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Ayer en el diario El Mercurio apareció un comentario firmado por Rodericus, que aparece siempre en la página 3 del cuerpo A. Rodericus es un seudónimo de un docente de la Universidad de Andrés Bello, que se llama Rodrigo Figueroa-Basteman. Y aquí este señor hace un comentario que me va a servir de introducción al tema que voy a tratar. Su escrito se llama La Duda. La Duda. Y entonces él comienza diciendo, quisiere escribir sin vacilaciones sobre la duda. Pero claro, la naturaleza del concepto me lo impide. No puedo sino dudar cuando quiero decir algo sobre la duda. ¿Qué significa? ¿Y cómo nos afecta en nuestra relación con uno mismo, con los otros y con las circunstancias? La duda muchas veces supone una suspensión del juicio y de la decisión, cierta parálisis e irresolución. El que duda congela sus certezas y situa sus propias necesidades. El que duda congela sus certezas y situa entre paréntesis sus convicciones. No es que las deje de lado o renuncie a ellas, sino que las pone bajo un matiz de cautela, mesura que habitualmente no se da en las que consideramos certidumbres irrebatibles. Y aquí, entonces, el tema, la duda no se da en las certidumbres irrebatibles. De hecho, la palabra certidumbre significa conocimiento seguro. Certidumbre también implica certeza y certeza deriva de acierto. Y acierto significa atino, puntería. Y entonces, aquí mi planteamiento, ¿cuáles son las certidumbres irrebatibles que tiene usted? Todos tenemos. Todos los que estamos aquí debiéramos tener certidumbres irrebatibles. Y podríamos preguntarlo de otra manera. ¿Cuáles son las certidumbres irrebatibles del cristiano? ¿Hay certidumbres irrebatibles en este camino de vida? ¿Cuáles son esas certezas en donde la duda no puede penetrar? O debiéramos decir, ¿cuáles son esas certezas en donde la duda no debe hacerme ella? Hebreos lo describe. Hebreos describe el punto exacto en donde no debe haber duda, ni cuestionamientos. ¿En Hebreos 11? ¿En Hebreos 11? Aquí la escritura plantea este punto fundamental en el desarrollo del carácter cristiano, y en donde la duda no puede hacerme ella. Hebreos 11, versículo 1, dice, es pues la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. La fe es lejos nuestra convicción, y o certidumbre irrebatible. La definición de fe presentada en Hebreos 11 contraría definitivamente la definición de duda. Aquí, como mencionaba, la duda implica vacilaciones. La duda muchas veces supone suspensión del juicio. También dice que duda congela sus certezas, les pone paréntesis. La fe no es eso. La fe es todo lo contrario. La fe definitivamente es lo contrario a la duda. La duda o las dudas en materia de fe son conceptos irreconciliables, van por caminos distintos. Y entonces podríamos hacer ahora otra pregunta. ¿Cuáles son nuestras certezas irrebatibles? ¿Cuáles son las certezas irrebatibles en materia de fe? Bueno, Hebreos 11 en el versículo 6, hay una certeza expresada que dice sin fe, es imposible agradar a Dios. Sin fe, es imposible agradar a Dios. Y entonces aquí podríamos o quiero repasar hoy día. Mateo 5. Mateo 5, en donde vemos a Jesús, el Hijo de Dios. Manifestando o expresando estas certezas que deben acompañar la vida de un cristiano. Y en donde uno no debiera dudar. En donde uno no debiera dudar. Las bienaventuranzas del sermón del monte.
En el capítulo 5, en el versículo 1, aquí Jesús, hablándole a las personas que acudían a escucharlo, dice bien viendo la multitud, subió al monte y sentándose vinieron a él sus discípulos. Y abriendo su boca les enseñaba diciendo, bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Esta es una certeza, una certidumbre en la cual no debiéramos dudar. Pobres en espíritu también traducido como necesitados, en espíritu del griego Tojos. El reino será para aquellos hombres y mujeres que tengan esta característica en su carácter. Dice aquí el versículo 4, bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. De parte de nuestro Dios, Él nos promete consuelo. La Escritura revela que una de las grandes lecciones que tenemos cuando vivimos pruebas difíciles es precisamente aprender a consolar. Aquí en Segunda de Corintios, Pablo, hablándola a los hermanos en Corintio, entendemos que Pablo fue un hombre que fue enseñado por Dios a través de las pruebas, a través de las dificultades, a través de una vida, en algunos casos uno podría decir una vida complicada, y aquí Pablo haciendo gala de estas conclusiones y por inspiración de Dios, dice en el versículo 3 de Segunda de Corintios 1, bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación. Pablo hace este planteamiento. ¿Por qué vive uno pruebas difíciles? ¿Por qué vive uno pruebas en las cuales uno se pregunta, ¿Por qué vive uno esta prueba? ¿Por qué tengo que ser yo quien vive esta circunstancia? Y aquí Pablo, por inspiración, dice, para que podamos también nosotros consolar. ¿Cómo aprende uno a consolar? Habiendo sido consolado. Y dice aquí, por medio de la consolación, con que nosotros somos consolados por Dios, porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación. O si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos. Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación. Aprender a consolar. ¿Cómo aprende a consolar uno si uno nunca sufre? Si uno nunca vive circunstancias en las cuales nos hagan desear que Dios nos consuele. Bueno, por eso, Pablo, aquí, apóstol a los gentiles, quien vivió múltiples circunstancias, aprendió esta lección. ¿Para qué vive uno pruebas tristes, difíciles? Bueno, Dios nos consuela. Siempre que uno vive una circunstancia difícil y se humilla ante Dios y le pide que Dios actúe, Dios actúa. Y cuando uno pide consolación, Dios lo consuela. Con eso que surge del Espíritu, porque esto no es algo teórico, esto surge del Espíritu, esa tranquilidad, esa paz, esa calma. Y eso proviene de Dios. Y una vez que uno ha sido enseñado, puede también, entonces, en otras circunstancias, poder enseñar a otros y poder consolar a otros. Y por eso, aquí, esta certeza que plantea Jesucristo en el sermón del monte, dice aquí, en Mateo 5, en el verso 4, dice bienaventurados los que lloran porque ellos recibirán consolación. Es una promesa de parte de Dios. Todos aquellos que lloran, son consolados por Dios. Dice aquí, en versículo 5, bienaventurados los mansos porque ellos recibirán la tierra por heredado. La palabra que se usa para describir la palabra manso en griego es praus, que significa apacible, pacífico, afable. Dios ha prometido la tierra a aquellos hombres y mujeres quienes desarrollen este fruto espiritual de apacibilidad. Aquí, en el diccionario expositivo VIDE, en la página 530, le explica un poco más la palabra manso.
Dice aquí, en su utilización en las escrituras, donde tiene un significado más pleno y profundo, que en los escritos griegos seculares consiste no solo en el comportamiento externo de la persona, ni tampoco en sus relaciones con sus semejantes, tampoco se trata meramente de su disposición natural. Más bien es una obra efectuada en el alma y se la ejerce en primer lugar y ante todo para con Dios. Es aquella disposición de espíritu con la que aceptamos sus tratos con nosotros como buenos y por ello, sin discutirlos ni resistirlos. El significado de prautes nos expresa fácilmente en castellano, porque el término que se usa comúnmente, man sedumbre, sugiere debilidad y pusilanimidad en mayor o menor grado. En tanto, prautes no lo denoten absoluto. Sin embargo, es difícil encontrar una traducción menos expuesta a objeciones que, entre comillas, man sedumbre. Se ha sugerido gentileza, pero prautes describe como condición de mente y corazón y como gentileza es más bien apropiada a acciones. Este último término no es mejor que el primero. Por ello se tiene que comprender con claridad que la man sedumbre manifestada por el Señor y recomendada al cliente es resultado de poder. La suposición que se hace comúnmente es que cuando alguien es manso, es porque no puede defenderse, pero el Señor era manso porque tenía los infinitos recursos de Dios a su disposición, pero que su Cristo los usó de una manera justa y apropiada. Y aquí, en Santiago, en Santiago 3, el apóstol Santiago también nos habla respecto de cómo debemos mostrarnos a los demás. Y aquí, en Santiago 3, el apóstol Santiago también nos habla respecto de cómo debemos mostrarnos a los demás. Santiago 3, en el versículo 13, dice aquí, ¿quién es sabio y entendido entre vosotros? ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no hoctéis ni mintáis contra la verdad, porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal y abólica, porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y entonces aquí, Pablo, digo Santiago, por inspiración, mencionándonos respecto de la mansedumbre, quien es sabio y entendido entre vosotros muestre sus obras en sabia mansedumbre. Y entonces sigamos leyendo las bienaventuranzas que nos describen estas certezas.
Dice aquí el versículo 6 de Mateo 5. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados. Todos aquellos que anhelan, creen y confían en la justicia de Dios, verán la justicia de Dios. Una de las convicciones en las cuales yo entiendo que hemos sido enseñados a través de los años su iglesia es que Dios está a cargo de su iglesia. Él cuida, Él consuela, Él protege, Él inspira. Y aquí dice en la escritura entonces que los que tienen esa hambre y esa sed de justicia Dios los va a saciar. Dice aquí el versículo 7. Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia. Otra de las certezas en las cuales debemos tener plena seguridad es que con la vara con que uno mide, así es me digo. En Santiago, en Proverbios 3. En Proverbios.
En el versículo 3.
Dice aquí nunca se apartan de ti la misericordia y la verdad. Atalazas tu cuello. Escribeles en la tabla de tu corazón. No debemos olvidarnos entonces de esta instrucción respecto de la misericordia. En Proverbios 11.
La misericordia trae beneficios al individuo que las aplica. Dice aquí en el versículo 17. De Proverbios 11. A su alma hace bien el hombre misericordioso. Dice más, el cruel se atormenta a sí mismo. Le hace bien a uno mismo aplicar misericordia. Ahora sí vamos a Santiago 2.
Santiago 2. El escuelo 13. Esta advertencia. Dice porque juicio sin misericordia será con aquel que no hiciera misericordia. Y la misericordia triunfa sobre el juicio. Y Jesús entonces nos da esta certeza, esta certidumbre irrebatible. Diciendo entonces qué pasará con los misericordiosos. Dice bien aventurado los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia. Cuando uno piensa en este sentido, Dios nos ha llamado, nos ha hecho partícipes de estas verdades. Nos ha revelado su plan, pero lo más importante, la escritura revela, hemos sido perdonados.
Si estamos arrepentidos. En el versículo 8 de Mateo 5, hablando aquí bien aventurado los delimpeo corazón, porque ellos verán a Dios. El diccionario Expositivo de las palabras vine. Dice aquí libre de deseos corrompidos, los delimpeo corazón. En el versículo 9 de Mateo 5 dice bien aventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Es interesante la palabra pacificador, es acedor de la paz. Aquí en Santiago 3 hay una escritura muy alentadora en este sentido de los pacificadores, los que hacen la paz. En el versículo 18 del capítulo 3 de Santiago, dice, y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.
La paz genera un círculo virtuoso en donde la justicia puede desarrollarse. Cuando hay contención, cuando hay guerra, esto no ocurre. Y por eso el versículo 1, el capítulo siguiente, dice de dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros. No es de vuestras pasiones las cuales combaten en vuestros miembros.
La paz es algo tremendamente importante y todos debemos aprender a desarrollarla y a vivir por ella. En Mateo 5 volvamos aquí a las palabras de Jesús, que nos habla de estas certezas en las cuales no debemos dudar. Mateo 5 versículo 10. Dice aquí, bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen, y os persiguan y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo gozaos y alegrados, porque vuestro galardón es grande en los cielos, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
Si un hombre o mujer de Dios ha desarrollado, entonces estas siete características mencionadas en los primeros versículos seremos perseguidos. Jesús dijo que seríamos perseguidos. Y uno se pregunta, ¿quién nos va a perseguir? ¿Quién nos ha perseguido desde el comienzo de la historia? Satanás, una vez piensa en las iglesias en el mundo, vivense, desarrollan tranquilamente. Y sin embargo, la Iglesia de Dios ha sido perseguida desde siempre. Satanás anda tras nosotros. Al mundo, ya lo tienen su mano, en general. He engañado, pero a la Iglesia de Dios, a la verdadera Iglesia de Dios, Satanás anda atrás, nosotros. En primera de Pedro En primera de Pedro 5, del versículo 6 se nos dice humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.
Ser sobrio, sivelado, porque vuestro adversario, el diablo, como león urgente, anda alrededor, buscando a quien devorar, al cual resistir firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos, en todo el mundo. Satanás anda atrás la Iglesia. Y Jesús dijo que seríamos perseguidos a causa de la justicia, ser perseguidos por tener esta fe. Uno busca a través de la historia, cómo han vivido los cristianos a través de la historia, cómo han sido perseguidos, cómo han sido asesinados muchos de ellos por seguir este camino. Guardamos el sábado, guardamos las fiestas, pero en estos tiempos no hemos sido perseguidos a muerte, aún por tener esta fe.
Aquí en Juan 15, en Juan 15, en el versículo 18, Jesús hablandole a sus discípulos, y también, entonces, por extensión, nosotros somos sus discípulos, y esto que Jesús le dijo a sus discípulos, nos llega a nosotros. Dice aquí el versículo 18, si el mundo os aborrece, saber que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuéráis del mundo, el mundo amaría lo suyo, pero porque no soy del mundo, antes, yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho, el siervo no es mayor que su Señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán.
Si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Esto es una certeza. Por causa de la justicia, seremos perseguidos. Satanás está en guerra contra los hijos de Dios. Satanás no nos dará tregua. Él sabe, y sus demonios saben, que el tiempo está determinado sobre ellos. Mateo 8 trae acolación. Esto que acabo de decir. Mateo 8, en el versículo 28, se menciona el caso de los endemodiados ladarenos.
Y es interesante notar lo que los demonios dicen. Mateo 8, versículo 28, cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los ladarenos, midieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepultros. Feroses en gran manera. Tanto que nadie podía pasar por aquel camino. Y clamaron diciendo, ¿qué tienes con nosotros, Jesús, hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo? ¿Aquí se referían esto de atormentarnos antes de tiempo? Ellos conocen las escrituras. La escritura dice, ellos conocen y tiemblan ante la palabra. Aquí, en Santiago 219, está esta escritura. Santiago 219.
Dice, ¿tú crees que Dios es uno? Bien haces. También los demonios creen y tiemblan. Ellos conocen la historia. Conocen las escrituras. Conocen esa escritura que dice que Satanás va a ser atado y separado del hombre. Y por eso debemos entender. Y por eso debemos entender. Y por eso debemos entender. Que Satanás está enfurecido contra nosotros, la Iglesia de Dios. En Efecio 6.
Santiago 6, versículo 12. Dice, no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Nuestras luchas son espirituales. Satanás utiliza a las personas para generarnos, en algunos casos, dolor y molestias. Ahora bien, también le ha escrito que la Iglesia de Dios es atracada y que la Iglesia de Dios es atracada y que la Iglesia de Dios es atracada. Ahora bien, también la Escritura señala una de las grandes convicciones irrebatibles que debieran traer paz y tranquilidad a nuestras vidas. En Santiago 4. En Santiago 4.
En el versículo 7.
Nos dice aquí, Someteos, pues adiós, resistida al diablo y huirá de vosotros. Satanás huye de Dios y Satanás huirá de nosotros en la medida que nosotros nos acertemos a Dios y nos humillemos bajo la misericordiosa mano de Dios. En este sentido, y haciendo eco de las palabras del mensaje anterior en Romanos 8.
En el versículo 31 podemos señalar entonces, en el salmo 27, versículo 1, diciéndonos esto. Romanos 8.31 ¿Qué puedes diremos a esto si Dios es por nosotros quién contra nosotros? ¿La Escritura nos asegura esto? Si Dios está de nuestro lado, ¿quién podrá alzarse en contra nuestra? En el versículo 32 dice el que no escatimó ni a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros ¿cómo no nos dará también con él? ¿Todo las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? ¿Quién es el acusador? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? Tribulación o angustia cuando uno vive problemas, tristezas, congojas, dolores. Dice aquí ¿Quién nos separará del amor de Cristo? Tribulación o angustia o persecución cuando uno piensa en las persecuciones, las persecuciones harán que nosotros claudiquemos en nuestra fe. Dice aquí ¿O hambre? ¿Serán las necesidades económicas las que nos hagan dudar? Dudar de esa palabra que dice que aquí en Mateo 6 estas promesas para los que buscan el reino Mateo 6 en el versículo 33 cuando se nos dice más buscar primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas o serán añadidas el alimento, el techo volvamos a Romanos 8 dice aquí tribulación o angustia o persecución o hambre o desnudez o peligro o espada estas cosas nos harán claudicar nos harán dudar versículo 36 y en el versículo 37 estamos muertos todo el tiempo somos contados como vejas de matadero versículo 37 antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó por lo cual estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni ángeles ni principados ni potestades ni lo presente ni lo porvenir ni el mundo ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor Nuestro las certidumbres irrebatibles en donde la duda no mella se llama fe y la fe es la base para entrar en el reino nos dejemos que las incertidumbres y dudas mellen nuestra fe fortalezcámonos o fortalezcamos nuestra fe repasando las certezas que Dios ha escrito o que por inspiración Dios ha permitido que lleguen hasta nuestros días repasémoslas, reflexionemos en ellas pidámosle a Dios que nos abra el entendimiento para ver fortalezcamos nuestra fe repasando estas certezas a través de los evangelios y ante todo recordemos lo que la Escritura dice en hebreos 11-6 sin fe es imposible agradar a Dios.