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Hace unos pocos días atrás, ahí estaba yo. El día martes de esta semana pasada, estaba sentado ahí en el centro del hotel, en la parte del lobby, del vestíbulo, y cientos de hermanos estaban ya saliendo a sus diferentes hogares después de haber pasado unas maravillosas fiestas de tabernáculos, allá en Puerto Vallarta. Igual que ustedes también estaban saliendo de una maravillosa fiesta que me han contado aquí en Olmúe, algo tan grato con todo el compañerismo, con la comida deliciosa, con las actividades que se llevaron a cabo. Y a mí me sucedió algo extraño, que mientras que estaba sentado, y ahí tienen una estación que es como un tipo de Starbucks con su café, con su frappuccino, si a mí me gustaba siempre después de los servicios, ahí bajar y me tomaba un tipo de helado frappuccino que me hacían. Yo estaba sentado ahí viendo que Dios nos protegió. Tuvimos un accidente con los jóvenes en uno de esos ATVs, que son esos vehículos que andan saltando por la arena y movilizándose. Gracias a Dios, como digo, que no fue mayor porque una de las niñas salió volando cuando se vieron vuelta, pero ella dice que ella pasó por… había una de las barras de protección, dice que vio su cabeza dirigiéndose a una de esas barras y dice que ella no sabe cómo pasó sin estrellar su cabeza contra una de esas barras y le damos gracias a Dios otra vez por sus ángeles que están ahí protegiéndolos. Y ahí estaba yo sentado y realmente había sido una fiesta maravillosa. Es un hotel que la comida está disponible 24 horas al día. Ahí uno tiene los restaurantes. Era el hotel exclusivo para nosotros. Sabían 740 personas y estábamos cinco restaurantes, piscinas, el compañerismo después de las comidas también, todos partiendo juntos y disfrutando los espectáculos que hubo. Se soltaron la liberación de las tortuguitas al mar, los niños jugando a gusto y me dio una sensación como que había alcanzado como lo máximo que se puede tener en la vida de la comida, de los pedajes, de las hermosas puestas del sol. Y de repente me acordé de Salomón, que cuando él miró en su vida lo que había experimentado y sin embargo todo es pasajero. Un par de días después uno está de vuelta a sus hogares con su trabajo, ya a la realidad como decimos ya hay que enfrentarse y aquí mover los codos en esta sociedad que está lleno de suciedad. Ya no es el ambiente, ese ideal en que todos pudimos disfrutar. Ahora la cruda realidad del mundo actual. Y durante ese período de tiempo, hemos tenido oportunidades de conocer lugares que quizás nunca hubiésemos podido estar ocho días juntos, desperocupados de todos los quehaceres domésticos. Y otra vez Salomón lo experimentó todo en su vida. Tuvo la oportunidad, según las bendiciones de Dios, para ser el hombre más rico de ese entonces, el hombre más sabio de ese entonces y él lo probó todo, lo experimentó. Y cuál fue su conclusión? Vanidad de vanidades. Todo es pasajero. Todas las sensaciones por hermosas que sean no duran en el tiempo. Y él se dio cuenta de eso. No en balde en el Antiguo Testamento, que fue compuesto de diferentes rollos bíblicos. El primer gran rollo se llama la ley, o el torah, que son los primeros cinco libros de la Biblia que están todos en un rollo. También tienen otro rollo que se llaman el rollo de los festivales, que se llama en hebreo Megilot. Y este rollo consistía en cinco libros bíblicos. Y uno de ellos era el libro de Cleciastes. Y ese libro era el libro que se leía durante la fiesta de Tabernáculos, que estaba dedicado a la fiesta de Tabernáculos. Y nosotros podemos ver un poco la relación que hay entre el libro de Cleciastes y la fiesta de Tabernáculos.
Hay varias razones por qué se relacionan. Una de ellas es que es un libro que nos avisa de que todos los placeres en la vida, por hermosos que sean, son pasajeros. No importa cuán grandes son.
Durante la fiesta, Dios dice que debemos morar en cabañas temporales, es decir, algo que es pasajero. Y nos dice que somos como peregrinos en esta vida y que estamos en tránsito. Esta vida es solamente un viaje largo que tenemos, pero es también pasajero. No va a continuar. Lo segundo que podemos relacionar de la fiesta con el libro de Cleciastes es que esta es la fiesta que Dios nos dice especialmente guardemos este segundo diezmo para ir a la fiesta de tabernáculos y disfrutarla a lo máximo. Porque otras fiestas son solamente un día o dos, como de Pentecostés, que son sábado y domingo. Pero en esta fiesta Dios repite que debemos disfrutarla en forma física a lo máximo. Noten lo que dice en Deutonomio capítulo 14. Deutonomio capítulo 14, versículo 25, hablando aquí de las fiestas, que irás a este lugar, entonces dice lo venderás todo lo que tienes para ir a la fiesta y guardarás el dinero en tu mano. Y vendrás al lugar que el eterno tu Dios escojiere y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas. Nosotros tenemos las vacas rebanadas, la carne. Hemos probado diferentes carnes y de hecho hoy día tenemos la bendición que uno puede ir a un buen restaurante y tener algunas de las carnes que en los tiempos bíblicos solamente en las fiestas podían tener. Quizás las carnes que tenemos, un buen filete y que sea delicioso, aquí dice por vacas, por ovejas, hay muchas personas que le gustan la carne de cordero, por vino. Aquí, vinos finos. Ya en Chile son especiales aquí los vinos deliciosos. Por sidra, que tiene que ver también con algo que contiene un poco de alcohol. O por cualquier cosa que tú deseares para disfrutar la fiesta. Y comerás allí delante del eterno, tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia.
El tiempo de alegría es como que Dios dice, quiero que gocen como no pueden gozar durante el año. Y algunos acá pueden viajar a distintas partes. Algunos viajaron hasta Europa para la fiesta. Algunos se fueron a los Estados Unidos, otros a México, a diferentes partes. Inclusive viajar a Olmue, un lugar muy hermoso, que normalmente uno no puede tomarse ese tipo de libertad. Y Dios quiere que gocemos y nos alegremos. Pero recordando que todo es pasajero, que no va a durar en el tiempo. Y hay una gran lección aquí. Noten lo que dice de Salomón en Ecclesiastes capítulo 1.
Ecclesiastes capítulo 1.
Empezando en el versículo 17.
Esto fue lo que Salomón dedicó su vida a explorar, a investigar y a sacar conclusiones.
Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría y también a entender las locuras y los desvaríos. Conocí que aún esto era aflicción de espíritu. Quería ver todo lo que el hombre podía experimentar. Las cosas que la sabiduría, es decir, las cosas más elevadas. Pero también ver qué pasa con la diversión cuando se sobrepasan y se vuelven tontos. Y Salomón quería estudiar. ¿Y cuál es la sensación de volverse tontos? Hay personas que lo hacen, que se acostumbran. A mí me encanta. Voy a salir de parranda y me voy a emborrachar. Y después viene el día siguiente. Vienen las hackecas, vienen los lamentos. Y uno dice, ¿sabe qué fue divertido? Pero es una sensación pasajera. Y mire lo que tengo que pagar por las tonteras que hice el día anterior. Entonces Salomón estaba estudiando todo lo que es la vida y las experiencias. También menciona en el capítulo 2, versículo 1. Dije yo en mi corazón, ven ahora te probaré con alegría. Y gozarás de bienes. Dijo, bueno, quiero ver cuáles son las sensaciones de probar las cosas. Y las cosas con alegría, de diversión. Y gozarás de bienes. Y voy a ver lo que es vivir ahí alrededor con todo el lujo que me rodea. A ver si esa sensación dura en el tiempo, si alcanzo ya la máxima satisfacción.
Él tenía el dinero y tenía la sabeduría para examinarlo y llegar a ciertas conclusiones. Dice, más he aquí, esto también era vanidad. La palabra vanidad significa algo efímero, transitorio, no duradero. A la risa dije, ¿en lo que es es? Y al placer, ¿de qué sirve esto? Sí que probablemente ahí tenía personas que contaban chistes, que eran los humoristas que venían a la corte y hacían a todo el mundo reír. ¿A quién no le ha gustado eso? Aquí, inclusive en Chile, han tenido muy buenos humoristas que nos hacen reír y disfrutar. Y es una sensación alegre y el placer. Se preguntó, ¿de qué sirve esto? ¿Qué tanto va a durar en el tiempo? ¿Va a traer una satisfacción duradera? Versículo 3. Es propuse mi corazón agasajar mi carne con vino y que anduviese mi corazón en sabiduría con retención de la necesidad, hasta ver cuál fue el bien de los hijos de los hombres en el cual se ocupaba debajo del cielo todos los días de su vida. Sí que él dijo, mire, yo tengo las riquezas, vamos a tener banquetes, vamos a tener entretenciones, voy a traer a los bufones para animarnos también y las cosas que producen mucha risa. A veces la risa se convierte contagiosa cuando hay alguien bien chistoso, uno como que no puede detenerse de reír. Había un señor que vino acá a una fiesta que Katy y la familia de Katy lo conoció y él trabajaba en el departamento hispano. Y era uno de mis amigos íntimos, era mexicano. Y ese tenía un don de la risa y de hacer cuentos chistosos, pero así tenía un repertorio increíble. Nunca me olvidaré una forma que él podía hacer un chiste de cualquier cosa. Mi posa Katy, en ese entonces adolescente, tenía uno de estos, como se llaman los, un pinche. Estaba ahí, ahí, jugando con su pinche y entonces él tomó el pinche, le dobló las patitas y le dice, tómalo aquí por las patitas, le sopló en la cara y le dice, ahora Katy, cuéntanos cómo es andar en motocicleta. Así podía hacerlo. Y obviamente también cuando daba mensajes eran con mucha risa. Tenía ese don, me enseñó a mí muchas cosas en cuanto al humor, pero sabe, es pasajero. Y a la larga no sirvió para mantenerlo firme en la iglesia, a pesar de que era un hombre tan chistoso y todo, se necesita seriedad en ciertas cosas también. Si uno es puro chiste, puro humor, a veces le falta la seriedad para las cosas más importantes en la vida.
Entonces Salmón continuó diciendo aquí, en verse 4, En grandecí mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mis viñas, me hice huertos y jardines y planté en ellos árboles de todo fruto. Hay muchas personas que le encantan plantar hermosos jardines, cuidar sus plantas, ahí tenemos a Bernardo con su jardín tan bonito que tiene. Y muchos otros que lo hacen, dice verse 6, me hice estanques de aguas para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles.
Inclusive no era solamente plantas, él tuvo bosques y desarrolló acueductos, así que tuvo que desarrollar la ingeniería para traer el agua, para regar todo, así que algo que estaba probablemente bastante seco, él hizo algo hermoso y él pudo disfrutar de hermosear todo lo que estaba alrededor de él. Verse 7, compré siervos y siervas y tuve siervos nacidos en casa, es decir, varias generaciones de personas que estaban ahí para atenderlo a uno, a cuerpo de rey. También tuve posesión grande de vacas y de ovejas, ¿y qué le traían? Los mejores cortes de la carne que él podía disfrutar, y es un año, ¿qué diga? una semana había un chef y le dice, quiero que me prepares un nuevo corte y una nueva forma. Yo estaba pensando durante la fiesta pudimos ir a un restaurante argentino, igual que lo pueden hacer aquí, ese corte de carne, y yo pensé, yo no voy a poder probar carne más rica de la que he probado en mi vida. Y sin embargo, ¿y qué? ¿Dura la sensación? No. Ya después hay que volver a comer el día siguiente, esas sensaciones no duran en el tiempo por máximas que sean. Si yo el aquí dice que en versículo 8 me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias, así que él tenía todas las riquezas que podía poseer un ser humano.
Dice, me hice de cantores y cantoras que tocaban, componían música para él. El deleite, hay personas que piensan que el máximo placer en la vida es la música, y andan todo el día con sus audífonos probando diferente música, y vienen esa afinidad. Sienten tremendo placer. Y también hay todo tipo de conciertos que se presentan. Don Gerardo siempre nos cuenta de que tenía 15 años en un vendedor aquí, de una de las zapaterías en el centro, y había un señor que había viajado por todo el mundo, y había venido a Chile, y se conocía toda la música italiana, y lo llevaba al Teatro Municipal. Y ahí escuchaban óperas y zarzuelas, y hasta hoy día el mira para atrás, y todavía se imagina, porque era lo máximo en la música que había sentido.
Nosotros estamos también escuchando a Andrés Bocelli ayer, y con estas tremendas presentaciones, un control de voz perfecto, y uno dice, bueno, podemos escuchar algo más hermoso, poco probable. La sensación que entrega la música, pero igual no dura en el tiempo.
Aquí dice, de los deleites, de los hijos, de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música. Cuando habla de los deleites, de los hijos, de los hombres, está hablando de bailes que venían ante él, acróbatas, todo lo mejor. Mateo 16 lo experimentó, en el VIII y fue engrandecido y aumentado, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. A más de esto, conservé conmigo mi sabiduría. Todavía tenía esa perspicacia para ver las cosas en su realidad, y que él fue uno de los reyes que venían a visitarlo a él, para escuchar su sabiduría. También uno de los máximos placeres en la vida es cuando uno ha adquirido sabiduría que otros vienen y le preguntan sobre cosas, porque uno tiene conocimientos y comparte eso con los demás.
Eso también es otra alegría que uno puede tener. VIII, no negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo, y ésta fue mi parte de toda mi faena. Mire yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, toda la belleza de los edificios, huertos y jardines, y el trabajo que tomé para hacerlas, y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu y sin provecho debajo del sol. Nada duraba. Se recuerdan cuando ya uno adquiere su primer automóvil y que hoy se sienten lo máximo, ya por fin un automóvil. Pero ¿qué sucede? Una semana, dos semanas más tarde ya uno está acostumbrado, y ya recibe el primer rayón y ya se olvida uno de todo lo que era la perfección, o la primera casita que tiene, que uno goza y dice, ¡oy no creo que voy a estar más feliz que ahora mismo! Pero igual uno se acostumbra y las sensaciones se van apagando en el tiempo.
Después volví yo a mirar para ver la sabiduría y los desvaríos y la necesidad, porque ¿qué podrá ser el hombre que venga después del rey nada, sino lo que ya ha sido hecho? Y he visto que la sabiduría sobrepasa la necesidad como la luz a las tinieblas. Pero nada es duradero, eso fue su conclusión. Y a pesar de que Salomón era un hombre muy privilegiado, les digo que nosotros aquí en el siglo XXI, en cierto sentido vivimos con las bendiciones que pocas personas tenían en ese entonces. Tenemos agua que corre, tenemos baños privados, con agua caliente, con el gas que uno puede cocinar las cosas en los tiempos bíblicos. Gente tenía que cortar leña, tenía que preparar todo con mucho esfuerzo. Nosotros sí estamos viviendo casi en la generación de Salomón. Tenemos entretención disponible 24 horas al día. Quieren escuchar conciertos hermosos, ahí están a la mano.
Todas las sensaciones, buenas y malas están al alcance de todo el mundo.
Salomón tuvo mil mujeres. Quería ver. ¿Cómo se siente tener mil mujeres? Quizás uno de los mayores placeres en la vida es poder, estar casado. Y él dijo, bueno, yo voy a tener una mujer diferente cada día del año. Y eso a ver si va a producir la satisfacción que busco. Y, sin embargo, no hay una verdadera relación duradera entre esas mil mujeres. ¿No tiene lo que dice? Ecclesiastés 7.27. Ecclesiastés 7.27. Dice, eh, aquí, que esto, eh, hallado, dice el predicador, pesando las cosas una por una para allá la razón.
Lo que aún busca mi alma y no lo encuentra. Un hombre entre mil he hallado, pero mujer entre todas estas nunca hallé. Nunca pudo tener esa satisfacción de un amor duradero y permanente, porque al multiplicar las mujeres se dividen los afectos. Y cada una busca lo suyo y él se sintió bien complicado. Note en versículo 26.
Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes y sus manos ligaduras. Porque, obvio, él estaba quebrantando ese mandamiento de Dios y que no debía multiplicar las mujeres. Él desafió ese mandamiento y nunca quedó satisfecho. Noten lo que sí admitió que era la solución.
En el Clasio de Asté es 9, versículo 7, al 9. Aquí él dice, mire, esta es la conclusión que yo llegué en cuanto a las máximas sensaciones que uno puede tener en la vida. Dice versículo 7. Anda y come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón.
Sí, tome la vida en forma positiva. Sea como sea lo que uno enfrenta, dice aquí que uno tiene que darse ánimo. Uno tiene que amarse a sí mismo, igual que debe amar a su prójimo. Pero el que no se ama a sí mismo difícilmente va a amar al prójimo. Entonces aquí dice que cada día una manesca, comiendo su pan con gozo, dice porque tus obras ya son agradables a Dios.
Debe estar agradecido de Dios y en forma positiva que no sentir que Dios está en su contra. Sino que cada día Dios es nuestro Padre, Él nos quiere y nos quiere ver alegres. Versículo 8. En todo tiempo sean blancos tus vestidos y nunca falte un guento sobre tu cabeza.
El equivalente hoy día es una buena ducha, refrescante, pones un poco de desodorante, salga, que haya un buen olor que emana de uno y también que la ropa bien vestido, que sea agradable, no con arapos despeinados, que uno sale pareciendo a uno estos cabernicolas por ahí.
No es eso, no es la forma que Dios dice que uno debe verse. Tata de mejorar su apariencia lo máximo posible, no tanto para uno sino para los que lo miran a uno. Y aquí viene la conclusión en cuanto al matrimonio. ¿Para la pena tener mil mujeres y decir salomón después de haber experimentado eso?
Dice versículo 10, versículo 9. Goza de la vida con la mujer que amas todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol. Esta vida corta que nos da Dios. Todos los días de tu vanidad porque esta es tu parte en la vida y tu trabajo con que te afanas debajo del sol. Todo lo que te viniera a la mano para hacer hazlo según tus fuerzas porque en el seol o la tumba a donde vas no hay obra ni trabajo ni ciencia ni sabiduría.
Es decir, uno se vuelve inconsciente. Aprovecha la vida. Ya tendremos tiempo de descansar cuando estemos muertos. Traten de hacer lo máximo y con esfuerzo, con diligencia, que uno se sienta con ese empuje en la vida que cumpla sus misiones lo mejor posible. Todo lo que viene a la mano a hacer hazlo con tus fuerzas, con energía. Si uno es fiel sobre lo poco, será fiel sobre lo mucho. Si uno es infiel sobre lo poco, será infiel sobre lo mucho. Dicen que si uno quiere que se haga un buen trabajo, dáselo a una persona ocupada, una persona enérgica, porque esas personas pueden hacerlo.
Pero hay otros que cualquier tarea es tan difícil. Se complican, no la terminan, la postergan. Aquí dicen no, no sean así, sean dinámicos.
Entonces, aunque uno experimente lo máximo, es un placer pasajero, momentáneo. Me recuerda un famoso futbolista norteamericano de los Dallas Cowboys. Él ganó tres campeonatos mundiales en el fútbol. Y cuando por fin ganó el primero, que había tomado años, dice que se había dedicado 100% a su labor. Se llama Michael Irving, uno de los grandes jugadores. Y dice que por fin alcanzó ese apogeo y ganó el Super Bowl. Y dice que hoy estaba tan contento, pero dice que en un par de días ya empezó a desvanecer esa sensación. Y ya sintió que no era tanta cosa, como él había pensado que lo iba a divinizar a él. ¿Y así va a volver ya un superhombre? No. Y sabe lo que, dos semanas más tarde, contempló suicidarse. Porque sintió que, bueno, ya que más hay en la vida, ya perdí esa sensación, ya se gano otro, ya he ganado. El anterior, ya nunca voy a llegar a esa cumbre de alegría y felicidad. Y seriamente pensó en matarse.
También, me recuerdo, en Hollywood, los actores y actrices, que también son tan famosos, ricos, pero son los que más, en cuanto a la población general, terminan en divorcios, terminan en todo tipo de problemas. ¿Por qué? Porque siempre buscan una sensación más alta. Ya lo que es típico, para ellos no tiene la misma sensación. Entonces tienen que meterse en relaciones y muchas veces más aberrantes para seguir empujando la sensación para arriba y toman drogas cuando ya nada más funciona. Personas buscando esa continuidad del placer que no va a durar. Las drogas no van a durar y van a tener que tomar más drogas para mantener la misma sensación de placer. Esas endorfinas que tenemos en nuestro cuerpo son pasajeras.
Noten lo que dice Ecclesiastes 1, versículo 8.
Ecclesiastes 1, versículo 8. La conclusión que llegó. Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar. Nunca se saca el ojo de ver ni el oído de oír. Por más que uno quiera, ningún placer va a ser duradero. Me recuerdo un famoso actor inglés. Se llamaba George Sanders. Fue un famoso actor en los años 30, 40, 50. Un hombre muy caballero, hermoso, voz inglesa. Y sin embargo, se suicidó y dejó una nota al lado de su escritorio cuando murió y dice, estoy aburrido de la vida. A pesar de todo lo que él había alcanzado, se aburrió ya después. Ya había llegado a que no sabía qué más hacer en la vida. Y se mató. En el capítulo 5 de Ecclesiastes, versículo 10.
Dice, el que ama el dinero para muchos es el máximo placer, ser rico, acumular cosas. Dice, el que ama el dinero no se saciará de dinero. Y el que ama el mucho tener no sacará fruto. También esto es vanidad. Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen. Qué bien tendrá su dueño sin verlos con sus ojos. Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho o coma poco, pero el rico no le deja dormir la abundancia. Siempre está preocupado que la va a perder. Entonces también el que busca el máximo placer, acumulando grandes riquezas y grandes bienes. Igual, igual es una sensación pasajera. Y así como guardamos la fiesta de tabernáculos, aún lo físico, cuando uno lo experimenta en forma tan grata y placentera, es pasajero y al final dejará una insatisfacción.
Pedro lo dijo en 1 Pedro 1, versículo 17. 1 Pedro 1, versículo 17. Dice, y sin vocáis por padre, aquel que, sin acepción de personas, ya según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. La vida para el cristiano es un peregrinaje. Es una preparación para ese reino de Dios que viene. Sabiendo que fuiste rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, nos hemos dado cuenta de que era una vana forma de vivir que teníamos antes. Es muy importante. Yo me acuerdo a los 17 años. Yo me di cuenta que yo había vivido una vana forma de vivir, que quería para mí una profesión, seguir como mi padre, ser médico, tener mi consulta, tener mi trabajo, tener mi dinero, tener las cosas materiales. Y eso era una vana forma de vivir. Quería ayudar a mi prójimo, pero quería ayudarme a mí mismo también. Y gracias a Dios que Dios me llamó a tiempo para cambiar y enfocar en Él y en Su reino venidero, algo muy superior a lo que tenía en mente antes. Siguiendo aquí dice, sabiendo que fuiste rescatados de vuestra vana manera de vivir, versículo 19, con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria para que vuestra fe y esperanza sean en Dios, no en el hombre, no en las riquezas. Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, según uno obedece la verdad de Dios, se va purificando uno.
Mediante el Espíritu para el amor fraternal no infido e fingido, amaos unos a otros entrañablemente de corazón puro, siendo renacidos no de cimiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre, porque toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba, la hierba se seca y la flor se cae, más la palabra del Señor permanece para siempre.
Entonces sabemos que son las cosas espirituales que van a durar en el tiempo, no las cosas físicas. Jesucristo también mencionó lo mismo en Juan capítulo 6, versículo 62, Juan capítulo 6, versículo 62.
Le dijo a sus discípulos, ¿Pues qué si vieres al hombre, al hijo del hombre subir, a donde estaba primero? El Espíritu es el que da vida, la carne para nada aprovecha. Las palabras que yo o se dado son espíritu y son vida. Está hablando aquí la carne, no va a aprovechar de largo plazo, no es donde uno debe poner su mira, porque eso no va a dar la satisfacción. Han tenido cosas hermosas que pensaron que iban a dar máximo placer, pues no van a durar en el tiempo. Por eso uno no debe idolatrar las cosas físicas. Quizás uno dice, ay, si solo estuviera casado, ahí voy a alcanzar el máximo placer y eso me va a durar en el tiempo. No va a ser así. Es otro placer más. No es duradero en el tiempo. Sea lo que uno escoja, que piensa que lo va a hacer permanentemente feliz. No va a durar en el tiempo.
Al terminar esta vida, debemos llegar a esa conclusión de que esta vida no es donde vamos a alcanzar lo mejor.
La carne solo es un pobre sustituto de lo espiritual.
Es una insignificante imitación de lo verdadero, de la realidad en el reino. Es como una hormiga contemplando a un ser humano. ¿Qué tanto puede una hormiga mirándolo a uno desde abajito ver a un ser humano que sabe una hormiga de un ser humano? Así, ¿qué sabe un ser humano de lo que es ser un ser espiritual con la magnitud de Jesucristo que vamos a ser semejantes a él? Somos como hormigas contemplando algo infinitamente superior.
La fiesta de tabernáculos es una pobre imitación del reino que viene. No va a ser el máximo placer lo que guardamos en estas fiestas. Ahí el placer más grande está reservado para cuando Jesucristo venga y guardemos la fiesta de tabernáculos con él. Va a ser infinitamente superior. En Romanos, capítulo 8, ¿Puede decir qué extraño sermón es este?
Porque por un lado quedamos bajoneados, pero por otro lado quedamos animados viendo la realidad de las cosas. En Romanos, capítulo 8, versículo 16, dice, hablando del Espíritu Santo en nosotros, el Espíritu mismo da testimonio a nuestro ser humano. Y también da testimonio a nuestro espíritu, el espíritu en el hombre, de que somos hijos de Dios, que el Espíritu Santo nos ayuda a ver más allá de esta vida. Y si somos hijos, también somos herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo.
¿Por qué? No dice eso. No dice subherederos. Dice coherederos con Cristo porque somos hermanos menores de Cristo. Y la herencia que viene es con Cristo y todos los suyos. Coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él para que juntamente con Él seamos glorificados. Quizás es un poco más fácil padecer las cosas. Cuando uno se cuenta que, mire, igual, estos son placeres fugaces, momentáneos, que tenemos, pero un día vamos a gozar infinitamente mejor si padecemos por la fe, si no mantenemos firmes. Dice, si padecemos juntamente con Él para que conjuntamente con Él seamos glorificados.
Quieren hablar de máximo placer. Ahí no van a ser endorfinas hormonales que nos dan ese tipo de empujón y esa alegría. Vamos a tener cuerpos espirituales. Cuanto más va a ser la sensación de gozo y mucho más duradero. Y por eso, Pablo, dice, pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente, lo que es seguir el camino de Dios con sus pruebas y dificultades, no son comparables con la gloria venidera que nosotros ha de manifestarse.
Entonces dice que lo que pasamos en esta vida, sea que pudimos lograr muchos placeres o menos placeres, eso no tiene importancia en comparación con lo que vamos a compartir juntos en ese reino de Dios. Dice, porque el anhelo ardiente de la creación, la palabra aquí universo, significa, es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Este universo que Dios creó, y obviamente no lo creó en forma limitada, lo creó con espacio para crecer, para poblar, por todo el tiempo imaginable.
Y dice que están aguardando esa transformación de los hijos de Dios en estos seres gloriosos hechos a la semejanza de Jesucristo, que entonces van a poblar. Y vamos a hablar del placer, no solamente comerse un poco de carne aquí o disfrutar un hermoso puesta del sol. No estamos hablando ahora de planetas enteros, hermoseados, que vamos a visitarnos en diferentes planetas. ¡Uy, mire, qué bonito! Si no que Silvio va a tener un planeta de orquestas y música, vamos a escuchar ahí tanta cosa hermosa, y vamos a tener a las personas, a los cantantes que tenemos, vamos a ir porque hay un concierto planificado ahí en el planeta de José Luis.
Vamos a ir a otro lugar que le gustan la parte de ingeniería. Es la imaginación del hombre que se va a expandir. Hoy día solamente podemos desarrollar tres o cuatro talentos en nuestra vida, pero hay más de 200 talentos en potencial. Si tuviéramos el tiempo para desarrollarlos, se podrían salir a flor de piel. Siguiendo aquí dice porque la creación fue sujetada a vanidad, es decir, a deterioro, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza, hablando de Dios, porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Esto tiene mucho que ver con esa segunda ley de la termodinámica que significa que todo estado en que no hay algo, acción positiva, tiende a desorden, a pérdida de energía. El universo actualmente está perdiendo orden, está perdiendo energía, pero los hijos de Dios van a tomar esos planetas que están vacíos, están todavía desquadrados, que no están en sus órbitas apropiadas, y ahí entonces se van a hacer en planetas útiles, porque actualmente no son así. El señor Armstrong lo comparaba con una de estas tiendas de muebles no acabados, que tienes que comprarlo, pero tú tienes que entonces barnizarlo y arreglarlo.
Bueno, esto es como el mundo que vemos, y hay más de 3.000 planetas que se han descubierto, y ninguno de ellos está todavía apto, no está apto todavía para crear vida.
Y en el versículo 28 de Romanos, 8 dice, y sabemos que a los que aman a Dios, esa es la condición, llamar a Dios significa guardar sus mandamientos, seguir sus caminos, arrepentirnos, ser bautizado, recibir su Espíritu Santo, caminando en el Espíritu durante esta vida con sus altibajos que tiene a todos los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Dios está trabajando tras bambalinas. Uno no lo ve, pero Dios está trabajando ahí.
Esto es a los que conforme a su propósito son llamados.
Y bueno, todos tenemos nuestro momento ya de que empezamos envejeciendo, ya no tenemos las energías, tal como nos dice del profeta Eliseo, que era un gran obrador de milagros, pero que nos dice ahí la escritura, dice y llegó el tiempo en que Eliseo iba a morir de la enfermedad de la cual iba a padecer. Llega un momento en que ya le toca uno la enfermedad en la cual va uno a morir, al respecto. Taro temprano va a pasar eso en la gran mayoría de los casos, si no es un accidente o cualquier otra cosa, que puede acortar la vida en un momento. Pero para la gran mayoría todos vamos a padecer una enfermedad en la cual es la que vamos a morir, al respecto. Salvo que Cristo venga primero y nos transforme. Esa es la única diferencia que hay. En Apocalipsis 21, versículo 1, aquí vemos las realidades. Los placeres duraderos, no pasajeros. En Apocalipsis 21, versículo 1, dice, vi un cielo nuevo y una tierra nueva. Está lista la tierra para recibir a esa nueva Jerusalén, porque el primer cielo pasó. La palabra aquí es nuevo, el cielo nuevo. La palabra en el griego es kainos, k-a-i-n-o-s, que significa algo que ha sido reformado, que ha sido embellecido, pero no es algo que sale de la nada. Hay otra palabra que es neos, que tiene que ver con algo nuevo, como creado de la nada, que es la primera cosa que se ve. No aquí, la tierra todavía existe, pero ha sido renovada, embellecida. Igual que el cielo, hablando de la atmósfera, es distinto, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron y el mar ya no existía más. Bueno, todavía estamos hablando de la superficie y la tierra, pero ahora ya la tierra ha sido purificada por el fuego purificador, que quemó a todos en el lago del fuego, el fuego se extiende, dice ahí, en Según de Pedro III, que los metales se van a fundir, el suelo, la tierra va a evaporizarse, igual que el agua, y solamente va a quedar como fundida la tierra, como el pedestal donde la Nueva Jerusalén va a venir y dice, y yo, Juan Vila, Santa Ciudad, la Nueva Jerusalén, Descender del Cielo de Dios, dispuesta como una esposa, tabiada para su marido. Y hoy una gran voz del cielo que decía, he aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, está ahora con los hombres, y él morará con ellos y ellos serán su pueblo. Este es el primer indicio, cuando Dios Padre por fin va a morar con el ser humano, cara a cara, voz a voz. Y Dios mismo estará con ellos, como su Dios, enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos. Eso no se puede hacer en forma colectiva. Dios se convierte en un Dios Padre personal, que nos va a tomar a cada uno de nosotros y nos va a explicar toda nuestra vida, cómo tuvo que intervenir, cómo tuvo que dejarnos pasar por cosas. Él sabe exactamente el por qué. Tiene nuestros cabellos contados. Significa la preocupación que él tiene. Y ahí entonces uno va a darse cuenta por qué pasaron estas cosas, estas tragedias o cosas que uno no se explica en esta vida. Pero él, inclusive Cristo, está diciendo, el Padre va a hacer esto. Se va a sentar con cada uno y explicarnos nuestras vidas. Y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono, hablando de Dios Padre, dijo, ¡Ey aquí yo hago nuevas todas las cosas! Y ahora, en la siguiente etapa, de seres espirituales heredando el universo, embelleciéndolo para la gloria y honra de Dios. Así, entonces, podemos leer en primera de Corintios 2, 9 a 10, un poco más lo que podemos entender. La elección después de la fiesta, que es tan importante poner nuestra mira en lo alto, primera de Corintios, capítulo 1, versículo 9.
No, 2, 1 Corintios 2, 9. Dice antes bien cómo está escrito, cosas que ojo no vio, ni oído o yo, ni han subido en corazón de hombres, es decir, nadie se ha podido imaginar. Lo que viene tan grandioso son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Hay que mirar en lo alto, con los senses capítulo 3, versículo 1, dice, pues sí sabéis, resucitado con Cristo, buscar las cosas de arriba donde está Cristo sentado a la diestra de Dios, las cosas buenas, virtuosas, respaldadas por el Espíritu y no por la carne, en el sentido de la naturaleza carnal, mala, no enfocar en esas cosas, poner la mira en las cosas de arriba y no en las de la tierra, en ese reino de Dios, porque habéis muerto bajo ese bautismo y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste entonces vosotros también, seréis manifestados con Él en gloria. Ahí es cuando vamos a tener verdadero placer, duradero, pero no antes. Para concluir, Isaías 65, versículo 17 al 19, Isaías 65, versículo 17, la elocuencia del profeta Isaías inspirado por Dios, dice lo siguiente, dice, porque aquí yo crearé nuevos cielos y nueva tierra, Dios hablando, y lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Más os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado. Dios es el que está preparando cosas mucho mayores, y por eso cuando guardamos la fiesta de tabernáculos, recuerden que son en cabañas temporales, pero tenemos algo mucho más permanente que sí nos va a dejar satisfechos.
Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.
Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.