para avanzar en sus estudios. Y estamos hablando un poquito sobre la Pascua que guardamos y él me hizo ver algo que para mí se me abrieron los ojos, como dice, del entendimiento. Algo que capté, que me ayudó a entender las escrituras mejor, departe en este señor. Y él me dijo, anoche, cuando usted estaba hablando de que cada vez que uno observa la Pascua, que uno anuncia la muerte del señor hasta que él venga. Y él dijo ahí, no dice hasta que él se vaya al cielo, o mientras que esté en el cielo, sino hasta que él venga. Y eso significa que hay que guardar la Pascua hasta que él venga. Y no se hace varias veces al año ni nada, sino que se guarda esto porque dice que anuncias la muerte. Y entonces ahí es cuando yo capté que cuando uno dice que anuncia la muerte, es que este tiene un significado espiritual ahora que no tenía antes la Pascua. Que la Pascua al Nuevo Testamento no se remonta a la Pascua del éxodo 12, que mirando hacia atrás, sino a la Pascua con Jesucristo como nuestro Cordero. Y entonces que esta fiesta es un anuncio de lo que se cumple en esta fiesta hasta que él venga.

Y él va a cumplir la Pascua con todo el mundo cuando él vuelva en su reino. Obviamente no todo el mundo va a estar convertido esa primera Pascua, pero el hecho es de que él va a reunir a todos los pueblos a medida que vayan siendo convertidos porque ellos van a participar de la Pascua como Jesucristo como el Salvador de ellos. Entonces aquí es donde viene la relación que lo que Cristo reveló sobre la Pascua que anuncia la muerte hasta que él vuelva, eso es una sombra que se proyecta hacia el futuro. La Pascua es la sombra que proyecta el cumplimiento del sacrificio Jesucristo en el reino de Dios para todo lo que quiera. Hoy día se aplica a unas pocas personas, pero un día en el reino todos van a venir y toda rodilla se va a doblar y aceptar a Jesucristo como su Salvador, los que así lo determinan porque obviamente hay personas que igual no van a querer ser convertidas y no van a ser parte de ese plan, pero van a hacer una pequeña minoría. Y entonces en Colocenses 2,16 es cuando Pablo, recibiendo estos conocimientos, relaciona lo que Cristo mencionó, de que está anunciando la Pascua hasta que él regrese en su reino. Nos dice en versículo 16, por tanto nadie os juzgue, esto es Colocenses 2,16, en comida o en bebida, en cuanto a días de fiesta, esto son las fiestas santas, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir porque cada uno de estos tiene que ver con símbolos de lo que Cristo va a establecer. Cuando él regrese y establezca su reino va a haber un solo calendario y todo el mundo va a saber cuando esa primera luna se manifiesta y van a contar para la primera Pascua y después para Pentecostés y todas las fiestas santas.

Ya no vamos a tener todos estos calendarios romanos y chinos y musulmanes, va a haber un solo calendario y también estas fiestas santas van a ser reveladas a la humanidad como cumplimientos que Cristo hace.

El primero, entonces, la Pascua anuncia la muerte de Jesucristo como nuestro sacrificio.

La segunda fiesta, la que estamos cumpliendo ahora, los Panes sin Levadura anuncian la justicia de Jesucristo que se va a establecer en el reino de Dios, un reino de la justicia, de Panes sin Levadura. No vamos a tener videos pornográficos, no vamos a tener basuras que hay que está dominando el mundo entero, no va a haber nada de eso.

Va a gobernar la justicia, los Panes sin Levadura. No van a haber nada que incite la persona al pecado, que incite a malas imágenes, a provocar al ser humano. Hoy día el pecado persigue al ser humano.

El ser humano tiene que arrancarse y huir porque el pecado está ahí a la puerta.

En el reino de Dios no va a haber ninguna de esas cosas negativas.

Y van a haber Panes sin Levadura en el sentido de la justicia, que van a ser buenos deseos, buenos pensamientos. Vamos a querer ayudar al otro. No va a haber crímenes, no va a haber nadie de robar mujeres violadas, nada de eso. Entonces, los Panes sin Levadura, lo tanto que lo guardamos, lo a menudo dicen las veces que uno lo guarda, uno está anunciando ese reino de la justicia que Cristo va a establecer. No está hoy, hoy este no es un mundo de la justicia.

Por eso nosotros no somos de este mundo. Tenemos un reino que va a traer eso.

Y estamos diciendo a Dios, mire, el primero murió por mí y yo estoy anunciando esto en mi vida que ya el ha venido para mí pero necesita venir para el resto del mundo, igual que necesita la justicia venir a todo el mundo. Acuérdense, la palabra justicia significa el camino obedeciendo a Dios y sus leyes y sus caminos. Y eso incluye la gracia de Dios, porque la gracia va unida a la ley de Dios. La ley de Dios sin la gracia no es suficiente. Y la gracia sin la ley de Dios tampoco lo es. Se citan los dos elementos. Y después tenemos la tercera fiesta, pentecostés, que eso anuncia el envío del Espíritu Santo hasta que el Señor vuelva.

El envío del Espíritu Santo. Que en el antiguo testamento eso era lo que todavía Dios no había entregado al pueblo de Israel. Dios nunca entregó la ceremonia del bautismo y del recibimiento del Espíritu Santo. Eso iba a ser una etapa posterior. Y por eso es que Israel nunca se convirtió como pueblo. No tenían una ceremonia de que cuando eran adultos tenían que repentice sus pecados y limpiarse y recibir el Espíritu Santo. Y por eso es que nunca se pudo cumplir el guardar la ley de Dios como corresponde. La cuarta fiesta, la fiesta de las trompetas, anuncia la avenida del Señor hasta que Él vuelva. Y de modo que uno que deja de guardar estas fiestas le está diciendo a Dios, yo ya no soy parte del programa. Yo no soy un anunciador.

Yo no soy un participante. Porque todo esto es por anticipado. Estamos anunciando algo que no se va a establecer ahora, pero en el futuro. Sin embargo, somos representantes de ese reino.

La quinta fiesta anuncia la derrota de Satanás hasta que Cristo lo cumpla plenamente con su venida. Nosotros nos recordamos.

Satanás ya ha sido derrotado, pero no ha sido removido.

Y el día de expiación nos recuerda que Satanás ya ha sido derrotado y va a llegar el momento de ser removido. Entonces también estamos proclamando algo por anticipado que va a suceder en este mundo. Lo necesita, claro que sí. Necesita el mundo un Salvador.

Sí, necesita el mundo un mundo de justicia. Necesita Dios un mundo en que la gente tenga el Espíritu Santo. Necesita el mundo un Salvador que viene de vuelta para gobernar.

Claro que sí. Necesitamos ese Salvador que remueva a Satanás. Desde luego que sí. Y la Fiesta de Avernáculos anuncia el establecimiento de ese reino de Dios por mil años.

Entonces nosotros estamos guardando estas fiestas como sombras, como anuncios anticipados de lo que Cristo va a cumplir. Y la última es el último grandía. Y eso anuncia la esperanza de la salvación al mundo en general. La salvación al mundo en general. Porque sabemos que muchos de nuestros parientes han muerto. Ya murió mi padre hace muchos años atrás. Yo sé que un día va a tener la salvación extendida a él. Él no conoció el camino de la verdad, pero él va a tener su oportunidad. Y ese último grandía anuncia cuando todas estas masas de seres humanos tendrán acceso a la salvación de Dios. Porque Dios no hace acepción de personas. Entonces, yo antes nunca había asociado con losenses 2.16 las sombras de lo que está por venir. Con el anuncio que Jesucristo mencionó, aquí en era Lucas 22. En primera de Corintios 11 vamos a ir ahí en breve. Lamentablemente no me queda mucho tiempo, pero todavía ni siquiera llegaba las lecciones. Pero voy a hacerlo posible. En primera de Corintios 11 versículo 25, Pablo entendió lo que Cristo había hablado de estas fiestas. Dice a sí mismo, tomó la copa después de haber senado diciendo, esta copa es el nuevo pacto en mi sangre. Hace de esto todas las veces que la bebíereis en memoria de mí, como un recordatorio.

Así pues, todas las veces que comieres este pan y bebíereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga. Las sombras que hay que seguir como un compromiso de no perder de vista esa futura realidad que viene.

Entonces, ahora sí me gustaría compartir tres lecciones de estos panes sin levadura.

No debemos olvidarnos como discípulos que estas lecciones son el propósito por el cual Dios entregó estas fiestas santas. El primero de estos es que el problema, el pecado es un problema grave. Nunca subestimar. Sí. Termina. Estoy mal. Sí, pero tengo media hora. Sí, gracias.

Por eso me queda muy poco.

El pecado es un problema muy grave. Nunca subestimarlo. Pues el pecado es realmente lo único que nos puede descalificarnos del reino. El pecado es lo único que si nos logra vencer, si nos volvemos esclavos, nos puede descalificar del reino. En 2 Pedro 2, versículo 19, las personas que no guardan estos días difícilmente van a entender la seriedad del pecado. Nosotros por siete días nos hemos abstenido porque Dios quiere recordarnos que no podemos participar de la elevadura de este mundo. Tenemos que mantenernos alejados en 2 Pedro 2, versículo 19.

Hablando aquí de algunos falsos maestros que entraron entre medio de ellos y que algunos hermanos se desviaron, dice, versículo 19, les prometen libertad y son ellos mismos esclavos de corrupción. Pedro había hablado de volver la gracia de Dios en libertinaje, en permiso para pecar que bueno, ya una vez salvo, siempre será salvo, que no te preocupes que el Cristo ya lo hizo todo por ti. Y esto es lo que dicen, que les prometen libertad, libertad de no guardar la ley y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno ese hecho esclavo de lo que lo venció. Así que la idea de tratar de abolir el efecto del pecado es en vano. Uno puede decir que es salvo y que ya no tiene que preocuparse, pero si uno se vuelve esclavo del pecado, igual que era descalificado. Dice versículo 20, ciertamente si habiéndose ellos hablando de los miembros de la iglesia, escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas, son vencidos, su postre de Estado viene a ser peor que el primero. Mejor no haberse convertido que después de convertirse volver al mundo, volverse a esa mentalidad anterior. Dice, porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, de cumplir con Dios y sus leyes, que después de haberlo conocido, volverse atrás del Santo mandamiento que les fue dado. Entonces hay que darse cuenta que aquí tenemos dos opciones que son basadas en dos palabras muy hermosas en el griego. Uno es Dóquimos, que significa aprobado. Un obrero aprobado. Pablo lo usó constantemente. Timoteo, estudia, prepárate para hacer un obrero Dóquimos. Ha aprobado. Para nosotros es igual que la palabra aprobado. Cuando uno tiene una prueba que dice fue aprobado o fue rechazado. Y hay otra palabra que es la que uno no quiere que es A Dóquimos. La A en el griego es lo mismo que para nosotros es el prefijo descalificado. Desaprobado. Y eso uno puede quedar estampado con eso, en la frente.

Fue desaprobado. Pablo hablaba de que él mismo, si se descuidaba, podía quedar desaprobado. Ahí en primera de Corintios 9, 1 Corintios 9, versículo 27, habla aquí, dice, se compara con un atleta y dice, sino que golpeó mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que, habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. La palabra A Dóquimos.

Uno no quiere hacer eso y nunca dejense engañar por una religión que le diga que no, que van a quedar todos aprobados. No, aquí en la Biblia es muy seria al respecto. Uno puede quedar rechazado, la palabra reprobado también se usa, que es una persona reprobada. Entonces el pecado es un problema muy grave y por eso la Biblia nos dice que hay que crucificar esos deseos malos. No hay que darle una palmadita. Hay que atacarlos y han visto alguien que se ha podido safar de una cruz cuando hacían esas crucificaciones, eran con clavos.

Y Pablo usa esa misma analogía en Galatas 5, versículo 24.

Dice, pero los que son de Cristo han crucificado la carne, que son con sus pasiones y deseos. Está hablando malos y es a nivel de los deseos que hay que bloquear, que hay que tomar el martillo y clavo y hay que clavar y no dejar que ese deseo se safe, que se escape.

Noten lo que dice aquí en versículo 16. Digo, pues andad en el Espíritu y no satisfaráis los deseos de la carne, porque el deseo de la carne es contra el espíritu y del espíritu es contra la carne. Y estos se oponen entre sí para que no hagáis lo que quisieras. Entonces tenemos dos partes de nuestra naturaleza humana. Hay una parte que se opone a las cosas buenas y que se deja debilitar ante los deseos malos. Y hay otra parte de nuestra naturaleza que trata de luchar por lo bueno. Pero el hecho es que la naturaleza humana no puede por su cuenta.

Por eso dice aquí que necesita el espíritu de Dios, que sí puede vencer los malos deseos de la carne.

Dice versículo 18. Pero si sois guiados por el espíritu, no estáis bajo la ley. Aquí usando la analogía de estar bajo la condena de la ley. Mientras que uno sigue caminando por el camino de Dios, Dios te va a perdonar, te va a ayudar. Mientras que uno haga el esfuerzo, no está bajo la condena de la ley. Como una persona que no está bautizada, que anda pecando y todo. Todos esos pecados se van acumulando y acusando y condenándola a uno. Hasta que uno se bautiza, recibe el Espíritu Santo y asio, pero empieza una nueva vida. Y entonces sí, está bajo esa misericordia y ayuda de Dios.

Y aquí vemos algunas de estos obras equivocadas y manifiestas son las obras de la carne, que son adultere, fornicación, inmundicia, lacibia, que son todos tipos de pecados sexuales.

Después vienen idolatrías y hechicerías, que son enfocando en cosas que tienen que ver con el mundo espiritista, hechicería, brujerías, idolatrías usando ídolos para tratar de conseguir favores.

Y después vienen los problemas relacionales entre los seres humanos.

Aquí dice enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disenciones, erigías, envidias. Todas estas cosas que vienen los malos deseos que surgen de las relaciones humanas. Alguien tiene algo más que uno, ya viene la envidia, ay no me gustaría que esa persona no lo tuviera, y yo las codicias, aquí vienen enemistades, no es que yo aquí no voy a perdonar esa persona, voy a seguir con ella y es como tener una espina clavada que se va infectando, si uno no la saca de su costado. Y después vienen todos tipos de pecados cuando uno anda con las malas migas, como dicen, son la gente que lo llevan a cosas malas. Quizás uno no tenía la idea, pero está con la pandilla equivocada. Si anda con ellos va a terminar haciendo lo mismo, y cuáles son estos? Bueno hay algunos que hasta matan a otras personas borracheras que uno empieza a tomar, por eso como dice la persona que realmente quiere superar su problema, no va a la cantina y decir bueno aquí yo voy a ponerme la cantina para no tomar. Voy a ver a todos los otros borrachos aquí, pero a mí no me va a atentar eso.

Salga de la cantina, no tenga esas cosas cerca de uno.

Esa es la forma de evitar los problemas, orgías, todas estas fiestas, irse de carrete, como dicen acá, lugares donde hay mucho trago, muchas cosas, y cosas semejantes a estas acerca, los cuales son amonesto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios, quedarán adoquimos, desaprobados, no lograron aprobar, fracasaron en la prueba.

Y después, el segundo punto que tengo acá es la segunda lección es reemplazar los malos deseos con los buenos deseos, que esto es lo que simboliza los panes sin levadura. No nos dice que solo no comamos cosas con levadura, sino comer panes sin levadura, reemplazarlo por buenos hábitos, buenos deseos, buenos pensamientos, que nos dice aquí, versículo 22. Más el fruto del espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, veninidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, como estos son el polo opuesto, antónimos de lo que eran las cosas de la carne, porque si uno vive una vida pacífica, de cosas gratas, si uno tiene un gozo y alegría y disfruta una buena relación, no va a estar con gente peleadora, pendenciera y todo eso. Quiere una persona que uno disfrute de su compañía, que sea sana, que sea buena, especialmente una compañera que uno va a escoger, que tenga sanos hábitos, porque lo peor es tener alguien que lo va a arrastrar por los malos caminos. Entonces aquí dice, veninidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, que significa el dominio propio, o el control de sus emociones y pasiones, que uno sabe cómo controlarlos y en causarlos en una forma correcta. Es bueno tener buenos hábitos y buenas pasiones, que es lo que le gusta uno. Quizás es a través del deporte, quizás a través del arte, o la pintura, o la buena música, o hábitos que lo acompañan a uno a sentirse positivo, que no lo van a dejar deprimido y con pecado.

Dice contra tales cosas, no hay ley. La ley de Dios produce estos frutos, no va en contra de ellos.

Entonces hay que luchar, hay que cambiar, que nadie tiene todos los perfectos hábitos.

Toma tiempo, toma una lucha para vencer lo malo y seguir lo bueno.

Noten en Filipenses capítulo 4, Filipenses capítulo 4, versículo 8. Dice cómo, llenar la mente, versículo 8 dice por los demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre. Si hay virtud alguna, si hay algo digno de alabanza en esto pensar, son cuatro distintas.

Que ocho distintas características y cualidades que nos dice que cuando uno examina, debo hacer algo, debe uno preguntarse. Bueno, esto es algo verdadero, esto es algo genuino o es algo falso.

Después de preguntarse, es algo honesto o es algo deshonesto. Debe preguntarse, es algo justo o es algo injusto. Dice todo lo que es puro, es puro o impuro.

Todo lo amable, es algo genial, es algo bueno o es algo desagradable.

Todo lo que es de buen nombre, que tiene una buena reputación, que uno no le importaría hacerlo a plena luz, frente de todo el mundo.

Si hay virtud alguna, hay algo de provecho en esto, si algo digno de alabanza, que usted lo recomendaría a otros, entonces dice en esto pensar.

No hay atajos, no hay caminos cortitos para esto. Es toda una vida de aprender, de vencer, de luchar, de pararse de nuevo y seguir adelante y aprender las lecciones.

A veces personas, la Biblia dice no toques esto porque la estufa está caliente.

Y uno va y se quema. Entonces la cosa es aprendido uno o va a seguir tocando la misma estufa.

Personas que nunca aprenden siguen repitiendo los mismos errores.

Ya tienen toda la mano quemada. Igual siguen tocando la misma cosa. No va a cambiar.

Entonces hay que reemplazarlo con buenos deseos, andar con gente que los apoya, que los ayuda en este camino. Compañeros que uno puede sincerarse y que saben que tiene algo que superar y lo van a ayudar en vez de echarlo para abajo.

Los esposos y esposas deben ser así. Ayudarse mutuamente, no incriminarse.

Dios nos hizo para tener compañeros, no enemigos. Y ayudarse entre sí.

No tienen primera de Pedro, capítulo 3, versículo 11.

Aquí dice, aparte de mal y haga el bien.

Busque la paz y síguela. Me llama la atención que esta estrofa primera puede ser como un símbolo de estos días de panes sin levadura. Aparte de mal, evite la levadura y haga el bien y coma panes sin levadura. Elimine lo negativo, acentúe lo positivo.

Eso es lo que hay que hacer en la vida.

Y el último punto, el tercero, se mencionó esto otra vez en uno de los mensajes, pero jamás darse por vencido. No rendirse. Es la lección que uno aprende al sacar la levadura.

Hay alguien que sacó 100% de la levadura de su casa, 100% de la levadura en su automóvil. Cada vez que yo estoy ahí aspirando y todo, como que me deprimo. Porque sé que igual hay levadura que tendría que levantar los asientos.

Y no, soy capaz de hacerlo. Y en la casa, ¿te quejan todos los ricos? Todo lo que hay en una cocina que ha estado con levadura por casi un año entero, que van a sacar cada migaja? No. Igualmente, en nuestra vida nadie va a ser perfecto. Pero la lección es seguir intentando.

Porque no podemos sacar 100% de la levadura. No es una justificación para sacar el 90%. A sacar lo máximo que podemos. Porque Dios premia el esfuerzo. Fíjense lo que dijo el apóstol Pablo aquí en Filipenses capítulo 3. Filipenses capítulo 3.

La vida cristiana no es una vida imposible, pero es una vida de esfuerzo. Y de empuje. No es para el que se rinde fácilmente. En Filipenses 3, versículo 12, dice Pablo, no que lo haya alcanzado ya.

Ni que ya sea perfecto. Él sabía que todavía tenía defectos. Sino que prosigo por ver si logro asir aquello para lo cual fui también nacido por Cristo Jesús. Y sabe que la comparación aquí es una de estas carreras que eran tan populares en esos hipódromos.

Con las carrozas que usaban esos carros. Y él habla de asirse. Dice que yo me esfuerzo para seguir adelante en esta carrera. Mirando a esa meta, todas esas vueltas que hay. Se cuena la película de Venura ahí que estaban todos estos distintos carros.

Él dice aquí, yo prosigo por ver si logro asir aquello para lo cual fui también nacido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado. Él no ha sacado toda la levadura de su vida. Pero ahí estaba, mejorando, perfeccionándose. Pero una cosa hago, olvidando ciertamente lo que queda atrás.

Ya pasó los pecados del pasado y ya quedaron atrás. Lo importante es que hace uno por delante. Yo no lo va a jugar por el ayer, lo va a jugar por el hoy y por el mañana. Dice, extendiéndome a lo que está adelante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Entonces, tenemos que seguir adelante. No vamos a lograrlo de un año al otro. Pero se espera que cada año uno va creciendo en conocimiento, sabiendo cómo mejorar las cosas. Cada logro es como vencer. Es como un punto a tu favor en ese registro que hay. Mira, algo más que logré vencer este año. Hay algo más que ya mejoré. Para Dios, eso es de tremendo premio, de tremendo valor.

Veamos en Hebreos capítulo 12.

Hebreos capítulo 12, versículo 1.

Otra vez Pablo aquí usando todas estas analogías deportivas.

Él tenía que verle, gustaba bastante ir a ver todos estos deportes atléticos. Él era un gran atleta espiritual. Era un hombre con tremendo impulso, tremenda firmeza y aguantó tanta cosa. Nunca se dio por vencido. Dice versículo 1. Por tanto, nosotros también teniendo en el redor nuestro, tan grande nube de testigos.

Aquí está hablando todos los que ya cruzaron la meta. Ninguno de ellos fue perfecto, pero perseveraron hasta el fin. Fueron fieles, cumplieron con Dios hasta el final. Así es como me gustaría ser conocido y recordado.

Dice, teniendo en el redor nuestro tan grande nube de testigos, que nos despojémonos de todo peso y del pecado que nos acedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante. Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz menospreciándolo propio y se sentó a la diestra del trono de Dios. El gozo que tenía Cristo, mire, yo voy a poder ayudar a todos estos, a entrar en ese reino. Yo quiero compartir ese reino con ellos y yo hice mi parte y yo estoy activamente trabajando con ellos para que crucen la meta. Y también, siempre hay un pecado que nos acedia.

Bien se dice que por cada talento que nos da Dios nos da una debilidad acompañante. Por eso hay del que tiene demasiados talentos. También está lleno de errores y fallas. Es mejor estar en el término medio.

No tanta cosa, por favor, para que no tenga tampoco tantas tentaciones que superar. Pero siempre hay un pecado que nos hace tropezar, que es más difícil y por fiado. Pero Dios lo creó para que no fuera tan fácil. Supongamos que Dios creara esta tierra y todas las tentaciones fueran como de Kinder. Hasta aquí llegan las pruebas y después todo el mundo vive como en ese mundo utópico, el mundo de la máquina del tiempo donde todos los héroes viven comiendo frutas y que se vio gente inocente.

Dios no creó eso porque no quiere un mundo de personas así embrutecidas en su inocencia. No quiere gente que supo lo que era luchar contra este pulpo y todo el tentáculo. Y se los afó y volvió a agarrarlo y se volvió a luchar contra ellos. Porque eso es lo que tiene mérito ante Dios.

Y no es fácil para que tampoco uno pensara que no costó nada recibir el reino de Dios. Es como a través de mucha tribulación dijo Pablo que entraremos en el reino. Así pues vamos a la última escritura en primera de Juan capítulo 3, versículo 1. ¿Está bien? ¿Dormiendo? Así que les felicito. Por lo menos mantuvieron los párpados abiertos. No sé si estaban durmiendo por dentro, no. Aquí nos dice primera de Juan 3, versículo 1. Dice, mirá cuán y cuál amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios. Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a él.

El mundo no tiene el Espíritu Santo de Dios. Todas estas iglesias falsas se suponen que la persona es bautizada y recibe el Espíritu Santo. Si tuvieran el Espíritu Santo, inmediatamente reconocerían la importancia de la ley de Dios. Yo me acuerdo una vez, en México, al principio de mi ministerio, había una viejita en México que vino en contacto, tenía que hablar con nosotros, y ella había sido bautizada en una iglesia pentecostal.

Y bueno, empezamos a hablar y ella empezó diciendo, mire, a mí me bautizaron, y de inmediato me di cuenta que estaba en la iglesia equivocada. Empecé a leer, tenía que guardar el sábado, y me di cuenta que empezó a guardar el sábado.

Y vi que había fiestas santas y empecé a guardar las fiestas santas. Y me di cuenta de las fiestas paganas del mundo. Y bueno, nos fue leyendo todos los indicios de una persona con una mente convertida. Las cosas que ella no había encontrado la verdadera iglesia todavía. Pero ya había recibido el Espíritu de la verdad. Era cuestión de encontrar la iglesia donde se compartía esa verdad.

Así que el asistente ministerial y yo nos vimos, y nos dijimos, ella no necesita ser bautizada. Ya ella tiene el Espíritu Santo. Nos pasó igual que en el tiempo de Cornelio, que ya le dimos la mano de la diestra de compañerismo, y decimos bienvenido en la iglesia. Y esa viejita fue fiel y tuvo el Espíritu Santo de Dios. Entonces aquí nos dice que el mundo no nos conoce porque no le conoció a él.

Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. Pero sabemos que cuando él se manifieste, hablando de la avenida de Cristo, seremos semejantes a él. Seremos parte de la familia de Dios. Porque le veremos tal como él es. Vamos a poder verlo a él ya como seres llenos del Espíritu de Dios, seres espirituales, y que vamos a ser familia. No nos vamos a ver como ángeles. Vamos a vernos como Cristo fue, pero cada una con su identidad propia.

Dice el siglo III, y todo aquel que tiene esta esperanza en él de ser transformado, de esa manera, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Entonces, es un proceso de purificación. Y todos tenemos que seguir adelante, muchas veces a través de oración, de ayuno, pero la salvación es personal. Dice, ¡ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor! Entonces, nadie más te va a dar el reino. Es uno el que se ocupa. La salvación es personal.

Y así comenzamos este nuevo año espiritual, con la Pascua y estos siete días de Panes sin Levadura, para darnos un impulso espiritual para el resto del año. Para seguir lo bueno y abstenerse de lo malo. Hacia un pasé de estar con ustedes. Dios quiera. ¡Nos vemos mañana!

Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.