Examinaos a vosotros mismos

Evaluarnos continuamente es uno de los grandes principios de la vida cristiana, en tanto nos retorna al camino correcto. Pero ¿qué es lo que debemos analizar de nuestras vidas?

Transcripción

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El acceso a uno de sus libros siempre me llamó la atención el título del libro, el hombre que confundió a su mujer con un sombrero, es bastante llamativo el libro, sin embargo no quiero hablar del libro, sino que quiero hablar de lo que él dijo esta semana y que me hizo reflexionar en el tema de este mensaje, él en este diario dice así, el neurólogo y escritor celebra, entre comillas, el privilegio de haber sido un ser sintiente y un animal pensante en un planeta precioso tras revelar que sufre una metástasis. Dice él, por encima de todo, he sido un ser sintiente, un ser que siente, un animal pensante en este bello planeta y eso en sí mismo ha sido un enorme privilegio y una aventura. Con estas palabras, el neurólogo y escritor Oliver Sacks ha celebrado la suerte de haber vivido 81 años sobre la tierra tras revelar a sus lectores que padece un cáncer terminal. El autor de libros tan populares como Despertares que inspiró una película interpretada por Robin Williams, también escribió un antropólogo en Marte, alucinaciones y el hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Confiesa en este tecto que su suerte se ha acabado, a pesar de que creía encontrarse en muy buena forma, sigue nadando más de un kilómetro cada día. Hace unas semanas sus médicos le informaron de que sufre una metástasis múltiple en el hígado. El diagnóstico le ha llegado nueve años después de que le descubrieran un extraño tumor ocular que le extirparon con éxito y que generalmente no suele provocar metástasis. Sin embargo, SACS, que sigue siendo profesor en mérito de neurología de la escuela de medicina, Albert Einstein, reconoce que le ha tocado encontrarse entre el desafortunado de un 2% de personas que acaban en esta situación.

El profesor SACS, en todo caso, agradece la suerte de haber podido vivir casi una década más con buena salud. Dice aquí, ante esta situación, el neurológo de origen británico afirma que piensa vivir los últimos meses que le quedan de la manera más rica, profunda y productiva que pueda y que espera profundizar en sus amistades, decir adiós a todos aquellos que amo, escribir más, viajar si tengo fuerzas y adquirir nuevos niveles de comprensión y sabiduría.

Dice aquí, no puedo fingir que no tenga miedo, pero mi sentimiento predominante es uno de gratitud.

Afirma saco. Él dice, he amado y he sido amado. He recibido mucho y he puesto algo de mi parte. He leído y he escrito. He viajado y he pensado.

Esta última frase me ha hecho reflexionar.

El escribe, he amado y he sido amado.

He recibido mucho y he puesto algo de mi parte. He leído y he escrito. He viajado y he pensado.

Estas últimas frases me han hecho reflexionar en el tema de este mensaje.

El tema que debiera estar presente siempre en nuestras mentes. En particular, en este tiempo previo a Pascua. Estas últimas frases que dice Oliver Sacks. ¿De dónde surgen? ¿De dónde surgen? ¿Cómo llega él a esas conclusiones?

No puedo sino pensar que aquí, señor, ha sacado cuentas respecto de lo que fue su vida.

Y por eso he pensado, o he reflexionado, en este tema para un mensaje. Esto de sacar cuentas. Esto de sacar cuentas. Según las escrituras, el comienzo de cada año, la escritura dice que será en Nizan. Esto lo encontramos en Exodo 12.

¿Verdad?

Habló el eterno Amo Isés Yaron en tierra de Egipto y les dijo, este mes os será principio de los meses. Para vosotros será este el primero de los meses del año.

Hablando del mes que viene, el mes de Nizan o a Viv, de manera que podemos decir con toda propiedad que nos estamos aproximando al fin del año anterior, o sea, de este año, en el calendario sagrado. Y podríamos decir que este es un muy buen tiempo para sentarnos a sacar cuentas.

Esto de sacar cuentas es uno de nuestros principios fundamentales en el desarrollo espiritual. Y podríamos decir con mucha propiedad que este principio de sacar cuentas es uno de los principios fundamentales para el desarrollo espiritual.

El sacar cuentas tiene un propósito. Nos sirve, nos ayuda. Aquí en Romanos 14, la Escritura dice que cada uno de nosotros algún día dará cuentas. Presentará sus cuentas ante Dios. Y aquí vayamos a Romanos 14.

En el verso 11 dice aquí, porque esquito está, vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla. Y toda lengua confesará a Dios, hablando del futuro, acerca del futuro. Ante Dios se doblará toda rodilla. Verso 12 dice de manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.

Cuenta de sí. Aquí la versión Jerusalén de este mismo versículo dice así, pues cada uno de vosotros dará cuenta de sí mismo a Dios. La Escritura menciona este principio de las cuentas ante Dios. Cada uno de nosotros tendrá que dar cuenta de la mayor domía que todos tenemos.

La palabra mayor domía proviene del griego, o economía, que significa administración. Todos y cada uno de los que estamos aquí hemos recibido una mayor domía. Dios nos ha entregado una administración y de esa administración, todos los que estamos aquí lo creamos o no lo creamos, lo queramos o no lo queramos, algún día daremos cuenta de ello. En consecuencia, la pregunta a responder hoy es ¿Cómo va nuestra mayor domía? ¿Cómo saber cómo va mi mayor domía? De allí el principio de sacar cuentas.

Todo mayor domo debe aprender a sacar cuentas. De hecho, he pensado que si uno no saca cuentas no puede saber cómo va su mayor domía. Esto no se trata de, a mí yo pienso que estoy bien. Así, así. ¿Y cómo sabe que está bien? No, es que yo siento que estoy bien. Eso no sirve, eso no es así. A veces las cosas parecen que van bien, pero eso no significa necesariamente que vayan bien. ¿Cómo podrá alguien saber cuánto produjo su negocio si no saca cuentas? Eso es una realidad que se da para algo tan específico y básico como un negocio, más también se da a nivel espiritual.

¿Cómo alguien podrá saber si puede construir una torre si no se sienta? Primero, a sacar las cuentas. Aquí en Lucas 14.28 está este principio. Un principio que muchas veces, si no todas las veces que hablamos con las personas que se preparan para el bautismo, esto es uno de los temas. Uno de los temas en los cuales siempre repasamos y de los cuales siempre tenemos que estar pendientes. Lucas 14.28 dice aquí porque quien de vosotros queriendo edificar una torre no se sienta primero y calcula los gastos a ver si tiene lo que necesita para acabarla y si se fijan aquí dice calcular los gastos. Bueno, uno tiene un proyecto y quiere llevarlo a cabo, bueno, tiene que saber si cuenta con el dinero suficiente como para llevarlo a cabo.

Verso 29 no sea que después que haya puesto el cimiento y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él diciendo este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar. Cuando leí a estas escrituras, no puedo uno o no puedo yo no dejar de pensar pareciera que en todas las ciudades hay un edificio a medio terminar.

Esa es la impresión que me da. En Valdivia, en Osorno, en Temuco, en Santiago, en Argentina, en todas partes. Pareciera que hay alguien que no ha hecho esto. Esto de sentarse a sacar cuentas. Y uno en general dice ¿qué les habrá pasado a estas personas que iniciaron con este negocio o con este edificio?

Algunas veces uno es sarcástico, verdad? Y dice bueno, alguien se escapó el contador. Hay que preguntarle al contador lo que pasó. Bueno, pero a veces suele ocurrir que las personas inician proyectos. Inician el proyecto con tantas expectativas, con tantas ilusiones, con tantos sueños. Y sin embargo, pasa el tiempo y bueno, me salió más caro de lo que se pensaba.

Y entonces aquí, verso 31, dice ¿oh qué rey? otro ejemplo. Al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con 10.000 al que viene contra él con 20.000. Cuando uno se enfrenta a problemas de alta envergadura, en este caso una guerra. Bueno, ¿qué hacen aquí los reyes? ¿Ustedes creen que inician o que Chile, por ejemplo, podría iniciar una guerra contra Estados Unidos?

Bueno, uno dice eso es ilógico y absurdo. Bueno, de eso se trata. De eso se trata. A veces se inician proyectos en donde a todas luces se ve que es un fracaso. Y a veces las personas los inician igual, porque están encandilados en esta ilusión óptica que genera la ilusión. La ilusión. El proyecto.

No, si el proyecto es extraordinario. Extraordinario. Ah, pero usted tiene lo que se necesita. Ustedes tiene los argumentos. Ustedes tiene. Ah, y las personas dicen, mire, es que en realidad eso nunca lo hice. Bueno, se enfrentan a la situación y allí viene el fracaso.

Y entonces dice aquí el verso 32. Y si no puede, aquí hablando de un rey, ¿verdad? Estados Unidos le declara la guerra a Chile. Y entonces uno hace el análisis y dice, mire, uno solo portaaviones, contiene todo el material bélico que tiene toda la armada chilena, uno solo. Y cuentan como muchos. No sé cuántos cuentan, pero muchos, muchos. Y entonces aquí dice y si no puede, cuando el otro está todavía lejos.

Allí en el medio oriente están todavía los buques y empiezan a moverlos y uno dice, mire, ¿sabe qué? No. No. Vamos a hacer la paz. Le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Ambas situaciones, la de la construcción y la del enfrentamiento a una guerra, exigen este principio de sentarse a sacar cuentas. Tengo parque inmuniciones para defender mi país. Tengo suficiente dinero para construir o no lo tengo. ¿Cómo saber? ¿Cómo saberlo? ¿Cómo saber cómo está mi mayor domina, mi administración, lo que Dios me entregó si no me siento a sacar cuentas?

Eso que se da en los negocios, que se da en la guerra, también se da a nivel espiritual. ¿Cómo intervenir en mi mayor domía si no lo hago? Como todas las circunstancias humanas, todas son sujetas de perfección. Dios nos ha entregado una administración a nosotros, que administremos nuestra vida espiritual. Y si nuestra vida espiritual fuese perfecta, se necesitaría cambiar para mejorar si mi vida espiritual es perfecta. Bueno, la escritura no diría, bueno, hay que correr hacia la perfección. ¿Por qué? Porque ya somos todos, pero soy perfecto. Entonces no necesito cambiar. Bueno, aquí, segunda de Corintios, 13, 11, una escritura. Una escritura. Pablo a los hermanos en Corinto les escribe, segunda de Corintios, 13, 11, por lo demás, hermanos, teneduoso, perfeccionados, perfeccionados, consolaos, sed de un mismo sentir y vivida en paz, y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.

La palabra perfeccionarse proviene del griego catartizo, que significa completar totalmente y también reparar y también significa ajustar toda gestión por muy buena que parezca está sujeto a la perfección. De hecho, mientras seamos humanos físicos, vamos a estar sujetos a ese proceso.

Pero para saber en dónde aplicar los cambios, hay que vivir este proceso de la evaluación. Estamos a buen tiempo para hacer el proceso con nosotros mismos, porque no se olviden que la escritura dice que cada uno dará cuenta de sí mismo. No, la escritura no dice que usted va a dar cuenta por el otro. Uno va a dar cuenta. Cada uno de los que está aquí va a dar cuenta ante Dios de manera individual.

Y estamos entonces a un poquito más de 40 días para vivir Pascua, la renovación de nuestros fotos ante Cristo. Y la escritura dice uno debe evaluarse. Y una de las cosas en las cuales he podido caer en cuenta en relación a este tema es que la evaluación es un proceso. Esto de sentarse a sacar cuentas es un proceso y como tal requiere tiempo.

Requiere tiempo. Esto no es algo que uno pueda desarrollar de la noche a la mañana, si es que quiere hacerlo como corresponde. Porque esto de evaluar así por incimita es como cuando uno limpia la casa a última hora. ¿Verdad? Lo limpia, como incluso en Chile usamos un proverbio, ¿verdad? Esto de limpiar por donde ve la suegra. ¿Verdad? Por donde ve la suegra. Ponen encima. Y eso no es así, no corresponde. La palabra examinar de Free Dictionary dice observar atenta y cuidadosamente algo para conocer sus características o cualidades o para determinar su estado.

Eso es la palabra examinar. Y el word reference dice respecto de examinar, investigar con diligencia y cuidar una cosa. Y entonces aquí cuando uno piensa en esto de sentarse a sacar cuentas respecto de mi mayor domía, de mi administración, uno cae en la cuenta que examinar detenidamente no es un par de minutos en un día. No es así, puesto que la vida del ser humano es bastante compleja y tiene bastantes áreas en las cuales uno puede observar y analizar. Requiere tiempo saber cómo estoy. Requiere tiempo saber cómo estoy. Aquí en 2 Corintios 13, en el verso 5, Pablo dice aquí una frase que desde aquellos años hasta el día de hoy suenan como eco hacia nosotros el día de hoy.

2 Corintios 13, verso 5. Examinamos a vosotros mismos si estáis en la fe. ¿Probados a vosotros mismos o no os conocéis a vosotros mismos que Jesucristo está en vosotros a menos que estéis reprobados? La Biblia de Lenguaje Simple traduce este versículo de la siguiente manera. Pónganse a pensar en su manera de vivir y vean si de verdad siguen confiando en Cristo.

Hagan la prueba y si la pasan es porque Él, hablando de Cristo, vive en ustedes. Pero si no confían en Cristo de verdad es porque Él no está en ustedes. Examinarse a nosotros mismos. Probarse a nosotros mismos. Para saber cómo estoy, debo ponerme a pensar en mi manera de vivir. Debo ponerme a pensar detenidamente en mi manera de vivir. La o las preguntas a responder serían.

¿Cómo es mi manera de vivir? Y entonces yo mencioné hace un momento atrás que la vida del ser humano es bastante compleja y tiene bastantes áreas en las cuales uno debiera sentarse a sacar cuentas. Una es personal, otra es familiar, otra es eclencial y otra es con respecto al mundo. ¿Cómo es mi manera de vivir en lo personal? ¿Cómo es mi relación con Dios? ¿O cómo está mi relación con Dios? La escritura presenta temas en los cuales debiéramos estar atentos.

La escritura trae como se ha mencionado en el pasado, la Biblia es nuestro manual de instrucciones. Aquí está la base para poder encontrar respuestas a todos los interrogantes y el día de hoy podríamos responder o podemos responder a todas las interrogantes que he planteado en estas cuatro grandes áreas, individual, personal, familiar, a nivel iglesia y nuestra relación con el mundo. Y entonces vemos, por ejemplo, repasar una escritura en Apocalipsis, en Apocalipsis, en el capítulo 2.

En el verso 1 podemos comenzar a leer y en donde se menciona este mensaje a las siete iglesias. Y aquí hay características individuales que bien vale la pena poder analizarlas y compararlas con mi vida. Voy a comenzar a leer en el versículo 1, escribe el ángel de la Iglesia en Efezo, el que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto, yo conozco tus obras y tu harto trabajo y paciencia y que no puedes soportar a los malos.

Ya has probado a los que dicen ser apóstolos y no lo son y los has hallado mentirosos, ya has sufrido, ya has tenido paciencia, ya has trabajado arduamente por amor de mi nombre y no has desmayado. Verso 4 dice, pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Si yo me evaluara, podría responder esta pregunta. He dejado mi primer amor, mi relación primaria cuando recién llegué a la iglesia cuando tenía esa hambre y sed de justicia, está tal cual, veinte años atrás, al día de hoy, durante el campamento con los jóvenes.

Yo les mencionaba a ellos algo en lo cual he reflexionado no pocas veces en mi vida desde que estoy en la iglesia. He podido ver el desarrollo de muchas personas a través de los años. He podido ver muchas personas que han desarrollado experiencias cristianas conmigo a través de los años. Hace veinte años atrás pensaba yo, cuando uno llegó a la iglesia, ¿cuántas personas estaban con nosotros?

¿Cuántas personas han compartido con nosotros? Y pensaba, mire, cuando uno fue joven, tenía tales o cuales características. Y yo les decía a ellos y me parece tan bonito, tan interesante, tan... ¿Cómo podría llamarlo? Tan alegre. ¿Verdad? Ver a los jóvenes ahora.

Ahora bien, yo les hacía la pregunta ¿Qué pasará con nosotros en veinte años más? Porque cuando yo recuerdo hacia atrás, muchas personas ya no están con nosotros. Y entonces la pregunta hacia los jóvenes era, bueno, ¿qué será de ustedes y de nosotros en veinte años más? Y entonces aquí viene la pregunta. Si yo me evaluara hoy, ¿podría responder esta pregunta?

¿Cómo está mi primer amor? Arde mi corazón cuando leo las escrituras. ¿Se acuerdan de esa escritura tan hermosa que aparece aquí en Lucas 24 cuando Cristo ha sido crucificado y van estos discípulos a Emmaús y van en el camino mencionando las cosas tristes que han pasado y aquí Jesucristo se presenta ante ellos y ellos no lo reconocen. Y aquí cuando ellos le dicen, mire, estas cosas tristes que han pasado, Cristo fue crucificado y mire, ahora estamos aquí sin pastor solos.

Y entonces aquí Jesucristo les dice, Lucas 24, verso 25, insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho. No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrar en su gloria y comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas les declaraba en todas las escrituras lo que de él decían. Llegaron a la aldea a donde iban y él hizo como se iba, como que iba más lejos, verso 29.

Más ellos le obligaron a quedarse diciendo quédate con nosotros porque se hace tarde y el día ya ha declinado. Entró pues a quedarse con ellos y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo y lo partió y les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos y le reconocieron, más él desapareció de su vista y se decían el uno al otro. No ardía nuestro corazón en nosotros mientras nos hablaba en el camino y cuando nos abría las escrituras tenemos ese mismo ardor que tuvimos cuando llegamos, cuando Dios nos reveló estas magníficas verdades y nos dijo, mire, si uno persevera va a llegar al reino y va a gobernar con Cristo mil años y luego la eternidad nos emocionan esas palabras, nos encantan esas palabras, nos sentimos parte de eso, o es mi vida una vida automática, del fervor ha pasado al automatismo.

Bueno, hay que evaluar, hay que sentarse a evaluar cómo está mi vida, mi relación con Dios, mi relación con Dios. ¿Cómo está? ¿Cómo estoy? ¿Cómo me gustaría estar? ¿Y qué dice de la era de Esmirna, verso 8? Escribe el ángel de la Iglesia de Esmirna, el primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió dice esto, yo conozco tus obras y tu tribulación y tu pobreza, pero tú eres rico. Aquí Cristo, hablándole a su Iglesia y la blasfemia de los que se dicen ser judíos y no lo son.

No temas en nada lo que vas a padecer. Aquí el diablo echará algunos de vosotros en la cárcel para que seáis probados y tendréis tribulación. Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida. ¿Uno tiene esa convicción de resistir, de persistir? ¿Cómo está mi relación con la doctrina de la Iglesia?

¿Cómo está mi relación con el pecado? ¿Hay tolerancia y o adaptación? Como dice allí en Romanos 12, no os conforméis a este siglo. ¿Cómo está mi vida? ¿Cómo es mi vida? ¿No tendremos nombre de que vives y estás muerto? Puede ser. Aquí en Sardis, capítulo 3, verso 1, dice, escriba el ángel de la Iglesia en Sardis, el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas, dice esto, yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives y estás muerto. ¿A quiénes se refiere? Tengo nombre de que vivo, soy cristiano, sí, pero estoy muerto. Hago las cosas automáticamente, cumplo, cumplo, pero no estoy.

¿Ha estado usted en algún lugar en donde usted no está? ¿Han vivido esa circunstancia? Usted está, pero no está. No es que uno se vuelva invisible. A veces las personas le hablan a uno y uno está en otro lugar. Puede ser, se da. Es bastante más común de lo que uno creyera o quisiera o debiera. Guardo las cosas, pero no vivo por ellas. ¿O no será mi vida una vida en donde pienso que estoy bien? Y no tengo necesidad alguna como describe a los de la odisea.

¿No será mi vida como la de los laodiseanos? Ah, la hora de evaluarse, no, estoy bien. Bien. Aquí Apocalipsis 3, verso 15 dice, yo conozco tus obras que ni eres frío ni caliente, ojalá fuese frío o caliente. Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca, porque tú dices, yo soy rico y me he enriquecido. Y de ninguna cosa tengo necesidad. ¿Cómo se evalúa la persona que está siendo descripta aquí como la odiseano?

¿Cómo se describe? ¿Cómo se analiza? ¿Cómo se examina? ¿Cómo se ve? ¿Se ve bien? ¿Se ve bien? Yo hice aquí, yo soy rico y me he enriquecido. Y de ninguna cosa tengo necesidad. Siempre he reflexionado. ¿Quién nos dice a nosotros que estamos bien? ¿Yo? ¿Yo? ¿Nosotros, cuando nos evaluamos nos decimos que estamos bien? ¿No es acaso Dios quien nos evalúa? ¿Y su palabra la que expone las cosas?

El primer item a evaluar es mi relación personal con Dios. ¿Qué tal está mi relación personal con Dios? Oro como al principio, estudio como al principio, medito como al principio, ayuno como al principio. He logrado tener equilibrio y paz en mi vida. Hoy en paz tenemos que sentarnos a sacar cuentas. Hay que sentarse a sacar cuentas. El segundo punto a evaluar es mi relación con mi prójimo o mis prójimos, en singular o en plural. En efecios, Pablo hace una descripción. Una descripción. Efecio cinco. En el verso 21 dice aquí, someteos unos a otros en el temor de Dios.

La palabra someterse es subordinarse del griego jupotazo, subordinarse reflexivamente. Y aquí Pablo empieza a describir nuestras relaciones. El primer prójimo que tenemos los casados es nuestra relación con nuestra esposa. Por lo tanto, la primera relación que uno debería evaluar sería la relación con Yugal. La pregunta es ¿Cómo está mi relación con Yugal? Y aquí Pablo empieza a entrar en materia. Y dice, las casadas estén sujetas a sus propios maridos como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo y Él es su Salvador.

Así que como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Y a los varones, aquí Pablo por inspiración dice, maridos amados a vuestras mujeres, así como Cristo amó la iglesia y se entregó a sí mismo por ella para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la Palabra, a fin de presentársela a sí mismo una iglesia gloriosa que no tuviese mancha, ni arruga, ni cosa semejante, sino que fuese sante sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos.

Verso 29, porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio, más yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.

Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo y la mujer respete a su marido. Y entonces la pregunta es ¿Cómo está mi relación con Yugal? Aquí en primera de Pedro, tres. Pedro, bajo inspiración, vuelve a tocar este tema. Dice a sí mismo, vosotras mujeres, estás sujetas a vuestros maridos para que también los que no creen a la palabra sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa.

Vuestro atavío no sea el externo de peintados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios, las características de la esposa. Porque así también se atabillaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos. Como Sara obedecía a Abraham, llamándole Señor, del cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien sin temer ninguna amenaza. Vosotros maridos igualmente vivir con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como abazo más frágil y como a coer herederas de la gracia de la vida para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

Y aquí esto es interesante, busqué la palabra estorbo. Ecopto griego, figurativamente frustrar. Vuestras oraciones se frustren. Si hay algo que entorpece las oraciones, es una mala relación con Yugal. Y de allí la pregunta. ¿Cómo está mi relación con Yugal? ¿Hago el intento o cumplo todo lo que se ha dicho aquí? ¿Amo a mi esposa? Bueno, esas son preguntas que uno tiene que hacerse. Los segundos próximos en una familia son los hijos. Y entonces la pregunta que hay que hacerse es ¿Cómo está mi relación con mis hijos? Es buena, es mala, no existe, no hablo de ello. Puede ser verdad la omisión.

¿Cuántas veces? Una de las cosas que uno va aprendiendo con los años, a medida que uno crece o envejece, si se quiere, es que uno aprende a ser padre cuando a uno le toca ser padre. Cuando a uno le toca ser padre, entonces uno dice, ah, mi padre, mi padre. Arta paciencia, tuve mi padre conmigo. ¿Cómo es mi relación de padre a hijo?

Ahora, también la escritura dice ¿Cómo es la relación de un hijo para con su padre? Dice ¿Y vosotros padres no provoqueis a ir a vuestros hijos? Si no criadlos en disciplina y amonestación del Señor. Una parte es la relación de los hijos hacia los padres, otra es la relación de los padres hacia los hijos.

Y aquí la pregunta. ¿Puede uno como padre provocar a ira? Bueno, sí, claro, porque aquí dice, no provoqueis a ira. Por lo tanto, existe esa relación. Aquí la versión oro de la Biblia dice ¿Y vosotros padres no irritéis con excesivo rigor a vuestros hijos? Más educadlos, corrigiéndolos e instruyéndolos según la doctrina del Señor. La Biblia del lenguaje actual dice que ustedes padres no sean pesados con sus hijos, sino más bien, edúquenlos usando las correcciones y advertencias que pueda inspirar el Señor. No es solo la aplicación de la vara, la vara, un solo proverbio, proverbio 29.15. La vara y la corrección dan sabiduría y a veces pareciera que uno se quiera con eso.

La vara y la corrección. El callado, pero usado no con la parte donde uno atrae al cordelito, sino que el callado con el otro lado, ¿verdad? Y darle, y hay otra escritura que dice la vara se quiebra en la espalda del hijo con tu más. Y pareciera que uno se quiera en eso. Dice no provocar a ir a nuestros hijos. A veces uno hace cosas que irritan a nuestros hijos. A veces uno no es consciente de eso, por eso es que estamos hablando de este tema.

Tenemos que llegar a tener conciencia de que a veces uno como padre irrita a un hijo. Pero también está, ¿verdad? La relación de un hijo para con un padre o para con los padres. No vaya a hacer cosa que uno aprenda a querer a los padres cuando ya los padres no estén, que suele darse.

Y allí donde uno después está al puro lamento. ¿Verdad? Sigamos leyendo. Aquí otros prójimos, en Efecio 6, 5, dice siervos, obedecer a vuestros amostrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón como a Cristo, no sirviendo al ojo como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón, haciendo la voluntad de Dios, sirviendo de buena voluntad como al Señor y no a los hombres.

Con uno de ustedes conversábamos esta semana a este respecto. Lo que cuesta encontrar en este mundo es siervos fieles. Un siervo fiel cuesta, cuesta, cuesta, puede ser cuesta que en general los hombres sirven a hombres, pero si uno sirve a Dios, que está por sobre los hombres, uno trabaja para Dios, no al ojo, no cuando a uno lo ven.

¿Han pensado en eso? ¿Cómo hace las cosas a ustedes? ¿Cómo hago yo las cosas cuando me están mirando? ¿Hago las mismas cosas cuando no me están mirando? ¿Aplico el mismo celo, la misma avidez por hacer las cosas? ¿O es solamente hipocresía cuando me están mirando? Ahí sirvo y ayudo y todo. ¿Apro cuando estoy solo? Bueno, esa es la cosa. ¿A quién sirve usted? Sobre cada una de nuestras gestiones diarias está Dios. Sobre cada uno de nosotros está Dios y todos daremos cuentas a Él respecto de nuestras vidas personales y particulares.

Y la escritura dice en hebreos 4-13, no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia, hablando de Dios. Antes bien, todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Dios analiza nuestras vidas. Y entonces aquí una pregunta, ¿cómo son y cómo están mis relaciones laborales? Es interesante pensar que uno está a veces largas horas en el trabajo. Largas horas en el trabajo. De hecho hay algunos analistas que dicen quienes dicen que uno está más horas en el trabajo que en el hogar, porque hay un porcentaje importante de las horas en el hogar en las cuales uno duerme.

¿Verdad? Y entonces si uno le saca las horas que uno duerme a las horas que uno está en casa, la relación con las horas que está en el trabajo son mayores las horas que uno está en el trabajo que las horas que uno está en el hogar. Y entonces aquí, ¿cómo son y cómo están mis relaciones laborales? Se podría decir de mí que soy luz en un mundo en tiniebla. Las personas en el mundo verán la luz espiritual que emanan de mí hacia afuera.

Dirían de mí que distinto al promedio es este señor. ¿Qué es diferente su trato? ¿Qué calma la hora de enfrentar problemas? Porque en los trabajos siempre hay problemas. ¿Qué calma? ¿Qué persona más especial podrían decir eso de mí? ¿Soy luz o soy tiniebla? Al final de la vida daremos cuenta de nuestras palabras. Aquí en Mateo 12, 35. Jesucristo dice, El hombre bueno del buen tesoro del corazón saca buenas cosas, y el hombre malo del mal el tesoro saca malas cosas.

Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Al final del día daremos cuenta de nuestras acciones. ¿Y entonces cómo están mis relaciones laborales? ¿Cómo son? ¿Cómo están? ¿Soy luz en un mundo en tiniebla? Eso es la relación con nuestros prójimos. La tercera área a investigar es mi relación con la iglesia. ¿Qué tal está mi relación con la iglesia?

Aquí de los 12 pasos hacia el bautismo, que es un formato que nos entregó Don Mario al ministerio, en el punto 10 dice la tercera área de desarrollo espiritual, la relación con la iglesia. Igual de importante que los otros puntos es nuestra relación con la iglesia. Somos una familia de fe y debemos expresar ese amor fraternal al congregarnos en las convocaciones santas. Debemos aprender a cultivar la relación con los miembros y el ministerio y orar por todos en la iglesia. Como decía el señor Armstrong, uno crece en la medida que su corazón esté en y con la obra de Dios. Uno crece en la medida que su corazón esté en y con la obra de Dios.

El amor fraternal se aprende y por supuesto se perfecciona, no solo en casa, sino con mucha mayor potencia en la iglesia. Particularmente en los días cuando nos reunimos. ¿Cómo están mis relaciones personales con los demás miembros de la iglesia?

No se olviden que somos herederos y coherederos con Cristo. ¿Cómo están mis relaciones con mis hermanos?

Esto es un área en donde tenemos que escarbar. La cuarta área a evaluar es mi relación con el mundo.

¿Cómo es mi relación con el mundo? ¿Cómo debería ser mi relación con el mundo?

¿Podemos y debemos tener relación con el mundo?

Bueno, Jesucristo, en el capítulo 17 de Juan, cuando oraba por sus discípulos, dice, no ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

Vivimos en el mundo, trabajamos en el mundo, criamos a nuestros hijos en el mundo, pero ¿cómo debe ser mi relación con el mundo? Aquí en primera de Pedro, dos.

En el verso 11, Pedro hablándole a los hermanos, les dijo, amados, yo os ruego como extranjeros y peregrinos.

Yo os ruego como extranjeros y peregrinos.

Somos extranjeros en este mundo.

Y somos peregrinos en este mundo.

Somos extranjeros porque somos hijos de Dios. Y nuestro mundo no es este mundo.

Nuestra ciudadanía está con Cristo.

Y además debemos entender que somos peregrinos en este mundo. Somos neblina que se desvanece. Esto de hacer el análisis crítico de mi relación con el mundo, tenemos que hacerla, puesto que no son pocos los que se han ido al mundo. ¿Se acuerdan de Demas? Demas, colaborador de Pablo. Hay tres. Escrituras en el Nuevo Testamento que mencionan a un colaborador de Pablo que se llamaba Demas.

En Colocenses 4, en el verso 14, cuando Pablo se está despidiendo de los hermanos, se dice que se ha hecho el análisis crítico de Pablo. Y en el verso 14, cuando Pablo se está despidiendo de los hermanos, dice, ¡Oh, saluda Lucas, el médico amado y Demas! Colaboraba con Pablo, Demas, un hombre que, trabajando en el ministerio, muy unido a Demas. Incluso Pablo dice, Demas, que formaba parte de mis colaboradores.

Filimón, 1.24, Marcos, Alistar, Codemas y Lucas, mis colaboradores.

Pero, en la segunda carta de Timoteo, en el capítulo 4, Pablo le dice a Timoteo, en el verso 9, procura venir pronto a verme, porque Demas me ha desamparado, amando este mundo y se ha ido a Tesalónica.

Busqué la palabra desamparado y es dejar atrás en algún lugar.

¿Lo abandonó? Vinieron las pruebas, vinieron los problemas y aquí el hombre se sintió atraído hacia el mundo.

No es un tema menor. No es un tema menor.

La pregunta es, ¿cuál es mi relación con el mundo?

¿Qué tan importante es el mundo en relación a mi mundo espiritual?

La escritura dice que no se puede servir a dos señores.

No se puede servir a dos señores, uno no puede tener un pie en el mundo y un pie en este camino.

Tarde o temprano seremos probados en este sentido.

Tarde o temprano tendremos que decidir qué tipo de relación tengo con el mundo.

No se puede servir a dos señores. A medida que crece mi relación con Dios, debiera de crecer la relación con el mundo.

Así debiera ser.

A medida que crece mi relación con Dios, ¿se imaginan aún Daniel que hubiese tenido conflictos al respecto?

¿Se imaginan? Mire, ¿sabe que tenemos la orden de que se crezca mi relación con Dios?

Mire, ¿sabe que tenemos la orden de que usted no va a poder orar a Dios en esta semana?

¡Ay, qué voy a hacer!

¿Qué voy a hacer? ¿Y qué pasó? ¿Qué dice la escritura? Daniel oraba igual que antes, tres veces al día, mirando hacia Jerusalén.

Bueno, Daniel no tenía dudas al respecto.

Tenía súper claro cuál era su relación, con el mundo extranjero y peregrino.

Y entonces la pregunta es, ¿yo me siento extranjero y peregrino en este mundo?

¿O me he ido mimetizando con este mundo?

Debemos sentarnos a sacar cuentas.

A sacar cuentas.

Para deducir y calcular cómo está nuestra vida espiritual.

Esto lo debemos hacer siempre. Siempre. Más particularmente, en este período, antes de Pascua.

Quiera Dios darnos el ánimo para hacerlo.

Quiera Dios darnos aquello que nos falta para completar la obra.

Quiera Dios darnos todo aquello que nos falta para que podamos cumplir con este precepto básico de evaluar nuestras vidas, examinar nuestras vidas a la luz de las escrituras, previo a este período de fiestas santas que se abesina. Buenas tardes a todos.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.