Instrucciones de la fiesta

La fiesta de Pentecostés es muy especial, tanto en su significado, como en su celebración y en la forma en que se determina su fecha. ¡Recordémosla como Dios nos lo ha ordenado!

Transcripción

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Estamos listos.

Todos los que estamos aquí, estamos aquí, porque hemos entendido que las sagradas escrituras son las palabras que Dios nos dejó para guiarnos en este sendero de la vida. En este sentido, uno no puede obviar la escritura que dice aquí en 2º de Timoteo 3, en el verso 16.

Toda la escritura es inspirada por Dios y todos los que estamos aquí, estamos aquí porque creemos esta escritura o creemos en esta escritura. Y aquí la escritura dice que la escritura es útil para enseñar, para redar wheel, para corregir, para instruir en justicia. En consecuencia, todos los que estamos aquí, hemos entendido que las sagradas escrituras son la palabra de Dios que nos guía por el sendero de la vida. Estamos reunidos aquí hoy porque la escritura así lo explicita y lo mandata. Creo y estoy seguro de haberlo dicho en el pasado, pero de igual modo lo voy a reiterar. Hoy, una de las características que tenemos en la iglesia, y debo decir una de las características distintivas de nuestra iglesia, es que todo lo que hacemos y o dejamos de hacer tiene un sustrato bíblico. Fue una de las cosas que más llamaron mi atención cuando yo llegué a la iglesia. Aquí todo lo que se hace o lo que se deja de hacer tiene un sustrato bíblico. Tiene una fuente bíblica. No es una interpretación o una decisión administrativa de los entes que están a cargo. Estamos aquí reunidos hoy día porque la escritura dice que tenemos que estar reunidos el día de hoy. Pasemos a Levítico. Vamos a repasar esta escritura de Levítico en la cual se explicita y se mandata este hecho. Hoy es la fiesta del quincuagésimo día o la fiesta también de las semanas. En Levítico 23 podemos comenzar a leer. En el verso 9 dice aquí ya habló el eterno Amo Yces diciendo, habla a los hijos de Israel y diles, cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy y seguéis su mied, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra cierra. Y el sacerdote me será la gavilla delante del eterno para que seáis aceptos el día siguiente del día sábado la mesera. Y el día que ofrezcáis la gavilla ofreceréis un cordero de un año sin defecto en holocausto a el eterno. En el verso 13 su ofrenda será dos décimas de elfa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a el eterno en olor gratísimo y su livación será divino. La cuarta parte de unín. No comeréis pan ni grano tostado ni espiga fresca hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios. El estatuto perpetuo es por vuestras edades en donde quiera que habitéis y contareis desde el día que sigue el día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mesida siete semanas cumplidas serán. Aquí es donde aparece entonces este otro nombre con el que se conoce esta fiesta. Como había que contar siete semanas, entonces se reconoce a esta fiesta como la fiesta de las semanas. En el verso 16 dice hasta el día siguiente del séptimo día de reposo, contareis cincuenta días. Y aquí veis la indicación de contar cincuenta días. Y dice aquí, entonces ofreceréis el nuevo grano a el eterno. En griego el contar cincuenta es pentecostés. Contar cincuenta, pentecostés. Y en el verso, sigamos leyendo.

Y dice aquí en el verso 21 y convocareis en ese mismo día santa convocación ningún trabajo de siervo seréis estatuto perpetuo en donde quiera que habitéis por vuestras generaciones. Estamos reunidos el día de hoy porque la escritura lo mandata y lo explicita. Y aquí vamos a repasar. Tenemos una primera instrucción en relación a la fiesta de pentecostés. La primera instrucción sería por una parte el mandato explicita que debemos llevar una cuenta de los días. Una cuenta de los días. Si bien es cierto, en la actualidad tenemos calendarios que nos indican las fechas. Eso no significa que uno no tenga que sacar cuentas. Y uno piensa, ¿qué es esto de sacar cuentas? Bueno, esta fiesta debemos tenerla siempre presente. Es llamativo hace algunos días conversaba con algunos de ustedes. Y en particular, esta fiesta de pentecostés es una fiesta que no genera grandes problemas a la congregación en general. ¿Por qué? ¿Por qué es día domingo? Entonces no hay que pedir permiso, no hay que tener algunos problemas en el trabajo porque en general las personas, en el mundo, no hay problemas con un día domingo, que es feriado y todo. Pero eso no significa que uno pase por alto las cosas. No es que uno se encuentre con esta fiesta. Mira, hoy día es pentecostés. No es así. Hay que llevar la cuenta, hay que sacar esta cuenta, ir viendo en el calendario. Si ustedes se fijan, han pasado siete semanas desde que comenzó la temporada de fiestas santas. Y esa es una primera instrucción que uno no debe pasar por alto, es tener siempre presente la fiesta de pentecostés. Y esos 50 días había que contarlos en la antigüedad cuando no había calendarios. Había que llevar esta cuenta. Y si uno no lleva las cuentas, bueno, puede pasar que uno pase por alto la fiesta. No digo eso, pero es una hipervole, una exageración. Pero sí, uno puede encontrarse. De repente, oye, es fiesta santa y eso no es así. Aquí dice, contaré 50 días. Eso es lo llamativo. Dios nos mandata que llevemos la cuenta. La segunda instrucción que podemos extraer del mandato bíblico, es que hoy es una santa convocación. Es una santa convocación. Esta instrucción de reunirnos en santa convocación implica mucho más que el solo hecho de reunirnos. Convocación santa no es solamente reunirnos, implica mucho más que el solo hecho de reunirnos. Si bien en este día socializamos, eso no significa o no convierte a esta reunión en una reunión social. Socializamos, pero no es una reunión social. Es una reunión convocada por Dios. Una reunión santa. Reunirnos en santidad necesariamente implica santidad. La palabra santo significa apartado para un uso especial. Dios apartó este tiempo y lo apartó para un uso especial. Aquí en este sentido de los santos, los quiero invitar a pasar a primera de Pedro 1.13. Aquí la escritura. Pedro, por inspiración. Escribe lo siguiente. Dice aquí, por tanto, señigros los lomos de vuestro entendimiento. Se desobrió, si esperado por completo, en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifiesto. Como hijos o de dientes, no os conforméis. Esto de conformarse es parecerse a los deseos que antes tenías estando en vuestra ignorancia. Aquí antes, por favor, nos vamos a presentar. Si no, dice aquí, en el verso 15, como aquel que os llamó es santo, ser también vosotros santos en toda vuestra manera. Y aquí, por tanto, señigros los lomos de vuestro entendimiento. Si no, dice aquí, en el verso 15, como aquel que os llamó es santo, ser también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. Porque escrito está, ser santos, porque yo soy santo. Dios ha apartado este tiempo para un uso especial. Y estamos convocados por Él a reunirnos y congregarnos en este Día Santo. Y aquí una pregunta. ¿Cómo podemos honrar este Día Santo en conformidad con el mandamiento? ¿Cómo podemos honrar este Día en conformidad con el mandamiento? Por una parte, cumplimos con congregarnos, cumplimos con no trabajar. Y entonces los invito a pasar a Isaías 58, en el verso 13.

Isaías 58.

Aquí la Escritura dice, si retragi eres del Día de Reposo, tu pie de hacer tu voluntad en mi Día Santo y lo llamar es delicia, santo, glorioso del eterno y lo venerares, no andando en tus propios caminos ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras. Aquí Dios, entonces, nos da la instrucción respecto del Día de Reposo. La nueva versión internacional dice lo siguiente, si dejas de profanar el sábado y no haces negocios en mi Día Santo, si llamas al sábado delicia y al Día Santo del Señor honorable, si te tienes de profanarlo y lo honras, no haciendo negocios ni profidiendo palabras inútiles, entonces, eso ocurre algo que es lo que está mencionado en el versículo siguiente. Quiero leerles de este mismo versículo la versión Dios habla hoy. Y hay que ver que las palabras generan realidades y hay que ver que distintas traducciones le permiten a uno visualizar mejor las cosas. Entonces, la versión 1996, versión Dios habla hoy, dice respecto de este versículo, respeta el sábado, no te dediques a tus negocios en mi Día Santo, considera este día como Día de alegría, como un Día Santo del Señor, y digno de honor, ónrade, no dedicándote a tus asuntos, ni buscando tus intereses y haciendo negocios. Es interesante cómo las diferentes versiones nos dan luces respecto de cómo hacer que este Día Santo sea santo. Respetar el sábado. Busqué la palabra respetar en el Diccionario World Reference. Y tiene tres acepciones. La primera dice tener respeto, miramiento o consideración. Esa es la primera acepción. Tener respeto, miramiento o consideración. Segundo, cumplir a catar. Tercero, cuidar, conservar. El sábado fue apartado por Dios, no por los hombres, de manera que no basta con saber que el sábado existe, sino entender y respetarlo en todas las acepciones de la palabra respetar. Esto es miramiento y consideración, cumplimiento y cuidarlo. Y dice además, este versículo 13 de Isaías 58, no te dediques a tus negocios, tus caminos, tu voluntad. Me llamó la atención. Se fijan el pronombre usado. Tú, segunda persona singular, tus negocios, tus caminos, tu voluntad. No es así como debemos guardar el día de reposo. ¿Qué más dice este versículo 13 respecto del día santo? Dice que lo debemos llamar delicia. Otra versión dice alegría. La convocación santa del día santo conlleva y dulce genera santidad. Me pareció muy adecuado el mensaje de don Germán. Aquí en el sentido de la convocación implica santidad. Implica santidad en los pensamientos. No es solamente las acciones, sino pensamientos. Implica santidad en las palabras. Implica santidad en las acciones. Un conjunto. Hoy es un día especial para Dios. Y en consecuencia, en conformidad con el mandamiento, hoy es un día especial para nosotros. Si cumplimos con ello, Dios dice lo siguiente en el versículo siguiente. En Isaías 58, verso 14. Entonces te deleitarás en el eterno. Entonces te deleitarás en el eterno. La versión Dios habla hoy. Dice, si haces esto, encontrarás tu alegría en mí. Y la versión del lenguaje simple dice, Entonces yo, su Dios, seré su alegría. Si respetamos y honramos el día en conformidad con el eterno Dios, Dios se manifiesta a su pueblo.

Y Dios dice, yo seré su alegría. ¿Nunca han sentido ustedes el brazo poderoso y misericordioso de Dios en un día de sábado? ¿Nunca han sentido ustedes que a veces como que Dios les estuviese hablando a uno en particular? ¿En donde uno encuentra de repente esa palabra clave que a uno lo consuela? ¿O encuentra esa palabra clave que a uno lo ayuda? ¿O encuentra esa palabra clave en donde uno dice, mire, soy comprendido, estoy viviendo un problema y aquí encuentro mi cobijo? Bueno, Dios se hace manifiesto a su pueblo. ¿A qué pueblo? Al pueblo que le obedece y al pueblo que santifica su día. Y por eso dice aquí, o yo lo entiendo así, entonces yo, su Dios, seré su alegría, Dios manifestándose a su pueblo. Cuando, en el tiempo que Dios ha apartado para un uso especial, su bendición manifestada en su palabra, a veces uno escucha la palabra justa en el momento preciso. El buen consejo, el buen consejo es la palabra precisa en el momento preciso. A veces Dios también se manifiesta con las acciones de los hermanos. A veces el día transcurre y a veces una palabra, a veces que uno pueda descansar y decirle a un hermano, mire, sabe qué, me está pasando tal cosa. Y bueno, solo he hecho de expresarlo, pero ¿cuándo ocurre eso? Es la congregación santa. A veces Dios sabe qué es lo que necesitamos oír, y si lo buscamos de corazón en su día, a veces está esa palabra justa. Encontrarse con la palabra de Dios en ese día, y no en otro día. Así es que esta es la segunda instrucción respecto de este día sábado, santo anual, la congregación santa. La tercera instrucción que encontramos, el mandato, explicita, no trabajar. Trabajo remunerado, trabajo de ciervos. Las emergencias no entran dentro de ésta. Las emergencias, las excepciones no son la regla, son excepciones. Jesús habló de muchas excepciones. Una es la aplicación de misericordia en el día de reposo. Aquí en Lucas 13.

Lucas 13 en el verso 10. La escritura dice, enseñaba a Jesús en una sinagoga en el día de reposo. Y había allí una mujer que desde hacía 18 años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la llamó y le dijo, mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella, y ella senderó luego y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente, ¿se hay días hay en que se debe trabajar en estos? Pues venir y ser sanados, y no en día sábado. Esto es una de las cosas irritantes que tenían los líderes religiosos de la época. Era esa forma errónea de evaluar las acciones de Jesús. Uno piensa, un tremendo milagro realizado en una mujer enferma por 18 años. Lo que es vivir enfermo es una de las cosas más difíciles de sobrellevar. Vivir enfermo, sentirse enfermo, levantarse enfermo, acostarse enfermo, que no pasan los síntomas. Es una cosa difícil de llevar y de sobrellevar. El dolor es una de las cosas más difíciles de sobrellevar. Bueno, aquí un tremendo milagro. ¿Y qué pensó el líder religioso? ¡Ah, mira! ¡Mira lo que hiciste hoy día! Y Jesús le dijo, entonces el Señor le respondió y dijo, y poquito, cada uno de vosotros no desata en el día sábado su huello, su ausno, del peseo y lo lleva a beber. Y a esta hija de Abraham que Satanás había atado 18 años, no se le había de desatar de esta ligadura en el día sábado. Pero, como digo, la visión, la forma de ver. Un tremendo milagro y no enfocado ahí en el punto de discrepancia.

Así es que en el día sábado santo anual tenemos esta instrucción de no trabajar. Pero eso no significa que no haya que aplicarme y ser dicordia. Y otras excepciones a las cuales se refirió Jesucristo. ¿Qué otra instrucción explicita la escritura respecto de este día? Podríamos decir una cuarta instrucción. Debemos presentarnos ante Dios con una ofrenda voluntaria de nuestra mano. Aquí, en deutronómio 16, en el verso 9, deutronómio 16, verso 9. Dice aquí seven semanas contarás desde que comenzar va a salt hearings y le summaras aifercí de concesiones que están 105kg.

Qué no será el tema声 first order, ha tocado donde ver�지 a hacer del höíre, Comenzarás desde que comenzar a meter celoos en las meses, comenzarás a contar las siete semanas. Y harás la fiesta solemne de las semanas. El Eterno, tu Dios, de la abundancia voluntaria de tu mano, será lo que vieres. Según el Eterno, tu Dios te hubiere bendecido.

Es interesante notar que Dios por una parte mandata al respecto, más también dice, según el Eterno, tu Dios te hubiere bendecido. La ofrenda voluntaria es una indicación explícita, pero la cantidad es o debiera estar hecha en base a un cálculo. Según el Eterno, no se hubiera bendecido. Como todos entendemos, los israelitas eran un pueblo netamente agrario, vivían de la tierra. Su vida económica y por extensión su vida social estaba ligada a la tierra y a las cosechas, a la producción.

Antes de las fiestas se sacaban cuentas. Y la vida religiosa estaba ligada a las cosechas. Las fiestas coinciden con puntos específicos en el calendario agrario. Si se fijan, son innumerables las analogías y referencias ligadas a la vida agraria. Es llamativo en las escrituras, si ustedes hacen el análisis, respecto de cuantas analogías agrarias hay, hay muchas, muchas. La parábola del sembrador, el trigo y la cisaña, los sembradores, la primera cosecha, la gran cosecha. La vida religiosa estaba ligada con la vida agraria. La fiesta de Pentecostés señalaba el término de la primera cosecha, que en Israel en general era la cosecha de la Cebada.

Lo que se hacía era que la cosecha partida o se iniciaba el día en que se cortaba la primera cabilla, cuando se mesía. Entonces ahí comenzaba la cosecha y durante las semanas que venían se procedía a cosechar. Ya antes de celebrar esta fiesta, se sentaba al pueblo a sacar cuentas, a sacar cuentas. Y uno se preguntará, ¿cuáles cuentas? Las cuentas de la producción, ingresos, gastos, ganancias. ¿Cuántas cebadas se había producido?

¿Cuántas cebadas había plantado? ¿Cuál era el rendimiento que había tenido? Según esa cuenta, los jefes de familia entregaban los diezmos y se calculaba, según haya sido el año, se calculaba la ofrenda. La ofrenda no es una cifra estándar, sino una cuenta, según haya sido el año. Antes de las fiestas, las personas intercambiaban bienes y a veces esto se reducía a dinero.

Como dice allí, vayamos a Deutronomio 14. La fiesta de Pentecostés era una peregrinación que había, en este caso, hacia Jerusalén. De Deutronomio 14, verso 22 dice, indefectiblemente, y esmaraz todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año. Se fijan, de nuevo, esto es una cuenta que se hace, habla de rendimiento.

Y dice, verso 23, y comerás delante del eterno tu Dios en el lugar que Él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer al eterno tu Dios todos los días. Aquí estaba hablando del diezmo que nosotros reconocemos como segundo diezmo. Y dice aquí, y si al camino fuere tan largo que no puedas llevarlo por estar lejos de ti, en lugar que el eterno tu Dios hubiera escogido para poner en él su nombre, cuando el eterno tu Dios te bendigiere, ¿verdad?

Aquí está esto de cuando el eterno tu Dios te bendigiere y habla de una cantidad grande de diezmo y dice y si el camino fuera tan largo que no puedas llevarlo, que no puedas llevarlo, bueno, se embraba cebada, se producía cebaba, se desmaba cebada y dice entonces que lo que hacían, entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano y vendrás al lugar que el eterno tu Dios se escogiere.

Antes de las fiestas las personas intercambiaban bienes y a veces esto se reducía dinero con el cual las personas podían comprar otros bienes. No puedo obviar en este sentido al libro de Ruth. De hecho el libro de Ruth se lee en la fiesta de Pentecos en el mundo judío.

Vayamos a Ruth y vamos a ver cómo esta cosecha de cebada coincide con este período, ya sea de preparación para la fiesta y de la fiesta.

El libro de Ruth. Voy a en el libro de Ruth.

Leer de Ruth 1, 22, cuando ya vuelve Ruth con su nuera, cuando vuelve noemi, con Ruth su nuera.

Ahí está. Entonces, Ruth 1, 22. Así volvió noemi y Ruth la moavita, la moavita, su nuera con ella. Volvió de los campos de Moab y llegaron a Belén al comienzo de la ciego de la cebada. Podemos seguir leyendo en el siguiente capítulo. Dice aquí tenía noemi, un pariente de su marido, hombre rico de la familia de El y Melek, el cual se llamaba Ruth. Y Ruth la moavita dijo a noemi, te ruego que me dejes ir al campo y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos, hallare gracia. Y la instrucción de recoger las espigas, que no la instrucción que bíblica al respecto, se da precisamente para la fiesta de Pentecostés, que no había que espigar todos los extremos del campo. Y uno piensa en la actualidad para sacarle mayor rendimiento a los campos, tienen unas máquinas que aspiran todo, aspiran hasta el polvo y luego lo ciernen y se paran el trigo, no dejan nada para las personas que son pobres. Pero, en esa época no había esas máquinas, estaban las personas que iban cosechando y que iban dejando espigas, precisamente para alimentar a los pobres que había en Israel.

Entonces dice aquí, Rúd 2, verso 3, fue pues y llegando espigó en el campo en pos de los cegadores, y aconteció que aquella parte del campo era de Boos, el cual era de la familia de Elimelek. Y es aquí que Boos vino de Belén y dijo a los cegadores, el Eterno sea con vosotros y ellos respondieron, el Eterno te bendiga.

Y Boos dijo a su criado el mayor domo de los cegadores. ¿De quién es esta joven? Y el criado mayor domo de los cegadores respondió y dijo, es la joven Moabita que volvió con Noemi de los campos de Moao. Y a dicho te ruego que me dejes recoger y juntar tras los cegadores, entre las gavillas. Entró pues y está desde por la mañana hasta ahora sin descansar ni aún por un momento. Uno piensa las acciones, nuestras acciones no son las que nos han hecho. No nos preceden. Antes que nosotros lleguemos a un lugar, nuestras acciones ya nos han precedido. Piensen ustedes allí. Aquí la joven, uno piensa, ella no llegó aquí a juda contando que era la no era de Noemi y que había dejado a su casa.

No, no. Más bien las personas observaron y vieron y preguntaron quién era Ruth. Y por eso aquí dice el mayor domo de los cegadores dice, es la joven Moabita que volvió con Noemi de los campos de Moao. Entonces vos dijo a Ruth, oye hija mía no vayas a espigar a otro campo, ni pases de aquí y aquí estarás junto a mis criadas. Mira bien el campo que siguen y siguenlas porque yo he mandado a los criados que no te molesten y cuando tengas sed ve a las vasijas y bebe del agua que sacan los criados. Aquí vos fue movido a misericordia.

Entonces ella bajando su rostro se inclinó a tierra y le dijo, ¿por qué he hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas siendo yo extangera? Y respondió vos, le dijo, he sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste has venido a un pueblo que no conociste antes. El eterno recompense tu obra y tu remuneración sea cumplida de parte del eterno Dios de Israel bajo cuyas alas has venido a refugiarse.

Nuestras acciones, nuestras acciones nos preceden. Y dice aquí, y ella dijo, Señor mío, hallé yo gracia delante de tus ojos, porque me has consolado. Es tan emotivo esto, porque aquí una mujer deja todo por seguir a su nuera y se va a cobijar bajo las alas de Dios y recibe recompensa y uno dice aquí, hallé yo gracia porque me has consolado y porque has hablado al corazón de tu sierva, aunque no soy ni como una de tus criadas.

Y vos le dijo a la hora de comer, ven aquí y come del pan y moja tu bocado en el vinagre. Y ella se sentó junto a los cegadores y él le dio del potaje y comió hasta que se asció y le sobró. Luego se levantó para espigar y vos mandó a sus criados diciendo que recoja también espigas entre las gavillas y no la avergonseis. Y dejaréis también caer para ella algo de los manojos y lo dejaréis para que lo recoja y no la reprendáis. Aquí uno ve cómo fue movido a misericordia.

Vos, fue movido a misericordia. Ahora, eso no significaba que Ruth no tuviera que hacer su parte. Igual, Ruth tenía que trabajar. Pero vemos aquí la misericordia que muestra vos para con ella una extranjera. Y dice aquí, verso 17, espigó pues en el campo hasta la noche y desgranó lo que había recogido y fue como un efa de cebada. Y lo tomó y se fue a la ciudad y su suegra vio lo que había recogido. Sacó también luego lo que le había sobrado después de haber quedado saciada y se lo dio. Uno piensa esto del compartir.

Siempre me ha llamado la atención esta escritura, porque a veces uno comparte, pero es tan íntimo aquí lo que hace Ruth. Lo que le sobró se lo llevó a su suegra, que no tenía nada. Dejó para ella. Y dice aquí, donde has explicado hoy, le dijo su suegra, en el verso 19, y donde has trabajado, bendito sea el que te ha reconocido.

Y contó ella su suegra, con quien había trabajado y dijo, el nombre del varón con quien hoy he trabajado es vos. Y dijo Noemí a su nuera, sea el bendito del eterno, pues que no ha reduzado los vivos, la benevolencia que tuvo para con los que han muerto.

Después le dijo Noemí, nuestro pariente es aquel varón y uno de los que puede redimirnos. Y Ruth la moabita dijo, además de esto me ha dicho, juntate con mis criadas, hasta que hayan acabado toda mi siega. Y Noemí respondió a Ruth su nuera, mejor es hija mía que salgas con sus criadas y que no te encuentren en otro campo. Estuvo pues, junto con las criadas de vos, espigando hasta que se acabó la siega de la cebada y la del trigo, vivía con su suegra. Después le dijo su suegra, Noemí, hija mía, no es de buscar hogar para ti, para que te vaya bien.

No es vos, nuestro pariente, con cuyas criadas tú has estado, es aquí que él avienta esta noche la parva de las cebadas. Díganme si esto no es una expresión campestre, una expresión campestre. Avienta esta noche la parva de las cebadas. Era la manera como se decía la separación del grano y de los residuos, ya sea de polvo, ya sea de paja. Con la cual se cosechaba. Dice aquí te lavarás pues, y te unjirás, y vistiéndote tus vestidos, irás a la era, más no te darás a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y de beber.

Y cuando él se acuesta notarás el lugar donde se acuesta, e irás y descubrirás tus pies y te acortarás allí. Y él te dirá lo que hayas que hacer. Es bastante interesante. Todo esto es muy pintoresco, porque es una sierra, una cosecha, y uno se hace la pregunta, bueno, ¿y por qué se aventaba?

¿Por qué se aventaba el trigo? ¿Por qué se aventaba el trigo? Porque no se guarda trigo con paja. No se guarda, de hecho, cuando se hacen las compras del trigo, se ve la calidad del producto. Y si va con paja, tiene menos valor. La paja no se come, se come el grano. Y entonces, aquí esto de aventar era que estaban haciendo aquí, entonces, la separación del trigo y la paja y se guardaba el trigo o el grano en los sacos para hacer, entonces, luego las separaciones.

Y dice aquí, verso cinco, y ella respondió a él todo lo que tú me mandes, descendió pues a la era, e hizo todo lo que su suegra le había mandado, y cuando vos hubo comido y bebido y su corazón estuvo contento, se retiró a dormir a un lado del montón. Entonces ella vino calladamente y le descubrió los pies y se acostó. Y aconteció que a la medianoche se estremeció aquel hombre y se volvió y aquí una mujer estaba acostada a sus pies.

En esa época esto era algo que generaría escándalo en todo el mundo. Y dijo él, quien eres? Y ella respondió, yo soy Ruth, tu sierva, extiende el borde de tu capa sobre tu sierva por cuanto eres pariente cercano. Y él dijo, bendita seas tú del eterno, hija mía, has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes sean pobres o ricos.

Ahora pues no temas, hija mía, yo haré contigo lo que tú digas. Pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa de nuevo. Es todo de las acciones, del ejemplo donde Germán hablaba, verdad, del cambio interior que se muestra a través de nuestras acciones, de nuestras palabras, de nuestros pensamientos. Y dice aquí, y ahora aunque es cierto que yo soy pariente cercano, con todo eso hay pariente más cercano que yo. Pasa aquí la noche cuando sea de día, si él te redimiere bien, redímate. Más si él no te quisiera redimir, yo te redimiré. Descanza pues hasta la mañana. Y después que durmió sus pies hasta la mañana, se levantó antes que los hombres pudieran reconocerse unos a otros.

En el campo, sin luz eléctrica, sin focos, nada. Uno no alcanza a ver hasta la mano cuando las noches son sin luna. Y dice aquí, no se sepa que vino mujer a la era. Aquí vos se preocupó de los más mínimos detalles. No quiso que ella fuera deshonrada, ante los demás miembros de este equipo que trabajaba en la era.

Después le dijo quítate el manto, quítrate sobre ti y tenlo. Y teniéndolo ella, él midió seis medidas de cebada y se la puso encima. Y ella se fue a la ciudad. Y cuando llegó a donde estaba su suegra, esta le dijo que hay hija mía. Y le contó ella todo lo que aquel varón le había acontecido. Todo lo que con aquel varón le había acontecido. Aquí en el capítulo 4, dice en el verso 3, luego dijo al pariente, Noemi, que ha vuelto del campo de Moab, vende una de las partes de la tierra que tuvo nuestro hermano, él y Melec, y yo decidí hacértelo saber. Bueno, cuando se hacían las compras y las ventas, bueno, cuando había efectivo. La compra, el llamativo al término de la cosecha. Verso 5, entonces, replicó Boos el mismo día que compres las tierras de mano de Noemi, debes tomar también a Ruth, la Moabita, mujer del difunto, para que restaures el nombre del muerto sobre su posesión. Y respondió el pariente, no puedo redimir para mí, no sea que dañe mi heredad, redime tú usando de mi derecho porque yo no podré redimir. Y la historia cuenta, o el relato cuenta que Boos fue quien se casó con Ruth. El libro de Ruth nos deja muchas elecciones que redundarán en una mejor comprensión del todo. Esto ocurre en un período de cosecha, de la asebada, en este mismo proceso que hemos vivido desde fiesta de panes hasta el día de hoy. Así es que, como digo, hay que ver cómo el libro de Ruth encaja a cabalidad en este día de Pentecostés, lo señala, y también muestra cómo era una cosecha con todas sus características, con todos sus particulares. Quinta instrucción respecto del día de Pentecostés.

En deuteronomio 1611.

En deuteronomio 1611.

La escritura dice así.

La escritura dice que se ha sido elegido para poner allí su nombre. Siempre me ha conmovido esta instrucción respecto de la Fiesta Santa, y en particular de la Fiesta de Pentecostés. La instrucción, en primer lugar, responsabiliza al jefe de familia respecto de los demás miembros del grupo familiar. El jefe de familia. Y luego describe todos los componentes de un grupo familiar estándar de la época.

Aquí pensaba al respecto, dice. Y te alegrarás delante del eterno tu Dios. No solamente tú, no solamente tú como jefe de hogar, sino tu familia. Tu familia a cabalidad y dice. Hijo e hija. Se han preguntado por qué es hijo e hija. Bueno, porque quizás a veces en las sociedades existía esto del mayor ángulo, del varón y todo. Y aquí Dios, sin excepción de personas. En tu casa, tu hijo y tu hija. Sin excepción.

Ciervo y cierva.

Nada de problemas con el género.

El jefe de familia debía generar un ambiente propicio para conmemorar fiesta al eterno.

El levita. La escritura dice el levita no tiene parte ni heredad contigo. Y Dios le manda, verdad, al jefe de familia, no olvidarse del levita. El extranjero. El extranjero. Aquí no estamos hablando de extranjeros prosélitos. Estamos hablando de extranjero. Las personas que trabajaban en una casa o en una hijuela o en una finca, tenían que ser partícipes de la alegría. Y los viudas. Y los huérfanos.

Y uno hace la pregunta, ¿qué cuida los huérfanos? Bueno, el jefe de familia estaba mandatado a preocuparse. Decir en su área, ¿había un huérfano? Él tenía que adoptarlo. ¿Y las viudas? ¿Qué cuida las viudas? Bueno, aquí, de nuevo, el jefe de familia tenía que encargarse de generar un ambiente propicio para un día de fiesta, de alegría.

En ese sentido, oye fiesta. Oye fiesta. Y debemos tratar a este día como tal. Como fiesta que es mandatado y explícitamente escrito.

Me hace recuerdo de una canción de Tito Fernández, me estuve acordando hoy en la mañana de ella. Hoy estamos de fiesta. Aquí, Tito Fernández cantaba respecto de una casa nueva. Y les quiero leer el principio de la canción. Dice, hoy estamos de fiesta. Tenemos nueva casa y hay que inaugurarla como Dios manda. Hay de todos. Asado, casuelas, champañas, vino blanco y del otro.

Mucha gente y la casa. La casa nueva. Bueno, hoy día estamos de fiesta.

Y debemos tratarla como tal. ¿Cómo se trata una fiesta?

Asado, casuelas, champañas, vino blanco y del otro.

He hecho redes.

Bueno, debemos disfrutar de un día de fiesta. Mandatado y explicitado por Dios. Es un día donde debemos compartir.

No es solo que uno lo disfrute. Que una persona lo disfrute. Que una persona que haya sido bendecida por Dios lo disfrute. Eso no es. No es el sentido de la fiesta. La fiesta es compartir, disfrutar. Socializar con nuestros hermanos. Preocuparnos de los más débiles. Preocuparnos de las viudas. Preocuparnos de los huérfanos.

Si imagina uno podría ser feliz sabiendo que un hermano está con un problema.

Debemos... hacer la cuenta. Hoy estamos de fiesta.

¿Qué otra instrucción encontramos?

Respecto de la fiesta. En de otro nombre, 16-12.

Dios dice, ya acuérdate de que fuiste siervo en Ejio. Y de que fuiste siervo en Ejio. Dios dice, ya acuérdate de que fuiste siervo en Egipto.

De autonomia 16-12. Y acuérdate de que fuiste siervo en Egipto. Por tanto, guardarás y cumplirás estos estatutos. ¿Por qué le dijo a los israelitas que no se olviden que fueron siervos en Egipto?

Los israelitas vivieron la ignominia de vivir esclavos. De vivir esclavos. Llegaron siendo libres, terminaron siendo esclavos en Egipto.

Y Dios le dice, acuérdate de que fuiste siervo en Egipto. No te olvides, no te olvides de tu pasado. Dios le pide a su pueblo que no se olviden de dónde salieron. ¿Por qué Dios le pide a su pueblo que no se olvide de dónde han salido? Porque a veces uno se olvida de Dios. A veces las bendiciones nos alejan de Dios. Es una paradoja. Pero aquí en Proverbios 30, en el verso 7, dice, dos cosas te he demandado. No me las niegues antes que muera.

Proverbios 38. Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas. Manténme del pan necesario. No sea que me sacie y te niegue. Y diga, ¿quién es el eterno? ¿Quién es el eterno? O que siendo pobre, urte y blasfeme el nombre de mi Dios.

A veces ocurre. Las bendiciones nos alejan de Dios.

Dios le pide a su pueblo que no se olviden de dónde salieron. Para que aprendan a ser agradecidos de todo lo que Dios les entregó. Dios les entregó la tierra.

Y si lo llevo al plano actual, Dios nos pide que no nos olvidemos que fuimos esclavos en el Egipto espiritual. Las fiestas santas nos recuerdan que fuimos esclavos, pero que hemos sido liberados por la sangre preciosa de nuestro Señor Jesucristo.

Jesucristo intervino en nuestras vidas, nos llamó, nos lavó de nuestros pecados y nos ha hecho partícipes de esta primera cosecha espiritual. Cuando uno piensa en eso, ¿cómo uno no va a estar alegre? Y vosotros, en esta fiesta.

Aquí, vayamos a Primera de Corintios 1, 26.

No debemos olvidar de dónde provenimos, cuáles son nuestros orígenes. Entendemos esto no por nuestra inteligencia, o nuestra coeficiente intelectual, o nuestras capacidades personales. Esto lo entendemos porque Dios nos lo ha revelado.

En Primera de Corintios 1, 26.

Dice, pues, mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios, según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, sino que el onesio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios. Y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte. Y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios. Y lo que no es para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Y así como no debemos olvidar de dónde provenimos, debemos aprender a ser agradecidos de Dios, por lo que a nosotros se nos ha dado. Uno piensa, mis hermanos, hay muchos que han deseado ver lo que nosotros vemos, entender lo que nosotros entendemos. Uno piensa, ¿cuánta literatura uno puede tener, cuántos diccionarios bíblicos hay? Pero ¿cuántas personas creen en esto? Contados con los dedos de las manos. Si uno piensa en nuestra iglesia y nuestras estadísticas en relación a los 7.000 y tantos millones, no alcanzamos a tener un porcentaje, 0,00 y tanto. A nosotros se nos ha dado un tremendo privilegio ser partícipes del reino, y más que eso, abrirnos la mente para entender las cosas. Aquí en Mateo 13, verso 16.

Mateo 13, verso 16.

Hay tantas cosas por las cuales estar agradecidos de Dios, particularmente cuando estamos celebrando fiesta de Pentecostés, que señalan nuestro nacimiento como iglesia. ¿Cómo no estar agradecidos de Dios por eso?

Mateo 13, verso 16. Jesucristo hablándole a sus discípulos, diciéndoles, pero bienaventurados, vuestros ojos, porque ven y vuestros oídos, porque oyen, porque de ciertos digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron y oír lo que oís y no lo oyeron. Pero nosotros, a nosotros se nos ha abierto el entendimiento.

A nosotros, por la sola misericordia de Dios, se nos ha abierto la mente para entender este plan que Dios tiene para con toda la humanidad, en donde esta fiesta de pentecostés señala esta cuenta y somos esta primera cosecha. Y por ende estar agradecidos por Dios, porque hay una escritura en Primera de Corintios 2.9, que a mí me impresiona cuando la leo siempre, puesto que dice algo extraordinario. Dice, antes bien como está escrito, cosas que ojo no vio, ni oído o yo, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios. Dios nos ha hecho partícipes de sus verdades, nos ha invitado a participar en su reino y nos ha dado las fiestas santas para que entendamos el maravilloso plan que Dios tiene para con la humanidad. Buenas tardes a todos.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.