Tener hijos es una enorme responsabilidad. ¿Cómo podemos brindarles las mejores herramientas para la vida? ¡La Biblia tiene la respuesta!
El matrimonio es una institución establecida por Dios con un propósito particular. Este propósito no es solamente terrenal, sino que trasciende a la felicidad que podemos alcanzar en nuestra vida física.
Dios nos ha llamado para tener una vida diferente ¡Valoremos esta oportunidad de cambiar, hagamos de nuestras vidas algo especial!
El mundo parece vuelto un caos sumido en la injusticia y la violencia. Pero aún en ese estado, Dios mantiene el control ¡todo forma parte de su perfecto plan para engendrar una gran familia!
¿Qué motivo tiene nuestra existencia? ¿Por qué es tan importante buscar a Dios y obrar conforme a sus deseos?
La Iglesia de Dios necesita tener un propósito central y particular que la cohesione y le de sentido. ¡Éste debe ser el mismo propósito que Dios tiene para la humanidad!
En el marco de la fiesta de Panes Ácimos, reflexionemos sobre el cambio que debemos hacer en nuestras vidas para estar en el Reino de Dios.