Las dos paciencias

La longanimidad y la perseverancia son dos términos muchas veces traducidos como paciencia en las Escrituras. ¿Qué podemos aprender de esto?

Transcripción

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La cultura hebrea es muy diferente a la que nosotros hemos vivido o nacido. La cultura hebrea no se enfoca tanto en, por ejemplo, una definición de un concepto, de una palabra, para que se pueda entender y se pueda aplicar. Si no más bien, la cultura hebrea trabaja mucho las imágenes. De hecho, Jesucristo mismo habló mucho en parábolas. No habló tanto en definiciones, sino que la madridía, las veces, habló más en parábolas o en historias, como leemos en la Biblia, en ejemplos.

Por eso, la Biblia que nosotros leemos no es un diccionario de conceptos o definiciones. Nosotros nos encontramos aquí, oye, quiero entender qué es lo que es el cuerpo. Cuerpo dos puntos, dícese, tata, tata, no es un diccionario, es algo más elaborado que eso. No es un diccionario con definición de conceptos, sino más bien con historias, con ejemplos buenos o malos. Aquí la Biblia hay de todo.

Que nos ayudan a entender qué es tal cosa, tal palabra. Y cómo aplicarlo a nuestras vidas. Si tal persona hizo tal cosa y demostró esto, entonces yo lo voy a demostrar haciéndolo también. Interesantemente, en el nuevo testamento, a pesar de la cultura, como se las estamos aquí presentando, hay definiciones de conceptos, en menor grado, pero sí hay definiciones de conceptos. Tal vez, porque ahora, ustedes saben, el nuevo testamento fue escrito en griego y la cultura griega es la cultura occidental, más occidental, que nosotros somos más influidos.

Y tal vez, por eso hay algunos conceptos definidos en el nuevo testamento. Puede ser una posibilidad. Por ejemplo, si alguien se pregunta y quiere saber qué es la fe, bueno, veré o son si uno dice la fe es y empieza a definir lo que es la fe. Y también da ejemplos de lo que es la fe. ¿Qué es lo que es el amor? Tal vez es algo tan complejo. Primero, 40 y 3, el capítulo del amor. A partir del perciculo 4 comienza. El amor es y empieza a definir lo que es el amor, con sus características.

Y como complemento a esto, también tenemos historias. Por ejemplo, el de la fe. Por la fe Abraham hizo esto, esto, esto. O sea, se define y también se dan ejemplos. Algo muy bueno para poder estudiar y entender a nuestra mente. Fundamente occidental. El hecho de tener traducido la Biblia al español.

El hecho de que nosotros podamos leerla al español. Y muchas otras lenguas. Y de poder entenderla, a pesar en nuestro caso de ser occidentales, que es, acuérdense, definimos que nosotros como occidentales nos encantan las definiciones. No entiendo tal palabra, ¿qué significa eso? ¿Qué significa? Es trambótico. Hay bosque tondiccionario. Eso es lo que nosotros hacemos. Así pensamos. Pero poco decimos, es como este ejemplo de una historia. Así pensamos nosotros. Entonces, el hecho que podamos leer la Biblia y podamos entenderla es realmente un milagro. Es un milagro porque para traducir cualquier texto al idioma que sea, no significa transcribir palabra por palabra y que signifique lo mismo.

Porque muchas veces no hay palabras para traducir algo. No hay cómo expresar una idea. En la Biblia hay hebreísmos, se dice, que es una manera de hablar. Es como más culturalmente, más complejo para poder entender. Y algunas veces no hay cómo traer a nuestra mente lo que el escritor, por medio del Espíritu Santo, quiso registrar. Algunas veces se complica. Por eso, algunas veces hay tantas interpretaciones de la Biblia. Porque obviamente es una cultura muy diferente a la que la mayoría del mundo vivimos.

Por eso está la exégesis o la hermenéutica para interpretar ciertos versículos, entender el contexto, ver el idioma original, el hebreo, el griego, el arameo y rescatar la interpretación objetiva de la Biblia. Para no agregarle, yo pienso que es lo que significa esto. La Biblia debería interpretarse a sí misma. Bien. Y es por eso que vamos a hablar de un concepto, de un tema.

Y tiene que ver con lo que me ha pasado desde que mi esposa y yo hemos tenido la dicha de poder ser padres. En ocasiones he perdido la paciencia. Le he perdido con alguna de mis hijas. Ya cuando se me pasa la ofuscación, el enojo, y reflexiono, me doy cuenta que en realidad cuando uno pierde la paciencia, es por algo muy pequeño.

Algo que no tiene sentido, tal vez. Pero uno igual pierde la paciencia por cosas muy pequeñas. Y lo llevo más allá. Si lo comparamos con nosotros, ¿cuántas veces hemos hecho cosas mucho peores y Dios no pierde la paciencia en nosotros? Ahí sí que estamos hablando ya de una situación más grande. Dios no pierde la paciencia con nosotros. Y nosotros, una vez con otros hijos, por cositas pequeñas sí la perdemos. ¿Cuántas veces Dios nos perdona? ¿Sigue ahí paciente esperando?

Por eso, con este pequeño barniz de la cultura hebrea y nosotros los occidentales, me gustaría que nos profundicemos un poco más el día de hoy con esa palabra, la paciencia. Pero como concepto bíblico. Tanto como con algunos ejemplos y también con algunas definiciones. Para que así, entendiendo la paciencia de Dios a cabalidad, la podamos aplicar en nuestras vidas de mejor manera. El título del mensaje de hoy es Las dos paciencias. Las dos paciencias. Comencemos como buenos occidentales y empecemos a hacer lo que comúnmente hacemos para entender un tema. Busqué la palabra paciencia en la reina valera.

Esto es una cosa muy básica. Pero en la reina valera encontré solo dos versículos en el antiguo testamento que dicen paciencia. En hop y en proverbios. Yo pensaba que iban a ver muchas más. Pero encontré que en el nuevo testamento había 45 veces que se habla de la paciencia. La definición de paciencia puede llegar a ser compleja. Como lo define el nuevo diccionario bíblico ilustrado. Aquí tengo una definición de concepto. Definamos lo que es paciencia. Paciencia implica sufrir circunstancias adversas esperando, pero de una manera voluntaria y no por mera necesidad.

O tal vez una manera sencilla de definir lo que es paciencia es con un sinónimo. ¿Qué puede ser? Perseverancia, aguante, espera, tolerancia, clemencia. Todos esos sinónimos pueden asociarse a paciencia. Si nos asomamos un poco más al idioma original, podemos ver que cuando leemos paciencia en la reina valera, en el nuevo destamento donde más se encuentra, generalmente viene de dos palabras griegas, la paciencia, que se traduce como paciencia en el español.

Y esas dos palabras son las cuales vamos a tomar el día de hoy. Vamos a ver ejemplos, vamos a ver definiciones y estas dos paciencias que le estamos poniendo como título. Dos palabras. La primera es macrozumía. Se escribe con K y se acentúa en la I, macroz, con D de dedo, sumía, macrozumía. Esa es una. Y la otra es jupomoné. Dos palabras griegas que nosotros leemos en la Biblia en el nuevo destamento que es traducida como paciencia. Y aunque sean traducidas literalmente como paciencia, vamos a ver que hay ciertas diferencias que nos ayudarán a entender y a extender la paciencia.

Porque tienen características similares, pero tienen una versión o una visión más profunda de lo que es macrozumía y jupomoné. Vayamos con la primera. Macrozumía con K, con D de dedo al medio y con acentuación en la I latina. Macrozumía. Hay un versículo que nosotros leemos mucho. Está en los fundamentos, está en nuestras doctrinas y se encuentra en segunda de Pedro capítulo 3. Acompáñeme, por favor. Segunda de Pedro capítulo 3.

I versículo 9.

Segunda de Pedro capítulo 3 y versículo 9.

El Señor no retarda su promesa. Según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros. No queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan a la arrepentimiento. Es un versículo que leemos a menudo, pero aquí habla de que Dios es paciente. Este versículo describe la característica de Dios que es paciente y la palabra en griego original aquí es macrozumía.

¿Quién es esto? Bueno, paciencia como dice aquí, como bien está traducido, que sí está bien traducido, pero hay una capa un poquito más profunda. Vamos a buscar el diccionario expositivo Vine, donde define lo que es macrozumía. Macrod sumía es aquella cualidad de auto refinamiento ante la provocación que no toma represalías apresuradas ni castiga con celeridad, es decir, rápidamente. Es opuesto a la ira y se asocia con la misericordia. Diccionario de la palabra griega macrozumía, que es traducida en Segunda de Pedro, capítulo 13, versículo 9, como paciencia. Dios es paciente para con nosotros. Más exactamente, la reina valera en este versículo, la mayoría de ellos, o en los que vamos a ver aquí, por lo menos, la palabra apropiada en vez de paciente, ¿saben cuál tendría que haber sido? ¡Longanimidad! ¿Alguien sabe lo que es longanimidad? Bueno, una palabra como media antigua, y como que no la hablamos mucho. Haciendo ahí algo de largo, longanimidad. Bueno, veamos lo que es la longanimidad. Si escudriñamos esta característica de Dios, de Segunda de Pedro, capítulo 13, versículo 9, de que es paciente para con nosotros, para que ninguno perezca, nos vamos a dar cuenta de lo asombrosa y maravillosa que es esa característica para nosotros, que Dios es longanime. Dios es longanime. Ya vimos algunos conceptos. Veamos la historia, veamos ahora una imagen, una historia, una parábola en Mateo 18. Vamos a Mateo 18, para empezar a ver ahora con ejemplos, lo que es, en este caso, la longanimidad de Dios. Mateo 18, justamente el capítulo de las relaciones entre los hermanos, del perdón, de ser como niños, pero también está esta parábola en el versículo 23, hablando del reino de los cielos.

Mateo, capítulo 18, versículo 23.

Por lo cual, el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Vamos a ver lo que significa esos 10.000 talentos. 25. A este, como no pudo pagar, ordenó su Señor venderle ellas y a su mujer e hijos y todo lo que tenía para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo postrado le suplicaba diciendo, Señor, ten paciencia, Señor, ten paciencia, conmigo y yo te lo pagaré todo. El Señor de aquel siervo movido a misir y cordia, le soltó y le perdonó la deuda. El pago de un jornalero de aquellos años era un denario. Eso es un día de trabajo. Eso es lo que serían cuántos pesos mexicanos, como 60 y algo peso, que es el mínimo, algo así. 80. Estamos mejor. Un denario. Eso son 4 gramos de plata. De nuevo, la paga del día de un jornalero era un denario y eso significa 4 gramos de plata. Eso era un día de trabajo. 20 kilos de plata es un talento, más o menos, como promedio. Estaban entre 18 o 22, pero bueno, pongámosle 20 kilos de plata, que es más fácil acordarse. Es lo que vale a un talento. Quiere decir que son 6.000 denarios, porque un denario son 4 gramos de plata. Podemos hacer la fórmula después, pero no es necesario hacerlo con tanto detalle. Un talento que vale a 6.000 denarios. Un talento significa que son 6.000 denarios, por lo tanto, son 17 años de trabajo para un jornalero, 17 años. Esos 6.000 denarios, un talento. ¿Cuál era la deuda que había aquí que le dimos ahora en Mateo? 10.000 talentos. ¿Saben cuántos denarios son? 60 millones de denarios. ¿Y saben cuánto tiempo de trabajo? 165.000 años de trabajo. Eso es lo que era la deuda que tenía esta persona. Debía 165.000 años de trabajo al rey, para que vayamos un poco cuantificando lo que es esta parábola. Obviamente sabemos que el rey que simboliza a Jesucristo, que tiene el mismo carácter de Dios, en esta parábola, demuestra su longanimidad. Noten que el versículo dice, ¡Ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo! ¡Ten paciencia! Sé longanime conmigo. ¡Esperame! Te lo voy a pagar todo. Y obviamente el rey, movido a mis helicordias, se lo perdona, porque eran 165.000 años de trabajo. Este ciervo le estaba diciendo, sé longanime conmigo. Y aquí entonces, cuando dice, ¡Ten paciencia conmigo! ¡Macrod sumía! Esa es la palabra que se usa aquí. Sé longanime. Repitamos el concepto o la definición de longanime. Es aquella cualidad de auto refinamiento ante la provocación que no toma represalías, apresuradas, ni castiga con celeridad de manera rápida. Es lo opuesto a la ira y se asocia con la misericordia. Entonces, aquí empezamos a ver la parábola y empezamos a demembrar un poco la historia para saber realmente si fue paciente el rey, pero hay algo más allá que es la longanimidad. Recuerden, en segunda de p. 3.9, Dios es paciente con nosotros. Es longanime con nosotros porque no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. La longanimidad, que es macrod sumía, que se traduce como paciencia en el nuevo destamento, en estos casos, está expresada en muchos otros relatos de la Biblia. Esta característica de Dios. Vayamos al antiguo destamento. A Joel, capítulo 2 y versículo 13. A ver, vamos al profeta Joel. Joel, capítulo 2 y versículo 13. A ver, encontré. Capítulo 2 y versículo 13.

Cuando dice Tardo para la Ira, que muchas veces lo hemos escuchado, Tardo para la Ira, estamos hablando del antiguo destamento que es hebreo. Esa palabra es arek. Tardo para la Ira es arek. Terminan K. ¿Qué es el correspondiente al griego del nuevo destamento macrod sumía? Es decir, longanime. Estamos hablando de lo mismo. Solamente que son dos idiomas diferentes. Y aquí se traduce en la reina valera Tardo para la Ira.

Y entonces aquí, tal como dice Joel, Dios se tarda en hacer caer su juicio sobre quienes deberían recibirlo, porque es Tardo para la Ira. Es paciente, no queriendo que ninguno perezca. Longanimidad. Alargar el juicio. Dar una prórroga, un tiempo extra para que la persona se arrepienta. Para que la persona, como dice Segunda de P3IX, para que todos procedan al arrepentimiento. Eso es longanimidad. Sí es paciencia, pero aquí vemos que hay algo más, más profundo. Y no solamente decir, bueno, espérate un poco.

Es que Dios retrasa el juicio y lo alarga, y lo alarga, y le da prórroga, y le da prórroga.

Hacer alargar el juicio, prolongarlo hasta lo que más se pueda, es parte de la longanimidad de Dios. Un atributo divino. Vayamos a otra escritura, Números 14. Números 14 y el rebelde y complicado pueblo de Israel, con Moisés y Aaron al frente. Números 14, versículo 18. Números 14, versículo 18.

Hay muchas partes que podemos encontrar como historias. Números 14, versículo 18. El eterno. Tardo para la ira. Hay está. Tardo para la ira. Arek en hebreo. Makrotzumia en griego. Y grande en Misericordia, que perdonan la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos. Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí, Moisés estaba pidiendo a Dios que perdonara a Israel. Dios ya estaba cansado.

¿Ya los quería eliminar?

Versículo 20. Entonces el eterno dijo, yo he perdonado conforme a tu dicho. Podemos leer los versículos antes y después toda esta situación. Dice Dios me han tentado diez veces desde que salimos de Egipto.

Vieron todas las señales en el cielo, salieron comando poderosa y siguen siendo incrédulos. Por eso Dios ya estaba cansado. Él fue longán y me todo este tiempo con su pueblo. Pero ya, Él dijo hasta aquí llegar. Y Moisés le dice, Dios sé todavía un poco más longán y me con tu pueblo. Y Dios le concede eso. Pero le dice, ninguno va a ver la tierra prometida. Dice, ¿o qué? ¿Cómo que están negociando? Ninguno va a ver la tierra prometida. ¿Y eso es lo que sucedió? Otro ejemplo, Jonas, capítulo 3. Jonas, capítulo 3. Sabemos la historia de Jonas, en Nínive, pero Jonas sabía que Dios era longán y me.

Por eso no quería ir a Nínive. Fíjense, en Jonas, capítulo 3, y versículo 3, y versículo 3. Jonas, capítulo 3, versículo 3. Ya fue tragado por el gran pez y a lo gomitó que se vio ya. Ya pasamos esa parte. Jonas, capítulo 3 y versículo 3. Y se levantó Jonas y fue a Nínive, conforme a la palabra del eterno. Y era Nínive, ciudad grande en extremo de tres días de camino. Y comenzó Jonas a entrar por la ciudad camino de un día. Y predicaba diciendo, de aquí a que llegué y acaba diciendo, de aquí a 40 días Nínive será destruida. De aquí a 40 días. Dios le envió una advertencia no al pueblo de Israel, sino a sus enemigos, Nínive. Y les envió una advertencia. Longánimamente, le dijo, en 40 días esto se acaba. Ustedes ya son demasiado paganos. ¿Eran personas muy crueles? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? ¿Qué pasa? Y habían hecho colapsar. No colapsar, sino que ya gotar la longanimidad de Dios. Y le dijo ahora, en 40 días, esto se va a acabar. Y envía a su profeta que dice que demoraría 40 días para destruir la ciudad. ¿Conocemos la historia? ¿Todos ayunaron?

Incluso los bueyes y las ovejas. Siempre me recuerdo una vez Una vez una niña de la iglesia que estaba ayunando, una adolescente, y la profesora que era de origen católico, le dijo, bueno, tómate un tecito si no pasa nada, puedes ayunar tomándote un te o algo liviano. Y dijo, bueno, en Jonás y hasta los animales no comieron y no bebieron, ¿por qué vamos a ayunar de otra manera? Y la profesora muda. ¿Por qué es la correcta manera de ayunar? Ustedes pueden ver la aflicción que tenía el rey, que se vestió de silicio, y mandó a ayunar a todo el mundo, hasta los abejas y los bueyes.

Jonás 4.2 aquí mismo, y oró al eterno, le dijo, ahora o eterno. ¿No es esto lo que yo decía, estando aún en mi tierra? Este es el profeta Jonás, hablándole a Dios. Tan porfiado que era Jonás, que siempre quería resistir la palabra de Dios. Aquí dice, ¿no es esto lo que yo decía, estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis, por eso se lo tragó el pez, ¿de acuerdo? Porque sabía que yo, que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte.

El Arec, en Hebreo, Makrotzumia, en griego. Tardo en enojarte, y de grande misiricordia, y que te arrepientes del mal. Cámbeas de parecer, tienes misiricordia. Y Jonás sabía eso. Dijo, si voy, tal vez Dios los perdone. Y yo no quiero que mis enemigos sean perdonados, por eso él porfió tanto con Dios. Porque Dios es longánime, paciente, misericordioso. Lo vimos en Mateo 18 del 23 al 27, colaborábola del rey. El reino de los cielos es semejante al rey, con su siervo que le debía 10.000 talentos.

Y se la perdonó. Volvamos a Mateo 18.

Con la segunda y la mentale parte. De ese hombre que le había sido perdonada, esa deuda de 10.000 talentos. Mateo 18, versículo 28. 165.000 años de trabajo perdonados a este hombre, por longanimidad. ¿Y qué pasó cuando él salió? Versículo 28. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos que le debía 100 denarios. ¿Cuánto de esos más o menos? Bueno, si un denario es un día, un gámole tres meses y medio por ahí, tres meses. Le debía tres meses de trabajo. Versus 165.000 años recién perdonados para llevar a la balance. Y haciendo de él le ahogaba diciendo, págame lo que me debes. Entonces, su consiervo, postrándose a sus pies le ahogaba diciendo, ¡Selonganime conmigo, te voy a pagar todo! ¡Selonganime! ¡Esperame un poco! Ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré. La misma palabra, macro, sumía. ¡Selonganime conmigo! Mas él no quiso si no fue y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda. Esta parabola nos hace ver que tenemos una deuda muy grande con Dios. Porque Dios nos compró con la sangre preciosa de su hijo. Jamás vamos a merecer, hagamos lo que hagamos, trabajemos lo que trabajemos. Todas las obras que hagamos, no vamos a merecer ese don inmerecido.

Pero esa deuda que tenemos, que está aquí, simbolizada en los 165.000 años, 10.000 talentos, esa deuda se nos perdona por la longanimidad de Dios.

No estamos endeudados, no tenemos que ir a endeudarnos a buscar una tarjeta de crédito para pagar a mil años, 20.000 años, 100.000 años. Imagínense. Voy a endeudarme con mi tarjeta de crédito para pagar de aquí a 165.000 años.

Y es por eso que la segunda parte es la más triste. Porque algunas veces, una persona no nos saluda, nos ofendemos y no le hablamos y nos enojamos.

No somos longán ni mes. No somos longán ni mes entre nosotros. Esa es nuestra naturaleza humana. No nos tenemos paciencia. Hacemos caer el juicio en la otra persona tan pronto podemos.

Esa es el espíritu humano. Inmediatamente podemos, hacemos caer el juicio. No lo alargamos, no lo extendemos, no somos longán ni mes. Queremos que nos paguen, que nos den lo que nos deben. Como dice aquí, hacimos y ahogamos al otro que, aunque esté arrepentido y pida longa animidad, no se la damos. Fíjense aquí en Mateo 18.32 como termina esto.

Entonces llamándole a su Señor, hablando del rey que le había perdonado a esta deuda, entonces llamándole a su Señor, le dijo, siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, diez mil talentos, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener mi ciricordia de tu consiervo como yo tuve mi ciricordia de ti? Entonces su Señor enojado, y la otra persona no dijo nada aquí, calladito. Entonces su Señor enojado le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía, se volvió la deuda. Ahora págame, tú no fuiste como yo fui contigo. Págame 165 mil años de trabajo. Y 35. Así también mi Padre Celestial hará con vosotros, si no perdonáis de todo corazón cada uno a sus hermanos, a sus hermanos, sus ofensas. Y ahí se nos cae nosotros esto encima. Encima.

A contar de hoy, faltan tres meses y medio para Pascua. A contar de hoy, tres meses y medio para Pascua. Que no pase otro año sin remediar aquel asunto que llevamos años sin remediar. Que no pase otro año sin remediar aquel asunto, aquella deuda y seamos longanimes este año con nuestros hermanos. Cuando un árbol da fruto, no lo da de la noche a la mañana. Un árbol hay que regarlo, hay que cuidarlo, hay que sacarle las hojas muertas, tiene que recibir sol, tiene que recibir sombra. Tuvo que haber tenido un cuidado para que entonces, al final, dé frutos en la época y la temporada que corresponda. Por eso, el fruto del Espíritu Santo se le dice fruto. No es algo inmediato que la persona recibe. En Galatas 522 habla de las características o el fruto del Espíritu Santo que en la medida del tiempo la persona va a arrojar, habiendo cuidado a ese árbol.

El Espíritu Santo no significa que cuando la persona lo recibe es paciente.

Lo que significa es que esa persona con el Espíritu Santo recibe la fortaleza para que pueda soportar la prueba y entonces desarrollar paciencia. Es diferente pensarlo así. No es que ya la persona recibe el Espíritu Santo y ahora te convierte amor, gozo, paz, paciencia y ya. Y se te empiezan a sumar estas características. Esa paciencia que hablamos en Galatas 522, esa longa enimidad. Ser más tardos para la ira. Ser más lentos para enojarnos. Ser más tolerantes. Aguantar un poco más. Ser pacientes. Alguien que es longanime, ¿saben que también es una persona con mucho amor? ¿Es una persona amorosa? Vamos aquí a primera cuarenta y os trece. ¿Dónde está el capítulo del amor? Primera cuarenta y os trece. ¿Y adivinen cuál es la primera característica del amor? ¿Y cuál es la primera característica del amor?

El versículo 4. Los primeros tres versículos hablan aquí. Pablo, ¿de qué? Si yo hablas el lenguaje humano, no tengo amor, no sirvo nada. Y el cuarto, cuatro versículos, dice, el amor es sufrido, es benigno. El amor no tiene envidia, el amor no es jantancioso, no se envanece. ¿Y saben qué palabra es sufrido?

La que hemos estado hablando todo esto. El amor es longánime.

Es muy diferente cuando uno lee la versión Reina Valera 60. Cuando dice, el amor es sufrido, entonces me voy a empezar a cortar las venas para demostrar mi amor, porque tengo que sufrir. No lo puedo tomar literal. O voy a andar de rodillas, caminando hacia el cerro X, para ensangrentar mis rodillas y flajelarme para demostrar mi amor. Porque el amor es sufrido, pero es muy diferente a lo que la Escritura habla de lo que es el amor. Aquí hay 14 características del amor. Ustedes pueden ver todo este capítulo, pero el primero es longanimidad. Una persona amorosa es una persona longánime.

En inglés dice longsuffering, que extiende esta tolerancia o este sufrimiento, que lo agranda como un chicle, la longanimidad, espera largamente. Y se sufre también con eso. Pero fíjense que es muy diferente ese sufrimiento, que no está aguantando eso. Se duele algunas veces. Sufrimos por el otro, aguantamos largamente. ¿Eso es amor? Eso es amor. Primera de Tesla Unicense es capítulo 5.

Vamos a desarrollar lo que es macrozumía. Me queda un poco para la otra palabra, pero sí lo vamos a llevar. Acabo. Primera de Tesla Unicense es capítulo 5, versículo 14.

Primera de Tesla Unicense es capítulo 5, versículo 14.

También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los sociosos, que alenteís a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.

Ser longánimes para con todos. Con el vecino, con los hermanos, con los profesores, con los jefes, con los compañeros.

Macrozumía, longa enimidad.

Si creo que el chavo del ocho decía, ¿no? Es que no me tienen paciencia.

Es que no me tienen paciencia. De igual manera, con esta primera parte de la macrozumía, nos damos cuenta que si decimos que tenemos paciencia, es bíblicamente correcto hablar de la paciencia, pero hay una dimensión más profunda de la palabra de macrozumía, de la longa enimidad, que hay que entender con conceptos como buenos occidentales, con ejemplos, con imágenes, para poder entender la virtud divina, que es muy difícil de seguir, pero no por eso nos vamos a hacer el esfuerzo. Y es tan necesaria que sepamos desarrollarla con nuestros hermanos, todos. Colocense es 1-11 y aquí viene la mitad del mensaje, o por lo menos el paso al otro concepto de paciencia, la otra paciencia que vamos a decirle. Colocense es 1, versículo 11, un poquito más atrás. Colocense es capítulo 1, versículo 11. Fortalecidos con todo poder, hablando del Espíritu Santo, conforme la potencia de su gloria, para toda paciencia y longa enimidad. Con todo lo que hemos visto hasta ahora, aquí habla de dos palabras, paciencia y longa enimidad.

Longa enimidad es macrozumía.

Macrozumía, como lo venimos hablando. Y hemos definido y hemos visto en ejemplos e inimágenes. Y aquí paciencia, ¿qué sería?

Esa es la segunda paciencia que queremos ver ahora con lo que queda.

No es una redundancia, porque no podría decir para toda paciencia y paciencia. ¿Se acuerdan que longa enimidad? Macrozumía se traduce muchas veces como paciencia, pero aquí no, aquí dice longa enimidad. Y la palabra que la antecede es paciencia es jupomoné, tal cual como suena. Jupomoné.

¿Y esto qué es? Permanecer bajo. Permanecer bajo. Perseverancia.

Constancia. Eso es jupomoné. Perseverancia, constancia.

Romanos 8.

Romanos, capítulo 8. Romanos, capítulo 8 y versículo 18. Estamos habiendo ahora la segunda paciencia, que es jupomoné. Tenemos la primera macrozumía, longa enimidad, y ahora la segunda paciencia, que es jupomoné. Que se traduce muchas veces como paciencia, pero aquí la mirada un poco más a fondo de Romanos 8. Versículo 18, comencemos. En el versículo 10 y 11, vamos a ver cómo es la primera. Y ahora, un poco más a fondo de Romanos 8. Versículo 18, comencemos. En el versículo 18, que es uno también bastante nombrado. Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Versículo 22, porque sabemos que toda la creación gime a una y a una está con dolores de parto hasta ahora. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del espíritu. Nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos, pero la esperanza que se ve no es esperanza. No es esperanza, porque lo que alguno ve, hay que esperarlo. Véngase la definición ahí de esperanza o de fe, lo que no se ve.

Porque dice, pero la esperanza que se ve no es esperanza, porque lo que alguno ve, hay que esperarlo. Y el versículo 25, pero si esperamos lo que no vemos con paciencia, lo aguardamos. Jupo moné, ahí está la palabra griega jupo moné, que dice paciencia, pero dice aquí, con jupo moné lo aguardamos. ¿Por qué? Porque lo vemos con esperanza, lo vemos con una fe en algo que no vemos.

Romanos 12-12, poco más adelante.

Romanos 12-12, dice, gozosos en la esperanza, en esta misma que estamos hablando, sufridos en la tribulación, constantes en la oración, sufridos viene del griego jupo moné.

Porque tiene que ver con la esperanza. Por eso en las tribulaciones las podemos soportar porque sabemos que es por algo más adelante que no vemos. Con esa esperanza que nos habla Romanos 8, 25, y ahora Romanos 12-12, cuando dice sufridos, perseverantes o esperanzados en la tribulación, si uno quisiera también usar algunos homólogos para entender lo que está diciendo aquí en Romanos 12-12. Al momento de la prueba debemos ser pacientes porque permanecemos, perseveramos, somos constantes, jupo moné, porque esperamos lo que no vemos, pero sabemos lo que es, no lo vemos, pero sabemos lo que es. Una persona muy cercana a mí una vez me dijo, o una vez dijo, me cansé de hacer el bien. Y a pesar de que estaba bautizado, terminó al poco tiempo de romper con su familia, con su esposa, con sus hijos y salirse de la iglesia. Y vivir como una persona más del mundo. ¿Se han cansado de hacer el bien alguna vez? Que levanten la mano. ¿De perseverar en ser muchas veces los únicos que hacemos el bien?

Pero eso viene en la palabra, jupo moné. Hay que ser pacientes y hay que ser perseverantes, constantes. No cansarse en hacer el bien. No cansarnos en hacer el bien. Romános 2, Romános capítulo 2.

Romános capítulo 2 y versículo 6 y 7. El cual pagará a cada uno conforme a sus obras.

Vida eterna a los que perseveran, jupo moné.

En bien hacer buscan gloria y honra e inmortalidad. Mis hermanos, para alcanzar la vida eterna, no debemos cansarnos de hacer el bien. Vale la pena esta perseverancia. Claro que vale la pena. Tenemos razones de sobra para guardar los mandamientos de Dios, para ser generosos, para servir a otros, para perdonar a otros, para ser humildes. Tenemos razones de sobra para orar, ayunar, estudiar, meditar. Tenemos razones de sobra para acertar dos para la ira, macroxumía, pacientes, longanimes. Tenemos razones de sobra para perseverar, jupo moné, en esa esperanza que vemos a lo lejos. Y que ninguno en el vero 11 recibió, para que no sean ellos llevados a la gloria antes que nosotros. Tenemos razones de sobra para ser pacientes. Salmos 37.

Salmos 37.

Y versículo 1.

Salmos 37, versículo 1.

No te impacientes a causa de los malignos. Estamos hablando de la paciencia, aquí estamos hablando de la carencia de la paciencia. No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad, porque como hierbas serán pronto cortados y como la hierba verde se secarán, confían en el eterno. Y haz el bien, jupomoné, y habitarás en la tierra y te apacentarás de la verdad. Deléitate a sí mismo en el eterno y él te considera las peticiones de tu corazón. Encomienda el eterno tu camino y confían en él y él hará exhibirá tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante el eterno y espera en él, jupomoné, pacientes. No te alteres con motivo del que prospera en su camino por el hombre que hace maldades. Podríamos explicar ahí macrozumía, longanimidad. ¿Cuánto quisiéramos hacer caer el juicio sobre las personas malvadas o las no tanto? Longanimidad. Deja la ira y desechale enojo. No te existes en manera alguna a hacerlo malo porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en el eterno, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo. Observará su lugar y no estará allí, pero los manso heredarán la tierra y se recrearán con abundancia de paz. Maquina limpia contra el injusto y cruje contra él sus dientes. Broxismo de estos malos. 13. El Señor se reirá de él porque ve que tiene su día.

Hemos visto ya como conclusión que ser pacientes tiene una dimensión más profunda y porque acabamos de definir con ejemplos, con definiciones, lo que es la paciencia en estas dos áreas, de lo que es Tardo para la Ira, macrozumía, del Nuevo Testamento, que se traduce muchas veces como paciencia, y Jupo Moné, la parte de ser perseverantes, con esa esperanza hacia adelante. Con estos ejemplos, en las sagradas escrituras, y una un poquito más profunda interpretación exegética y hermenáutica de estos conceptos, nos hemos dado cuenta que la palabra paciencia es más interesante de lo que lo habíamos entendido. Macrozumía, longa animidad. La leímos como una virtud divina, maravillosa, muy importante conocerla, ya que es un ejemplo para nosotros, tal como lo leímos con Israel, en números, con Jonas, y en la parábola de Mateo 18, Tardo para la Ira, longa animidad. Y Jupomoné, que la definimos como perseverancia. La leímos como virtud necesaria para poder llegar al reino, sin dejar de hacer el bien, para heredar la vida eterna. Ser pacientes es ser longánime y perseverante.

Ser pacientes es ser longánime y perseverante. Ser pacientes es ser amoroso y esperanzado. Espero que ahora, habiendo entendido una dimensión más profunda de la paciencia, podamos aplicarla a nuestras vidas y llegar a tener una relación mejor con nuestro Dios, con su Hijo Jesucristo y también con nuestros hermanos. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.