La magnitud del problema que enfrenta toda la humanidad —y la necesidad de aceptar la ayuda de Dios para rescatarnos— se explica en nuestro artículo de portada, “Hundidos en el pecado — y el rescate que Dios ofrece”. En él damos un vistazo a la decadencia moral del mundo que nos rodea y cuán importante es no dejarse llevar por la corriente. Además, en nuestra sección de noticias mundiales vemos las terribles consecuencias de una historia de odio alimentada por la falsa religión, como es el caso de Irán, y la necesidad de que Dios finalmente enderece las cosas.
Una perspectiva vital sobre este tema se encuentra en el artículo sobre la fiesta bíblica de las Primicias o Pentecostés. Fue en este día cuando Dios dio su Espíritu Santo a sus seguidores en una manifestación milagrosa después de la muerte y resurrección de Cristo. A su regreso, los seguidores de Cristo que hayan sido investidos de poder en esta era le ayudarán a guiar al mundo entero para que se aferre al salvavidas de Dios.
Otros artículos en este número nos animan a desarrollar fe, fidelidad y esperanza por medio de la ayuda que Dios nos proporciona, junto con los pasos que podemos dar en el proceso de recuperarnos del pecado y seguir adelante.