La conexión de todo

El impulso creativo es indispensable para dar a luz una obra de cualquier tipo. La Biblia es producto innegable de la inspiración de Dios en diversos autores ¡esa es la razón de su excepcional y asombrosa consistencia interna!

Transcripción

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Una de las características esenciales que tiene la Biblia se llama, precisamente, inspiración. La palabra inspiración tiene dos acepciones en el idioma español. La primera es la acción de introducir aire u otra sustancia gaseosa en los pulmones. El proceso de la respiración tiene dos fases, la inspiración y la inspiración. Ahora bien, definitivamente, no es de esa inspiración a la cual me voy a referir el día de hoy, sino más bien, aquí, la segunda acepción en el idioma español de la palabra inspiración dice, estímulo o lucidez repentina que siente una persona y que favorece la creatividad.

La búsqueda de soluciones a un problema, la concepción de ideas que permiten emprender un proyecto, especialmente la que siente el artista y que impulsa la creación de obras de arte. Eso es una definición de la palabra inspiración en el idioma español. La Biblia, Reina Valera del año 60, usa en dos ocasiones la palabra inspiración.

La primera, la encontramos en la segunda de Timoteo 3, 16, cuando se menciona que toda la escritura es inspirada por Dios del griego Seus Neustos, que significa exactamente, según Néstron, divinamente soplado, inspirar. Y la segunda, está en segunda de Pedro 1, 21, cuando habla que los hombres de Dios, siendo inspirados por el Espíritu Santo, trajeron la profecía no por voluntad humana. Aquí la palabra del griego es fero, y el diccionario de las palabras del antiguo y nuevo testamento vine, dice en el uso de este verbo, se significa que fueron llevados o guiados o impelidos por el poder del Espíritu Santo, no actuando por sus propias voluntades, ni expresando sus propios pensamientos, sino siguiendo la mente de Dios en palabras y ministradas por Él.

Pero, los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. Como dije al principio de este mensaje, una de las características de la palabra de Dios es su inspiración. Incluso podemos ser más exactos al decir que la propiedad o cualidad más significativa que tiene la Biblia es precisamente su inspiración. La palabra de Dios es, y no quiero usar el verbo fue, porque el verbo fue expresa pasado, y no da cuenta de una de la realidad de la palabra de Dios.

La palabra de Dios es inspirada por Dios. La fuente madre de donde surgen las ideas que luego fueron expresadas en palabras y que a su vez fueron plasmadas en papel, o si ustedes quieren en papiros, es Dios. Por eso es que la Biblia es tan diferente a cualquier otro libro que haya sido escrito en toda la historia de la humanidad. Cuando analizamos la Biblia desde esta perspectiva, no deja de sorprender, aunque lo hayamos leído muchas veces las conclusiones a las cuales han llegado todos los estudiosos bíblicos. La Biblia da cuenta de una solamente. De una solamente. Se sentáis seis libros escritos por distintas personas en distintas épocas, con distintas profesiones, oficios y edades.

Y sin embargo, cuando se analiza, se encuentra que una solamente guió toda la escritura. Unos comenzaron a escribir desde muy jóvenes, otros escribieron durante toda su vida, otros comenzaron la Edad Avanzada y otros escribieron partiendo de Edad Avanzada hasta los últimos días de su vida. Lo lógico humanamente hablando sería que lo expresado hace dos mil años atrás tenga ideas y concepciones diferentes a las que fueron expresadas hace tres mil años atrás. Porque el canon bíblico está completo desde el primer siglo, así es que ya estamos en el siglo XXI y por eso uno habla de hace dos mil años atrás, ¿verdad?

Pero el desarrollo de la escritura bíblica dice que fueron más o menos mil seiscientos años en donde se escribe la Biblia. Y entonces uno piensa, ¿verdad? Hace dos mil años atrás, lógicamente humanamente hablando, tendrían que haber diferencia respecto de hace tres mil años atrás. Y aquí lo increíble, no hay contradicciones, no hay contradicciones. Una solamente inspiró a los diferentes hombres a escribir sus palabras. Por eso la Biblia presenta esta característica tan particular y tan excepcional que se llama inspiración.

Los santos hombres de Dios siendo inspirados por Dios, hablaron lo que Dios les estaba mandando hablar y luego lo plasmaron en escritos. Y esos santos hombres de Dios exponen que la palabra de Dios es viva y eficaz. Eso dice la escritura. La escritura es viva y eficaz. Aquí vayamos, esta escritura está en hebreos. En hebreos 4, verso 12. 4, verso 2, dice. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos.

Y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos. Y disierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Esto es algo único. Ningún otro libro creado por un ser humano tiene esta propiedad. Esto de discernir los pensamientos. ¿Cómo sabe uno discernir los pensamientos? Pero la escritura dice, mire, Dios dice, yo sí. Yo sí puedo discernir los pensamientos. Y que más dice la escritura. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia.

Antes bien, todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Dios fue el que creó la palabra y Dios inspiró a los hombres para escribir sus palabras. Y ante él no hay cosa oculta.

Dios tiene la propiedad de ser omnipresente. Dios está en todas partes. No está en algunas partes, sino que está en todas partes. La palabra de Dios nos da las claves para entender el todo del ser humano. Podríamos decir que la Biblia tiene consigo la teoría del todo. ¿Han escuchado la teoría del todo? ¿De los físicos? Una teoría que unifique todo el resto de teorías. Una ley general que pueda hacer que todas las leyes particulares, la de la gravedad, la de la aceleración, que se yo tantas otras, todas tengan una fuente común que pueda explicarlo todo.

Podríamos decir que la Biblia tiene consigo la teoría del todo, de los físicos. Los físicos dicen que todo está interconectado. La Biblia revela que efectivamente eso es así. La Biblia revela que todo está interconectado. El presente, el pasado, el futuro. Todo tiene una conexión. Todo tiene una conexión. Ninguna cosa es... son hechos aislados. La conexión es que estamos inmersos en un mundo espiritual.

Somos físicos. Vivimos en un mundo físico. Comemos, tomamos agua que es física. Sin embargo, la Biblia dice que estamos inmersos en un mundo espiritual. Si bien es cierto, como dije, vivimos en el mundo físico. Nadie puede negar la naturaleza física de lo que estamos hechos. Nadie puede negarlo tangible. Pero, a pesar de todo lo dicho, la conexión de todo es que estamos inmersos en un mundo espiritual.

Y en ese mundo espiritual existen fuerzas espirituales que luchan y se contraponen a nuestro accionar. La conexión de todo. Estamos inmersos en un mundo espiritual. Y tenemos que ser conscientes de ello. Y no inconscientes de ello. Algunas veces uno piensa que vive en el mundo físico solamente. Y eso no es así. No es así. Todo lo que estamos aquí, no tenemos luchas contra sangre y carne.

Pablo dijo aquello por inspiración. Pablo escribe en Efecio 6, algo de lo cual, particularmente cuando comenzamos a prepararnos para las fiestas que vienen a Pascua, uno se encuentra y tiene que tomar conciencia de que estamos inmersos en un mundo espiritual, en donde tenemos luchas espirituales. En Efecio 6, en el verso 12, dice aquí porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Lo primero que debemos tener presente es que nuestras luchas y nuestras batallas son espirituales.

Y en esta lucha espiritual tenemos enemigos, que a veces solemos menospreciar. Y que sin embargo, la Escritura revela que ha hecho caer a no pocos hombres de Dios, a través de la historia. Vamos a repasar la parábola del Sembrador, en Lucas 8. Y vamos a ver que en esta parábola, este enemigo ha estado o está implicado en todas las siembras.

Vayamos allá, vayamos allá, Lucas 8. La parábola del Sembrador, Lucas 8. Juntándose una gran multitud y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola, El Sembrador salió a sembrar su semilla y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino y fue oyada, y las aves del cielo la comieron, otra parte cayó sobre la piedra, y nacida se secó porque no tenía humedad. Otra parte cayó entre espinos y los espinos que nacieron juntamente con ella la ahogaron. Y otra parte cayó en buena tierra y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas decía a gran voz, el que tiene oídos para oír oiga. Aquí la predicación de la palabra.

Y sus discípulos le preguntaron diciendo qué significa esta parábola. Y él dijo a vosotros os he dado a conocer los misterios del reino de Dios, pero a los otros por parábolas para que viendo no vean y oyendo no entiendan. Esta es pues la parábola. La semilla es la palabra de Dios. Y los de junto al camino, uno piensa, aquí esta parábola está dividida en cuatro secciones. En cuatro secciones. Dice aquí, la primera sección. Dice, los de junto al camino son los que oyen y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra para que no crean y se salven. ¿Cuántas personas han escuchado este mensaje a través de la historia? Uno piensa que son millones de personas que han escuchado este mensaje acerca del reino de Dios y de su justicia. Y la escritura dice que muchos de ellos escuchan la palabra, la escuchan con gozo al principio. Pero luego viene, ¿quién viene? Un enemigo que no es poderoso, un enemigo simple. No, señor, no, señor, viene el diablo y quita esa palabra. Ahora, ¿Satanás interfiere solamente con este grupo? O también interfiere en los otros grupos. Vamos a leer, Lucas 8, verso 13. Los de sobre la piedra son los que, habiendo oído, reciben la palabra con gozo, pero estos no tienen raíces. ¿Creen por algún tiempo y en el tiempo de la prueba se apartan? Y aquí una pregunta. ¿Quién participa indirectamente en nuestras pruebas? O otra pregunta. Debido aquí, una persona suele apartarse del camino. Una de las razones, no es la única, pero una de las razones por las cuales una persona suele apartarse de este camino es el miedo. ¿El miedo? ¿Y quién nos infunde miedo? ¿El diablo? El diablo en primera de Pedro 5.8. Dice de la escritura Pedro, por inspiración, escribe, Se desobre o sivelada, porque vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar. Y todos los que estamos aquí alguna vez hemos escuchado cómo cazan los leones. ¿Cómo cazan los leones? Los leones no cazan. Son las leones las que cazan. ¿Pero qué es lo que hace el león? El león ruge. El león asusta. El león es el que infunde el miedo, pero son las leones las que cazan. Y entonces por eso uno piensa cuántas personas se alejan de este camino por miedo. Por miedo. Miedo a tantas cosas, a tantas cosas. El sustento. ¿Quién me lo va a dar si yo pierdo mi trabajo a causa de guardar el sábado? Y empieza el miedo. El temor. La angustia. Porque uno no sabe qué va a pasar mañana. Bueno, ¿quién infunde el miedo? ¿Quién se opone a la obra de Dios? El diablo. ¿Acaso no es Satanás? ¿Acaso no es Satanás y sus ángeles que se oponen a nuestros caminos? Los caminos del hombre de Dios tienen enemigos poderosos. O cuando uno está viviendo momentos críticos, ¿acaso no es Satanás que a veces nos hace ver la vida de otra manera? ¿Acaso no es Satanás que nos pregunta, ¿acaso joven temeado a Dios de Valdi? Cuando uno empieza a hacer estas comparaciones, uno habla de las comparaciones odiosas. ¿Comparaciones odiosas? ¿Acaso teme jova a Dios de Valdi? ¿Acaso jovo no hace las cosas con una doble intención? ¡Cumple contigo, pero tú le has cercado su casa y les has dado abundancia de tantas cosas!

Satanás, un enemigo poderoso que también está presente en la segunda sección, en esta parábola del Sembrador. Lucas 8.14. La otra semilla, dice, la que cayó entre espinos. Estos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida y no llevan fruto. Afanes, riquezas y placeres. ¿Quién nos tienta con estas cosas?

Afanes, riquezas, placeres.

Merima, afán, plautos, riqueza, jedoné. Deseo, placer. ¿Quién nos tienta con estas cosas? El que nos tienta con estas cosas es el tentador, otro nombre que se le da a Satanás. ¿Paulo alguna vez se preocupó por los hermanos en Tésalónica? Vayamos aquí a primera de Tésalónicenses.

Y Paulo mencionando, los hermanos en Tésalónica les dice, primera de Tésalónicenses 3.5, por lo cual también yo no pudiendo soportar más en VIE para informarme de vuestra fe a Timoteo. No sea que os hubiese tentado el tentador y que nuestro trabajo resultase en vano.

Paulo, preocupado por los hermanos, el tentador anda a la vuelta. ¿Y con qué nos tienta el tentador? Bueno, afanes, riquezas y placeres. No sólo placeres, también están las riquezas. Y también están los afanes.

El tentador nos tienta particularmente en nuestras debilidades.

¿Se han fijado ustedes que Satanás rara vez tienta en nuestras fortalezas? No digo que no nos tienta en nuestras fortalezas. Digo que rara vez nos tienta en nuestras fortalezas. ¿En dónde nos tienta Satanás? En nuestras debilidades. Y todos los que estamos aquí tenemos distintas debilidades. En consecuencia, unos son tentados de una manera y otros son tentados de otra manera. ¿Pero quién es el que tienta? El tentador. Afanes, riquezas y placeres.

Con los afanes. Con los afanes. El afán es la preocupación excesiva por tal o cual circunstancia. Eso es afán. Preocupación excesiva. Y por eso Jesucristo nos dijo aquí en Mateo 6.25 que no nos afanáramos por nuestra vida. Mateo 6.25.

Mateo 6.25.

Dice aquí, por tanto os digo, no os afanéis por vuestra vida. Estoy leyendo el versículo 25 del capítulo 6 de Mateo. No os afanéis por vuestra vida. ¿Qué habéis de comer o qué habéis de beber? Ni por vuestro cuerpo. ¿Qué habéis de vestir? ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo que no siembran ni siegan, ni recogen en graneros, y vuestro padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo y por el vestido, por qué os afanáis? Considerad los lírios del campo, cómo crecen, no trabajan, ni hilan. Pero os digo que ni a un salomón con toda su gloria, se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, no hará mucho más a vosotros hombres de poca fe. No os afanéis pues diciendo que comeremos, o que beberemos, o que vestiremos.

Sin embargo, Satanás nos tienta allí, y nos tienta precisamente haciéndonos las mismas preguntas. Las mismas preguntas. ¿Qué comeremos mañana? ¿Con qué nos vestiremos mañana? ¿Qué beberemos mañana?

Satanás está allí, en nuestras debilidades, si no tiene allí un punto flaco, va a ocurrir la tentación por ese lado.

¿Quién nos tienta con las riquezas? Uno de los más grandes flecos que tienen las riquezas, es que las riquezas vienen acompañadas con poder.

Muchos son los que corren tras las riquezas, no por las riquezas en sí, sino por el poder. El poder que dan las riquezas. ¿Quién nos tienta con el poder y las riquezas?

Satanás, por supuesto. Por supuesto que es Satanás. Piensen ustedes que Satanás tentó a Jesucristo con esto. Y si tentó a Jesucristo, tuvo la osadía de tentar al Hijo de Dios con esto, ¿usted cree que no lo va a tentar a usted? Usted es algo especial. Está eximido de vivir esta tentación. Por supuesto que no. Lucas 4, 5.

La segunda tentación mencionada aquí en Lucas, dice, y le llevó el diablo a un monte alto y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo, a ti te daré toda esta potestada, todo este poder, y la gloria que da este poder. Porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy, si tú, postrado, me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo, Jesús le dijo, vete de mí, Satanás, porque escrito está, al Señor tu Dios se adorarás, y a él solo servirás. Esto es un asunto de prioridades.

Dios está primero. El resto está en segundo lugar. Pero Satanás quería que estuviera al rever. Satanás es el que tienta con el dinero y con el poder. El amor al dinero lo desarrollamos nosotros. Está claro. Está claro. Pero Satanás sabe que el dinero es un imán atractivo para no pocas personas. Pasan los años y uno conoce muchas personas. Y muchas personas se han dejado desviar por el amor al dinero. Por amor al dinero. Dice aquí, primera de Timoteo 16. Por amor al dinero, mire, el amor al dinero hace que las personas cambien su forma de ser.

Yo he visto a través de los años a veces las personas ganan un poco de dinero y se transforman. De hecho, conocí a una persona que definitivamente era uno con dinero y era otro sin dinero. La misma persona. Dice aquí, pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento. Primero de Timoteo 16. Porque nada hemos traído a este mundo y sin duda nada podremos sacar. Así que teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.

Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo. ¿Cuántas cosas tienen que hacer las personas para enriquecerse? No siempre son cosas positivas. Algunas veces tienen que saltarse los caminos morales para lograr aquello. Y en muchas codicias necesis dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición. Porque raíz de todos los males es el amor al dinero el cual codiciando algunos y por eso dice algunos y no todos se extraviaron de la fe y fueron traspasados de muchos dolores. Pero la pregunta es, ¿quién es el que tienta?

¿Satanás? Estábamos mencionando, verdad, aquí las riquezas, los afanes y los placeres. Definitivamente, Satanás usa los placeres como fuente de muchas cosas malas en este mundo. Definitivamente. Que doné de leite sensual por implicación de SEO, pasión, placer, de leite delicia. Los de leites sensuales inundan nuestro mundo actual. La radio, la TV, los diarios y el Internet. Aquí tengo un extracto de un artículo del 2017 respecto del Internet. Voy a leer algunos tips a este respecto. Y dice aquí, creo que todos sabemos que el mundo se ha pornificado. Creo que todos sabemos que el mundo se ha pornificado y que el Internet ha hecho posible que todos accedan a un universo de contenido pornográfico. Sin embargo, mucha de las estadísticas que nos lo frecuentemente citamos están desactualizadas.

Y entonces aquí las estadísticas del año 2016 y 2017. Uno, 4,6 billones, dice aquí, se vieron 4.600 millones de horas viendo pornografía en solamente un sitio web en el mundo. ¿Se imaginó? ¿Aquello? Estas son estadísticas duras. Así es que, mire, esto es lo duro que hay en la información que tenemos hasta hoy. Y aquí, en el año 2016, se vieron 4.600 millones de horas viendo pornografía en solamente un sitio web en la información que tenemos hasta hoy.

Segundo, 11 años. El niño promedio ha sido expuesto a contenido pornográfico sexualmente explícito a la edad de 11 años a través de Internet. Alrededor de 93% de los varones y 62% de las mujeres consumen pornografía a través de Internet durante su adolescencia. Tercero, 70%. El 70% de los adolescentes y adultos jóvenes definen pornografía por su función y no por su forma. Es decir, que la pornografía no es definida como desnudez o presentaciones sexuales, sino más bien como cualquier cosa que tenga el propósito de producir excitación sexual.

De esa manera omiten muchas de las cosas que ven, porque dicen que no tienen la función. ¿Y la imagen cómo la define él? Cuarto, el 57% de los adultos jóvenes admite visitar regularmente sitios pornográficos. Al menos una vez al mes. Por cierto, porque eso es lo que los admiten. Porque debo entender que hay otros que no lo admiten y que, sin embargo, los visitan. Por lo tanto, este 57% seguramente es mayor. 96%. El 96% de los adultos jóvenes promueven, aceptan o son indiferentes en cuanto a la pornografía.

Es decir, que sólo el 4% lo considera como algo moralmente incorrecto. El 17% lo considera como moralmente positivo. El 43% la consideran como sólo una realidad en el mundo. Y 36% mencionan que no tienen relación para nada con la moralidad. Es la trastocación de los valores. 61% de toda la pornografía que se consume se hace en teléfonos celulares. En los Estados Unidos la estadística llega al 70%. 33% de todas las mujeres menores de 25 consumen de manera regular pornografía.

El 62% de los jóvenes y adultos jóvenes han recibido imágenes sexualmente explícitas de algún modo. El 36% de los jóvenes adultos miran pornografía con regularidad con el fin de poder repetir lo que ven en sus propias relaciones. El 80% de los que usan pornografía no tienen ningún sentido de culpa o remordimiento por consumir porno. Con razón la escritura dice que los tiempos finales iban a ser parecidos a Sodoma.

Si hay algo que se ha hecho masivo a través de la Internet, es precisamente los placeres sensuales. ¿Y quién nos tienta con los placeres sensuales? Satanás. Satanás. Hemos analizado brevemente la parábola del sembrador y hemos visto que Satanás participa en tres de las cuatro semillas, directo e indirectamente. ¿Y qué pasa con la semilla que cae en la tierra fértil? ¿No recibe amenazas o influencias del tentador y enemigo número uno de la obra de Dios? ¿O sí? ¿Qué dice la escritura? Mateo 13.23.

Dice más el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra y da fruto y produce a 160 y a 30 por 1. ¿Termina ahí la historia? No se olviden que los capítulos y los versículos fueron agregados en el siglo XVIII para poder encontrar fácilmente las escrituras, pero en los textos originales no hay versículos ni capítulos. Los temas avanzan con relativos uno tras el otro. En consecuencia, el versículo 24 dice, le refirió otra palabra, la diciendo, el reino de los cielos es semejante un hombre que sembró buena sevilla en su campo, pero mientras dormían los hombres vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo y se fue.

Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron, señor, no sembraste buena semilla en tu campo, ¿de dónde pues tiene cizaña? Él les dijo, un enemigo ha hecho esto. ¿A qué enemigo se está refiriendo? A Satanás. Quieres pues que vayamos y la arranquemos, él les dijo no, no sea que al arrancar la cizaña arranquéis también con ella el trigo.

Dejar crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la ciega. Y al tiempo de la ciega yo diré a los cegadores, recoger primero la cizaña y atadla en más nojo para quemarla, pero recoged el trigo en milanero. El trigo y la cizaña estarán juntos hasta el final. Sin embargo, el que evaluará, ¿quién es quién? Es Dios. Dios es quien al final del tiempo sabrá reconocer el trigo y la cizaña. Dios es el que tiene ese poder. No los seres humanos, porque los seres humanos no se equivocamos, porque los seres humanos vemos siempre lo externo, nos vemos lo que hay en el corazón de las personas.

En las cuatro siembras, el enemigo está presente. Y las cuatro siembras es el todo de las siembras. A veces, menospreciamos el poder del tentador y el enemigo de la obra de Dios. Valoramos su fuerza. A veces pasamos por alto las advertencias que se nos dan a este respecto. A veces pensamos que no hay riesgo. Y como este fue otro de los tópicos que tratamos en misiones la semana pasada, el mayor riesgo es creer que no hay riesgo.

Cuando uno se siente seguro, seguro, seguro. Parece que nos están escuchando. Hay mismos que somos tentados. Ahora bien, ¿cómo podemos estar a buen recaudo de las artimañas de Satanás? ¿Podemos protegernos? En el mundo espiritual en el cual estamos inmersos, los problemas espirituales se solucionan con acciones espirituales. ¿Cuáles son esas acciones espirituales? En Efecio 6.10. Vayamos a la escritura con la cual iniciamos este mensaje. En Efecio 6.10. Dice, por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de Su fuerza, vestidos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. V. 13. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo, y, habiendo acabado todo, estar firmes. La armadura de Dios no es física. Evidentemente, Pablo aquí tomó, que es una analogía con un soldado romano, y de cómo ese soldado romano se vestía.

Pero en el mundo espiritual, las armaduras no son físicas, las armaduras son espirituales. V. 14 dice, en la versión Valera, estás firmes, señidos vuestros lomos, con la verdad y vestidos con la corona de justicia. Sin embargo, la Biblia de Lenguaje Simple dice, manténganse alerta. La primera clave para defenderse de los ataques del maligno es mantenerse alerta tanto a los externo, tanto a los interno.

La primera clave para protegerse de las acechanzas del diablo es estar alerta, es estar preparado. No es quedarme dormido. Primero que nada, estar vigilante. Vigilante esto de mantenerse despierto, de a dónde puede venir el ataque. Y por otro lado, tomando conciencia de mis puntos flacos.

Estamos antes de Pascua, y todos deberíamos hacer un análisis espiritual. Hacernos un foda, como dicen los educadores. Ver las fortalezas, ver nuestras debilidades, ver nuestras oportunidades. Todos tenemos puntos flacos. Y son los puntos flacos los que hay que proteger. Hace un tiempo atrás tuve ocasión de ver, por sexta vez, me gusta ver las películas y repetirlas, y repetirlas, y repetirlas. Vi la película que en español se llama Cruzada, pero que en inglés es la ver que se llama El Reino de los Cielos. Y es la toma de la ciudad de Jerusalén por parte de Saladino, en el año 1186.

Ah, no sé, pero 1100 en disfracción. Y me llamó la atención que la ciudad cayó porque una puerta se dio. Y tanto los hombres que estaban dentro de la ciudad como los hombres que estaban fuera de la ciudad se dieron cuenta que ese era el punto flaco. Y los de dentro de la ciudad, habiendo visto que la puerta se había movido, trataron de protegerla, pero de todas las maneras posibles.

Y los de afuera atacaron, pero con todo, a ese lugar flaco de la muralla de Jerusalén. Y la historia dice que ese punto flaco cayó. Bueno, así también eso pasa con nosotros. Son los puntos flacos los cuales tenemos que fortalecer, pues. Pero para saber los puntos flacos, tenemos que analizarnos. Porque esto nos surge así de, ah, hoy día descubrí cuál es mi punto flaco. No, no, todos tenemos puntos flacos y a veces uno, a veces uno no sabe los puntos flacos que uno tiene. ¿Van a creer eso? Tengo 50 años y me vengo a dar cuenta de los 50 años que tengo puntos flacos que no me había fijado.

Y todos los que estamos aquí vivimos circunstancias, experiencias similares. A veces uno se cree tan firme, tan firme. ¡Ay, sí, yo en este punto no! ¡No! ¡Jamás! Uno vive una circunstancia y ¡uah! Se viene abajo todos. Bueno, bueno. No nos pillen desprevenidos. Estamos cerca de Pascua. Ni la escritura dice que tenemos que analizarnos. Tenemos que buscar como es la analogía con la levadura. Por eso es tan importante que cada uno de nosotros limpie su casa. No que mande limpiar. No, es una tarea personal. Si la analogía está, a otro analiza su mente. A otro usted le manda analizar sus pensamientos más recónditos. No, pues uno, con la ayuda de Dios y el Espíritu Santo nos ayudan a ver dónde están nuestros puntos flacos. Y por eso el primer consejo que uno ve aquí en Efecio 6, 14 para resistir a este enemigo poderoso que está presente en todas las instancias de nuestra vida es precisamente mantenerse alerta. Ni como dice, siguiendo el versículo, que la verdad y la justicia de Dios los vistan y protegen como una armadura. La verdad y la justicia de Dios nos vistan o nos vistamos con la verdad y la justicia de Dios y nos protegen como una armadura. La palabra de Dios, que penetra los pensamientos y los corazones, debemos usarla pero con nosotros mismos.

Siguamos leyendo Efecio 6, verso 15.

Es más, Santiago 4-7 dice que si nos sometemos a Dios el diablo huirá de nosotros.

Pero para que el diablo huya de nosotros tenemos que someternos a Dios.

¿Cuántas personas hemos visto caer en este camino de Dios? ¿Por qué no han hecho esto? Santiago es un enemigo terrible, mordaz, implacable, sin misericordia. Uno no va a pensar que Satanás quiere irnos no más. Satanás quiere destruirnos. Y por eso es tan importante tener conciencia de esto. Porque mientras más conscientes somos, más resguardos podemos tomar. Eso no significa que uno no vaya a transgredir porque la naturaleza humana, pecabinosa y carnal que todos tenemos, a veces uno no cumple. Pero por lo menos estar a resguardo. Por lo menos pelearla, como decimos en las batallas. Uno va a una guerra y eventualmente si el enemigo es muy grande, eventualmente tú vas a morir. Pero por lo menos pelea. Por lo menos lucha. Y no te entregues así como un cordelo preparado para el matadero. Pero la Escritura dice que si uno se somete a Dios, el diablo va a huir. Y vamos a salir victorios. Verso 15, Fecios 6, Verso 15. Y calzado los pies con el apresto del Evangelio de la Paz. Por sobre todo, los cristianos somos hombres pacíficos. En paz se crece. Cuando no hay paz no se crece. Eso lo pueden buscar luego en Santiago, en el capítulo 3. Verso 16, sobre todo, Tomad el escudo de la fe con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Verso 17, Tomad el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Y en el verso 18, dice, orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. La acción espiritual más efectiva contra las acechanzas del diablo es la oración. No obstante, todos entendemos, o debemos entender que es la oración eficaz. No es esa oración que uno hace repitiendo o que la hace prácticamente pensando en cualquier cosa menos en comunicarse con Dios. La oración a la cual se hace hincapié es a la oración eficaz. Y todos entendemos que la oración para que sea eficaz debe ser sincera y debe ser persistente. Entender el todo. Entender el todo a través de la conexión de todo. Entender el todo a través de la conexión del todo nos dará las herramientas para entender el mundo en el cual estamos viviendo. Nuestro mundo, si bien es cierto, es físico. Todo hombre de Dios debe entender que su mundo es espiritual. Y en este mundo espiritual tenemos enemigos espirituales poderosos que se alzan contra la obra de Dios y de su camino. ¿Cómo salir airosos en esta batalla espiritual? Reconocer que es Dios es el que está a cargo de todo. Más también reconocer que somos débiles y que necesitamos ayuda para salir adelante. Y cuando hemos hecho nuestro análisis y hemos caído en cuenta que hemos transgredido los conscientes o inconscientes, debemos entonces entrar en ese proceso que mencionó Don Omar hace un momento atrás, en ese proceso que se llama arrepentimiento. Pero para arrepentirse genuinamente, uno tiene que saber de qué se está arrepentiendo, genuinamente. Entender el todo a través de la conexión del todo dará las herramientas para entender el mundo en el cual estamos viviendo. Más también nos dará las respuestas para poder sobreponernos a todo. Que era Dios darnos de su inspiración para poder sacar más y mejores lecciones a través de esta realidad que se llama la conexión de todo.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.