Las situaciones de emergencia requieren de una sólida preparación mental, pero, sobre todo, espiritual. ¿Cómo recibimos y afrontamos los imprevistos? Mensaje entregado el 28 de octubre de 2023.
Que el amor de las personas se enfríe es un síntoma de los tiempos del fin, y podemos ver que es un mal que se encuentra en proceso. Mensaje entregado el 26 de diciembre de 2020.
La capacidad de asombro es algo que va diluyéndose con el paso de los años. Tristemente no solo la capacidad de asombro positivo, sino también la de asombrarse por el deterioro del mundo. Mensaje entregado el 11 de agosto de 2018.
La Iglesia ha pasado un largo tránsito desde los tiempos de Jesucristo hasta la fecha. En este camino se ha topado con obstáculos de todo tipo que no han hecho sino revelar el temple y el crecimiento de sus miembros. De modo que si la Gran Tribulación será nuestra última prueba, ¿cuánta fuerza requeriremos para no perder nuestro enfoque?
El mensaje de paz y esperanza que trajo Jesucristo, puede ayudarnos a mantenernos firmes en medio de las turbulencias políticas y naturales de nuestros tiempos.
El plan de Dios a largo plazo para la humanidad, es formar una gran familia ¡y los que han sido llamados pueden ser uno con el Padre al final de esta era!
El gradual cambio que el mundo sufre nos mantiene en un peligroso letargo, al no advertir los riesgosos tiempos en los que nos encontramos. ¡Mantengámonos alerta, usando los instrumentos espirituales que Dios nos ha provisto!
Recordemos nuestras obligaciones a cumplir como siervos de Dios.
¿Para el Padre tenemos la misma importancia gentiles y judíos? Frente a la controversia sobre el mayor o menor valor de uno u otro, debemos estudiar a fondo las promesas del antiguo y el nuevo pacto.
Pasan tantas cosas malas en el mundo ¡que todo esto se ha vuelto normal! Debemos orar para que Cristo vuelva y termine con todo el sufrimiento.
El mensaje de Habacuc es muy aplicable para nosotros hoy y para el futuro inminente que se acerca considerando que el justo por su fe vivirá (Habacuc 2:4)
A poco más de 100 años de la tragedia de Hiroshima, podemos aprender algunas valiosas lecciones de vida cristiana.
Nuestro Padre, en su amor, nos ha revelado lo que ocurrirá en el futuro. Esto nos da ventaja para prever las consecuencias de nuestras acciones ¡no obremos para obtener algo en este tiempo, sino para el futuro!
A lo largo del tiempo, Dios ha mantenido su amonestación para nosotros, instándonos a mantenernos en su camino y llevar nuestras vidas en obediencia.
¿Cuál es la misión de la Iglesia en estos tiempos?
El mundo de las supersticiones es el primer paso para quebrantar nuestra fe en Dios. Debemos aprender a confiar en nuestro Creador para obtener bendiciones.
La gran esperanza para la humanidad es el Reino de Dios, los tiempos de refrigerio del cual hablaba el apóstol Pablo.
Debemos prestar atención a las advertencias de Cristo y al mismo tiempo continuar con la tarea que nos dejó.