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Durante este viaje, entre comillas relámpago, que hicimos junto a mi esposa hacia el sur, viniendo de regreso el jueves primero de marzo y pasando justo bajo el paso nivel que queda en Petrufken, tuvimos ocasión de pasar a ver a la señora Olga Silva, que vive en Galpónes. Galpónes es una localidad que queda hacia la costa, pasando por Petrufken, más o menos 15 kilómetros hacia la costa. Cuando veníamos de regreso y estábamos virando hacia el norte, comentamos con mi esposa que marzo deja su huella. Pareciera que la llegada de marzo se notara, per se. Por lo menos eso fue lo que vivenciamos nosotros, no solo los uniformes en las calles, porque la verdad cuando veníamos íbamos a tomar hacia el norte, allí en el paso nivel que queda allí en Petrufken, vimos a un joven que ya estaba con uniforme de colegio. Otro comentario fue que antes de verla ya como que el ambiente era marzo. Quizás el aumento del tráfico, cuando nos fuimos el domingo hacia el sur, las cantidades de vehículos que venían hacia el norte eran pero tremendas, colosales, kilómetros y kilómetros de vehículos endilgando hacia Santiago y mucho más cuando ya llegó el primero de marzo. Pero más característico, diría yo, en mi experiencia en este viaje, fue la forma en que los rayos del sol impactan sobre la tierra. El verde era un verde diferente y en consecuencia pareciera que todo anuncia marzo. Yo no sé si será todo aquello, pero lo concreto es que la llegada de marzo nos llevan a pensar en esos otros marzos que hemos vivido en la vida todos los que estamos aquí. Quizás sea la nostalgia del viaje, las evocaciones del pasado, pero el hecho concreto es que mi mente divagó en algún momento respecto de otros marzos. Aquellos marzos en donde comenzamos a vivir esta vida que Dios nos regaló, aquellos marzos en donde al proyectarnos al futuro lo hicimos de manera inocente. ¿Quién no recuerda aquellos marzos cuando teníamos, a ver, 17 años? ¿Quién no recuerda aquellos marzos? ¿Aquellos marzos cuando imaginábamos el futuro?
¿O cómo podría ser el futuro? ¿O cómo podría ser mi futuro? Sin embargo, cuando hicimos esos análisis, esas disquisiciones, pasamos por alto un consejo. Dios nos da un consejo a este respecto.
En Ecclesiastés 5, verso 7, aquí Salomón esquive por inspiración donde abundan los sueños, también abundan las vanidades. Y las muchas palabras. Y el consejo es, más tú, teme a Dios. Sin embargo, ¿quién en su inocencia juvenil no ha hecho esto? ¿O quién en su primer amor con la iglesia no ha hecho esto? ¿Quién no ha hecho una prospección del futuro en su relación con la iglesia? ¿Quién no lo hizo alguna vez cuando recién llegamos a la iglesia? La prospección es estudio de las posibilidades futuras. Esa es prospección. Estudio de las posibilidades futuras puede ser de un negocio teniendo en cuenta los datos que se dispone. Las empresas mandan, contratan otras empresas para que proyecten respecto de lo que podría hacer la empresa, respecto de un negocio en tal o cual lugar. Hay consultoras que se dedican a investigar o hacer estudios de mercado, por ejemplo. En tal lugar se pueden instalar comedores de alimentación. O en tal lugar es bueno que haya una tienda de neumáticos. O en tal lugar es un buen punto para poner, no sé, equipos de fútbol o equipos de tenis. ¿Quién las empresas contratan a otras empresas para que hagan prospecciones respecto del futuro? Y cuando llegamos a la iglesia, ¿quién no ha hecho una prospección del futuro en su relación con la iglesia? Y en muchas de estas prospecciones, las prospecciones han sido positivas. Tanto así que ¿quién no recibió ese consejo que nos dio Don Mario cuando recién llegamos a la iglesia? Mire, la Biblia es perfecta. Dios es perfecto.
El camino hacia la salvación que está expresado en la Biblia es perfecto. Pero la iglesia no es perfecta. ¿Y por qué no es perfecta la iglesia? Porque los hombres que conforman la iglesia no somos perfectos. Y en consecuencia, como digo, el mes de marzo nos pone en una situación complicada. Por una parte está lo que pensamos que iba a ser el futuro, nuestro pasado. Y por otra parte está lo que fue ese futuro. Marzo nos trae o nos lleva o me llevan a estos pensamientos. Por una parte tenemos el mundo ideal, el mundo que uno sueña y por otra parte está el mundo real, el mundo que vivimos diariamente. Por una parte tenemos las prospecciones, por otra parte está la vida, lo tangible, lo que es real. Y todos alguna vez en el pasado nos hemos hecho preguntas que son más bien preguntas retóricas, preguntas que no tienen una respuesta. Solamente uno dice ¿qué pasaría si el mundo hubiese sido de otra manera? ¿Qué fue primero? La gallina al huevo. No nos hace esas preguntas. ¿Qué hubiese sido del mundo si Adam no hubiese pecado? Yo creo que todos los que estamos aquí nos hemos hecho esa pregunta. ¿Qué hubiese pasado si Adam no hubiese pecado? Bueno, si Adam y Eva no hubiesen pecado, la corrección que Dios le hace a Adam y Eva nos da, nos muestra lo que era el mundo antes que de la transgresión de Adam y Eva. Miren, vamos allá. Voy a llevar los ajenes y tres. Y vamos a irnos directo a la corrección. Ustedes pueden leer todo el capítulo 3 para tener la introducción y el desarrollo de lo que fue el pecado de Adam y Eva, pero vamos a ir a la corrección. Dice aquí en el verso 16, Dios a la mujer le dijo, multiplicaré en gran manera los dolores de tus preñeses. Eso fue a causa del pecado. Uno piensa, ¿verdad? Miren, si Adam y Eva no hubiese transgredido, quizás, quizás sus preñeses no habrían sido con tantos dolores. Habrían sido con dolores, pero no con tantos dolores. Todas las mamás que han tenido ocasión de tener hijos saben de aquello. Saben cómo son los últimos veces del embarazo, que no se pueden sentar, que no se pueden mover, que la espalda, que el lumbago, como dicen ahora los científicos, la relaxinan, que relaja todas las articulaciones. Y Dios le dijo, multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeses. Con dolor darás a luz los hijos, y tu deseo será para tu marido, y él se enseñó y hará de ti. Y al hombre le dijo, por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer y comiste del árbol de que te mandé diciendo no comerás de él, maldita será la tierra por tu causa. Con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá y comerás plantas del campo, con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra. Porque de ella fuiste estomado, pues polvo eres y al polvo volverás. Uno piensa, si Adam no hubiese pecado, bueno, quizás la tierra no habría producido espinos y cardos. Y aquí dice, con el sudor comerás. Esto es una maldición que nos llega hasta el día de hoy. Con cuántos sacrificios llevamos el alimento a la casa.
Todos los que estamos aquí vivimos ellos de una manera o de otra manera. Ya sea si usted es agricultor, cuánto trabaja la gente para hacer producir los campos. Yo lo he visto, lo he visto, pero muchas veces aquello. Las personas se levantan al alvo y trabajan todo el día. He visto a las personas transpirar, pero de una manera increíble he visto a las personas que tienen las camisas y uno los toca y están empapados en sudor, porque han estado todo el día luchando contra los espinos y contra los cardos. Porque los espinos y los cardos nadie los planta, pero se producen de una manera extraordinaria.
Pero vayan a usted a plantar cereal, vayan a usted a plantar trigo. ¿Cuánto cuesta que el triguito suba y crezca? La cebada que está ahora de moda en los campos sureños, en Chile se está produciendo mucha más cebada que en el pasado, porque en Chile se está tomando mucha más cerveza que en el pasado. Entonces esto va ligado y entonces ahora la gente planta cereales para las producciones.
¿Cuánto cuesta mantener un campo de cereal sin espinos y cardos? Y uno piensa, si Adán no hubiese transgredido, ¿cómo sería el mundo? Muy distinto, muy distinto. El problema es que transgredió. Entonces estas ideas, verdad, estas preguntas que uno hace, son preguntas donde uno dice, bueno, el mundo sería distinto. Sería distinto. Viviríamos de una manera diferente.
¿Se imagina usted lo que hubiese sido Israel? Si Israel hubiese cumplido a cabalidad los mandamientos que Dios le entregó para su bien.
¿Se imaginan ustedes?
Las bendiciones de la obediencia que están mencionados en Deutronomio 28 son extraordinarias.
Dios le dijo a Israel, si tú cumples los mandamientos, yo te voy a bendecir de una manera así, pero extraordinaria, extraordinaria.
Vayamos a Deutronomio 28, verso 9.
Dice, te confirmará el eterno por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado. Cuando guardar en los mandamientos del eterno, tu dios ya tuvieras en su camino. Era una promesa condicional.
Si tú cumples conmigo, Dios le dice a su pueblo, yo los voy a bendecir.
Nos voy a bendecir, como dice Ayí Malakías, hasta que sobreabunde.
Dice, verso 10.
Hablando de Israel, liberan todos los pueblos de la tierra, que el nombre del eterno es invocado sobre ti y te temerán.
Si Israel hubiese sido fiel a Dios, Dios le habría entregado estas promesas, que son más allá de lo económico. Miren lo que se está diciendo aquí.
Los pueblos de la tierra verán que el nombre del eterno es invocado sobre ti.
Y que dice, ah, se van a quedar ahí. Mira, en Israel se nombra a Dios.
Que bueno. No, dice, te temerán, te temerán.
Y dice, verso 11. Y te hará el eterno sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre.
Cuando una nación crece, se nota por su índice de natalidad.
Índice de natalidad.
En el fruto de tu bestia. Y en el fruto de tu tierra, la producción.
En el país que el eterno juró tus padres que te había de dar.
12. Te abrirá el eterno su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo.
No hay cosa más grandiosa cuando la lluvia cae en su tiempo.
Las personas que han vivido en el campo saben de lo que yo estoy hablando.
Yo no viví en el campo, pero me crié en una zona agrícola.
Yo nací en Osorno.
En Osorno, en el año 66.
Sabéis de la promoción del 66.
En Osorno, en los años de mi juventud, en los años 80.
Era un punto en donde los agricultores hacían nata.
Muchos agricultores y en donde se producía la carne de nuestro país.
Chile. De hecho, en la plaza de Osorno, para los que quieran ir, tienen un toro en medio de la plaza.
Yo creo que está sobredimensionado a ese toro. Honestamente, está como muy grande para hacer verdad.
Pero refleja la cultura del pueblo.
Refleja a los toros Erefor, que hacían, como digo, delicia de los paladares chilenos.
Yo me crié en una zona en donde las personas desarrollaban la vida económica en torno a la tierra.
En torno a la tierra.
Y me educé en Temuco, que se dijo por muchos años que era el granero de Chile.
El granero donde se produce el mejor trigo, el trigo candial, con el cual se produce el pan de muchos habitantes. Y en particular, de Santiago.
Y no hay nada más gratificante que la lluvia caiga a su tiempo. Y no hay nada más triste que la lluvia caiga a des tiempo.
Puesto que el trigo tiene un par de días para ser cosechado. Un par de días para ser cosechado. Y todos los agricultores esperan esa semana para cosecharla.
Que es más o menos en estos días.
Pero ¿qué pasa si llueve?
Ese trigo se echa a perder, pierde calidad, se humedece.
Y entonces se necesitan muchos días de sol para hacer que ese trigo, si se cosechara, pudiera entonces ser sernido. Y pudiera conservar la secuidad que necesita para conservarlo durante todo el año. No se olviden que el trigo es un producto vivo.
Y entonces las semillas, si las guarda húmeda, se nacen. Y si no se nacen, crían hongos. Y entonces, si se crían hongos, se pierde la cosecha. Entonces no hay nada más angustioso para un agricultor que llueva a deshiempos. Y entonces, por eso cuando Dios dice, te abrirá el eterno, su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo. Eso es una bendición fabulosa. Y Dios se lo prometió a Israel, que si Israel cumplía sus mandamientos y viviera por esos mandamientos, Dios le iba a dar la lluvia a su tiempo.
Y dice más, y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.
Las deudas han existido desde siempre, hermanos. Desde siempre. Y Dios le dijo a Israel, a esa nación incipiente que salió de Egipto, si tú cumples conmigo, yo voy a cumplir contigo. Y te voy a bendecir.
Te voy a bendecir en tus hijos, en tu nación, en tu tierra, al punto que vas a prestar. Y no vas a pedir prestado. Uno piensa en la sociedad actual. ¿Quién de nosotros puede decir aquello? ¿Quién de lo que está en esta comunidad puede decir que no tiene ninguna, ninguna, ninguna deuda?
A ver.
Vivimos en un mundo que vive de las deudas, pues. Si esto de las tarjetitas ha hecho cambiar, ha hecho una revolución en el mundo, claro. Una revolución, porque todo el mundo está endeudado de una u otra manera.
Verso 13 dice, te pondrá el Eterno por cabeza y no por cola.
Y estarás encima solamente y no estarás debajo.
Si obedecieres los mandamientos del Eterno, tu Dios, que yo te ordeno hoy para que los guardes y cumplas.
Si Israel hubiese cumplido con los mandamientos que Dios le dio, Israel hubiese sido mucho más de lo que fue.
Porque lamentablemente la historia cuenta que tanto la Casa de Israel como la Casa de Judá pecaron. Y por ello no vivieron estas bendiciones. Vivieron las maldiciones, que están también allí mencionadas en Deutrenomio 28.
Al punto que la Casa de Israel fue conquistada por los asidios y desapareció del mapa. En este momento no existen en el mundo.
Si Israel hubiese cumplido con los mandamientos, Israel habría sido mucho más de lo que fue. Pero no fue así.
¿Se imaginan lo que habría sido de David si David no hubiese pecado? Dios le perdonó la vida a David. Pero le dijo algo que a veces pasamos por alto. Vayamos a Segunda de Samuel 12.
En Segunda de Samuel 12, cuando Natán, el profeta, en representación de Dios, habla con David y lo amonesta, a veces pasamos por alto algo que Dios le manda decir con Natán. A veces nos concentramos en que, claro, David fue corregido.
Tuvo que ser corregido. Y a veces pasamos por alto algo que le dijo Natán. Y se los quiero compartir con ustedes esta tarde. Voy a empezar a leer del versículo 7. Cuando Natán se presenta donde David, después que David tomó a Betzabe, la esposa de Urias, y dice aquí, entonces dijo Natán a David, tú eres aquel hombre, porque a David le presentan un caso, David lo resuelve a la perfección, pero el problema es que era él. Entonces Dios le dice, tú eres aquel hombre. Tú eres aquel hombre que tomó la cordelita. Teniendo tantas cordelitas, fuiste y tomaste la cordelita del hombre pobre. Así ha dicho el eterno Dios de Israel. Yo te unji por rey sobre Israel. Dios lo tomó de detrás de los rebaños, porque David era el menor de una familia numerosa. Y cuando Samuel, Uje, os va donde la familia dice ahí, a un giro, acuérdense que el padre no lo mostró él. Le mostró a todos los hermanos, pero no le mostró a David. ¿Por qué no le mostró a David? Porque este, este, que anda cuidando la oveja ahí. Era el menor, uno no sabe, pero el padre como que no confiaba en él. Sin embargo, Dios sí vio en David un corazón distinto. Y lo unje. Dios le dice a Samuel, llama al último. Llama al último. Y pídle que venga acá, por eso es que Dios le dice, yo te unji por rey sobre Israel. Los otros no vieron las cosas que Dios vio en David. Y entonces Dios le reclama eso a David. Le dice, mira, yo te puse por rey sobre Israel. Y te libré de la mano de Samuel. Esto de librar de la mano de Samuel, Samuel lo persiguió cuántas veces para matarlo. Cuántas veces. Y cuántas veces. Y las mismas veces que Samuel lo persigue para destruirlo, Dios lo protege de manera milagrosa a David. Esto no se trata de que David era hábil, que David era un genio, los historiadores que no creen en los milagros, dicen que David era un genio, un hombre brillante, brillante. Por muy brillante, si te rodean por todos lados, por muy brillante que tú seas, vas a morir. Pero, David, Dios, protegió de manera milagrosa a David. Dice, y te di la casa de tu señor, David heredó a Saul, heredó el reino completito. Y las mujeres de tu señor en tus senos. Además, te di la casa de Israel y de Judá. Los historiadores dicen que David fue el hombre que unificó un reino dividido.
La casa de Israel y la casa de Judá siempre fueron hermanitos, pero no eran nada hermanitos. Eran amigos, pero no eran nada amigos. A la hora de los que hubo, se separaban. Y entonces David tuvo la visión. Pero eso es una inspiración que Dios le dio de tomar Jerusalén y de darle capital al reino. Eso fue una inspiración de Dios. No fue algo que a él se le ocurrió porque era un hombre brillante.
Podría haber sido brillante, pero Dios lo inspiró para que tomara a Jerusalén. Y le diera capital al reino. Y unificó al reino. Eso dicen los historiadores, pero fue Dios, quien le dio la casa de Israel y la casa de Judá en su mano.
Y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. Esa es la frase que algunas veces pasamos por alto. Si David no hubiese pecado, Dios le habría dado a David mucho más de lo que le entregó. Los historiadores dicen que, coincidentemente con el pecado de Bethzadeh, el reino de Israel dejó de crecer. Hasta ahí llegaron sus límites. Lo que logró capturar hasta ahí fue lo que logró capturar. No le dio más. No le dio más. Y uno dice, pero... Cuando uno analiza la historia para atrás, ustedes saben, todos tenemos una visión 2020 cuando miramos para atrás. Cuando miramos para adelante, tenemos una visión más corta. Pero cuando miramos para atrás, todos somos expertos. Pero cuando uno analiza la historia, uno dice, mira, esta frase te habría añadido mucho más. ¿Se imaginan lo que habría sido David si David no hubiese pecado? Dios le habría dado. Quizás que cosa le habría dado. Gobernando a Israel, David podría haber sido un imperio, no sólo una nación. Porque logró ser una nación, pero no un imperio. No lo sabemos. Dios restringió a David a causa de su pecado. Le perdonó el pecado. Pero le habría dado mucho más. Le habría dado mucho más. ¿Se imaginan lo que habría sido de Salomón si Salomón no hubiese transgredido como lo hizo? Salomón, disculpenme, pero dicen los historiadores que Salomón vivió en la época de oro de Israel. Fue un tiempo de mucha paz en Israel y se logró generar mucho comercio. Israel logró ser una nación muy rica en la época de Salomón. Salomón pidió algo que otros reyes no habían pedido. Salomón pidió sabiduría y ciencia. Aquí lo podemos leer. Vayamos, aquí en Segunda de Crónicas. En Segunda de Crónicas. Segunda de Crónicas. 1, verso 1. Salomón, hijo de David, fue afirmado en su reino, y el eterno su Dios estaba con él y lo engrandeció sobremanera. V, y fue Salomón y con él toda esta asamblea al lugar alto que había en Gabaón, porque allí estaba el tabernáculo de reunión de Dios, que Moisés Siervo del Eterno había hecho en el desierto. Él había traído el arca de Dios de Kiryat Jere'ayim al lugar que él le había preparado, porque él le había levantado una tienda en Jerusalén. Asimismo, el altar de bronce que había hecho Besaleel, hijo de Uri, estaba allí delante del tabernáculo de Eterno, al cual fue a consultar Salomón con aquella asamblea. Subió pues Salomón allá delante del Eterno al altar de bronce que estaba en el tabernáculo de reunión y ofreció sobre él mil holocaustos. Y aquella noche apareció Dios a Salomón y le dijo, pídeme lo que quieras que yo te dé.
Esto es algo increíble. A veces uno lo pasa también por alto. ¿Qué otro caso tenemos así en las escrituras, en donde Dios se presenta, donde un hombre le dice, yo soy el Dios creador de los cielos y de la tierra? Pídeme lo que quieras. ¿Y yo te lo voy a dar?
Y Salomón dijo a Dios, tú has tenido con David mi padre gran misericordia, y a mí me has puesto por rey en lugar suyo. Confirme ese pues ahora, o Eterno Dios, tu palabra dada a David mi padre, porque tú me has puesto por rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra. Dame ahora sabiduría y ciencia para presentarme delante de este pueblo, porque quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande? Y dijo Dios a Salomón, por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo sobre el cual te he puesto por rey. Sabiduría y ciencia te son dadas. Dios le entrega a Salomón sabiduría y ciencia. Y también le entrega riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.
Dios le dio sabiduría y ciencia y riqueza y gloria a Salomón, como nunca antes en la historia. Dios bendijo a Salomón con sabiduría y ciencia. Y los estudiosos de la Biblia han reconocido que Salomón escribe el Ecclesiastés. Y de hecho eso es lo que dice el Ecclesiastés.
El cantar de los cantares se le atribuye a Salomón. Gran parte del libro de proverbios. El libro de proverbios se le atribuye a Salomón. Y es llamativo las conclusiones de los libros que acabo de mencionar. Ecclesiastés 12.13. El fin de todo el discurso oído es este. Teme a Dios y guarda sus mandamientos. Los que viven a Salomón. En el caso del cantar de los cantares, el cantar de los cantares es una odda o es un poema a la fidelidad. ¿Lo han leído? Es un poema a la fidelidad. Una mujer fiel a su marido. Que trata de ser conquistada por un rey. Y que la mujer da todo por su marido. A quien desea. Y a quien le pide. Que venga. Hay en cantar es 8.12. Dice mi viña que es mía. Está delante de mí. Las mil serán tuyas o Salomón. Y 200 para los que guardan su fruto. O tú que habitas en los huertos. Los compañeros escuchan tu voz. Hazmela oír. Apresúrate, amado mío. Y sé semejante al corso o al servatillo. Sobre las montañas de los aromas. Un llamado de una mujer fiel. Y eso lo escribí a Salomón. Y el libro de los proverbios. Que dice, proverbios 1-7. El principio de la sabiduría es el temor del eterno. Los insensatos depresian la sabiduría y la enseñanza. Y he leído esto. Porque las paradojas o los desconciertos de la vida. Salomón abandonó a Dios. Y el hombre que se siente con la inspiración para escribir el cantar de los cantares. Tuvo mil mujeres. Qué increíble. Y el hombre que escribe que el principio de la sabiduría en el libro de los proverbios es el temor a Dios. No encontró mejor cosa que en los últimos años de su vida inclinarse a Dios es aljenos. Es tremendo lo que estoy relatando. Y no lo digo yo. Lo dice la escritura. Ahí en Primera de Reyes. Primera de Reyes 11.
Primera de Reyes 11. Verso 1. Aquí hablando de la vida de Salomón. Comienza esta frase. Siempre me ha llamado la atención porque parte mal esta frase. Parte con un pero. ¿Se han fijado en eso? Pero estaba hablando de Salomón. Pero es como cuando le dice a alguien. Mira, está todo bien. Pero, pero hay algo contra ti. Dice, Verso 1. Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Farahón, a muchas mujeres extranjeras, a las de Muab, a las de Amón, a las de Dom, a las de Sidón, a las de Tea.
¿Cómo sería la cantidad que el que escribe este libro dice alas de Muab? Ya no era una de Muab. Alas de Muab, alas de Amón, alas de Dom, alas de Sidón, a las de Teas. Gente de las cuales el eterno había dicho a los hijos de Israel, no os llegareis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros, porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses.
A estas, pues, se juntó Salomón con amor. Y tuvo 700 mujeres reinas y 300 concubinas, y sus mujeres desviaron su corazón. Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con el eterno, su Dios como el corazón de su padre, David. Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los idóneos, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas, e hizo Salomón lo malo ante los ojos del eterno, y lo cumplidamente a el eterno como David su padre. Entonces edificó Salomón un lugar alto a quemos, ídolo abominable de Moab, en el monte que está en frente de Jerusalén, y a Molok, ídolo abominable de los hijos de Amón.
Así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban inciáncio y ofrecian sacrificios a sus dioses. Y se enojó el eterno contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado del eterno Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a Dios exagenos, más él no guardó lo que le mandó el eterno, a diferencia de su padre.
David se arrepentió, pero lo que dice la escritura aquí es que Salomón no hizo caso de los consejos, y dijo el eterno a Salomón por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino y lo entregaré a tu siervo.
Sin embargo, no lo haré en tus días, por amor a David tu padre, lo romperé de la mano de tu hijo, pero no romperé todo el reino, sino quedaré una tribu a tu hijo, por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, la cual yo he elegido.
¿Cuánto más le habría entregado Dios a Salomón? Si Salomón hubiese permanecido fiel, ¿a quién le entregó todas las cosas? Es increíble, porque ya lo que le entregó es increíble, pero ¿cuánto más le habría entregado Dios a Salomón si Salomón hubiese permanecido fiel? Estas son las preguntas que uno se hace. ¿Cuánto más le habría entregado? ¿Cuánto más le habría dado Dios a sus sacerdotes que oficiaban en el segundo templo? La Escritura de Allén Malaquías, que es el último profeta antes de la época de Jesucristo, antes que comenzara esa época que se llama de silencio, silencio intertestamentario.
¿Cuánto más le habría dado Dios a sus sacerdotes que oficiaban en el segundo templo? Pero los sacerdotes que oficiaban en el segundo templo tenían, no todos, pero algunos tenían malos pensamientos. Tenían pensamientos, como podríamos decirlos, de menosprecio hacia Dios. Eso es lo que tenían. Aquí se los puedo leer, Malaquías 1,6. El Hijo honra al Padre y el Sierva a su Señor. Sí, pues soy yo Padre, ¿dónde está mi honra? Y si soy Señor, ¿dónde está mi temor?
Dice el Eterno de los ejércitos a vosotros, que me nos preciáis mi nombre, y decís en qué hemos menospreciado tu nombre, en que ofrecéis sobre mi altar pan y mundo, y dijisteis, ¿en qué te hemos deshonrado, en qué pensáis que la mesa del Eterno es despreciable? Cumplían con Dios, pero cumplían a medias con Dios. Le entregaban lo que nosotros decimos aquí las sobras, sacerdotes ofreciendo sobras.
Lo que me sobra se lo doy a Dios, y Dios le dice, bueno, ¿acaso no soy yo el Eterno de los ejércitos, creador de los cielos y de la tierra, ¿acaso no merezco yo ser considerado como el rey de reyes, como Señor de señores? Dice aquí, porque seguían diciendo, bueno, ¿en qué tenemos menos preciado? Uno piensa en la conversación, ya falta de respeto, ¿sí o no? ¿En qué tenemos menos preciado a ti? Ahí están hablando con Dios.
¿Aquí qué tenemos menos preciado? Puro reclamando, no me estás exigiendo mucho. ¿Y qué dice aquí? Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Es increíble. ¿Quién sabía esto del animal ciego? Cuando el animal está muerto. ¿Quién sabe si el animal tenía alguna tacha o no? Esto de las decisiones, esto de cuando uno decide a puerta cerrada. ¿Me voy a enchegar a Dios? ¡Toda! ¿Quién me ve? ¿Quién me ve? ¡Dios debo! Pues...
Dice...
A sí mismo, cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? ¡Preséntalo pues a tu príncipe! ¿Acaso se agradará de ti o le serás acepto, dice el eterno de los ejércitos? ¡Presenta una ofrenda de mala calidad! A un príncipe de los que tenemos en la actualidad en el mundo, lleva una ofrenda de mala calidad. A ver qué te dicen. ¿Acaso no te la van a tirar por la cabeza?
¿Eh pues? ¿Sí pues? Uno piensa cuánto más le habrían llegado Dios aquí a los sacerdotes que oficiaban.
Pero, pero, estos sacerdotes tenían esta mala conducta. Cumplían con Dios, pero cumplían a medias con Dios. Hacían como que oedecían, pero en el fondo, en el fondo de su corazón entregaban a sobras. Y Dios les llamó la atención a ellos. Y uno se pregunta, ¿pánto más le habría dado Dios a sus sacerdotes?
Él sí les dijo lo que le iba a entregar a los sacerdotes que actuaban bien. Eso sí les dice.
Dice aquí, Malacías 3, 13.
Vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice el Eterno, y dijisteis, ¿qué hemos hablado contra ti? ¿Habéis dicho por demás es servir a Dios? ¿Qué aprovecha que guardemos su ley y que andemos afligidos en presencia del Eterno de los ejércitos? Decimos, pues ahora, bienaventurados son los soderbios y los que hacen impiedad no solo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon. Entonces, los que temían al Eterno hablaron cada uno a su compañero. El Eterno escuchó y oyó y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen al Eterno y para los que piensan en su nombre. ¿Y qué dice Dios? Y serán para mí especial tesoro, ha dicho el Eterno de los ejércitos, en el día en que yo actúe y los perdonaré como el hombre que perdona a su Hijo que le sirve. Entonces, os volveréis y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve. Dios dice que a los sacerdotes que hablaban bien y que actuaban bien, Dios los iba a convertir, en su especial tesoro. Eso fue lo que se perdieron los sacerdotes, que no actuaban correctamente en conformidad con Dios.
Y por eso cuando uno se hacía la pregunta, ¿cuánto más les habría dado a esos sacerdotes? Les habría dado el nombre de ser, su especial tesoro. Pero, pero, se angredieron. Y si no se arrepintieron, uno piensa que les pudo haber pasado. Y por último, en estas reflexiones de marzo, he dejado un ítem. ¿Y nosotros? ¿Y nosotros? ¿Qué pasa con nosotros? ¿Ha reflexionado usted en aquello? En este marzo, en este marzo lleno de reflexiones. ¿Qué pasa con usted o qué pasa conmigo? Dios nos ha hecho promesas increíbles. Yo sé, yo sé, todos sabemos las promesas. Las repasamos constantemente.
De hecho, como que hablamos así, como, ah, sí, la vida eterna. Eso es lo que nos han prometido. ¿Han pensado lo que es la vida eterna? ¿Seriamente lo que es la vida eterna? ¿Han pensado que esta vida que nosotros tenemos, de la cual somos conscientes en los últimos 20 o 30 años, ¿qué son cuando uno piensa en eternidad? La misma escritura dice que mil años para Dios es un día y un día como mil años. Y si uno lo lleva y si tienen calculadoras en sus manos, saquen la cuenta lo que son 30 años o 50. Ya pongámosle 80. Vamos a suponer que ustedes han estado o nosotros o todos nosotros hemos estado durante toda la vida en la iglesia. ¿Qué son 80 años en relación a la eternidad? La misma escritura dice cosas que ojo no vio ni oído yo. Ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Eso es lo que se nos ha prometido. Pero estaremos a la altura de la promesa. Como dicen, daremos el ancho. Esta tela dará el ancho para que se nos ponga esa promesa sobre nuestras cabezas. O nos excusaremos con tantas excusas que hay con tantas historias que hay. Ha pensado lo que Dios le dará, si persevera. Ha reflexionado en ello. Ha reflexionado lo que dice la escritura, que en realidad, lamentablemente, todos hemos pecado. Ha pensado en ello. Nadie de los que está aquí, ni quien les habla, no ha pecado. Y el pecado nos separa de Dios. Y todos hemos pecado. Ha pensado en aquello. Ha pensado que cada vez que uno peca, se aparta o se aleja de esta promesa. Y lo sabemos. Pero ha reflexionado en ello. Ha pensado que a veces pareciera que uno restringe a Dios. Uno restringe a Dios. ¿Sabió usted que uno puede restringir a Dios?
No se puede restringir. Pero en su relación con Dios sí. Porque Dios no tiene un lático... Mire, podría tener un lático y un tridente. Sí, como dice Diablo. Y podría obligarnos a obedecer. Pero Dios no nos obliga a obedecer. Él nos deja ahí. Y ve. Y ve. Y a veces uno cae en esta cuenta. A veces pareciera que restringimos a Dios. Lo limitamos. ¿Por qué? Por nuestro duro corazón. Igual que los Israelitas. Igual que David. Igual que Salomón. Igual que los Aserdotes. Igual que Adán. ¿Han pensado qué sería de nosotros si nosotros no nos apartáramos de su amor? ¿Qué sería de nosotros si nosotros no pecaramos? Y si en el momento en que pecamos le pedimos inmediatamente perdón a Dios y nos reconciliamos con Dios. ¿Qué sería de este mundo si pasara aquello? Y no solamente del mundo. ¿Qué pasaría con nosotros la Iglesia de Dios? ¿Qué pasaría si uno transgrade y uno se reconcilió con Dios? De inmediato, al toque. Así como el mundo, así como la Iglesia sería un lugar muy, muy diferente. ¿Mucho mejor? ¿Han pensado ustedes cuántas veces Dios se entristece con nosotros? No es que se enoje con nosotros. Tiene todas las razones para enojarse con nosotros, pero él se entristece. Eso es más, cuando Dios ve al hombre allí en el Génesis, cuando los hombres se apartan del camino de Dios y Dios vea la humanidad toda pecando, toda transgrediendo, toda... La Escritura dice y le pesó a Dios haber creado al hombre. Pero la mejor traducción es se entristece Dios. Cuando nosotros transgredimos, Dios se entristece con nosotros. ¿Han pensado lo que sería de nosotros si perseveramos hasta el final? ¿Han pensado lo que sería de nosotros, o lo que será de nosotros si no perseveramos hasta el final? Estamos a un mes de Pascua, 27 días, y descontando. Estos son los temas a los cuales debemos abocarnos. Debemos concentrarnos en aquel futuro, por una parte, más también tenemos que concentrarnos en lo que debemos hacer para alcanzar ese futuro. Y pensar qué sería de nosotros, o qué será de nosotros si nos mantenemos firmes, y qué será de nosotros si transgredimos.