Más que siervos

Parte 1: Rentabilidad

En el Nuevo Testamento, el uso de la palabra "siervo" no es del todo preciso. Revisando el texto a la luz de su tiempo, podremos ver el enorme amor de Dios por la humanidad, y la responsabilidad de su llamado. Mensaje entregado el 26 de marzo de 2022.

Transcripción

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Vamos a iniciar este mensaje con una pregunta interesante tipo trivia, aunque yo les advierto que también tiene su maña. La pregunta es ¿De qué manera senos identifica más en las escrituras? ¿De qué manera senos identifica más en las escrituras? Les voy a ofrecer algunas alternativas. Puede ser, ha leído por ahí, la secta de los nazarinos, o tal vez cristianos. También puede ser ovejas, discípulos, pueblo de Dios, iglesia de Dios, familia de Dios, amigos de Dios, embajadores de Cristo. ¿Qué tal la siguiente? Ciervos de Dios. ¿Cuál de todos estas frases? Creo usted que es la más utilizada en las escrituras para identificarnos. Pienso un momento. Voy a dar la respuesta en breve, pero antes permítame hablar un poquito de historia en esta introducción. SIGLO 15. SIGLO 15. Cuando la esclavitud estaba casi extinta en Europa, la búsqueda de nuevas rutas comerciales para llegar a la India, permitió el descubrimiento de la gran cantidad de personas que se encontraba al sur del África. Pasado al sur, el desierto del Sahara se llama esta zona la África subsahariana. Uno ve el mapa de todo verde abajo y todo seco arriba en el África. Tristemente, esta exploración y posterior colonización reavivó esta cruel esclavitud, tanto en el viejo continente, que empezaron a importar a africanos a Europa nuevamente, y también en las nuevas exploraciones hacia el nuevo mundo, América. Al llegar los europeos a América, lo que sucedió también fue triste, porque explotaron tanto a los nativos que se empezaron a reducir. Entonces tuvieron que traer esclavos, africanos, desde Europa a América, para que trabajara las minas y los campos. Eso fue lo que pasó en general. Ahora, en el norte de América, los Estados Unidos, la esclavitud fue un tema tan políticamente tenso que fue lo que gatilló la guerra civil de 1861.

Y es tan tenso, es tan sensible este punto, que incluso cuatro décadas después de haberse abolido la esclavitud del país, el 90% de los exesclavos, porque ya estaba abolida la esclavitud, todavía se mantenía con mucho miedo en el sur, no se deberían ir al norte.

Todavía estaban todos estos controles y todos estos...

Ustedes saben cómo funciona todavía, incluso con las razas blancas y negras en los Estados Unidos.

La transición de los exesclavos ahora que estaba libertos fue la verdad muy difícil.

Ahora, ¿qué pasó en América Latina? La esclavitud fue muy dura, aunque con algunas diferencias.

En manos de los blancos, ellos se mezclaron con los esclavos, surgieron entonces aquellos criollos, los mestizos, los mulatos. Y desde comienzos del siglo XIX, en vías de la independencia de los países colonizados por España, por la madre patria, también comenzaron a postularse leyes como la llamada libertad de vientre. He escuchado usted hablar de esa ley que comenzó por allá por 1811. Allá en Chile fue uno de los primeros países que empezó a postular en sus leyes, en sus constitucciones esto de la libertad de vientre para emancipar lentamente la esclavización latinoamericana. Bueno, este es un breve resumen que nos habla del cómo se ha ido construyendo un concepto, el concepto de la esclavitud. Un concepto que se ha forjado hasta hace relativamente poco nuestra historia. No hace mucho la esclavitud, ya empezó a ser abolida.

Y incluso hay países en el mundo que todavía lo tienen.

Entonces, yo me atrevo a decir, para todos los que me están escuchando, sin excepción alguna, todos, me incluyo, cuando hablamos de esclavitud, ¿qué es lo que nos imaginamos en ese momento? Esclavitud. Bueno, nos imaginamos unas manos muy rotas, muy gruesas, con cadenas, con piernas y con tobillos también ahí amarrados, un rostro afligido, un rostro maltratado.

Y no nos cabe absolutamente alguna duda de que la esclavitud es algo rotundamente negativo.

Creo que estamos de acuerdo. Eso es lo que nos imaginamos. Ahora bien.

¿Qué sucedería? Voy a retomar la pregunta original. ¿Qué sucedería si en respuesta a la trivia inicial sobre el concepto o frase que más se utiliza para identificarnos en la Biblia no es cristianos, como una de las alternativas? Tampoco es pueblo de Dios, ni tampoco siervos. ¿Saben ustedes cuál palabra es? Para identificarnos esclavos. ¿Tiene esto sentido? Quiero que me acompañen. Vamos a ir al laboratorio bíblico para analizar este concepto que ha sido estigmatizado culturalmente, pero que tiene un mensaje de Dios muy hermoso. No soy muy amigo de los sermones en varias partes, pero es tanta información y es tan interesante que yo he querido poner aquí que es un mensaje del señor Scott Ashley, incluso que tiene en los Estados Unidos, lo hemos transpuesto acá, que hemos hecho dos mensajes. Esta es la primera parte. Entonces el nombre de la serie podríamos decir es más que siervos. Esta primera parte le puse el título de rentabilidad. Rentabilidad. Vamos entonces.

Tal vez tenga que ir un poco rápido porque hiciera arte información. El otro día estaba escuchando un podcast de un joven historiador que dijo, los ojos del pasado no pueden verse con los ojos del presente. Si bien es cierto que esta premisa no es absoluta, la vamos a tomar porque nos va a ser útil en esta ocasión. Acabamos de mencionar que la palabra más utilizada a las escrituras para hablar de usted y de mí es esclavos.

No se va a decir cómo es eso. Estamos hablando de algo bastante extraño aquí, ¿no? Quizás hasta ofensivo usted puede decir cómo se le ocurre hablar de eso. Eso es mentira. Bueno, probablemente nadie quiere tener cadenas y pie en las piernas, en sus manos, porque todos queremos y deseamos ser libres para tomar nuestras decisiones que nuestro corazón desee, ¿no?

Estamos de acuerdo. Pero sucede lo siguiente. Si recordamos la introducción, habíamos hablado del siglo XV aproximadamente cuando la abolición de la esclavitud, o digamos la esclavitud estaba bastante baja y luego hubo un incremento con las expediciones a la India para Europa y luego ya en América con las otras expediciones.

Eso fue en el siglo XV y alrededor de este mismo siglo, que sucedió, empezaron a ocurrir estas primeras corrientes revolucionarias y muy valientes de querer traducir la Biblia a diferentes idiomas para que el pueblo pudiera empezar a leer la Biblia. Entre ellos, el castellano. Para aquellos de habla castellana, en aquellos años, lo más cercano a la Biblia o a lo más cercano de la Biblia que estaba a su idioma era la Septuaginta, la LXX, que es el griego, y la otra la Vulgata Latina, que estaba en latín. No había en español o en castellano, más técnicamente hablando por la época.

La primera versión completa de la Biblia en castellano se le conoce con el nombre de la Biblia de losso. Esta, ustedes la conocen por la portada, ¿recuerdan? Esta fue publicada en 1569. Unos años más adelante, en 1602 se publicó una versión corregida de la anterior llamada la Biblia del cántaro, que como que no se conoce mucho, pero sí la vamos a reconocer con el nombre de Reina Valera.

Eso fue en 1602 y también es por la Biblia del cántaro por la portada que tenía, por el cántaro que tenía dibujado ahí. En el proceso de las traducciones y también interpretaciones de los antiguos idiomas al castellano, ¿qué pasó aquí? Los eruditos se encontraron con una palabra que causaba como... era muy incómoda. La palabra a traducir en griego es duolos. Duolos. Cuando se leía la escritura, en griego decía duolos y sabe lo que significa duolos es clavo.

Es clavo. Esta palabra aparece muchas veces en las escrituras, creo que como 200 veces. Entonces, ¿cómo iban a traducir duolos como es clavo? En un libro que nos habla de amor, nos habla de libertad, nos habla de un Dios que nos cuida, nos protege y que quiere lo mejor para sus hijos. Cuando la palabra es clavitud en aquellos tiempos e incluso hoy también, es más bien y se relaciona con este activo económico ambicioso y hasta satánico que se había convertido el concepto de la esclavitud.

¿Qué hicieron estos intérpretes frente a esta encrucijada? Y aquí hay una escritura muy muy interesante, por favor. Acompañame a Romanos capítulo 6 y versículos 16 al 18. Romanos capítulo 16, perdón, 6, versículos 16 al 18. Son estos tres versículos. Leamos lo que dice aquí. Dice, no sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel aquí en obedeceis, sea del pecado para muerte o sea de la obediencia para justicia. 17, pero gracias a Dios que aunque érais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina en la cual fuisteis entregados y libertados del pecado, venisteis a ser siervos de la justicia.

Hasta aquí uno puede entender la idea, puede llegar una buena conclusión o interpretación, una buena hermenéutica, pero tenemos que hablar que aquí Pablo está hablando de la esclavitud, nos está hablando de la esclavitud. Esclavitud de qué? Bueno, habla literalmente de la esclavitud del pecado para muerte, como lo menciona en el versículo 16. Y eso es algo claramente malo, algo nefasto, algo nadie quiere ser esclavo del pecado, del esclavo de Satanás, el esclavo de la muerte. Nadie. No obstante, Pablo lo menciona y luego viene el contraste didáctico, ¿no?

Porque al ya no ser esclavos del pecado, la reina malera de 1960 y la mayoría de las traducciones en español dice siervos de la justicia. ¿Correcto? Creo que su Biblia dice siervos de la justicia, pero no tiene algo aquí. En estos versos, cada vez que se utiliza la palabra esclavo y siervo, el original griego es siempre la misma palabra. ¿Cuál es? Duolos.

Duolos. ¿Qué significa duolos? Esclavo. No siervo. La referencia en Strong, por si acaso, alguien desea saber, es la G1401. Ahí la van a encontrar. G1401, G1401, G1401 para esclavo y para siervo.

Así es como podemos empezar aquí a analizar algo en este laboratorio bíblico. Y hay muchos versículos, muchos versículos que uno empieza a sacarle como el polvo, como la arqueología, a limpiar estas capas de polvo que van ensuciando y van cubriendo ciertas cosas en este libro, que es la sagrada palabra de Dios para todos. Escuchemos el siguiente. Es un buen tip. Cada vez que la escritura menciona la palabra siervo, el 90% de las veces se está refiriendo a esclavo. La mayoría de las veces deberíamos entender que está hablando de esclavo por este duelo, el G1401.

Esto es algo muy útil y muy revelador. Aquí entonces, empezamos a embarcar en esto. La gran mayoría de las traducciones, en vez de haber traducido esclavo por miedo a la ya marcada connotación negativa y el estigma que todavía carga a la palabra y el concepto de esclavitud que hicieron la cambiaron por siervo. ¿Se le viene la mente algún versículo que diga siervo? Yo creo que muchos, en todos ellos habría que reemplazarlos por esclavo. Siervo y esclavo. ¿Hay diferencia entre uno y otro?

Muchísimas. No tiene aquí. Un siervo es libre de buscar a otro señor. Un esclavo le pertenece exclusivamente al dueño. No hay opción. Otra diferencia. Un siervo depende, podríamos decir, un 50% de su señor o su jefe y 50% de sus propios ingresos y esfuerzos. Un esclavo depende 100% de su dueño. Comida, ropa, techo, salud, etc. Otra. Un siervo trabaja por contrato. Puede elegir quedarse o marcharse en cualquier momento cuando no le guste las circunstancias. Cumple lo justo y acordado. Un esclavo obedece todo lo que su dueño necesite con una actitud sumisa, dedicada y completa. Un esclavo vive pensando día y noche en cómo complacer a su señor. Diferencias? Muchas. Muchas diferencias. Sigamos avanzando con este interesante tema.

Pedro, Pablo, Tito, Timoteo, Santiago, Judas. ¿Cómo se habrán descrito todos ellos? ¿Cómo se auto definieron en las escrituras? Leamos juntos solo uno de los tantos ejemplos, reemplazando correctamente la palabra siervo por esclavos, duolos griegos. Vamos a Romanos 1-1. Noten cómo empieza a cambiar un concepto que está estigmatizado por nuestra historia.

Pero esto se escribió antes, en otra época. No puede ser con los mismos ojos. Romanos 1-1.

Pablo, siervo y apóstol de Cristo? No. Esclavo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo. Una fe igualmente preciosa que la nuestra. ¿Se notan que va cambiando un poco este tema?

Otro ejemplo, no vayamos a uno por uno, pero se los voy a mencionar. Los pueden anotar.

Pablo y Timoteo, esclavos de Jesucristo, a todos los santos de Cristo Jesús que están en Filipos con los ovidpos y diáconos. Esto es, Filipenses 1-1. Filipenses 1-1. Otra. Santiago, esclavo de Dios y del Señor Jesucristo, a las 12 tribos que están en la dispersión. Salud. Santiago 1-1. Otra. Judas, esclavo de Jesucristo y hermano de Jacobo, a los llamados santificados en Dios en Padre y guardados en Jesucristo. Judas 1-1.

Otro pasaje que podemos encontrar interesante es cuando Pedro, recuerden después de haber enfrentado al sanedrín, hablando con De Nuedo y se le llamó tanto la atención que en Tos Hombres del Bulgo estos pescadores estaban hablando tan con tanto De Nuedo, que sabemos que era por medio del Espíritu Santo, después que fueron sueltos, Pedro hora a Dios con el grupo que lo residió con tanta alegría y Pedro hora en ese grupo para que ellos también fueran fortalecidos y noten lo que les dicen. Y ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus esclavos que con todo De Nuedo hablen tu palabra. Echos 4-29, ahí está, dice cierto, pero sabemos que en realidad es esclavo. Hay muchos otros ejemplos que se pueden mencionar. Nos está diciendo Dios algo por medio de los apóstoles y discípulos de Jesucristo a presentarse a ellos como esclavos.

La verdad que sí. Todos ellos eran esclavos de Jesucristo y de Dios. Ahí está la diferencia.

Atención. Por ningún motivo Dios estaba validando un tipo de esclavitud cruel con cadenas donde ese esclavos eran tratados peores que los perros. Un sistema realmente satánico. Recuerden que estamos mirando el pasado no con los ojos del presente, sino con los ojos de aquella época donde el concepto de la esclavitud era muy diferente al que hemos heredado por medio de nuestra historia moderna. Eso es importante mirarlo con otros ojos. Para la Iglesia, que vivía abajo el dominio absoluto del imperio romano en estas provincias romanas como Galilea, como Judea. El concepto de ser esclavo era algo normal, era algo entendible y común. Mucho más de lo que imaginamos.

Pablo, estando preso, escribe una carta a filemón. Ha leído con detención la carta a filemón, una pequeña cartita que está antes del libro a los hebreos. Filimón, un varón de Dios que ayudó mucho la Iglesia. ¿Y cuál es el objetivo de la carta de filimón? No tenemos tiempo de verla con detención, pero ¿cuál es el objetivo de la carta a filimón? ¿Qué reciba nuevamente a Onésimo?

Onésimo, quien aparentemente se escapó de su dueño. Puede leer esta carta ubicada antes de los hebreos para ver que la esclavitud era algo muy común, incluso entre los miembros de la Iglesia. Vamos a filimón. ¿Tenéis que me dieron ganas de leerla? Vamos a filimón, antes de hebreos. No estaban en la pauta, pero vamos aquí. Filimón no tiene capítulos, es solamente una carta con 25 versículos antes de Libra a los Hebreos. Vamos a leer versículo 10 en adelante. Equipablo hablándole entonces a Filimón. Te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré mis prisiones, el cual en otro tiempo te fue inútil. Pero ahora a ti y a mí nos es útil, el cual vuelvo a enviarte. Tú, pues, recibi lo como a mí mismo. Yo quisiera retenerle conmigo para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el Evangelio. Pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario. Porque quizá para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre. Aquí estamos viendo algo de una relación como de... ¿qué será?

Un dueño y un esclavo. 16. No ya como esclavo, duolos, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí. Pero ¿cuanto más para ti, tanto en la carne como en el Señor? Así que, si me atienes por compañero, recibele como a mí mismo. Y si en algo te dañó, o se te debe, ponlo a mi cuenta. Cuando esa esclavitud era un hecho real, incluso entre los miembros de la Iglesia, podemos aquí extraer algo que algunas veces no entendemos por temas culturales, porque son dos mil años atrás. Pero fíjense aquí que no decimos aparentemente se escapó, no tenemos más información, pero era esclavo de filimón. Y Pablo le dice, recibelo como hermano ahora, porque me ha hecho bien, etcétera, etcétera. Entonces, hay una... se puede alejar ahí un poquito más a fondo esta carta, es muy interesante, pero son ejemplos para ver que la esclavitud estaba muy, muy viva, era algo muy real. ¿En qué contexto se desenvolvió la historia registrada del Nuevo Testamento? ¿Cuál es el contexto cultural donde el Nuevo Testamento, donde más encontramos este concepto y sale más a la luz, fue desenvuelto, ¿no? En el contexto del imperio romano. Y tanto para Roma como para la Iglesia que estaba aquí, la esclavitud era un tema común.

Los historiadores estiman que sólo la ciudad de Roma, la capital del imperio romano, estaba apolada por aproximadamente un millón de personas. ¿Saben cuántos esclavos había ahí? 250.000 esclavos, solamente en la capital.

Vamos a otro ejemplo aquí, en Colocenses. Y cuando uno empieza a reemplazar esta palabra, la verdad, que empiezan a salir cosas que no veíamos con tanta claridad. Vamos a Colocenses, capítulo 3. La zona de Colocenses, todas estas cartas aquí en Asia menor, la antigua Turquía, estaba Éfeso. ¿Saben que Éfeso era la segunda ciudad con más comercio de esclavas después de Roma?

Estaba Colosas, Filadélfia, aquí todas las ciudades de Apocalipsis, incluso capítulo 2 y 3, estaban todas estas ciudades. ¿Notan en qué entonces, Colocenses, capítulo 3 y versículo 22? ¿Con qué palabra empieza esa frase? Dice cierno, ¿cierto? ¿Con qué la vamos a reemplazar? Esclavos.

Duolos. Esclavos, obedeceden todos vuestros amos terrenales. ¿Se fijan que con la palabra ciervo dice, bueno, ¿cómo el ciervo va a tener un amo? Pero cuando ponemos aquí esclavo, ya hace más conexión, hace más sentido. No sirviendo al ojo como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero temiendo a Dios. Pablo les escribe a los esclavos, una instrucción, una sugerencia cristiana. ¿Y ustedes creen que los dueños no tenían instrucción? Con los senses 4-1. Con los senses 4-1, próximo capítulo, versículo 1. Amos, hacer lo que es justo y recto con vuestros esclavos, sabiendo que también vosotros tenéis un amo en los cielos. ¿Qué piensa es? Realmente interesante. Es un tema muy vivo, muy real y muy común en la sociedad de Roma y en la sociedad, por lo tanto y en la iglesia. Entre miembros de la iglesia, probablemente estas cartas eran leídas en una audiencia, en una sinaboga, en un río, en algún lugar, ya había esclavos y ya había dueños. Escuchando esto. La relación entre el dueño o el amo y el esclavo podría ser mala, regular, podría ser también muy buena. Ya vimos la instrucción de Pablo, tanto para los esclavos como para los amos. Sobre esta relación podemos encontrar un claro ejemplo de un pasaje muy conocido. Vamos a Lucas, capítulo 7. Manteniéndo este ejercicio de este laboratorio, de este reemplazo. Lucas 7 que encontramos aquí, yo sé que ya sabe.

El Centurión. Lucas 7, versículos 1 al 3. Vamos a leerlo, no todo, pero vamos aquí a detenernos en algo muy interesante. Estamos viendo ahora la relación que podía forjarse entre un dueño o un amo y el esclavo. Lucas 7, versículos 1 al 3. Después que hubo terminado todas sus palabras al pueblo que le oía, entró en capernaún. Y el esclavo de un centurión, a quien este quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir. Cuando el centurión oíó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. Va cambiando un poco la historia en esta relación. Un esclavo y un amo. ¿Cómo era la relación entre los judíos y los gentiles? Bastante difícil. No podían comer juntos, como lo vemos ahí en Hechos, con la figura de la imagen de Pedro Mata y Come, que no podían comer con los gentiles. Entonces era muy difícil esta relación entre judíos y gentiles. Todavía más difícil tendría que haber sido la relación entre los judíos y los romanos. Y aún más con los soldados romanos, quienes tenían el poder de hacer lo que quisieran con sus provincias, con los que estaban acá. El verso 4 y 5, que no lo leímos, pero yo sé que ustedes saben la historia, menciona que el Centurión era digno de que se le concediera la audiencia con este rabino judío. ¿Y quién era este rabino judío? Bueno, era Jesucristo.

¿Y por qué era digno de que se le concediera esta audiencia? Porque amaba la nación de Israel y les había edificado una sinagoda, un gentil romano militar. Ese es el contexto que realmente leemos y ¡uh! Se llevaban súper bien, pero ¿quiénes eran? Estamos viendo esta historia con los ojos de aquellos años. ¿Cómo vemos la relación entre el Centurión Romano y su esclavo? ¿Cómo la vemos? Cruel, agresiva, abusiva. ¿Claro que no? Vemos una relación de aprecio del Centurión tan grande que realizó un gesto de amor y de humildad, de preocupación hacia su esclavo. Un gesto de fe para que sanara a su amado esclavo. Fue tan impactante para Jesús que luego él menciona y dice ni a una ni a Israel he hallado tanta fe de lo que el Centurión, él como él gestó esta audiencia que al final nunca se llevó a cabo. Es muy interesante esta relación que puede ser buena, puede ser buena y saben de qué depende de quién sea el dueño. No sé si me van captando para dónde vamos. ¿Cómo podría ser un esclavo tan valioso para su dueño? ¿Cómo podría ser un esclavo tan valioso, amado y apreciado por un dueño en esta época? Bueno, aunque suene todavía extraño, el valor y aprecio que maduraba en esta relación entre un dueño y su esclavo estaba conducido por la rentabilidad. No es una clase de economía, pero es un concepto de economía, la rentabilidad.

Si hay una buena palabra que resume uno de los de las columnas con las cuales el imperio romano se hizo tan poderoso y grande es eficiencia. Eficiencia. Por eso los soldados militares romanos cuando no estaban en campaña que estaban haciendo, estaban pasándola bien descansando, no estaban construyendo puentes acueductos, reparando caminos, porque eran expertos en esto. Y cuando llegaba la guerra, iba en la guerra. Eficiencia. Los recursos del imperio romano eran muy bien distribuidos eficientemente para construir y engrandecer el imperio. Ahora, tocante a la esclavitud, cuando el perio romano capturaba y hacía suyo una provincia, que había ahí muchas cosas, piedras preciosas, construcciones, pero había mucha gente, miles de personas. ¿Y qué hacían con todos ellos? ¿Los llevaban al fósil y los mataban a todos? Eficiencia. ¿Usted señor, qué sabe hacer?

Esto, para allá. ¿Usted señor, qué sabe hacer? Para allá. ¿Usted señora qué sabe hacer? Para allá. Cada uno de acuerdo a sus habilidades. Roma capturaba a estos esclavos y los vendían de acuerdo a sus habilidades. Constructor de mosaicos, estratega militar, domador de caballos, cocinero, contador, barbero, mercader, enfermero, navegante, secretario, zapatero, profesor, filósofo, cantante, traductor, hasta adivinador. La arqueología ha encontrado alrededor de 50 tipos de oficios que tenían estos esclavos, que eran enterrados y tenían ahí la inscripción. Aquí ya se el zapatero, esclavo, X. No sé cómo 50 diferentes oficios. Incluso se daba el caso de que un esclavo podía ser más culto, más inteligente, más preparado que el dueño. ¿Y el dueño por qué lo compraba? Bueno, para elevar el status. Mira mi esclavado, que son inteligentes. Y se hacía la casa todavía más atractiva y el status social era más alto, por lo tanto eran esclavos bastante más caros. Los que no eran considerados muy importantes eran los que se los llevaban al circo romano, los más rebeldes y esa es otra historia interesante que se puede hablar.

En lo que me queda de tiempo, que hemos avanzado a buen tiempo, me gustaría ya empezar a enfocarnos en la parte más medular con todo lo que hemos visto anteriormente ahora, que es esto de la rentabilidad, es el título del mensaje de hoy incluso. Y me gustaría que nos enfocáramos en una parábola que es muy conocida, pero que estoy seguro que hoy día la vamos a comprender más con lo que hemos venido hablando hasta aquí. Es la parábola de los talentos. Cuando le pregunté si acaso recordaba de algún versículo que decía que dijera siervo, en la parábola de los talentos hay seis veces que utiliza esta palabra. Vamos allá, Mateo 25. Mateo, capítulo 25, vamos a iniciar en el versículo 14 del 14 al 15.

Sí, podemos leer toda la parábola, pero creo que no es necesario, porque la conocemos bastante. Pero sí vamos a leer estos dos primeros versículos. Dice, Mateo 25, 14 al 15, porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos llamó a sus esclavos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, a otro dio dos, a otro uno, cada uno a cada uno conforme a su capacidad y luego se fue lejos. Conocemos la historia, pero noten ahora que hay una parabrita ahí que es esclavo. Como ya hemos dicho, dueños y esclavos eran figuras reales y muy normales en la sociedad. Jesús como un excelente orador, profesor, maestro utiliza un recurso muy conocido que es esto de la relación entre el dueño y el esclavo, que era algo normal para explicar un principio en esta parábola de los talentos. Vemos que el señor, el dueño de ellos, el dueño de sus esclavos, les entrega parte de sus bienes conforme a su capacidad. Esto es congruente con la idea de que no eran siervos, porque un siervo podía irse y llevarse los bienes, pero el esclavo no tiene opción. Lo vimos cuando hicimos la comparación entre siervo y esclavo. El dueño les confió lo suyo, como si fueran parte de su casa. El esclavo era parte de la casa, que era considerado de la casa. No era un siervo, no era un asalariado, no era un outsourcing o tercero de fuera.

No era un empleado, eran unos esclavos. Al margen, se utiliza seis veces la palabra siervo. Aquí lo tengo yo rayado, marcado versículo 14, versículo 19, versículo 21, versículo 23, versículo 30.

Creo que me faltó uno por ahí. Son seis. Uno puede ir haciendo el ejercicio, leyendo la parábola, siervos. Ah, mira, ¡ralla esclavo! O al menos mentalmente. Hemos leído muchas veces esta parábola, pero recuerden que debemos leerla como si estuviéramos viviendo en la época, con los ojos de ellos, estando ahí, con ese contexto cultural, que significaba ser esclavos para la sociedad. Era algo normal y esto era definido circunstancialmente. Por donde nacía también habían movimientos entre gente esclava, entre media esclava, la ciudad de Mínea romana, que eran como los estrés estatus sociales que se podían ver dentro del imperio romano. Eso lo vamos a ver en la segunda parte también. Pregunta sobre la parábola. ¿A quién representa el señor o este dueño de estos tres esclavos? ¿A quién representa? No es una pregunta difícil porque es Jesús, nuestro Señor, nuestro dueño. ¿Quiénes serían entonces estos esclavos? Todavía más fácil. ¿Somos usted y yo? Vamos a dejar un dedo aquí. Vamos a ir a Mateo 6. Vamos a trasceder un poquito en el Evangelio de Mateo. Vamos a ir al versículo 6. Acá hay otro ejercicio interesante que podemos insertar dentro de este proceso de esta palabra tan interesante. Mateo 6. Vamos a leer el versículo 24. También es un versículo bastante conocido. Solamente el versículo 24. Ninguno puede servir a dos señores porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Un concepto es un principio bastante conocido. Pero tomando este ejercicio de laboratorio, cuando dice ninguno puede servir, ¿a me vienen qué palabra? Es esta. Es griego. Doble uo. ¿Qué es la página de la palabra duelo? ¿Qué significa ser esclavo? Ninguno puede ser esclavo a dos señores. Es uno o el otro? Si se dan cuenta de dónde vamos. En otras palabras, mis hermanos, hemos claro que hemos sido liberados del pecado. Éramos esclavos del pecado. Y fuimos liberados. Eso lo podemos ver en toda la historia del éxodo. Es una historia que tiene tantas maneras de verlo, que nunca nos cansamos de aprender un poco más. Porque todo esto está conectado no solamente a un ejercicio bíblico de un concepto, sino que lo que viene en pocas semanas, en veinte días más, la Pascua. Fuemos liberados. Egipto representa el pecado. Israel salió del pecado. Fue liberado del pecado. Se están en éxodo. Y la pregunta es ¿Qué pasa después de que somos liberados? ¿Qué pasa luego de que somos comprados por Dios? Bueno, tenemos un nuevo dueño que no podemos servir a los señores. Dios nos ha comprado. Pedro, Pablo, Tito, Tito, Moteo, Santiago, Judas, entre muchos otros, se identificaron como duolos de Dios.

Es decir, esclavos de Dios. Somos libres del pecado de Satanás, pero ahora somos esclavos de Dios.

Dios es nuestro dueño. Le pertenecemos. Nos ha comprado. ¿Con qué nos compró Dios?

Un denario, 50 denarios, tal vez mil denarios. Nos compró con lo más preciado que pueda existir, con la sangre de su hijo. Él nos ha comprado con ese precio. Le pertenecemos.

No a Satanás. Es el peor dueño que podemos pertenecer. Recuerda la relación entre dueño y esclavo. Hay relaciones que eran bastante tristes. Pero nosotros, como esclavos de Dios, ¿qué espera Dios de sus esclavos que fueron comprados con este elemento más bello, puro y valioso y que puede existir con la sangre de su hijo? ¿Qué es lo que Dios quiere de sus esclavos? ¿Qué tenemos que llevar mucho fruto, como dice Jesús? Vayan Juan. Pámpanos y la vid.

O también podríamos coincidir y hacer congruente la siguiente conclusión.

Dios quiere que seamos sus esclavos rentables. Suena muy curioso, pero creo que al punto de hoy, de lo que hemos visto, tiene bastante sentido. Volvamos a Mateo 25. Volvamos a Mateo 25. Conocemos la palabra. A un esclavo le dan cinco, a otro le dan dos, a otro le dan uno. ¿Cuál es el principio que hay en esta parábola de los talentos? ¿Llevar un pañuelo en la mano? ¿Saber de la banca? ¿Cuál es el principio aquí? La rentabilidad, pues. La rentabilidad de los esclavos.

El dueño le dice a los esclavos. Aquí tiene según lo que yo sé que tú puedes cargar. 5, 2, 1. Me voy, hasta luego, y te encargas de lo que te acabo de dar. Y luego llega. ¿Qué le pide el señor a los esclavos? Yo sé que lo saben. Le damos el versículo 30. Mateo 25-30. Y al esclavo inútil, echadle las tinieblas de afuera. Allí será el lloro y el crujir de dientes. Otra palabra.

Que tenemos que reemplazar. El esclavo inútil. Es una triste manera de pensar de alguien, pero es algo real. Porque Dios nos ha llamado para que seamos sus esclavos rentables. Nos ha comprado para que seamos rentables. No era caso lo que el imperio romano quería de sus esclavos. Que produjeran, que funcionaran, que tuvieran habilidades, que produjeran más, que aprendieran más cosas.

Se tiene mucho sentido. Nuestro Señor se ha ido, pero nos ha dejado parte de sus bienes conforme a nuestras capacidades. Somos sus esclavos. Y ahora estamos hoy en sus negocios. ¿Qué es lo que dijo el joven Jesús de 12 años cuando lo encontraban en el templo ahí perdido entre comillas? ¿No sabéis que los negocios de mi padre debo estar? Son los mismos negocios nuestros, lo que tenemos un dueño. Y pertenecemos al mejor dueño. Eso es importante considerarlo.

Pertenecemos al mejor dueño que puede existir. Y nuestro dueño nos ha dado un tiempo.

Nos ha dado una oportunidad, que es la que estamos viviendo hoy día, de que seamos esclavos rentables, sus esclavos rentables. Dios espera que hagamos algo con lo que nos ha dado. Tiene que ver con nuestro desempeño en nuestras familias, en nuestras comunidades, en las iglesias.

¿Cómo estamos desarrollando esas habilidades? Estamos guardándola, estamos teniendo en consideración que Dios no puede hacer algo de nosotros por muy poco que pensemos que sea, como dice aquí la parábola. Este hombre que tuvo miedo, dice escondir su talento en la tierra y le devuelve el talento al versículo 25. Pero no quiere decir que el Señor haya sido de la manera en que este esclavo se lo imaginaba, porque dice el 26. Esclavo malo y negligente. ¿Sabías que ciego donde nos enbre y que recojo donde no esparcí? Por tanto deberías haber dado mi dinero a los banqueros y al venir yo hubiera recibido lo que es mío con los intereses. No está diciendo que Jesús se manifesta como ese tipo de dueño que Él pensaba que era y eso también tiene que ver con nosotros. Pensamos que Dios dice, ¡ay no Dios, no quiere nada de mí, yo soy tan poca cosa, yo no puedo hacer nada y lo voy a guardar en un pañuelo, porque tengo miedo! Bueno, sí, uno no es mucho, pero ¿quién es nuestro dueño? ¿Quién es capaz de hacer algo milagroso, aunque sea muy poquito, a nuestros ojos para poder producir más talentos? Entonces es interesante ese análisis. Y que somos sus esclavos y que Dios espera que hagamos algo con lo que Él nos ha dado. Como conclusión, hoy dimos un vistazo a las escrituras, no con los ojos del presente, sino con un lente más cercano a aquellos tiempos. Sacamos las escamas, sacamos las costras de un concepto que es muy polémico hoy, que se ha mantenido algo nublado por ciertas interpretaciones, pero que gracias a Dios podemos tener todavía la idea original y ha sido revelado a todos nosotros por su misericordia. Vimos lo común que era para la época y ver a dueños y esclavos en las iglesias, conviviendo en la sociedad e incluso en las mismas iglesias de Dios. Llegamos a la conclusión con la parábola de talentos y los talentos que, como esclavos de Dios, Dios nos da un tiempo para poder entonces ser sus esclavos rentables en sus negocios, en el ámbito espiritual.

Los frutos, el fruto del Espíritu Santo, Galatas 522. De eso estamos hablando, no de ganar millones de dólares, no estamos hablando de eso. Es en el ámbito espiritual. Buscando su reino y su justicia, Mateo 633, se se le enfoque de nuestro negocio, los mismos negocios que mencionó Jesús a los 12 años en Jerusalén. Hay otras cosas relacionadas con la esclavitud que no alcanzamos a ver, por eso hay una segunda parte. Pero sí me gustaría dejar el enganche hace la segunda parte y vamos a leer la siguiente escritura en Galatas 4.7. Galatas 4, versículo 7.

Solamente versículo 7. Con esto ya terminamos.

Dice Galatas 4.7. Así que ya no eres esclavo duels, sino hijo. Y si hijo, también heredero de Dios, por medio de Cristo. En la próxima oportunidad vamos a hablar de esta transición, de esclavos a hijos y herederos. Hasta entonces. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.