Cuarto mes: Segundo sueño y la locura del rey

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Cuarto mes

Segundo sueño y la locura del rey

Pero el glorioso reinado de Nabucodonosor fue interrumpido durante cierto tiempo a causa de una enfermedad sufrida por el monarca.

Según el capítulo 4 del libro de Daniel dicha enfermedad fue infringida al rey como un juicio divino a causa de su soberbia, porque sabemos que Dios humilla el orgullo y la vanidad de los poderes humanos. El rey dijo de Dios: “Cuán grandes son sus señales y cuán potentes sus maravillas. Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación (4:1-3). Parece que este escrito es posterior a su enfermedad, es decir cuando se recuperó de ella. De pronto el rey, estando tranquilo en su casa y floreciente en su palacio, tuvo un sueño que lo espantó y lo turbó, por lo cual demandó la presencia de los sabios de Babilonia para interpretar su segundo sueño. Y pese a que los sabios vinieron delante del rey, y que él les dijo el contenido de su sueño, ninguno de ellos fue capaz de interpretar su sueño (4:4-7).

En medio de la perplejidad del rey, frente a la renuencia de los sabios a interpretar su contenido, Daniel fue recordado por su habilidad y sabiduría para resolver situaciones como aquella. Entonces el rey contó su sueño a Daniel en quién moraba el Espíritu de Dios (4:8-9). En su extraño sueño, el rey contempló un árbol de majestuosa característica en medio de la tierra. Daba la impresión de alcanzar el cielo. También se enfatiza en el hecho de la hermosura de su follaje y la abundancia de su fruto. Debajo de él se cobijaban las bestias del campo y en sus ramas habitaban las aves del cielo. En el medio estaba un vigilante que proclamaba en voz alta que el árbol fuese derribado y luego destruido pero sin la cepa de sus raíces, con una atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo, y que con las bestias sería su parte en medio de la tierra y que su corazón de hombre sería cambiado y le sea dado un corazón de bestia, durante siete tiempos, es decir siete años.

Y habiendo concluido el relato de su sueño, el rey le pidió a Daniel que le diga su interpretación, reconociendo una vez más, que él podía hacerlo debido a la capacidad sobrenatural que había en él (4:18). Entones sus pensamientos turbaron a Daniel y luego Daniel le dijo: que el sueño sea para sus enemigos y su interpretación para los que no le querían (4:19). Luego Daniel le dice que aquel árbol representaba al rey que creció y se hizo fuerte y lo que le ocurriría sería por sentencia del Altísimo. El rey sería echado de los hombres y viviría como un animal hasta el día en que reconociese la soberanía de Dios, entonces sería restaurado hasta reconocer que el “cielo gobierna”. La palabra “cielo” es una metonimia que se usa en lugar de Dios, por única vez en todo el Antiguo Testamento.

Todas las promesas de Dios encuentran su cumplimiento seguro, tal como ocurrió con Nabucodonosor, doce meses después de su sueño, cuando el monarca tuvo tiempo de arrepentirse de sus pecados y refugiarse en la misericordia de Dios, aunque no lo hizo. De esa manera, el rey fue echado de los hombre y comía yerba como los bueyes y su cuerpo se mojaba con el roció del cielo hasta que su pelo creció como plumas de águila y sus uñas como la de las aves (4:31-33).

Trascurrido el tiempo, Nabucodonosor fue restaurado a su posición de dignidad, habiendo recuperado sus facultades y gobernando hasta el día de su muerte. Él alzó los ojos al cielo y entonces bendijo al Altísimo alabando y glorificando al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno y su reino por todas las edades (4:34), se arrepintió y se humilló delante de Dios. 

Ciclo hidrológico: Aumenta el calor del verano. La vegetación y manantiales se secan.


Cosecha de la temporada: Trigo en las montañas. Vendimia de las primeras uvas Números.13:20 e higos Lucas 21:29-30.

Nombre del mes: Tamuz (germinar, brotes de vida)

Cuarto mes, 2016IDUAI

 

9) Ayuno del cuarto mes Zacarías 8:19, conmemora la destrucción de las murallas de Jerusalén por el ejército de Babilonia Jer. 39:2; 52:4-11; II Reyes 25:3-4 Esto ocurrió el 9 de Tamuz de 586 AC. Se trata del primer ayuno nombrado por Zacarías 8:19 así como la destrucción del segundo templo por Tito.