Gracias al poder del Espiritu Santo que actua y obra en las primicias de Dios, estás son capaces de domar poco a poco su naturaleza que se opone al Eterno
El espíritu humano que nos separa de los animales, no es suficiente para comprender las cosas de Dios; para ello es necesario contar con el espíritu santo.
Desde que el don del Espíritu Santo fue entregado a la humanidad en la fiesta de Pentecostés, se ha malinterpretado el significado de hablar en lenguas. ¿Cuál fue la función real de este suceso?
A lo largo de la Biblia (y de nuestra vida cristiana), podemos constatar que Dios siempre cumple sus promesas. ¡Esa fidelidad nutre nuestra fe!
La ceremonia del bautismo y la imposición de manos, nos abre una vía de comunicación directa con Dios a través de su Espíritu. ¡Hagamos uso de él para crecer espiritualmente, para ser lo que Dios espera de nosotros!
Vivir en el mundo nos expone a peligros espirituales muy diversos. No obstante, la Palabra de Dios puede ayudarnos a protegernos de los ataques del maligno. ¡Blindemos nuestras mentes pensando y obrando conforme a los mandamientos de nuestro Padre!
El Nuevo Pacto se diferencia sustancialmente del Antiguo porque nos exige cambiar nuestras vidas en muchos niveles. Pero gracias al mismo, tenemos la herramienta del Espíritu Santo que nos facilita esa tarea.
Decirse a uno mismo cristiano, sugiere que nuestras vidas reflejan la forma de ser de Jesucristo.
Nuestro Padre nos guiará a nuestra tierra prometida, siempre que nos esforcemos por mostrarle nuestro deseo de pertenecer a su familia.¡Vivámos con ese empuje, con la esperanza de llegar al Reino de Dios!
Ser parte de la Iglesia de Dios nos exige una serie de cambios en nuestras vidas, y también de nuestras formas de pensar y de sentir. ¡Dejemos que Dios obre en nuestras vidas con su Espíritu!
Caleb, el personaje bíblico, es un gran ejemplo para nosotros: vivió en fe, con lealtad y obediencia a Dios, contagiando su entusiasmo y perseverancia a quienes le rodeaban. ¡Aprendamos a desarrollar su espíritu!
La desobediencia de Adán y Eva nos apartó de nuestro Padre Celestial y las consecuencias de ello, las seguimos enfrentando día con día. No obstante ¡El Eterno entregó a su Iglesia la promesa de una vida distinta!
El proceso por el cual los cristianos debemos experimentar para poder ser perfeccionados por Dios para su futuro reino explicado en una analogía simple y práctica para el alma, cuerpo, espíritu humano y Espíritu Santo de Dios.
Soportar las pruebas, superarlas, aprender de ellas, es solo una pequeña parte de nuestro papel como aprendices de Cristo. ¡Necesitamos una actitud diferente, una fe viva!.
Dios, nuestro Padre, nos consuela a través de su Espíritu Santo en esos momentos en que creemos que no podemos superar nuestras aflicciones.
Llamada también la fiesta de las semanas, el día de Pentecostés es una de las fiestas santas de Dios y asociada con la llegada del Espíritu Santo en Hechos 2. ¿Con qué actitud se debe guardar esta Fiesta Santa y cómo debemos disponernos a celebrarla hoy en día?
Al igual que los discípulos de Jesucristo, debemos seguir guardando la Fiesta de Pentecostés: un mandato que Dios estableció en el Antiguo Testamento
La era apostólica de la Iglesia de Dios tiene su comienzo en el día de Pentecostés. ¿Qué significado tiene este día? Y ¿por qué es importante para el cristiano hoy?