La perfección de los santos

Las fiestas santas de Dios representan el proceso de salvación de la humanidad. Pero también enmarcan el proceso de perfeccionamiento del carácter de los primogénitos de la familia divina

Transcripción

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¡Muy bien, hermanos! Este es el último mensaje y espero que sea la guinda en el pastel. Espero que sea el broche de oro que pueda servir para cerrar esta maravillosa fiesta que hemos llevado a cabo.

Y sabemos que Dios diseñó las fiestas para llegar a una culminación. Cada una cumple con una tapa preliminar, como pueden ver acá. El plan de salvación de Dios comienza con entender estos pasos de salvación que empiezan aquí abajo con la páscua, luego va subiendo a panes sin levadura, después pentecostés, sigue con trompetas, después el día de expiación, la fiesta de tabernáculos, el octavo día, el gran último día, último gran día, y ya después la nueva Jerusalén, la eternidad con morar eternamente como una familia de Dios donde todas las cosas se hacen de nuevo. ¿Dónde está usted en estos pasos de salvación? Ya está tomando la páscua, ya está guardándola en forma espiritual, está removiendo sus pecados, está sacando la levadura de su vida, la fiesta de pentecostés, tiene usted ya el Espíritu Santo morando en uno.

La fiesta de trompetas se está preparando para esa primera resurrección cuando Cristo vuelva. La fiesta de tabernáculos se está preparando para servir bajo Jesucristo por mil maravillosos años. Esas son las primicias de la humanidad los que logran entrar en esa primera y mejor resurrección. Se está preparando para un día educar a las naciones de todas las razas, de todas las nacionalidades. Estamos preparándonos para esa nueva Jerusalén cuando Dios Padre desciende desde lo alto.

Y el plan de salvación se entiende mejor con los dos árboles que vimos al principio. Bueno, aquí está la nueva Jerusalén, que es una representación de cuando Dios Padre viene a la Tierra. Tiene la nueva Jerusalén en el tamaño.

Si pudiéramos ponerla sobre la Tierra actualmente llegaría desde Canadá hasta México y desde California hasta las montañas de Apalecha. Ese es el tamaño de la nueva Jerusalén según las dimensiones bíblicas. Y luego, acabo de empujar el botón equivocado, aquí está. Estos son el primer árbol que quiero que enfoquemos el árbol de la ciencia del bien y del mal que todos hemos tomado de ello de una forma u otra. Pero aquí podemos ver que la gran cantidad de humanidad ha vivido bajo este árbol, ha tomado de sus frutos. Y hay cinco preguntas principales que hacen la raíz de este árbol. Las cinco doctrinas en común que tiene la humanidad en general. La primera, ¿qué es Dios?

Es un tipo de trinidad. No es una familia. También otras pueblos tienen a Dios como con Dios es con D minúscula, que son más que nada representaciones de seres humanos pero en escala mayor. Después, ¿cómo es adorado una mezcla de tradiciones y distorsiones bíblicas? Númenos tres, ¿cuándo es adorado el día del sol y las fiestas paganas? Cuando se pregunta qué es el hombre, le dicen que es un alma inmortal y cuál es su destino, el cielo o el infierno.

Y a través de la historia, el ser humano comiendo bajo el árbol de la ciencia del bien y del mal, con sus doctrinas fabricadas por los hombres y bajo la influencia de Satanás, llegó a corromperse la tierra tal manera que ya era invivible, ya estaba contaminada por completo, salvo por una familia que Dios rescató, la familia de Noé, y vino el diluvio. Pero, después del diluvio, Nimrod en particular resucita este falso sistema.

Y después, la división de los idiomas y cada uno en la torre de Babel se separaron y se ramificaron las religiones y culturas y lenguajes. Y aquí tenemos las culturas orientales que se dividieron más que nada en los hindúes y los budistas. Luego tenemos el Islam, más que nada en la zona del Medio Oriente, extendiéndose también en el África y en el Oriente.

Y por este lado tenemos las religiones primitivas como el animismo, donde se adoran los árboles, el agua, el trono, el trueno. Y tenemos las iglesias griegas y rusas ortodoxas. Y tenemos las ramas protestantes y tenemos la gran rama de los imperios de Babilonia, Medo Persa, Griego y Roma Imperial. Y finalmente aquí las siete resurrecciones del Santo Imperio Romano, aliado con la Iglesia Romana. Nos dice de este sistema, Babilonia la Grande y sus hijas, Apocalipsis 17.5, será destruido. Será destruido este sistema a la avenida de Cristo, Apocalipsis 18.21 y no se le dejará ni rama, ni raíz, Malacía 41.

Este sistema del árbol, de la ciencia, del bien y del mal, será destruido con la avenida de Cristo y el establecimiento de su reino. Tenemos que entender que el sistema histórico del mundo se puede entender a través de estos dos árboles, pero hay otro árbol, el árbol de la vida que contesta las cinco preguntas principales, que es Dios, es una familia compuesta ahora por Dios Padre y Dios Hijo, pero con muchos hijos que traerán a la gloria. La segunda pregunta, ¿cómo es adorado por la pura palabra de Dios?

No hay mezcla de mitos y paganismo. ¿Cuándo es adorado, según el cuarto mandamiento, en el sábado y las fiestas santas? La cuarta pregunta, ¿qué es el hombre? Es un ser mortal, pero con un derecho a una resurrección. Y la última, ¿cuál es su destino? Es o entrar en el reino de Dios, o morir la segunda muerte en el lago del fuego. Y aquí vemos quiénes han tomado de este árbol de la vida, Abel, en Ok, Noé, lo que estaban con él, y después tenemos el diluvio. Después de eso, Noé fue el que continuó el verdadero camino de Dios. Tenemos a Abraham, Isaac y Jacob, Moisés y algunos Israelitas, los jueces, los profetas, Jesucristo, los apóstoles. Noten que este sistema no tiene ramas. Es todo un tronco unido, que se extiende en la historia. Son pocos, pero siguen los mandamientos de Dios y el testimonio y la fe de Jesucristo. Y después tenemos las siete etapas de la Iglesia, Apocalipsis 2 y 3, y nos dice que este tiene su fin el establecimiento del reino de Dios. Cuando Jesucristo regrese, nos dice Apocalipsis 22, 14, bendito los que guardan sus mandamientos, que tengan derecho al árbol de la vida y que puedan entrar por las puertas de la ciudad.

Entonces, bajo qué árbol estamos comiendo nosotros y por donde andamos, seguimos estas doctrinas fieles hasta el final.

Debemos ser fieles hasta la muerte.

Este sistema del árbol de la vida es el que va a perdurar en el tiempo.

El otro árbol será destruido para siempre. Noten, en Apocalipsis 22, versículo 2, apocalipsis 22, versículo 2, y en medio de la calle de la ciudad, que acabamos de escuchar las calles de oro en el himno, y en medio de la calle de la ciudad, y a uno y a otro lado del río, estaba el árbol de la vida.

Ese es el mismo árbol que Dios le ofreció al hombre y que va a prevalecer, va a triunfar al final.

Cuando venimos a la fiesta, simbólicamente, estamos tomando de ese árbol de la vida. Estamos mostrándole a Dios que no vamos a conformarnos con el árbol de la ciencia del bien y del mal.

El hecho es que la creación física de este universo ya se completó. Dios terminó con la creación física, pero aún no ha terminado con la creación espiritual.

Esa continúa hasta hoy día.

A esto se le puede llamar el proceso del perfeccionamiento de los santos. En eso está Dios Padre y Jesucristo ocupados hoy día, en el perfeccionamiento de los santos, los llamados de Dios para salir del mundo.

Cristo fue el primero que pasó por este proceso. Aunque perfecto, nos dio un ejemplo. Fue probado y aprendió a través de esa experiencia. En el capítulo 5, versículo 7, nos dice lo siguiente.

Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas, al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era hijo, Dios en la carne, dice, por lo que padeció, aprendió la obediencia. Y, habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Y fue declarado por Dios sumos sacerdotes según el orden de Melchizedek. Él es el precursor, el primero que corrió la carrera, que ya es glorificado, y que está en el proceso de perfeccionarnos para que podamos ser glorificados como Él. En ese sentido, Jesucristo es el segundo Adán. Noten, en 1 Corintios 15, versículo 45, primero Corintios 15, versículo 45, dice, así también está escrito, fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente. El postre Adán, espíritu vivificante. Adán continuó el linaje de la humanidad y, lamentablemente, a través del árbol de la ciencia, del bien y del mal. Pero Jesucristo es el segundo Adán. Es una nueva raza que está desarrollando seres siguiendo el camino espiritual de Dios y que van a ser glorificados. Por eso, Adán fue el primero en términos físicos. Cristo es el primero de esa nueva raza espiritual que está desarrollando. La palabra perfección en la Biblia es muy importante. Este proceso de perfeccionamiento viene de una palabra griega, teleos, t-e-l-e-i-o-s, teleos. Y significa llevar a la plena madurez o completar un proceso. Es el perfeccionamiento. Tenemos un ejemplo de esto acá en México. Tenemos la planta de Odi, una marca automotriz de lujo.

Y estas plantas, cuando van construyendo con todos los robots, los automóviles, tienen aquí una parte donde pasa el vehículo por el proceso de construcción. Pero al final tienen lo que se llama la etapa de perfeccionamiento.

Y ahí tienen los mejores ingenieros que ven todas las fallas de la construcción. Entonces ellos reparan y perfeccionan el automóvil para que ya no tenga los defectos que vinieron en la primera etapa. Y de hecho se califican los automóviles según la menor cantidad de defectos que tienen. Y así son clasificados. Y esa segunda parte es la etapa de perfeccionamiento del automóvil.

Pues también nosotros estamos pasando por un proceso de perfeccionamiento, pero sólo estamos en la primera etapa, la primera etapa de fabricación con nuestra naturaleza humana. Vamos a morir con defectos, con fallas. Nadie va a llegar a la perfección en esta vida. Sólo Jesucristo logró eso.

Y Dios está trabajando sobre todo lo otro que hace en el perfeccionamiento de los santos. Noten en Hebreos capítulo 11, Hebreos capítulo 11, versículo 39.

Aquí habla de estos 16 ejemplos por nombre de fe con obras, personas que fueron perfeccionadas en su vida, pero sólo en la primera etapa. Ellos murieron con fallas, con defectos.

Y aquí dice versículo 39. Y todos estos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, fueron personas fieles, hasta el último aliento de su vida, no recibieron lo prometido. Ellos todavía no han sido resucitados, no han entrado en el reino de Dios, proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, los que estamos vivos, para que no fuesen ellos, y aquí está la palabra, perfeccionados a parte de nosotros. Entonces, para seguir con esta analogía, todo el mundo llega al final, con el proceso de perfeccionamiento, pero con defectos. Y cuando uno muere, el espíritu sube a Dios, y Dios es el maestro ingeniero, junto con Cristo, y ellos perfeccionan el espíritu de la persona, que todavía está inconsciente, pero ellos ya trabajan y lo perfeccionan. Es decir, cuando venga la resurrección, ellos no tienen que apurarse, no tienen que hacer todo. Ya estos espíritus de los justos han pasado por la etapa de perfeccionamiento total. Notemos, Hebreos 12, versículo 22. Hebreos 12, versículo 22. Hablándole a los hermanos en ese entonces, dice él, sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusaléns, la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, están sus nombres inscritos, pero ellos no están vivos todavía, ellos están en la lista para ser resucitados en la primera resurrección. Dice al Dios, el juez de todos, y ahora enfoquen en esto a los espíritus de los justos hechos perfectos. En el griego, gramaticalmente, eso es algo que ya se ha cumplido. Entonces, todos anhelamos pasar por este proceso. A la muerte Dios toma y perfecciona y lo deja aparte. Uno más de las primicias que estará resucitada. Cuando venga la segunda venida de Cristo. En el octavo día, tenemos la oportunidad para ver que esto no es solo para los santos, a los que son de la iglesia, sino que habrá una oportunidad para el perfeccionamiento de todos los pueblos que han existido. Ellos murieron, se acabó estar en la primera planta, y cuando ellos despiertan a la vida física, como Warren Larson explicó muy hábilmente el proceso, ellos parten por donde quedaron. Ellos no pasan por la segunda etapa. Eso es lo que Dios quiere que ellos acepten. Porque nadie empieza esta segunda etapa sin que uno voluntariamente se entregue a Dios. Entonces, estos pueblos van a tener una oportunidad. Y ahí, cuando ellos murieron, ahí se fija la aguja donde ellos desarrollaron su carácter en esta vida. Algunos, como una regla de medir, van a estar menos 150 de carácter. Y van a tener que trabajar para llegar a cero. Y hay entonces empezar con números positivos. Hay alguna persona que parten con 10, 15, 20 positivos, hicieron un trabajo en su ignorancia, igual desarrollaron algo de carácter que se puede usar en la segunda resurrección. Noten en Mateo 12, versículo 42. Aquí podemos continuar con las transparencias. Mateo 12, versículo 42. Dice, la reina del sur o de Sabah se levantará en el juicio con esta generación y la condenará porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón. Y aquí, más que Salomón en este lugar, está lo que quiere decir. Sí, van a haber personas como la reina de Sabah que parecía una mujer hábil, inteligente, gobernó bien a su pueblo dentro de su ignorancia, pero ella va a tener la oportunidad para empezar a trabajar su vida en la segunda parte de esa planta espiritual, el perfeccionamiento. Y no solamente la reina de Sabah, sino también tenemos las grandes civilizaciones que nunca escucharon de Cristo. Aquí mismo en México, las grandes civilizaciones que se van a la ciudad de México, a una hora de distancia ven aquí los antiguos templos del sol, de la luna, en que quedan ruinas, pero se ven lo ingenioso que era ese pueblo.

Ellos se levantarán y ahí aprenderán el camino de Dios.

Ellos tendrán la oportunidad de crecer espiritualmente, como no tuvieron la oportunidad durante sus vidas. Ahí tenían sacrificios humanos. Era una civilización con fallas, pero también con grandes virtudes.

Acá fue donde se desarrolló la civilización de acuerdo al maíz.

Igual que en Europa, en Medio Oriente, se desarrolló a través del trigo y la cebada y las civilizaciones del oriente que usaron el arroz. Pero era aquí el grano principal de maíz que pudieron almacenar y entonces trabajar creando tremendas civilizaciones.

Ellos tendrán una gran oportunidad para que la gloria de Dios crezca en ellos esas etapas que vimos al principio, el plan de salvación. Ellos escalarán, ellos subirán esa escalera de cada una de esas etapas de la Fiesta Santa. ¿Cómo lo hacemos nosotros todos los años? Es un recordatorio de lo que son las etapas que Dios está salvando al ser humano.

En Hebreos capítulo 2, versículo 1, podemos entender mejor por qué Dios entonces nos advierte a todos nosotros de no descuidarnos de tan gran salvación. Hebreos capítulo 2, versículos 1 al 3, dice, por tanto es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído. No sea que nos deslizemos, podemos echarnos para atrás.

Hemos visto personas que perdieron la visión, perdieron la fe en ese reino venidero y cómo podemos ser parte de ello. Versículo 2, porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Sí, no perdamos la firmeza, la perseverancia para seguir adelante en este maravilloso plan de Dios. Algo que podemos aprender de esta fiesta tiene que ver con la liberación de estas pequeñas tortugas recién nacidas.

Las tortugas marinas son animales tímidos, dociles y según las estadísticas, de cada 100 que ingresan al mar después de muchos años, cuando son mayores, solo una de esas tortugas llegan a poner huevos de nuevo en esta costa.

Su única defensa es su caparazón, su shell.

No puede morder, golpear, no tiene garras.

Cuando viene el peligro, tiene que meterse dentro de ese caparazón y aguantar hasta que el peligro haya desaparecido. El problema es cuando un tiburón ataca la tortuga por atrás y no logra meterse en su caparazón a tiempo.

Nosotros, después de esta fiesta, tenemos que regresar a nuestros hogares. Somos soltados de nuevo a este presente mundo malo, como dijo el señor Medina en el primer mensaje.

Y vamos a ver cuántos volverán a celebrar la fiesta de Tabernáculos el próximo año, que no serán comidos por los tiburones y por los adversarios y Satanás que quieren comer los vivos, comer su fe para que no crean, para que no perseveren, porque él no quiere que ustedes hereden el reino de Dios que él perdió, que él se descalificó. Y ahora su principal misión es tratar de anular y hacer descalificar a la mayor cantidad de seres humanos para que no logren entrar en el reino de Dios.

El reino de Dios aún no ha llegado. Cada sábado que nos reunimos donde quiera que sea, es como un pequeño oasis espiritual.

Ahí somos obligados el sábado a descansar. Y cuántas personas, si no fuera porque Dios dice que hay que guardar el sábado, estarían trabajando siete días a la semana.

Dios nos obliga a descansar y recuperarnos de nuestros esfuerzos y enfocar en lo espiritual. Es la forma de equilibrar la vida entre lo material y lo espiritual.

No podemos poner lo material primero, pero tampoco podemos solo vivir de lo espiritual. Se necesitan las dos cosas, probar el pan físico y tener el pan espiritual.

Y equilibrar la vida. Hay personas que se van a los extremos, meten en el mundo y lo único quieren es lo material, acumular y pensar en eso antes que nada más. Pero hay personas que se meten tanto en la espiritual que no tienen como proveer para su familia. No se esfuerzan, en vez de trabajar, leer la Biblia todo el día. Yo conocí un señor así que se dedicó a leer la Biblia tanto, que perdió su trabajo, después su esposa tuvo que salir a trabajar y se volvió en un haragán. En una persona ociosa y no fue un buen ejemplo, hay que equilibrar las dos partes.

Hay que tener el equilibrio al igual que escuchamos en el sermón de señor Kubek sobre el libro de Clasias Tés, que Salomón perdió el equilibrio. Empezó a enfocar tanto en lo material y proveer para todas sus esposas y empezó a hacerles capillas o chapols para sus diferentes dioses. Y él pensaba que a mí no me va a afectar eso. Yo tengo tanta sabiduría que voy a poder arreglarmelas. Y al final empezó a adorar con sus esposas a los dioses. ¿Por qué? Porque lo tenían hasta aquí.

¿Cómo le gustaría tener mil mujeres para sacar de compras? Con una basta.

Al final, él hizo cualquier cosa para tratar de mantener la paz y se tenía que arrodillarse ante un ídolo. Ya la constante gotera de la esposa lo redujo a un hombre que había perdido el rumbo, desequilibrado.

Tenemos que renovar nuestras fuerzas en estos oasis de sábados y fiestas santas y recordar que somos peregrinos en esta tierra. Este no es nuestro mundo. Y regresar a ese gran oasis cada año que es la fiesta no permita también que una vez regresados viene lo que se llama ese síndrome del bajón de la fiesta. Se llama Post-Feast Blues.

Y hay que tener cuidado porque uno puede descuidarse espiritualmente. Hay que estar cerca de Dios en oración para evitar caer en ese bajón espiritual. Y debemos recordar todos los días cuando haremos decir, venga a tu reino. Cada fiesta nos recuerda lo maravilloso que va a hacer ese reino. Y mucho más debemos visualizarlo. Debemos ser consolados por ello, fortalecidos y determinados.

Hermanos, estamos en un proceso de perfeccionamiento al someternos humildemente ante Dios como el alfarero maestro. Porque Él sabe lo que está haciendo.

Todos sabemos que los recuerdos de la fiesta se desvanecen en el tiempo.

Todos sabemos que los recuerdos de la fiesta se desvanecen con el tiempo.

Las actividades, la comida deliciosa, las conversaciones gratas, la playa, el sol, la piscina, todo se disipará en el tiempo.

Y la pregunta que debemos hacer, ¿qué elecciones hemos aprendido que podemos llevar con nosotros mismos a nuestros hogares? ¿Solamente es algo acá pasajero?

Como decía Salomón, vanidad de vanidades, lo pasamos bien. Volvemos y volvemos con nuestros propios problemas, con nuestras propias trancas y trabas. Debemos, entonces, aquí una tarea que debemos llevar a cabo. Les propongo una tarea y es en su cuadernos.

Antes de que se olviden de las lecciones de la fiesta, pues Dios ha invertido mucho para traernos acá. No es solo comida y sol y diversión.

Debemos hacernos la pregunta, ¿qué he aprendido de la fiesta? ¿Qué me hará una mejor persona cuando vuelva? Una persona con una mente más espiritual. ¿Qué me va a mejorar como ser humano ante Dios, ante mi familia, y mis amigos? Contestemos estas preguntas. ¿Tenemos más un espíritu de servicio cuando volvamos?

El señor Fenchel habló sobre el viaje y cómo es escalar una montaña y el esfuerzo y el espíritu y el ánimo de servicio que se debe usar.

Hemos aprendido sobre la familia, hacer más amorosos, perdonadores, pacientes, alentar y no desanimar a los niños. ¿He aprendido a controlar más mis palabras? ¿No decir algo ofensivo que ofende a las personas? Una de las claves para un matrimonio y una familia feliz es dejar de decir cada día unas palabras hirientes.

¡Cómanse esas palabras! No la digan, porque así es como muchas veces el ánimo sigue positivo, en vez que uno con unas pocas palabras hirientes echa perder todo ese día.

Hemos aprendido del violín, que somos una obra en progreso en que el maestro violinista, el maestro reparador, el luthier, que en inglés es Luther, como Martin Luther, que significa reparador de instrumentos musicales, Dios es un maestro y también como un maestro alfarero que está trabajando esta arsilla y que debemos humildemente ceder a sus caminos.

Hemos visto a través de los mensajes cómo será el milenio y mantener esa esperanza en el futuro y nunca darse por vencido. No hay nada que este mundo nos ofrezca ese plato de lentejas que quiere que comamos y vendamos nuestra primogenitura espiritual.

No vendamos nuestra primogenitura por un plato porque es un impulso de algo que uno quiere y va a arruinarlo todo.

¿Y por qué dar la gloria a Dios?

Él no la necesita, sino es para desarrollar ese verdadero y duradero gozo, la alegría y eclesiastés y la fiesta hemos aprendido, el equilibrio entre lo material y lo espiritual. Hermanos, si hacemos estas cosas, si anotamos lo que queremos y lo que hemos aprendido para ponerlo en práctica para el próximo año estar de nuevo, sirviendo y glorificando a Dios, eso es lo que le agrada. Así que para terminar, segunda de Pedro capítulo 1, en el versículo 8, nos dice, hablando de todos estos frutos de la virtud, de la fe, escuchamos del conocimiento, el dominio propio, el amor fraternal que hemos demostrado, dice versículo 8, porque si estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no tiene estas cosas, no ha desarrollado esos frutos, tiene la vista muy corta, es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados, no ha hecho progreso, no hay ese proceso de perfeccionamiento que debemos ir mejorando y corrigiendo lo defectuoso. Dice por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas no caeréis jamás. Es como el automóvil, que ya ha ido siendo perfeccionados, ya no tiene grandes defectos, ya funciona bien la vida como Dios quiso y Dios manda. Dice versículo 12. Bueno, versículo 11. Porque de esta manera, o será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Esa es la meta. Aquí explicó la manera de llegar a esa meta. Y aquí es lo que uno tiene que recordar. No olvidar. Vinimos aquí principalmente para lo espiritual. Lo físico es agradable, pero eso desvanece. Eso desaparece en el tiempo. Pero lo que uno ha aprendido para su vida espiritual, eso durará para siempre. Dice versículo 12. Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados en la verdad presente.

Sí, estamos confirmados en la verdad presente, pero hagamos el esfuerzo de anotar las cosas buenas y provechosas que hemos aprendido en esta fiesta.

Es maravilloso haber tenido a todos aquí en este feliz octavo día de la fiesta. Y antes de terminar, tenemos un video para que recuerden un poco de lo que fue esta fiesta en Puerto Vallarta 2016.

Tuvimos también un bautismo. La señora de Monterrey, Rebeca Molina. Nosotros aquí vamos a darle un aplauso. La señora Rebeca, ponse de pie acá.

¿Dónde está ella? La vemos acá. Señora Rebeca Molina.

Pedimos las disculpas por el zoológico que el primer bus no sabía que debía entrar. Y hubo un grupo que tuvo que caminar como un cuarto de milla para llegar allá. Y agradecer aquí a Maiteza Bedra de Chile por guardar y poner los peluches todos los días. Y ahora van a ver lo que hace el señor André Delgado, que tiene su propia compañía de publicidad aquí en México. Y nos entrega este regalo cada año de lo que fue Puerto Vallarta 2016. Y ha sido un placer servirlos a todos. Feliz octavo día de la fiesta.

Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.