El cristianismo occidental no ve de forma positiva el sufrimiento. La comodidad y el placer se han vuelto el propósito de la existencia. Sin embargo, este enfoque hedonista no es bíblico.
Nuestra motivación principal como cristianos debe ser emular la vida ejemplar de Jesucristo para convertirnos en las primicias que le prosiguen.
Estar en contacto con nuestro Padre debe ser una necesidad constante. En la Biblia podemos encontrar su palabra escrita ¡aprendamos a comunicarnos eficazmente con él!
Para acceder al gran tesoro que Dios guarda para nosotros al final de los tiempos, necesitamos fijar nuestra mira en los negocios de nuestro Padre, alejándonos del pecado.
¿Cuánto apreciamos el sacrificio de Jesucristo? ¿Estamos conscientes del papel que éste juega en nuestra salvación? Más aún, ¿haremos nuestra parte para ser parte de la familia de Dios?
Para que el sacrificio de Cristo tenga su efecto purificador en nuestras vidas, debemos cumplir nuestra parte de dar la espalda al pecado.
Pese a que la mira del cristiano sea concentrarse en consolidar una vida recta, también debe conocer acerca de los sucesos en el futuro que habrán de señalar el retorno de Cristo.
Si uno se presenta a sí mismo como cristiano, la gente esperará que nos comportemos en consecuencia. Y debido a que siempre habrá alguien que sea afectado por nuestras acciones ¡Debemos ser cuidadosos en nuestra forma de ser!
Las catástrofes naturales y demás problemas que enfrenta la humanidad, son abrumadores para la mayoría de las personas. En ocasiones, se requiere de un empuje adicional que nos devuelva la esperanza y el ánimo de seguir adelante
Satanás puede servirse de medios discretos pero muy poderosos para corromper las sanas relaciones que a Dios le gustan. Una de esas herramientas es el chisme. ¡Seamos cuidadosos con nuestras palabras!
Dios ha tenido distintas formas de hablar con su pueblo a lo largo del tiempo. Aunque ahora difícilmente veamos milagros como en el antiguo Israel, seguimos siendo parte de uno al ser llamados y perfeccionados para formar parte de su pueblo.
Algunas instrucciones que Dios entregó al pueblo de Israel pueden parecernos confusas o complicadas. Para aclarar nuestras dudas podemos buscar paralelos dentro de las mismas escrituras. ¡Dios utiliza muchos recursos para darnos valiosas lecciones!
El espíritu humano que nos separa de los animales, no es suficiente para comprender las cosas de Dios; para ello es necesario contar con el espíritu santo.
La labor que el Eterno se encuentra realizando en nosotros, requiere de nuestra disposición para ser moldeados y forjados hasta la perfección.
La historia del huerto del Edén, contiene valiosa información sobre la naturaleza generosa de Dios
Las cosas ocurren porque alguien decide que así sucedan. Dios nos aconseja hacer lo correcto para que sucedan cosas positivas en nuestra vida ¡pensando sobre todo a largo plazo!
Nuestra cultura esta obsesionada con las cosas inmediatas y cualquier asunto que implique esperar, altera a las personas. Pero Dios no es alguien impaciente y amorosamente nos comparte esta forma de ser felices: Esperar en él.
El libro de Eclesiastés es una dura crítica al secularismo. ¡Descubra por qué para Salomón fue importante tener una vida espiritual!
El gradual cambio que el mundo sufre nos mantiene en un peligroso letargo, al no advertir los riesgosos tiempos en los que nos encontramos. ¡Mantengámonos alerta, usando los instrumentos espirituales que Dios nos ha provisto!
La Iglesia de Dios se ha mantenido viva a lo largo de los siglos, dejando valiosas lecciones para aquellos que en ella crecen y se adiestran para el futuro. ¡Aqui 4 de ellas!