Repasemos nuestros principios

¿Cuáles son nuestros principios? ¿Por qué Dios quiere que nos preparemos en ellos?

Transcripción

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¿Listos para este mensaje?

Cuando hago memoria de los tiempos pasados, en particular aquellas situaciones o experiencias que marcaron mi andar en este camino de vida, no dejo de pensar en un año en particular, el año 1989. El año 1989, ya lo mencionaba en el último mensaje, el día lunes, fue el año en donde yo comencé a participar en la Iglesia de Dios. Fue mi primer año de fiestas, diríamos así. El año 1989 fue la primera fiesta de Pánez y Levadura, a la cual yo asistí allá en la ciudad de Temuco. Y como digo, cuando uno piensa en aquellas situaciones o experiencias que a uno lo marcan, yo no puedo dejar de pensar en el año 89. También no puedo dejar de pensar que las conversaciones con las cuales uno se adentra en este camino de fe, a uno también lo marcan. En particular, el año 89, en la primera fiesta de los tabernáculos, tuve una conversación que a mí me ha marcado hasta el día de hoy. Fue en Maite encillo. Exactamente si allí ya no recuerdo el día de la semana, más si recuerdo el tenor de la conversación o el tema de la conversación. Esto ocurrió, me acuerdo, sí, del lugar a la salida del casino. Había una escalerita y allí había un par de personas que estaban conversando respecto de lo que para ella, para la persona, era la escritura central de toda la escritura, de toda la Biblia.

Cuando escuché la cita bíblica, debo reconocer que para mí en ese momento me resultó desconocido. La persona me dijo, mire, la escritura central de toda la Biblia para mí es tal. Y entonces yo, en esos años, debo reconocer. Yo estudié en un colegio católico donde me enseñaron que el libro que teníamos que repasar, teníamos que elegir un capítulo y leerlo. Y nosotros, o yo, en esos años, elegí Marcos porque era el más breve. Y entonces, cuando me mencionaron aquí el versículo, no entendí que la persona estaba hablando de algo especial, pero no logré saber exactamente, hasta cuando le pedí a la persona que me dijera exactamente qué decía aquel versículo. Y cuando lo oí, me quedé sorprendido ante la veracidad de la aseveración, y además con los argumentos que dio aquella persona. La escritura a la cual me refiero cumple con esa particular característica que se presenta con bastante frecuencia en las escrituras. Esto es de presentar un tema que se abre en abanico y con el cual uno puede resumir toda la escritura. Ustedes ya deben estar pensando a cuál versículo me refiero, o podría hacer la pregunta de la siguiente manera. ¿Cuál que en ustedes que será esta escritura central? Con los años la he descrito como una de las escrituras, sino la escritura más sintética de toda la Biblia.

En pocas palabras, se dice mucho. La escritura mencionada y conversada aquella vez fue y ha sido la escritura base de los estudios bíblicos que he tenido ocasión de entregar acá en Santiago. Vayamos allá a esa escritura central. La persona decía, mire, este resume toda la escritura. Y aquí, con los años, he visto que sí, esta escritura es una de las más sintéticas, sino la más sintética de toda la escritura.

Vayamos allá a segunda de Timoteo. Segunda de Timoteo 3, 16.

Segunda de Timoteo 3, 16.

Aquí vemos a Pablo por inspiración escribiendo y describiendo de manera sintética la palabra de Dios. Segunda de Timoteo 3, 16.

Toda la escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redarhuir, para corregir, para instruir en justicia. Una de las escrituras más sintéticas de toda la escritura. Por esto que de esta escritura uno puede hacer o puede subdividir todas las escrituras de una manera didáctica.

Lo primero que Pablo menciona aquí es que la palabra de Dios es inspirada por Dios. Ese es el punto, el eje. Uno cuando hace o cuando conversa con personas que no pertenecen a esta fe, uno dice, si vamos a dialogar tenemos que tener un margen, un límite. Bueno, mire, sabe que mi límite es pensar que la Biblia es inspirada por Dios, la palabra de Dios. Por eso uno dice la palabra de Dios. Uno plantea y dice, bueno, vamos a conversar o vamos a discutir o vamos, pero mire, sabe que yo considero lo que dice la escritura. El punto fundamental nuestro es creer que la escritura es inspirada por Dios. Ahora, no solamente Pablo habló de esto. Aquí en Segunda de Pedro, en Segunda de Pedro, vemos a Pedro. También mencionando que, si bien las escrituras fueron para la redundancia escritas por hombres, fueron inspirados estos hombres por revelación de Dios. Aquí en Segunda de Pedro, uno, verso 16, dice porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, siguiendo fábulas, artificiosas, sino como habiendo visto por nuestros propios ojos su Majestad. Pues cuando Él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía, este es mi Hijo Amado en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo cuando estábamos con Él en el Monte Santo. Y aquí haciendo este recuerdo, Pedro, de una vivencia experienciada con Jesucristo. Verso 19, tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones. Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. Así es que aquí Pedro coincide con Pablo en que la Escritura, esto no es que a las personas un día se les haya ocurrido escribir tal o cual cosa. Es Dios quien se hace manifiesto al hombre y que el hombre entonces escribe por voluntad de Dios las cosas. Y esto en el mundo, esto es una locura. Esto es una locura. Las personas en el mundo no creen estas verdades. Sin embargo, nosotros nos nutrimos de la palabra inspirada de Dios. Y si uno no cree en la inspiración de Dios, entonces bueno, ya la cosa se complica. En primera de Corintios 2, cuando el hombre empieza a interpretar las cosas a su justa medida, entonces bueno, ya no existe el marco regulatorio. El marco regulatorio no os lo da la inspiración divina de la palabra de Dios.

Aquí en primera de Corintios 2, verso 6, primera de Corintios 2, verso 6, dice, sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez y sabiduría no de este siglo ni de los príncipes de este siglo que perecen, más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria. La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció, porque si la hubieran conocido nunca habrían crucificado al Señor de gloria, Jesucristo. Antes bien, como está escrito, cosas que ojo no vio, ni oído o yo, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Verso 10 dice, pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escodría aún lo profundo de Dios, porque quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el Espíritu que está en él, así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el Espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido. Las cosas espirituales provienen del Espíritu de Dios. Y nosotros las entendemos, porque entendemos que, o bien el Espíritu Santo está alrededor nuestro, o bien el Espíritu Santo está dentro de nosotros, a través de la imposición de manos, cuando una persona se ha bautizado. Y dice aquí, verso 13, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas, con sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu, porque para él son locuras y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En el mundo las personas dicen entender algunas cosas, pero no creen que fue Dios quien inspiró la palabra de Dios. ¿Arabo? ¡Arabo! Así es que Pablo reconocía que Dios inspira a los hombres, dentro de los cuales humildemente Pablo reconocía que era uno de esos hombres, que Dios le había abierto el entendimiento, así como él, así también, a los profetas en el antiguo testamento. Una vez entonces sustentado el principio de la inspiración, Pablo se sintetiza la escritura en cuatro principios rectores. En cuatro principios rectores, cuatro principios básicos, y que sin embargo son profundos a la vez. Cuatro principios que debemos tener muy presente siempre. La enseñanza, el redarguir, el corregir, el instruir en justicia. Son principios básicos, básicos, pero que a la vez, si uno los escudiña, si uno los estudia, uno se va encontrando con que son principios básicos, pero que abren en abanico toda la escritura. Y eso es lo podríamos llamar o decirlo de alguna manera, es lo fantástico. Eso es lo que hace tan interesante este versículo. Pensemos entonces aquí en el tema, en el punto número uno, en enseñar. ¿De qué podemos ser enseñados? Esa es una de las preguntas. ¿De qué podemos ser enseñados? ¿O en qué podemos ser enseñados? Una de las claves para saber vivir es poder recibir las palabras de vida, o las palabras que conducen a la vida. Uno piensa en el mundo cuántas personas buscan ser felices. Ser felices, la búsqueda de la felicidad. Es una de las quimeras que hay en el mundo. Sin embargo, la felicidad es una consecuencia. Es una consecuencia. No es que uno pueda comprar felicidad. Uno no puede comprar felicidad. Lo que uno puede hacer es que siguiendo los mandamientos de vida, podemos aprender a ser felices con lo que tenemos. Por ejemplo, aquí en Deuteronomio 30, uno empieza a escarvar en qué podemos ser enseñados, o de qué manera podemos ser enseñados. Y uno se va encontrando aquí como un tesoro.

Un tesoro de nunca acabar, en donde uno puede ir encontrando esos principios que pueden llevar a que cualquiera de nosotros encontremos el éxito, la felicidad de la vida. En Deuteronomio 30, en el verso 11 dice, porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos, no está en el cielo para que digas, quién subirá por nosotros al cielo y nos lo traerá, y nos lo hará oír para que lo cumplamos. Así es que las excusas que uno puede decir, las instrucciones que hay son tan complicadas, están tan alejadas, tenemos que ir, como dicen algunos orientales, que el conocimiento se encuentra ahí en una cima perdida en el hebrez y que hay que caminar días enteros para encontrarlo. Bueno, ¿qué dice Dios con respecto a su palabra? Él dice, mire, no está en el cielo para que digas, quién subirá por nosotros al cielo y nos lo traerá, y nos lo hará oír para que lo cumplamos, ni está al otro lado del mar para que digas, quién pasará por nosotros el mar para que nos lo traiga y nos lo haga oír a fin de que lo cumplamos, porque muy cerca de ti está la palabra en tu boca y en tu corazón para que la cumplas. Y aquí Dios dice, mira, mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal. Aquí la Biblia revela esos principios, los cuales es como si se... uno piensa en el futuro y hay dos caminos, el camino del bien y el camino del mal. El camino del bien caracterizada por la obediencia y el camino del mal caracterizada por la desobediencia. Y dice aquí, porque yo te mando hoy que ames a el Eterno tu Dios, que andes en sus caminos y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos para que vivas y seas multiplicado. Y el Eterno tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Entonces aquí vemos al pueblo de Israel, aportas de entrar a Israel, propiamente tal, a la tierra de Palestina, cruzando el Jordán y Dios le dice, mira, que te vaya bien en la tierra. Bueno, obedece mis mandamientos y te va a ir bien. Uno piensa en esto, esto del éxito. Las claves del éxito, las claves del éxito ante Dios, básicamente están en la obediencia a sus mandamientos. Y dice aquí, Verso 17, más si tu corazón se apartara y no oyeres y te dejaras extraviar y te inclinar a Dios esagenos y les sirvieres. Yo os protesto hoy, que desierto pereceréis, no prolongaréis vuestros días sobre la tierra, a dónde vais, pasando el Jordán para entrar en posesión de ella. Y Dios le da advierte aquí a su pueblo estos dos caminos y les dice, si obedecen, bueno, el camino se presenta de esta manera. Si desobedecen, el camino se presenta de esta otra manera. Y dice aquí a los cielos, ya la tierra, llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición, escoges pues la vida para que vivas tú y tu descendencia, amando al eterno tu Dios, atendiendo a su voz y siguiendole a él, porque él es vida para ti y prolongación de tus días, a fin de que habites sobre la tierra, que juró el eterno a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar. Entonces Dios aquí expresa y dice, mire, yo les muestro dos caminos, dos caminos, un camino que produce bien y un camino que produce mal.

Y entonces la pregunta es, ¿cuál es la clave para alcanzar el éxito en las vidas? Ecclesiastés 12, verso 13, lo revela. Ecclesiastés 12, verso 13.

El libro de Ecclesiastés muestra las reflexiones de un hombre después de vivir toda una vida.

Ecclesiastés 12.

El fin de todo el discurso oído es éste. Teme a Dios y guarda sus mandamientos porque esto es el todo del hombre. La clave, la clave del éxito, la clave de todas las cosas buenas está en temer a Dios y guardar sus mandamientos. Allí está la clave para poder crecer en la gracia y el conocimiento. El punto básico está en la enseñanza de todas aquellas instrucciones básicas y profundas, a la vez para nuestro crecimiento espiritual. Vayamos a Salmos. Salmos. Salmos.

Salmos 25. En el verso 8, la Escritura dice, Bueno y recto es el eterno, por tanto, él enseñará a los pecadores el camino, encaminará a los humildes por el juicio y enseñará a los mansos su carrera. Dios es quien enseña. Dios es quien enseña los mandamientos, los estatutos, los decretos, los juicios, por los cuales un hombre avanza por este camino de vida. Dios es quien es el que define lo bueno, lo malo.

En el Salmo 119, en el Salmo 119, en el verso 1, dice aquí, bienaventurado los perfectos de camino. ¿Quiénes son los perfectos de camino? Dice aquí, los que andan en la ley del eterno. Bienaventurados los que guardan sus testimonios y con todo el corazón le buscan, pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos. Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos. Ojalá fuesen ordenados mis caminos para guardar tus estatutes. Entonces no sería yo avergonzado cuando atendiese a todos tus mandamientos. Te alabaré con rectitud de corazón cuando aprendiere tus justos juicios. Tus estatutos guardaré.

Verso 9 dice, ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado. No me dejes desviarme de tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti. Bendito tu eterno. Enseñame tus estatutos.

Aquí la Escritura menciona la ley, sus testimonios, sus caminos, sus estatutos, los mandamientos. ¿Con qué limpiará el joven? Con los mandamientos. Con la palabra de Dios. Con guardar su palabra. Entonces aquí, ¿Qué implica esta aseveración?

Esta frase implica necesariamente la enseñanza de los principios rectores. La enseñanza del rayado de la cancha. Lo que hemos mencionado alguna vez y parafraseado. Lo bueno, lo malo y lo feo. ¿Quién lo define? Dios. Dios. Es quien el que define lo bueno, lo malo. ¿De lo correcto? ¿De lo incorrecto? Una pregunta. ¿Cómo puedo exigir obediencia si no he entregado el conocimiento para que la persona obedezca? Primero está la obediencia. Primero está la enseñanza. Luego la corrección. Pero primero es la enseñanza. Se exige en la medida justa y correcta. A través de los años, uno va aprendiendo que Dios exige en la medida que ha dado. En la medida que ha dado. La semana pasada, en el servicio de la mañana, don Gabriel mencionó este principio. Este principio que uno va aprendiendo, por ejemplo, los clubes de oratoria. A medida que se va creciendo, se va creciendo, se va creciendo. No es que una persona se le exija todo desde un principio. No es así. No es así. Pero de año en año el aprendizaje va siendo probado a través de pruebas con un nivel más alto. Es así. Aquí en Lucas 12 encontramos esta escritura. Que dice, bueno, al que más se le ha dado, más se le exige. Lucas 12. En el verso 41 Pedro le hace una pregunta al Jesucristo. Entonces Pedro le dijo, Señor, dices esta parábola a nosotros, o también a todos. Y dijo el Señor, ¿quién es el mayor domo fiel y prudente al cual su Señor pondrá sobre su casa? Para que a tiempo les dé su suerte. Y le dijo, ¿cuál es el mayor domo fiel y prudente al cual su Señor pondrá sobre su casa? Para que a tiempo les dé su ración. Verso 43 Bienaventurado aquel siervo al cual cuando su Señor venga le haya haciendo así. En verdad os digo que le pondrá sobre todo sus bienes. Más si aquel siervo dijera en su corazón, Mi Señor tarda en venir y comenzar a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse. Y le pondrá con los infieles aquel siervo que conociendo la voluntad de su Señor, no se preparó ni hizo conforme a su voluntad recibirá muchos azotes. Más el que sin conocer la hizo cosas dignas de azotes será azotado poco. Porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará. Y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá. El principio de que la exigencia está dada, entonces aquí por el grado de conocimiento y experiencia que una persona haya tenido en esta vida. La Escritura también menciona aquí otro punto, que es la que se llama la escritura de los que se han dado mucho, la escritura también menciona aquí otro punto, el juicio. ¿Por dónde comienza el juicio? Por la casa de Dios. Aquí en primera de Pedro, en primera de Pedro, este es el principio al que más se le haya entregado, más se le exige. Y eso queda muy bien para todos nosotros.

Dios nos ha abierto el entendimiento, nos ha mostrado las escrituras, se ha manifestado a su pueblo.

Y en consecuencia, el punto de comparación, no nos vamos a comparar con el mundo, porque las personas del mundo no tienen conocimiento. Y entonces aquí es muy interesante este punto que manifiesta o expresa Pedro, en primera de Pedro, 4, en el verso 15, dice así que ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malchoro, o por entremeterse en lo ajeno. Pero si alguno padece como cristiano, no sea vergüense si no glorifique a Dios por ello. Lo que hemos mencionado en el pasado, este llamamiento, ¿verdad? Ser cristiano tiene un precio.

Y entonces dice si alguno padece como cristiano, por seguidor de Cristo, bueno, no sea vergüense. Versos 17, porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. Y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al Evangelio de Dios? Verso 18, y si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador? El juicio comienza en la casa de Dios. A quienes más se nos ha entregado, más se nos va a exigir. Es así. Bajo esta mirada, ¿cuáles son los principios básicos de nuestra enseñanza? ¿Cuáles son los principios básicos en nuestra enseñanza? Bueno, el primer punto, los mandamientos. Los mandamientos. Nosotros nos reconocemos como parte de esa iglesia que va a ser perseguida en los tiempos del fin. ¿Cuáles son las características de esta iglesia que es perseguida en los tiempos del fin? Apocalipsis 12, 17. Los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. Por lo tanto, uno entiende. Bueno, nuestros principios básicos, ¿cuáles son? Los mandamientos de Dios y el ejemplo que nos ha dejado Jesucristo. Aquí la palabra traducida como testimonio es marturia. Marturia, que exactamente significa evidencia dada. Evidencia dada. Jesucristo cumplió con la ley. Cumplió con la ley. Mateo 5, 17. Mateo 5, 17. Mateo 5, 17. El mismo Jesucristo dijo, yo no he venido a abrogar. Verso 17, Mateo 5, 17. No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir. Y aquí la palabra cumplir es del griego plero. Es su forma completa. Es su forma completa. Jesucristo profundizó en los temas de la ley. Y dice aquí, cuando uno hace este análisis, de esto de la profundización en los temas. Aquí en el verso 21. Aquí Jesucristo profundizó en este tema. Por ejemplo, Mateo 5, 21. Mateo 5, 21.

Dice aquí, oísteis que fue dicho a los antiguos, no matarás. Y cualquiera que matare será culpable de juicio. Más yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano será culpable de juicio. Jesucristo aquí habló de las actitudes. Esta la ley, están las actitudes. ¿Qué es lo que pasa por el corazón de uno? Dice aquí, y cualquiera que diga anesio a su hermano será culpable ante el concilio. Y cualquiera que le diga fatuo quedará expuesto al infierno de fuego. Por tanto, si traes tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar y anda, reconciliate primero con tu hermano y entonces ven y presenta tu ofrenda. Jesús aquí hablando de este tema en profundidad. Es cierto, la ley dice no matarás, pero si uno piensa en su corazón en dañar o herir al hermano, bueno, Jesús dice menos ahí. Analízate. Busca. Reconciliate. ¿Qué más dice con respecto al adulterio? 27. Oísteis que fue dicho, no cometerás adulterio. Jesús dice, pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para acodiciarla ya adulteró con ella en su corazón. El adulterio ya es el hecho consumado. ¿Qué pasa cuando la persona ha corrompido su mente? Bueno, quizás nunca adulteré, pero su mente está corrompida. Y entonces Jesús dice, no, tienes que corregirte ahí antes, porque los pecados... La semana pasada alguien explicaba esto, los pecados parten en la mente primero. La mente se corrompe y después ya es un paso para actuar. Y por eso hay que procurar cuidar la mente. Y dice aquí, por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti. Pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecho te es ocasión de caer, cortala y échala de ti. Pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Aquí es todo, hay que ir un paso más. Un paso más. Está la instrucción y uno tiene que ir un paso más con respecto a la instrucción. Proteger la mente. Proteger el corazón. Si uno no cuida su corazón, mis hermanos, tarde o temprano Satanás hace o propio de nosotros. Si uno no cuida de sacarse esas espinas del corazón, esas raíces de amargura, tarde o temprano tendremos la excusa para argumentar tal o cual situación. Tenemos que trabajar con nosotros mismos. Un poco más. Ahora bien, ¿esto abroga la ley?

¿Esta abroga la ley? Por supuesto que no. Por supuesto que no. Aquí en Mateo 23, 23. Jesucristo, hablándole a los fariseos. Fariseos que siempre andaban cuidando la imagen. Siempre allí cuidando la imagen. Ni Jesús les dice, miren, ustedes, guías ciegos, que coláis al mosquito. Mateo 23, 23. Hay de vosotros escribas, sin fariseos hipócritas. Porque 10 más, la menta, el eneldo y el comino. Y dejáis lo más importante de la ley, la justicia, la misericordia y la fe. Entonces uno dice la pregunta. Bueno, ¿esto abroga la ley del mismo? Porque los fariseos tenían esta... ¿Cómo poder llamarlo? Eran puntillosos en 10 más. Puntillosos. Piensen ustedes lo que hice, llevar una cuenta de las hojas de una planta de menta. Nosotros, de vez en cuando, hemos podido ver el desarrollo de una planta de menta de un año para otro. Y la menta parece una mala hierba. Se reproduce de una manera increíble. Teniendo abono, teniendo tierra, teniendo agua, teniendo sol. La pega que es contar las hojas de un año, reservar el número y el próximo año volver a contar y sacar la cuenta y 10 más. Y entonces aquí Jesús le dice, mire, ustedes que son puntillosos en guardar la ley del diezmo. Que guardan la ley del diezmo puntillosamente con respecto a las plantas, al eneldo, al comino, que es otra planta que tiene variedad de hojas increíbles. Y dice, esto era necesario sin dejar de hacer aquello. Y entonces aquí llegamos a otro punto. El diezmo estaba vigente. ¿Está vigente el diezmo? Bueno, eso es lo que dice la escritura aquí. Está vigente. El primero, el segundo y el tercero están vigentes.

Vayamos aquí en Malaquías 3. En Malaquías 3. El último libro antiguo testamentario. Antes de que vinieran esos 400 años de silencio entre Malaquías y Mateo. En Malaquías 3, en el verso 6. Dice aquí, porque yo el eterno no cambio. Por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes y no las guardasteis. Volveos a mí y yo me volveré a vosotros. Ha dicho el eterno de los ejércitos. Más dijisteis en qué hemos de volvernos. Y aquí entonces Dios hace la pregunta. Aquí al pueblo, y no solamente al pueblo, a la nación entera, pero principalmente a los líderes religiosos. Aquí el libro de Malaquías es un libro que fue escrito hacia los sacerdotes. Y dice aquí, ¿rubará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis en qué te hemos robado, en vuestros diez mollofrendas. Malditos sois con maldición porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traer los diezmos al alfolí, ya haya alimento en mi casa y probarme ahora en esto. Dice el eterno de los ejércitos. Si no os abriré las ventanas de los cielos. Y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobrevunde. Entonces la pregunta, ¿está vigente el diezmo? Claro que sí. Claro que sí. Vayamos aquí algunas escrituras, en Levítico 27. En Levítico 27.

Verso 30 dice, Y el diezmo de la tierra, así de la cimiente de la tierra como del fruto de los árboles del eterno es, es cosa dedicada al eterno. Y si alguno quisiera rescatar algo del diezmo, hace algunos días atrás, alguien me preguntó esto del rescate, ¿qué lo quiere el rescate?

El rescate es exactamente la palabra rescate, significa cambiar una cosa por otra. Por eso cuando en este momento que está tan de moda esto de los raptos en Latinoamérica, piden un millón de dólares de rescate. ¿Qué significa eso? Bueno, uno consigue el millón de dólares y lo deja a cambio de la persona. Entonces ahora dice aquí, y si alguno quisiera rescatar algo del diezmo, ¿qué pasaba allí? Bueno, la nación de Israel, que era una nación agrícola, no solamente producía reses, que son verdad reses, ovejas, cabras, sino que también producía animales que no eran limpios, por ejemplo, caballos. Por ejemplo, caballos. Y estamos pensando si una cantidad inmensa de caballos, ¿verdad? Para sacar la cuenta del diezmo. Bueno, la pregunta es, ¿en el templo se sacrificaban caballos? No. Entonces ahí se hacía la ley del rescate. Se validaba por el valor que le asignaban los sacerdotes al caballo y se agregaba una quinta parte. Eso es el rescate.

Y dice aquí, añadiría la quinta parte de su precio por ello. Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado al eterno. No mirará si es bueno o malo, ni lo cambiará. Y si lo cambiare tanto él como el que se dio en cambio, serán cosas sagradas. No podrán ser rescatados. Vayamos aquí a números 18. Números 18. El diezmo es algo sagrado para Dios. En números 18. Ahora bien, la escritura, hay que ser claros en este punto, no habla de primero, segundo y tercer diezmo. Dice diezmo, pero la forma en cómo se ocupa o entonces se hace la distinción. Entre un diezmo, otro diezmo y otro diezmo. En números 18, verso 21. Dice aquí, y ahí aquí, yo he dado a los hijos, le vi todos los diezmos en Israel por heredad. Por su ministerio, por cuanto ellos sirven en su ministerio del tabernáculo de reunión. Entonces aquí, cuando José tuvo la indicación de repartir la tierra, a los hijos del Levi no le repartió tierra. Ustedes busquen lo hay en los mapas bíblicos y se van a encontrar en la tribu de Levi, no tiene una sección de tierra asignada.

Y entonces Dios dice, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión, y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo de reunión para que no lleven pecado por el cual mueran, más los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión y ellos llevarán su iniquidad, estatuto, perpetuo, para vuestros descendientes, y no poseerán heredad entre los hijos de Israel. Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrezarán a el eterno no ofrenda por lo cual les he dicho entre los hijos de Israel no poseerán heredad. Verso 26 así hablarás a los levitas y les dirás, cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda, mesida, a el eterno el diezmo de los diezmos. Así es que aquí aclarando este punto en donde también todos diezmamos. Sin exclusión. Ahora bien, hay otro diezmo que la escritura es bastante interesante. Lo que dice es un diezmo que se ocupaba para las fiestas santas. Deuteronómio 14, verso 28. Deuteronómio 14, verso 22. Deuteronómio 14, verso 22.

Y dice aquí, indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año y comerás delante del eterno tu Dios en el lugar que Él escogiere para poner allí su nombre. Entonces bueno, la pregunta es, bueno, a ver, se entrega al sacerrocio levítico o lo consumo yo aquí en el lugar que el eterno tu Dios escogiere. Entonces aquí es donde uno entiende. Otro diezmo que nosotros lo distinguimos como segundo diezmo y comerás delante del eterno tu Dios en el lugar que Él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite y las primicias de tus manadas y de tus ganados para que aprendas a temer al eterno tu Dios todos los días. Y si el camino fuera tan largo que no puedas llevarlo hablando del diezmo, por estar lejos de ti en el lugar que el eterno tu Dios hubiera escogido para poner en él su nombre, cuando el eterno tu Dios te bendigiere, entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano y vendrás al lugar que el eterno tu Dios escogiere. Y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra o por cualquier cosa que tú deseares y comerás allí delante del eterno tu Dios y te alegrarás tú y tu familia.

Aquí, como Dios nos ordena la vida, las fiestas, las fiestas, no son una carga para el pueblo que ha sido fiel respecto de este punto.

Y aquí, el verso 27, y dice, no desempararás al levita que habitar en tus poblaciones porque no tiene parte ni heredad contigo. Al fin de cada tres años, sacarás todo el diismo de tus productos de aquel año y luego guardarás en tus ciudades y vendrá el levita que no tiene parte ni heredad contigo y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiera en tus poblaciones y comerán y serán saciados para que el eterno tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieres. Aquí hablando del año del diismo. Aquí, entre el doctor Nomeo 26-12, está esta otra escritura.

Dice aquí, 26-12, cuando acabe de diezmar todo el diismo de tus frutos en el año tercero. El año del diismo darás también en levita al extranjero, al huérfano y a la viuda y comerán en tus aldeas y serán saciadas. Así es que la ley del tercer diismo cada tres años. Ahora una pregunta. ¿Cómo explicar? Hebreos 7. Esto que voy a leer, lo voy a leer del último folleto que está ya en el Internet. No nos ha llegado físicamente, pero está en el Internet que enseña la Biblia respecto del diismo. Está a todo público, en particular, ¿verdad? a los miembros de la iglesia. Con respecto a la escritura de Hebreos 7. Aquí, de la página 7 de este folleto dice, Hebreos 7 comienza relatando cómo Abraham dio diezmos a Melchizedek, rey de Salem. Aquí quería leerles que la palabra diezmos, aquí está. Cuando Abraham le entregó los diezmos a Melchizedek, dice, le dio los diezmos de todo. ¿Por qué usa la palabra diezmos de todo y no dice el diezmo de todo? Es interesante que la palabra que se usó diezmos es más cerca, es una palabra plural. La palabra singular es más ra. Los diezmos de todo. Uno puede pensar, ¿verdad? Es porque estaba hablando de más de un diezmo. Y entonces dice aquí, Hebreos 7 comienza relatando cómo Abraham dio diezmos a Melchizedek, rey de Salem y sacerdote de Dios. Como ya hemos visto, él era el mismo Jesucristo pre-encarnado. Jesús, ¿verdad? Es, según el orden de Melchizedek. Es sacerdote, sumo sacerdote según el orden de Melchizedek. Según se puede apreciar en la descripción que se hace de él y de sus títulos en este pasaje, con el establecimiento posterior de Israel como su nación, Dios instituyó un sacerdosio diferente. Y desde entonces, los diezmos fueron entregados a los descendientes de Levi, quienes sirvieron en este nuevo sacerdosio. Conforme cambió la administración, también lo hicieron los depositarios de los diezmos. El libro de Hebreos demuestra la forma en que las prácticas y principios respecto al templo físico, los sacrificios y el sacerdosio, ahora se aplican al sumo sacerdote Jesucristo. Lejos de afirmar que el diezmo ha sido abolido, esta sección de las escrituras enfatiza su apoyo a la reanudación de un sacerdosio, según el orden de Melchizedek. Por eso es que allí Hebreos 7 dice, por eso es necesario que haya cambio de ley. Ahora esa frase que dice cambio de ley significa que los diezmos han sido abolidos. No, sino que los depositarios de los diezmos pasan de levi al sacerdosio según el orden de Melchizedek. Dice aquí, este cambio de ley comprendía una modificación de tipo administrativo, es decir, la administración de los diezmos cambiaría, junto con el traspaso del sacerdosio de levi a Melchizedek. De eso se estaba hablando allí. Entonces la pregunta, bueno, ¿están abolidos los diezmos? No. La ley del diezmo está vigente. Aquí déjenme avanzar en este folleto. Hay una escritura más que quiero.

Aquí. En la página número 22. ¿Cuántos diezmos aparecen en la Biblia? La Biblia explica que los diezmos se usaban para tres propósitos, para sostener económicamente al ministerio levítico, para hacer posible que el pueblo de Dios observara las fiestas que él ordenaba y para ayudar a los pobres.

Aunque algunos afirman que solo se guardaba un diezmo, que la persona dividía entre estas tres categorías según su conveniencia, las instrucciones bíblicas contradicen esta suposición. Así es que, ¿están vigentes los diezmos? Sí, está vigente la ley del diezmo. ¿Eso son nuestros principios? Reactores.

Otro punto en los principios rectores, las fiestas santas. ¿Están vigentes las fiestas santas? Todos los que estamos aquí creemos que las fiestas santas están vigentes. Aquí en Éxodo 34.

Las fiestas santas fueron entregadas al pueblo de Israel, no solamente a la tribu de Judá. Como dicen algunos, verdad que las fiestas santas son instrucciones para el mundo judío. No es así. La ley de las fiestas santas fue entregada en el Éxodo. Cuando estaban todos las tribus de Israel juntas. Éxodo 34, verso 18. Dice aquí, las fiestas de los panes sin levadura guardarán. Siete días comerás pan sin levadura. Según te he mandado en el tiempo señalado del mes de a vive. Porque en el mes de a vive saliste de Egipto. Todo primer nacido mío es. Y de tu ganado todo primogénito de vaca o de beja que sea macho. Pero redimirás con Cordero el primogénito del asno. Y si no lo redimirés, que explorarás su servicio. Redimirás todo primogénito de tus hijos. Y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías. Seis días trabajarás. Más al séptimo día descansarás. Aún en Larada y en La Ciega descansarás. ¿Por qué dice Aún en Larada y en La Ciega? Porque esto de vivir de la tierra genera ciertos estreses. A veces se está cosechando. Todos saben que la cosecha se tiene que hacer cuando el trigo está seco. Maduro y seco. Pero la clave está en que esté seco. ¿Y qué pasa si llueve? Y entonces aquí Dios dice, mire, en Larada y en La Ciega. Sin excepción, usted va a descansar igual. ¿No es que aquí... no es que la lluvia, es que el trigo, que la humedad... no, no, no. Usted descansa. El día sábado sigue siendo uno solo. Dice verso 22. También celebrarás la fiesta de las semanas. La de las primicias, de La Ciega, del trigo y la fiesta de la cosecha, la salida del año. Tres veces en el año se presentará todo varón tuyo delante del eterno, el Señor Dios de Israel. Así es que la fiesta santa, en esta escritura de éxodo, es muy importante porque uno nota, aquí fue entregado claramente al pueblo de Israel, la nación toda.

Las leyes alimenticias están vigentes. Las leyes alimenticias están vigentes. Con los jóvenes, hace algunos sábados atrás, hablamos de esta escritura de hechos 10. De hechos capítulo 10, cuando vemos a Pedro, que recibe una visión.

Una visión. Hechos 10, verso 3, dice, este vio claramente en una visión como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba y le decía a Cornelio, él mirándole fijamente y atemorizado dijo que es Señor, y le dijo, tus oraciones y tus limonlas han subido para memoria delante de Dios. En vía pues hombres a Jope, ya es venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro, este poza en casa de cierto, Simón Kurtidor, que tiene su casa junto al mar. Él te dirá lo que es necesario que hagas. Y dice aquí, verso 9, al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la sotea para orar cerca de la hora sexta y tuvo gran hambre y quiso comer, pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis y vio el cielo abierto y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que a tado de las cuatro puntas era bajado a la tierra. Verso 12, en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y llaves del cielo, y le vino una voz, levanta de Pedro, mata y come. Y aquí la respuesta que da Pedro, da cuenta de que las leyes alimenticias estaban vigentes. Jesucristo había muerto, había ascendido los cielos, resucitó, ascendió los cielos. Y dice aquí...

Aquí dice, levanta de Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo, señor, no, porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Y aquí se mencionan estas dos palabras, común del griego coinnós, que significa profano y inmundo del griego acasartos. El alimento común era el alimento que había sido contaminado. Aquí en Levítico 11, verso 32, este es un tema muy interesante, los alimentos que son contaminados, alimentos puros, pero que por razones de acción, de terceros o de circunstancias, se contaminan.

Levítico 11, en el verso 32, dice aquí, todo aquello sobre que cayere algo de ellos después de muerto, será inmundo, sea cosa de madera, vestido, piel, saco, sea cualquier instrumento con que se trabaja, será metido en agua y quedará inmundo hasta la noche. Entonces quedará limpio, dice, toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos, será inmunda, así como todo lo que estuviera en ella y quebraréis la vasija, todo alimento que se come sobre el cual cayere el agua de tales vasijas será inmundo. Todo alimento que se come, alimento que se contamina, eso era un alimento común, un alimento común.

También aquí en hechos 15, verso 20, hechos 15, verso 20, ¿las conclusiones del concilio de Jerusalén?

Hechos 15. Dice aquí, verso 19, por lo cual yo juzgo, hablando Pedro, no se inquieta a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba, que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. Aquí el ahogado en la ciudad de la ciudad de Jerusalén, que se le escriba, que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. Aquí el ahogado en las zonas en el sur de nuestro país, hasta el día de hoy se matan las gallinas estirándoles el cogote. Disculpen la expresión, pero así es el cuello, la servic, se les quiebra la servic, pero no se desangra el ave. Eso es ahogado.

Animales que son ahogados no se deben comer. La sangre, de autorinómio 12, 15 al 25, son las especificaciones respecto de la sangre. La inmoralidad sexual, la pornella, están, por supuesto, restringidas por la ley de Dios, los sacrificados, los ídolos, también. Como ven, estamos en una pincelada del punto que hemos hablado en Señanza, una pincelada que decir del red arhuir. Ese es el otro punto que aquí, segunda de Timoteo 3, verso 16, describe.

La escritura es inspirada por Dios. Uno siempre piensa, toda la escritura es inspirada por Dios. Cuando Pablo le escribe a Timoteo estas palabras, el Nuevo Testamento no estaba compilado. Entonces, ¿a qué escritura se refería? Las escrituras antiguos testamentarias. Esto es uno de los grandes puntos que uno puede hacer, traer a colación cuando defiende que el antiguo testamento está vigente. Y no lo dice, toda la escritura es inspirada por Dios. Rebatir con argumentos. En Santiago 2, podemos encontrar un ejemplo de lo que es red arhuir. Un Santiago.

Nicermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque sin vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís, siéntate tú en buen lugar y decís al pobre, estáte tú allí en pie o siéntate aquí bajo mi estrado. No hacéis distinciones entre vosotros mismos y venís a ser jueces con malos pensamientos.

Hermanos míos, oíd, no ha elegido Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman, pero vosotros habéis afrentado al pobre, no os oprimen los ricos y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales. ¿No os las feman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros? Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura, amarás a tu prófimo como a ti mismo, vien a seis, pero si ha seis, a excepción de personas, cometeis pecado y quedáis convictos por la ley como transgresores.

Aquí Santiago trayendo este punto. Si uno ama a los hermanos, tiene que ser sin excepción de personas. ¿Y qué decir del punto C? Corregir. Corregir significa exactamente volver al buen camino. Eso es corregir. Volver al buen camino. Esta pregunta la he hecho varias veces. Pero lo que abundan no daña. ¿A quién se corrige? ¿A quién se corrige? Se corrige al que ha sido enseñado. Se corrige al que ha sido enseñado. Ejemplos de corrección. Hay innumerables en las escrituras.

Innumerables. Hay algunos que por supuesto a uno lo impactan más. Uno de ellos que personalmente a mí me impacta. Aparece en primera de clonicas 21. Y segunda de Samuel 24. Y el segundo de la escritura. Segunda de Samuel 24. Vamos a repasar una de las dos escrituras. Segunda de Samuel 24. Segunda de Samuel 24. Segunda de Samuel 24.

Aquí cuando David censa sin autorización al pueblo. Aquí cuando David censa sin autorización al pueblo. Y en primera de clonicas se menciona que Satanás fue quien infundió o incitó o tentó a David para que censara a Israel. Dice e incitó a David contra ellos a que dijese ves a un senso de Israel y de Judá. Y dijo el rey Joab, general del ejército que estaba con él, recorre ahora todas las tribus de Israel desde Dan hasta de Erzegar. Y hace un senso del pueblo para que yo sepa el número de la gente.

Joab respondió al rey, adñada al eterno tu Dios al pueblo, cien veces tanto como son. Y que lo vea mi señor al rey más. ¿Por qué se complace en esto, mi señor al rey? ¿Por qué sacar las cuentas del reino?

¿Por qué sacar exactamente cuántos hombres tenía para defenderse de las naciones extranjeras? Hay varias hipótesis. Una de ellas es que aquí se hizo manifiesto. Aquí una debilidad de David entre confiar en Dios y confiar en el número de hombres que él tenía para defenderse. Y dice aquí, verso 10, después que David hubo sensado al pueblo, le pensó en su corazón y dijo a David al eterno, yo he pecado gravemente por haber hecho esto.

Más ahora, o eterno, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy inecemente. Y por la mañana, cuando David se hubo levantado, vino palabra del eterno al profeta Gadd, vidente de David diciendo, ve y di a David. Así ha dicho el eterno. Y aquí donde viene la corrección, y por eso digo, porque Dios le dice, bueno, tú pediste ser corregido. Bueno, mira, yo te voy a corregir. Elige entre tres cosas. Tres cosas te ofrezco. Tú escogerás una de ellas. Para que yo la haga. Vino pues Gadd a David y se la hizo saber, y le dijo, ¿quieres que te vengan siete años de hambre en tu tierra?

O que huyas tres meses delante de tus enemigos, y que ellos te persigan. O que tres días haya peste en tu tierra. Piensa ahora, y mira que responderé al que me ha enviado. Una corrección digna de reyes. Digna de reyes. Tener que elegir siete años de hambre, ¿cuánta gente muere de hambre? Porque aquí no estamos hablando de una crisis económica.

Estamos hablando de lo que es, literalmente, hambre. Que el campo no produzca definitivamente, ni siquiera que, verdad, contablemente uno diga, bueno, son cifras rojas. Aquí no estamos hablando de cifras rojas. Estamos hablando de lo que es, que haya hambre. Literalmente hambre. ¿Quiénes son los que sufren con el hambre? Siempre los más débiles. Los niños y los ancianos. Y dice aquí, o que seas perseguido tres meses por los enemigos. Y entonces dice aquí, entonces David dijo Agad, en grande angustia estoy. Caigamos ahora en mano del eterno, porque sus misericordias son muchas.

Más no caiga yo en manos de hombres. Y envió el eterno la peste sobre Israel, desde la mañana hasta el tiempo señalado, y murieron del pueblo, desde Dan hasta Berseba. 70 mil hombres. Esto es algo impactante. 70 mil de sus hombres mueren. Y uno se hace la pregunta. A veces, o uno hace la aseveración, o la conclusión, o la lectura, como quieran usar la frase, las decisiones del rey. Las decisiones del rey influyen para mal o para bien en las vidas de las personas que están a cargo del rey.

Y eso uno puede darle una innumerable cantidad de lecturas. El que está a cargo, las decisiones. La más responsabilidad, bueno, más peso hay sobre los hombres que tienen esa responsabilidad. Y aquí, esta corrección que hizo Dios a David. Él quería saber cuántos hombres, con cuántos hombres contaba para ir y guerriar contra las naciones vecinas. Con esta corrección se quedó con 70 mil hombres menos. Uno piensa. Uno piensa. Así también hay una enorme gama de correcciones en las escrituras. ¿Y qué decir de la instrucción en justicia? ¿De la instrucción en justicia? La justicia no es sólo aplicar la ley. La justicia definitivamente no es sólo aplicar la ley. La justicia es algo más profundo que el sólo hecho de aplicar la ley. La justicia ante Dios es un principio de equilibrio y ecuanimidad. ¿Quién aplica justicia? ¿Quién puede aplicar justicia? Dios. Dios. Justicia es uno de esos principios que uno logra vislumbrar. Después de haber sido enseñado, después de haber sido redar huido y después de haber sido corregido. Porque cuando uno ha sido perdonado, hay que ver que uno cambia la perspectiva. Cuando uno ha sido corregido y han actuado con misericordia, hay que ver que uno cambia. La justicia, la instrucción en justicia es lejos. La mejor de las instrucciones, pues nos prepara para recibir el reino. Ser instruido en la justicia que proviene de Dios es el gran principio que necesitamos para recibir el reino y sus verdades. Ahora bien, una última pregunta para cerrar este mensaje. Aquí en segunda de Timoteo vayamos allá la escritura con la cual iniciamos este mensaje. Una de las escrituras, si no la escritura más sintética de las escrituras. ¿Para qué? ¿Y por qué? ¿Recibimos de las inspiradas escrituras de Dios la enseñanza, el redarhuir, el corregir, el instruir en justicia? ¿Para qué somos enseñados en estos cuatro principios? Verso 17. Afín de que el hombre de Dios sea perfecto. Enteramente preparado para toda buena obra. El todo de la palabra inspirada es que estemos y seamos preparados para toda buena obra. Entre las cuales está precisamente uno de nuestros puntos. Llegar al reino. Ser perfeccionados en ese carácter que quiere Dios que todos desarrollemos en nuestras vidas y luego en el milenio, porque la escritura dice que en el milenio hay en malaquías. Vayamos allá una última escritura en malaquías. En malaquías cuatro. Vivir esta vida aprendiendo lo que Dios nos entrega a través de su palabra. La enseñanza, el aprender a corregir, el aprender a hacer instruidos en justicia, el aprender a redarhuir. Son principios que vamos a aplicar, no solamente en esta vida, sino también en el mundo de la mañana. Dice aquí, malaquías tres. Verso 16. Entonces los que temían al eterno hablaron cada uno a su compañero. Y el eterno escuchó y oyó. Y fue escrito libro de memoria delante de él para los que le temen al eterno y para los que piensan en su nombre. Y dice Dios, y serán para mí especial tesoro, ha dicho el eterno de los ejércitos, en el día en que yo actúe y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Verso 18. Entonces os volveréis. Y dice, herniereis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve. Eso es lo que vamos a hacer si es que logramos perseverar en este camino de justicia, de misericordia y de fe, aplicaremos en el milenio. Buenas tardes a todos.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.