La vida familiar hoy y en el Milenio

Dios tiene un poderoso propósito para la familia en este mundo. A final de cuentas, desea hacer de nosotros una gran familia espiritual.

Transcripción

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Sala a Mateo 16. ¡Saludos, hermanos! Y feliz fiesta de tabernáculos, donde quiera que estén. Sabemos que todavía estamos en un período de transición. No todos han podido ir físicamente a la fiesta, pero están guardándola en sus hogares o en otras partes. Y es una gran alegría durante esta fiesta de tabernáculos dirigirme a ustedes. Espero que estén disfrutando mucho, como Dios desea que te alegraras tú y tu familia durante la fiesta de tabernáculos, que vislumbra ese maravilloso reino de Dios que él va a establecer sobre la tierra. El mensaje de hoy tiene que ver con la vida familiar en el milenio. Y ahora pueden ver esa primera lámina que es una hermosa panorámica de alguien pacíficamente pescando, donde está todo muy bello. Y nos recuerda las palabras de Isaías, capítulo 32, versículo 17 y 18, que dice, y el efecto de la justicia será paz. Cuando Cristo reine con justicia sobre la tierra, el efecto o el resultado será paz. Y cuánto necesitamos esa paz en este mundo que sabemos está amenazado con tantas terribles guerras que también en Ucrania se está liberando, pero que Rusia está amenazando con usar hasta armas nucleares. Pero cuando Cristo vuelva, el efecto será paz. Y la labor de la justicia, el producto de la justicia, será reposo y seguridad, para siempre, no para un poco de tiempo. Y mi pueblo habitará en moradas de paz, en habitaciones seguras y en recreos de reposo. Si en un mundo pacífico ni siquiera vamos a necesitar pestillos en las puertas, no vamos a necesitar policías, no vamos a necesitar cámaras de vigilancia porque nadie va a querer robar ni hacer ninguna violencia sobre la tierra. Otra escritura más que quiero mencionar al respecto, Isaías capítulo 11, que también describe este maravilloso mundo venidero, Isaías 11, empezando en el versículo 8, dice, el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid y el recién destetado extenderá a su mano sobre la caverna de la víbora porque todos los animales serán pacíficos, dicen no harán mal ni dañarán en todo mi santo monte porque la tierra será llena del conocimiento del eterno como las aguas cubren el mar. Sí, en ese entonces las personas conocerán las leyes de Dios y aprenderán a aplicarlas en la letra y en el espíritu y ya no van a haber pensamientos de robo ni de maldad y por eso el mundo podrá vivir en esa maravillosa paz. La siguiente lámina nos habla de esa gloriosa venida de Jesucristo sobre un mundo moderno pero que igual se ha deteriorado tanto y degenerado. Como nos dice aquí en Mateo 24, versículo 30 y 31, dice entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo que será ese gran resplandor que será como el Sol en su brillantes y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra. Sí está projetizado que el mundo rechazará esa venida de Cristo salvo por ese pueblo selecto y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, es decir, de las cuatro direcciones norte, sur, este o este.

Desde un extremo del cielo hasta el otro se juntarán todos para reunirse con Jesucristo. Qué maravillosa esperanza tenemos todos. Sea que estemos vivos o esos hermanos que están durmiendo en el Señor, ellos despertarán, serán resucitados y serán parte de ese inmenso grupo. Desde los tiempos de Abel el Justo, tenemos a Noé, a Abrama, a Moisés, a David, a los profetas, toda la Iglesia del Nuevo Testamento, hasta la Avenida de Cristo, de los fieles.

Todo esto va a suceder y esta Fiesta de Tabernáculos simboliza todo este reino y esta primera resurrección que va a venir sobre la tierra, del cual Dios nos ha llamado a ser parte. Qué gran privilegio. Todos los males y sufrimientos, como dijo Pablo en Romanos 8, 18, que esos sufrimientos el estima que no son dignos de compararse con la gloria venidera. Esas son cosas que van a quedar en el pasado, que no vamos a recordarlos, por la gloria tan grande que habrá en ese entonces.

Y con la siguiente lámina que vemos, antes de esa venida, está profetizado que el mundo estará en una condición absolutamente degenerada. Como nos dicen, segunda de Timoteo, capítulo 3, segundo de Timoteo, capítulo 3, uno al tres. Y se también deben saber esto, que en los posteros días, es decir, no en los tiempos de Pablo, sino en los tiempos del fin, vendrán tiempos peligrosos. Bueno, siempre ha habido peligros, pero hoy día tenemos más peligros por estas armas nucleares, por la contaminación ambiental, por las guerras, por el crimen y violencia que hay alrededor del mundo.

Y dice de la condición del ser humano en ese entonces, versículo 2, porque habrá hombres amadores de sí mismos. Esa va a ser la característica principal. Las personas egoístas están pensando sólo en ellos y no en los demás. Havaros, que significan codiciosos de dinero, van a gloriosos, actanciosos, orgullosos, soberbios, blasfemos, que son las palabras que se ocupan hoy día, tantas palabras profanas que hay. Desobedientes a los padres. Eso es una de las características de este mundo actual y por eso tenemos tanta delincuencia de adolescentes. Ingrados, no agradecidos, dan sus bendiciones por sentado. Impíos, sí, siguiendo el camino del pecado sin afecto natural, no tener ese cariño y respeto hacia el otro.

Implacables, que nada los satisface, caluniadores, mentirosos, falsos testigos, intemperantes, cuánto hay de alcoholismo y adicción actualmente. Crueles, que vemos, cuántas maldades se cometen todos los días, aborrecedores de lo bueno. Sigue traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios. Y eso es parte de la característica de buscar deleites más que el camino de Dios. Y eso está profetizado y está ocurriendo. De hecho, en la generación mía de los años 50, cuando nací hasta actualidad, esta ha sido una generación que sí tiene ese amor hacia los deleites más que de Dios.

Es una característica principal de nuestros días. En Lucas 17, 26, en Lucas 17, 26, Cristo profetizó de que cuando él volvería la sociedad que se encuentra en ese entonces, también tendría estas características. Lucas 17, 26, al 32 dice cómo fue en los días de Noé. Así también será en los días del hijo del hombre. Esos son uno de los peores días o tiempos que existió en la humanidad, porque Dios tuvo que destruir e intervenir directamente con un diluvio porque se había corrompido tanto la humanidad y se está corrompiendo de la misma manera que los tiempos de Noé, en que la gente ya se ha olvidado de Dios, de su camino más que nunca.

Se han vuelto a Teos y desobedientes y rebeldes contra las leyes de Dios. Si se comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento hasta el día en que entró Noé en el arca y vino el diluvio y los destruyó a todos. Sí, no se dieron cuenta de que había un juicio pendiente que Dios, con su longa nimidad, estaba sufriendo todo eso hasta que llegó el momento de culminar y Dios actuó. También en el versículo 28 habla de una segunda sociedad que sería parecida al tiempo cuando Cristo regrese y es así mismo como sucedió en los días de Lot, que vivía en Sodoma en ese entonces, en esas condiciones.

Yo he hablado recientemente sobre las condiciones de ese lugar de Sodoma y se comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban, se ocupaban de las cosas corrientes de la vida, más el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y a sufre y los destruyó a todos. Algo parecido a lo que sucedió anteriormente en el diluvio. También así sucedió en esa planicie del fordán. Así será el día en que el hijo del hombre se manifieste. Es decir, Dios va a permitir que la moralidad del hombre se deteriore y de genere a ese punto antes de actuar. Va a ser provocado actuar por la maldad que vio sobre la tierra.

Dice en aquel día el que esté en la sotea y sus bienes en casa no descienda a tomarlos y el que en el campo esté. Asimismo, no vuelva atrás acordados de la mujer de Lot. Acuérdense lo que pasó, que fue un momento que Dios tuvo que intervenir y va a dejar que su pueblo sea protegido. Pero cuando eso suceda, no es tiempo para tratar de juntar los muebles, juntar todo en la casa, para huir. Es uno y los seres queridos que están dispuestos a ir, pero va a ser algo rápido. Y así es como Cristo describió ese mundo lleno de maldad. Aquí vemos algunas de las fotos. El primero aquí, la destrucción de las dos torres gemelas en Nueva York, significando la era de terrorismo en que vivimos actualmente. La segunda lámina, el amor al dinero. ¿Cuántas personas se venden sus almas al diablo por el dinero? Y este hongo nuclear amenazando a la tierra actualmente también el oso símbolo de Rusia. Y ya ha invadido un país hace siete meses atrás y está amenazando con soltar hasta armas nucleares para ganar. Hoy día vimos las noticias en las Naciones Unidas que presidente Biden tuvo que advertirle a Rusia y advertirle al mundo del peligro en que estamos.

También aquí la supuesta revolución sexual de los géneros de casarse entre hombre y hombre, mujer y mujer, que es algo en contra de las leyes de Dios y del terrorismo y violencia urbana que vemos actualmente.

La siguiente lámina nos muestra que sí Dios va a proteger a los suyos. Y como nos dice en Apocalipsis 12-14 hablando de la Iglesia en los tiempos del fin, dice y se le dio a la mujer hablando de la Iglesia dos alas del gran águila para que volase a su lugar. Es interesante que esto no va a ser por viaje terrestre, va a ser aéreo. Dios va a proveer los medios para llevar a su iglesia a un lugar, como dice, a su lugar en el desierto, en un lugar donde nadie más habita por tres años y medio.

Entonces el mundo va a entrar en ese túnel de tiempo por tres años y medio. Y va a ser muy oscuro, dice que no han habido tiempos antes ni después, que serán tan brutales.

Vemos como la Iglesia, simbolizada por la mujer, que irá a ese lugar de protección. Y entonces la última foto abajo de un lugar de protección. Y la fiesta de Tarnáculos es un tipo de también símbolo de esa protección que Dios da. Estamos bajo una cúpula espiritual durante la fiesta, donde Dios tiene su nombre, donde Él cuida de los suyos. Y por eso tenemos que sacar mucho provecho de lo que aprendemos durante la fiesta y ponerlo por obra. Con la diapositiva número cinco, podemos mirar a ese futuro reino.

Pero recuerden que la recompensa será basada en lo que hacemos ahora. ¿Cómo estamos gobernando nuestro hogar?

Hay cinco reglas bíblicas que quiero entregarles para guiarnos para esa familia de hoy y en el reino. Es muy importante que apliquemos estos principios porque si nuestros hogares están en caos, en desorden, en amistad, no estamos ocupando el tiempo para remediar algo tan importante.

Por eso, siguiendo con la mina número cinco, la primera regla bíblica es aprenda a gobernar bien a la familia. Si uno es soltero, eso se aplica a uno mismo.

Si uno es viudo, igual se aplica uno a los hijos o a los nietos o quien sea que uno está gobernando como líder en la familia.

En primera timoteo, capítulo tres.

Primera timoteo, capítulo tres.

Empezando en el versículo cuatro.

Nos dice lo siguiente.

Esto tiene que ver con las normas para convertirse en un ministro de Dios, pero se aplica igual a todos los miembros. Esta es la esperanza que todos logren tener estos principios en su vida. Aquí nos dice en el versículo cuatro. Dice que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en su gestión con toda honestidad, que haya honestidad en esa familia, que sea algo genuino, que no sea falso, con un pretexto, sino que sea real, que los hijos lo hagan en forma también sincera. Dice, pues, el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la Iglesia de Dios? Sí, Dios nos entrega, primero que nada, el gobierno sobre uno mismo. Hay que aprender a gobernarse a uno mismo, a disciplinarse, a cumplir con lo que Dios pide en la vida de uno. Y después eso se hace extensivo a lo que están alrededor de nosotros. Una de las razones que Dios nos pide que vivamos en viviendas durante esta fiesta, viviendas temporales, es para tener una visión sin distracciones del mundo venidero. Nosotros tenemos como un mini reino que estamos gobernando y administrando actualmente. La vida familiar, entonces, para Dios es muy importante. Noten en Malacías, capítulo 4. Es la última parte aquí del Triodestamento. Dice en el capítulo 4, versículo 4, hablando de la avenida de Cristo. Disacordaos de la ley de Moisés, mi siervo, el cual encargué en oré, ordenanzas y leyes para todo Israel. No olvidemos de las leyes santas de Dios. Y aquí yo os envío el profe de Elias antes que venga el día del eterno grande y terrible. Sabemos que eso se aplicó en los tiempos de Jesucristo con Juan el Bautista, pero también en el futuro. Dios va a tener un tipo de obra de Elias. Nosotros hemos estado cumpliendo con eso hasta la actualidad. En el siglo VI, Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres. Es decir, a través de predicar este evangelio al mundo y tener personas que acuden y se convierten y se vuelve el corazón de los padres hacia los hijos y el corazón de los hijos hacia los padres. No sea que yo venga y ire a la tierra con maldición. Dios tiene que ver familias bien constituidas, que están siguiendo el camino de Dios, padres e hijos. Eso es lo que anima a Dios para no castigar más al mundo de lo que sea necesario. Entonces, este primer principio que aprenda a gobernar bien su casa. Y aunque sea soltero, viudo o huérfano, no importa que gobierne bien lo que constituye lo que usted administra. O sea, uno mismo u otros que están en la familia de uno. En la lámina número seis llegamos a la segunda regla. Y esto se basa en una escritura en Efecio 6, versículo cuatro, que dice, No provoqueis a ir a vuestros hijos, sino criarlos en disciplina y amonestación del Señor. Es muy importante la forma en que se corrige al Hijo, que no se haga, que los hijos sean tan duramente castigados o humillados que los provocan a resentir a sus padres, en vez de estar agradecidos de ellos. El comentario del creyente dice lo siguiente. Los padres no deben provocar a sus hijos a enojarse, al exigirles demandas irrazonables. Sí, constantemente, estar hostigándolos, exigiendo mucho, no dejándolos tranquilos, que tengan un tiempo de paz en su casa. No estar encima de ellos, tratar de controlar todo lo que hace. No deben provocar a sus hijos y ser severos con ellos y constantemente regañarlos, porque hay familia que eso sucede. Y con los hijos se revelan. Me acuerdo lo que sucede con un perro que constantemente está siendo asotado, hasta que por fin muestra sus dientes y está dispuesto a morder a su propio amo.

Eso pasa también con un niño que está dispuesto a revelarse contra sus padres, huir de lugar con las condiciones que hay. Sigue el comentario diciendo, en vez de vencer criados con disciplina y corrección, amonestar lo significa instruir y advertir en tecomillas en el Señor, es decir, de acuerdo con la voluntad de Dios como es revelada en la Biblia. Este es un principio muy importante, como uno maneja el hogar donde los hijos deben tener un ambiente positivo, que tengan una imagen positiva de un Dios amoroso, pero también santo y que debemos respetar. Ese es el medio ambiente que debemos tener en nuestras vidas y en esos que nos rodean. Nosotros traemos paz al hogar o traemos contención y división e ira al respecto. Con la siguiente lámina, número 7, vemos la tercera regla de la buena crianza de los hijos.

Y aquí recuerden que hay muchas formas de castigar al niño que no tiene que ser con en forma física. Se le puede aislar, se le puede llevar a un lugar que tienen tiempo para no poder salir de ahí, pero también a veces hay algo más que hacer. Cada padre puede ver de la mejor manera. Pero la tercera regla está basada aquí en proveerios 22, 6 y del turno 6, 6 al 7. Prohibidos 22 al 6. Hemos leído acá algunos principios ya sobre esto, pero seguimos con esta forma de criar al hijo en forma correcta, proveerios 22. Percícolo 6 dice, instruye al niño en su camino y aún cuando fuere viejo, no se apartará de él.

Mirando un poco aquí en el hebreo, para entender mejor lo que significa esto, instruye en el hebreo, es más que nada un término agrícola, un término que se usaba mayormente en las granjas, y se refiere a cómo se moldea un árbol o se poda una viña para que crezca en una forma recta o en una dirección deseada.

Hay un dicho que dice, según se dobla el bástago, así crecerá el árbol.

Tenemos el ejemplo acá de cómo se puede moldear lo que es aquí un arbusto. Son fotos de Disneylandia. Nosotros vivimos acá a 10 minutos de Disneylandia. Hemos podido ver cómo los jardineros moldean estas figuras. Y así también, en la antigüedad se hacían con los viñedos, con los árboles, que si uno los deja crecer en forma silvestre, no crecen de la forma correcta. Hay que podar, como Cristo dijo, que es la vida y mi padre es el abrador y poda. Y aquí también los hijos hay que partir desde que son jovencitos para moldearlos, porque una vez que se vuelven adolescentes, si no se ha enderezado, va a ser demasiado tarde.

Es más fácil enderezar un retoño que un gran tronco. Por eso el momento para entrenar a los niños en los caminos de Dios correctos es cuando es joven, cuando todavía es niño. En esos primeros años la voluntad del niño es como arcilla blanda, que se puede moldear. Y ahí es cuando pueden establecer su forma de vida y aprender la autodisciplina. Después aprenderán a seguir interesándose ellos mismos. Los padres ya no tendrán que hacerlo porque ellos aprendieron cómo enderezar sus vidas.

De Autonomio capítulo 6, versículo 6, nos habla un poquito más de cómo llevarlo a cabo. De Autonomio capítulo 6. Pasando aquí en versículo 6, dice, y estas palabras que yo te mando hoy sobre las leyes de Dios estarán sobre tu corazón. Es decir, uno la va a interiorizar. Va a ser algo que estén inculcadas en nuestra mente y corazón.

Y las repetirás a tus hijos. Crucerás el enseñador principal.

Y andando por el camino, no solamente cuando no está en el hogar, sino cuando está de viaje. Tiempo de enseñarles muchas cosas a los niños con la naturaleza que nos rodea. Y a la costad de contarles cuentos, especialmente bíblicos a los niños y las lecciones. Y cuando te levantes en la mañana también, recordarles de seguir el camino de Dios. Y las atarás como una señal en tu mano y estarán como frontales entre tus ojos. Es algo que siempre estarán presentes. Y las escribirás en los postres de tu casa y en tus puertas. Y así como nosotros también, aquí tenemos cuadros con frituras para recordarnos del camino de Dios.

Cuando se menciona que lo instruirás en su camino, la palabra camino también es bastante pintoresca en el hebreo. Se refiere a, más que nada, doblar un arco.

Se hace a través del vapor con prensas. Y esto está hablando de que uno también va guiando al niño según su personalidad y sus intereses.

Y cuando sea maduro, no se apartará del camino de Dios, porque se ha integrado a ese camino. Es importante ver la tendencia natural y la personalidad de cada hijo. Y entonces guiarlo, pero no quebrantarlo. Esto no se refiere solo a la instrucción, es decir, la sabiduría encontrada en la palabra de Dios, sino también en la manera que madura ese hijo en cada etapa de crecimiento, de su personalidad y talentos. Su inclinación natural significa también no intentar vivir la vida del hijo a través de uno mismo. No dejar que los hijos hagan lo que uno quería hacer, sino dice, instruyelo en su camino. No en nuestro camino en particular, no como uno lo haría. Eso nos lleva a la Cuarta Regla, que es una lección que aprendí de un miembro de la Iglesia acá, Dr. Van Lisman. Él estuvo en la Marina en la Segunda Guerra Mundial, y aquí vemos dos acorazados. Y él estuvo en dos acorazados. El primero, cuando llegó a bordo, le dijeron ahí la tripulación, felicidades, porque este es un buque feliz. Y él se extrañó, ¿qué significa un buque feliz? Pero después de unos días se dio cuenta, ¿qué significaba cómo los líderes de ese buque manejaban su cargo? Era con felicidad, respeto, alegría. Era una tripulación que se veían contentos, a pesar de las presiones que había de la guerra. Así es como van Lisman, se encontró, estuvo como tres meses. Y después lo transfirieron a otro buque, y cuando llegó allá la tripulación le dijo, bueno, llegaste a un buque infeliz. Y en un par de días ya se dio cuenta de que los líderes no manejaban con alegría. Había mucha presión, regaños, muchas cosas negativas, y así eso invadió a toda la tripulación. Entonces acuérdense que el ambiente del hogar depende de las personas a cargo, que se hagan responsables, que no le echen la culpa a los hijos, que ellos no son los que están gobernando. Y depende de los padres qué tipo de medio ambiente se crea en el hogar. Establezca relaciones a largo plazo con ellos. Esto no termina a los 21 años, ni a los 41 años, ni a los 61 años. Noten en Apocalipsis capítulo 21 las relaciones que Dios quiere establecer con nosotros van a ser eternas. Eso sí que es mirar a largo plazo. Apocalipsis 21, versículo 1, dice, vi un cielo nuevo y una tierra nueva porque el primer cielo y la primera tierra pasaron y el mar ya no existía más. Y yo, Juan B., la Santa Ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía, «Ei aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios». Enjugará Dios toda la grima de los ojos de ellos y ya no habrá muerte ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor porque la primera cosa pasaron. Y el que estaba sentado en el trono dijo, «Ei aquí yo hago nuevas todas las cosas». Y me dijo, «Escríbe porque estas palabras son fieles y verdaderas». En el siglo VII, el que venciere heredará todas las cosas y yo seré su Dios y Él será mi Hijo. Sí, esta es una relación de largo plazo que Dios está estableciendo con todos nosotros. Y así podemos ver que hay etapas en la vida familiar que uno debe tomar en cuenta. En 1 Corintios capítulo 13, 1 Corintios capítulo 13. Y en 1 Corintios capítulo 11, bueno, vamos a ir un poco antes porque hay algo aquí importante también, que tomar en cuenta el espíritu que debemos tener todos para esas relaciones humanas. Esto es lo que debe existir en nuestro hogar. Dice 1 Corintios capítulo 4, 1 Corintios capítulo 13. Dice 1 Corintios capítulo 4, 1 Corintios capítulo 13. El amor es sufrido. Sí, los padres son sufridos o son altaneros o iracundos.

Tienen que aprender a ser pacientes, a guardar la lengua, no herir con ella. Es benigno, algo positivo y útil. El amor no tiene envidia, no es egoísta. El amor no es hactancioso, no se eleva por encima de los demás, no se envanece. Y se cree, como dice en el hoyo del queque, o lo importante, lo mejor, el florerito en la mesa.

No hace nada indebido, es culto, respetuoso de los demás. No busca lo suyo, no está ahí en forma egoísta buscando lo suyo. No se irrita una persona paciente, guarda y tiene autocontrol. No guarda rencor, no anda con resentimientos y guardando rencor. No se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. Entonces hablando de las etapas del desarrollo del hijo, dice versículo 11 en Apóstol Pablo. Cuando yo era niño hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño, más cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Uno tiene la vida empieza con imadurez, pero va madurando. Y se vuelve como vamos a ver en esta siguiente Día Positiva Número 9, las tres etapas de la vida familiar. Que uno va de aquí, de la esquina izquierda abajo, cuando uno nace, está en el punto cero años. Y es 100% dependiente de sus padres. 100% pero tiene cero independencia también. Pero según va creciendo, va ganando la independencia. Se va volviendo un tipo de diagonal que aproximadamente a los 21 años debe cruzar ahí. Y podemos decir que ya llega a ser independiente a los 21 años. Pero por ello a los 12, 13 años deben cruzar la dependencia y la independencia. Y encontrarse como 50% independiente, 50% dependiente. Pues todavía depende de los padres, pero ya puede hacer más cosas. Tiene más deberes, más responsabilidades. Pero la independencia después de los 21 años, muchas veces ya empiezan a formar familias en los siguientes años, pero la etapa final es la interdependencia, donde uno es independiente, pero se sublima, se subordina a ese ambiente familiar, la interdependencia, que significa que uno está participando como un equipo. Y eso es en la familia, en la iglesia, donde quiera que uno esté, que trabajamos como un equipo. Y si uno llega a esa interdependencia, entonces no depende de otros por su vida, en el sentido de lo que uno es, íntegramente. Eso es lo que uno ha forjado, ese carácter espiritual. Y ese carácter espiritual manifiesta amor y preocupación por los demás, así que se vuelve interdependiente.

Mejor regalo que nuestros hijos, suegros y abuelos nos pueden dar, es ser fieles a los caminos de Dios, hasta el final de sus vidas. Es lo que complace más a los padres. Y el mejor regalo que los padres pueden darles es el compromiso de estar allí para ellos, a través de las pruebas. Y eso nos lleva a la quinta regla, la mina número 10. Convierta su mundo en uno que sea alentador en lugar de desalentador, que se convierte en una influencia positiva en lugar de la negativa.

Como nos dice aquí en Prohebios 16, 24, en la Biblia de las Américas, dice, Panal de miel son las palabras agradables, dulces al alma y salud para los huesos. Sí, ¿qué tipo de palabras tenemos? ¿Son alentadoras? ¿Son positivas? ¿Animan o desaniman? ¿Pacifican o enemistan y provocan? Tenemos que pensar que las palabras son muy poderosas. Y aquí nos habla de que para nuestros hijos debemos ser personas alentadoras, animadoras para ellos. Como vemos ahí, las abejitas son atraídas más con miel que con hiel. ¿Quieren que se acerquen a nosotros? Usen más ese Prohebio 16, 24 palabras agradables, positivas. En Colocenses 3, versículo 21, en la traducción palabra de Dios, hoy dice padres no sean tan exigentes con sus hijos para que ellos no se desanimen. Otra vez, evitar desalentarlos con nuestro ejemplo y nuestras palabras, sino que crezcan, que nosotros seamos lo que los nutrimos y fortalecemos y animamos para que salgan adelante. Yo uso la analogía en el fútbol, que a veces el arquero tiene que ir adelante, porque viene un atacante con el balón y él va a tratar de atajarlo, pero dos de los jugadores están al lado de los arcos. Por si acaso se pasa por el lado al arquero, igual están estos dos protegiendo el arco. Y así es como abuelo, yo me siento que mis hijos son los que están ahí pidiando con las circunstancias diarias, pero ya es un momento en que quizás nosotros tenemos que ser los que estamos protegiendo el arco. Ayudándolos para que no se pase el col.

Así entonces quiero con la lámina número 11 reiterar los cinco grandes principios bíblicos de la vida familiar en el Milén. Primero, aprenda a gobernar bien su casa, que sea un hogar feliz, bien ordenado y temeroso de Dios. Número 2, no provocar a la ira a los hijos que no estén en un hogar negativo, que estén siempre siendo exigidos, humillados. Nunca dígale a sus hijos que no sirven de nada, solo que más puede tañarlos, sino que hay un tremendo potencial dentro de ellos, que uno puede ayudar a sacar a luz. Número 3, instruye al hijo en su camino, forma sabia, moldear desde que son pequeños, ver sus personalidades, intereses, sus genios y temperamentos, y ir moldeando cada uno para que vean positivamente el camino de Dios, que los va a beneficiar y bendecirlos, y que establecan esa relación personal con Dios, que es tan importante. Número 4, establecer esas relaciones a largo plazo con ellos, aún a través de los tiempos más difíciles. Siempre están ahí los padres igual, para apoyar, para ayudarlos, a pesar de las circunstancias en que están, a veces a pesar del castigo o lo que se necesita aplicar, pero es castigo en amor. Y siempre hay esa puerta abierta para que el hijo pródigo pueda volver a la casa de sus padres. Y número 5, conviértase en un animador, en lugar de un desalentador de ellos. Con nuestras palabras y acciones, apoyemos, estemos ahí para ellos. Y así llegamos a la última lámina, número 12. El símbolo del milenio, descrito en Zacarias 8, 3 y 5, dice, así dice el eterno, yo he restaurado a Sion. Si él vuelve, establecerá su reino sobre la tierra y moraré en medio de Jerusalén. Esa será la capital. Y Jerusalén se llamará ciudad de la verdad. No van a haber mentiras, no va a haber violencia. De ahí emanan la verdad de Dios a todo el mundo. Y el monte del eterno de los ejércitos, monte de santidad donde el santo Dios Cristo estará ahí. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas. Aunque esté ahí Cristo en su santidad, va a haber una sonrisa, una alegría, va a haber gozo. Porque todos estos principios bíblicos se aplicarán para tener ese ambiente positivo y alegre. Donde los niños, igual que en la fiesta, podrán jugar y correr con alegría.

Dios ama ver eso, hermano. Y también debemos querer lo mismo para nosotros y nuestros hijos. Un mundo lleno de familias, gozando de paz y felicidad. Mucho cariño a todos. ¡Muchas gracias!

Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.