This transcript was generated by AI and may contain errors. It is provided to assist those who may not be able to listen to the message.
Fue sauce.
Todos estén de lo más bien. Como estamos acá, Catillo, muchos cariños le enviamos.
Tengo buenas noticias también. Recién terminamos una de las reuniones del Consejo de Ancianos en Cincinnati y Dios sigue bendiciendo su obra. Seguimos teniendo ingresos positivos y los egresos o los gastos están por debajo de lo presupuestado. ¿Qué significa? Que Dios sigue abriendo puertas para la obra. Espero que puedan ver algunos en el canal de YouTube las presentaciones de Beyond Today, por Darius McNeely, por Gary Petty y por Steve Myers, que son tan buenas. Yo no me pierdo ninguna de ellas cada semana. Muy edificante, muy inspiradoras, igual que todas las publicaciones que ustedes reciben y que estamos muy contentos con el contenido y sabemos, hermanos, que es un verdadero privilegio ser parte de la iglesia. Ninguno de nosotros merecemos estar en ella, pero estamos muy agradecidos con la misericordia de Dios que nos ha revelado este precioso camino de vida.
Y ese sería el primer punto que quisiera partir con este mensaje sobre siempre darle las gracias a Dios en nuestras oraciones por estas preciosas verdades que el mundo ha rechazado o ignora, pero que un día van a conocer estas santas leyes de Dios que fueron creadas para nuestro bienestar y sabemos que debemos nunca dar las porcentadas.
El camino de Dios en realidad no es nada complicado, no se necesita toda una teología elaborada para tratar de explicar las cosas. El camino de Dios está basado en dos premisas principales. La primera de ellas es que el camino de Dios está basado en obedecer esas leyes de Dios y la segunda premisa o base es que el pecado es quebrantar esas leyes de Dios y obviamente la justicia tiene que ver con cumplir correctamente las leyes de Dios y el pecado es quebrantar estas leyes de Dios. En primera de Juan capítulo 3, versículo 4, yo se lo voy a leer, dice todo aquel que comete pecado, infringe también la ley, pues el pecado es infracción de la ley. Entonces hay veces que las iglesias del mundo no quieren hablar sobre la ley de Dios, que es santa, justa y buena, como nos dicen romanos 8-12.
Y tampoco es algo que está en contra de nosotros. Todo lo contrario, es todo para bendecirnos, para darnos una vida abundante, como Jesucristo mencionó, y que el pecado es la infracción o el quebrantar estas leyes de Dios. Entonces con esas dos premisas, que el camino de Dios está basado en sus santas leyes, que deben ser obedecidas, y la segunda premisa es que el pecado es la infracción o el quebrantar esas leyes de Dios. Por ejemplo, hace un tiempo atrás estaba leyendo un comentario sobre las iglesias de Apocalipsis, y uno de estos eruditos que se supone ha estudiado todo tipo de teología, y cuando este comentarista ve que dice Cristo ves tras ves a las iglesias, que al que vence heredará ese reino y que hay que vencer. Y entonces el comentarista dice, Cristo menciona que hay que vencer. Lo único con eso, el problema que hay, es que nos dice, ¿qué debemos vencer? ¿Cuáles son las cosas que debemos vencer? Y yo quedé boquiabierto, quedé completamente asombrado, que no sabe ni siquiera lo que es vencer, que tiene que ver con si vencer el pecado. Vencer es la naturaleza humana que va en contra de las leyes de Dios. También vencer todo este presente mundo malo con sus falsos valores y vencer instancia, vencer las tentaciones de Satanás. Entonces, para un miembro, la iglesia es muy claro entender, porque tenemos estas dos bases, que el camino de Dios consiste en obedecer las leyes de Dios y el pecado consiste en quebrantar esas leyes de Dios.
Ahora bien, respecto a las leyes de Dios, sabemos que hay una sección que tiene que ver con los sacrificios y los rituales que Jesucristo cumplió con ese rol profético, que esos sacrificios apuntaban al sacrificio de Jesucristo, por eso no tenemos que hacer sacrificios y otros rituales, que eran leyes temporales. Emileles acá en hebreos 9, hebreos 9, versículo 9 y 10, hablando de estas leyes pasadas en los sacrificios, dice lo cual es símbolo para el tiempo presente según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto en cuanto a la conciencia al que practica ese culto, es decir que los sacrificios podían como cubrir, pero no podían eliminarlos de la conciencia de uno, un animal no puede pagar el pecado de un ser humano, pero sí el sacrificio de Jesucristo, completamente borra todo que tiene que ver con ese pecado y también dejar la conciencia tranquila. Siguiendo dice, ya que estos, hablando de estos sacrificios, y ritos, consiste solo de comidas y bebidas de diversas abluciones que tienen que ver con lavados o purificaciones y ordenanzas acerca de la carne impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas. Pero estando ya presente Cristo, sumos hace tote de los bienes venideros por el más amplio y más perfecto tabernáculo no hecho de manos, es decir, no de esta creación y no por sangre de macho cabrillo de becerros, sino por su propia sangre entró una vez para siempre en el lugar santísimo, habiendo obtenido eterna redención. Aquí está muy claro, entonces, que igual tenemos estas dos premisas que siguen vigentes y las leyes de Dios que se siguen guardando, son las que continúan vigentes que no tienen que ver con las leyes sobre los sacrificios y ritos y abluciones. Y ahora entonces vamos a aplicar una de estas leyes de Dios que se aproxima, que tiene que ver con las fiestas santas de Dios, con la Pascua, que es la primera fiesta santa mencionada en Levítico 23, que está conectada con el cuarto mandamiento. Levítico 23 se empieza hablando de guardar el sábado como una de las fiestas santas y después estas fiestas anuales. La Pascua no es un día de reposo, pero sí es un día de fiesta, es una de las fiestas santas de Dios. Y nos habla Dios que cada vez que llegamos a esta fecha de la fiesta de la Pascua, que debemos venir preparados espiritualmente, es decir, que ya nos hayamos examinado y ver cómo hemos estado en este año, qué cosas necesitamos mejorar, qué cosas hemos podido superar. Y aquí, entonces, en 1 Corintios 11, la Postal Pablo estaba enviando las instrucciones porque los hermanos en Corintios estaban preparando para tomar esa Pascua. Entonces, en 1 Corintios, capítulo 11, en el versículo 28, la Postal Pablo dice, por tanto, pruébese cada uno a sí mismo y coma así del pan y beba de la copa.
Estas son las dos cosas que hacemos durante esta ceremonia de la Pascua, en cuanto a lo que es la parte del sacrificio que tiene que ver con lo que Cristo hizo por nosotros. Dice versículo 29, porque el que come y bebe indignamente sin discernir el cuerpo del Señor, es decir, en una forma muy superficial, sin la preparación adecuada de venir ante Dios, estar arrepentidos, estar humildes ante Él y agradecidos por ese sacrificio. Aquí, entonces, dice que el que no hace esto, que lo hace en forma indigna, en forma superficial, que no toma el debido peso de lo que le costó a Dios Padre Jesucristo, llevar a cabo ese sacrificio que Cristo hizo. Dice, cuicio come y bebe para sí.
Por lo cual, hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros y muchos duermen. Es decir, esa fe no ha sido fortalecida. Dios no va a intervenir normalmente y que la persona necesita acercarse más a Dios, para que Dios lo escuche y lo atienda. Y sabemos que todo depende de la voluntad de Dios, como se llevan a cabo las cosas, pero por lo menos hagamos nuestra parte. Estamos preparados.
Dice versículo 31. Pues, si pues nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.
Mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor para que no seamos condenados con el mundo.
Dios tiene que, en ese sentido, llamarnos la atención. A través de circunstancias y todo, para hacernos despertarnos de nuestra verdadera condición espiritual, que hemos estado suficientemente cercas de Dios, no hemos estado en la oración diaria, no hemos estado meditando en su palabra, no hemos estado examinándonos bien a través de ayunos periódicos para secarnos más a Dios, para que nos muestre su voluntad.
Por eso es que esto es una parte de la ley de Dios, que debemos tomar la Pascua, pero en una forma espiritual, en una forma bien preparados nosotros, de corazón y agradecidos por ese sacrificio de su Cristo.
Debemos entonces examinarnos, como dice aquí, pero primero por dentro, porque Dios mira el corazón, es decir, nuestras actitudes que determinan nuestras acciones.
Y Jesucristo enfatizó esto a través de los evangelios que fueron escritos sobre lo que Él dijo, pero especialmente quisiera enfocar en una parte de lo que Cristo habló, que son las 8 bienaventuranzas que Él entregó en Mateo 5 y también en Lucas capítulo 6. Pero vamos a ir a Mateo capítulo 5, versículo 1, para repasar estas bienaventuranzas que tienen que ver con las actitudes convertidas que debemos demostrar por lo que está dentro de nosotros. Es decir, si enderezamos nuestras actitudes, también nuestras acciones van a ser enderezadas.
Y aquí en Mateo capítulo 5, versículo 1, hablando de Cristo, dice, viendo la multitud, subió al monte y sentándose vinieron a Él sus discípulos.
En Lucas capítulo 6, versículo 17, nos explica que después llegaron más personas, porque no tienen lo que dice aquí en Lucas 6, 17 al 20.
Hay que unir los dos relatos sobre este mismo hecho.
Dice versículo 17, y descendió con ellos y se detuvo en un lugar llano. Así que subió la montaña y después bajó aquí a un lugar llano en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle y para ser sanadas de sus enfermedades y los que habían sido atormentados de espíritus y mundos eran sanados. Y toda la gente procuraba tocarle porque poder salía de él y sanaba a todos.
Y alzando los ojos hacia los sus discípulos, decía, bien aventurados vosotros, los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Entonces él empieza ahí en Lucas seitando las bienaventuranzas.
Pero yo quiero enfocar en el capítulo 5, versículo aquí de los primeros versículos del capítulo 5 de Mateo. Ya que de darse cuenta acá que lo que Cristo está indicando es que no sólo hay que mirar lo físico o la letra de la ley, sino también la parte espiritual de la ley. No sólo es algo del conocimiento en la cabeza, sino en el corazón. No sólo son los pensamientos, sino las emociones y las actitudes que Dios le importa. Aquí nos habla de la primera bienaventuranza en el versículo 2 y 3. Dice, abriendo su boca les enseñaba diciendo bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. En Lucas se usa el reino de Dios, pero Mateo, como se dirige principalmente a los judíos, los judíos no querían usar las palabras como Dios muy a menudo, entonces usaban este tipo de eufemismo o sinónimo de los cielos. Quería aclarar ese punto.
Y aquí vemos entonces que la palabra bienaventurado significa feliz o afortunado en el griego.
Va a ser un bendecido si uno aplica estos principios en su vida.
Estas cualidades que Jesucristo menciona está en la lista de aquí los pobres de espíritu, los que lloran los mansos.
Y estos no eran los resultados de la actitud de los fariseos, porque por dentro Cristo dice que tenían malas actitudes, que eran envidiosos, que eran codiciosos, que siempre estaban mirando en poco a los demás. Entonces Cristo dice que uno no puede enfocar en ese tipo de justicia de los fariseos que era externa, pero no era interna. A veces Él lo comparó, que ustedes tienen los platos lavados, pero por dentro están sucios como unos harros que hay y todo esto.
A los fariseos les preocupaban más que nada las cualidades externas, como se veían, si se veían piadosos. Y las obras que hacían eran para ser vistos y alabados más que para agradar a Dios.
Y esta es la primera cualidad de una persona convertida ante Dios, que es una persona que realmente llora por su estado de su naturaleza humana, que sabe lo deficiente que es ante Dios y que necesita ser llenado de Dios. Es una persona que no pone su ego ni sus intereses primero, está preocupado por los demás. La traducción, la palabra de Dios para todos, dice lo siguiente, afortunados los que reconocen su necesidad espiritual, porque el reino de Dios les pertenece.
Son las personas que saben que tienen que recargarse diariamente esa fuerza de Dios, que ellos la carecen y que tienen que recargarse diariamente de esa fuerza de Dios.
Que ellos la carecen y no pueden generarlas por su propia cuenta. Necesitan ir a Dios.
En Isaías 66, versículo 2, describe este mismo principio de esta primera bienaventuranza.
Dice, pero a éste miraré en aquel que es pobre y de espíritu contrito y que tiembla a mi palabra.
Es un buen resumen. Si uno hace esto, está encaminado muy bien.
Al que es pobre, aquí hay que ir a la tierra, y a la tierra.
Al que es pobre, aquí hay un espíritu contrito.
Que no se cree tan gran maravilla. Que no tiene esa autohusticia que tenían los fariseos.
Que reconoce sus deficiencias, sus fallas humanas. Y que necesita la misericordia de Dios.
Igual que todos los demás. Y que camina humildemente ante Dios. No en forma orgullosa.
Ni hijos de autohusta. Que es algo que Dios aborrece.
David tenía una actitud hacia la ley de Dios que es encomiable.
Noten lo que dice David en p. 119.
El siglo 97 dice p. 119. 97.
O como amo yo tu ley. Es mi meditación todo el día.
Sí, David no estaba ahí como solamente mostrando las cosas externas en su vida.
No, él tenía ese amor hacia Dios y hacia las cosas de Dios que meditaba en la ley de Dios todo el día.
¿Cómo mejor aplicarla? ¿O cómo tomarla en cuenta? ¿O cómo reconocer cuando uno falla que necesita volver a guardar esas leyes de Dios?
Por ejemplo, el día sábado es algo que solamente se hace en forma externa.
Se los judíos guardan el sábado, pero más que nada en forma externa y no interna.
Ellos no saben bien el símbolo del sábado que tiene que ver con ese reino venidero de Dios.
Noten lo que dicen Isaías 58, p. 13-14.
Aquí se está hablando de la actitud correcta, esta bienaventuranza de la persona que está agradecida con Dios por guardar su ley y no se siente auto justo al respecto.
Dice en el versículo 13 de Isaías 58.
Si retrajeres del día de reposo, y aquí la palabra es sábado en hebreo, tu pie de hacer tu voluntad en mi día santo y lo llamar es delicia, santo, glorioso del eterno.
Fíjese las actitudes. No es una carga.
Hace como ya unos casi 30 años atrás, cuando la iglesia que conocíamos antes, que guardaba el sábado empezaron a decir que no, que esto no es un deleite, que es una carga, que debemos cambiarlo.
Y prácticamente ya todo ese grupo que se quedó, está guardando el día domingo, primer día de la semana, que no es un día santo. Y esto puede suceder si uno solamente lo guardaba externamente, si era más que nada una obligación o se volvió algo mecánico o rutina y no disfrutar del sábado.
De agradecerle a Dios por este sábado, que es un oasis espiritual, que venimos nosotros del sábado para recibir el alimento espiritual, para tener el compañerismo con los hermanos, para disfrutar este día tan especial. Hay personas ancianas que casi no pueden salir, sino solamente el día sábado. Por eso para ellos es tan importante para reindigorizarse con las cosas espirituales y tener el compañerismo y sentir ese calor espiritual de los hermanos todos unánimes juntos. Siguiendo aquí dice, y si lo venerar es, no andando en tu propios caminos ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras, es decir, no es un día de rutina, que uno está preocupado con pagar las cuentas y ir al trabajo y preocuparse todas las cosas físicas involucradas en la vida de uno para el sostenimiento. No, eso se desconecta. Y ahora tenemos un día con nuestro Dios y con los hermanos y que podemos tener compañerismo y meditar y glorificar a Dios, meditar sobre las cosas de Dios. Dice, como resultado de tener esa actitud, persigos 14, dice, entonces te deleitarás en el eterno. Va a ser una relación personal muy positiva, muy gozosa, muy agradecida de Dios y como es la recompensa, es el reino de Dios. Dice que esa es la primera prioridad que debemos tener, buscar el reino de Dios y su justicia.
Entonces aquí estamos buscando el reino de Dios. ¿Qué significa eso? Buscar entrar en ese reino de Dios, ser dignos de ser escogidos por Dios para entrar. Y dice aquí, y yo te daré subir sobre las alturas de la tierra y te daré a comer la herencia de Jacob, tu padre, porque la boca del eterno lo ha hablado.
Es un tipo de voto que Dios ha hecho, que Él va a cumplir un día. Por eso, esta primera bienaventuranza, Cristo la escogió muy cuidadosamente, porque estos son como escalones en el camino. Este es el primer escalón para subir, para secarnos, para llegar a ese reino de Dios, porque si la actitud no está bien, todo lo otro va a ser más ostentación por afuera. No tenemos la actitud correcta de una persona verdaderamente arrepentida, de una persona verdaderamente convertida, que tiene y se sabe que es pobre de espíritu, que necesita ese alimento de Dios y es venir ante Dios con esa humildad que Miqueas nos habla de, que esto es lo que Dios busca, el andar humildemente ante Dios.
Esto es un gran contraste con los escribas y los fariseos. Por eso que Jesucristo dice que la justicia de sus discípulos tenía que ser superior, porque las de los fariseos eran muchas cosas que hacían, pero eran todos obligatorias. No venía del corazón sino algo impuesto que debían hacer como una carga.
Entonces, por adentro, no mostraban esa actitud de ser pobre y humilde y buscar a Dios para ser llenado, porque si fuera así, hubieran aceptado a Jesucristo, porque él tenía las palabras de vida. Él era Dios aquí en la carne y que podían haberlo reconocido, pero estaban tan llenos de sus propias ideas y ordenanzas y todo que no sentían que necesitaban a un Salvador, ya cumplir con todos los normas externas de la ley era suficiente. Vamos a la segunda bienaventuranza. Mateo 5, versico 4.
Dice bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Ya cuando la persona es pobre de espíritu, conociendo sus carencias y acudiendo a Dios para ser saciado y lleno, puede ver mejor el mundo que lo rodea como Dios lo ve con todos sus pecados y problemas y se lamenta por ello. Sí, estamos llorando.
Primero por nuestra propia condición, que buscamos ese reino, buscamos ser transformados, queremos tener esta naturaleza humana eliminada de nosotros y que lloramos por todas las cosas que no hicimos bien y que estamos arrepentidos ante Dios. A la vez también lloramos y gemimos por todo lo que vemos alrededor, todas las abominaciones que se están llevando a cabo en este mundo en forma tan acelerada. En esequiel capítulo 9 nos habla de esta actitud correcta.
En esequiel capítulo 9, aquí ya Dios estaba por castigar a Israel y venía a los babilonios a destruir a Jerusalén y al templo. Y aquí nos dice en el versículo 3 de esequiel 9, y la gloria del eterno de Israel se levó de encima del querubín, sobre la cual había estado al umbral de la casa y llamó el eterno albarón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escriba, no? Este era un ángel. Y le dijo el eterno, pasa por en medio de la ciudad, porque en medio de Jerusalén y pones una señal en la frente a los hombres que hemen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.
Esa es la actitud que debemos tener. Clamar, venga tu reino, porque vemos tantas personas en tantos puros y la guerra en Ucrania, que es una de esta guerra ahora de tecnología tan avanzada con drones, con todo tipo de cosas. Hay una masacre que se está llevando a cabo allá.
Y clamamos ante Dios y lloramos por los efectos de la guerra, de la maldad del mundo y de sus líderes que provocan tales daños, muchas veces en forma egoísta, o pensando en todo el sufrimiento que están creando. Y así vemos la actitud correcta que lloramos. Un venero cristiano sabe que combatir espiritualmente al mundo no es un asunto ligero. Es algo muy serio.
Y no debemos dar cuartel al mundo. Hay que empujar el mundo afuera, bloquearlo, toda esta cosa mala, bloquearlas de nuestras vidas. No darle cabida.
En Santiago, capítulo 4, versículos 9 y 10, describe esta actitud de llorar y gemir por los pecados que hay. Dice Santiago 4, 9 y 10, dice, limpiar vuestras manos, pecadores, es decir, arrepiéntense y purificar vuestros corazones.
No ten esa actitud interna. Limpiar nuestras actitudes y pensamientos. Purificar vuestros corazones de doble ánimo. Lamentaos y llorar que vuestra risa se convierta en llanto y vuestra alegría en tristeza. Humillados ante el Señor y Él os levantará. Si hay que tener esa actitud, aquí dice de luto por lo que vemos alrededor del mundo y ver las personas si no se tanto da año porque no entienden lo que es quebrantar esas leyes santas de Dios y las consecuencias que eso trae sobre sus vidas. Las consecuencias no vienen del vacío. Las consecuencias vienen porque uno quebranta las leyes espirituales de Dios y eso va a tener consecuencias negativas y nefastas.
Así que nunca debemos perder esa sensibilidad hacia el pecado, sino llorar por el mundo y llorar por nosotros también. Ahora que no acercamos a la Pascua, que nuestros pecados causaron que Jesucristo tuviera que sacrificarse por nosotros.
Y eso es parte de examinarnos a nosotros mismos. Después tenemos la tercera bienaventuranza, que dice bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra. Quidemos el tercer perdaño. Primero, la condición de reconocer que nosotros no tenemos esa cualidad espiritual. La necesitamos de Dios. Necesitamos ese Espíritu Santo de Dios para que produzca los frutos del Espíritu Santo. Amor, gozo, paz, paciencia, fe, veninidad, bondad, mansedumbre y templanza. Solo que necesitamos desarrollar en nuestra vida. Pero eso no lo producimos en forma natural. Eso proviene de Cristo trabajando y en nosotros mismos, a través del Espíritu Santo. Después tenemos una vez que ya enderezamos nuestro corazón y tenemos un corazón humilde y necesitado de Dios, entonces vemos el mundo. Todo lo que se necesita, que venga a Dios para poner fin a tanta maldad y daño que se está haciendo la humanidad. Ahora con 8000 millones seres humanos sobre una tierra que está contaminada, que está corrompida, que está con tantos terribles daños que se producen y males y la sociedad que se está pervirtiendo más que nunca. Todas esas cosas fueron predichas en la Biblia y está sucediendo. Pero tenemos nosotros que ser firmes, tal como nos dice que aquí pueden ir a Mateo 24, Mateo 24, versículo 12, dice y por haberse multiplicado la maldad hablando de los tiempos del fin, el amor de muchos se enfriará, la gente se volverá muy tibia espiritualmente, muy débil. Dice más el que percebere hasta el fin, este será salvo, el que percebere venciendo, no dejando que el mundo los venza a uno, que seguirá prevaleciendo firmes con las leyes de Dios, con su camino, purificándose por dentro ante Dios, teniendo una relación rica y personal con Dios. Eso es lo que Dios busca de nosotros. Entonces, aquí nos habla de esa mansedumbre que necesitamos, que es el tercer peldaño, que esto más que nada tiene que ver con la humildad hacia lo demás. La humildad propia, de la primera bienaventuraza, tiene que ver con la relación con Dios, pero ahora tiene que ver esta tercera con la relación con los demás. Debemos ser mansos hacia los demás.
La mansedumbre, entonces, es la aplicación más hacia las otras personas. En números 12, versículo 3, dice que Moisés era la persona más mansa sobre la tierra. Definidamente, él era un hombre vigoroso, así que no significa que era débil. Y nunca debemos confundir ser mansos con ser débil, sino que esto era la actitud que Moisés pensaba más en los demás que en uno mismo, en la preocupación de los demás. Por eso, tantas veces intercedió para que Dios no destruyera a ese Israel rebelde. Esa es la actitud que Dios quiere que tengamos también. Jesucristo nos dijo en Mateo 11, versículo 29, dice, llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón. Él dio el perfecto ejemplo de la mansedumbre, dice, y hallaréis descanso para vuestras almas. Si uno es manso, entonces es enseñable y mostrará esa humildad hacia los demás. En actitud y en acciones se verá. Es una persona que es razonable, que puede cambiar su parecer. Si se da cuenta que el consejo era correcto, que no es por fiado con sus propias ideas, como nos dice en proverbios tres, no se hay sabios en su propia opinión. Y una persona mansa, es una persona que escucha atentamente a los demás. Y si hay que cambiar lo que uno pensaba, así será, porque no tiene un orgullo que impide eso.
Vayamos a la cuarta bienaventuranza, Mateo 5-6, dice bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Esto significa desear profundamente crecer espiritualmente. Así como existe el apetito que tenemos para comer todos los días, también debe haber un apetito espiritual todos los días por los caminos de Dios y aprender mejor.
Entonces aquí habla de esa hambre y sed de justicia. Y recuerden lo que nos dice en el Salmo 119-172, porque todos tus mandamientos son justicia, es decir, en la letra y en el espíritu, no solo la parte externa de la ley, sino también la parte interna.
Vamos a la quinta bienaventuranza. Dice bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Santiago, capítulo 2, versículo 12 y 13.
Resume bien este principio. Santiago, 12, 13. Dice así hablan y así hagan los que serán juzgados por la ley de la libertad. Porque juicio, sí misericordia, será para que el que no ha mostrado misericordia. La misericordia triunfa sobre el juicio. Así que ser misericordioso paga grandes dividendos con Dios y también con los seres humanos. Así que en este peldaño vamos avanzando, no solamente ser manso, sino ser misericordioso, ser perdonador, no mantener resentimientos, aplicar Mateo 18, que dice que cuando uno tiene algo contra otro hermano, vaya en privado y hable con el hermano y razone con el hermano. Hablen las cosas, busquen resolverlas y no que esos resentimientos se endurezcan y que después haya hasta rencor y odio, porque no se han resueltos. Y esto es muy importante, hermanos, hacer antes de la pascua, buscar. Hay algún resentimiento, algún rencor que hay que no se ha buscado reconciliar. Es muy importante ese principio. Aquí en Santiago 2, 12 al 13. Bueno, ya mencioné esto en Colocenses, capítulo 3, versículo 3 y 14, la otra escritura que tenía dice, por tanto, como elegidos de Dios, santos y amados, revestidos, de entrañable misericordia, bondad, humildad, másedumbre, longanimidad, soportándolos unos a otros y perdonando unos a otros. Si alguno tiene queja contra otro, así como cristo os perdonó, así también haces vosotros. Recordad lo que es ese sacrificio de la Pascua que Cristo hizo por nosotros y asegurarnos que nuestros corazones están limpios y despejados de cualquier tipo de espina clavada ahí que puede causar ese tipo de pus espiritual que infecte y no solamente a uno, sino a las otras personas. Vayamos a la sexta Bienaventuranza.
Mateo, 5, versículo 8. Dice bienaventurados o limpios de corazón porque ellos verán a Dios.
Y aquí otra vez vamos en el perdaño de una actitud correcta, de necesitar a Dios, de saber que no lo podemos hacer solo nosotros, que sí tenemos una actitud hacia el mundo de repudio contra las cosas malas y a la vez llorando y jimiendo por todas estas cosas que hay y orando que venga pronto el reino para solucionar totalmente estos problemas.
También tener esa hambre y sed de justicia. Hay que alimentarse espiritualmente para estar fortalecidos. Igual que uno no puede fortalecerse si no está comiendo comida física, bueno también se necesita comer comida espiritual. Y después aquí tener la misericordia, que es ese perdón que uno entrega, que piensa en el otro y que quiere tener una buena relación en cuanto depende de uno. Después tenemos los limpios de corazón que aquí nos habla de esa pureza de corazón y de pensamiento ante Dios. A pesar de esa influencia corruptora del mundo, como nos dice en Tito capítulo 1, versículo 15, Tito capítulo 1, versículo 15, dice, para los puros, todo es puro, pero para los corrompidos e incrédulos, nada es puro, sino que hasta su mente y su conciencia están corrompidas. Y eso es muy importante porque si uno está con su conciencia limpia, su corazón, su actitud, son correctas, a pesar de gente que los malentiendan a uno y todo, que aquí nos dice que eso es lo que Dios quiere ver en uno.
Porque el puro no va a estar pensando en cosas sucias hacia los demás y todo tipo de problemas, pero si uno ya está corrupto, todo lo ve mal. Recuerda, una anécdota que me contó una vez, un ministro que estaba en otro país y él decía que en ese lugar había mucho polvo, especialmente en el verano, era muy seco y todo. Y entonces empezó, salió en su automóvil un día y vio y dice, oye, mire, ¿qué sucios están todos los automóviles? Así que nunca lo lavan.
Y entonces después se dio cuenta que no eran los automóviles, que estaban sucios, era su parabrisas que estaba sucio. Y por eso estaba viendo todo sucio afuera. Y este es el mismo principio, que igual que los ojos son como ventanas y están sucias, vamos a ver todo sucio. Vamos a ver todo en contra de uno y en forma negativa. Pero si uno limpia su actitud y todo, ya no ve eso en forma tan terrible.
También otra anécdota de dos viajeros que salieron de un pueblo y se iban a mudar a otro pueblo. No se conocían entre ellos, pero partieron el mismo día uno un poco antes que el otro. Y así a mitad del camino llegó primero a una posada y se sentó a tomar algo y le preguntó ahí al encargado. Miren yo salgo de esta ciudad o pueblo y voy a llegar a la otra y estoy curioso.
¿Cómo son las personas de este otro pueblo? Usted que debe conocer a todos por ahí y entonces el dueño le dijo bueno, ¿cómo era el pueblo donde estabas? Y entonces él dijo bueno, aquí la gente era amable y de repente llegó el segundo cuando estaba en la conversación y se sentó cerca y escuchó cuando le habían hecho esa pregunta cómo eran y entonces el viajero dijo bueno la gente era amable y todo y entonces el dueño le dijo mire el pueblo donde vas también vas a encontrar la gente igualmente de amable y buena y el primero quedó contento y después se y ya se fue el primero y el segundo vino y se saludaron y él dijo mira yo tengo algo parecido yo también salgo de este pueblo y voy a llegar a este otro pueblo y yo escuché un poco pero quiero estar seguro son gente buenas y amables en este pueblo donde vengo o voy y entonces le dijo bueno cómo fue el pueblo donde tú estabas y no la gente era muy difícil no no me gustó nada la gente que estaba ya y entonces el dueño dijo bueno lo siento pero también va a ser así donde tú vas y el otro le dijo pero como si tú le dijiste al al primero acá que no que el pueblo era agradable y el dueño dice mire según tú andas viviendo con otros en ese pueblo donde estás tú no encontraste nadie agradable y bueno y tú vas a llegar a ese pueblo y te va a pasar lo mismo porque tiene que ver contigo no con los pobladores de ese lugar y aquí esto es básicamente lo que está hablando de el limpio de corazón va a ver las cosas en forma limpia y pura pero el que está corrompido todo lo va a cuestionar y ver en forma negativa y aquí entonces llegamos a otra escritura antes de llegar a las séptima filipenses 4-8 tiene que ver también con la pureza de corazón que quería mencionarles filipenses 4-8 dice por los demás hermanos todo lo que hay de justo todo lo que hay de puro todo lo que hay de amable todo lo que hay de bueno si hay virtud alguna y si hay algo digno de alabanza meditáren estas cosas otra vez tiene que ver con estado mental la actitud si esto proviene de Dios de su espíritu santo de los frutos del espíritu santo bueno vamos a ver cosas en forma positivas y con pureza de corazón vamos a llegar a la séptima bienaventuranza Mateo 5-9 dice bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios y aquí otro peldaño más ahora no solamente tener ser limpio de corazón sino también pacificar traer paz donde quiera que uno esté y no con tensión esto no es fácil ser un pacificador en este mundo lleno de contiendas pero como dice Pablo en romanos 12 17 al 21 romanos 12 17 al 21 dice no pagueis a nadie mal por mal tener respeto por las cosas buenas delante de todos los hombres si es posible en cuanto dependa de vosotros vivir en paz con todos los hombres amados no os vengéis sino dar lugar a la ira porque escrito está mía es la venganza yo pagaré dice el señor no se recuerden que Dios es el quien manda y en la última instancia es el quien va a decidir las cosas y la gente cosechará lo que siembra a largo plazo entonces aquí debemos ser pacificadores ser personas que calman los ánimos no los avivan y que tratan de amortiguar las cosas a multiguar esas tensiones no dejar que exploten que empeoren la última bien aventuranza que tenemos Mateo 5 versículo 10 y se bien aventurado los que padecen persecución por causa de la justicia porque ellos serán llamados hijos de Dios y sí la persecución es vendrán como dijo Cristo en Juan 1633 Juan 1633 estas cosas o se ha hablado para que emiten gais paz en el mundo tendréis tribulación pero confía yo he vencido al mundo entonces siguiendo este camino de vida claro que vamos a tener persecuciones pero eso viene como parte de los gajes del oficio sabemos que el mundo no nos va a entender no tiene estos frutos va a siempre malinterpretar lo que uno hace si uno lo hace para bien y todo esto yo creo que yo les he contado antes de que cuando yo me cambié al camino de Dios cuando tenía 17 años tenía muchos compañeros ahí en este pequeño pueblo de Murphy, North Carolina, donde vivía que andábamos juntos y de repente se enteraron que ya yo guardaba el sábado en vez del domingo y que ya yo no comía cerdo y una vez en la escuela como nosotros traíamos esa lonchera que yo me hacía un sandwich una manzana o algo para el almuerzo entonces durante el almuerzo yo no sé qué me estaba mirando ayer en la cafetería bastante de mis amigos y yo abrí la lonchera y saqué el sandwich y empecé a comerlo y no podía morder la carne era tan dura parecía que me estaba comiendo comiendo un pedazo de goma y después me di cuenta que ellos habían ido al laboratorio de biología y ahí en ese tipo de arroz que tenían un cerdo lo habían sacado de todo ese tipo de preservante y que le cortaron una tajada y lo pusieron en el sandwich y por eso tenía ese olor tan fuerte y bueno yo lo miré a todos ellos se rieron y hicieron muecas y todo pero yo dije mire yo pensé que ellos eran mis verdaderos amigos yo quiero estar con las personas que quieren buscar a Dios a su reino y guardar sus santas leyes eso me ayudó a sencillamente apartarme de ellos porque yo sabía que no hay no había ahí un verdadero amor genuino y consideración hacia los demás entonces vamos a tener percusiones en este mundo en el primer atimoteo capítulo 3 per ciclo 12 pablo dice primera atimoteo 3 12 sí y todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución en otras palabras nuestra vida cristiana y la persecución van a ir de la mano y hay que calcular los costos los gastos que hay pero bien vale la pena entrar en su reino vale más que todos los sacrificios que podemos hacer en esta vida por eso hermanos ahora para concluir estamos preparándonos para la páscua debemos examinar estos puntos examinar este esta escalera de vida de aventuranzas en qué paso estamos en qué escalón estamos hemos podido completar estamos firmes para cuando tomemos esa páscua en una forma digna con una actitud correcta agradecida comprometida con Dios que vamos a seguir adelante que nada nos va a vencer y que vamos a prevalecer y vencer hasta el fin que tengan feliz páscoa a todos ustedes
Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.
Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.