Último día santo, sábado a Dios

Dios el padre instauró sus fiestas santas con instrucciones claras sobre en qué consisten. Es nuestro deber acatar esas ordenanzas. Mensaje entregado el 6 de abril de 2018

Transcripción

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Cuando pensaba de lo que iba a hablar ahora en la tarde, puesto que a quien le toca ser el último mensaje de un día específico de fiesta, tiene ciertas, podríamos llamar dificultades. Estuve reflexionando en ello y he estado pensando en esto de las lecciones, que encierra un día de fiesta y así como hay lecciones que son propias del día de fiesta o del momento fiesta que estamos viviendo, también hay lecciones que son históricas, que uno con los años va aprendiendo, que la vida en la iglesia le va mostrando.

Precisamente es mi fiesta número 30. En el año 89 fue mi primera fiesta de panes y levadura. Mi esposa conoció la iglesia un año antes, en el año 88 y yo ese año definitivamente no comulgaba con esta doctrina tan curiosa como el pan sin levadura. A mí me resultó casi chocante cuando conocí de todo esto. Se los digo sinceramente, había conocido mucha gente en la universidad, gente de izquierda, gente de derecha, gente de centro, gente evangélicos de distintas presentaciones, también unos orientales por ahí que tuve ocasión de mezclarme con ellos, una escuela de artes marciales, cosas que son esto del décimo dan, cinturón negro, qué se yo, tantas cosas.

Pero encontrarme con una doctrina en la cual se hablaba que el pan, en esa semana el pan con levadura era malo, me resultó sinceramente algo difícil de tragar, así tal cual se los digo con toda la honestidad del mundo. Sin embargo, como digo, Dios hace maravillas y hace milagros, y en particular hace milagros con la mente de uno. Yo diría que ese es como el gran milagro, así lo entiendo yo, el milagro de entender, el milagro de entender la verdad, esa verdad que ha estado plasmada por siglos en las escrituras, pero que muy pocas personas han tenido el privilegio de ser enseñadas en esa o en esta verdad.

Hace algunos días atrás en Temuco reflexionaba a este respecto, tenemos un tecto guía que ha guiado los cristianos a través de toda la historia. Tenemos un tecto guía y tenemos un millón de denominaciones cristianas y cada una de ellas aduciendo que tienen la verdad. Un millón y quizás más, puesto que esto que me estoy mencionando, lo conocí, harán unos tres, cuatro años atrás.

Un profesor que se llama Luis Vamondes de la Universidad de Chile hizo un estudio de religiones cristianas en el mundo y llegó a esta conclusión. Un millón de iglesias cristianas, cada una aduciendo tener la verdad. Y por eso es tan sorprendente, importante o magnífico el poder tener esta verdad que Dios la ha revelado a algunos pocos en el universo mundial.

Si ustedes piensan en la actualidad cuántas personas conocen estas verdades, algunos cientos de miles. ¿Y cuántos habitantes tienen este planeta? Más de 7 mil millones. Y entonces si uno compara esa cifra con las cifras de quienes conocen estas verdades, las cifras no dan, es menos de un 0,1%.

Así es que uno se siente tan conmovido cuando hace este tipo de análisis. Entendemos algo que muchos han deseado entender y a ellos no les ha sido revelado. Nos ha sido revelado a nosotros. Y nosotros entonces estamos cumpliendo con una indicación, porque este día, el último día de Panés sin Levadura, está explicitado en las escrituras. No es algo que uno, no es una decisión administrativa que ha tomado una denominación cristiana que se llama Iglesia de Dios Unida, una asociación internacional.

No es así. La escritura dice que este día es un día santo. Dios, en su palabra, lo ha dejado expresado. Vayamos a estas instrucciones de este día de sábado anual y veamos que la escritura lo ha dejado plasmado allí hace 3.500 años. Ya he estado allí siempre, solo que antes no lo entendíamos. Quizás alguno de ustedes antes de llegar a la iglesia lo había leído. Quizás. Pero una cosa es leerlo, otra cosa es entenderlo, otra cosa es obedecerlo.

Esas son distintas cosas que se dan cuando uno encuentra estas escrituras. Entonces aquí en Levítico 23, en el verso 1 voy a leer Levítico 23, versículo 1 hasta el 8. Hasta allá voy a leer. El versículo 1 dice, habló el eterno Amo Isés diciendo, habla a los hijos de Israel y Diles, las fiestas solemnes del eterno las cuales proclamaréis como santas convocaciones serán estas. 6 días se trabajará, más el séptimo día será de reposo. Santa convocación, ningún trabajo haréis. Día sábado es del eterno en donde quiera que habitéis. Verso 4, estas son las fiestas solemnes del eterno, las convocaciones santas a las cuales convocaréis en sus tiempos.

En el mes primero a los 14 del mes, entre las dos tardes, Pascua es del eterno. Ya los 15 días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a el eterno. 7 días comeréis panes sin levadura. El primer día atendréis Santa convocación, ningún trabajo de siervo haréis. Y ofreceréis a el eterno 7 días ofrenda encendida. El séptimo día será Santa convocación, ningún trabajo de siervo haréis. Y en la versión moderna, en el versículo 8, la versión moderna dice, y presentaréis ofrendas encendidas al eterno por 7 días.

En el día séptimo habrá otra Santa convocación, ningún trabajo servil habréis de hacer. Y por eso nosotros hoy día, este viernes, viernes 6 de abril, en el calendario sagrado, entonces es 21 de Aviv, 21 de Aviv. Y estamos hoy día, guardando este día, porque Dios lo ha mandatado así. El día de hoy es un día especial para Dios. El día de hoy es un tiempo señalado por Dios como tiempo santo, tiempo santo que tiene especificaciones de día santo. ¿Y cuáles son las especificaciones de día santo que tiene un día santo?

¿Cuáles son las especificaciones santas que tiene un día santo? Vayamos acá a otra escritura que vamos a desarrollar hoy día en Nizaía 58. Esta es una escritura que conocemos, que la verdad con los años uno va aprendiendo más de ella, pero no porque sea conocida deja de ser importante. Es conocida y es importante y es importante que nosotros, el pueblo de Dios, aprendamos las especificaciones santas que tiene este día santo. 58 en el verso 13, dice si retragieres del día sábado tu pie de hacer tu voluntad en mi día santo y los llamares delicia santo glorioso del eterno y los venerares no andando en tus propios caminos ni buscando tu voluntad ni hablando tus propias palabras.

Entonces la escritura dice te deleitarás en el eterno. Este tiempo señalado por Dios como tiempo santo tiene especificaciones que no debemos pasar por alto. El día de hoy es un tiempo que fue separado por Dios, separado por Dios para un uso especial. Eso es lo que significa la palabra santo. Apartado para un uso especial. Y por eso cuando uno hace este desglose de cada palabra que aparece en este versículo 13 de Isaías 58, si lo llevamos a este día, el último día de Pan es sin levadura, hay que ver, hay que ver que hay especificaciones.

En primer lugar, no es un tiempo para hacer nuestra voluntad en este día. El tiempo santo de Dios dice la escritura, porque esto es si retiras tu pie, si retragieres del día sábado tu pie. Aquí se refiere a esto de retraer tu pie. La versión Reina Valera del año 90 dice de esta palabra o de esta frase, si retiras tu pie de pisotear el sábado.

Si retiras tu pie de pisotear el sábado. Y esta era una indicación que Dios se la estaba dando a guardadores del sábado. ¿Por qué? ¿Sabían ustedes que uno puede pisotear el día sábado? El tiempo santo de Dios no es un tiempo para hacer lo que nosotros consideremos como correcto. No es un tiempo para hacer lo que queremos, sino un tiempo para hacer lo que se debe. Ojalá coincidiera, pero no siempre coincide, porque la voluntad humana suele ser difícil. Hace muchos días, no aceptamos las indicaciones. A veces no obedecemos las indicaciones, a veces somos desobedientes a las indicaciones. Pero uno puede pisotear el tiempo santo de Dios porque uno está haciendo su voluntad. Aquí, hermanos, no se trata de nosotros, se trata de lo que Dios dice que debemos hacer y no hacer. No es lo que yo crea, sino lo que Dios crea. No es lo que yo piense, sino lo que Dios piensa. Hoy es un tiempo especial, que es especial debido a que Dios lo manda todo así. Él apartó este tiempo y lo apartó como un tiempo santo, apartado para un uso especial. Así que, en primer lugar, este tiempo no es para hacer lo que nosotros creamos, ¿qué hay que hacer? Yo hago lo que yo creo que hay que hacer en este día. No es así. No es lo que yo crea que haya que hacer en este día, sino lo que Dios dice que hay que hacer en este día. En segundo lugar, en este tiempo santo, Dios nos pide que lo llamemos por Su nombre. Es interesante caer en la cuenta de esto. Quiero contarles, mis hermanos, que nunca me había detenido a pensar en lo que voy a decir ahora. Es una reflexión que he hecho después de 30 años guardando fiestas. Qué increíble. Uno sigue aprendiendo. Sigue aprendiendo. Quizás alguno de ustedes lo haya pensado, pero por lo menos, quien les estaba hablando, no había caído en esta cuenta. Vean lo que dice exactamente el texto. El texto dice, Si retragiere el día sábado tu pie de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares. Y lo llamares. Dios nos pide que nosotros le llamemos a este tiempo santo, santo, delicia y glorioso. No había caído en esta cuenta. Delicia, santo y glorioso. La palabra tiene poder. Creo que lo hemos mencionado, pero no lo hemos hecho. No lo hemos hecho. No había caído en esta cuenta. Delicia, santo y glorioso. La palabra tiene poder. Creo que lo hemos mencionado muchas veces. El poder de las palabras. El poder de la palabra. Las palabras crean realidades. Al punto que para todos es muy conocido aquel viejo refrán que dice, Nadie desea lo que no conoce. Nadie desea lo que no conoce. Pero cuando lo conoce, si lo desea. Dios nos pide que al día santo lo llamemos santo, delicia y gloriosa. Dios nos pide que creemos una realidad en este día.

¿Cuál realidad? La realidad de la delicia. La realidad de la santidad. La realidad de lo glorioso. ¿Cómo generamos la realidad de la santidad? No debemos pasar por alto. La escritura que señala que sin santidad, nadie verá a Dios. Hebreos 12, 14. Hebreos 12, 14. Vamos allá. Hebreos 12, 14.

Está esta escritura que dice que sin santidad, nadie verá al Señor. Hebreos 12, 14.

Dice seguida la paz con todos y la santidad sin la cual nadie verá a Dios. O nadie verá al Señor. Sin la santidad nadie verá al Señor. Y entonces la pregunta, ¿cómo hacemos para desarrollar santidad?

Jalíasmos propiamente purificación, pureza. La escritura nos manda a ser santos. La escritura dice ser de santos porque yo soy santo. Y dice, Dios, le bítico 11, 45. Le bítico 11, 45. Cuando le estaba dando la instrucción al pueblo que no se contaminen con animales inmundos. Y le dice, porque yo soy el eterno que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Seréis pues santos porque yo soy santo. Y yo soy santo. En el día de hoy debemos tender hacia la santidad. Tender hacia la santidad.

Otra escritura, primera de Pedro 11, 13. Primera de Pedro 11, 13.

Dice aquí, por tanto, seguidlos lomos de vuestro entendimiento. Se desobreos y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado. Primera de Pedro 11, 14. Como hijos obedientes de los que se han manifestado. Se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado. Primera de Pedro 11, 14. Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia. Verso 15. Sino como aquel que os llamó es santo, ser también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. Porque escrito está ser santos, porque yo soy santo.

Dios nos pide que este día santo sea llamado por nosotros santo.

Por nosotros santo también. Dios lo apartó para un uso especial. Y nos pide a nosotros que creemos esta realidad de la santidad. Y esta santidad de santo debe ser confirmada por nuestra obediencia.

Confirmada por nuestra obediencia, claro. Porque, mire, podemos entender este concepto. Podemos entender a cabalidad que el día 21 de Nizano de Aviv es el día de hoy. ¿Y qué pasa si usted trabaja?

Usted profana el día santo de Dios.

Y además debe ser confirmado por nuestras palabras.

Hoy es un tiempo especial para Dios y para su pueblo que le es obediente.

Más también la escritura dice que llamemos a este día delicia. Lo llamemos delicia. La palabra delicia dice el diccionario World Preferences, que produce deleite en nuestros pensamientos y acciones. Que produce deleite. Eso es delicia.

Los días de fiesta son tiempos deliciosos.

Son días de delicia porque es fiesta santa de Dios.

En deuteronomio 16. Hace un momento atrás les mencioné que el capítulo 16 de deuteronomio describe las fiestas santas de Dios. Comenzando con las fiestas de...

En este caso sería de primavera. Pero para nosotros que estamos en el hemisferio sur, decimos que son de otoño. Porque estamos inversos.

Entonces deuteronomio 16, verso 11, hablando de las fiestas santas, dice, y te alegrarás delante del eterno tu Dios.

Los días de fiesta son tiempos deliciosos. Y que nosotros debemos generar esta realidad. Con nuestras palabras, son tiempos deliciosos. Ahora, son tiempos deliciosos para algún miembro, excluido los otros miembros de la familia. Por supuesto que no. Por supuesto que no. Dice, y te alegrarás delante del eterno tu Dios. Tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita que habitar en tus ciudades y el extranjero, el huérfano y la viuda que estuviera en el medio de ti, en el lugar que el eterno tu Dios hubiera escogido para poner allí su nombre. Hoy es un día de fiesta. Los días de fiesta son tiempos en donde nos alegramos con Dios por todo y con todo lo que Dios nos ha dado. En este caso de la fiesta, de los panes sin levadura. Hay tanto por lo cual agradecer.

Hace algunos días atrás conversaba con uno de ustedes y yo planteaba la siguiente frase en realidad.

¿Cómo celebramos los chilenos, las fiestas nacionales en Chile? Tiramos la casa por la ventana, decían mis padres.

La casa por la ventana. Adornamos nuestras casas. Compramos cosas ricas. Hacemos empanadas. ¡Que chirrían! ¿Qué hacemos para los días de fiesta, santa? Lo mismo. Tiramos la casa por la ventana. Nos preparamos todo el año para guardar las fiestas santas de Dios porque Dios nos ha invitado. El Hacedor del universo ha pensado en nosotros que somos lo más bajo y lo más vil. Y nosotros nos reincontamos con él en un día de fiesta y celebramos. Y celebramos. Y celebramos que estamos viviendo, en mi caso, el año 30. No sé. Ha pasado el tiempo. Y hay otros de ustedes que están aquí que podrán decir que es el año 40 o el año 50 un brindis por el año 50 que estamos guardando fiestas santas. ¿Por qué no? ¿Por qué fiesta? ¿Por qué va a ser?

Y Dios nos pide que nosotros le llamemos delicia porque si uno no le llama delicia, no es que un día de fiesta... ¡Ay sí, mira! Otra vez. Tengo que venir otra vez. Estoy obligado. ¿Cómo es eso? Bueno, ¿es parte de ustedes del pueblo? ¿O no?

Y también Dios nos pide que le llamemos glorioso. Glorioso del eterno. El día santo. Hoy es la mañana. Hablaron del cruce del mar rojo.

Es algo por lo cual realmente agradecer a Dios y cómo no llamar a eso glorioso. ¿Cómo no conmoverse con ello? ¿Cómo no emocionarse con ello?

¿Cómo no sentirse parte de ese pueblo que es liberado? Por misericordia, porque aquí los Israelitas y nosotros, ustedes piensen, nosotros hemos sido liberados del pecado por la sola misericordia de Dios.

Libertados del pecado. ¿Cómo no sentirse conmovido? ¿Cómo no llamar a este divino que es liberado del pecado? ¿Cómo no sentirse conmovido? ¿Cómo no llamar a este día glorioso?

¿Cómo no alegrarse por la columna de humo y fuego? Y decir, mire, si nosotros hubiésemos estado allí y como Dios nos abrió el entendimiento a estas alturas de la historia, bueno, también en esa época podríamos haber sido parte. ¿Por qué no? Y esa columna de humo y de fuego nos seguía durante esa semana. ¿Cómo no sentirse maravillado por eso?

Y en los tiempos actuales, ¿cómo no alegrarse por empezar a vivir una nueva vida?

Una vida en donde no está...

esa sentencia de muerte sobre nuestras cabezas. ¿Cómo no alegrarse por aquello? ¿Cómo no llamar a aquel día un día glorioso? ¿Qué es lo que señala el último día de la fiesta de pánice y levadura? El cumplimiento de nuestra vida. Y durante toda esa vida la Escritura nos dice que Dios va a estar con nosotros. Así como esa columna de fuego y esa nube que nos protege.

¿Cómo no? ¿Cómo no llamar a este día glorioso? ¡Glorioso!

¿Cómo no caer en la cuenta de lo que Dios nos está revelando a nosotros?

¿Cómo dice la Escritura cosas que ojo no vio ni oído yo? Son las que Dios ha preparado para los que le aman. ¿Y cómo lo demostramos amor a nuestro Dios? Cumpliendo con Él, pues. ¡Claro que sí!

Si hacemos la proyección de todo lo que hemos vivido en esta semana desde el punto de vista de lo que implica esta semana es maravilloso.

Esta semana conversé con uno de ustedes que me decía ¿En qué momento lo perdona Dios a uno?

¿En qué momento Dios lo perdona a uno?

Dios está ávido a perdonar. Si uno está arrepentido si uno está arrepentido Dios lo perdona. Punto. El mundo católico dice que uno tiene que hacer penitencia y uno se queda con esa idea y uno tiene que hacer algo para que Dios lo perdone. Dios lo perdona cuando uno está arrepentido. Punto. No hay más. ¿Cómo no va a llamar a aquello glorioso? Por la sola misericordia de Dios hemos sido perdonados.

En primera decoridios 5 en el verso 6 de la escritura.

Esta escritura que leemos para la fiesta dicen, no es buena vuestra reactancia no sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa limpiados después de la vieja levadura para que seáis nueva masa sin levadura como sois porque nuestra Pascua, que es Cristo ya fue sacrificada por nosotros.

El Cordero. Que se sacrificó por todos nosotros. ¿Cómo no alegrarse por ello?

¿Cómo no gozarse de la magnificencia de Dios? Verso 8, así que celebremos la fiesta no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panas sin levadura de sinceridad y de verdad.

Nuestra Pascua, que es Cristo el Cordero que debía ser sacrificado por nosotros por usted y por mí, como dice la Escritura que esto fue planificado desde antes de la fundación del mundo.

En Primera de Pedro está esa Escritura. Primera de Pedro. Primera de Pedro.

Primera de Pedro.

Primera de Pedro. Capítulo 1.

Verso 17. Podemos leer. Dice y simbocáis por Padre, aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno conducidos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, con cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los posteros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria para que vuestra fe y esperanza sean en Dios. ¿Cómo no llamar a este día delicia, santo y gloriosa? ¿Cómo llamar a este día? Nuestras palabras. Aquí, Isaías 58 lo plantea. Llamemos a este día delicia, santo y glorioso. Nuestras palabras pueden ser generadoras de alegría y gozo.

Más también nuestras palabras pueden generar dolor y frustración. Tanto a los hombres, como a Dios. ¿Tan pensado en ello? Y eso no lo digo yo, lo dice la Escritura. Nuestras palabras usadas para bien son maravillosas, pero nuestras palabras usadas para mal causan dolor a los hombres y también a Dios. Malacías 313. Dios, por medio del profeta Malacías, le reclama a su pueblo. En particular, Malacías es un profeta que le habla a sacerdotes.

Le habla a sacerdotes que oficiaban en el templo. Así es que no eran aquí ignorantes respecto de las cosas, sino que eran sabedores de las cosas.

Y cuando uno plantea las cosas así, uno podría decir, bueno, esa palabra nos toca a uno, porque nosotros, por la misericordia que Dios ha tenido de nosotros, a nosotros se nos ha abierto, se nos ha abierto la mente. Y hemos entendido lo que otros no han entendido.

Y eso implica mayor responsabilidad.

Por supuesto, más responsabilidad. Porque al que más se le ha dado, más se le exige. Así es la... Así dice la escritura.

Y hablando de las palabras, entonces en Malacías 313, Dios le dice a estos sacerdotes, vuestras palabras contra mí han sido violentas. Dice Dios, Dios le reclama.

Y por eso digo, hermanos, a veces nuestras palabras causan dolor en los hermanos. Pueden causar dolor en los hermanos. Claro que sí, pero no sólo los hermanos. A veces, por no decir siempre, Dios nos está escuchando. Y lo que uno habla en secreto, Dios lo escucha. Y Él también se duele.

Y por eso uno dice, ¿cómo no llamar a este día delicia, santo y glorioso? Y Dios nos mandata que nosotros llamemos a este día delicia, santo y glorioso.

¿Qué más dice Isaías? Vayamos nuevamente a la Escritura de Isaías.

58.

Entonces, voy a volver a leer del versículo 13, para seguir con la siguiente palabra que quiero analizar. Dice, si retragieres del día del pozo, tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo y lo llamar es delicia, santo, glorioso del eterno y lo venerares.

Venerares. ¿Qué es venerares? Venerado, digno de ser venerado.

La palabra venerar dice sentir y demostrar gran amor y respeto a una cosa o una persona por su virtud, dignidad, méritos o santidad.

Este día debe ser respetado.

Este día debe ser respetado.

Dios nos mandara a que este día debe ser respetado.

Los diez mandamientos, mis hermanos, no son diez sugerencias como mencionaba a uno de nuestros folletos o revistas.

No son sugerencias. Mire, si usted quiere, lo guarda.

Si usted quiere, no lo guarda. No dice eso. No son las diez sugerencias.

Y con respecto a este día, el día 21 pasa lo mismo. Exodo 12 verso 18.

Exodo 12 verso 18.

En el mes primero comeréis los panes sin levadura desde el día 14 del mes por la tarde hasta el 21 del mes por la tarde.

Durante esta semana no comimos leudado y no es una sugerencia de Dios. Mire, sabe que si usted quiere no come leudado. No, es un mandamiento.

Verso 19 por 7 días no se hallará levadura en vuestras casas. Esto no es una sugerencia. Mire, si usted quiere limpiar su casa. Es un mandamiento.

Porque cualquiera que comiere leudado así extranjero como natural del país será cortado de la congregación de Israel. Ninguna cosa leudada comereis en todas vuestras habitaciones comereis panes sin levadura.

Hoy es un día de santa convocación. Ningún trabajo de siervos areis. Hoy no es un día para comerciar.

Ni para tener trabajo remunerado.

Eventualmente la misma Escritura, Nuevo Testamento, Jesucristo nos enseñó que si cae un el buey en el pozo podemos ir y rescatarlo. Y por misericordia si hay que darle alimento a los animales bueno, los que tienen ganadería tienen que ir y darle al alimento a los animales, los que conocen de aquello saben a lo que me refiero y los que no hay que ir con los sacos porque las vacas hay que ver cómo comen son 500 kilos de masa muscular que comen y que toman agua y hay que preocuparse de ellos. En Israel, por ejemplo en Israel en la actualidad los ascensores funcionan y los ascensores funcionan con electricidad de manera que la central hidroeléctrica, o no sé si es hidro, pero la central eléctrica que tengan en Israel funciona y hay personas que tienen trabajos que son propios para el día sábado pero una excepción no debe convertirse en una regla general son excepciones son situaciones puntuales actos de misericordia pero eso el mandamiento obliga el mandamiento obliga hoy es un día santo apartado por Dios para un uso especial no debemos trabajar remuneradamente en este día este es un día sábado anual y debemos respetarlo como dice el mandamiento venerarlo en espíritu y en verdad ahora el espíritu de este día reemplaza a la verdad de este día no la verdad se complementa con el espíritu no se puede espiritualizar un concepto transgrediendo el mandamiento pues es lo que decía Jesucristo respecto del diezmo por ejemplo no tenemos que olvidarnos vayamos a Mateo 23, 23 Mateo 23, 23 Jesucristo le reclama aquí a los fariseos que diezmaban la menta y el eneldo y el comino pero dejaban lo más importante de la ley aparte la justicia, la misericordia y la fe Mateo 23, 23 y entonces ¿pero qué dice el mismo Cristo? esto era necesario hacer sin dejar de hacerlo aquí y yo el espíritu y la verdad el espíritu no reemplaza a la verdad no perfecciona la verdad este día lo debemos respetar porque Dios lo manda todo así y no nos esclisito cuestionar el vaso de barro no le pregunta al alfarero porque lo hizo de una u otra manera los mandatos son mandatos no son sugerencias y por eso estamos guardando este día de sábado anual no trabajando remuneradamente y congregándonos y congregándonos porque el mandamiento tiene ambas indicaciones no trabajar y además congregarse ¿Qué más? dice Isaías 58 dice aquí voy a volver a leer dice si retragieres del día sábado tu pie de hacer tu voluntad en mi día santo y lo llamar es delicia santo glorioso del eterno y los venerares no andando en tus propios caminos no andar en nuestros propios caminos los caminos del hombre los caminos del hombre hay proverbios 16 y 25 dice hay camino que parece derecho al hombre pero su fin es camino de muerte los caminos del hombre sin Dios y sin la obediencia a Dios son caminos que conducen a la muerte los caminos del hombre son caminos que producen ira que verdaderamente cuando uno analiza por los frutos el camino uno cae en esta cuenta el hombre que no vive en conformidad con Dios es un hombre que se deteriora que se deteriora y los frutos de ese deterioro se notan y por eso Dios nos dice en este día no andes en tus propios caminos no busques tu voluntad en este día no hables tus propias palabras en este día en este día santo no debemos buscar a ser nuestra voluntad el servicio es servicio en la medida que cumplimos con la voluntad de Dios servir lo he mencionado en el pasado y vuelvo insistir y probablemente sigue insistiendo hacer lo que uno quiere no es servir no es servicio yo hago lo que quiero cuando quiero, no cuando se necesita no debemos hablar nuestras propias palabras en este día de sábado debemos tender al bien debemos buscar a Dios en temor y temblor debemos trabajar para Él en corazón y acción y si cumplimos con esto y si cumplimos con esto, ¿qué dice Dios?

Verso 14, de Isaías 58 entonces te deleitarás en el eterno y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre y qué más dice la escritura la firma, la rubrica porque la boca del eterno lo ha hablado este día de fiesta hermanos, es para que nos encontremos y reencontremos la palabra escrita acerca de este día y de todas las bendiciones con las cuales Dios nos regalonea díganme si no, regalonea para los extranjeros regalonea, es regalonearnos Dios nos regala Dios nos regala tantas cosas tantas cosas Dios nos regala la vida y la salud Dios nos... si nosotros cumplimos con nuestro Dios si nos preocupamos de la obra de Dios, la escritura dice todo lo demás viene por añadidura como explicaba don Germán hace un momento atrás si somos parte de la obra uno piensa hermanos ¿cuánto tiempo le quedará a este sistema?

bueno, no se pone ese proyecto, ¿verdad? algunos dirán, bueno, tal vez queden 30 años pero 30 años no es nada estos días de fiesta, hermanos nos enseñan que teniendo la visión correcta podemos alcanzar y tener esta tremenda bendición que dice y yo te haré subir la tierra y te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre quiera Dios darnos todo lo que nos hace falta para ser dignos receptores de las palabras entregadas espero tengan un feliz término de fiesta de panes sin levadura Buenas tardes a todos.

Nació y se educó en el sur de Chile. Kinesiólogo de profesión se desempeñó como tal además de Anciano Local hasta el 2010. Pastoreó Chile y Argentina hasta principios del 2022. Ahora vive en Valdivia junto con su esposa María Albarrán asistiendo al Sr. Marcelo Saavedra.