Omisión espiritual

La tendencia natural de los humanos hacia lo negativo parece algo lógico para la ciencia; aunque lo cierto es que ésta excluye el factor determinante para entender este patrón: la vida espiritual. Mensaje entregado el 26 de marzo de 2022.

Transcripción

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En el boletín del día de ayer, viernes 24 de marzo, hice mención de un artículo periodístico escrito por la periodista Anna Fusch, quien es reportera del diario Deutsche Welle en su versión online. En este reportaje, la periodista en cuestión escribe acerca de una nueva adicción que se ha hecho patente en el mundo, en Europa, en particular desde los inicios de la pandemia del COVID-19. El artículo lleva por título Dundscrolling, una adicción catastrófica. Lo pueden buscar en internet, está prácticamente en letras grandes como uno de los artículos seleccionados durante esta semana. Y aquí se los voy a leer, o les voy a leer una parte. Las malas noticias se multiplican, pandemia, guerra, crisis climática. Nos empapamos de desastres. Navegamos por diferentes redes y portales y en todas partes encontramos temas igualmente deprimentes. Y aquí la periodista hace la pregunta. Nos detenemos cuando vemos estas noticias negativas y entonces ella dice no, no. Seguimos consumiendo información negativa y eso es lo que se ha considerado un desbalance y una adicción. La palabra Dundscrolling que se escribe D-O-O-M-S-C-R-O-L-L-I-N-G. Es una combinación de términos ingleses que la palabra Dund significa desastre o fatalidad y scrolling es desplazarse. Entonces hacen una mezcla y el desplazamiento hacia lo negativo, hacia el desastre, hacia la fatalidad. Y esta periodista sigue, dice, esta conducta describe el aparentemente inagotable consumo de malas noticias que se ha vuelto habitual desde el inicio de la pandemia COVID-19.

El fenómeno suena paradójico y de algún modo lo es. Aquí actúa el llamado sesgo de negatividad o efecto negativo. Los seres humanos tenemos una tendencia natural a la negatividad. Por ejemplo, la crítica tiene mayor efecto en nuestro comportamiento y a nivel cognitivo que una alabanza. Nuestro cerebro elabora las palabras negativas más rápido, mejor y más intensamente y eso lleva a que también las retengamos mejor. Retendemos mejor las palabras negativas que las palabras positivas. Eso es lo que dice este artículo y dice y eso tiene sentido al menos desde el punto de vista de la evolución biológica. En tiempos del tigre, dientes de sáboli, del mamut, una mala noticia pasada por alto podía costar quizás la vida. Nuestro cerebro sigue tratando de luchar contra la incertidumbre buscando información. Queremos estar preparados para las amenazas que nos acechan. Cuanto más maras noticias leemos, mejor preparados nos sentimos. Eso es lo que dice estos estudios.

Aquí dice los efectos del DUNE Strolling y su intensidad pueden variar según la persona, pero muchos dicen sentirse inquietos, temerosos, deprimidos y aislados. También hay estudios que apuntan a una relación entre el consumo de malas noticias y un mayor nivel de miedo, depresión, estrés o incluso síntomas similares al síndrome del trastorno posttraumático. Y haciendo una reflexión de este estudio y de esta nueva adicción, de todo lo dicho y expresado en este reportaje, hay algo que nosotros, los cristianos, no podemos obviar, u omitir o pasar por alto. ¿Qué es lo que pasa por alto este artículo que acabamos de escuchar?

Podríamos decir de todo lo expuesto, de lo que yo les leí, hay una omisión, una omisión, hay algo que no se dice. La omisión es el acto de omitir y la palabra omitir significa abstenerse de hacer algo. De hecho, en derecho, la omisión es una conducta que consiste en la abstención de una actuación que constituye un deber legal. La omisión también es una transgresión desde el punto de vista jurídico. Y este artículo omite con o sin conciencia, porque mi intención no es juzgar las intenciones de la periodista, que hizo un sesgo, ¿verdad? Hizo ahí, cortó algo de una manera consciente, sino que simplemente estoy analizando el hecho que hay una omisión. Y es una omisión que desde el punto de vista científico es muy lógico. Es muy lógico. El artículo pasa por alto un componente o el componente espiritual. Desde el punto de vista médico, desde el punto de vista científico, la medicina basada en la evidencia, analiza hechos. Analiza estadísticas. Analiza datos que se pueden ver y que se pueden tocar. Por lo tanto, usan mucho la razón, pero no usan la fe. Ni hablan del aspecto espiritual, porque el aspecto espiritual desde el punto de vista científico no vale, está fuera. Y este artículo pasa por alto precisamente el componente espiritual.

El componente espiritual desde el punto de vista bíblico.

¿Y cuál es el punto de vista bíblico que debiéramos reconocer que está implícito en este artículo? De que el hombre tiende la negatividad y de que piensa más en las palabras negativas, y que le gusta consumir lo negativo y se llena de lo negativo, y... ¿Qué pasa aquí? Nosotros no podemos obviar que el mundo, o en el mundo, operan fuerzas espirituales.

Podríamos decir, los seres humanos en general, coexistimos en un mundo espiritual. ¿Qué pasa desapercibido a los ojos de los científicos modernos? Básicamente, el mundo científico opera a través de la razón y no a través de la fe. Y en el mundo científico se excluyen, se omiten y se niega todo lo que no sea científicamente probado.

El mundo espiritual.

De hecho, yo he participado en reuniones en donde están el mundo académico, y en el mundo académico no se habla de Dios. Y uno dice, bueno, pero aquí hay un componente espiritual. Y si uno se le ocurre decir, hay un componente espiritual, y dice, bueno, mire, señor, aquí estamos hablando de hechos concretos. No de fábulas o cosas que no podemos probar. Pero la palabra de Dios hace aseveraciones de las cuales nosotros, los creyentes, no podemos obviar. Y digo nosotros, los creyentes.

El primero de esas aseveraciones que hace la Biblia es la coexistencia del hombre con el mundo espiritual.

Y esto lo podemos encontrar en Efecios. En Efecios.

En Efecios, en el capítulo 2. Aquí Pablo trae a colación este hecho que para los ojos del mundo es locura.

Pero Pablo fue inspirado por Dios a escribir lo que voy a leer en el capítulo 1, del capítulo 2. Hablando de Jesucristo, dice Yel, os dio vida a vosotros cuando estábais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo siguiendo la corriente de este mundo conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.

Pablo, inspirado, dice, mire, conforme al príncipe de la potestad del aire, que opera, que actúa, espíritu que opera en el mundo en general. El mundo en general opera en esta sintonía. Es como una onda de radio. Es como uno se acuerda antiguamente. Uno tenía que buscar en el diario donde estaban las ondas. Las máquinas lo buscan. Verdad? Y uno pincha un botón y cambia la señal. Pero en el fondo es que cambia la onda. El mundo actúa bajo esta influencia. Las personas en general, en el mundo, se ubican en este medio.

No es necesariamente... No estamos hablando aquí de endemoñados. No es eso lo que estoy hablando. Estoy diciendo que son influenciados. Influenciados, porque los endemoñados, ese es otra cosa. Otro caso, verdad, como los endemoñados gadarenos. ¿Se acuerdan? Los endemoñados gadarenos aquí en Lucas 826. En la tierra de Gadara, habían dos hombres. Lucas menciona un hombre, pero Mateo menciona que eran dos hombres. Lucas 826 dice y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea.

Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoñado. Desde hacía mucho tiempo y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros. Un hombre que vivía en los cementerios y que no usaba ropa. Este albera Jesús lanzó un gran grito y postrándose a sus pies. Y él dijo, que la moda gran voz, que tienes conmigo Jesús, hijo del Dios altísimo, te ruego que no me atormentes, porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él.

Pero eso son los endemoñados. El mundo en general no tiene demonios dentro, pero sí, pero sí, lo que Pablo está mencionando allí en Efecios, es la influencia del maligno en el mundo. La influencia del maligno en el mundo. De hecho, en primera de Juan, 519, Juan dice, vayamos allá, sabemos que somos de Dios y el mundo entero está bajo el maligno. Bajo la influencia. El mundo entero coexiste con el maligno. Y uno puede ver en el mundo científico se suele omitir esta realidad.

Y las conclusiones a las cuales llegan, si bien resultan estadísticamente comprobables, la medicina basada en la evidencia, resultan lógicos desde el punto de vista humano, pero no lógicos desde el punto de vista divino. Cuando uno entiende, acepta y cree que aquello es así, que el maligno, el espíritu que obra en el mundo, uno empieza a entender por qué las personas en general tienden hacia lo negativo. Porque no es que tiendan a lo negativo en forma natural, sino en forma influenciada.

Y por eso esto nos lleva al segundo punto. El segundo punto que no debemos sospear es que si aceptamos y creemos que este mundo espiritual existe, entonces debemos concluir que este mundo espiritual influye sobre los seres humanos. La palabra influencia definida por el diccionario de la Real Academia Española, dice así, dicho de una cosa, producir sobre otros ciertos efectos.

Eso es influir. Cuando se habla de una persona, de ejercer predominio o fuerza moral sobre otra, cuando se habla de negocios, contribuir con más o menos eficacia al éxito de un negocio. De hecho, encontré un pequeño artículo que dice, hablando de la influencia o de las influencias, dice, este concepto es subjetivo y como tal, la percepción de la influencia de una persona sobre otra varía según el observador.

Existe una serie de situaciones que son malvistas por la mayoría de los individuos de una misma cultura, como sucede con el consumo de estupefacientes, los asaltos a mano armada, los abusos sexuales y los asesinatos. Cada una posee un nivel de gravedad diferente, pero todas estas acciones son consideradas delitos para la mayoría de las sociedades.

Por lo tanto, si un padre sabe que su hijo ha entablado amistad con una persona adicta a alguna droga, seguramente se opondrá a la relación alegando que se trata de una mala influencia. Porque existe ese riesgo, o que pasa si un joven se encuentra con otro joven que es liberal en sus conductas.

Uno como padre salte y dice, bueno, aquí eso es una mala influencia. Del mismo modo, frente a una persona estudiosa y trabajadora, dentro de los parámetros normales, su cercanía a otro individuo será vista como una potencial buena influencia.

Sin embargo, si dejamos a un costado los crímenes, dado que atentan contra la libertad de los demás en ninguna manera pueden ser vistos como un acto positivo, la mayoría de las costumbres y de los gustos pueden ser vistos desde dos posturas opuestas. La influencia entre personas existe. ¿Y qué decir de Satanás, el diablo? El maligno opera en los hijos de desobediencia. Y una de las realidades más dolorosas que debemos vivir los creyentes es que el maligno influencia negativamente sobre el mundo entero. El maligno no obliga a nadie a realizar nada, pero sí puede influir en particular en los hijos de desobediencia. Eso es lo que dice Pablo en la Carta a los Efecios. Vamos a volver a leer la Carta a los Efecios, el capítulo 2. Y voy a empezar a leer del versículo 1. Ya lo leímos, pero ahora le vamos a agregar el versículo 3. Dice aquí, yelos de obida a vosotros, cuando estábais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la postestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Aquí podemos ver los niveles de influencia del príncipe de la postestad del aire. Aquí se mencionan los deseos de nuestra carne, la voluntad de nuestra carne y de los pensamientos. Satanás se aprovecha de las debilidades de nuestra carne. ¿Para qué? Para influenciar sobre nosotros, para que seamos arrastrados hacia el mal, porque arrastrados hacia el pecado en el fondo, porque Satanás sabe que nuestros pecados hacen brecha entre Dios y nosotros. No separan, por lo tanto que es lo que quiere hacer Satanás, separarnos de Dios. En la versión Dios para todos, en defesios 2-3, traduce de una manera más al alcance de nuestro entendimiento, por lo menos a mí me dejó más claro la versión Dios para todos, el versículo 3, defesios, dice, antes todos vivíamos así. Nuestra forma de vida era complacer los deseos de la naturaleza humana. Hacíamos cualquier cosa que el cuerpo deseara o que la mente pudiera imaginar, tal como los demás merecíamos que Dios nos castigara con su enojo. Hacer los deseos de nuestra naturaleza humana, los deseos de la carne y de los pensamientos. Satanás, conociendo nuestras debilidades, ¿qué hace? Nos tienta en nuestras debilidades. Y no por nada, uno de los nombres de Satanás es el tentador. ¿Se han puesto a pensar que Satanás no nos tienta en nuestras fortalezas? No. Somos tentados en nuestras debilidades. Allí es donde Satanás encuentra algunas veces brecha, brecha en donde puede hacernos caer.

En primera de Tézalon dices es Trescincó, Pablo, también preocupado por los hermanos de Tézalónica, envía a Timoteo y dice, por lo cual también yo, primera de Tézalon dices es Trescincó, por lo cual también yo no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe a Timoteo. No sea que os hubiese tentado el tentador y que nuestro trabajo resultase en vano. Tentado el tentador. No podemos omitir que Satanás influencia al mundo entero y que también intenta influenciarnos a nosotros mismos. Piensen ustedes que Satanás intentó influir sobre Jesucristo. Y vamos a ir a Mateo 4, en donde está la tentación con la cual intentó Satanás a Jesucristo. Satanás tentó a Jesucristo con tres expresiones de poder. Con tres expresiones de poder. Aquí en Mateo 4, en el verso 1, dice, Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado 40 días y 40 noches, tuvo hambre. Y uno dice, y era que no. 40 días y 40 noches. Hay que ver que es un ayuno extenso. Y entonces tuvo hambre y se sintió débil. Y Satanás, nutriéndose de esa debilidad, ¿quién le pide o qué le dice? Si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Transformar, el poder de transformar las cosas inanimadas, en cosas animadas. Las piedras convertirlas en pan. Uno de los, el poder de transformación. El segundo, tentación, que es otra forma de poder. Entonces el diablo le llevó a la Santa ciudad y le puso sobre el pináculo del templo. Y le dijo, si eres hijo de Dios, échate abajo, porque escrito está, a sus ángeles mandará acerca de ti. Y en sus manos te sostendrán para que no tropieces con tu pie en piedra. El poder de ejercer sobre los ángeles autoridad. ¿En cuál fue el último tentación? El poder por sobre la humanidad. Lo que se conoce como el poder per se. Le dice aquí. Otra vez le llevó el diablo a un monte alto, muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos. Y le dijo, todo esto te daré si postrado me adorares. Otra forma de poder, pero ya aquí el mundo entero, quieres las riquezas te las doy. Quieres el poder, el poder de mandar, de ejercer dominio sobre todo la humanidad. Tres formas de poder. Y si Satanás tentó al Cristo, ¿acaso no podrá tentarnos a nosotros? Satanás influencia negativamente al mundo entero. El maligno tienta a través de las debilidades de la carne, al mundo en general. El mundo en general no se sujeta a las leyes de Dios. No hay límites. Si uno no se sujeta a la ley de Dios, los mandamientos, los mandamientos son para los creyentes en los mandamientos, pero los que no creen en los mandamientos, el traspaso de las leyes son más profundas. Por eso uno puede encontrar que en el mundo en general hay pecados, todos los pecados son malos, pero hay pecados que son más malos que otros. Y eso, todos somos conscientes de aquello. El maligno tienta a través de las debilidades de la carne y en este sentido no existen las tentaciones positivas. Las tentaciones siempre son negativas. Siempre está asociada a anhelos negativos. Y estos anhelos negativos los podemos encontrar en 1 Juan 16.

Primera de Juan. Vamos allá. Dice porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida, no proviene del padre sino del mundo, las atracciones con las cuales podemos ser atraídos. Y Satanás, aprovechándose de esas debilidades, según la debilidad de cada uno, entonces ejerce su influencia. Y tercer punto a tener en consideración, cuando uno habla del mundo espiritual, es así como existe un mundo espiritual negativo, también existe un mundo espiritual positivo. Este mundo espiritual positivo es comandado por el Eterno Dios de los ejércitos, quien comanda los ejércitos del Dios omnipotente, el cual si nos inclinamos a Él bajo Su poder, a influencia, Dios actúa, protegiéndonos.

El Salmo 91 es emblemático en aquello. Dios comanda los ejércitos del Dios omnipotente. Él es el que está a cargo. Y si Él está con nosotros como preguntas romanos, Pablo, allí en los romanos, y si Dios está con nosotros, ¿quién podrá estar contra nosotros? El Salmo 91 nos dice, el que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del omnipotente. Diré yo a el Eterno, esperanza mía y castillo mío, mi Dios en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador, de la peste destructora, con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro. Escudo y adarga es su verdad. No temerás el terror nocturno, ni Saeta que huele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya. Eso es lo que pasa cuando nos acercamos a Dios y confiamos en Su palabra y confiamos en Él a través de Su palabra. Él nos cuidará, como cuando David enfrentó a Goliath, se acuerdan de aquella palabra tan inspiradora cuando David se enfrenta a Goliath, a este gigante que no en la lógica humana, eso era una batalla perdida. Y por eso los hombres de Saúl no querían enfrentar a este paladín, porque la lógica decía, este gigante nos va a destruir como insectos. Y cuando David se enfrenta a este filisteo, les dice, ¡mira, tú estás equivocado! Porque aparte de mí, ¿hay otro más? Dice aquí en primera de Saúl 17, 45. Aquí podemos leer. Entonces dijo David al filisteo, tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina, más yo vengo a ti en el nombre del eterno de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Esto de no sentirnos solos cuando uno se enfrenta a adversidades que son mucho mayores a uno. Cuando uno se enfrenta a adversidades mucho mayores, uno se inclina a Dios. Y Dios obra. ¿Por qué? Porque él es el Dios de los escuadrones. Esto en las guerras espirituales, a veces uno se a Milana, se acobarda. Pero no es así. El mundo espiritual positivo es mandatado por Dios. Y Dios es el que está a cargo. Y él ve cuando exaltarnos y cuando humillarnos. Dependemos de él. Uno no tiene que olvidarse de aquello. Quienes conforman estos escuadrones, aquí en Segunda de Reyes, está este caso de Eliseo, que a veces cuando uno lo lee, según el estado de ánimo, con el cual uno esté, a veces uno se emociona y llora, porque se siente uno reflejado con ello. Segunda de Reyes, 6, verso 8.

Dice aquí... Tenía al rey de Siria guerra contra Israel. Y consultando con sus siervos, dijo en tal y tal lugar, estará mi campamento. Y el varón de Dios envió a decir al rey de Israel, mira que no pases por tal lugar, porque los sirios van allí. Entonces el rey de Israel envió a aquel lugar que el varón de Dios había dicho. Y así lo hizo una y otra vez, con el fin de cuidarse. Y el corazón del rey de Siria se turbó. Y llamando a sus siervos les dijo, no me declararéis vosotros quién de los nuestros es el rey de Israel. El rey de Siria dijo aquí hay un delator. Aquí hay un infiltrado. Aquí hay alguien que anda contando mis secretos a los otros, a mis enemigos. Verso 10, entonces el rey de Israel envió a aquel lugar que el varón de Dios había dicho. Y así lo hacía una y otra vez, con el fin de cuidarse. Y dice aquí, entonces uno de los siervos dijo, no rey señor mío, sino que el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu cámara más secreta. El mundo espiritual, ¿verdad? Ahí nos estamos hablando de Wokitok, y no tenemos celular, no tenemos un mensaje de WhatsApp, hashtag y todos aquellos, ¿verdad? No, no, no es eso. Entonces dice aquí, y él dijo, Idi, mirad dónde está, para que yo envíe a aprenderlo. Y le fue dicho, he aquí que él está en Dothan. Entonces envió el rey allá gente de a caballo y carros y un gran ejército, los cuales vinieron de noche y sitiaron la ciudad. Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios. Y aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo, ¡Ah, señor mío, ¿qué haremos? Mira, aquí nos rodearon ejércitos. ¿Nos van a matar? ¿Te van a capturar? Lloró el Iseo y dijo, te ruego o eterno, que abra sus ojos para que vea. Entonces el eterno abrió los ojos del criado y miró. Y aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego alrededor del Iseo. Cuando uno se enfrenta a problemas y uno dice, mire, aquí esto es a pérdida. ¡Es una guerra perdida! ¿Quién les dijo eso? ¿Quién les dijo eso? ¿Satanás? ¿Satanás influencia? Y por eso uno negativismo... negativismo es malo, feo. Bueno, tenemos un Dios mucho más poderoso que Satanás.

El mundo espiritual de Dios es mucho más poderoso que Satanás y todas sus huestes. Aunque Satanás... no puedo decirles adivinen. No, tengo que decirles... deduzcan. Deduzcan lo que quiere hacernos creer Satanás. ¿Qué es lo que nos quiere hacer creer Satanás? Que él es más fuerte. Que no podemos luchar, que no podemos vencer, que no podemos cumplir, que no podemos... Esas son influencias. Pero eso no es novedad. No es novedad que Satanás sea mentiroso. Porque la Escritura dice que Satanás ha sido mentiroso desde el principio. Esto lo dijo Jesucristo. En Juan 8, verso 39.

Juan 8, verso 39. Esta conversación que tiene Jesucristo con los líderes religiosos de su época.

Cuando uno analiza esta Escritura de Juan 8, uno se da cuenta que son dos sintonías diferentes. Están, podríamos decir, los hijos del malo y están los hijos de Dios, o el hijo de Dios, Jesucristo.

8, 39.

Dice aquí, respondieron y le dijeron, nuestro Padre es Abraham. Jesús les dijo, si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora, no os curáis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios. No hizo esto a Abraham. Abraham, el Padre de la fe, siempre quiso obedecer a Dios, hacer su voluntad. Y aquí, estos hombres decían, bueno, nosotros igual queremos hacer la voluntad a nuestro Padre. Y Jesús le dice, pero ustedes quieren matarme. Y esa intención asesina, de dónde viene? De Satanás.

Es como cuando uno le desea mal a otro.

¿De dónde viene esa idea? De querer desear el mal a otro. Porque me cae mal. Ojalá le vaya mal. El mejor regalo que te puedo dejar. Voy a hablar para que te vaya mal.

Dice aquí, verso 42, verso 41. Jesús les dice, vosotros hacéis las obras de vuestro Padre. Entonces le dijeron, nosotros nos somos nacidos de fornicación. Hemos conversado esto en el pasado. ¿Qué tenía que ver esa frase ahí? Eso fue una ofensa definitiva. Porque qué se decía por detrás de Jesús? Que era hijo de fornicación. Claro. Porque María no conoció a un varón. Tiene que haber tenido un amante. Es el pensamiento carnal al tiro, al toque. No, no, no. Si María engañó a José y después ahí le dijo que era hijo suyo. Así es la cosa. Esto el cuchicheo, el pensar por detrás, hablar por detrás. Eso es. Y por eso le dicen, ahí no se aguantan y le dicen, mira, nosotros no somos hijos de fornicación. ¿Qué es cuál es la omisión ahí? No somos nosotros, no somos hijos de fornicación. ¿Cómo tú? Un padre tenemos. Es Dios. Jesús entonces le dijo, si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais. Porque yo de Dios he salido y he venido, pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Mi lenguaje. ¿Por qué no podéis escuchar mi palabra? Pues estaban en otra sintonía. Las sintonías. Una sintonía satánica. Y otra sintonía divina. Vosotros soy de vuestro padre el diablo y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, porque es mentiroso y padre de mentira. Satanás engaña al mundo entero, haciéndole creer al mundo que Satanás es más poderoso que Dios. Y a nosotros también quiere influir sobre nuestras mentes para que nosotros, cuando estamos en nuestras debilidades, pensemos lo mismo.

Pero eso es una falacia, una manera elegante de decir mentira. Eso es un engaño. Satanás sabe que si nos convence de aquello, Satanás tiene el poder sobre nuestras vidas.

Y eso es una mentira.

La verdad es que Dios es el gran jefe. Dios es el dueño... Aquí en Chile usamos esta expresión, ¿verdad? El dueño al fundo. ¿Quién es el dueño al fundo? Dios. El Señor de señores. Y Él nos ha revelado una verdad que es la gran verdad que debiera darnos las fuerzas para perseverar hasta el fin. ¿Dónde está esa gran verdad revelada? Bueno, es la palabra de Dios. Uno de los escritos que podemos leer para poder entender este mensaje es lo que escribe Pablo a los Efecios. En Efecios capítulo 1 podemos empezar a leer. Aquí, Efecios 1, dice aquí, Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios a los santos y fieles en Cristo Jesús, que están en Efezo. Gracias y paz a vosotros de Dios, nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el amado, en quien tenemos redención por su sangre el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo de reunir todas las cosas en Cristo en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos como las que están en la tierra. En él, a sí mismo, tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito, del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para la avanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo, en él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia, hasta la redención de la posesión adquirida para la avanza de su gloria. El camino hacia la verdad, el camino que nos lleva a obtener la redención de nuestros pecados. Pablo a los Efecios nos habla de nuestra común esperanza y del poder de la buena noticia acerca de nuestra salvación, de este presente mundo malo en el cual nos ha tocado transitar. Y por eso el capítulo 2 de Efecios, comenzando en el versículo 1, dice y él os dio vida a vosotros, a nosotros. Cuando, dice, cuando estáis muertos en vuestros delitos y pecados, porque antes la sentencia de muerte era la que pendía sobre nuestras cabezas y la sangre de Cristo lavó nuestros pecados, el mensaje central de Pascua. Y Dios nos lo manifestó a nosotros, a los más.

No somos gran cosas ante el mundo, pero para Dios somos su especial tesoro y Él nos ha abierto el entendimiento y nos ha dado estas maravillas de la verdad de Dios. Quiera Dios y Dios quiere abrarnos los ojos para ver lo que el mundo no puede ver ni puede entender y que para el mundo estas cosas son locura.

Dentro de ellas entender, primero que nada, que el mundo en general está bajo el maligno y bajo su influencia y segundo que no debemos obviar que el maligno influencia al mundo entero e intenta influenciarnos a nosotros. Y tercero entender y creer que así como existe un mundo espiritual negativo existe un mundo espiritual positivo en el cual gobierna nuestro Dios, el eterno Dios de los ejércitos, el cual nos cuida y nos protege y nos ha dado las arras del Espíritu Santo para ver, entender y creer en la buena nueva de la salvación a través del sacrificio de Jesucristo.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.