De lo bueno y de lo malo

Lo dulce y lo amargo de la vida siempre tienen un para qué. Dios, a través de la Biblia, ¡nos muestra su maravilloso plan de salvación!

Transcripción

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Vi en casa de este niño que yo atendía en Valdivia. Ahí la señora Karim tenía en Alemán, yo no sé, alemán, un librito que se llamaba El Hombre que Confundió a su mujer con un sombrero. Así se llama el libro y a mí me resultó tan interesante el tema, pero nunca tuve acceso al libro hasta que una muy buena amiga, kinesióloga, lo compró, lo encargó, no sé. En España tenía la traducción del hombre que confundió a su mujer con un sombrero y puede sacarle en aquellos años fotocopias la forma que tenemos los chilenos para accesar o tener acceso a literatura.

Bueno, pero la cosa está aquí, el neurólogo ya es fallecido y él escribe su vida y el libro se llama En Movimiento, como digo no está en Chile, ya lo había visto en los diarios y en el internet que la traducción estaba en proceso y ahora que pasé por el aeropuerto de aquí de Buenos Aires, lo vi en Vitrina y me lo compré. En Argentina los libros son mucho más económicos que acá en Chile y entonces no voy a hablarles del libro para que lo lean, no. Simplemente hubo una frase que me llamó la atención y que me resultó tan impactante y es una frase que fue pronunciada por un teólogo danés del siglo XIX llamado Sör Kierkegaard Sör Kierkegaard con dos A, Kierkegaard.

El dicho pronunciado por Kierkegaard versa así La vida hay que vivirla hacia adelante, pero sólo se puede comprender hacia atrás y me resultó muy... podríamos decir muy interesante, pero la palabra no es interesante, porque me impactó particularmente ya que íbamos de viaje a misiones, a visitar a los hermanos producto de esta situación trágica de la muerte de Víctor. Y porque a veces uno se pregunta, ¿verdad? ¿Por qué pasan las cosas? Y entonces me vino muy bien esta frase, la vida hay que vivirla hacia adelante, pero para comprenderla uno tiene que mirar hacia atrás.

La vida de todos y cada uno de los que están aquí están sujetas a circunstancias, circunstancias buenas y otras no tan buenas. Circunstancias alegres y otras no tan alegres. Circunstancias pacíficas y otras circunstancias no tan pacíficas. Circunstancias placenteras y otras circunstancias que son definitivamente dolorosas. A veces la vida pareciera perder razón. De allí que la reflexión que hace Kierkegaard sea tan atingente al momento actual, la vida se vive hacia adelante, pero se comprende hacia atrás.

Muchas de las circunstancias que uno vive en el tiempo presente, particularmente cuando son dolorosas, ¿qué es lo que hace? Uno las vive solamente. Las vive. No es que uno comience a analizar allí, sino que uno avanza en los días. ¿Nunca han tenido la sensación de que su vida es impactada por las circunstancias? Esto no es algo que ocurra siempre, pero de vez en cuando no han sentido o no han tenido la sensación de que su vida es impactada por circunstancias. Nunca ha tenido la sensación de que su vida es como la del hombre que navega plácidamente en un mar calmo y de repente se transforma ese mar calmo en un mar tormentoso con no las gigantes que envuelven su vida.

Nunca han tenido esa sensación. A veces uno se siente como el hombre de este libro que se llama La Hora 25. Aquí un ruman escribió alguna vez un libro que se llama La Hora 25. Un hombre que vive distintas circunstancias y él no entiende lo que pasa con su vida viviendo distintas circunstancias. A veces uno vive la vida así. De repente uno se enfrenta a tormentas que lo agobian a uno, que lo apañan a uno y uno está allí intentando vivir o sobrevivir, haciéndolo, capiando las olas, tratando de saltar lo más posible para poder seguir manteniéndose aflote.

A veces las cosas cambian tan radicalmente de un momento a otro. Por más que uno planifique, es bueno planificar. Todos hemos planificado en la vida. Todos tenemos planes hacia el futuro. Muchas veces nos lleva mucho tiempo planificar el futuro, pero a veces las cosas cambian. De la noche a la mañana todos somos conscientes que la vida a veces presenta eventos inesperados, que echan por tierra todo lo proyectado y planificado. De hecho, también hay otro escritor, en este caso es un escritor libanés, que desde el punto de vista económico a esos eventos se le conoce como sísles negros.

En economía, sísiles negros. Nadie podía preveer qué tal o cuál situación iba a producirse. La crisis de los fondos hipotecarios, por ejemplo, en Estados Unidos, ahí en 2008-2009. En 2007, en Estados Unidos había un apogeo y todo el mundo compraba casa y vendía casa y contribuía a casa y se proyectaban a 20, 30, 40 años en el futuro. Y todo eso se vino abajo de la noche a la mañana. A veces uno vive situaciones inexplicables. A veces vivimos pérdidas y inexplicables. A veces vivimos el dolor de una enfermedad severa de la noche a la mañana. Uno iba transitando bien por la vida, hace un mal movimiento o nosotros sabíamos de algunas enfermedades cuando uno se prepara para recibir un peso. El ser humano, cuando le van a tirar, por ejemplo, una sandía. Y uno se prepara para recibir ese peso y recibe la sandía y la deja un lado. Pero ¿qué pasa? Si uno preparándose para recibir un peso, le van a tirar un melón. Y no le llega un melón, le llega una sandía. Uno se prepara para recibir un peso y le da un melón. Y le da un melón. Y no le llega un melón, le llega una sandía. Uno termina con un dolor de espalda tremendo. Tremendo. Una situación totalmente normal se transforma en una situación totalmente diferente. A veces vivimos circunstancias fuera de lo común. Pero lo curioso es que lo común es que vivamos circunstancias fuera de lo común. Es bastante habitual lo que estoy contando. Nada nuevo bajo el sol, lo que estoy diciendo. A veces vivimos circunstancias fuera de lo común. Pero lo común es que vivamos circunstancias fuera de lo común.

A veces solemos olvidarnos o queremos olvidar que el día de mañana no existe. A veces solemos jactarnos de lo que va a pasar el día de mañana. Cuando la misma escritura, aquí en Proverbio 27-1, hace una declaración a este respecto. No te jactes del día de mañana. No te jactes del día de mañana porque no sabes lo que va a ocurrir el día de mañana. A veces la vida presenta vicisitudes no esperadas. Cuando uno vive vicisitudes no esperadas, lo que uno hace habitualmente es vivir la circunstancia. Y una vez que la ha vivido, uno reflexiona respecto de lo que ha vivido. ¿Qué dice la Biblia a este respecto? ¿Qué dice Dios de la vida y de sus circunstancias? Hay un caso emblemático que es el caso de Job. Según los estudiosos de la Biblia mencionan que Job probablemente es el libro más antiguo de toda la Biblia. Es el primer libro que se escribe. Y en este libro, el libro de Job, está la vida de Job.

Y no vamos a analizar todo el libro de Job, solamente vamos a analizar el primer capítulo del libro de Job. Y vamos a ver cómo el primer capítulo del libro de Job plantea, podríamos decir, leyes universales. Leyes universales que se dan o se pueden dar en la vida de cualquier ser humano, en cualquier parte del mundo, en cualquier época de la historia.

Los invito a pasar a Job, a Job en el verso 1, capítulo 1. Vamos a leer el primer capítulo. Me voy a saltar algunas partes, pero la idea es traer la mente hacia este capítulo. Hubo en tierra de Ussum, un varón llamado Job, y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Y le nacieron siete hijos y tres hijas. Su hacienda era 7000 ovejas, 3.000 camellos, 500 juntas de huelles, 500 asnas y muchísimos criados. Y era aquel varón más grande que todos los orientales. Aquí, ya estos primeros versículos hacen una declaración potente de cómo vivía Job, como aquí vemos Job administrando una hacienda tremenda.

Uno saca las cuentas y sería una hacienda millonaria en la actualidad. Millonaria. Uno piensa nada más en una sola cifra. Aquí 500 juntas de huelles, que es un tema que me resulta familiar, porque provengo de una zona en donde las juntas de huelles son los tractores. La actualidad de Masey Ferguson, de hace 3.500 años atrás, eran los huelles. Los huelles se usan para todo tipo de obra en el campo, ya sea para tirar, para arrastre, para mover. En realidad los huelles son muy útiles. Hasta el día de hoy los huelles llegan a zonas en donde ni los tractores pueden llegar. Así es que, y aquí vemos a Job, que decía que tenía 500 juntas de huelles. Un solo huell en buen estado cuesta más o menos el equivalente a unos mil dólares. Un huell. Así es que, una junta de huelles, estamos 2 mil dólares. Y si eso lo multiplica por 500, es una hacienda gigante. Bueno, y también, aparte de ser un hombre próspero, también Dios le dio el don de tener hijos. No tuvo un par de hijos, tuvo 10 hijos, 7 hijos y 3 hijas.

Verso 4. Eaban sus hijos y hacían banquetes en sus casas. Bueno, el hijo de un latifundista, ¿verdad? No podríamos decir que eran personas necesitadas. Había abundancia de todo, sirvientes que hacían el trabajo de campo. Y ellos administraban y dice cada uno en su día y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. Y acontecía que, habiendo pasado el entorno, los días del convite, Job enviaba y los santificaba. Y se levantaba de mañana y ofreció locautos, conforme al número de todos ellos. Porque decía Job, quizá habrán pecado mis hijos y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera, hacía todos los días. Aquí, Job, conociendo la naturaleza humana, Job decía, mire, yo doy cuenta por mí, pero mis hijos, eso es otra historia, otra historia. Cada generación va dando cuenta por sus actos. Sin embargo, Job decía, mire, vamos aquí a hacer un horocauto, vamos a pedir perdón, vamos a clamar misericordia. ¡Adiós!

Y dice aquí, el verso 6, un día vinieron a presentarse delante del eterno, los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Aquí, este es otro, podríamos decir que esta historia o este capítulo muestra dos escenas, dos escenas. Una, la vida en la tierra, ¿verdad? y otra, aquí este momento de Dios y este diálogo que tiene Dios con Satanás. Y dijo el eterno a Satanás, de dónde vienes? Respondiendo a Satanás, al eterno dijo de rodear la tierra y andar por ella. Así es que aquí se menciona esto que hace Satanás. En un momento más vamos a mencionar qué es lo que hace Satanás, cuando rodea la tierra. No es que ande mirando los paisajes, Satanás, no es que ande viendo las cascadas, ni viendo las cosas bellas del mundo. Satanás tiene un objetivo muy particular y lo vamos a analizar en un momento más.

Verso 8, y el eterno dijo a Satanás, no has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Respondiendo a Satanás, el eterno dijo acaso, te mejor, adiós de Valdes. Esto es una presentación habitual de Satanás. Aquí se conoce como instigar, poner una idea al tapete, una idea que no estaba presentada antes. Dios presenta como un hombre recto. Satanás presenta a ese hombre recto con malas intenciones, con malos pensamientos. Entonces aquí acaso teme Job, adiós de Valdes. No le has cercado alrededor a él y a su casa, ya todo lo que tiene, al trabajo de sus manos has dado bendición.

Por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra, pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene y verás si no es la FEMA contra ti en tu misma presencia. Esto es una acusación que hace a Satanás en contra de Job. Dijo el eterno a Satanás, que aquí todo lo que tiene está en tu mano, solamente no pongas tu mano sobre él y salió a Satanás delante del eterno.

Y de nuevo hay un cambio de escena. Volvemos a la tierra y dice... Un día, aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían, vino en casa de su hermano, el primogénito y vino un mensajero a Jóvil y le dijo, estaban arando los huelles y las asnas, pasiéndose cerca de ellos, ya cometieron los sabedores y los tomaron y mataron a tus criados a filo de espada. Solamente escapé yo para darte la noticia. Aún estaba este hablando cuando vino otro que dijo, fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas ya los pastores y los consumió. Solamente escapé yo para darte la noticia.

Todavía este estaba hablando y vino otro que dijo, los caldeos hicieron 13 cuadrones, ya remetieron contra los camellos y se los llevaron y mataron a los criados a filo de espada y solamente escapé yo para darte la noticia. Entre tanto que este hablaba, vino otro que dijo, tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino la casa de su hermano primogénito y un gran viento vino del lado del desierto y asotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes y murieron. Solamente escapé yo para darte la noticia. Entonces, Job se levantó y rasgó su manto y rasuró su cabeza y se postró en tierra y adoró y dijo, desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá.

El eterno dio y el eterno quitó, sea el nombre del eterno bendito. En todo esto no pecojo ni atribuyó a Dios des propósito alguno. Y entonces, aquí vemos el desarrollo de un cuadro, de una vida normal, podríamos decir, una vida en el momento en que la vive Job era una vida común, en donde él se desarrollaba, en donde él tenía negocios, en donde él administraba todo normal.

Sin embargo, vemos aquí en este momento de la historia, de su historia, de la historia de Job que todo cambia radicalmente de la noche a la mañana, lo que era un día plácido se convierte en un día tormentoso. Y entonces, el libro de Job plantea verdades universales, verdades universales respecto de la vida y de las vicisitudes que uno vive en la vida. La primera verdad universal, desde mi perspectiva, es algo que todos nosotros debiéramos tener presente siempre y nunca olvidarnos de ello.

No tenemos lucha contra carne y sangre. El libro de Satanás plantea que el enemigo del hombre es Satanás. Satanás, el ángel caído, el adversario, el instigador, el libro de Job plantea algo que la misma escritura lo reitera más de una vez. No tenemos lucha contra carne y sangre. Vayamos aquí a la escritura que lo menciona Pablo, toca este tema.

Y él dice que para resistir las acechanzas del diablo debemos ponernos la armadura de Dios. Aquí, Efesios 6, 10. Efesios 6, 10. Dice así, Efesios 6, 10. Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de Su fuerza, vestidos de toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo. ¿Quién acecha? Los felinos acechan. Crean emboscadas, hacen emboscadas.

Y dice aquí, porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra protestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Uno no debe olvidarse. Los creyentes no debemos pasar por alto este principio universal, principio universal, regla universal. No tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra huestes espirituales. Hace un momento atrás mencionaba yo que Satanás, cuando Dios le pregunta, ¿qué andabas haciendo Satanás? Satanás dice, mire yo andaba rodeando la tierra.

¿Qué estaba haciendo al rodear la tierra? Acechando al hombre, particularmente a los hijos de Dios. En primera de Pedro, 5.8, Pedro toca este tema y dice, sed, sovios y velado. Esto de velado es mantenerse despierto. Dice, porque vuestro adversario, el diablo, vuestro adversario, a quien estaba dirigida esta carta. Pedro la estaba escribiendo para hermanos en la fe, igual que nosotros. Y aquí dice, vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. Así es que cuando uno se pregunta, ¿qué estaba haciendo Satanás?

¿Cuando rodeaba la tierra? ¿Qué estaba haciendo Satanás? Bueno, aquí anda alrededor buscando a quien devorar. Buscando a quien está aislado, buscando a quien tiene alguna debilidad, buscando, poniendo a hacer chances, instigando para que pequemos. Porque a Satanás es reconocido como el tentador, el que tienta. Y piensen ustedes que Satanás intentó, o no intentó, intentó a Jesucristo. Tentó a Jesucristo, hijo de Dios. Y si tentó a Jesucristo, ¿usted cree que a usted no lo va a atentar? ¿Cree usted que no lo va a atentar?

Bueno, el sentido común nos dice que sí, vamos a ser tentados por Satanás. Así como Satanás, tentó a Jesucristo. Aquí en Lucas 4.1 está el relato de cómo Satanás acude a Jesucristo para tentarlo. Para tentarlo. Uno piensa en la primera tentación solamente. Y dice aquí, Lucas 4.1, Jesús lleno del Espíritu Santo volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto. Por 40 días, y era tentado por el diablo.

Y no comió nada en aquellos días pasados los cuales tuvo hambre. Uno piensa, 40 días. 40 días con sus noches. ¿Acaso uno no tendría hambre? Y ser. Y entonces Satanás le dijo, si eres el Hijo de Dios, ¡Día esta piedra! Aquí Satanás, mandando, intentando mandar a Jesucristo. ¿Acaso Jesucristo no tenía el poder? Claro que sí, pero no se iba a dejar a vasallar por Satanás. Día esta piedra que se convierte en pan. Jesús respondiendo le dijo, escrito está, no sólo de pan vivirá el hombre.

Así es que el punto es, si Satanás tentó a Jesucristo, ¿usted cree que no lo va a atentar a usted? El libro de Job, escrito más o menos 3500 años antes de Cristo, plantea esta verdad universal. Satanás rodea el campamento de los justos. No es que no ande alrededor de otros campamentos, pero el campamento que más atrae su atención es el campamento de los santos. Con los años he caído en la cuenta que antes de las fiestas santas de Dios, Satanás agudiza sus ataques. Esto es algo que con los años he visto, sacaba mis cuentas, llevo 27 años en la iglesia y en estos 27 años es una constante. Antes de las fiestas santas, Satanás agudiza sus ataques.

Es como si las fiestas santas le recordaran que tiene poco tiempo. Hay una escritura que dice eso en Apocalipsis 12. La escritura dice que en algún momento en el futuro Satanás será restringido a la tierra. Ya no tendrá acceso a Dios, así como se mencionó hace un momento atrás en Job. ¿Verdad? A Satanás ahí reuniéndose con Dios. En algún momento en el futuro va a ser restringido a la tierra. ¿Y qué dice la escritura a este respecto cuando a Satanás es restringido a la tierra? Aquí Apocalipsis 12.9.

Aquí el momento en que es separado, dice y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él. Y entonces aquí algún día va a ser restringido. ¿Y qué dice con los hombres que viven en la tierra? En el verso 12 dice, por lo cual alegrados cielos y los que moráis en ellos, hay de los moradores de la tierra y del mar, porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo. Así es que entendemos que las fiestas santas le recuerdan a Satanás, esto que va a acontecer en el futuro. Satanás va a ser separado del hombre, nunca más o por lo menos mil años van a estar separados. Satanás y sus ángeles y luego es soltado un momento para finalmente quedar relegado, separado eternamente y para siempre en su relación con Dios.

Y entonces eso pasará en el futuro, pero en el presente las fiestas santas le recuerdan ese momento. Y es llamativo aquí otra escritura, en Mateo 8, 28, cuando unos endemoniados gadarenos se enfrentan a Jesucristo.

Y siempre me llamó la atención la frase que usan estos endemoniados cuando se enfrentan a Jesucristo. Mateo 8, 28 dice cuando llegó a la otra orilla, Jesucristo, a la tierra de los gadarenos vinieron a su encuentro dos endemoñados que salían de los sepulcros. Feroses en gran manera tanto que nadie podía pasar por aquel camino. Y clamaron diciendo, ¿qué tienes con nosotros? Jesús, hijo de Dios, ¿has venido a tormentarnos antes de tiempo? ¿Jesucristo les traía a colación que ellos algún día serían vencidos y separados? Y entonces todo esto les recuerda. Y por eso ella me ativo que antes de las Fiestas Santas, yo he visto con los años que los ataques de Satanás se abudizan. Se vuelven más intensos. Ya sea instigando para que otros codicien lo que uno tiene o ya sea atentando. Miren, aquí por ejemplo, en la profecía contra Góz siempre me ha llamado la atención en Ezequiel 38, en el verso 8. Dice de aquí a muchos días, serás visitado. Al cabo de los años vendrás a la tierra salvada de la espada recogida de muchos pueblos a los montes de Israel, que siempre fueron una desolación, más fue sacada de las naciones y todos ellos morarán confiadamente. Subirás tú y vendrás como tempestad, como nublado. Para cubrir la tierra serás tú y todas tus tropas y muchos pueblos contigo. Así ha dicho el Eterno el Señor, en aquel día subirán palabras en tu corazón y concebirás mal pensamiento.

Concebirás mal pensamiento. En el verso 12 dice para arrebatar despojos y para tomar botín, para poner tus manos sobre las tierras de ciertas ya pobladas.

En el verso 11 dice subiré contra una tierra indefensa, iré contra gente tranquila que habita confiadamente. Se fijan, aquí al cabo de los tiempos, aquí Gog y Magog, príncipe soberano de Mesek y Tuval, va a concebir un mal pensamiento. Bueno, ¿quién le puso el mal pensamiento en la mente aquí a este rey intentando tomar lo que no le pertenece? Dice, acudiré a gente tranquila. No podríamos decir que esa gente tranquila era velicosa y que en consecuencia la persona, ¿verdad? Se ve enfrentada. Si el otro es velicoso, yo también soy velicoso. No, gente tranquila que habita confiadamente, que se hacen de ganados. Hay otra escritura que dice eso, que se hacen de ganados, que tienen sus posesiones. Bueno, viene un rey y dice, ¿sabe qué ellos... Yo quiero lo que ellos tienen. Yo quiero tomar lo que ellos tienen. Bueno, Satanás instiga, instiga. Ya sea generando las circunstancias para que las fuerzas de la naturaleza también se desaten. En el caso de Gog también. Aquí vemos que cómo Satanás utiliza o puede utilizar también las herramientas físicas y para provocar daño. O también generando las instancias para que los hermanos se enemisten. Es bastante llamativo esto. Aquí voy a leerles de Santiago 3.13.

Satanás pone en la mente de quien quiere malos pensamientos. Pensamientos negativos, pensamientos carnales.

Aquí Santiago 3.13 dice, ¿quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y con tensión en vuestro corazón, no os hactéis ni mentáis contra la verdad. Porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.

Malos pensamientos, porque donde hay celos y con tensión allí hay perturbación y toda obra perversa. Satanás pone pensamientos negativos y carnales. Ahora bien, ahora bien. Ninguna semilla prende si no hay buena tillerra. Esto es algo que uno también lo extrae de la vida campestre. Ninguna semilla prende si no hay buena tierra. Uno le puede decir muchas cosas de un tercero. Pero si la idea prende y de allí viene nuestro pecado, es porque ya tenemos algún pensamiento negativo a este respecto. A nadie lo pueden convencer de algo de lo cual ya está convencido. A nadie lo pueden convencer de pensar mal de otra persona, a no ser que en algún momento uno haya pensado mal de esa persona. Es como dice Tito. Tito 1.15. Todas las cosas son puras para los puros. Más para los corrompidos e incrédulos, nada les es puro, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. Antes de las fiestas hemos notado cómo Satanás hace su pega con esmero. Antes de las fiestas, Satanás agudiza sus ataques en particular en el campamento de los santos, rodeando, instigando, tentando, haciendo mal.

El libro de Job hace este planteamiento. Y todos los creyentes debemos ser conscientes a este respecto. No tenemos lucha contra sangre y carne, aunque a veces, por no decir muchas veces, sean entre comillas terceros humanos los que participen en toda esta obra. Podríamos decir, están los títeles y está el gran titiritero, el gran titiritero, el que mueve los hilos, el que pone las ideas. Y por eso debemos ser conscientes, debemos ser conscientes. Ante las vicisitudes de la vida, ante las circunstancias de la vida, no debemos olvidar que no tenemos lucha contra carne y sangre.

Y eso podríamos decir, la primera gran verdad universal planteada en el capítulo 1 del libro de Job. La segunda verdad universal planteada es todo lo que uno vive tiene propósito.

Todo lo que uno vive tiene propósito. Aún cuando en el presente pareciera no tener propósito. La vida y sus diversas circunstancias enseñan. Las vicisitudes dulces y las vicisitudes amargas enseñan.

Cuando tuve ocasión de conversar con el papá de Victor, él se llama Querino, se pronuncia Querino. Él reflexionaba y concluía, uno aprende más bajo la vara de la aflicción.

Uno aprende más bajo la vara de la aflicción. En aflicción uno se humilla más. En aflicción uno se entrega más. En aflicción uno ora más. En aflicción uno se relaciona más con Dios. En aflicción uno logra desarrollar más los atributos cardinales que se reconocen como la prudencia, la justicia, la fortaleza, el dominio propio. En aflicción uno aplica estos principios más que cuando uno vive la época en donde uno está, podríamos decir, viviendo el tiempo de solaz, lo dulce que trae la vida. Uno se relaciona más íntimamente con Dios, cuando uno vivencia épocas difíciles. No debiera ser, pero es así. Por eso es que la escritura dice aquí en Proverbios 30. En el verso 7. Dice dos cosas te he demandado, no me la niegues, antes que muera, vanidad y palabra mentirosa, aparta de mí, no me des pobreza ni riquezas, manténme del pan necesario, no sea que me sacia y te negue, y diga quién es el eterno, o que siendo pobre urte, y blasfeme el nombre de mi Dios. A veces ocurre que cuando nos va bien, a veces suele ocurrir, que tenemos amnesia a la hora de reconocer quién es el que da las cosas. No es la fuerza de mi brazo, no es la excelencia de mis obras, sino que, como decía Jo, Dios da y Dios quita. Por propósito, con nuestras vidas, Él es el que entrega las cosas. Y, a veces, previendo, entonces, esta circunstancia, por inspiración aquí el proverbio dice, mire, no me dé mucho, no me dé mucho, no vaya a hacer cosa que me olvide, que tenga amnesia, a la hora de reconocer quién es el que da y quién es el que quita. A veces, las experiencias dulces se nos meten en la mente como un veneno espiritual. A veces, a veces. A Salomón le pasó. A Salomón le pasó. Salomón logró tener mucho, mucho.

Yo los invito a pasar a Ecclesiastes 2, en el verso 3. Dios se lo entregó. De hecho, la Escritura menciona que Salomón, cuando comienza a gobernar, él se da cuenta que tiene que gobernar un tremendo pueblo y no sabe cómo gobernarlo y pide sabiduría. Y Dios le dice, mira, ¿por cuánto pediste sabiduría? Y no pediste lo otro, yo te voy a dar sabiduría y también te voy a entregar lo otro. Y vean ustedes aquí, en Ecclesiastes 2, un momento en la vida del predicador en Jerusalén, dice, Ecclesiastes 2, verso 3. Propuse en mi corazón agasajar mi vida con vino y que anduiese mi corazón en sabiduría con retención de la necesidad, hasta ver cuál fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida. Dice aquí, engrandeci mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas. Y si ustedes se fijan, pide usar bastante aquí el prefijo, mí.

Dice, engrandeci mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas. Me hice huertos y jardines y planté en ellos árboles de todo fruto. Me hice estanques de agua para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles. Compré siervos y siervas y tuve siervos nacidos en casa. También tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. Me amontoné también plata y oro y tesoros preciados de reyes y de provincias. Me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos, de los hombres y de toda clase de instrumentos de música. Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. A más de esto, conservé conmigo y es interesante que dice mi sabiduría. ¿Y no que la sabiduría se le había dado a Dios? Dios le dio la sabiduría a Salomón, pero él en el desarrollo de su vida dice, sabe que he conservado mi sabiduría. A veces, a veces el éxito prolongado, a veces que todo resulte bien, a veces puede producir que uno se olvide de Dios, a veces. Y es curioso, reflexionaba a este respecto, cuando uno analiza la vida de Salomón, que tuvo tantas cosas, tantas posesiones, tanto, tanto, tanto, de tanto. Pareciera, a veces luchamos tanto por aquellas cosas, tanto por aquellas cosas.

Y debiéramos ser conscientes a este respecto de los peligros que tiene vivir todo esto. Si uno no tiene la motivación correcta para hacer o dejar de hacer las cosas, eso se puede volver en contra de uno. Quiero llevarlos a que leamos de nuevo Efecio 612. Efecio 612, cuando se menciona que no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo. Y, por lo tanto, no se puede hacer nada. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo. Y, habiendo acabado todo, estar firmes. Una consulta, una pregunta. ¿Cuándo es el día malo? ¿Cuándo es el día malo? ¿Cuándo vivimos tiempos buenos? ¿O cuando vivimos tiempos malos? Esta pregunta la desarrollé la semana pasada en Temuco. Depende. Depende. Depende de lo que los tiempos produzcan en nosotros. Si los buenos tiempos producen en nosotros la pérdida de la relación con Dios, esos tiempos buenos se transformarán a largo plazo en un día malo. En un día malo. Los seres humanos vemos distinto a cómo ve Dios las cosas. Si los malos tiempos producen en nosotros acercamiento e intimidad con Dios, los malos tiempos se transformarán a largo plazo en un día bueno. En un día bueno. Los días malos son aquellos días espiritualmente malos. Y eso no tiene que ver con las cosas físicas, tiene que ver con las cosas espirituales. La vida y sus vicisitudes tienen un propósito. Lo dulce y lo amargo de la vida siempre tienen un paraquí. Tienen un propósito. Propósito que está explicitado aquí, Ecclesiastes 12, verso 13. ¿Cuál es el propósito de vivir una vida llena de todo tipo de situaciones? Dios tiene un propósito para nosotros. Él tiene un plan. Él ve la vida en su espectro general. Los momentos que a veces suelen ser buenos y que a veces suelen ser malos tienen un cronograma. Dios quiere que aprendamos en todo momento de nuestras vidas a cumplir lo que dice aquí, Ecclesiastes 12, verso 13. El fin de todo el discurso oído es este. Teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. El propósito de la vida es aprender a temer y a guardar sus mandamientos. Por otro lado, entender que nuestras vidas serán evaluadas por Dios algún día en el futuro. No sabemos el tiempo, pero algún día nuestras vidas serán evaluadas. ¿Algún día mis razonamientos frente a nuestros problemas, algún día mis razonamientos frente a las diferentes vicicitudes serán testigos defensores de mi vida? ¿O serán testigos acusadores de mi vida? Veamos aquí esto en Romanos 2.

Romanos 2, 13. Dice porque no son los oidores de la ley lo justos ante Dios, sino los acedores de la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley hacen por naturaleza lo que es de la ley, estos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos. Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio a su conciencia y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos. ¿Se fijan?

En el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres conforme a mi Evangelio. Algún día mis razonamientos frente a las diferentes vicisitudes serán testigos defensores o acusadores de lo que fue mi vida. ¿Qué fue lo que yo hice cuando me enfrente a una vicisitud negativa? ¿Qué fue lo que yo hice? Bueno, Dios sabe lo que nosotros hacemos, cuando y en todo momento. Él sabe exactamente cuál es nuestro, podríamos decir, nuestra forma de analizar lo que estamos viviendo. Si estamos viviendo un momento malo, bueno, Dios va a analizar cómo reaccionamos frente a ese momento. ¿Qué fue lo que hicimos? ¿Qué fue lo que no hicimos?

La vida tiene un propósito mucho mayor que la vida misma, que el momento que uno puede estar viviendo. La vida que Dios nos regaló es para aprender lo que significa el temor de Dios, aprender a guardar sus mandamientos en las diferentes circunstancias de la vida.

Cuando es más fácil cumplir con Dios, cuando uno está bien o cuando uno está mal, cuando uno vive el éxito o cuando uno vive el fracaso, esas son las preguntas que uno tiene que responderse. Y la vida también nos sirve para entender que nuestra vida será evaluada por nuestros hechos, por nuestros actos. Nuestros actos nos definen.

Y por eso esta reflexión que hiciera Sör Kirkegaard, está atingente a nuestros tiempos. La vida, uno la vive hacia adelante, pero uno logra comprenderla mirando hacia atrás.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.