Cómo debemos vivir

Desde los patriarcas hasta el sermón del monte encontramos un discurso congruente de cómo debemos vivir. El saber debe concordar con el hacer para cuando vengan las experiencias de pruebas y problemas.

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Quería también aprovechar esta instancia para agradecer el primer mensaje de esta tarde.

Muy bien. Una de las verdades intrínsecas, más grandilocuentes que vemos en las escrituras, es que la escritura es un libro, y aquí, entre comillas, un libro, porque no podríamos llamar a la Biblia, que significa los libros, un libro. Pero, podemos llamarlo, verdad, el libro, y en ese sentido, una de las características que tiene este libro, es que es eminentemente práctico. La Biblia es un libro eminento por sobre todo las cosas práctico, y por ende su estudio implica consejos de cómo debemos vivir la vida. Edderstein, en su libro, que se llama, Comentario al Antiguo Testamento, dice lo siguiente, respecto de este punto. No se trata meramente de conocer el significado de las narraciones. Edderstein es...

Señor, que vivió en el siglo XVIII, y él ha hecho un comentario muy interesante respecto del antiguo testamento, y por eso él dice aquí, no se trata meramente de conocer el significado de las narraciones, sino darse cuenta de su aplicación espiritual, sentir su importancia eterna, experimentarlas en nosotros mismos, de lo que acabo de leer, se desprenden entonces una pregunta, que es válida para el día de hoy, así como también, uno piensa, en el pasado también otros han podido hacerse esta misma pregunta que voy a hacer. Y también en el futuro, muchas personas podrán hacerse la misma pregunta. Y esta pregunta es, ¿cómo debo vivir la vida? La Biblia, nos da consejos de cómo vivir la vida. Y esta pregunta, como digo, hace 100 años, hace 500 años, hace mil años, las personas se pudieron haber hecho esta pregunta, ¿cómo vivir la vida? Y otra pregunta, podría ser, ¿cómo debe vivir la vida el creyente? Y una variante, ¿cómo debe vivir la vida el seguidor de Cristo? O el cristiano. Este es un tema relevante en las escrituras, es un tema que se contesta tanto en el antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. La Biblia, el libro de los libros, da respuesta a esta interrogante. ¿Cómo debemos vivir la vida?

El creyente, el cristiano. En el antiguo Testamento se nos dice, aquí en Deuteronómio 4, se le dijo a Israel cómo debía vivir la vida, Israel. Pasemos allá, de Deuteronómio 4.

En el versículo 1, la escritura nos dice, ahora pues, o Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño para que los ejecutéis y viváis, y entréis y poseáis la tierra que el eterno, el Dios de vuestros padres, os da. Aquí las palabras claves serían las que nos dieron y después serían oír, ejecutar, en el sentido de hacer, y dice aquí la consecuencia de oír y de hacer, entonces es para que viváis. Versículo 2, dice, no añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella para que guardéis los mandamientos vuestro Dios, que yo os ordeno. Esto aquí se ve reforzado en este sentido de no añadir, ni quitar. Aquí dejemos un dedo acá, Apocalipsis 22, 18.

Aquí la escritura hace énfasis en este punto de no añadir, ni quitar. Apocalipsis 22, 18. Dice yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro. Si alguno no añadir a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitaré de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida y de la Santa Ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. Haciendo esto, y las escritas en este libro. Haciendo énfasis en este aspecto. Sin quitar, sin añadir.

Aquí volvamos a Deutronomio 4.

En el versículo 3 dice aquí, vuestros ojos vieron lo que hizo el eterno con motivo de va al peor que a todo hombro que fue en voz, en pos destruyó el eterno, tu Dios de en medio de ti. Aquí esta experiencia que vivieron los hijos de Israel cuando se inclinaron a los dioses de las mujeres extranjeras que tomaron. Y dice aquí, más vosotros que seguisteis a vuestro Dios todos estáis vivos hoy. Hablando entonces de esta promesa de protección y de bendición que Dios entrega a las personas que escuchan y que ejecutan los mandatos que Dios ha entregado. Cinco. Dice aquí, mirad, yo os enseñado estatutos y decretos como el eterno mi Dios me mandó para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entrais para tomar posesión de ellas. Aquí los mandamientos y estatutos que están mencionados entonces aquí en esta compilación de los primeros cinco libros. La ley, ¿verdad? Exodo 20, Levítico 23, Levítico 11, de Euteronio 14. Las escrituras que nos hablan de la ley de los mandamientos, de las festas santas, de las leyes alimenticias, de la ley del diezmo. Y dice aquí, versículo 6, guardáblos pues y ponedlos por obra. Porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos. Los cuales oirán todos estos estatutos. Y dirán, ciertamente, pueblo sabio y entendido, nación grande es esta. ¿Dónde está la sabiduría? De los hombres, de Dios, de los creyentes, ¿dónde surge la sabiduría? Bueno, del cumplimiento de los mandamientos. La clave ante su preeminencia, ante las otras naciones. Uno piensa, por ejemplo, Israel entra a la tierra prometida y los pueblos tenían temor de ellos. ¿Y qué decían los pueblos? Bueno, estas personas vienen siendo sacadas de jito con mano poderosa. ¿Qué nación es esta? ¿Dónde tiene, aún Dios, tan cerca de ellos? ¿Dónde surge la sabiduría y la inteligencia de él? Del cumplimiento de los mandamientos. Aquí dice, guardarlos pues y ponernos por obra. Esa es la clave. No es sólo saber las cosas, sino aplicarlas. Dice aquí, los cuales oirán estos estatutos y dirán ciertamente, pueblos sabios y entendidos, nación grande es esta. Siete. ¿Por qué? ¿Qué nación grande hay que tenga Dioses tan cercanos a ellos como lo está el Eterno, nuestro Dios? ¿En todo cuánto le pedimos? La nación es. A los cuales ellos iban a conquistar iban a ver estas cosas. Iban a ver estas cosas. Y dice aquí, versículo 8, ¿Y qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros? ¿Viste la clave? ¿Dónde estaba la sabiduría? ¿Dónde estaba la fuerza que tenía Israel? El brazo victorioso del Eterno. Del brazo victorioso del Eterno. Junto también con sus leyes. El salmo 19 en el salmo 19 se refuerza esta idea.

En el salmo 19 versículo 7 dice la ley de los autos que es el Eterno. Dice la ley del Eterno es perfecta que convierte el alma. El testimonio del Eterno es fiel que hace sabio al sencillo. La sabiduría proviene de Dios y le da entonces aquí sabiduría a las personas sencillas.

Y entonces aquí la pregunta ¿Cómo debiera haber vivido Israel? ¿Cómo debiera haber vivido Israel? En el Euterno me dio 30 En el Euterno me dio 30 La Escritura declara ¿Cómo debería haber vivido Israel?

En el Euterno me dio 30, versículo 19 y me dio 30 En el Euterno me dio 30 En el Euterno me dio 30 En el Euterno me dio 30 Dice aquí A los cielos Ya la tierra Llamo por testigos hoy Contra vosotros Que os he puesto delante La vida y la muerte La bendición Y la maldición Escoge pues la vida Y la incendencia Haciendo mención Aquí a las bendiciones de la obediencia Las maldiciones de la desobediencia Que están en el capítulo 28 Aquí Dios le muestra O le reclama A Israel Y le dice, mira Israel Escoge la vida Yo te he puesto a ti La vida El bien y el mal frente a ti Y Dios Le dice, aquí escoge pues la vida Para que vivas tú y tu descendencia Amando al eterno tu Dios Atendiendo a su voz Y siguiendole a él Porque él es vida para ti Y prolongación de tus días A fin de que habites sobre la tierra Que juró el eterno a sus padres Abraham, Isaac y Jacobo Que había de dar Entonces aquí de nuevo Las palabras claves ¿Cómo se escoge la vida? Amar a Dios Atender a su voz, siguiendolo a él Y entonces Otra pregunta, ¿Cómo deberían haber vivido Todo hombre en Israel? Porque La pregunta va Hacia como nación Y también como individuos En el Josué En Josué En el capítulo 1 En el versículo 8 Dice aquí Nunca se apartará de tu boca Este libro de la ley Si no quede él Si no quede día y de noche, me editarás en él Para que guardes y hagas conforme A todo lo que en él está escrito Porque entonces harás prosperar Tu camino y todo te saldrá bien Y entonces aquí otra traducción Dos traducciones más en la Biblia de Jerusalén Dice, no se aparte el libro De esta ley de tus labios Así procurarás obrar conforme A lo que en él está escrito Y la nueva versión internacional Dice, recita el libro de la ley Cumple con cuidado Todo lo que en él está escrito Porque cumpliendo con todo lo que Está escrito, entonces te va a ir bien Eso es lo que dice Dios ¿Cómo debería vivir todo hombre En Israel? ¿Cómo debería vivir todo hombre en Israel? Bueno, escuchando La voz del eterno Cumpliendo sus mandamientos ¿Cómo debería vivir O debiera vivir un rey En Israel? ¿Qué dice la escritura? ¿Qué dice la escritura? ¿Qué dice la escritura? En primera de Reyes En primera de Reyes En el capítulo 2 En el versículo 1 De nuevo se hace énfasis En lo que venimos mencionando En primera de Reyes 2 En el versículo 1 Dice aquí llegaron los días en que la vida había de morir. Jordenó a Solomon su hijo diciendo, Yo sigo el camino de todos en la tierra. Esfuerzate y sé hombre. Esto de yo sigo el camino de todos en esta tierra. En esta tierra tenemos límites.

Nuestra vida tiene un comienzo y la vida también llega en los días en donde ya nuestra estructura falla. Y finalmente aquí David dice, Bueno, yo voy a morir. Y entonces el versículo 2 dice, Yo sigo el camino de todos en la tierra. Esfuerzate y sé hombre. Guarda los preceptos del eterno, Y en todo lo que hagas, y en todo aquello que emprendas, para que confirme el eterno, la palabra, que me habló diciendo, Si tus hijos guardar en mi camino, andando delante de mí con verdad, de todo su corazón y de todo el corazón, de todo el corazón, de todo el corazón, de todo el corazón, de todo el corazón, de todo el corazón, de todo el corazón, de todo el corazón, de todo su corazón, y de toda su alma, jamás, dice, faltará a ti, varón en el trono de Israel. Al rey, así como al individuo, se le decía más o menos lo mismo. Al rey como al individuo. Y a la nación entera, se le decía lo mismo. Guarda y cumple. Guarda y anda en los caminos de Dios.

¿Para qué? ¿Para qué seas prosperado? En todo lo que emprendas. Y aquí otra pregunta. ¿Cómo debería haber vivido Salomón? Bueno, David se lo estaba replicando, se lo estaba pidiendo, en conformidad con lo que él había aprendido, en primera de Reyes 6.

Dios confirma estas palabras, en primera de Reyes 6, en el versículo 11, dice y vino palabra del eterno a Salomón diciendo, con relación a esta casa que tú edificas, si anduviérais en mis estatutos e hicieres mis decretos y guardar todos los detalles y guardar mis mandamientos y yo cumpliré contigo mi palabra, que hablé a David tu padre. Aquí Dios entonces le dice a Salomón, si tú cumple yo cumplo. Dice aquí, también en primera de Clónicas, en primera de Clónicas, 28, dice, ahora puedes ante los ojos de todo Israel, con congregación del eterno, y en oídos de nuestro Dios, guardad e inquirir todos los preceptos del eterno, vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra y la dejéis en herencia a vuestros hijos. Y en la primera de Clónicas, dice, ahora puedes ante los ojos de todo Israel, con congregación del eterno, y en oídos de nuestro Dios, que te desenherence a vuestros hijos después de vosotros perpetuamente. Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu Padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario porque el eterno escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos, si tú le buscares lo hallarás, más si lo dejares, él te desechará para siempre. A Salomón, que si él cumplía, si él guardaba los mandamientos, Dios lo iba a confirmar. Pero, pero la advertencia. Si tú me desechas, yo te desecho. ¿Cómo debieran haber vivido los sacerdotes? La Escritura lo declara. Aquí en Malacías, la profecía de Malacías podríamos decir que es eminentemente entregada para los sacerdotes. Es interesante reconocer este aspecto del libro de Malacías. Cuando reflexionaban este mensaje, pensaba, y se los voy a leer, podría decir que la profecía de Malacías muestra cómo no debe vivir un sacerdote.

Porque lo que se menciona en Malacías es bastante fuerte en relación a la gestión sacerdotal. Vayamos allá, leámoslo, veámoslo en Malacías 1 en el versículo 6.

Se pregunta cómo debiera actuar un sacerdote o cómo debía actuar un sacerdote, o podríamos decir por lo que vamos a leer cómo no debe actuar un sacerdote. Malacías 1 en el versículo 6, dice el Hijo honra al Padre y el siervo a su Señor.

Sí, pues yo soy Padre. ¿Dónde está mi honra? ¿Y si soy Señor, ¿dónde está mi temor?

Dice el Eterno de los ejércitos a vosotros, o a sacerdotes, que me nos especiáis mi nombre. Así es que como ustedes pueden ver, estas escrituras están acotadas hacia los sacerdotes, a los que ministraban en el templo. Y entonces dice aquí, y decís en qué hemos menospreciado tu nombre, los sacerdotes hacen esta pregunta. Y entonces aquí Dios, contesta, dice en qué ofrecéis sobre mi altar, pan y mundo, y dijisteis en qué te hemos deshonrado, en qué pensáis que la mesa del Eterno es despreciable.

Y aquí entonces empieza a declarar por qué Dios le reclama esto a los sacerdotes, personas que estaban continuamente ministrando en el templo. Y dice aquí, 8, y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? dice el Eterno. Y entonces uno se hace la pregunta, o podríamos concluir cómo no debe actuar un sacerdote.

Dice aquí, asinismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Dentro de los sacrificios que se ofrecían continuamente aquí en el templo, el pueblo traía ofrendas, gran cantidad de ofrendas, y las ofrendas no eran tangibles propiamente tal en cuanto a dinero, sino que el pueblo ofrendaba de lo que tenía y también presentaba las primicias de lo que tenía. Y entonces aquí los primogénitos eran llevados hacia el templo y en el templo eran guardados. Y entonces a la hora de escoger el sacrificio, ¿qué pasaba con las personas que tenían entonces aquí la función de escoger dentro de un rebaño de ovejas, dentro de un gran cúbulo de animales que habían allí, entonces aquí escogían el cojo y escogían el tuerto. Y ustedes me dirán, bueno, ¿y eso qué es? Es que todos saben que un animal que es cojo tiene menos valor que un animal que es perfecto. Y entonces aquí ¿qué es lo que pasa en la mente del que está sacrificando cuando escoge algo que no es de toda la calidad?

¿Qué es lo que pasa en la mente? ¿Qué es lo que pasa en la mente? ¡Ah, qué importa! Si total matamos al animal ¿qué es lo que va a saber? El pueblo no, porque ellos están sacrificando. Y entonces aquí, Dios le reprocha esto a sus sacerdotes.

Y dice, asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo no es malo, presentalo pues a tu príncipe. ¿Acaso se agradará de ti o le serás acepto? ¿Dice el eterno de los ejércitos? Esto es lo que pasa en el mundo. Lo mejor cuando uno piensa en las autoridades de cualquier país, lo mejor de lo mejor se le presenta a las autoridades. Y dice aquí, Dios, presenta un animal, cojo, un animal enfermo a un príncipe. ¿Qué te van a decir? ¿Qué te van a decir? 9. Dice ahora, pues, orado por el favor de Dios para que tenga piedad de nosotros. Pero ¿cómo podéis agradarle si a seis estas cosas dice el eterno de los ejércitos?

¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas o alumbre en mi altar de Valde? Yo no tengo complacencia de vosotros, dice el eterno de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda. Pero aquí no es porque no aceptará la ofrenda, es porque la actitud que acompaña y aquí Dios le recrimina y le reprocha a sus sacerdotes. Aquí no estamos hablando de personas que no tuvieran conocimiento, sino de personas que tenían conocimiento, pero que, a la hora de elegir, menosprecian entonces a Dios. Y dice aquí, 11. Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone es grande mi nombre entre las naciones y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienzo y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice el eterno de los ejércitos.

Y vosotros lo habéis profanado cuando decís, inmunda es la mesa del eterno, y cuando decís que su alimento es despreciable. Además, habéis, además dicho, oh, qué fastidio es esto. Se fijan, ¿verdad? ¿Qué palabras más fuertes las que Dios le dice a los sacerdotes? Porque Él escucha lo que los sacerdotes decían y los sacerdotes decían, bueno, qué fastidio es esto.

Dice aquí, y me despreciaba, dice el eterno de los ejércitos, y trajisteis lo urtado. ¿Pienso a usted lo urtado? ¿De dónde sale lo urtado? No ellos no querían ofrecer de los animales que tenían. Dice, oh, cojo, oh, enfermo, y presentaste esa ofrenda.

¿Aceptaré yo eso de vuestra mano, dice el eterno? Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete y sacrifica al eterno lo dañado. Porque yo soy grandra y dice el eterno de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones.

Entonces aquí uno se va encontrando que los sacerdotes de Israel tenían una conducta inapropiada, inapropiada. Porque probablemente cumplían con el mandamiento, pero cumplían de mala forma y de mala manera, escogiendo incluso lo urtado para no sacrificar de los animales que ellos tenían.

Y dice de Dios, esto es reprochable. Esto es reprochable. Yo no acepto eso. Y aquí sigamos leyendo entonces cómo debiera actuar o vivir un sacerdote. Dice aquí, ahora pues, Malacías 2, versículo 1.

Ahora pues, os sacerdotes, para vosotros es este mandamiento. Si no oyereis y si no decidís de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho el eterno de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldiciré vuestras bendiciones, y aún las he maldecido, porque no habéis decidido de corazón.

Entonces la pregunta, ¿cómo debiera vivir un sacerdote? Oír la palabra y decidir de corazón darle gloria a él. ¿De quién es la gloria? De Dios. No de los hombres. Sigamos leyendo aquí. Tres. Y aquí yo os dañaré la cementera. Yo os echaré al rostro el estiércol.

Y sabréis que yo envíe este mandamiento para que fuese mi pacto con el diví, a dicho el eterno de los ejércitos. Mi pacto con él fue de vida y de paz, las cuales cosas yo le di para que me teniera y tuvo temor de mí. Y delante de mi nombre estuvo millado. Y entonces aquí se hace la pregunta, como mencionaba don Marcos, en el sermán sigo. ¿Con qué me presentaré ante el eterno? Esto es una pregunta. ¿Con qué me presentaré? Mi quea 16. Dice, declara, ¿con qué uno tiene que presentarse ante el eterno? Vayamos allá, dejemos un dedo aquí. Vamos a mi queas. Mi quea 6.

Mi quea 6.

Dice aquí, mi quea 6. Con qué me presentaré ante el eterno, y adoraré al Dios altísimo, me presentaré ante él, y adoraré al Dios altísimo. Dice aquí, mi quea 6. Con qué me presentaré ante el eterno, y adoraré al Dios altísimo, me presentaré ante él, con holocaustos, con becerros de un año, se agradará el eterno de millares de carneros o de diez mil arroyos de aceite, como preguntaba Don Marcos a su momento atrás. ¿De qué se agrada Dios? ¿Se agrada Dios de las cantidades propiamente tal? ¿De qué me armas? ¿O hombre, Él te ha declarado lo que es bueno?

¿Y qué pide el eterno de há? ¿Solamente hacer justicia, amar misericordia y humillarte ante Dios? ¡La esencia! ¡La esencia de cómo debemos presentarnos ante Dios! Sigamos acá en Malaquías, Donde estamos repasando cómo debía o cómo debiera haberse comportado un sacerdote en Israel, o como mencioné también que el libro de Malacías da cuenta de cómo no debiera comportarse un sacerdote. ¿Cómo debiera comportarse un sacerdote? ¡Ante todo! ¡Ante todo con actitudes correctas! ¡Ante todo! Justicia, misericordia y humillarse antes su Dios. ¿Cómo es leyendo aquí Malacías 2? 1 versículo 6. La ley de verdad estuvo en su boca.

E iniquidad no fue hallada en sus labios. En paz y en justicia anduvo conmigo. Y a muchos hizo apartar de la iniquidad. Ese debiera ser el comportar de un sacerdote. La ley debe estar en su boca. Dejemos un dedo aquí. Vamos a deutronomio 1. Deutronomio 1. Esta función dice, entonces, mande a vuestros jueces diciendo, oíd entre vuestros hermanos y juzgad justamente entre el hombre y su hermano y el extranjero.

No hagáis distinción de persona en el juicio hacia el pequeño como el grande oiréis. No tendréis temor de ninguno, porque el juicio es de Dios. Y la causa que os fuera difícil la traeréis a mí y yo la oiré. No piensa que los sacerdotes tenían que resolver. Y siempre habría causas que no tendrían arreglo desde el punto de vista humano. Y esas causas que no tuvieran arreglo desde el punto de vista humano se llevan a Dios. Y Dios resuelve.

¿Llegiendo aquí en Malacías versículo 7? Malacías 2 versículo 7. Porque los labios de sacerdote han de guardar la sabiduría y de su boca el pueblo buscará la ley, porque mensajero es del eterno de los ejércitos. Ellos tenían esa función. Dice aquí, han de guardar la sabiduría. ¿Qué es sabiduría? La palabra que se usa aquí es jocmá, jokk de kilo mah. Jokk mah. El diccionario expositivo de las palabras del antiguo testamento vine, dice de jokk mah. Es el conocimiento y la capacidad de tomar decisiones correctas en el momento oportuno.

Decisión correcta en el momento oportuno. Las decisiones correctas en los momentos oportunos salvan vidas. Salvan vidas desde el punto de vista físico, desde el punto de vista espiritual también. Tomar decisiones correctas. Y aquí, entonces, los sacerdotes debían tener entonces esta característica. Han de guardar la sabiduría y de su boca el pueblo buscará la ley. El pueblo acudía a los sacerdotes y les pedía explicaciones, traían casos y ellos resolvían.

Y dice aquí en la escritura en Proverbios 2, de donde proviene la sabiduría. En Proverbios, el libro de Proverbios está plagado de indicaciones a este respecto. Está plagado de indicaciones a este respecto. De hecho, en Proverbios 1, en el versículo 7, dice aquí el principio de la sabiduría es el temor del eterno. En principio lo básico. Allí parte. Y en Proverbios 2, en el versículo 1, dice aquí, hijo mío, si recibierais mis palabras y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento a tu oído a la sabiduría, sin clinar es tu corazón a la prudencia, si clamar es a la inteligencia y a la prudencia, di eres tu voz, si como a la plata la buscares y las cusviñares como atesores, entonces entenderás el temor del eterno, ya hallarás el conocimiento de Dios, porque el eterno da la sabiduría y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia, de donde surge la sabiduría del sencillo de Dios, de Dios, Dios entrega su sabiduría, no es la sabiduría humana, es la sabiduría que proviene de Dios.

Y esa sabiduría habla del saber ligado al hacer, el saber ligado al hacer. Santiago 1, la Escritura nos dice que es Dios quien entrega, Dios quien da la sabiduría. Santiago 1, en el versículo 1, dice Santiago a siervo de Dios y del Señor Jesucristo a las 12 tribus que están en la dispersión. Salud, hermanos míos, tener por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fue produce paciencia, más tenga la paciencia su obra completa para que seáis perfectos y cabales sin que os falte cosa alguno.

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y les será dada. Pero pida con fe, no dudando nada. La sabiduría Dios la entrega. A quien se la pide. Sigamos leyendo aquí proverbios. Proverbios 2.

Dice aquí, voy a empezar a leer o voy a continuar leyendo del versículo 7. Proverbios 2 en el versículo 7 dice, el proe de sana sabiduría a los rectos. Es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderá justicia, juicio y equidad y todo buen camino. Cuando la sabiduría entrar en tu corazón y la ciencia fuera grata a tu alma, la discreción te guardará, te preservará la inteligencia para librarte del mal camino de los hombres que hablan perversidades, que dejan los caminos derechos para andar por sendas tenebrosas, que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio, cuyas veredas son torcidas y torcidos sus caminos. Dios protege, Dios protege y da la sabiduría. Y los sacerdotes debían guardar la ley y aplicar la ley. Aquí sigamos leyendo en malaquías.

En malaquías, malaquías dice porque son mensajeros de Dios. Actuaban en representación.

Malaquías 2. En el versículo 7 voy a volver a leer cómo debían actuar los sacerdotes. Dice porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría y de su boca el pueblo buscará la ley porque mensajero es del eterno de los ejércitos. Y en el versículo 8 dice, más vosotros os habéis apartado del camino, los sacerdotes.

Aquí entonces el versículo 8 y 9 muestra cómo no debían actuar los sacerdotes. Dice, más vosotros os habéis apartado del camino, habéis hecho tropezar a muchos en la ley. Claro, sí, estaban corrompidos como pueden sacar justos juicios si están pensando de una manera iniqua.

Y dice aquí, habéis hecho tropezar a muchos en la ley, habéis corrompido el pacto del eví, dice el eterno de los ejércitos. Por tanto, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo. Si sus conductas no eran las correctas, ¿cómo se veían ante el pueblo?

Dice aquí, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo, así como vosotros, no habéis guardado mis caminos ya en la ley a seis acepción de personas. Es llamativo que las escrituras muestran en el pasado de este momento un ejemplo respecto de cómo los sacerdotes habían actuado mal y cómo Dios los había corregido. Y es llamativo que pasan los años, pasan los siglos y pareciera que la mente humana no tiene esa capacidad para conservar estos ejemplos. Es llamativo lo que se llama una memoria selectiva.

Aquí, en primera de Samuel, en primera de Samuel, aquí se relata el llamamiento de Samuel, pero en el contexto cuando Samuel les llamaba el sacerdote que oficiaba y sus hijos no tenían un comportamiento digno de sacerdotes. Vayamos allá, en primera de Samuel 1, en versículo 1 dice hubo un varón de Ramatahim, de Sofim, del monte de Efraim, que se llamaba el Cana, hijo de Jerobam, de Jerobam, hijo de Eliu, hijo de Togu, hijo de Suf, Efrateo, y tenía él dos mujeres. El nombre de una era Ana y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, más Ana no los tenía. Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios al eterno de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí, Ofni y Finés, sacerdotes del eterno. Y cuando llegaba el día en que el Cana ofrecía sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte. Pero Ana daba una parte escogida, porque amaba a Ana, aunque el eterno no le había concedido tener hijos. Y dice aquí y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque el eterno no le había concedido tener hijos. Así hacía cada año, cuando subía a la casa del eterno, la irritaba así, por lo cual Ana lloraba y no comía. Y el Cana su marido le dijo a Ana, ¿por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? Que palabras más amorosas de un esposo pensaba cuando Don Marcos nos hablaba a su momento atrás. ¿Aquí no te soy yo mejor que diez hijos?

Y se levantó a Ana después que hubo comido y bebido en silo, dejó de ayunar. Las palabras la consolaron. Dice aquí y mientras el sacerdote, él estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo del eterno. Ella con amargura de alma, oró al eterno y lloró abundantemente. E hizo voto diciendo, eterno de los ejércitos, si te dignar es mirar la aflicción de tu sierva. Y te acordar es de mí. Y no te olvidar es de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón. Yo lo dedicaré a el eterno todos los días de su vida y no pasarán a baja sobre su cabeza. Y mientras ella oraba largamente delante del eterno, el I estaba observando la boca de ella. Aquí vemos un relato bastante curioso, pero es muy...

¿Cómo lo podríamos decir? Muy pintoresco. Muy pintoresco, porque da cuenta de lo que pasa por la mente de las personas y cómo esas personas se van mostrando cómo son.

Miren, dice Ana hablaba en su corazón, versículo 13. Y solamente se bobían sus labios y su voz no se oía. ¿Y qué pensó el I? Lo que mencionaba don Marcos, dentro de nosotros hay un cofre.

Si ese cofre lo tenemos llena de cosas buenas, de las cosas buenas, salen cosas buenas. Pero ¿qué pensó el I? Y el I era sacerdote. ¿Qué dijo el I? Y el I la tuvo por hebrea.

Y no solo la tuvo por hebrea, sino que aquí la palabra magna de un sacerdote. ¿Hasta cuándo estarás hebrea? Y para hacerlo más emblemático todavía.

Dijiere tu vino. ¿Y qué estaba pensando el I? Algo tenía en su mente.

Yana le respondió diciendo, no, señor mío, yo soy una mujer atribulada de espíritu. No he bebido vino ni cidra, sino que he derramado mi alma delante del eterno. No tengas a tu sierva por una mujer impía, porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. El I respondió y dijo, ve en paz.

Y el Dios de Israel te otorga la petición que le has hecho. Y ella dijo, aye tu sierva, gracias delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino y comió y no estuvo más triste. Y dice aquí que Dios le concedió un hijo a Ana y puso por nombre Samuel. Y ella presentó a Samuel. Ahora bien, ¿qué pasa con los hijos de Elí? Los hijos de Elí, primera de Samuel, 212.

Dice aquí, los hijos de Elí eran hombres impíos y no tenían conocimiento del eterno. Y entonces las preguntas que uno se hace, ¿cómo no tenían conocimiento del eterno? ¿Sí eran hijos de Elí? ¿Habían sido criados en su casa? ¿Habían sido educados desde pequeños? ¿Cómo no tenían conocimiento de Dios? Dice aquí, y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando algunos ofrecía sacrificio venía el criado del sacerdote, y se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes, y lo metía en el perón, en la olla, en el caldero o en la malmita, y todo lo que sacaba del garfio, el sacerdote lo tomaba para así, de esta manera hacían con todo Israelita que venía así.

Eso no estaba escrito, esto era una costumbre. Y dice aquí, más adelante, versículo 17, era pues muy grande delante del eterno el pecado de los jóvenes, porque los hombres menos preciaban las ofrendas del eterno. Y el joven Samuel ministraba en la presencia del eterno, vestido de un esforz del lino, y le hacía su madre una túnica pequeña, y se le atraía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado. Yelí bendijo el cana, ya su mujer diciendo, el eterno, te de hijos de esta mujer en lugar del que pidió a el eterno, y se volvieron a su casa.

Y visitó el eterno Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante del eterno. Pero Elí era muy viejo, yoía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que vilaban a la puerta del tabernáculo de reunión.

Aquí, a medida que fue pasando el tiempo, el pecado de los hijos de Elí se fue haciendo cada vez más profundo. Y se se quiere más perverso. Y dice aquí, y les dijo, Elí, ¿por qué ha seis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo, pues hacéis pecar al pueblo del eterno. Si pecar el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán. Más si alguno pecare contra el eterno, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque el eterno había resuelto hacerlos morir. Aquí es interesante también que la Escritura declara que Elí, aparte de reclamarles, Elí tenía la autoridad para haberlos sacado.

Y sin embargo, eso no pasó. No los corrigió. O sea, les dijo, les declaró que estaban haciendo algo mal. Pero después de la declaración, ¿hay algo más? Están, disculpen el po. Sigue algo más, después de una amenaza, es como cuando uno corriga a los hijos y les dice, si tú vas a aceptar cosas, te va a pasar tal cosa. Si tú traspasas el límite, atente las consecuencias. Bueno, pero si queda solamente la amenaza, ¿qué pasa con el que aplica la ley?

Es menos preciado por aquel quien tiene que recibir la aplicación de la ley. Y aquí vamos a seguir leyendo en 1 de Samuel 3, en versículo 1. El joven Samuel ministraba el eterno en presencia de Elí y la palabra del eterno escaseaba en aquellos días no había visión con frecuencia. Ya aconteceu un día que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse, de modo que no podía ver, Samuel estaba durmiendo en el templo del eterno, donde estaba el arca de Dios.

Ya antes que la lámpara de Dios fuese apagada, el eterno llamó a Samuel y le respondió, «Eme aquí». Y corriendo luego, Elí dijo, «Eme aquí, para qué me llamaste?» Y Elí le dijo, «Yo no he llamado, vuelve y acústate». Y él se volvió y se acostó. Y el eterno volvió a llamar otra vez a Samuel y levantándose, Samuel vino a Elí y dijo, «Eme aquí, para qué me has llamado?» Y él dijo, «Hijo mío, yo no he llamado, vuelve y acústate».

Y Samuel no había conocido a uno el eterno. Ni la palabra del eterno le había sido revelada. Después, el eterno pues llamó la tercera vez a Samuel y él se levantó y vino a Elí y dijo, «Eme aquí, para qué me has llamado?» Entonces entendió Elí que el eterno llamaba al joven.

Y dijo Elí a Samuel, «Ve y acústate, y se te llamaré, dirás, habla eterno, porque tu siervo oye». Así se fue Samuel y se acostó en su lugar. Y vino el eterno y se paró y llamó como las otras veces, «Samuel, Samuel». Entonces Samuel dijo, «Abla, porque tu siervo oye». Y el eterno dijo a Samuel, «Ehe aquí, haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere le retengarán ambos oídos. Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. Y le mostraré que yo judiaré su casa para siempre por la indicidad que él sabe, porque sus hijos amblan femado a Dios, y él no los ha estorbado». ¿Se fijan? Pero habíamos leído que Elí sí les reclamaba. Sí, porque les reclamaba, pero no puso atajo a tiempo.

Y esto es una tremenda lección para todos nosotros. Y dice aquí, «Y él no los ha estorbado. Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios, ni con ofrendas». ¿Qué palabras más fuertes estas?

La ley es una sola para la casa de Elí. Y Samuel estuvo acostado hasta la mañana y abrió las puertas de la casa del eterno. Y Samuel tenía a descubrir la visión a Elí. ¿Qué iba a pensar Elí? ¿Verdad? Y dice aquí, «Llamando, pues Elí a Samuel le dijo, hijo mío, Samuel, y él respondió, eme aquí». Y Elí dijo, ¿Qué es la palabra que te habló? «Te ruego que no me la encubras. Así te haga Dios y aún te añada si me encubrieres palabra de todo lo que habló contigo». Y Samuel se lo manifestó todo sin encubrirle nada. Entonces, el dijo el eterno es, «Haga lo que bien le pareciere». Y Samuel creció y el eterno estaba con él. Y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras. La escritura muestra que la casa Elí y sus hijos mueren en un mismo día. Él muere el mismo día. No quedó nadie de la descendencia de Elí en el ministerio, en el sacerdocio. Y eso es una experiencia que ocurre cientos de años antes de que se escribiera malaquías. Y es llamativo. En la época de malaquías parece que los sacerdotes no leían estas escrituras porque si las hubiesen leído habrían intentado. Habrían intentado cambiar. Ahora bien, el libro de malaquías también declara que no todos los sacerdotes tenían estas actitudes, de las cuales hemos mencionado. Pero sí, un porcentaje importante. Sí las tenían. Dice aquí malaquías 3, versículo 13. Y ahora, la escritura de malaquías 3, es decir, malaquías 3, versículo 13.

Aquí hablando, entonces, de dos actitudes en el... de personas de sacerdotes. Malaquías 3, versículo 13.

Dice vuestras palabras, contra mí han sido violentas. Dice el Eterno y dijisteis, que hemos hablado contra ti. Habéis dicho, por demás, es servir a Dios. Que aprovecha que guardemos su ley y que andemos afligidos en presencia del Eterno de los ejércitos. Y estas son palabras que dijo sacerdotes, que tenían que entregar la ley, aplicar la ley y ejercer el sacerdose en el templo. 15, decimos pues ahora bienaventurados son los soberbios y los que hacen impiedad no solo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon. Entonces, los que temían al Eterno, otro grupo de sacerdotes, que temían al Eterno, hablaron cada uno a su compañero y el Eterno escuchó yo y yo y fue escrito libro de memoria delante de él, para los que temen al Eterno y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro a dicho Eterno de los ejércitos en el día en que yo actúe y los perdonaré como el hombre que perdona a su Hijo que le sirve. Entonces os volveréis y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo entre el que sirve a Dios y el que no le sirve. Malaquías nos muestra entonces cómo debe comportarse un sacerdote o cómo debería comportarse o cómo debería vivir un sacerdote o también si pensamos nos muestra cómo no debería comportarse un sacerdote. Hasta aquí hemos rebasado sus cintamente lo que dice el antiguo testamento en relación a cómo debe vivir el creyente. ¿Qué dice el nuevo testamento en relación a esto? ¿Qué dice el nuevo testamento en relación a cómo debe vivir el cristiano? Jesús nos dejó instrucciones de cómo debemos vivir la vida a sus seguidores. Si queremos ser seguidores de Él debemos intentar ser como Él. Si queremos vivir como Cristo debemos seguir las instrucciones que nos dejó Cristo para nosotros. ¿Y cuáles son esas instrucciones? ¿Y cuáles son esas instrucciones? El nuevo testamento trae muchas cosas de cómo debemos vivir. Sin embargo, el sermón del monte trae un resumen de cómo debemos vivir la vida los cristianos. En Mateo 5, en el versículo 1, dice aquí, viendo la multitud, subió al monte y sentándose, vinieron a Él sus discípulos y abriendo su boca, les enseñaba diciendo, bienaventurado los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos, bienaventurado los que lloran, porque ellos recibirán consolación, bienaventurado los mansos, porque ellos recibirán la tierra por el rey de los monsos. Bienaventurado los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurado los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurado los delimpeo corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurado los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurado los que padecen persecución por causa de la justicia, porque ellos serán los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurado sois cuando por mi causa os bituperen. Yo persiguan y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Así se va a comportar el mundo con nosotros. Y dice la Escritura, gozaos porque, dice aquí, y alegraos que anden los cielos, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. Y la Escritura dice, de Jesús, también actuaron así.

Dice aquí, versículo siguientes, vosotros sois la sal de la tierra, pero si la sal se desvaneciere, con qué será salada, no sirve nada, sino para ser echada fuera y oyada por los hombres, vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos. ¿Cómo debemos vivir la vida los cristianos? Si no es con el ejemplo el buen ejemplo que alumbra al mundo que está en tinieblas.

El valor del ejemplo. Una escritura una escritura en Génesis 23 Génesis 23 Cuando habrá en tierra azarra los hombres de aquel lugar en el versículo 6 de Génesis 23 le dijeron a Abraham Ollenos, Señor nuestro eres un príncipe de Dios entre nosotros. La pregunta es ¿Cómo los hombres de aquel lugar entendieron que Abraham era un príncipe de Dios entre ellos? Por el ejemplo por el ejemplo esa es la importancia del ejemplo. Uno no puede decir y hacer otra cosa porque si uno dice y hace otra cosa ¿Qué es lo que es? ¿Qué dice la escritura de los que dicen y no hacen?

Mateo 23 Mateo 23 versículo 23 dice aquí entonces hablo Jesús a la gente y a sus discípulos en la catedra de Moisés se sientan los escribos y los fariseos. Así que todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo, más no hagáis conforme a sus obras porque dicen y no hacen. ¿Qué es eso los que dicen y no hacen? Los fariseos. ¿Cuál era la conducta característica de los fariseos? ¿Cómo se llamaba esa conducta? Hipocresía Hipocresía Hipocresía Volvamos a Mateo 5 en el sermón del monte Jesús nos da las claves de cómo debe vivir la vida un seguidor de Cristo Jesús hace una exposición en relación de muchos tópicos en relación a cómo vivir la vida Nos habla como mencionaba Don Marcos respecto de la ira del cuidado que tenemos que tener de cómo debemos cuidarnos de los juramentos del amor hacia los enemigos del ayuno de la oración de los tesoros que debemos generar por decirlo de alguna manera Pero además nos dijo aquí en Mateo 7 en el versículo 24 que le dices Yo lo he puesto así la clave de cómo vivir la clave del cómo vivir Mateo 7 versículo 24 dice cualquiera pues que me oye estas palabras y las hace le compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca eso dice la escritura, eso dice Jesús cualquiera pues que oye las palabras y las hace ahí está la clave el saber aunado con él hacer y que dice el versículo 26 dice pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace le compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena ahora bien en estas palabras he omitido los versículos 25 y 27 las he omitido forzadamente ¿Por qué las he omitido forzadamente? porque ambos grupos de personas vivirán eventualmente pruebas y dificultades eso es lo que dice el versículo 25 dice aquí descendió lluvia y vinieron ríos y soplaron vientos y golpearon contra aquella casa el versículo 27 dice y descendió lluvia y vinieron ríos y soplaron vientos y dieron con ímpeto contra aquella casa ambos grupos de personas vivirán experiencias de pruebas y problemas pero los que saben y hacen resisten eso dice la escritura los que saben y hacen resisten y por extensión podemos decir aprenden lecciones perfeccionan el que hacer pero ¿qué pasa con los que saben y no hacen?

¿qué dice la escritura? los que saben y no hacen no resisten no resisten y por extensión no aprenden y no se perfeccionan ante la prueba aflora lo que hay realmente dentro de nosotros siempre he pensado en esto en el sentido de cuando vengan las persecuciones en los tiempos finales cuando vengan esas persecuciones en donde no habrá dónde esconderse en donde no haya un lugar en donde ir a una isla y meterse allá bueno ahí realmente se va a saber quién es quién se va a saber quién es quién ante la prueba aflora lo que hay realmente dentro de nosotros por eso mis hermanos así como en el pasado así como en el presente y así como en el futuro la pregunta de cómo deben vivir los hombres de Dios es la misma yo creo que lo que yo estoy tratando de expresar en este momento yo creo que es un tema que ha seguido a los cristianos a través de la historia así también su respuesta tanto en el pasado como en el presente y también en el futuro la respuesta es la misma aquí Santiago 4 17 al que sabe hacer lo bueno y no lo hace le es pecado eso dice en la escritura el que sabe hacer lo bueno y no lo hace le es pecado por eso mis hermanos la clave de cómo vivir la vida cristiana la clave se llama hacer ¡Buenas tardes a todos!

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.