La figura profética de la abominación desoladora tiene mucho que ver con el papel del pecado en el templo de Dios actual: El creyente que ha aceptado a Jesucristo como su salvador.
La historia de Judas Iscariote puede ayudarnos a cuidar de nuestra salud espiritual, y ver cómo el amor y la misericordia de Dios operan en la humanidad.
La generosidad es parte importante de nuestro llamamiento; y lo contrario -retener- es abiertamente un pecado que contrista al Espíritu Santo. ¿Cómo es eso posible? Las escrituras nos lo revelan con claridad.
Jesucristo, quien fue el Verbo en el Antiguo Testamento, juega un papel fundamental día a día para el cristiano: la de interceder por el pecador ante Dios el Padre.
La fiesta de Panes sin Levadura nos muestra la necesidad de Dios y Cristo para vivir una vida nueva, libre de pecado, más plena, feliz y provechosa. Mensaje entregado el 22 de abril de 2022.
El plan de salvación de Dios nos enseña nuestro asombroso potencial. Pero también nos ilustra nuestra enorme responsabilidad respecto a nosotros mismos. ¿Somos realmente buenos pastores de nosotros mismos? Mensaje entregado el 2 de noviembre de 2021.
Para cambiar nuestro modo de pensar y de actuar, necesitamos del verdadero arrepentimiento. ¿Qué es el arrepentimiento? Un profundo reconocimiento y tristeza por el pecado cometido. Mensaje entregado el 26 de diciembre de 2020.
La única manera de vencer las tentaciones que surgen a lo largo de nuestra vida, es estando cerca de Dios y de Jesucristo. Pero ¿Cómo fortalecer esa relación íntima con ellos? Mensaje entregado el 9 de enero de 2021.
Las Fiestas Santas de Dios son oportunidades en las que Dios extiende sus bendiciones a su pueblo. Al mismo tiempo, Dios espera que seamos proactivos con esas bendiciones, obedeciéndole. Mensaje entregado el 20 de abril de 2019.
Jesucristo es la figura central de la primer temporada de Fiestas Santas, así como del Plan de Salvación de Dios. Esta fiesta de panes ácimos, nos recuerda que nuestro esfuerzo es primordial para el cumplimiento de ese mismo plan.
Dios el Padre es muy claro en cuanto a lo que requiere de nosotros para ser hijos suyos en su Reino. La desobediencia tiene un alto precio para el cristiano convertido. Mensaje entregado el 24 de octubre de 2020.
Conforme aprendemos más sobre Dios, sus leyes y su plan de salvación, comprendemos más nuestra responsabilidad y requerimos más de "alimento sólido". El mismo, nos da luz sobre las múltiples formas del pecado. Mensaje entregado el 17 de octubre de 2020.
Cuando el Eterno le hace un llamado, es a hacer un cambio de fondo en su vida. El pecado ya no puede formar parte de sus pensamientos, sentimientos ni acciones, y volver atrás es sumamente delicado.
Nos enfrentamos a un enemigo espiritual que usa estrategias astutas para conquistar y destruir a la Iglesia de Dios. Es importante descubrir y ver con claridad sus ingeniosas artimañas. Mensaje entregado el 16 de marzo de 2019.
Dios utiliza elementos físicos para darnos lecciones espirituales. La fiesta de Panes Ácimos, nos deja una lección espiritual muy profunda. Mensaje entregado el 6 de abril de 2018.
El perdón de todos y cada uno de nuestros pecados, tuvo un precio que habría de pagarse para que no sufriéramos la muerte eterna. Valoremos la preciosa sangre de Cristo, que murió para darnos vida. Mensaje entregado el 17 de marzo de 2018.
En vísperas de la Pascua, recordemos la importancia de esta Fiesta Santa en el Plan de Salvación que el Eterno tiene para toda la humanidad. Mensaje entregado el 17 de marzo de 2018.
La humanidad ha creado muros para protegerse de amenazas externas durante muchos años; bajo el riesgo de aislarse de sus aliados
Nuestra motivación principal como cristianos debe ser emular la vida ejemplar de Jesucristo para convertirnos en las primicias que le prosiguen.
Para acceder al gran tesoro que Dios guarda para nosotros al final de los tiempos, necesitamos fijar nuestra mira en los negocios de nuestro Padre, alejándonos del pecado.
Para que el sacrificio de Cristo tenga su efecto purificador en nuestras vidas, debemos cumplir nuestra parte de dar la espalda al pecado.
Dar gloria a imágenes o a fenómenos de la naturaleza ha sido parte importante de nuestra historia como humanidad. Sin embargo, nosotros alabamos a un Dios que conocemos por su carácter y por su relación con nosotros.
El rey Saúl hacía las cosas a su manera, desobedeciendo abiertamente las órdenes de Dios, y pese a las amonestaciones de Samuel, se justificaba continuamente. ¡Aprendamos a escuchar la reprensión del Eterno a tiempo!
Las acciones que los humanos realizamos al margen de la Ley de Dios, dibuja un muro que nos distancia de nuestro Padre Eterno.
Enfrentar problemas en nuestras vidas cristianas, nos permite mejorar continuamente para perfeccionar nuestro carácter.
Por nuestro propio bien debemos poner en práctica lo que estamos aprendiendo. Perdonar es un inicio primordial para vaciarnos de odio y malos sentimientos, y llenarnos poco a poco de la paz del Eterno
Debemos deshacernos de todo aquello que nos perjudica y que impide que nuestra relación con Dios sea limpia, directa y Santa; ¡necesitamos comprender la voluntad del Eterno!
La Fiesta de Panes sin Levadura es, al tiempo que un paso de convertirnos en mejores cristianos, un anuncio de aquello que en el Reino de Dios no sufriremos: la tentación del pecado.
El padre nos promete un inapreciable obsequio: Ser parte de su familia espiritual. ¡Sin embargo es necesario reconciliarnos con Él a través del sacrificio de su hijo!
Dios, en el inicio de la historia, nos obsequió su obra. No obstante, perdimos esa heredad por causa del pecado. ¡Podemos recuperarla!
La desobediencia de Adán y Eva nos apartó de nuestro Padre Celestial y las consecuencias de ello, las seguimos enfrentando día con día. No obstante ¡El Eterno entregó a su Iglesia la promesa de una vida distinta!
Pascua y Panes sin levadura son dos fiestas estrechamente relacionadas: En la primera aceptamos el sacrificio de Cristo que limpia nuestros pecados, mientras que en la segunda nos esforzamos por mostrar nuestra disposición a estar limpios de pecado.
La fiesta de Panes sin Levadura nos enseña sobre la constante y dificil lucha para alejarnos del pecado. Pero hay una enseñanza más en esta misma festividad: ¡debemos aferrarnos a la verdad y la justicia de Dios para facilitarnos nuestro andar!
La vida cristiana supone realizar cambios de fondo en nuestras vidas; necesitamos vencer el pecado ¡huir de él!. La Biblia nos presenta una fórmula práctica para iniciar nuestro crecimiento espiritual.
Limpiar nuestras mentes y corazones para presentarnos ante Dios es un paso fundamental para celebrar adecuadamente la Pascua. Preocupémonos de que la imagen que mostramos al mundo, sea sincera y verdadera.