Cómo alcanzar la verdadera libertad

En el mes de Septiembre se celebra la Independencia Chilena. En medio de los festejos por la liberación de nuestros Estados-Nación de sus respectivas colonias, debemos reflexionar acerca de la verdadera libertad.

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¡Septiembre! Cada 18 de septiembre en Chile trae a la memoria el recuerdo de nuestras raíces.

Cada 18 de septiembre viene acompañado de los recuerdos que están recopilados en los libros de historia y que dan cuenta de nuestros principios fundacionales como Nación, libre e independiente.

Y si bien es cierto, todos los historiadores reconocen que el 18 de septiembre de 1818 es una fecha más simbólica que real, debido a que la firma del acta se realizó en febrero de 1818.

Aquí en Wikipedia, cuando define el 18 de septiembre, dice lo siguiente, las fiestas patias en Chile, también conocidas de manera informal como el 18, son una festividad realizada anualmente desde 1811, los días 18 y 19 de septiembre.

Pese a que con mucha frecuencia se habla erróneamente del 18 de septiembre como el día de la independencia, dice aquí porque en realidad la firma del acta de independencia se realizó el 12 de febrero de 1818, su objetivo original fue la conmemoración del establecimiento de la primera Junta Nacional de Gobierno en 1810.

Posteriormente su fin fue la celebración del proceso independentista de la corona española y la formación de Chile como un Estado Nación. ¿A qué se refiere con esto de un Estado Nación?

Se refiere a un Estado independiente de España.

Otra fuente, educa.cl, triple w, educa.cl, dice en el 18 de septiembre se celebra el aniversario de la primera Junta Nacional de Gobierno, constituida ese mismo día, pero en el lejano 1810.

Este suceso marcó el precedente para que Chile, entonces Colonia de España, iniciara su camino hacia la liberación.

Antes de ese día, Chile pertenecía política y administrativamente al Reino de España. Pasaron más de 300 años para que se iniciara un proceso de liberación en nuestro país.

Así es que el 18 de septiembre es una fecha emblemática para Chile y los chilenos, debido a que nos lleva a la época, cuando nacimos, nacimos como nación soberana y libre. Cada 18 celebramos aquello, el día en que nos liberamos de España.

Ahora bien, así como los chilenos tienen esta fecha para hablar de independencia y liberación, cada país tiene sus fechas emblemáticas.

Aquí, por ejemplo, la Independencia de Ecuador, Declaración de Independencia el 11 de diciembre de 1811.

También Venezuela, la Declaración de Independencia, fue el 5 de julio de 1811.

Argentina, Declaración de Independencia, 9 de julio de 1816.

También Colombia, 20 de julio de 1810.

La Independencia de México, 6 de noviembre de 1813.

Uruguay, 28 de febrero de 1811.

La Independencia de Paraguay, revolución de mayo de 1811.

14 y 15 de mayo.

Independencia del Perú, 27 de diciembre de 1820.

Aquí, Bolivia, 6 de agosto de 1825.

Cada país tiene sus fechas emblemáticas, en donde el pueblo, liberado por sus caudillos, hicieron la Declaración de Independencia.

Y todos celebran aquellos días con la mayor solemnidad y regocijo posible. En Chile, el regocijo a veces se extiende un poco más allá de los días designados, como feriados.

Verdaderamente, 18, 19, a veces se agrega el 17, no lo historiador de Wikipedia decía cuando corresponda.

Por ejemplo, este año corresponde, puesto que es un día sábado. Y también, a veces se agrega el 20, también.

Ahora bien, todos los países tienen sus días conmemorativos de la Declaración de Independencia, cuando el pueblo es liberado.

Cuando el pueblo alcanza la libertad. Y como digo, sea la fecha que sea en los distintos países, todos aluden al mismo principio, el alcanzar la libertad.

Entonces, el tema de la libertad y el ser libre ha inspirado a muchos a través de la historia. Si uno analiza la historia del mundo, canciones que hablan de libertad, hay muchas.

Si uno analiza las pinturas, uno se encuentra con una enorme cantidad de obras representativas de libertad.

De hecho, siempre me ha llamado la atención cuando las manos, verdad, se separan y hay una cadena al medio y se nota. Uno siente, verdad, o vivencia. El sinónimo de libertad es el rompimiento de las cadenas.

El ser humano, como podemos ver, siempre ha anhelado la libertad.

El grito de libertad ha seguido la historia de la humanidad desde el principio de la historia.

Y en este sentido, cuando reflexionaba en este tema, no puedo no mencionar que la Biblia trae un relato de libertad.

No podemos no mencionar un relato que podríamos decir es una oda a la libertad. Una oda, una obra de arte que expresa cómo el pueblo es liberado.

El éxodo es una expresión de aquello, el libro de Éxodo. El éxodo del pueblo de Israel es, sinceramente, una obra que nos muestra cómo el pueblo que vivía subyogado fue llevado a la liberación con mano poderosa, como dice la Escritura.

El pueblo que vivió como esclavo en Egipto privado de libertad fue liberado con mano poderosa. Vayamos allá a Éxodo 14.

Vamos a encontrar esta escritura.

Aquí cuando Farahón sigue al pueblo de Israel, Éxodo 14.8 dice y endureció el eterno el corazón de Farahón, Rey de Egipto, y él siguió a los hijos de Israel, pero los hijos de Israel habían salido con mano poderosa.

¿Cómo que no? ¿Cómo que no reconocer que el pueblo de Israel había salido con mano poderosa? La mano poderosa de Dios se hizo manifiesto con todas las obras que Dios hizo por su pueblo cuando estaba liberando a su pueblo de Farahón. Las plagas, uno piensa las aguas cuando se vuelven sangre y contaminaron toda la tierra, los piojos, las langostas, las púlcelas malignas, la plaga de la oscuridad que Egipto vivió y la última de todas, la muerte de los primogénitos. Y además, la mano poderosa de Dios liberó a su pueblo de Egipto. El ralato de Éxodo señala cómo Dios intervindo para liberar a su pueblo. Y también la escritura muestra el momento en que el pueblo por fin es libre de los egipcios. Cuando leemos el libro del Éxodo, nos emocionamos. En muchos casos, hasta el llanto, uno no puede sentirse conmovido cuando el pueblo por fin se libera. Esto no sé ustedes, pero para mí es emocionante recordar aquel momento. Vayamos aquí a Éxodo 15, en Éxodo 15, cuando Moisés y María cantan. Estaban tan emocionados y contentos. Y uno piensa... Moisés decía que tenía problemas de palabra. Y sin embargo, aquí su inspiración, su emoción al verse libre, al ver cumplido la tarea, lo llevaron a cantar un cántico. Adiós. Aquí en Éxodo 15, en el verso 1, dice la escritura.

Entonces, cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a el Eterno y le dijeron, cantaré yo a el Eterno porque se ha magnificado grandemente, ha echado en el mar al caballo y al jinete. El Eterno es mi fortaleza y mi cántico. Ya ha sido mi salvación. Este es mi Dios y lo alabaré, Dios de mi Padre y lo enaltesaré. El Eterno es varón de guerra. El Eterno es su nombre. Echó en el mar los carros de faraón y su ejército y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el mar rojo. Los abismos lo descubrieron, descendieron a las profundidades como piedra.

Tu diestra, o Eterno, ha sido magnificada en poder. Tu diestra, o Eterno, ha quebrantado al enemigo y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti. Enviaste a estuviera, los consumió como a hoja rascas. Al soplo de tu aliento se montonaron las aguas, se juntaron las corrientes como en un montón. Los abismos se cuajaron en medio del mar. El enemigo dijo, perseguiré, apresaré, repartiré despojos. Mi alma se saciará de ellos. Sacaré mi espada, los destruirá mi mano. Los sentimientos que tenían los egipcios cuando iban persiguiendo a los israelitas. Y aquí Moisés, emocionado, dice aquello. Eso era los sentimientos de esos hombres que querían cobrarse venganza de ellos. Y dice aquí, soplaste con tu viento, los cubrió el mar, se hundieron como plomo en las impetuosas aguas. ¿Quién como tú, o eterno, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad? Terribles, maravillosas asañas, hacedor de prodigios. Extendiste tu diestra. La tierra lo tragó. Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste. Lo llevaste con tu poder a tu santa murada. Aquí me voy a detener. Es interesante notar que este cántico tiene dualidades proféticas. Y me voy a detener ahora en este último versículo que acabo de leer. Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste. Lo llevaste con tu poder a tu santa murada. La versión reina Valera de 1990 dice aquí, en tu bondad, condujiste a este pueblo que rescataste. Lo llevaste con tu poder a tu santa murada. Aquí la palabra que se usa para traducir o que fue traducida como redimir, proviene del hebreo Gaal, que significa redimir, rescatar. La palabra Gaal se menciona cerca de 90 veces en el antiguo testamento. Y el diccionario vine de las palabras del antiguo testamento. Lo traduce así, redimir, liberar, vengar, asumir, responsabilidad de pariente. Aquí en exo 26, vamos allá. Exo 26, verso 6. Cuando el Eterno comisiona a Moisés y le dice, por tanto dirás a los hijos de Israel, yo soy el Eterno, y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto. Yo os libraré de su servidumbre, yo os redimiré con brazo extendido y con juicios grandes. Aquí la palabra redimir, de nuevo, es la palabra Gaal. Gaal, rescatar o sacar de esclavitud al cautivo mediante un precio. Eso es lo que significa la palabra rescatar. La palabra Gaal da cuenta de algo de lo cual a veces solemos ser inconscientes, o no conscientes, por decirlo de alguna manera. ¿De qué solemos ser inconscientes? A veces somos inconscientes de que la libertad tiene un precio. Alguien tuvo que pagar ese precio. De allí que la palabra rescate, se ha fijado que las personas que capturan a otros seres humanos piden rescate. Pero ¿qué significa rescate? Significa dejar algo a cambio. Y por eso se consiguen los dólares o los dineros. Se deja el bolso con el dinero y la persona entrega a la persona que ha sido capturada. De allí viene la palabra rescate. La palabra redimir implica dejar algo en reemplazo de aquel que se va a rescatar. El rescate, como dije, consiste en dejar algo a cambio. El pueblo de Israel fue redimido y guiado en misericordia hacia la tierra prometida.

Aquí en Exodo 3, verso 6, el pueblo de Israel fue redimido, fue rescatado de Egipto y guiado en misericordia hacia la tierra prometida. Aquí en Exodo 3, verso 6.

Hablando de Dios, dice y dijo, Yo soy el Dios de tu Padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, entonces Moisés cubrió su rostro porque tuvo miedo de mirar a Dios. Dijo luego el eterno, viene visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto. Yo he oído su clamor a causa de sus exactores, pues he conocido sus angustias. Yo he decidido, he descendido para librarlos de mano de los egipcios y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del eteo, del amorreo, del fereceo, del hebeo y del geuseo.

A ellos se les prometió heredar una buena tierra, una tierra en la cual habría abundancia de alimento, la leche y la miel. Para que ellos fueran liberados fue necesario que correra sangre.

Farahón los liberó cuando murieron los primogenitos. Solo allí Farahón los deja ir, pero la mano poderosa de Dios acompañó en misericordia a este pueblo que sacó de Egipto. En Exo 23, verso 17, es muy interesante cómo Dios se hizo manifiesto a este pueblo que saca de Egipto.

En Exo 23, en el verso 17, dice, y luego que Farahón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca. Porque dijo Dios, para que no se repiente el pueblo cuando vea la guerra y se vuelva a Egipto. Más hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del mar rojo y subieron los hijos de Israel de Egipto armados. Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual había juramentado los hijos de Israel diciendo, Dios ciertamente os visitará y hará y subir mis huesos de aquí con vosotros.

Y partieron de Sukot y acamparon en Etam a la entrada del desierto, y el eterno iba adelante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino y de noche en una columna de fuego para alumbrarles a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube, de día, ni de noche la columna de fuego. Esta columna era el poder de Dios guiando y cuidando a su pueblo, ese pueblo que fue rescatado. Dios sigue con su plan de guiar a su pueblo desde Egipto hasta la tierra prometida, la tierra que fluía leche y miel. Pero Dios hace las cosas a la manera de Dios. Dios no termina, ¿verdad? ¿Verdad? Mire, yo los rescato. Bueno, y ahora vean ustedes cómo se las arreglan. No es así. Dios sigue trabajando con su pueblo de día aquí como guiador y protector y de noche como alumbrador, protector y guiador. Es llamativo aquello. Dios es siempre presente y está siempre presente, independiente de las circunstancias, sea de día, sea de noche. El éxodo nos hace un relato paso a paso de cómo Dios guía y protege a su pueblo en esa marcha por el desierto, a la tierra en la cual estaba la vida, a la cual estaba la tierra prometida. Y como dije hace un momento, el éxodo es una odada a la libertad. Ahora bien, cuando reflexiono en este tema de la libertad, no puedo abstraer mi... analogías espirituales que tiene el éxodo con la vida espiritual de todos los que estamos aquí. Todos los que estamos aquí estamos viviendo un proceso, un proceso que se conoce como alcanzar la verdadera libertad. Jesucristo habló de aquello. Jesucristo habló de la verdadera libertad y de cómo alcanzar esa verdadera libertad. Y entonces uno se puede hacer estas preguntas. Bueno, ¿de cuál libertad estaba hablando Jesucristo?

Vayamos a Juan. Juan. Es interesante notar, como mencionábamos hace algunos días atrás en el Club de la Toria, una de las reglas de interpretación o de estudio o de exégesis bíblica, la primera regla es no sacar los versículos del contexto. El capítulo 8 de Juan se ve a Jesús enseñando en el templo. Él estaba enseñando a los judíos y a todos los hombres que acudían al templo. Allí estaban los escribas, también estaban los fariseos.

Y Jesús les enseñaba a ellos.

Y en el capítulo 31, vemos aquí una frase, dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él. Es interesante caer en la cuenta respecto de esto. Jesús toca un tema con los judíos que habían creído en él.

Y les dice, si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.

¿Cómo permanecer en sus palabras? ¿Qué significa esto? La versión internacional del 99 dice, si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos.

En la medida que uno es fiel a las enseñanzas de Cristo, podemos avanzar en uno de los preceptos más importantes que un hombre pueda llegar a entender.

El cual es cómo alcanzar la libertad. En Juan 8, verso 32, el versículo siguiente, dice aquí, y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Y entonces aquí la pregunta, ¿cuál verdad nos hace libres?

En el verso 33 dice, le respondieron linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú seráis libres? Y esto es llamativo porque esto es una omisión que es ofensiva para Dios. Porque aquí cuando los judíos dicen linaje de Abraham somos y jamás hemos sido esclavos de nadie, hacen una omisión. Porque ellos sí fueron esclavos. Como nación toda fueron esclavos en Egipto. Y por eso digo que es una omisión que es como una bofetada para los creyentes. Ellos dicen, mire, nosotros nunca hemos sido esclavos. ¿Cómo que no? Claro que fueron esclavos y fueron liberados con mano poderosa. Pero pareciera que fueron liberados desde el punto de vista físico. No desde el punto de vista espiritual. Y eso es lo que Jesús le estaba hablando a los judíos. Y les dice aquí, verso 33, ya lo leí, verso 34, Jesús les respondió, de cierto, de ciertos digo que todo aquel que hace pecado esclavo, es del pecado. Jesús habla aquí de uno de nuestros principios fundacionales. Jesús hace una distinción entre la libertad y la verdadera libertad. La libertad, yo le puse aquí entre comillas, la libertad común es la libertad desde el punto de vista físico. Y una pregunta, ¿cómo alcanzamos la libertad desde el punto de vista físico? Bueno, mencioné un ejemplo cuando la persona es capturada y cobran un rescate. Bueno, pagando un rescato en la actualidad, una de las formas más comunes de esclavitud que podemos vivenciar en el mundo moderno, tiene que ver con las deudas. Aquí en Proverbios 22.7, la escritura menciona que es lo que pasa cuando una persona pide prestado. ¿Qué es lo que pasa cuando una persona pide prestado? Se vuelve un ciervo. Vayamos. Allá siempre es bueno ir al texto, esto de parafrasear a veces, o le agrega, o le quita, pero no es como ir al texto y analizarlo allí. Dice aquí, Proverbios 22.7, el rico se enseñaría de los pobres, y el que toma prestado es ciervo del que presta. El que toma prestado es ciervo del que presta. Es así, eso es una realidad. ¿Cómo nos liberamos de las deudas? O mejor dicho, ¿cómo nos liberamos de la esclavitud de las deudas? Nos liberamos cuando dejamos algo a cambio de la nota de deuda. O sea, nos liberamos de esta forma de servidumbre pagando. Así nos liberamos de las deudas. ¿Cómo nos liberamos de las deudas? Pagando. Esto es, en el fondo, dejando dinero con o por la nota de deuda que adquirimos en el pasado. En la actualidad, el mundo entero vive en un ciclo económico de deuda impresionante en el mundo actual. Aquí tengo un artículo del 26 de junio del 2016, de www.periódico.com, que dice lo siguiente.

La deuda pública y privada mundial ha alcanzado unos niveles históricamente elevados, hasta superar el 200% del producto interno bruto mundial en el 2015. ¿Se imaginan? El mundo entero debe dos veces su producción, la producción que tenían en el año 2015. ¿Qué pasa si la producción cae? ¿Qué pasa si hay una guerra de caracteres mundiales? Bueno, ese desfase o desbalance obviamente va a crecer. Pero el mundo vive endeudado en este momento. A todos le deben a todos. Y dice aquí este informe, según el Banco de Pagos Internacionales, exigen cambios profundos en las políticas económicas.

La economía mundial no puede permitirse depender por más tiempo del modelo de crecimiento alimentado por la deuda que la ha conducido a esta actual coyuntura. El 26 de junio de 2016, haciendo un análisis del 2015, el mundo vive endeudado. Y entonces cuando uno se hace la pregunta, ¿cómo se puede salir de este atolladero económico? La única solución que uno puede vislumbrar aquí, pero sería un perdón general de las deudas. Pero el mundo no vive con la ley de Dios.

La ley de Dios traía, ¿verdad? Este principio de perdonar las deudas cada 50 años. Vayamos aquí en Levítico 2510. En donde la escritura trae este modelo económico, pero el mundo no vive así. Aquí nadie le perdona las deudas a nadie. Si uno se endeudó, tendrá que pagar ya sea de una o ya sea de otra manera.

Pero los bancos no perdonan las deudas. Pero Dios instauró un modelo económico en donde preveía esto. Levítico 2510. Dice aquí y santificaréis el año 50 y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores. Ese año os será de jubileo. Que proviene de la palabra júbilo. Alegría y volveréis cada uno a vuestra posesión y cada cual volverá a su familia.

El año 50 os será jubileo. No sembraréis ni cegaréis lo que naciere de suyo en la tierra ni vendimearéis sus viñedos. Porque jubileo santo será vosotros el producto de la tierra que comeréis. En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra posesión. Y cuando vendieréis algo a vuestro prójimo o compraréis de mano de vuestro prójimo, no engañen ninguno a su hermano.

Conforme al número de los años después del jubileo, comprarás de tu prójimo. Conforme al número de los años de los frutos, te venderá él a ti. Aquí hablando, entonces, del valor que iba adquiriendo la tierra. A través de los daños en este ciclo económico. Cuanto mayor fuera el número de los años, aumentará el precio.

Y cuanto menor fuera el número, disminuirá el precio. Porque según el número de las cosechas, te venderá él. Y no engañen ninguno a su prójimo, sino te miedo a vuestro Dios. Porque yo soy el eterno vuestro Dios. Ejecutad pues mis estatutos y guardad mis ordenanzas. Y ponedlos por obra. Y habitaréis en la tierra seguros. Y la tierra dará su fruto y comereis hasta saciaros. Y habitaréis en ella con seguridad. Así es que aquí, el verso 25, dice cuando tu hermano empobreciere y vendiere algo de su posesión, entonces su pariente más próximo vendrá y rescatará lo que su hermano hubiere vendido.

¿Cuál palabra? ¡Gaál! Se rescatará. Y cuando el hombre no tuviera rescatador y consiguiere lo suficiente para el rescate, entonces contará los años desde que vendió y pagará lo que quedaría al barona quien vendió y volverá a su posesión. En Israel existía este sistema económico donde se perdonaban las deudas. Y todo volvía a foja cero y se volvía a empezar. Pero en el mundo no se vive así. El mundo no vive con este sistema económico.

Así que mientras exista deuda, uno es siervo de aquel a quien uno le pidió. El mundo vive en un sistema de esclavitud permanente. Ustedes me escucharon el artículo. Todos estén deudados con todos. Y en este momento el mundo debe dos veces su producción en condiciones buenas de producción. El mundo vive en un sistema de esclavitud. De allí que alguno se haya enriquecido tanto. Y por otro lado, haya tantos, entre comillas, esclavos. Aquí en este momento no solamente hay personas que tienen mucho mucho mucho dinero a costas de otros pocos pueblos o de muchos pueblos que producen para pagar.

Ni siquiera para utilizarlo en sus propios países, sino que viven en esta esclavitud permanente de estar pagando las deudas. Si uno piensa, no son esclavos como los que se ven en las películas, ¿verdad? No son esclavitud, son las personas, los tegros que estaban allí, en algunos lugares del mundo, produciendo algodón. Cuando uno piensa, yo no soy un esclavo, así, ¿verdad? Sin embargo, una persona que está en deudada o sobreendeudada, ¿para quién trabaja?

Para pagar. ¿Cómo vivían los esclavos? Techo y comida. ¿Verdad? En la actualidad, muchas personas viven así, techo y comida. Y todo el resto, apago. Así es que, igualmente, son esclavos. Por eso se cumple muy bien este proverbio que dice que el que pide prestado se vuelve siervo de quien le presta.

¿Cómo alcanzamos la libertad con el pago del precio? Alcanzamos la libertad una vez que hayamos pagado el monto de la deuda. Antes de eso, somos siervos. Ahora bien, eso es una libertad o alcanzar la libertad desde el punto de vista físico.

Lo que Jesús estaba hablando era alcanzar una libertad espiritual. Podríamos decir, una persona puede estar completamente libre de deudas. Una persona puede ser no tener deudas. Y sin embargo, estar esclavo.

Como lo que leíamos hace un momento atrás de Salomón. Salomón alcanzó un nivel de riqueza increíble. Y sin embargo, él era un hombre pobre desde el punto de vista espiritual. Pero eso aconteció en el ocaso de su vida, cuando se había desviado de Dios. Y se había adorado a Dios esfalso. Jesús le dijo a los judíos que habían creído en él que el que comete pecado es esclavo. Pero esclavo desde el punto de vista espiritual. Esclavo del pecado en Juan 8, verso 35. Volvamos allá.

Por favor.

Podemos leer del versículo 34 que ya leímos para reforzar la idea de la cual vengo hablando. Jesús le respondió a los judíos de cierto de ciertos digo que todo aquel que hace pecado esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre. El hijo sí queda para siempre. Así que, si el hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Jesús estaba hablando aquí de cómo alcanzar la verdadera libertad.

¿La cual es cómo alcanzar la libertad del pecado? ¿Cómo podemos alcanzar la libertad del pecado? ¿Podemos ser libres del pecado? Claro que sí. Podemos alcanzar la libertad por medio del sacrificio de Jesucristo. En Colocenses 2.

En el verso 8, aquí Pablo, explicando, dice aquí mirar que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo, principado y potestado. En él también fuiste circuncidados, con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal en la circuncisión de Cristo, sepultados con él en el bautismo. Y dice aquí, en el cual fuisteis también resucitados con él. Hace algunos días atrás hablábamos con uno de ustedes que significa o que representa la ceremonia del bautismo.

La ceremonia del bautismo es una sepultación, exactamente. Tal cual la persona es sepultada en las aguas. Y dice aquí, sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. Y a vosotros, estando muertos en pecados, y en la insilcuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonandoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que no era contraria, quitándola del medio y clavándola en la cruz.

Y entonces aquí otras traducciones, la Biblia de Lenguaje Actual, dice respecto de este último versículo que leímos, anulando el acta de los decretos, dice, habiendo cancelado el documento de deuda. Así lo traduce la Biblia de Lenguaje Actual, habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos contra nosotros, y que nos era adversos. Y la versión internacional dice, anulando la deuda que teníamos pendientes por los requisitos de la ley.

¿Cómo alcanzamos la verdadera libertad? ¿Alcanzamos la verdadera libertad a través del sacrificio de Cristo? Cristo paga. O Cristo pagó la deuda que teníamos. Él perdona nuestros pecados. Aquí en Mateo 9, Jesucristo declaró aquello a los judíos y los judíos quisieron apedrearlo, porque consideraron que era una blasfemia. Y Jesucristo les dijo, ¿qué es más fácil decir? ¿Tus pecados te son perdonados o levantas de yanda a un paralítico? ¿Qué es más fácil?

Vayamos allá, Mateo 9, verso 1. Dice aquí, Entonces entrando, Jesús en la barca pasó al otro lado y vino a su ciudad. Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama. Y al ver Jesús la fe de ellos dijo al paralítico, Ten ánimo hijo, tus pecados te son perdonados. Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí, este blasfema.

¿Por qué quién perdona los pecados? Dios. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo ¿por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Por qué es más fácil decir los pecados te son perdonados? ¿O decir, levantate yanda? Pues para que sepáis que el hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados, dice entonces al paralítico, levantate, toma tu cama y vete a tu casa.

Entonces el paralítico se levantó y se fue a su casa. Jesucristo tiene el poder para perdonar nuestros pecados y darnos la verdadera libertad. Y estando en la verdadera libertad, podremos avanzar en este camino de vida hacia el reino. Este camino no se inicia mientras no se nos perdonen las deudas. Este camino espiritual hacia el reino no se inicia mientras no nos bautizemos. Podemos estar muchos años en la iglesia, pero este camino se inicia con el bautismo, mientras no se nos perdonen los pecados, mientras no se nos impongan manos para recibir el Espíritu Santo.

Esta carrera no se inicia, pero la misma Escritura dice que mejor es el fin del negocio que su principio. Cuando lleguemos al reino, allí veremos consumada todas las promesas, si es que perseveramos en nosotros. Podremos avanzar en este camino de vida hacia el reino, viviendo la misma experiencia que vivieron los israelitas en el desierto, con esa columna de humo que nos guía durante el día y esa columna de fuego que nos guía durante la noche espiritualmente hablando, la noche espiritual. Los problemas cuando uno tiene necesidades y concojas. Dios está allí, siempre presente, dándonos consuelo cuando necesitemos consuelo, dándonos el apoyo espiritual cuando necesitemos la fortaleza espiritual, dándonos el equilibrio cuando necesitemos el equilibrio, dándonos lo que nos falta cuando lo necesitemos.

Nadie puede cambiar, nadie puede cambiar solo. Ninguno de los que está aquí puede convertirse en un hombre nuevo si Dios no trabaja con uno, si le permitimos a Dios trabajar con nosotros. Dios nos va a llevar, como dice el Salmo 23, aquí el Salmo 23. Cuando uno lee las primeras veces el Salmo 23, piensa que está hablando o me pasó a mí, porque es una ciudad de cosas físicas, pero el Salmo 23 no son cosas físicas, son cosas espirituales. Vayamos al Salmo 23, si nos dejamos guiar por Dios, si nos dejamos acompañar por Dios. El Salmo 23, el Salmo 23, el Salmo 23, es una ciudad de cosas que no se puede cambiar.

No se puede cambiar, no se puede cambiar, no se puede cambiar, y eso no lo vemos, no lo vemos. En el aspecto físico, mis hermanos, no se cansa el ojo de ver ni el oído de oír. Siempre habrá alguna carencia, siempre. Uno se adapta, uno se adapta a las cosas buenas, desde el punto de vista físico, rápidamente al punto que a veces suele pasarlas por alto, las suele dar por sentada, incluso las suele menos preciar, porque así somos el ser humano. Cuando uno valora lo que tiene o lo que tuvo, valora lo que tuvo cuando ya no lo tiene. Así somos los seres humanos.

Por eso, cuando aquí dice nada me faltará, está hablando de una plenitud espiritual. La plenitud espiritual es lo que da la sensación de plenitud. Verso 2. En lugares de deliscados pastos me hará descansar. Junto a aguas de reposo me pastoriará. Confortará mi alma, me guiará por sendas de justicia, por amor de su nombre.

El Dios que guía al pueblo en misericordia y que enseña a su pueblo a aplicar y amar la misericordia. Verso 4. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu callado me infundirán aliento. Si hay algo que angustia el alma de cualquier ser viviente, es el miedo. Si hay algo que angustia es el miedo, el temor a lo desconocido, el temor a los problemas. Y aquí el salmo declara, aunque ande en valle de sombra de muerte.

No, a Dios, como esas columnas, uno no teme, porque Dios no lo prueba a uno más allá de lo que uno pueda soportar. Y Él siempre está allí. Verso 5. Aderezas mesa, delante de mí, en presencia de mis angustiadores, unjes mi cabeza con aceite, mi copa está rebosando. Aquí es interesante, dice Aderezas mesa. Dios lo cuida a uno, aunque alrededor estén los angustiadores, los enemigos que se alzan frente al hombre, y que lo tratan de babullar.

Pero si Dios está con uno, como dice Romano, ¿quién estará contra nosotros? Salmo 23.6. Si no lo sabéis, ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida. Y en la casa del eterno moraré por largos días. Si nos dejamos guiar por Dios, y si somos fieles a sus palabras, podremos avanzar con Él. Nuestro Dios caminará en misericordia, junto a nosotros.

Dios permaneció junto al pueblo, durante el período que duró la transición de Egipto hasta la tierra prometida, y en la tierra prometida también. Y el pueblo no se comportó siempre bien, en general el pueblo era un pueblo reconocido como un pueblo de dura servís, y Dios siempre estuvo allí, guiándolos, cargándolos, consolándolos, corrigiéndolos, cuando fuere necesario. ¿Cómo alcanzar la verdadera libertad, arrepentiéndonos, comprometiéndonos con Él a través del bautismo, recibiendo el Espíritu Santo de Dios, para que podamos cambiar la rudeza de nuestro corazón duro y lo convirtamos en un corazón blando que quiere obedecer a Dios? Pero esto no es solamente conocimiento o entendimiento, también esto hay que creerlo, creerlo. Y para creerlo uno no es solamente que lo sepamos. ¿Se acuerdan de lo que le preguntó aquí Felipe al Eunucho? Allí en hechos 8, verso 26, hechos 8, verso 26.

Aquí en los comienzos de la Iglesia Neo-Testamentaria, un ángel del Señor habló a Felipe diciendo, levántate y ve hacia el sur por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. Entonces él se levantó y fue, y sucedió que un etíope, un Eunucho, funcionario de Candace Reina de los Etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar. Volvía sentado en su carro y leyendo al profeta Isaías, y el Espíritu dijo a Felipe, acércate y juntate a ese carro. Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías y dijo, ¿pero entiendes lo que es? Él dijo, ¿y cómo podrés si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. El pasaje de la escritura que leía era este, como oveja a la muerte fue llevado, y como cordero mudo delante del que lo trasquila, así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia, más su generación. ¿Quién la contará? Porque fue quitada de la tierra a su vida. Respondiendo, el Eunucho dijo a Felipe, te ruego que me digas, ¿quién dice el profeta esto de sí mismo o de algún otro? Entonces Felipe, abriendo su boca y comenzando, desde esta escritura le anunció el Evangelio de Jesús. Y yendo por el camino llegaron a cierta agua, y dijo el Eunucho, aquí hay agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado? ¿Cuál sería el impedimento? Vean la respuesta. Felipe dijo, ¿crees de todo el corazón?

Porque si no crees de todo corazón, eso sería el impedimento. Pero dice, Felipe le dijo, si crees de todo corazón, bien puedes. Se fijan, si tú no es solamente conocimiento y entendimiento, esto es, si uno lo cree. ¿Lo cree usted? Si usted lo cree, bien puedes.

Felipe y el Eunucho mandó parar el carro, y le dijo, aquí partimos, si usted lo cree. ¿Cómo alcanzar la verdadera libertad haciendo aquello que se nos perdone los pecados, que recibamos el Espíritu Santo y podamos avanzar hacia el reino, si somos fieles a sus palabras?

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.