Una vieja advertencia

El apóstol Pedro nos advierte de herejías encubiertas que han sido y serán un problema para la Iglesia. Presentado el 17 de Febrero de 2018.

Transcripción

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Para comenzar, este sermón me gustaría que me acompañaran a una escritura. Segunda de Pedro, capítulo 2.

Para utilizar la mejor herramienta que tenemos, como se avalaban el sermóncillo. Segunda de Pedro, capítulo 2 y versículo 2. Y vamos a comenzar en el versículo 1 al 3. Dice así. Segunda de Pedro, capítulo 2, versículo del 1 al 3. Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente ergías destructoras, y aún negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado. Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales, ya de largo tiempo, la condenación no se tarda y su perdición no se duerme. El contexto histórico de estas palabras de Pedro, para entender esto que vamos a estar ahondando, fue un poco antes del año 70, después de Cristo. Cuando Jerusalén sería citiada, por Tito, quien asaltó el templo, murieron, según Flavio José, fue un millón 110 mil judíos en la mayor parte y está conocido como la primera guerra, la guerra judeo romana en la historia. El ambiente de esta carta era un final inminente para todos. Algo se iba a terminar. Venía la guerra, venía esta situación del año 70. Incluso Pedro, en esta misma carta de la Segunda de Pedro, menciona que estaba a punto de ser martirizado, en el versículo 14, el capítulo 1. Lo pueden leer después. Y esta carta entrega una advertencia dual. Vamos a llamarle una advertencia dual. ¿En qué sentido? Porque había una advertencia inmediata del síndrome que había en el momento, en un momento beligerante de guerra, de caos, que se vivía. Y también lo habla respecto a lo que sería en algún futuro, profético, que se verían en los posteros días, en los últimos días, los tiempos del fin. Esa advertencia dual fue tener cuidado con personas que estarán rondando al rebaño con técnicas engañosas. Esto se aplica históricamente para este tiempo y también para estos tiempos. Vamos a ir hablando un poco de esto. El Consejo de Pedro fue permanecer en la convicción del Divino Poder, en la participación de la naturaleza divina y en la práctica diligente de la fe. Virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor. Esto está en el capítulo 1 del 3 al 7, si uno lo quisiera leer. Eso es muy inspiradoras las palabras de Pedro. Pero cuando nos habla de la advertencia, una erigía encubierta no parece erigía. Por eso es encubierta. Está como disfrazada podríamos llamarle. Puede resultarnos atractiva o está disfrazada. Interesante. Incluso puede verse como un pasto más verde, más brillante, más sano y mejor tratado. ¿Cuál es ese pasto del vecino? El pasto del vecino siempre está mejor que el de uno. Vamos a analizar esta advertencia de la segunda carta de Pedro. Con los consejos que nos da Pedro, vamos a ver otras cartas por ahí similares y las vamos a conectar. Para que apliquemos estos principios a los tiempos de hoy, que también son muy interesantes y también son beligerantes. El título del mensaje de hoy es Una vieja advertencia.

Algebra 1. Algebra 1 es el título de un famoso libro que todavía se utiliza en las escuelas, espero. Y es uno de los libros más consultados en las escuelas y colegios de Latinoamérica. Pero se conoce simplemente como el libro llamado Valdor. Ay, ya se están riendo porque ya saben algunos estudiantes que ya lo conocen. Entonces sí, un dolor de cabeza para algunos. Pero bueno, es un libro matemático del profesor cubano Aurelio Valdor del año 1941 y contiene 5.790 ejercicios. Ejercicios, solamente ejercicios. En aquellos años del cual yo estudiaba la preparatoria en mi escuela, los últimos tres años era la modalidad de la preparatoria de la cual yo cursaba. Había que elegir dos especialidades, científico-humanista o matemático-biólogo. Yo me fui por el matemático-biólogo, así que como era matemático teníamos que basarnos en este libro del Valdor. Era imprescindible. El profesor nos marcaba los ejercicios que debíamos practicar. Recuerdo yo haberme comprado un libro cuadriculado en planquito, entonces yo denotando todos los ejercicios. Ejercicio número 341, y lo notaba y tenía que resolverlo, porque el profesor los iba pidiendo en los ramos específicos de matemática. Este ensayo de muchos ejercicios nos daba una experiencia necesaria para prepararnos. ¿Para qué? Al terminar la preparatoria, que en Chile se llama la enseñanza media, pudiéramos tener un buen puntaje en lo que se llamaba antes la prueba de aptitud académica. La PAA, que era la prueba que uno daba cuando iba a entrar a la universidad. Antes de entrar a la universidad, todo joven tenía que dar esa prueba y obtener un cierto puntaje. Ese puntaje lo pedían las universidades. Entonces algunos eran más altos, más bajos, dependiendo de la carrera y la universidad. Hoy día está mucho más privatizado y hay otras opciones, pero así era en aquellos años. Si cualquiera de nosotros hoy día tomara este libro del Valdor, no lo tengo. Solamente lo no sé qué se hizo de él hace mucho tiempo. Pero si algunos nosotros tomara ese libro ahora e intentara resolver algún ejercicio, probablemente se va a enfrentar a un gran problema. Porque no somos matemáticos. No tenemos un nivel de matemática tal como para empezar a resolver. Los ejercicios no eran 2 más 2. Eran álgebra, era cálculo, eran logaritmos. Ya eran complejos.

Este ensayo o este nivel que nosotros deberíamos tener para poder resolver este tipo de problemas de este libro, requiere que nosotros tengamos un conocimiento previo, una matemática básica y quizá un poco más avanzada. Del cual hoy día muchos no tenemos porque no estamos en el medio, salvo que hay algún matemático por aquí que lo conozca y lo practique todas las semanas. Acompáñame 1 Corintios, capítulo 9.

1 Corintios, capítulo 9 y versículo 26. Aquí está esto que habla Pablo, que es bien interesante. Y mencioné una palabra bien interesante también que las vamos a ver, 26 y 27. Así que, yo de esta manera corro, no como a la aventura, de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.

Vamos por la palabra heraldo. ¿Qué significa heraldo? Heraldo, básicamente es un oficial de armas. Un soldado veterano, un caballero armado, etcétera. En la de a medias utilizaba este concepto. Es decir, es alguien que conoce, alguien que enseña, que es capaz de enseñar y practica con armas simbólicas, en este caso la Biblia, para poder luchar. En otras palabras, Pablo les hace mención a los corintios de que para poder correr tiene que haber un conocimiento previo. Acuérdense del libro El Valdor, si no conoce a una matemática no nos sirve nada hacer los ejercicios. Es un poco la conexión. Para poder correr tiene que haber un conocimiento previo, no como al aire, no como a la aventura, dice la misma escritura, sino que sabe que debe ponerlo en servidumbre. Pablo sabía que había que ponerse en servidumbre. ¿De quién? De Dios. Lógico. Él tenía este conocimiento para no jactarse de que lo hacía para sí, puesto que habiendo sido un veterano de guerra, un heraldo experimentado, Pablo, habiendo enseñado a muchos, incluso existía la posibilidad de que se equivocara. Él estaba temeroso de eso y quería hacerlo bien. Su salvación no estaba garantizada, al contrario de lo que algunas personas piensan que ya estaba. Salvo.

Pablo era un hombre, entre comillas, para todas las ocasiones. Aquí mismo, en el versículo 20, en el capítulo 9, fíjese cómo hablan aquí, vamos a leerlo, el versículo 20, me he hecho a los judíos como judíos para ganar a los judíos, a los que están sujetos a la ley, aunque yo no esté sujeto a la ley, ¿cómo sujeto a la ley? Para ganar a los que están sujetos a la ley, a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley, no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo, para ganar a los que están sin ley. Esto no es un trabalengua. Me dítelo, me dítelo y vea lo bien, paso por paso, no es el objetivo de hoy. Me he hecho débiles a los débiles para ganar a los débiles, versículo 22. A todos me he hecho de todo para que de todos modos salve a algunos. Pablo era capaz de hablar con todas las personas, de todas las culturas, de muchos idiomas. Se ponía a hablar en el idioma que ellos tenían. Estaba muy preparado.

El apóstol Pablo vivió en la misma época álgida de Pedro. Recuerden que estábamos hablando del contexto histórico de unos años antes, del año 70, después de Cristo. Y Pablo vivió ese mismo tiempo, cuando mandaba a Timoteo. Ahí te envió a Timoteo, que es el único que cuida de las ovejas. El único que tiene cariño, ahí les mando a Timoteo. Y tenía esos problemas. No había gente capaz de cuidar con ese cariño.

Y todos los apóstoles vivieron situaciones parecidas. Se habla más de Pablo, hay más cartas de Pablo. Y una de los libros que es Ebreos, Carta a los Ebreos, se cree que fue escrita por Pablo.

Indistintamente si fue o no fue. Leamos Ebreos.

Vamos a Ebreos, capítulo 5, porque vamos a ir conectando estos puntos. En Ebreos capítulo 5, Carta a los Ebreos, ¿No es Ebreos? Estamos hablando del pueblo de Dios.

Ebreos 5 y versículo 11. Acercado a esto, tenemos mucho que decir. Y difícil de explicar. Ya había el escritor desarrollado un tema bastante extenso de lo que es la convicción cristiana que se aplica también a nosotros hoy. Ahí lo pueden leer ustedes hacia atrás. Pero aquí dice acerca de esto, tenemos mucho que decir. Y difícil de explicar. No porque fuera difícil de explicar, sino que dice por cuántos habéis hecho tardos para oír.

Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios. Y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es sin experto en la palabra de justicia, porque es niño. Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. Para poder ver las cosas con claridad, para poder discernir, tenemos que haber tenido un conocimiento básico.

¿Cómo la leche? Nadie entra con alimento sólido. El género para los niños comienza bien molido y luego el niño empieza a comernos alimento más sólido, poco a poco. Es exactamente lo mismo. Después vienen más profundos, hay los dientes, ya pueden morder, comer y digerir de mejor manera.

Esta es la lógica que se describe y que se aplica incluso a otros tipos de conocimiento básicos. La matemática no puede partir por raíz escuadrada, tiene que partir por la asociación de los números. Entender que son los números.

El problema aquí, en lo que acabamos de leer, es que a quienes se le está hablando, todas las cartas son escritas a un grupo de personas en particular, a los que se le está hablando, a los hebreos, quienes habían recibido la leche por tanto tiempo, ahora se habían hecho tardos para oír.

¿Flojos? ¿Tal vez? ¿No las interesaban? A esta altura, como lo dice aquí el escritor, tendrían que haber sido maestros como los heraldos, para poder enseñar, para poder intermediar, para poder proteger.

Pero seguían siendo niños, seguían siendo inexpertos en las cosas de Dios, seguían siendo niños espirituales, no podían enseñar, no eran capaces de enseñar, no estaban a la altura. Y le vuelvo a repetir versículo 12 y 13, porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios. Ya habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño, niño espiritual. Eso es algo que se habla mucho en la Escritura, no en la ingenuidad y la capacidad de perdonar, y otras características que tienen los niños. Como lo hablamos hace unas tres semanas atrás en el informativo, en la editorial. Estas personas no estaban preparadas para discernir con claridad bien las decisiones. No estaban a la altura para poder decidir.

Un niño siempre está dudando de algunas veces o se deja llevar por otra cosa. Y uno tiene que ayudarle. Esa era la situación de los hebreos. Ahora bien, si conectamos el contexto histórico de la advertencia de Pedro, recuerden cuando hablamos en segunda de Pedro, cuando hablamos esto de las heredías encubiertas, y lo conectamos con esta parte de hebreos, estamos hablando de niños espirituales, sumemos, hagamos un poco de matemática. En tiempos difíciles, en tiempos de crisis, en los postreros días, habrán personas inexpertas en la palabra de justicia, y no estarán preparadas para discernir apropiadamente. Eso es lo que va a suceder.

Por eso dice Mateo 24, el amor de muchos se enfriará.

¿Os están friando?

El amor de muchos se enfriará. Doctrinas. Cuando hablamos de doctrinas, ¿qué se le viene a la mente usted? Un libro grueso, una ley pesada, tal vez. Pero sabe que la palabra doctrina es mucho más sencilla.

Cuando uno habla de una doctrina, el sinónimo para entenderlo debería ser una palabra como una enseñanza. Es simplemente una enseñanza en particular.

Bajo las enseñanzas bíblicas hay doctrinas correctas y doctrinas incorrectas.

Podemos llegar a creer enseñanzas tan erróneas y pensar que están correctas. Eso es lo que se llama el efecto paradigma. Que uno piensa que está bien, pero sabe que está mal, pero se hace igual, y piensa que está bien. Una cosa me arrada que nos suceda a nosotros, los seres humanos. Podemos creer tan ciegamente alguna cosa que estamos bien, que nos tenga que una mula hablar.

Y eso es una historia que está en la Bible.

Valam, la doctrina de Valam. Valam, ¿quién era? Era un vidente. El vidente más importante en Babilonia. El nombre en hebreo de Valam significa conquistador del pueblo. Y en griego es Nicolás. Justamente como los Nicolaítas de Apocalipsis 22. Es interesante esa conexión. El rato bíblico de Valam, si usted lo ha leído, no quiero leerlo todo, no está muy diferente a lo que es al espíritu o a la doctrina de los Nicolaítas o la doctrina de Valam como también se habla. Entonces Valam resultaba ser el máximo líder religioso de aquel entonces en el antiguo destamento.

Vamos a leer un pedacito, ¿no más? Voy a hablar un poquito de contexto. Lo que confunde con Valam, con este profeta, es que algunas veces suena como que es de Dios. ¿No le ha pasado cuando en el relato dice, bueno Valam es bueno o es malo? Está hablando con Dios, está hablando con este otro y le mandaron a maldicir, después dice que no puede. Si usted ha leído la historia, se van a encontrar que uno puede confundirse. Y Valam, al lado de quien estaba. Es claro, si uno leía toda la historia, que Valam no era un hombre de Dios.

Él dialoga mucho con Dios y se hace ver como un profeta de Dios incluso. Era un médium de estos profetas paganos que habían antes. Pero Dios le habló y le dijo cosas. Valam reconocía a Dios. No era como una persona atea o una persona evidente que dice que Dios no existe, que solamente existen otras fuerzas espirituales. En ese tiempo se daba a creer en muchos dioses. Y algunas personas creían en todos los dioses y también en el Dios de los hebreos. Esa era Valam. Sabía de su existencia y que era real, como dice Santiago 2.19. También los demonios creen y tiemblan. Ellos también creen. ¿Saben? Santiago 2.19. Y hablando de esta situación, hago un paréntesis.

Dios, para que entendamos un poco la situación de Valam, Dios es tan, como decirlo, más gestuoso y tan perfecto que utiliza de todo, de todo para llevar a cabo sus designios. Incluso los demonios. Sí. Acompáñame, primera de Reyes. O personas que no creen en él. Algunos casos de Rey de Babylonia. O Ciro. Él lleva a cabo sus designios como quiere. Y con quién quiere. Primera Reyes, capítulo 22. Aquí un apéndice que estoy poniendo respecto a esta manera increíble de Dios.

Para entender un poco el relato de Valam. Primera Reyes, capítulo 22, versículo 20 al 22. Primera Reyes, capítulo 22, versículo 20 al 22. El Eterno dijo, ¿Quién inducirá a Akkad para que suba y caiga en Ramot de Galad? Y uno decía de una manera y otro decía de otra. ¿Con quién estaba hablando aquí Dios? Versículo 21. Y salió un espíritu y se puso delante del Eterno y dijo, Yo la induciré. Y el Eterno le dijo, ¿De qué manera? Él dijo, Yo saldré y seré espíritu de mentira en boca de todos sus profetas.

Y le dijo, ¿Le inducirás y aún lo conseguirás? ¿Ve? Pues, y hazlo así. Dios está a cargo de todo y utiliza de todo para llevar a Akkad sus designios. Y Valam no fue la excepción. El relato bíblico cuenta que el rey de Moab, Balak, hablando ya del relato de Valam, estaba muy temeroso porque venía saliendo Israel de Egipto y estaban ganando, ganando, ganando todas sus luchas con sus enemigos.

Y avanzando, avanzando, y habían llegado ahí al Jordán, cerca de sus terrenos. Entonces, Valak se asusta y le pide a Valam que los maldiga. Porque se sentía mucho menor en poder y el ejército. Entonces le pide que vaya Valam y los maldiga. Por eso lo contrata. Contrata al señor llamado Valam. Entonces, aquí tenemos a Valam entre un momento entre Dios y las cosas paganas.

Él estaba justo al medio. Podemos decir un mal heraldo porque estaba ahí. Habiendo dónde le convenían las cosas. Él está entre lo que le ordena a Dios y lo que le ordena el rey pagano. Está justo al centro. Y justo al centro se encuentra él y él lo que buscaba en realidad era una paga. Un salario. Un beneficio personal. Al final de la historia eso es lo que se ve. Ustedes pueden leer la historia en números, de capítulo 22 hacia adelante. Pueden leer la historia de Valam, como concluye después y como aconseja. No pudo hacer lo que le pedía a Valak, pero sí pudo poner mujeres bonitas en la frontera para que al final los hombres se corrompieran.

Por consejo de Valam dice el capítulo 31. ¿Y por qué hablamos de Valam si estamos hablando de Pedro, de Ebreos? ¿Por qué no fuimos tan atrás? Bueno, porque Pedro menciona a Valam, justamente en el capítulo que estábamos leyendo. Volvamos a segunda de Pedro. Segunda de Pedro, capítulo 2, versículo 15.

Hablando de estas cerejías encubiertas, de los profetas que vendrían al pueblo a engañar y dice aquí, han dejado el camino recto y se han extraviado siguiendo el camino de Valam, hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad. Eso es lo que buscaba Valam. No era temeroso de Dios, sino de la vida. Y fue reprendido por su iniquidad, pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta. Debo reconocer que la primera vez que leí el relato, que una mula le hablara a un hombre, no me entraba la madre, no me entraba la madre. Y de hecho, la primera vez que leí el relato, que era una mula, le hablara a un hombre, no me entraba la cabeza, era bastante joven y no entendía. ¿Cómo una mula puede hablarle a un hombre? Vamos a números 22. Dejen un dedo en la segunda de Pedro, vamos a volver. Pero vámonos a números 22. Vamos a leer solamente ese pedacito de la historia.

Números, capítulo 22.

Y versículo 22. Y versículo 32.

Números, capítulo 22 y versículo 32.

Dice, y el ángel del eterno le dijo, ¿por qué has asotado tu asna estas tres veces? He aquí, yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí. El asna me ha visto y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces. Y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti y a ella dejaría viva.

El camino de Balam, históricamente y simbólicamente, era un camino perverso que puede volver a repetirse. Por eso se vuelve a hablar del camino de Balam, en segunda de Pedro, incluso en Apocalipsis. Lo Nicolaita es el camino de Balam, o cuando se habla de Jezabel, son figuras simbólicas que significan algo negativo para Dios. Personas que hicieron algo malo y que pueden volver a repetirse.

Pedro menciona que han habido personas que han dejado el camino recto y han buscado su premio de maldad. Eso es lo que está diciendo Pedro. Esto es simbólicamente el camino de Balam. Balam se puso como adversario de Dios y se propuso ir en un camino perverso. Se propuso ir hacia ver a el rey. Pero la mula se detuvo.

Y como dice el dicho, son bien porfiados estos animales cuando ya no quieren caminar. Nunca me subí una mula, pero sí es lo que he escuchado y he visto.

Y la golpeaba. La golpeaba para qué avanzara. La pobre mula iba avanzando y se detenía de nuevo. Y la volvía a pegar. Tres veces. Y después de la tercera, ya apareció el ángel del eterno. Entonces le hace la increpa, le dice, ¿por qué has asotado tu arna estas tres veces? ¿No ves que el asna me veía y no quería cruzar? ¿Y tú eres tan bruto que no me viste? Porque era un hombre obstinado.

Es bastante impresionante. ¿Cómo Dios? ¿Por qué lo hace así? ¿Qué ironía? ¿Qué un profeta tenga que escuchar la voz de una mula? Para saber qué hacer. Es bastante irónico. Y tal vez, un poco hablando así como que fuera de burla de Dios, que la mula tenga que hablarle. ¿Cómo habrá sido eso? No sé, pero sí aquí dice que la mula la habló. Tal vez fue la voz del eterno que le puso la mula. No lo sabemos. ¿Pero qué ironía tan grande? Y al mismo tiempo, no han pensado que el sentido de humor de Dios es tan alto que es capaz de hacer estas cosas y mantener un orden establecido. ¿No será gracioso ver a una mula hablando con un profeta el más famoso? ¿Se imaginan al máximo pontícipe escuchando una mula para saber lo que hacer? ¿Esa es la figura que estamos viendo aquí? ¿Que está el pavo escuchando una mula? Esa es la imagen, la caricatura que estamos viendo acá. ¿Y qué humor entonces están desarrollados de Dios para hacer esto como lo hizo? ¿Hasta la mula pudo ver a todo color la presencia de Dios? ¿Y temerle a Dios? ¿Y bajarse? Y decir, no, yo de aquí no paso. Pero él no. Él quería seguir. ¿Y si lo escuchan con sus propios intereses? Esta doctrina de Valam, que habla Pedro, nos advierte que han habido personas, ya hablando un poco ahora de Pedro, y que vamos a ver personas, ojalá no nosotros, que lamentable estarán actuando así, y van a afectar a la iglesia. Esto es histórico, es simbólico, hasta un punto gracioso, pero también tiene a su lado serio, de que en el futuro sí van a haber este tipo de personas. Acompáñeme, volvamos a segunda de Pedro, capítulo 2, y vamos al versículo 17 continuando con el relato después de lo que habla de Valam. En versículo 16, y fue reprendido por su iniquidad, pues una muda bestia de carga hablando con voz de hombre, que refrenó la locura del profeta. Fue reprendido Valam. Y sigue aquí entonces el relato. Estos, hablando de la conducta de Valamistas, podríamos decir, son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta, para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre. Pues, hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne, y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error.

Aquí se pone manifiesto la técnica del como. Se meten las sergías encubiertas. ¿Y saben cómo? Hablando. Él habla. El lenguaje tan rico que tenemos. Con palabras infladas y vanas. Eso es lo que está diciendo Pedro. El arma letal más grande que hay en el mundo, no son las bombas de hidrógeno, las nucleares, las químicas, las electromagnéticas, o cuánto se vaya a inventar. Son las palabras. Ese es el arma más letal. Es una de las cosas que nos diferencia de las mulas de los animales, porque podemos comunicarnos, desarrollar el lenguaje. Es algo muy maravilloso. Sí se usa para bien, pero se puede usar como esta arma tan letal y poderosa. Hitler lo sabía. ¿Han escuchado algún discurso de Hitler? ¿Esas imágenes en blanco y negro cómo hablaba? Es impresionante. Stalin lo sabía. Mussolini. Vamos a don. Los políticos de hoy lo saben. Los religiosos lo saben. Los ministros lo saben. Nosotros deberíamos saberlo. ¿Cómo se usan las palabras? Porque por medio de estas, y teniendo la característica de ser una palabra inflada y vana, pueden inyectar un interés en la persona, las pueden seducir y pueden encender sus propias concupiscencias, llevándolos al error. Tanto tiempo bebiendo leche, queriendo ahora alimento sólido y que vuelvo, dice aquí el hebreo, tienen que volver a la leche. Tendrían que enseñar estas alturas. Y vuelven a la leche, y vuelven a la leche. Y vamos conectando las ideas y desarrollando más el mensaje. Estas personas son los niños espirituales que toman la leche espiritual, que nos habla hebreos, y que pueden ser llevados a otro lugar si no se alimentan de alimento sólido. Un niño no puede tomar decisiones maduras. Hablemoslo espiritualmente.

Estos niños son quienes fueron engañados en tiempos previos a la destrucción de Jerusalén. Hablándolo un par de años, dos, tres, cuatro años antes del año 70, después de Cristo, cuando se irrumpió aquí, en esta invasión. Y serán los que lamentablemente serán engañados en los tiempos del fin. Ahí está la dualidad de esta vieja advertencia, que se vuelve a repetir. Y la volvemos a ver.

Hayas estado conociendo a una persona. Esta es una experiencia personal que quiero comentarles. ¿Me ha sucedido cuando esté yo conociendo una persona? Por primera vez. O tal vez, varios años conociendo una persona, me ha pasado lo siguiente. Y estoy seguro que usted también le ha pasado. Porque es muy humano. No es algo en particular muy distinto a lo que se puede vivir a todo nivel. Por alguna razón, ciertas personas, en algún momento, en esa relación, me han comenzado a decir todo lo bueno que somos. Que todo lo que hacemos es espectacular. Que todo lo que somos está extraordinariamente a un nivel muy superior. ¿Sabe cómo se llama esto? Hay una palabra bíblica. ¡Lisonja! ¡La Lisonja! A nadie nos gusta que nos digan nuestros errores. A nadie. Pero a todos nos gusta que nos digan lo bueno que somos para las cosas. ¿O no? Esa es nuestra realidad.

Aquí es donde se sustenta una mala corrección, una evaluación poco amorosa, y también un engaño perverso. ¿De qué estamos hablando? En el Club de Oratorias con los varones, hemos tratado este tema de la Lisonja y de la evaluación que nos tenemos que hacer con nosotros en los discursos. Lo peligroso que es la Lisonja y enseñamos una técnica que es bíblica y que el señor Mario Seigli muchas veces la predica. Él le dice la técnica del sándwich, pero el localismo mexicano lo podríamos decir la técnica de la torta. ¿Qué es la siguiente? Esto está basado en Apocalipsis capítulo 2 y 3, cuando están las cartas a las iglesias en Asia menor. Consisten tres elementos. Primero, mencionar algo bueno, una característica buena, luego, corregir lo necesario y luego cerrar, terminando, animando a la persona. Tres elementos. Si solo decimos cosas buenas, bla bla bla, mira qué bonito, qué vamos a tener un niño malcriado y caprichoso. Es el resultado. Si solo corregimos duramente, tienen que hacerlo porque sí, porque yo lo digo, porque sí, porque si no, Dios no le gusta, da da da da da. Si corregimos duramente, vamos a tener un niño con muy poco autoestima. Golpeado y dolido. Y el crecimiento del niño será truncado. Una persona no crece, no se desarrolla. Podemos controlar de esa manera. Pero la gente no va a crecer. Y el tercer elemento de esta técnica de la torta. Si solo animamos sin bases, probablemente el discurso va a ser un poco vacío, sin base práctica. Y va a ser inávil, no va a ser tan eficaz, si tenemos solamente una parte. Entonces los tres elementos por sí solos no llegan, no hacen el efecto. Y entonces en Apocalipsis capítulo 23, hay entonces el mensaje a la iglesia. Yo he visto tus obras, yo sé que haces esto y lo otro, pero tengo contra ti que has dejado el primer amor. Y después le dice, tienes que llegar. Ahí están los tres elementos. Bíblicos. Esa es una buena evaluación. Eso es evaluar con amor, como lo hemos mencionado al club, que es tan difícil que ese evaluar. Proverbios capítulo 28.

Y versículo 23. Volvamos a hablar esto de que no podemos utilizar solamente esto desde el 1, se convierte en una lisonja. Y también la vi y lo dice, en Proverbios 28, versículo 23, el que reprende al hombre, ayerá después mayor gracia, que el que lisonjea con la lengua. Hay muchos versículos hablando de esto.

No quiero hablar mal de los vendedores, pero un buen vendedor así empieza. Te ves muy bien, que buena tu ropa, etcétera, etcétera. Y después meten entonces el producto que quiere vender.

Estas técnicas mileniales se vuelven a repetir una y otra vez, hablando de las palabras infladas y vanas, que son las erigías encubiertas, que inyectan en las personas de la iglesia. ¿Qué pasó? ¿Va a pasar? ¿Pué está pasando? Se vuelven a repetir una y otra vez. ¿Por qué? No es que esté de moda. Es simplemente porque somos seres humanos. Estamos siempre luchando con ese mismo principio, las mismas técnicas, las mismas situaciones. Hablar con palabras infladas y vanas no será una técnica que la iglesia no sufra.

Todos, absolutamente todos, estamos expuestos porque todos somos humanos. Así es simple. Nadie puede decir, no, a mí nadie me viene a lisongear aquí. Pero de repente uno anda desanimado, y vio una persona y lo empieza a levantar, a levantar, a levantar, y solamente es lisonga. Y quizás enganchamos. Yo tengo una hipótesis. Y permítame dar una hipótesis. Y como hipótesis nos digo que es así. Pero quiero compartirla. Y la estaba pensando yo en estos días. Vivimos en una generación moderna. El sermóncillo, como hablaba del teléfono. El celular. Nos comunicamos con todo el mundo. Nos informamos de todo, sabemos de todo.

Denemos el mundo en nuestras manos. Con un teléfono inteligente. Pero en realidad no estamos tan comunicados. Hace 10 años hablaba de la era, de la comunicación. Y están paradójicos que al final esa comunicación ha hecho justamente lo contrario. En realidad no estamos tan comunicados. Y hay tanta información en el aire que provoca confusión. Y al final no sabemos mucho, sino más bien que dudamos de todo. Nos hace más escépticos. Esa es la generación que ahí se vive hoy.

No creemos mucho las cosas, ni por algo que alguien las diga, ni porque la vea, ni porque está la televisión o un libro. Todo lo estamos dudando. Y en esta dinámica, creo, también existe, mucha desorientación de las reales necesidades sociales. En estos días... No. No en estos días. Cuando andaba ya en Chile, está de moda hacer muchos festivales y festivales en el verano, porque es la época de verano en Chile, en estos meses. Pero siempre se ha escuchado internacionalmente un festival, que es el Festival de Viña, de Viña del Mar, que yo creo que todos los conocen.

Y siempre invitan a gente que hace humor a todos los festivales y también a este festival, que ni me acuerdo cómo se llamaba, pero era un festival más pequeño. Y al otro día empieza la farándula a tirar jitomate o a hablar bien y empieza todo este trabajo. Pero me recuerdo que hablaban de un personaje en particular, un humorista. Y decían, ¿cuán difícil es hacer humor hoy día? Porque probablemente si nos vamos a reír de una mula que habla, va a salir los defensores de las mulas.

Y me van a poner una demanda de los animales. O van a salir los defensores de los hombres. Porque tampoco podemos reír de los hombres o de las mujeres o de los niños. O de los perros, de los gatos, de los loros. No tengo nada en contra de los animales. Pero el humorista decía, no me puedo reír de nada. Porque está toda la gente esperando que yo diga algo para venir, que se me vengan encima.

Eso es lo que la gente está pidiendo y exigiendo. Qué mal que estamos en realidad. No podemos reírnos de algo tan sencillo. Y muchas veces, incluso de nosotros mismos, no podemos reírnos. Hoy día tenemos defensores para adoctrinar a bebés para que sean transgéneros. Esa es la realidad de nuestro mundo. Que los bebés de 0 a 3 años ya sean transgéneros. Tenemos defensores que quieren adoctrinar a los hijos, a los bebés. Y ahora, en 3 años. ¿Cuánta otra cosa más vamos a ver? No lo sé. Los derechos humanos que tanto se hablan han hecho aplacar las obligaciones que cada individuo tiene.

Y, paradójicamente, se han convertido en una exigencia impositiva sobre las libertades del otro. Esto de los derechos humanos es una cosa que ya se ha transformado en otra situación. Suena muy bonito, pero al final se están imponiendo. ¿Qué decir de la matrimonio igualitaria? Los derechos, los derechos, pero ¿qué pasa con los matrimonios heterosexuales? Al final, a nosotros somos los que estamos mal. Y tenemos que irnos a un lugar para que nadie nos diga nada. Estas exigencias, hoy, pueden resultarse cualquier cosa que los gobiernos comiencen a proclamar. Hay que hacer esto, entonces, todos vamos a marchar respecto a esa idea.

Mi hipótesis es que, frente a todo esto, hablando del tema de la lizonja, frente a toda esta situación que podemos hablar varias horas más, nos convertimos en una sociedad que busca amor donde no lo hay. El mundo está buscando el amor que tanto necesitamos como seres humanos en lugares incorrectos. Y lo he comentado algunas veces. ¿Sabe cuál es lo que buscan las personas que consumen altas cantidades de pornografía? ¿Sabe lo que buscan? Amor. ¿Eso es lo que están buscando? ¿Y la buscan mal, lógicamente?

El amor se ha reinventado, se ha pervertido, se ha modificado y ha producido una sed de que la persona en realidad sea bien amada. Nos hace falta que nos amen de la manera correcta. Siempre juicios, tal vez. Siento que alguna vez estamos esperando que lo otro se quede boke. ¿Para el serviste? Yo sabía que estabas mal. A todo nivel. El que escucha una palabra inflada y vana, presta oído a sentirse bien o tal vez a ser amado de esa manera, porque buscando esto del amor. Queremos que nos amen. Y alguna vez por ahí podría meterse esta palabra inflada y vana. El día del amor no es el 14 de febrero, ni las multiformas que el mundo intenta o ha intentado enseñar. Esa es mi hipótesis. Esa es mi hipótesis. Dissernirlas palabras humanas es muy importante. Recuerden la advertencia de las palabras infladas y vanas. Es muy importante discernirlas. Pero para hacerlo, aquí quiero empezar ya a concluir, no hablar solamente de esto, ¿qué necesitamos? Para poder discernir. A ver, ¿me está hablando esto que es lisonja? O si realmente me quiere. ¿O qué? Hebreos 4.

En hebreos 4, obviamente la respuesta es estar cerca de Dios. Y de las muchas maneras que uno puede ser, por medio de la ración, el ayuno, la meditación, la reflexión. Y por su palabra. Porque así como hay palabras que se usan muy mal por nosotros, hay una gran palabra que siempre va a ser usada o debería ser usada de manera positiva. Y la escribió no ningún ser humano, sino que nuestro creador. Hebreos 10. Perdón, Hebreos 4 del círculo 10 dice, porque el que ha entrado en su reposo también ha reposado de sus obras como Dios de las suyas.

Procuremos pues entrar en aquí al reposo para que ninguno caiga en semejante ejemplo de su evidencia. La falta de fe que tenía el pueblo de Israel hablando de aquí, de la tierra de Canán, que no llegaron a Canán por su falta de fe. Y el círculo 12 dice, porque la palabra de Dios es viva y eficaz. Más cortante que todas las espadas de dos filos penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y disierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

La palabra clave aquí es la palabra disierne. Sabe, la palabra de Dios sabe cómo nos puede ayudar a cómo discernir los pensamientos y las intenciones tan oscuras en nuestros corazones. El mundo puede ofrecernos un sinfín de cambios de aire. Una vez uno recae en la monotonía de la vida, en la rutina, del sábado, de la iglesia, y quiere un cambio de aire, de doctrinas, de conductas, de ideas, de lugares.

Pero si no estamos utilizando nuestra espada como buenos heraldos, con ese conocimiento que podemos tener ya en el aspecto de alimento sólido y no leche, si estamos utilizando esa espada como buenos heraldos, como experimentados, vamos a poder disenir. Si la utilizamos, vamos a poder disembar los pensamientos y las intenciones del corazón. Entonces, aquí es, hablando de las palabras, infladas y vanas, es escuchar la palabra de Dios, y que nos ayude a discernir su verdad, no la nuestra.

Como conclusión, cuando hablamos del libro de matemática con 5.790 ejercicios, en realidad no nos sirve de nada si no tenemos un conocimiento básico, básico avanzado, si no tenemos algo, no podemos resolver los problemas. No nos vacemos en un libro humano para regir nuestras vidas, o en unas palabras humanas para regir nuestras vidas, sino en un escrito por nuestro creador, libro que expresa problemas. En la Biblia hay de todo. Hay problemas, hay soluciones, hay historias, hay conocimiento básico, conocimiento medio, conocimiento avanzado. Cuando uno lee un versículo muy sencillo, de repente no le toma atención, lo lee 10 años después y dice, ah, mira, el mismo versículo no pasa.

Uno va adquiriendo otra profundidad de conocimiento, que no es humano, y todo esto está en el mismo libro, la Biblia, la Palabra de Dios. Por eso, para esta vieja advertencia que hemos desarrollado el día de hoy, que nos habla Pedro, le aplicamos la vieja solución de no prestar oído a palabras infladas y vanas, habiendo fortalecido nuestro conocimiento a las maravillosas verdades de Dios.

Esas verdades que tal vez, en algún tiempo pasado, nos hacían pensar tan positivamente de un futuro que podíamos hasta palpar, como saludándolo a lo lejos, como dice Brejo 11, como ayudando ese futuro tan cercano y tan positivo para nuestras vidas. Esa verdad de Dios que se encuentra en Su Palabra, que nos hacía venir el sábado, tal vez con mejor actitud que hoy, que nos ayudaba a enfocarnos en las cosas buenas y positivas.

No en los defectos que hay alrededor. Los defectos van a estar todo el tiempo, alrededor y también adentro de uno. Si por alguna razón seguimos consumiendo leche espiritual, es porque nos hemos vuelto tardos para oír a Dios y a Su verdades. Terminamos con Pedro, Segunda de Pedro, capítulo 1. Y vamos a leer lo que hablamos al comienzo, que queremos terminar con algo positivo, que Pedro tenía y con la cual comienza su segunda carta.

Segunda de Pedro, capítulo 1, versículo 1, se umó Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra, gracia y paz, o sea multiplicadas en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.

Vosotros también poniendo toda diligencia por esto mismo, añadida a vuestra fe, virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento dominio propio, templanza, al dominio propio, paciencia. Ya venimos hablando de la paciencia, cupomone, macrozumía, ya lo hablamos. A la paciencia piedad, a la piedad, afecto fraternal y al afecto fraternal amor. Porque si estas cosas están en vosotros y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

Este maravilloso conocimiento y su práctica, como dice el área médica, la praxis, la práctica, nos hará aferrarnos al tronco para que cuando vengan los momentos de enfriamiento, de crisis, de problemas, nadie nos engañe, que nadie nos engañe.

Y si el conocimiento crece, pero el conocimiento tiene niveles, como cuando hablamos del libro de Baldor, bueno, en la matemática o cualquier otra ciencia empieza a crecer su conocimiento. La Biblia también, pero a nivel diferente. Si el conocimiento crece, también crece la gracia, porque no entendiendo más. Es decir, cuando uno adquiere más conocimiento de las agradas escrituras, también crece la gracia. También crece el concepto de la misericordia, el entendimiento del carácter de Dios. Para con nosotros y de nosotros mismos, hace los miembros y hacia el ministerio también, hacia todos lados. Segunda de Pedro, capítulo 13, versículo 17. ¿Qué con esto terminamos? Así termina esta carta. Segunda de Pedro, capítulo 13, versículo 17 y 18. Así que nosotros, así que vosotros, o amados, sabiéndolo de antemano, guardados, no sea que arrastrados por el error de los sinicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creceré la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. A Él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Que así sea. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.