Habacuc y nosotros

El mensaje de Habacuc es muy aplicable para nosotros hoy y para el futuro inminente que se acerca considerando que el justo por su fe vivirá (Habacuc 2:4)

Transcripción

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Cuando usted habla con una persona de edad, o como dicen aquí, mayor o grande, y esa persona le cuenta una historia que le pasó cuando esa persona era joven, y empezamos nosotros a imaginarnos cómo era el mundo, cómo era la sociedad en aquella época, no muchos años atrás. Y algunas veces es bastante difícil imaginarse porque nos cuentan historias que como que no nos hacen, no son muy reales para nosotros, porque vienen de una persona que le pasó 50 años atrás, 60 años atrás, y cuesta algunas veces imaginarse el contexto de la situación o de aquella historia que nos cuentan.

Es como si nos contaran una historia que tiene miles de años en una realidad paralela que fue realidad, pero para nosotros no lo es tanto. Posiblemente sucede esto porque los tiempos pareciera que van más rápido en la historia de la humanidad. El tiempo no avanza más rápido, pero la sensación de este pareciera que sí. Quizás una de los factores es porque estos últimos 100 años se han producido los avances científicos y tecnológicos más grandes que el resto de los 1900 años, podríamos decir, de la época del año cero, después de Cristo.

Es una de las profecías de Daniel que nos habla que la ciencia se aumentaría y esto sí lo vemos a diario. El mundo avanza muy rápido, el conocimiento se duplica, si bien recuerdo cada dos años, se está duplicando el conocimiento. O sea, si usted estudia una carrera universitaria de cuatro años, ya está obsoleto lo que usted aprendió en esa carrera. Cuando vemos una conversación entre una persona adulta y un joven e intercambian una plática o algún comentario, muchas veces se producen incongruencias en los conceptos. Los conceptos también cambian en el tiempo, las palabras, las ideas, las formas de pensar también cambian de una generación en otra.

Por ejemplo, si usted le ha pasado o si usted ha visto por ahí una persona mayor y no tan mayor, y una persona joven, y la persona joven le está explicando cómo funcionar o cómo hacer funcionar el WhatsApp o el teléfono o poner un número. Es una conversación que es dura porque la persona de edad generalmente le cuesta mucho más aprender esto de los botones y todo lo que significa la comunicación instantánea digital de hoy. El joven pierde la paciencia. A mí me ha pasado con mis padres, no le cuenten, pero sí me pasa que pierdo la paciencia cuando no entienden una cosa que para algunas personas es mucho, es muy fácil.

Vean ustedes cuando un joven saca el celular y con un dedo manda un correo electrónico, se comunica con su papá, llama a su amigo, ve cuánta batería le queda, ve dónde está ubicado en el mapa con un solo dedo y lo hacen dos minutos. Es increíble. El mundo gira, el mundo gira y no se va a detener. Este tren ya partió hace tiempo atrás y no se va a detener.

Y pareciera que en estos giros de este globo que gira a diario sin detenerse se va incrementando su velocidad exponencialmente a medida que avanzamos. Y en el camino van quedando historias, van quedando recuerdos, van quedando memórias. Y mientras más antiguas sean estas, generalmente cuando nos cuentan una historia es más difícil hacer la propia o imagínasela. Si de una generación o de dos generaciones atrás nos cuenta una historia y uno dice, ¡ay! pero eso ya no es así. Eso ya no es así.

Pero incluso más atrás todavía cuesta mucho más y así nos va acostando. Lo mismo sucede con las historias del antiguo testamento. Es un libro lleno de historias o la primera parte de nuestra Biblia del antiguo testamento. Y eso una vez nos hace una brecha que nos para porque son circunstancias muy distintas a las que hoy vivimos y es muy difícil hacer las propias.

Es muy difícil asimilarlas, pero no imposible. Por ejemplo, aquí les digo un poco de una historia que me dicen de una pareja que no tenía ombligo. Una pareja que no tenía ombligo, que habitaban desnudos en un paraíso, que no pasaban frío, ni calor, ni peligros, no tenían que pagar cuentas que tenían todo a su alcance. Y si bien es cierto, todo eso fue cierto. Alguna vez es difícil imaginarnos ese contexto o esa historia en ese mundo. Es más fácil alguna vez es imaginarse lo que pasó con Cristo, su iglesia, ya en una época más moderna, si usted lo quiere decir, el nuevo pacto y la iglesia primitiva, los problemas que tuvo la iglesia, las reuniones que tenían los concilios en el Concilio de Jerusalén cuando conversaron esto de la circuncisión, los viajes de Pablo, los naufragios de Pablo.

Esto ya se empieza a aparecer un poco a lo que es la vida actual, entonces es un poquito más fácil asimilarlo. Sin embargo, hablando de esta brecha que hay entre historias que son para nuestro beneficio, la verdad es que podemos encontrar muchísimas similitudes de las historias en la Biblia con la vida nuestra. Obviamente no nos vamos a encontrar que las personas manejaban internet o algo por el estilo, eso está muy claro y no vestían igual que nosotros, pero la esencia de los hechos y estos escritos que son para nuestro aprendizaje son tremendamente transversales en el tiempo, no caducan y son aplicables a la realidad, porque la palabra de Dios permanece, nuestras Biblias permanecen en el tiempo.

La Biblia que usted tiene en sus manos, o la que yo tengo en mis manos, se divide en dos secciones, el Antiguo de este método y el Nuevo de este método. La Biblia significa en griego libros en plural, no es un libro, es un conjunto de libros, 66 para ser exactos. El Antiguo Testamento está escrito, fue escrito en Hebreo y Arameo, que es el Nuevo Testamento en griego. Y toda la Biblia contiene, o podríamos dividirla en siete secciones, en siete secciones.

La ley, la Torah, el Pentateuco, la ley, los primeros cinco libros, luego los profetas, los mayores y menores, los salmos o los escritos también se les llama y hasta ahí tenemos el Antiguo Testamento. Luego el Nuevo Testamento tenemos los Evangelios, los primeros cuatro libros, los Evangelios. Luego el Libro de los Hechos, de los Apóstoles, las Epístolas y el Apocalipsis, como la séptima sección. Entonces la ley, uno, los profetas, dos, los salmos, tres, los Evangelios, cuatro, los Hechos, cinco, las Epístolas, seis y el Apocalipsis, siete.

Se puede uno aprender este conjunto de libros. Y aquí hay una sección hablando del Antiguo Testamento, de los profetas, que muchas veces se le quita instantivamente la importancia porque se les habla de los profetas menores. Entonces uno escucha la palabra menor y dice, quizás es un libro muy corto, quizás puede ser interesante uno más grande, me gusta una historia más larga, más grande. Pero la verdad es que se les llama profetas menores, no porque Dios lo haya querido así, ha sido el conjunto de cómo se ha conservado la Biblia con estos nombres hasta el día de hoy y no son menos importantes en el contenido que tiene.

Se les habla de los doce, le podríamos hablar de los doce, no los profetas menores, sino aquí los doce profetas, que están ricos en profecías relacionadas con el Mesías, con Israel y con los tiempos del fin, con la promulgación del reino de Dios sobre la tierra.

Su período de estos doce está contemplado en las dos cautividades tanto de Israel con las diez tribus del norte y Judá con las dos tribus del sur. Primeramente cautivos por los asirios y luego cautivos por los babilonios, cuando hubo la división de Israel en estas diez y dos tribus.

Y así es como encontramos un libro que solamente tiene tres capítulos. Hay unos más pequeños todavía que tienen un capítulo, un libro de Ageo o una hoja, no sé si tiene un capítulo, es una hoja solamente, un profeta menor o uno de los doce Ageo. Y otro también que tiene, que es con contenido muy corto, es el profeta Abaquk, que está ubicado en las tribus del sur en Judá.

Hay mucha, hay muy poca información del profeta Abaquk, bastante poca de lo que es, de lo que fuera en persona. Sabemos que el nombre de Abaquk o lo que significa Abaquk es el que abrasa.

Abaquk es el que abrasa. Ese es un concepto que vamos a utilizar el día de hoy, el que abrasa.

Y esto describe muy bien la situación de este profeta. La describe muy bien. De los doce profetas, Abaquk es uno de ellos muy especial y distintivo también. Si a usted yo le digo, ¿cómo se imagina un profeta? ¿Se va a imaginar una persona un poco andrajosa, que anda por las calles diciendo, les va a venir algo malo si no hacen tal cosa? Esa es como la imagen de un profeta, generalmente. Pero Abaquk, la diferencia de este profeta es que él no fue a las calles.

A decirle al pueblo lo que iba a pasar.

Él presentó la situación a Dios, no a la gente. Y de ahí empezamos a moldear lo que es el concepto de que él que abraza. Él llevó esta petición a Dios, no a la gente. Entonces algo bastante singular en este profeta.

Él no caminó por las calles apuntando los pecados de Judá, que eran no pocos. Los reyes, últimos reyes habían hecho bastante cosas. Mucha idolatría, mucha, mucha idolatría.

Y no llevó el mensaje al pueblo, sino que abrazó al pueblo y llevó esta petición a Dios. Abaquk, el que abraza y llevó esto a Dios.

Recuerden la imagen del que abraza Abaquk. Y no se van a olvidar de este mensaje, o parte de lo que vamos a estudiar el día de hoy. Vamos a estudiar el libro de Abaquk. Y lo vamos a traer al día de hoy, a nuestras vidas. Hablamos de la diferencia de historias en los tiempos antiguos. Vamos a ver las similitudes que hay, que podemos encontrar para nuestro beneficio, para nuestra edificación. Abaquk fue contemporáneo del profeta Jeremías y Ezequiel. Y está localizado los últimos días del atribo de Judá, antes de que se fuera a Cautiverio.

Hablamos de aproximadamente el año 600 a.C., aproximadamente. Existía la inminente invasión caldea, o de los babilonios en esa época. La inminente invasión caldea. Y iban a tomar a un pueblo, pueblo de Judá, que tenía una decadencia moral y espiritual muy, muy profunda.

¿Cuántas veces nos hemos hecho la siguiente pregunta? ¿Por qué me esfuerzo tanto a hacer tanto el bien, a portarme tan bien, a hacer las cosas, tal cual Dios me dice? Y el del lado está robando, está mintiendo, está matando y le va a espectacular. Y prospera en esta vida. ¿Cuántas veces nos hemos preguntado eso? Si no todos los días, yo creo que todas las semanas. Vemos a personas que están haciendo cosas muy malas y prosperan, y mienten, y roban, y les va bien.

Hablamos de la prosperidad del limpio. Es una de las grandes preguntas en la filosofía también, y también en nuestras vidas cristianas. Antes de irnos a Aba Kuk, quiero que leamos Salmo 73.

Salmo 73, comenzando el versículo 1.

Dice así, Salmos, capítulo 73, versículo de 1 al 9.

Ciertamente es bueno Dios para con Israel, para con los limpios de corazón. En cuanto a mí, casi se delizaron mis pies. Por poco resbalaron mis pasos, porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos. Porque no tienen congojas por su muerte, pues su vigor está entero. No pasan trabajos como los otros mortales, ni son asotados como los demás hombres. Por tanto, la soberbia los corona. Se cubren de vestido de violencia. Los ojos se les saltan de gordura. Logran con creces los antojos del corazón. Y hablan con maldad de hacer violencia. Hablan con altanidad. Ponen su boca contra el cielo. Y su lengua pasea la tierra. ¿Qué manera tan descriptiva? Aquí, del salmo de Asaf. ¿Qué manera tan descriptiva? De traer un pensamiento antiguo, de antaño, pero tan vivo y tan latente el día de hoy. ¿Cuántas de estas líneas hemos pensado nosotros en nuestras vidas? Yo creo que la mayoría. Esa injusticia que se ve aparentemente a nuestra vista limitada y humana. Obviamente que hemos sentido estas cosas. Obviamente que hay este tipo de personas y las seguirá habiendo. Y Abaquk sentía lo mismo. Abaquk sintió lo mismo en este relato que vamos a ver. Si me acompañan, ahora sí. Un poquito más adelante. Abaquk, uno de los 12 últimos profetas. Abaquk está después de Naum. Yo lo tengo marcado, así que llegué rápido. Después de Amos, después de Sekiel.

Agilio tiene dos capítulos. Yo había dicho que tenía. Parece que tenía uno, pero tiene dos. Y cada vez una hoja. Pero estamos hablando aquí de Abaquk. El que abraza. Si ya llegaron ahí, leamos del versículo del 1 al 4. Abaquk, capítulo 1, versículo 1. La profecía que vio el profeta Abaquk. Hasta cuando, o eterno, clamaré y no oirás. Y daré voces a ti a causa de la violencia y no salvarás. ¿Por qué me haces ver iniquidad y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están dentro de mí y pleito y contienda se levantan. Por lo cual, la ley es debilitada y el juicio no sale según la verdad. Por cuanto limpio, acedia, al justo. Por eso sale torcida la justicia. ¿Podemos sentirnos identificados con las palabras de Abaquk? Primeramente con Salmos, 73, y ahora con el profeta Abaquk. Hay similitudes. La palabra de Dios se mantiene. Hablamos de unos 2.500 años atrás y sigue lo mismo.

Para el mundo es fácil mentir, es fácil robar. No tienen gran diferencia. Para ellos no les produce nada en su conciencia. Pero para nosotros no. A nosotros nos cuesta un poco más.

Años atrás tuve mi primer trabajo, me acuerdo de ese verano en enero. Comencé un trabajo esporádico de un par de meses. Quería entrar a otro que sí me iba a dar mayor estadía, me iba a dar mejores prestaciones y quería entrar a un trabajo. Era lo único que existía en esa ciudad con tales características. Era lo único rubro que había en esa ciudad que a mí me interesaba entrar. Y el trabajo, el anterior que me duró dos meses de enero a febrero, estuve todo febrero día por día llamando por teléfono. Porque yo quería que me entrevistaran. Y todos los días a la hora de almuerzo o de la comida, yo salía y llamaba por teléfono a este trabajo todos los días. Hasta que me llamaron, me hicieron una prueba y gracias a Dios quedé en esa empresa. Y los primeros tres meses generalmente de un trabajo nuevo, había una adaptación a este. Uno se empieza a adaptar las distancias, los transportes, qué va a comer, cuánto va a demorar llegar a casa, la gente que le rodea y empieza más o menos a afirmarse. Era un trabajo en el mundo laboral.

Yo estaba soltero, vivía con mi hermana. Éramos independientes, vivíamos en el centro de la ciudad. Y ese día, como a los dos meses, ya estaba en este trabajo y como a los dos meses algo me pasó, pero me desperté como a las 10 de la mañana. El despertador no funcionó y yo entraba a las 8.30, 9 de la mañana. No me encontraba tan lejos y acostumbré todo mi tiempo laboral a trabajar transportándome mi bicicleta. Me desperté abruptamente a las 10 de la mañana y corrí rápido en bicicleta. Bueno, pedalíe en mi bicicleta y llegué al trabajo tipo 10 y media. Y claro, todos ya estaban trabajando en una empresa de 50 personas. Todos se dan cuenta cuando uno llega atrasado.

Y entonces llegué y mi jefe no estaba en ese minuto. Pero él sí sabía que yo había llegado tarde. Y yo no estaba dentro de esos tres meses, que son los que deprueba también legal en Chile, por lo menos. Cuando pasan tres meses ya se afirma el contrato. Por lo menos así es. O sea, así en Chile. Entonces yo estaba muy, muy desesperado o muy nervioso. Y justamente mi ubicación en el escritorio era el peor. Porque cuando salía el jefe, lo primero que veía era mi pantalla. El jefe salía de la oficina y lo primero que veía es mi pantalla. Entonces yo estaba ahí como muy, muy tenso, muy preocupado. Y sale mi jefe. Y él era un hermano, digo hermano de no de iglesia, sino que de geográfico era un hermano argentino. Pero era de los bestos que son bastante complicados. Y entonces me empezó a regañar. Regañar, regañar, regañar. ¡A viva voz delante de toda la gente! Y claro, tenía razón. Yo llegué tarde. Solo le dije, tuve un problema en casa y no se va a volver a repetir. Sacabó la cosa. Y todo el mundo vio que me regañaron. Y después que me regañaron, el que estaba al lado me dice, oye, era el día que se te había muerto la abuelita. Era el día que te había pasado esto otro. Y esto, entonces, dije, no. O sea, nosotros nos cuesta más esta vida. Porque para el resto puede mentir, puede inventar algo, y se la safa, la saca, va a ser una cosa. Y no lo hubiesen regañado. Pero para nosotros es mucho más difícil. A ellos les va bien. Ellos prosperan. Y los vemos muchas veces con tristeza, con pena. Porque uno, por más que se esmeran a hacer las cosas bien, los otros se levantan y empiezan a subir en sus trabajos, empiezan a comprarse cosas, se ven felices. Pero la Biblia es muy clara de lo que vimos aquí en Salmo 73. Y Abaquk tenía, entonces, esta misma pre-pregunta. Y esta pregunta es una de las favoritas de los filósofos ateos. ¿Le han dicho usted cómo crecen, Dios? ¡Mira todo este mundo cómo está! ¡Mira toda la maldad que hay en este mundo! ¿Cómo vas a creer en un ser de amor cuando está rodeado de tanta iniquidad? ¿Le han hecho usted esa pregunta? Muchos, muchos se la hacen. De alguna vez entramos en una tristeza, espero temporal, porque la verdad es así. Este es un mundo complicado. ¿Cómo puede haber tanto dolor? ¿Por qué no actúa tu Dios? ¿Por qué no viene ahora tu Dios y ya se arregla todo esto? ¿Le han dicho usted eso? Y así se sentía a Bacuc, un profeta hace 2.500 años atrás, frente a lo que sucedía en su entorno. Lo leímos aquí. Pero veamos la respuesta de Dios. ¿Recuerden? A Bacuc, el que abraza, tomó esta petición y se la preguntó a Dios. No se la preguntó la gente, se la preguntó a Dios. Veamos quién lo que responde Dios en el versículo 5. Le dice así, Dios a Bacuc, mirada entre las naciones y ved y asombrados, porque haré una obra en vuestros días que aún cuando se os contare no la creeréis. Porque he aquí, yo levanto a los caldeos, esto es a los de Babilonia, nación cruel y presurosa que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas. Formidable y terrible, formidable es y terrible. De ella misma procede su justicia y su dignidad.

Dios estaba preparando una nación para disciplinar a Judá. Esa fue la respuesta que le dio Dios a Bacuc, cuando le dijo, ¿qué vas a hacer con todo lo que está pasando aquí?

Dios iba a utilizar y utilizó a este imperio para disciplinar a Judá, así como se utilizaron los asirios con las 10 tribus de Israel en el norte que ya había estado de cautiverio unos 200 años antes.

¿Se había imaginado a Bacuc la respuesta de Dios? Nunca lo sabremos, pero fue una respuesta bastante profunda y contundente. La pregunta de Bacuc fue, ¿por qué los impíos prosperan? ¿Por qué no hacer es algo en este mundo, en este pueblo tan idólatra?

Y ahora sí que Dios iba a hacer algo con la respuesta. Sí que Dios iba a hacer algo. Continuamos con el relato en el versículo 8 del 8 al 11.

Dice, sus caballos serán más ligeros que leopardos y más feroces que lobos nocturnos y sus jinetes se multiplicarán. Vendrán de lejos sus jinetes y volarán como águilas que se apresuran a devorar. Toda ella vendrá a la presa. El terror va delante de ella y recogerá cautivos como arena. Escarnecerá los reyes y de los príncipes hará burla. Se reirá de toda fortaleza y levantará a terraplén y la tomará. Luego pasará como el huracán y ofenderá atribuyendo su fuerza a su Dios. Intentemos ponernos los zapatos de Aba Kuk.

¿Qué es lo que iba a hacer Dios? Ahí está la respuesta. Dios, porque no haces algo, ahí está la respuesta. Fíjense la profecía terrible que Dios acaba de dictaminarle a Aba Kuk. Porque la profecía no era sobre los vecinos de Aba Kuk, era sobre el pueblo de él, sobre Judá. Él era parte de Judá. Pongámonos en sus zapatos un momento.

¿Qué haríamos en una situación como esta? Fíjense lo que dice aquí, más ligeros que los de Pardo, más feroces que los nocturnos. Rápido van a arrasar con todo porque es la Judá. Pero nosotros estamos en Judá. ¿Qué pensaría usted?

Si estamos en un contexto pecarminoso, si estamos hoy día en un contexto pecarminoso, como es el que sí estamos, vaya a la esquina y se va a dar cuenta de este mundo.

Y si Dios tuviera que recogerlo a usted, porque es un hombre que le ha obedecido a Dios, si tuviera que separarlo, si tuviera que santificar a usted, así como a su pueblo, ¿cómo lo haría? ¿Taríamos muertos de miedo por estar en este lugar, en este país, en este mundo? ¿Recuerden a Noé? ¿Recuerden a Enoch? ¿A Lot? ¿A Elias? ¿Cómo fue que Dios a ellos los separó?

¿Los hizo santos, los separó para un propósito específico? Eso es ser santo, separarlos para un objetivo específico. Para Dios los apartó. Entonces aquí a Bacuc se da cuenta que lo que le va a suceder a su pueblo era muy grave, muy grande y le iba a Dios a destruir.

Pero veamos qué lo responde a Bacuc, siguiendo con el relato. En el versículo 12. A Bacuc, estamos viendo el capítulo 1, versículo 12. No eres tú desde el principio, o eterno, Dios mío, santo mío, no moriremos.

O eterno, para juicio lo pusiste, y tú, o roca lo fundaste para castigar.

No moriremos, dice Bacuc, no moriremos.

13. Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio, ¿por qué ves a los menos preciadores y callas cuando destruye el impío al más justo que él, y haces que sean los hombres como los peces del mar, como reptiles que no tienen quien los gobierne? Sacará a todos con anzuelo, lo recogerá con su red y lo juntará con sus mayas, por lo cual se alegrará y se regocijará. Por esto hará sacrificios a su red, y ofrecerá asaumerios a sus mayas, porque con ellas se hará un rey de la vida, y no tendrá pedad de eniclar naciones continuamente. La respuesta de Abaquk, primariamente, es no moriremos. Es la primera frase que debemos recordar de la respuesta de Abaquk, cuando ya supo lo que va a suceder a Judá.

Y ya sabéis, que no es el primer rey de la respuesta de Abaquk, cuando ya supo lo que va a suceder a Judá.

Y Abaquk, como fiesa que Dios tiene derecho de disciplinar a su pueblo, como en el 12, dice, lo fundaste para castigar, para castigar aquí a Judá. Pero nuevamente volvemos al comienzo de este relato o de la... esta pregunta que nos hemos hecho alguna vez y que la traemos hoy a colación. No entiende cómo Dios puede permitir al impío llegar al éxito por sobre de los más justos, que Él. Como dice aquí, el versículo 13. ¿Por qué besan los humanos preciadores y callas cuando destruyen el impío al más justo que Él? Yo sé que muchas veces hemos expuesto a Dios una interrogante en nuestras vidas. Le hemos preguntado en oración una pregunta específica. Muchas veces no nos responde cuando queremos o al otro día o a la semana. Pueden pasar incluso años en nuestras vidas para que Dios no responda. Otras veces puede ser instantáneo, puede ser rápido, puede ser al otro día. Yo sé que usted le ha pasado. Lo importante aquí es que Dios sí responde. Dios sí responde.

Quiero compartir con ustedes fragmentos de una carta que le llegó a la iglesia. En México hace unas semanas atrás, hablando de hacer real una situación, quiero compartirlas, obviamente manteniendo el anonimato de una persona que en nuestra iglesia. Dice así, el narcotráfico es el mal que está acabando con nuestra juventud y con todos los humanos. Yo lo veo aquí en mi México, querido. Los jóvenes adoran a Chapo Guzmán y sus hazañas, les cantan corridos y los imitan. Nadie me habló de este gran poder que ha surgido ante mis ojos, un poder que no se compara con nadie y cuyos tentáculos están en todo, gobiernos, empresas, iglesias, familias poderosas, países poderosos. Yo soy el único que no adora ni vener a los capos de la droga. Constantemente, la juventud en mi ciudad, la gente con la que convivo a mi trabajo, a mis vecinos, ensalsan a los narcos. Cantan sus corridos, se emborrachan, derrochan en mujeres y placeres, en autos de modelo reciente, todo ello tratando de emular a los grandes capos de la droga. Ya me queda muy poco tiempo de vida. Ya me cansé de esperar ese fin del mundo malo. ¡Jesus Cristo! ¿Dónde estás? Haz algo, por favor.

Es una carta real.

Mantuve una correspondencia con esta persona. Ya noche me responde lo siguiente. O parte de lo que me puso. Aquí estoy esperando, confiando en que todavía pueda ser digno de la misericordia de Dios. Por favor, rescátenme de esta situación en nombre de Dios y de Jesucristo. Gracias. Hablando de ser real una historia, este relato es bastante fuerte, llamativo, nos toca de muy cerca. No es un país vecino, es un creyente en Dios, de una realidad que como hice aquí, son tentaculos que se han metido en todas partes. Esta persona está rodeada de peligros y está rodeada de la muerte. Como lo que menciona aquí, no sé si esta persona de qué edad será, pero dice que la muerte lo rodea. Espero que no veamos una realidad como esta en nuestras vidas. Pero si así llegara a suceder, porque no sabemos, recuerden el tiempo de tribulación, que nunca habrá sido así y no lo será tampoco. Si llega a ser así, debemos tener algunas cosas claras, tal como el profeta aquí a Bacuc responde. A Bacuc no se desalienta, no se desespera, y la primera respuesta aquí es, lo primero que tiene en mente es en el versículo 12, no moriremos, aun cuando Dios había dicho que iba a razar, iba a disciplinar y castigar a Judá.

Y siguiendo con la respuesta aquí de Bacuc, vamos a saltarnos al capítulo 2. Y vamos a extraer lo que Bacuc decide, responde, y como un hijo de Dios hace aquí.

En el capítulo 2, en el versículo 1, Bacuc decía ser lo siguiente. Y yo le puse aquí que decide ser un atalaya, una guarda, una atalaya. Fíjense aquí solamente el versículo 1. Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá. Y qué es de responder tocante a mi queja.

Cuando oramos, creemos que Dios nos responderá.

Oramos con fe. A Bacuc fíjense la firmeza de A Bacuc, y recuerden lo que iba a suceder en ese lugar.

La firmeza de A Bacuc es que estaba segurísimo que Dios le iba a responder.

¿De quién le va a responder su queja? Recuerden, A Bacuc, el que habrás llevó esta queja a Dios, y estaba segurísimo de que iba a responder. Tenía firme su pie en la fortaleza, o iba a poner firme su pie en la fortaleza. Y dice que velaré para saber lo que se me dirá. Velaré, iba a velar sobre esa guardia.

Como una talaya sobre la guardia, velando, esperando las instrucciones de Dios. Qué increíble analogía para nosotros de ese versículo 1 de A Bacuc. Capítulo 2, versículo 1.

Me recuerda un poco lo que hablábamos con los jóvenes de ser columnas y valorartes. No vayan allá, primera timoteca, 315, en la Casa de Dios, que es la Iglesia del Dios Viviente. Columna y valorarte de la verdad. Un valorartes, una fortificación que mira hacia afuera y arriba puede estar un atalaya, un guardia que avisa y está pendiente, está velando. Es el primer versículo. El versículo 2 habla aquí de la importancia de lo que es la Biblia. Versículo 2, el Eterno respondió y dijo, escríbe la visión y declara la en tablas para que corra al que leiere en ella. Aquí la traducción más correcta no es que la persona iba a salir corriendo cuando la leyera, sino que la iba a leer de corrido. Esa sería la traducción correcta sobre estas tablas de Arsilla. Tablas que perdunarían hasta nuestros días. Tablas que todavía se pueden encontrar aquí, en este mundo que han perdurado durante los años. Después de miles de años en el norte del Iban, todavía se pueden encontrar parte de estas tablillas de Arsilla. Dios quería conservar esos hechos que iban a pasar. Estas palabras que fueron escritas en Arsilla las tenemos oído en un papel al alcance de la mano. Dios quería que estuvieran a nuestro alcance para aprender de ellos. No es acaso grandioso leer estas historias de miles de años que han pasado por tantas manos de tantos autores y podemos oído a leerlas en la tranquilidad de este día sábado. Tenemos un magnífico testimonio en nuestras manos, un testimonio para poder leer, para poder aprender la palabra de Dios.

Tercer versículo, aquí habla de la paciencia. A todo nos falta esta paciencia. Paciencia. Versículo 3.

No demora y no se apresura. Dios no miente. Dios no es hombre para que mienta.

Él está a cargo de todas las cosas.

Con casi la mayoría de los profetas sucedía lo mismo. Tenía profeta, publicaba algo y no pasaba nada. El ordena no es. La cantidad de años que estuvo construyendo largas, y todo se burlaba de él. No caía ni una gota de agua, no venía el diluvio, un profeta. Pero Dios lo hizo a su tiempo. No al tiempo de nosotros, o no al tiempo del hombre.

Sino que Dios, en su infinita misericordia, actuó hasta el último momento para darle la oportunidad. Si una persona estuviera haciendo algo malo, hasta el último momento Dios le da la oportunidad.

Porque es infinito en misericordia. Cuando nosotros nos hacen algo malo, ¿qué queremos?

Que ya, a la cárcel, rápido, se vayan de aquí. Dios no es así. Hasta el último momento espera, cuando ya la situación es insuportable. Para nosotros también Dios trabaja con nuestra paciencia, como vemos aquí en el versículo 3.

No se apresura hacia el fin. Espera lo, pero sin duda vendrá, no tardará.

Entonces el resumen de estos tres primeros versículos del capítulo 2 de Abaquk es que después de tener una actitud de ser atalaya sobre esa guardia, un pie firme, velando esa respuesta, seguros, confiados de que Dios va a responder, después de comprender la importancia que es la Biblia, la palabra de Dios para nosotros, que la tenemos hoy aquí, y te podemos tomar como respuesta también. Aquí está mucha respuesta, dice, ¡Ay, Dios no me responde! Bueno, lea la Biblia a la señora, hay mucha respuesta. Hay mucha gente que tiene la misma problema.

Después de comprender la importancia de lo que es la Biblia, la palabra de Dios, y de ser pacientes, de tener paciencia también para esas respuestas como Dios aquí lo menciona. Dios no es hombre para quien mienta. En el cuarto versículo está el versículo más importante de este libro y transversal para nosotros en la Biblia. Versículo 4, mártelo con todos los colores que puedan.

Leamos el versículo 4. Es el versículo más importante de Abaquk.

Y es también el más importante que quiero que hoy día leamos. Versículo 4, es aquí que aquel cuya alma no es recta se enorgullece. Más el justo por su fe vivirá. Más el justo por su fe vivirá. La invasión de la gente de Babilonia sobre Judá fue bestialmente hecha, pero Dios protegió a los justos. Dios protegió a su gente. Así como el grupo que estaba con Jeremías, los otros que se fueron con Daniel, Ezequiel, a Babilonia. Esto era un pequeño grupo que fue protegido por Dios. Abaquk sabía, no moriremos, dijo. Estas personas tenían fe y sobrevivieron.

Y este versículo que está en uno de los profetas, en uno de los 12 profetas, en un contexto muy álgido, muy similar a nuestra época, que vemos nuestro entorno que no mejora, nos podemos llevar hacia adelante de la Biblia y volver a encontrarlo. Una, dos, tres, cuatro veces adelante de nuestras Biblias. ¿Citando al profeta Abaquk?

Hace adelante la Biblia es transversal. Se conecta entre sí como un puzzle. Vamos a ver tres que sacan este versículo y lo citan. Entonces, en libros del Nuevo Testamento, Romanos 1-17, yo lo tengo notado al lado del 2-4 Abaquk, tengo notado estas tres escrituras.

En Romanos 1-17 vayamos ahí, si quieren, deje en un dedo en Abaquk.

Y vamos a Romanos 1-17. Romanos 1-17.

Veamos rápido estos tres versículos que vamos a leer. ¿Por qué la...? No. 17, bien digo. Porque en el Evangelio la justicia de Dios se revela por la fe y para fe. ¿Cómo está escrito? ¿Dónde está escrito? Abaquk. Más el justo por la verdad. Abaquk. Más el justo por la fe vivirá. Está citando al profeta Abaquk. Aquí Pablo está citando al profeta Abaquk. Sobre los romanos, sobre la carta de los romanos. Galatas 3-12.

Galatas 3-12.

Hablando de la ley. Y la ley no es de fe, sino que dice el que hiciera estas cosas, vivirá por ellas.

Sino que dice, dos puntos, Abaquk. El que hiciera estas cosas, vivirá por ellas. Hebreos 10-38. Veamos rápido. Hebreos 10-38. Voy a terminar el tiempo. Más el justo vivirá por fe. Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Hay tres versículos de citas de Abaquk. Tres versículos que citan al profeta Abaquk con este tremendo versículo transversal que está en nuestras Biblias. Puede ser el que se va a hacer. Y también, el tremendo versículo transversal que está en nuestras Biblias. Puede notar, segundo al curiente, los cinco o siete que también vuelve a hablar de este mismo tema. Cuando Dios repite dos cosas en la Biblia, es importante. Pero fíjense aquí cuántas veces encontramos esto.

Aquí está nuestra llave para llevar las aflicciones del tiempo de hoy.

Abaquk sabía que no se moriría. No moriremos, dijo. No sabía que iba a estar bien. Pero en su estado humano todavía no entendía cómo Dios podría hacer lo que iba a hacer, como lo vimos en la respuesta. Su fela fe de Abaquk fue lo importante. Por eso es el lema principal del libro de Abaquk, que justo vivirá por fe. Y Abaquk vivía en un mundo complicado. Judá era un lugar muy complejo.

Y nosotros también podemos traer a colación lo que nuestra sociedad ha estado haciendo. Aquí un breve resumen, que le escuchaba a un ministro norteamericano hablando de cómo ha ido esta sociedad, específicamente de los Estados Unidos, haciendo cosas desde arriba, desde el liderazgo que han traído inconvenientes. Año 73. Perdón. No, no al 73. El año, al principio de los 60, ¿qué pasó? Se promulgó una ley que prohibió leer la Biblia en las escuelas y en los lugares públicos. Año 60, eso fue el año 62. Esto basado en el principio constitucional de la separación de Iglesia y Estado. Año 73. Se legalizó en los Estados Unidos y rompió el lugar más seguro de un bebé en crecimiento. Se legalizó el aborto. El año 73. Escuche bien. 55.000. 55 millones de bebés han muerto a la fecha. Legalmente, en los Estados Unidos. 55 millones de bebés que no tuvieron la oportunidad de vivir este mundo y de escuchar la Palabra de Dios. 55 millones. ¿Alguien piensa que el holocausto murieron muchos? Sí, murieron muchos. Y aquí tenemos 55 millones de personas que no vivieron. ¿Y este año de 2015? Ya todos han visto lo que ha pasado este año. Pero hay algo que ha causado mucho, mucho, mucho revuelo aquí. Porque en base al aborto, ¿qué es lo que hay? Ahora es toda una polémica espelunante, una realidad que nos comueve hasta los huesos. ¿Por qué hay un escándalo de la venta de órganos de los bebés abortados en los Estados Unidos? O sea, el bebé lo abortan y le venden los órganos. Apocalipsis habla muy bien acerca de la venta de las almas. No sabemos si se refiere a eso. Pero hay venta de órganos de personitas que mueren, porque la persona dice yo tengo derecho, derecho a qué. Y ni hablar del matrimonio igualitario que se está ya se implantó en toda la sociedad. Es muy triste lo que sucede. Y así como a Bacuc, nosotros estamos en este mundo. Diciéndola a Dios, mira todo lo que hay a nuestro alrededor. Mira todo lo que está sucediendo. Y aquí, lo último que me queda en el capítulo 3 de Bacuc, viene una oración que era un canto con instrumentos de cuerda. Una oración muy, muy maravillosa que todos podríamos leer, repasar cuando estuviéramos deprimidos o tristes. Oración de Bacuc comienza en el capítulo 3, y versículo 1, oración del profeta Bacuc sobre Sighiniot. Esto es compuesto para música. O eterno, he oído tu palabra y te mí. O eterno, ¡a viva tu obra en medio de los tiempos! En medio de los tiempos hazla conocer. El aire acuérdate de la misericordia. Dios vendrá de edemán. Esto es de Edom. Y el santo desde el monte de Parán. Esto es el monte de Sighiniot. Su gloria cubrió los cielos. Y la tierra se llenó de su labanza. Y el resplandor fue como la luz. Rallos brillantes salían de su mano. Y allí estaba escondido su poder. Durante de su rostro iba Mortandad. Y sus pies salían carbones encendidos. Se levantó y midió la tierra. Miró e hizo temblar las gentes. Los montes antiguos fueron desmenuzados. Los collados antiguos se humillaron. Sus caminos son eternos. Dios se está moviendo en este mundo. No lo vemos algunas veces. Pero sí se está moviendo. Así como aquí el profeta Bacuc habla. ¿Cómo se mueve en el mundo? ¿Están midiendo quizás ahora en este momento? Tomando nota. ¿Qué está pasando aquí? Se levantó y midió la tierra. Miró e hizo temblar a las gentes. Quizás está midiendo la maldad de los hombres. Para actuar. Quizás está haciendo una pausa. Quizás la próxima movida será la que todos esperamos. No lo sabemos. Y aunque no sea así, fíjense al final cómo termina Bacuc. En el versículo 17 de esta oración, el capítulo 3.

El Señor es mi fortaleza. El que hace mis pies como desiervas. Y en mis alturas me hace andar. Hay mucha historia todavía aquí en Bacuc. Están los ayes del capítulo 2. Está toda una conexión tremenda con Apocalipsis. Hay siete similitudes con Apocalipsis. Y aquí la profecía es dual. Se cumplen este tiempo, pero también habla de la dualidad de este cumplimiento de la profecía en el futuro. Recuerden entonces que estas historias, a pesar de ser antiguas, son muy vivas hoy. Y podemos leerlas, podemos repasarlas, aprender de ellas. Y recuerden el tema principal de Abaquk, el que abraza. Más el justo por su fe, dirá. No moriremos. Dios responderá a su tiempo. A pesar de que veamos en esta sociedad Dios va a responder a su tiempo, cuando ya el colmo llegue arriba y Dios esté midiendo eso. ¿Por qué Dios permite que el impío supere al justo? Volvemos a la pregunta inicial. Veamos lo que le sucede al impío. Salmo 73. Habíamos comenzado con Salmos. En el capítulo 73, ya para terminar, Salmos. Capítulo 73. Aquí comenzamos con estas interrogantes. ¿Por qué Dios permite su alimpío? ¿Por qué el resto, siendo tan maléfico, está como por sobre a nosotros? Está como triunfando por sobre a nosotros. Salmo 73. Al principio comenzaba eso. Pero veamos el versículo 27. Salmo 73. Versículo 27. Y 28. Porque he aquí los que se alejan de ti perecerán. Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien. He puesto en eterno el Señor mi esperanza para contar todas sus obras. Eso es lo que el salmista comenta al final, inspirado por Dios. Eso es algo para nosotros. Y recuerden a Vacuq. Capítulo 24. ¿Qué es lo que dice aquí? Más el justo por su fe vivirá. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.