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Sala a los hermanos de América Latina. Saludos, hermanos, en América Latina. Es un gusto acercarme a ustedes a través de estos medios de comunicación. Espero que todos estén de lo más bien. Ya estamos en un nuevo año. Sabemos que el estado del mundo se está deteriorando rápidamente. Guerras, rumores de guerras por todas partes. También estamos viviendo como los tiempos de Sodomé y Gomorra. Vemos aquí más impiedad, perversiones y que los medios de comunicación lo promueven, igual que ahora más y más líderes mundiales.
Entonces, sabemos que Dios ha intervenido en el pasado y también lo hará en el futuro. En términos de la región América Latina, ya estamos preparándonos para los planes de las fiestas santas en las áreas. Por un tiempo pensábamos que no se iba a tener una fiesta de tabernáculos en Puerto Vallarta porque habían subido demasiado los precios. Y le dijimos que no íbamos a continuar para este año si no hacían algo al respecto y que íbamos a empezar las conversaciones después de esta fiesta para el siguiente año.
Y ahí, entonces, ellos cambiaron y bajaron los precios y ahora sí son más logrables y factibles, puesto que ahora sí podemos anunciar que va a haber una fiesta en Puerto Vallarta como en años pasados. Eso es una gran alegría para los que van y también para los canadienses que están pasando por tanto frío. Y este año la fiesta es en las postrimerías del mes de octubre, que es cuando hay más frío.
Por eso estamos felices de hacer posible que haya una fiesta allá. Y todos los demás lugares están ya también haciendo contratos, preparándose para estas fiestas de otoñales que tenemos. Ahora sí quisiera entrar en el tema principal de hoy día. Y yo les puedo entregar el título al principio. El título es La importancia de dar a su hijo o a sus hijos una perspectiva bíblica.
¿A qué me refiero con esto? Sabemos que está el mundo cambiante como nunca antes. Hace solamente unos 120 años atrás las personas viajaban todavía a caballo, usando distintos tipos de carretas u otros útiles, pero el automóvil prácticamente era desconocido. En ese entonces, la mayoría de las personas vivían una vida agrícola en el campo. Pero en estos 120 años, ¿cómo ha cambiado el mundo?
En los años 50, llegamos a la era de la televisión. Después, por ahí por 1990, empezamos la era de la computación personal. Eso cambió la vida de todas las personas. Y después, como unos 10 años más tarde, empezamos la era del Internet, donde todos están interconectados, los computadores y la información se ha multiplicado mucho más. Y ahora estamos llegando a una nueva etapa, lo que llaman los expertos, la era de la inteligencia artificial. Porque ahora, estos computadores se han vuelto tan poderosos que pueden simular la mente humana.
Y están creciendo a pasos agigantados, de tal punto que llegará un momento que un computador va a ser más inteligente que un ser humano. Y esto lo estamos viendo más y más. Ya están hablando de robots soldados, que no tienen que enviar soldados y tropas físicas, humanas, sino ahora con robots, con esta inteligencia artificial, que en vez de enviar mil soldados a la batalla, envían mil robots, que si mueren, si son destruidos, no importa porque es pura chatarra.
Ese es el mundo en que estamos entrando con los drones, que antes, hace 10 años atrás, todavía ni siquiera se conocía el término prácticamente. Y sabemos que nuestros hijos tienen acceso a todo esto. En cierto modo, es más fácil criarlos porque hay mucha más información, entretención, juegos y educación a la mano. No todo lo que ha surgido es malo. Y sabemos que la naturaleza humana es una mezcla del bien y del mal, y cada cubrimiento se usa para el bien, pero eventualmente también para el mal.
Pero en otro sentido, la crianza de los hijos se ha vuelto más difícil. Hay tanta información disponible que hay más confusión, desorientación y distracción. Hay una sobrecarga de información y hay muchos más medios en competencia por las mentes de nuestros jóvenes. Y sabemos que esto no solo afecta a los jóvenes, sino a los adultos. Por eso es un mensaje para todas las edades.
Y hay muchos jóvenes, adultos que están perdiendo interés en la religión, que provocan en cosas más materialistas, pero atractivas. Autos, riquezas, amistades, distracciones. La juventud tiene acceso ahora a través de ese teléfono inteligente a entretenerse uno mismo, encerrarse en su propio mundo de informática.
Y eso no desarrolla el carácter espiritual, no desarrolla la virtud de que Dios quiere de nosotros. Jesús sabía que todo esto iba a suceder antes que Él regresara. Por eso preguntó en Lucas 18.8. Lucas 18.8. Cuando venga el Hijo del Hombre, en verdad encontrará fe en la tierra? Se estaba haciendo la pregunta, porque la fe iba a estar en pleno declive. Es uno de los remedios que podemos aplicar, y de eso se trata este sermón. Es asegurarse de dar a sus hijos una perspectiva bíblica que supere todas las demás perspectivas que tienen en el mundo.
Una visión del futuro que tendrán dentro de ellos mismos, que llevarán consigo mismo a través de toda la vida. Esa perspectiva bíblica correcta. Ver las cosas como Dios las ve en forma correcta. Tal como en los días de Noé, así también vivimos en tiempos difíciles para criar los hijos.
Pero noten que los hijos de Noé siguieron a Noé. Era una familia bien constituida y fueron ocho. Toda la familia de Noé se salvó del diluvio. Es un buen ejemplo de cómo los padres pueden educar a los hijos con una perspectiva bíblica y ellos no se dejaron llevar por los falsos puntos y falsas vistas del mundo de esas perspectivas equivocadas. Entonces quisiera repasar en este mensaje tres maneras de desarrollar esa visión bíblica del mundo.
Que necesitamos todos tenerlo, evaluar las cosas a través de esas perspectivas bíblicas. La primera de estas maneras es que los hijos desarrollen esa visión de Dios. Que tengan un punto de vista claro de lo que es Dios, la relación personal que deben tener con Dios.
¿Cómo lo ven a Dios, sus hijos? Es un padre amoroso que se preocupa de uno que es perfecto. O ven a Dios como una figura paternal severa, siempre está en forma negativa, criticando. La perspectiva que los hijos tendrán tiene que ver mucho con la forma que los padres ven a Dios mismo.
Veamos en Primero 1 Juan 4. Empezando en el versículo 8. Aquí se define la esencia, el carácter principal de Dios. Primero de Juan 4, versículo 8, hasta el 11. El que no ama, no ha conocido a Dios porque Dios es amor. Esta es la expresión más exacta de lo que Dios es. Y el amor se define por esa preocupación desinteresada por los demás. Ese amor sacrifical que Dios tiene hacia los demás. Dice versículo 9. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su hijo unigenito al mundo para que vivamos por él. Y Dios nos ama tanto que estaba dispuesto a sacrificar a su propio hijo que pagara por nuestros pecados para que pudiéramos nosotros. Ser salvos, recibir la salvación, ser parte de la familia divina por toda la eternidad. Por eso, cuando alguien le puede preguntar a otra persona o un padre hacia un hijo, ¿cuál fue el propósito principal que Dios te creó a ti? ¿Por qué Dios te creó a ti? La respuesta es que, primero que nada, Dios te creó porque quiere amarte, quiere tener esa relación de padre e hijo, porque Él podía haber creado robots que siempre estuvieran obedeciéndoles, pero eso no es una relación de familia. Él no quiere que nosotros deseemos esa relación con Él, que recibamos Su amor y que después se la devolvamos a Él a través de nuestras palabras y acciones. Entonces, el propósito por el cual fuimos creados es para ser amados por Dios. Dios es completo. Él no necesita nuestro amor, pero nosotros sí necesitamos Su amor. Esto es lo que Juan está diciendo, dice versículo 10. En esto consiste el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Bien particular, eso está hablando de hermanos en la iglesia, expresando esa preocupación por el otro, poniendo el otro por encima de uno mismo, atendiéndolos con amor, la ciencia y misericordia. ¿Noten lo que sigue en versículo 19?
Versículo 19 dice, nosotros le amamos a Él porque Él nos amó primero. Dios es el que inicia ese amor. Y nosotros después podemos reciprocar, podemos devolverlo. Y la persona que no conoce esa relación con Dios y no acepta el amor de Dios ha fracasado en su mayor propósito de haber sido creado. Y no es sólo para recibir ese amor y ser parte de su familia eterna y el futuro, sino también para aprender a amarlo a Él y a aquellos que son de Él y a llegar a ser más como Él. Esto todos encierran el concepto del amor que Dios quiere.
Notemos en 1 Pedro, aquí unas páginas hacia atrás. 1 Pedro 4, perdón, capítulo 5, versículo 7. Dice, hablando de cómo debemos... versículo 6, vamos a ir ahí que empieza la sentencia. Dice, humillados bajo la poderosa mano de Dios para que Él os exalte cuando fuera tiempo echando toda vuestra ansiedad sobre Él porque Él tiene cuidado de nosotros. Él sí se preocupa genuinamente y quiere escuchar nuestras angustias y necesidades y dificultades. Porque Él dice aquí, tiene cuidado de nosotros, se preocupa por nosotros como un padre.
Por eso el punto de vista de los niños sobre Dios será formado por la forma en que los padres los educan y por lo que vean en su propio hogar. Noten en el autonomio capítulo 6, versículo 6. El autonomio capítulo 6, versículo 6. Dice, y estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón y las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino y al acostarte y cuando te despliegas. Te levantes y las atarás como una señal en tu mano y estarán como frontales entre tus ojos y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas. Espero que eso lo hagamos. Yo sé que aquí en mi casa tenemos todo tipo de cuadros que hablan diferentes versículos para tomar en cuenta para que los hijos siempre estén rodeados por la palabra de Dios. Y debemos preguntar sobre la educación de los padres, de los hijos hacia los padres. Son los padres más proactivos o reactivos. Los padres proactivos, cuando hay un problema, usan ese problema como una lección, una forma de educar a los hijos en los principios detrás de esta situación. Están buscando soluciones que los hijos aprendan no solo lo que pasó, sino también por qué pasó y cómo remediarlos. Ser proactivo es solucionar el problema. Ser reactivo es solamente reaccionar a la situación. Y no hay ninguna lección salvo algo negativo como que los padres siempre me están ladrando y gritándole a los hijos cuando hay problemas.
Es importante que los padres no se conviertan solo en policías de tráfico y pacificadores. Entran y son lo que separan y después vuelven la situación a repetirse porque los hijos no han aprendido ninguna lección, especialmente con una perspectiva bíblica. Tengo aquí un libro de un escritor judío, Muli Bottic, y él habla de 10 conversaciones que tener con los hijos. Tiene aquí algunos puntos que también están basados en principios bíblicos. La página 22 nos habla la diferencia entre un padre reactivo y un padre proactivo. Por ejemplo, si su hijo va a un restaurante y empieza a aportarse mal y a jugar con su comida y empezar a tomar sopa y empezar a escuchar y a tirarla encima de él, la persona que está ahí lo mira y uno está avergonzado por lo que tipo de niño alocado que hay uno criado. Y por eso uno le grita para con eso ahora mismo. El niño se detiene, pero la única razón es porque lo has asustado a tener que parar. Lo has amenazado.
Ha aprendido nada en su interior de cómo comportarse. Solamente reaccionar.
Solamente se detuvo porque el policía estaba ahí en la mesa y cuando uno deja la mesa va a probablemente hacer lo mismo. No ha aprendido nada de buenos modales. Solamente ha aprendido a responder a la ira de sus padres. Eso es ser reactivo. Y eso no le va a enseñar nada duradero. Pero en forma proactiva es cuando el padre empieza con más que puras reglas. Haz esto. No hagas esto. Que no se dirigen al carácter interior del hijo. Y que no va a solucionar las cosas a largo plazo. El padre que quiere ser proactivo va a pensar en esa voluntad que el hijo tiene adentro.
No está tratando de arreglar la cosa inmediatamente, sino a largo plazo. En vez de tener al niño cuando se comporta mal, va a comunicarle y decir ¡Hijo mío, yo soy tu padre y te amo! Por eso déjame preguntarte una pregunta. Hacerte una pregunta. En la vida, ¿cuál crees que es la característica principal que distingue a los seres humanos de los animales? El niño puede decir, es la inteligencia y uno contesta no. Los animales piensan, quizás no de la misma forma que nosotros, pero hay un tipo de inteligencia que se ha demostrado con muchos experimentos. Lo que distingue al ser humano del animal es que nosotros tenemos dignidad. Nosotros nos ponemos ropa porque queremos proteger esa dignidad humana. Los animales no les importan. Ninguno de ellos se viste, todos andan en ese sentido desnudos y eso no les importa.
Copeamos con un tenedor y cuchillo. Animales solamente comen directamente. Los seres humanos se comportan en una forma dignificada que es lo que nos separa de los animales. Si no puedes ir al hijo, quiero que te respetes a ti mismo. Un caballero come con un tenedor y cuchillo y tiene cuidado. Y si él derrama comida, la limpia. Y no erupte o erupta en la mesa. Siempre come en una forma apropiada. Esta es la forma a largo plazo de enseñarle al niño la importancia de la dignidad, de lo que él está proyectando como persona. Él quiere ser respetada o respetado. Eso significa que nosotros lo que hacemos nos va a afectar nuestra perspectiva, nuestra credibilidad. Y si no queremos a nosotros mismos y tenemos esa dignidad que respetamos, que Dios nos dio, vamos a comportarlos en una forma respetuosa. Esa es la forma de ser proactivo y no reactivo. Por eso es tan importante que los hijos aprendan esa perspectiva primero de Dios, que Dios nos quiere, nos ama y que debemos tener esa dignidad ante Él, a respetarlo a Él. Y como Él es, debemos nosotros procurar imitar el ejemplo de Jesucristo. Como Pablo dijo, en 1 Corintios 11, versículo 1, dice, sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. Pablo dijo, sed imitadores de mí, y punto. Según yo sigo a Cristo, el modelo ideal es Jesucristo, que fue atento, que fue respetuoso, amoroso, se sacrificó por todos nosotros. Qué gran manifestación de amor. Entonces, desarrolle esa visión de Dios a su hijo, para que lo tenga él. Ese hijo nunca va a estar solo, si tiene esa relación personal con Dios, que es su padre, su papá, que se preocupa de él, que quiere lo mejor para él. Y hay que acercarnos a él diariamente, como un hijo lo hace con su padre y su madre. La segunda manera que el hijo tenga una perspectiva bíblica, es que ayude a desarrollar esa visión o perspectiva de la Biblia, que lleguen a amar la Biblia. Es como tener el mejor amigo con uno, cuando uno lleva a su Biblia, la estudia. Cuando uno lee la Biblia, está leyendo los pensamientos de Dios. Cuando uno ora, uno está hablándole a Dios. Y cuando lee la Biblia, Dios le está hablando a uno. Es tan importante que vean los hijos, que aquí está la solución a los problemas, que aquí está la fuente de todas las verdades, a base que podemos edificar nuestras vidas, su manual de instrucciones.
Y ningún otro libro se compara a ello. Uno nunca se cansa, si está cerca de Dios, de aprender de Dios a través de su palabra. La Biblia es su mejor amigo, aparte de los amigos que uno tiene en la iglesia, en otras partes, y obviamente de familia y todo, pero este es el amigo que uno puede llevar como uno mismo. Noten lo que nos dicen de Autonomio, capítulo 17. De Autonomio, capítulo 17.
Pesando en el siglo XVIII. Aquí habla de cuando el rey asume su cargo, y si cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, hablando de los primeros cinco libros de la Biblia, el Torah, y se para que aprenda a temer al eterno su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra.
Entonces no hay nada mejor que estar leyendo, estudiando. ¿Cuántas maravillosas herramientas tenemos hoy día? A través del Internet, tenemos acceso a comentarios bíblicos, a biblias mismas que uno puede estar leyendo, pero uno debe empaparse con la palabra de Dios, que sea su meditación.
Y aquí dice que un rey justo ante Dios va a tener la Biblia muy cerca de él mismo, para no desviarse, como dice aquí versículo 20, para que no se leve su corazón sobre sus hermanos, por el poder que va a adquirir.
Ni se aparte del mandamiento a diestra ni a la siniestra, que siga cumpliendo con los mandamientos de Dios, y la ley de Dios está por encima de un rey. Y si el rey no reconoce eso, no le va a ir bien a los ojos de Dios.
Afín de que prolongue sus días en su reino, que Dios lo bendiga, él y sus hijos en medio de Israel. Por eso, como nuestros hijos son esos futuros príncipes y princesas en el reino de Dios, ellos tienen que estar preparándose, estudiando la palabra de Dios, mucho más que los amigos que tienen afuera. Ellos nos están preparando para estar bajo Jesucristo, cuando él venga a reinar sobre esta tierra. Estos hijos e hijas están siendo preparados para este reino que viene. Déjame contarles una anécdota prácticamente el primer año que yo entré en la iglesia.
Tenía 17 años. Y me acuerdo que había un joven estudiante de la institución ambasador que lo había enviado por un verano para estar ahí con el pastor, ayudándolo, un asistente ministerial. Y me acuerdo un sermóncillo que dio, que nunca me olvidé. Porque él, cuando estaba en la institución ambasador en Pasadena, California, de repente el señor Armstrong, que fue el fundador ahí de la institución ambasador, tenía contactos con diferentes reyes en el mundo. Y en particular el rey de Tailandia y su esposa respetaban mucho a señor Armstrong y una vez se enviaron a su hija mayor, la princesa, para visitar a la institución ambasador, quedarse ahí por unos días.
Entonces este joven estudiante trabajaba en el departamento de transporte de la institución. Y un día le dijeron, mañana queremos que tú lleves a la princesa de Tailandia a Disneylandia. Tailandia está de Pasadena, un poquito más de una hora por auto. Para llegar allá, nosotros vivimos a 10 minutos de Disneylandia, donde estamos aquí en Anaheim.
Y esa mañana vino esta joven princesa, debe haber tenido unos 13, 14 años, pero para la sorpresa de mi amigo, no estaba sola. Tenía un guarda espaldas con ella, porque donde quiera que esa princesa viajaba, había un guarda espaldas y tenía una tremenda espada en el costado, este hombre fuerte, fornido, tailandés, grande. Entonces los tres fueron a Disneylandia y cada actividad que hicieron allá, si fueron en la montaña rusa, ahí estaba el guarda en medio de él y la princesa.
Y él vio que durante todo ese guarda espaldas estaba cerca de ella y no la dejaba hacer nada sin que él estuviera presente. Y bueno, al final, ya cuando estaban regresando, él estaba en un momento ahí, estaban entrando en el auto y le dijo, no es difícil para ti tener un guarda espaldas todo el día y que protege tu cuarto en la noche y que siempre está pendiente, que nadie te haga daño y que tú tienes que comportarse, comportarte en forma correcta.
Y la respuesta que ella le dio lo sorprendió porque ella dijo, yo sé que no es fácil, pero las demás personas no se están preparando para hacer una reina y yo me estoy preparando para hacer una reina de mi país y por eso estos sacrificios que se hacen es para mi país. Y obviamente él relacionó eso con los jóvenes de la iglesia, que son príncipes y princesas, Dios tiene un llamamiento muy superior para ellos que cualquier otro ser humano sobre la tierra.
Entonces sí, hay un camino de vida que se basa en obediencia, en disciplina, en prepararse para hacer uno de esos líderes bajo Cristo cuando él regresa. Por eso es la visión de esta Biblia que debe ser atesorada por todos y en particular por la juventud. Noten lo que nos dice en II de Timoteo 2, versículo 15.
Dice, procura con diligencia presentarte a Dios aprobado como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad, que lo ha estudiado tan profundamente que ya sabe cómo se aplica la Biblia en diferentes circunstancias, que usa bien la palabra de verdad. Eso debe ser una meta de cada joven. Van a ver cuántas bendiciones van a venir si lo llevan a cabo. Noten otra escritura al respecto en Hebreos 4, versículo 12. ¿A qué está comparada la Biblia? Hebreos 4, versículo 12. Dice porque la palabra de Dios es viva y eficaz y más concordante que toda espada de dos filos y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos y hicieron los pensamientos y las intenciones del corazón.
Otras traducciones dicen que pone al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos. La palabra de Dios es como un espejo que nos muestra lo que estamos haciendo bien y es lo que estamos haciendo mal, hasta lo más profundo de nosotros. No podemos escaparnos de ese juicio que está en la Biblia. ¿Se hacemos bien o no las cosas?
La tercera manera de que nuestros hijos tengan una perspectiva bíblica del mundo que lleven dentro de ellos mismos, que no sea una religión de sus padres, nada más, sino que sea de ellos mismos, que ellos han asimilado estas enseñanzas, que las llevan con ellos mismos donde quiera que vayan.
Eso es lo que queremos para nuestros hijos. Entonces, la tercera manera es desarrollar esa visión de su hijo, de su propósito en la vida, que los hijos sepan cuáles son los propósitos más importantes en sus vidas, cuáles son las metas principales. Y aquí en Mateo 6, versículo 33, Cristo nos entrega la meta principal de nuestras vidas. Mateo 6, versículo 33, dice, más buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas, las cosas físicas, materiales, o serán añadidas, porque Dios va a estar con uno, lo va a apoyar, lo va a bendecir, pero hay que poner a Dios primero, y su reino, no podemos tener a Dios Padre en el asiento trasero de nuestra vida, y no dejarlo a Él conducir, y guiarnos. Esa es el problema que hacen muchos. Ponen en segunda categoría. Entonces, cuando están en apuros, ahí, por favor, toma el asiento delantero, sájanos de este problema, y cuando Él lo hace, después lo vuelve a poner en el asiento trasero. Así no es como agradar a Dios. Por eso nuestra primera meta es ser parte de esa primera resurrección cuando Cristo vuelva a la Tierra. Esa es la mejor resurrección, es la grandiosa recompensa que podemos recibir. Y para eso debemos esforzarnos con todo nuestro ser. Y obviamente, también no sólo es entrar en ese reino de Dios de esa manera, sino el buscar la justicia de Dios, a desarrollarla, interiorizarla en nosotros mismos. Tener ese camino de justicia y vivirlo, así desarrollando el carácter espiritual que Dios desea. Y en segunda instancia, una vez que ya hemos puesto el reino de Dios y la justicia de Dios, como nuestras metas principales, tenemos metas físicas que también debemos enfocar.
En tanto depende de uno y las oportunidades, uno debe esforzarse para tener la mejor carrera posible, la mejor educación que le llegue a la mano. Educación sea en cosas más manuales, otras intelectuales, pero que busque tener una carrera para ganarse la vida con dignidad y que desarrolle su mente lo más posible. Porque eso va a proveer la base económica de su hogar. Un pájaro no pone huevos en un árbol primero. Primero hace un nido. Se prepara todo para que después esos huevitos queden protegidos dentro de ese nido. Y así también hay que prepararse. Un sabio una vez dijo que nuestra vida debe dividirse en tres partes. La primera es educarse. La primera, tercera parte de la vida, educarse. Después ganarse la vida. Lo que uno produce. Y al final es servir a los demás en esa tercera etapa. Desde luego que debemos anhelar, poder casarnos con alguien dentro de la iglesia, si es posible, hacer mucho más fácil para uno. Si los dos comparten las mismas metas y educan a sus hijos con los mismos principios. Y desde luego tener una familia con hijos, si es posible, que enriquecen la vida de uno. Después vendrán nietos que uno disfruta tanto como los hijos también, sino más. En primer etimoteo, capítulo 5.
En el versículo 8, tenemos este principio del cuidado de la familia de uno. El cuidado de la familia de uno. La importancia de lograr algún tipo de profesión, de alguna forma de sostener económicamente el hogar, nos dice versículo 8. Porque si alguno no provee para los suyos y mayormente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un credo. Dios espera que trabajemos duro, que proveamos para nuestros hijos lo que ellos necesitan y no es sólo proveer físicamente cosas, sino emocional y espiritualmente proveer para ellos. Es tan importante, yo siempre hablo de las cuatro patas de la mesa, que se necesita para un buen matrimonio. La primera es la pata espiritual, que haya esa espíritu de conversión para que tengan a Dios primero en la vida la meta de entrar los dos en el reino, de buscar la justicia de Dios, es la primera pata, la parte espiritual, la conversión. La segunda pata tiene que ver con los temperamentos que se conlleven, lo que se llama la compatibilidad, emocional, anímica. En otras palabras, hay personas que cuajan bien, que se complementan bien, y hay otras que chocan y que uno no debe decidir casarse con una persona donde hay puras peleas y los temperamentos no se aúnan y se compatibilizan. Por eso es importante la segunda pata, la parte emocional, la compatibilidad emocional que se necesita. La tercera tiene que ver con la atracción física, tiene que haber ahí algo de la parte atracción, una chispa, que no es solamente un amigo, sino que hay esa especial tenura y afecto y esa atracción física. Eso puede crecer en el tiempo, no tiene que ser de inmediato, pero sí se incita esa atracción física. Y en cuarto lugar, la cuarta pata es la base financiera, la base económica, el cual he hablado de hacer el nido. Esos son las cuatro áreas que debemos enfocar.
Cuando salimos con una persona, lo que buscamos en otra persona y en nuestra familia.
En segundo decorintios 12 de 2014, vemos aquí otra escritura que apoya esto de proveer primero para los hijos, según decorintios 12, versicula 14, 14, dice y aquí por tercer a vez estoy preparado para ir a vosotros y no os seré graboso porque no busco lo vuestro, sino a vosotros pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos deben ir atesorando las finanzas para tener un hogar bien estable. Y por eso tenemos estos ejemplos de la perspectiva bíblica tan importante en Salmo 128, no voy a ir ahí, pero lo pueden anotar, se habla de esa familia bien constituida con el padre, la esposa y los hijos todos en armonía siguiendo la misma meta es entrada en el reino de Dios. Se habla de la meta de las mujeres, Proverbios 31. Esta mujer era muy activa en todo, se había desarrollado en su hogar de una forma increíble, hasta compraba terrenos, sabía la parte de administración de finanzas, de manejo en el comunitario, cuidado de los hijos. La mujer tiene una vida muy rica si la desarrolla bien. Por eso es que una cosa es ser reactivo como un padre, pero otra cosa es ser proactivo. Enfoquen en inculcar a su hijo principios que ellos tengan adentro, que lo internalicen, que se lo lleven una vez que salen del hogar, porque ahí se va a determinar qué tan duradero fue la influencia de los padres.
Para finalizar, pasemos a Segunda de Pedro, capítulo 1. Segunda de Pedro, capítulo 1. En el versículo 3, dice Pedro. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas de entrar en su reino, de amarnos para siempre, de ser seres eternos y que tengamos el carácter perfecto como Dios lo tiene. Dice para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, ser más como Dios es, tener esa naturaleza divina que Dios tiene. Habiendo oído de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia, la codicia es una de las cosas más corrosivas y dañinas. Si una permite pensamientos, los curiosos y codiciosos, todo lo que daña a la persona, eso es lo peor que puede pasarle a uno. Por eso hay que huir, hay que rechazar esos pensamientos y comportamientos equivocados, que no haya lugar para ellos. Cuando dice ahí en 6 días 25, 6 y 7, donde dice, ablando en su reino, y se va a educar a la gente y la gente va a decir, sal de ahí todo lo que es basura, todo lo que es dañino, no van a tolerarlo ni por un instante. Y vosotros también poniendo toda diligencia por esto mismo, añadir a vuestra virtud, a vuestra fe, que es la base de nuestros conocimientos bíblicos, añadir virtud, que es la aplicación de esos principios, y la virtud, conocimiento, seguir aumentando, creciendo en la gracia y el conocimiento del Señor. Dice, y el conocimiento dominio propio, esa autodisciplina que necesitamos. Al dominio propio, paciencia, aquí la palabra más es perseverancia, no darse por vencido. A la paciencia piedad, que tiene que ver otra vez con ese camino sobrio y dedicado a Dios, y a la piedad, afecto fraternal, ese amor fraternal que citamos, y al afecto fraternal, el amor, el amor completo. Dice, ¿por qué? Si estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento en nuestros Señor Jesucristo. Se van a haber resultados concretos. Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta, está viendo solo a corto plazo. Es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. Ha perdido ese impulso para seguir adelante y superar las cosas y vencer. Dice, por lo cual, hermanos, tanto más procurar hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas no caeréis a más. Sí, podemos evitar tantas caídas. Si ponemos en práctica esto, dice, porque de esta manera, ¿o será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo? Eso es lo que debemos inculcar en nuestros hijos. En nosotros mismos también, tener una perspectiva bíblica de las cosas. No dejar que la perspectiva del mundo nos empañe y corrompa esa vista que Dios nos ha dado para todos nosotros. Termino enviando mucho cariño a todos ustedes.
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Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.
Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.