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Son tremendamente evocativas. Esto de la evocación es solo los recuerdos. No solo por el hecho en sí mismo del invierno. Ustedes bien saben, hasta los 44 años, fui un sureño de Tomo y Lomo y allá las lluvias acompañan al invierno, más o menos desde marzo hasta diciembre. De hecho, en la ciudad donde yo vivía, Valdivia, que no es la ciudad de origen. Yo nací un poquito más al sur, hacía en kilómetros hacia el sur. 112, exactamente, hacia el sur, en Osorno, en estas zonas de Valdivia. Se mencionaba que había dos estaciones en Valdivia. ¿Verdad? El invierno y la estación de ferrocarriles. Un producto que en Valdivia yo ve mucho.
Para todos los que vivimos en Valdivia, más de alguna vez solíamos decir que prácticamente uno le salían escamas, puesto que había tanta lluvia. Uno parecía pez. Yo me recuerdo de un verano en donde, en febrero, llovió todos los fines de semanas. Todos los fines de semanas. Los trabajadores municipales teníamos libres los fines de semana. Y entonces uno hacía sus planes, se preparaba para el fin de semana y el viernes de la tarde ya empezaba a oscurecerse el sábado frío y ya el domingo una lluvia torrelesial. Y cuando volvíamos a nuestros trabajos, el día lunes ya amanecía fresquito, pero ya el martes despejado. Entonces, como digo, estas épocas invernales me traen muchos recuerdos, no solamente por el invierno, propiamente tal, sino también por las noticias que año tras año recibimos en esta época invernal. Y aquí yo traigo una noticia que me resulta o me ha resultado tremendamente evocativa estos días. Se los voy a leer, esto lo saqué de emol.com. Dice el panorama se repite en servicios de urgencias, de clínicas y hospitales. Están copados por pacientes que esperan largas horas por atención afectados por alguna enfermedad respiratoria. Esta semana Santiago de Chile está viviendo uno de los PIC de enfermedades respiratorias. Y dice aquí en el Ministerio de Salud, admiten el problema, solo en los centros de atención primaria y sapo de la región metropolitana, desde el 15 al 21 de junio, más de la mitad de las consultas de urgencia, 50,6% correspondieron a enfermedades respiratorias. Así es que toda persona que ingresa a los servicios de salud, prácticamente la mitad, exactamente presentan algún tipo de enfermedad respiratoria. Por ello, tras el decreto de alerta sanitaria, el Seremí de Salud, don Carlos Aranda, llamó a reforzar las medidas de autocuidado, sobre todo en el caso de niños y adultos mayores. Las consultas en la última semana por enfermedades respiratorias han aumentado en los grupos etarios vulnerables. En los niños menores de un año, se realizaron un 60% más de atención que la semana anterior. Y en los adultos mayores de 65 años, el ascenso de visitas a urgencias por problemas respiratorios fue un 15% más que en el mismo periodo del año pasado. Es que estas noticias para mí son tremendamente evocativas. Cada año me recuerdo de la época en donde tuve ocasión de trabajar en los servicios de urgencias. Allí nos poníamos estas en forma analógica, bromeábamos entre colegas, nos íbamos preparando para el invierno, nos preparábamos para las épocas en donde venían estas cantidades gigantes de personas, nos preparábamos para la guerra, nos poníamos aquí como hacer los militares que se ponen aquí.
Camuflaje, camuflaje para la guerra y cada año nos preparábamos para estos momentos. Y cada año las noticias que nos hablan de esto se reiteran. Cada año se habla de la difícil situación que viven miles de chilenos que vivimos en la cuenca de la región metropolitana. Antes, claro, a mí me tocaba verlo desde afuera. Nos mostraban en televisión cómo se ve la cuenca de la región metropolitana. Este año tuve ocasión de visitar el Cerro San Cristóbal y tuve ocasión, antes que llegara la preemergencia, ya de ver cómo vivimos aquí en Santiago. Es una verdadera cuenca. Y cuando hay estas preemergencias o emergencias sanitarias, hay una nube de humo que cubre la ciudad y donde se notan solamente la emergencia de las grandes cumbres y también ahora el costanera center, que también aflora. Es muy interesante ver que desde una cantidad de pisos hacia arriba o de pisos hacia abajo está esa nube que cubre a la zona de Santiago. Cada año esta circunstancia me hace recordar los tiempos donde nos preparábamos para vivir esta circunstancia. Cada año, eso también ahora, los distintos equipos del país preparan su gente y esto sigue vigente hasta el día de hoy. Ya por marzo se comienza a trabajar con los equipos. Cada año los equipos reciben instrucciones, reciben capacitaciones para prepararse para lo que viene. Cada año, por esta época, nos destíamos con la indumentaria de guerra. Yo pensaba aquí esta indumentaria de guerra profiláctica. Esto es guantes, baja lenguas, estetoscopios y manos. En nuestro caso, nos teníamos que preparar con las manos y también los oídos. Me había que tener buen oído para escuchar lo que presentaban nuestros pacientes. Cada semana se llevaba y se lleva hasta actualmente un monitoreo constante de los diagnósticos y también a medida que nos aproximemos al PIC, se lleva a un monitoreo de los factores que influyen negativamente en la salud respiratoria de las poblaciones que son más susceptibles. Ya lo mencionábamos aquí en la noticia. Los niños y los ancianos son las poblaciones más susceptibles de enfermar y se lleva a un monitoreo exacto. Así es que cuando empieza a aumentar el número de consultas de los niños y de los adultos, ya los equipos empiezan a tomar sus medidas para enfrentar la crisis. Ahora bien, hay veces, hay que ver que algunas veces uno se lleva a sorpresas al respecto. No es sólo la existencia del famoso material particulado que a propósito está ahora hay una cantidad bastante más grande. Cuando yo trabajaba, teníamos, había tres puntos, tres ciudades en Chile en donde se analizaba este material particulado. Ahora ya se ha extendido por todo nuestro país y de hecho la semana pasada, también en Valdivia, hubo emergencia. Por lo tanto no se pudo encender las estufas, producto de el humo, ¿verdad? ¿Y cómo afecta el humo a la salud? Ahora bien, hay veces que uno se lleva a sorpresas. Yo me recuerdo años atrás en Valdivia vivimos una emergencia sanitaria. Hubo un invierno muy lluvioso, más lluvioso de lo que ya he mencionado. Me acuerdo que el agua cayó a raudales, hubo inundaciones, se prepararon albergues, las personas fueron llevadas a los albergues y para calefacción se compraron miles de sacos de carbón. Nosotros quedamos totalmente anonadados por la decisión, puesto que, como ustedes saben, el carbón produce un gas que es muy peligroso, el monóxido de carbono. No se huele el monóxido de carbono a diferencia de los otros gases y la municipalidad no encontró mejor cosa que comprar miles de sacos de carbón para calefaccionar los albergues. Bajo esta mirada, los equipos de salud en el cual yo trabajaba, nos pusimos en campaña y dijimos, mire, aquí van a... Si la semana pasada había mucha gente enferma, estas próximas semanas van a haber miles de enfermos. Así es que se contrataron horas extras, médicas, quinesicas y de todos los equipos y nos preparamos aquí para enfrentar esta tremenda crisis que venía. Para sorpresa, para sorpresa nuestra, las consultas estuvieron vacías.
Así es que a veces, no solamente los factores externos influyen, sino que a veces también influyen los factores internos para que las personas se enfermen. Así es que tanto los factores internos como los externos son importantes en este sentido a la hora de enfermarse. Hay veces que las personas son hipersensibles. Así es que a veces personas que habitan en lugares libres de contaminantes también se terminan enfermando.
Así es que, bueno, este tema de la salud y de la enfermedad son temas en los cuales cada vez que me enfrento o que sé de las noticias, uno reflexiona en esto, uno reflexiona en esto, el tema de la salud y de la enfermedad.
Por supuesto, no desde el punto de vista físico, sino por la analogía que hay entre la salud y la enfermedad desde el punto de vista espiritual. La escritura habla, habla de las enfermedades espirituales. Habla. No es algo tan... la idea no es mía. Miren, yo los quiero llevar a este tema, a este tema en marcos 2, en el verso 13, Jesús habla aquí, dice en el verso 13 marcos relatando esta experiencia, dice, después volvió a salir al mar hablando de Jesucristo y toda la gente venía a él y les enseñaba, y al pasar vio a Levi, hijo de Alfredo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo, sígueme, y levantándose, le siguió.
Aquí, este llamamiento de Levi, aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa, juntamente con Jesús y sus discípulos, y había muchos que le habían seguido. Verso 16, y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos, ¿qué es esto? Aquí hablando de Jesús. ¿Cómo Jesús, el maestro, dice aquí, come y bebe con los publicanos y los pecadores? Y Jesús, al oír esto, les dijo, los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. ¿Ves? Y aquí hace esta relación. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.
Jesús usa aquí esta analogía de los sano y de lo enfermo. Y Jesús enfatiza que son los enfermos los que necesitan médicos. La analogía bíblica, al respecto, se reitera no solamente en este versículo.
Se reitera también aquí en Jeremías 3, 22. Uno se encuentra con estas escrituras que traen a colación este tema, y en donde uno puede aprender lecciones. ¿Cómo proteger la salud espiritual? En Jeremías 3, 22, dice convertíos hijos rebeldes y sanaré vuestras rebeliones. Aquí aparece esta sanar. Bueno, si está sano, ¿por qué se va a sanar? Bueno, es cuando se está enfermo que se requiere la sanidad. Aquí el verbo sanar es rafa, el verbo rafa, arreglar, cuidar, restaurar, sanar, sanear, en OSEAS 6.1, OSEAS 6.1.
Aquí también se habla el respecto. Dice venir y volvamos a el eterno. OSEAS 6.1. Venir y volvamos a el eterno, porque él arrebató y nos curará, y dio y nos vendará. Aquí la palabra también, cuando se usa curar, también rafa. También aquí en Lucas 4.17, Jesús, en esta primera prédica que él hace, en este día de sábado, cuando le pasan el libro del profeta Isaías, él lee aquí del libro de Isaías, lo siguiente, Lucas 4.17. Así es que, como digo, el tema de la salud y de la enfermedad se mencionan en las escrituras.
La idea no es mía. Aquí, Lucas 4.17, dice y se le dio a Jesús el libro del profeta Isaías, habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito. Verso 18. El Espíritu del Señor está sobre mí. Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos.
En forma implícita, se menciona el quebranto del corazón y la enfermedad. Y por eso dice aquí, me ha enviado a sanar. Bueno, si fue enviado a sanar es porque estaban enfermos. Enfermedad que dio sana o cura. Aquí en Salmos 41.4, dice aquí, yo dije eterno, ten mi sericordia de mí, sana mi alma porque contra ti es pecado. Aquí se usa esto de sanar el alma, salud y enfermedad. Así es que esta analogía de la salud y enfermedad física están mencionadas en las escrituras.
Y así como existen condiciones que favorecen las enfermedades, también uno puede entender hay condiciones o conductas que facilitan y promueven la nueva enfermedad, promueven la salud física y también espiritual. A nivel físico todos los años se nos repiten y reiteran las mismas indicaciones. No hay en los últimos 20 años, diría yo, quizás antes, ya de la época de los 80, a esta época ha habido una investigación bastante grande respecto de los factores que influyen en las enfermedades a todo nivel. Y todos los años se hacen estas recomendaciones. ¿Verdad? ¿Usted quiere no tener enfermedad respiratoria?
Bueno, mire, no se exponga ambiente tóxicos contaminantes producto del humo del tabaco. Esa es una de las recomendaciones que históricamente se ha dado. Así como la exposición al humo del tabaco está claramente. O en directa relación con la aparición de enfermedades, la no exposición está en directa relación con la aparición de no enfermedades. Lo dije mal, ¿verdad? Con la aparición de no... que no aparezcan enfermedades. Por eso es que ahora una norma nacional ha dicho, bueno, mire, en este momento, cuando usted va a un restaurante, bueno, hay un sector de fumadores y hay un sector de no fumadores.
Porque se ha visto que las personas que están expuestas al humo del cigarrillo, ya sea que fumen o ya sea que las personas respiren el aire contaminado por ese humo exhalado, las personas pueden verse enfrentadas a vivir una exposición que cause enfermedad.
Yo me recuerdo años atrás, cuando trabajaba en Salud, yo me acuerdo una vez, yo conocí una dama que en su vida jamás fumó la dama. Jamás, jamás fumó. Sin embargo, tenía una enfermedad bronqueado, obstructiva, crónica. La pobre señora llegaba realmente angustiada.
Yo incluso pensaba que estas son las imágenes que uno tiene. Uno ve llegar a una persona con los labios pintados, y uno dice, pero esta dama ya tiene sus años como para estar pintándose los labios. No se pintaba los labios. Tenía los labios morados.
Y ella jamás, porque le faltaba oxígeno. Se tenía cianosis aquí en los labios. Y era tan característico este caso. Y a mí me impactó fuertemente porque uno dice, bueno, eso le pasa por fumar. Y la señora me dice, ¿sabe que yo nunca he fumado? Y entonces uno dice, ¿y qué pasó aquí?
Mi esposo fumaba. Ella jamás fumó, pero su esposo sí fumaba. Y estas son las paradojas de la vida. La dama desarrolló la enfermedad pulmonar, y el caballero seguía fumando, y no había desarrollado la enfermedad pulmonar. ¿Y qué pasa con las cosas? Bueno, si una persona vive en una constante exposición a cualquier agresor tarde o temprano, su salud se va a ver afectada. El principio es el mismo, ya sea una enfermedad física pulmonar, o ya sea una enfermedad de otras índoles. Y así también uno piensa, hay medidas de protección.
¿Por qué se recomiendan el sur de nuestro país usar lentes? En punta arenas, por la diminución de la capa de osono, por la sobre exposición a los rayos ultravioletas, se les ha pedido a toda la población, sean cortos de vista o no, que usen lentes. ¿Por qué los trabajadores que trabajan con químicos usan guantes?
Bueno, porque se ha visto que las personas que usan los químicos sin guantes terminan con las manos dañadas. ¿Por qué usan cascos? Las personas que trabajan en la construcción. ¿O por qué usan zapatos con punta de fierro? Las personas que trabajan en la construcción. Bueno, para protegerse de eventuales accidentes. Y así podríamos estar una cantidad bastante grande de tiempo exponiendo este tema. Así también, como hay conductas conducentes a producir enfermedades, así hay conductas que nos ayudan a protegernos. Lo que se conoce como las conductas de protección. Y es bastante curioso, hay veces que uno aprende tanto por riesgos innecesarios que las personas toman. El año pasado, aquí en Santiago, aquí en el Parron, exactamente, entre la gran avenida...
Ah, estoy grande, puedo describirme el lugar donde estoy viviendo. Entre la gran avenida y la zona poniente, estuvieron construyendo un gran garage. Un gran garage. Un inmenso garage. Y los trabajadores que estaban pintando el techo no tenían ninguna medida de protección. Ninguna. ¿Qué pasó? El garage se vino abajo por razones de ingeniería. Quedó mal... Ahí ya se me escapa. Quedó mal orientado con respecto al suelo. Se cae. A esos trabajadores no les habría pasado nada con los estados sostenidos, con cables, con cascos, con todas las indumentarias de protección. Pues bien, no llevaban nada. Nada. Los vecinos del lugar que quienes me relataron el caso vieron cómo estas personas empezaron a atrasavillar mientras el edificio se caía y cómo trataban de agarrarse al techo.
Y se fueron abajo. Gracias a Dios no murió ninguno, pero quedaron tremendamente magullados. ¿Por qué? Porque tomaron un riesgo innecesario. O dijéramos, fueron negligentes en su conducta. Bueno, así como hay conductas de protección, también hay conductas de riesgo. Eso todos lo hemos visto. A veces uno es más o menos consciente de todo esto. En la semana pasada, en el mensaje de la semana pasada, hablamos acerca o repasamos el principio de la causalidad. Estamos donde estamos, producto de las decisiones que hemos tomado en el pasado. Hoy día reparazaremos el principio de los cuidados que debemos tener para proteger nuestro grande zorro, que es nuestra relación con Dios.
Yo diría que ese es como... Dios nos ha abierto su palabra, cuando don Gabriel nos explicaba este misterio. ¿Verdad? Dios nos ha abierto el misterio oculto en las escrituras. Nos ha abierto. Dios se ha relacionado con nosotros. Esto no es cosa de inteligencia, esto no es cosa que las personas que nos han abierto tengan un coeficiente intelectual superior y que las haga entender las escrituras. Todos entendemos que es Dios quien se manifiesta al hombre. Él nos ha tocado la mente y Él se ha hecho manifiesto a nosotros. Y ha entablado una relación con nosotros. Y por eso la relación que nosotros tenemos con Dios es nuestro gran tesoro. Y Dios nos pide, Jesucristo nos pide que debemos fortalecer esa relación.
Y por eso debemos protegernos de las contaminaciones que hay en el mundo. Entendemos que este mundo se ha ido contaminando cada día más. Entendemos que este mundo está deteriorado desde el punto de vista moral. Eso lo entendemos. Y también entendemos que cuando esa inmoralidad llegue al colmo, la escritura dice que Dios va a intervenir.
De hecho, hay una escritura allí en Génesis 19, en donde la escritura dice, El clamor ha subido de punto. El clamor ha subido de punto. Vayamos acá a Génesis 19, en donde está este relato, porque uno debe pensar, bueno, nuestro mundo va aproximándose de las conductas del colmo. No sabemos cuánto tiempo va a pasar. No sabemos exactamente a qué Dios le llama el colmo, pero aquí, por ejemplo, en Génesis 19, cuando la escritura menciona la conducta que tenían los hombres de Sodoma, en Génesis 19, uno dice, Llegaron pues los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde, y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma, esta es la conducta que tenían los hombres importantes en aquellas épocas, y viendo los Lot se levantó a recibirlos y se inclinó hacia el suelo, ese es el típico saludo oriental, y dijo ahora, mi señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo, yo os hospedéis y lavaráis vuestros pies y por la mañana os levantaréis.
Y seguiréis vuestro camino, y ellos respondieron no que en la calle nos quedaremos esta noche, más él porfió con ellos mucho y fueron con él y entraron en su casa, y les hizo banquete y coció panes y levadura y comieron, pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma y todo el pueblo, junto desde el más joven hasta el más viejo, y llamaron a Lot y le dijeron dónde están los varones que vinieron a ti esta noche, sácalos para que los conozcamos.
Aquí todos, bueno, siempre hacer este alcance, aquí Casiodoro de Reina, que fue quien tradujo la versión española o a la versión española. Aquí usó un eufemismo para referirse a qué exactamente habían llamado los varones a los ángeles. Sácalos para que los conozcamos. Esto es un eufemismo. Aquí la intención era sexual. Uno lo puede buscar en los libros, uno se encuentra con que era una intención sexual. Son domítica. Entonces Lot salió a ellos a la puerta y cerró la puerta atrás sí, un poquito más adelante en el verso 12 y dijeron los varones a Lot.
¿Tienes aquí alguno más? Yernos y tus hijos y tus hijas y todo lo que tienes en la ciudad sácalos de este lugar. ¿Por qué vamos a destruir este lugar? Por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto. Por lo que llega un punto en donde Dios no permite que las cosas se traspasen. Y dice delante del eterno, por tanto el eterno nos ha enviado para destruirlo. La sociedad de sus domas se corrompió al punto que el clamor contra ellos traspasó este límite que Dios había impuesto.
¿Cuándo será ese momento? Si uno hace la comparación con nuestro mundo actual. Nuestro mundo actual se ha ido sodomizando. Eso lo podemos ver todos los días. Ya no es novedad mis palabras, lamentablemente. En los últimos 10 años, Chile ha cambiado radicalmente al respecto. Yo me recuerdo años atrás, en donde habían chistes, en donde se bromeaba al respecto.
Ahora se dice que es atentatorio contra las libertades de los individuos. Ahora ya no se puede bromear. Ahora ya no se puede ofender diciéndole a las personas que la Biblia dice que eso no está bien. Bueno, en nuestro mundo. Vemos que nuestro mundo se ha ido deteriorando desde el punto de vista moral. No sabemos hasta qué punto Dios va a esperar para corregir.
Pero es claro, la Escritura lo dice. La tierra va a ser corregida por esta conducta. Ahora bien, mientras tanto, los creyentes tenemos que lidiar en estos ambientes tóxicos. Vivimos en este mundo. A veces uno dice, a mí me gustaría vivir en un monasterio aislado de todas estas cosas.
Pero no es así. Jesucristo dijo que él oraba para que seamos guardados del mundo. No es que es cosa de que uno se oculte en un monasterio, sino que uno tiene que vivir en este mundo. ¿Y entonces qué dice la Escritura respecto a ese respecto? Bueno, en Romános 12. Romános 12.
Tenemos que aprender a lidiar con este mundo tóxico. ¿Cómo lidiamos con esta toxicidad ambiental? ¿Cómo lidiamos con esta toxicidad ambiental? ¿Cuáles serían nuestras medidas precautarias? ¿Cuáles serían las mascarillas que deberíamos usar desde el punto de vista espiritual? Bueno, aquí Romános 12. Romános 12. Romános 12. Pablo a los hermanos que habitaban en Roma. Dice así que hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios que es vuestro culto racional.
Verso 2. Dice, no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta. Aquí la palabra conformarse a este siglo. Conformarse del griego sugematizo. Susgematizo, que significa formar en forma parecida. En estos ambientes tóxicos Dios pide que no nos adaptemos a este mundo.
Que no nos adaptemos a este mundo desde el punto de vista moral. Desde el punto de vista moral. El creyente debe marcar una diferencia con el mundo. Vayamos aquí a Primera de Pedro. En Primera de Pedro. Una de las grandes peligros para cualquier ser humano que vive en un ambiente tóxico es la adaptación a ese ambiente tóxico. Cuando yo vivía en Valdivia, yo decía, mis hermanos de aquí de Santiago, ¿cómo viven?
Uno veía las noticias, el esmód, la contaminación con CO2, con monóxido, con anidro, con tantas otras cosas. Y uno decía, ¿cómo viven? Han pasado los años y yo vivo acá. Y salgo a la calle y algunas veces hago ejercicio. Pocas veces. Y antes uno decía, en ese ambiente tóxico no podría hacer tal o cual cosa. Pero uno hace tal y cual cosa porque vive acá.
Bueno, pero Dios nos dice uno no debe conformarse al mundo. Pero el cristiano no debe adaptarse. Lo que es malo es malo. Y aquí no hay medias tintas. Pero la toxicidad va provocando esta desensibilización al respecto. En primera de Pedro, 1-3, dice, por tanto, señid los lomos de vuestro entendimiento, ser sobrios y esperad por completo en la gracia que se ostraerá cuando Jesucristo se ha manifestado. Aquí esta expresión, señid los lomos de vuestro entendimiento, hay dos traducciones que a uno les sirven para entender mejor, exactamente de qué se estaba hablando.
En primera de Pedro, 1-13, voy a leer de la Biblia de lenguaje simple y también de la traducción Biblia de Dios para todos. El mismo versículo. Dice, por eso estén atentos y piensen bien lo que van a hacer para que siempre hagan lo correcto y confíen plenamente en que Dios los tratará bien cuando regrese Jesucristo.
Esa es la Biblia de lenguaje simple. Y la Biblia de traducción de Dios para todos, dice, por eso prepare en su mente para servir y practique en el dominio propio. Prepararse para servir, estar atentos y pensar bien lo que se va a hacer. Esto es lo que significa, Señid, los lomos de vuestro entendimiento. Debemos lidiar con los ambientes de toxicidad moral y se nos pide que no nos adaptemos al mundo y a su camino. Primera de Pedro 1.14. Como hijos obedientes, dice, no os conforméis con los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia.
Puedes, esto, de adaptarse. Esta moralidad que después se va poniendo así algo difusa. Uno piensa en las próximas generaciones. Este es un tema en el cual igual de vez en cuando reflexionamos. Las próximas generaciones. Yo me recuerdo, hace 20 años atrás, mencioné en la palabra homosexual la gente ponía el grito en el cielo. Bueno, nuestros hijos ahora ven que hay homo sexuales caminando libremente por nuestro país. Es cosa de ir aquí al San Cristóbal, al Santa Lucía, Bellas Artes, que es el centro neurálgico de lo que es, el desarrollo de la intelectualidad santiagina.
Y uno se va encontrando todos los días, ya sea con el mundo homo sexual, con el mundo lésbico, que transita libremente por las calles, que desarrolla su tercera vida, su elección. Y bueno, nuestros niños van viendo eso todos los días. Todos los días. Una de las tragedias en el mundo actual es la adaptación. La adaptación. Lo que era malo en el pasado ya no es tan malo. No es tan malo. A veces, en el mundo de la salud, los grados de contaminación son tan tóxicos, tóxicos, que nos cuesta a farmas. Ahí donde menciono este caso de la señora, ella nunca fumó y sin embargo su esposo fumó y ella terminó afectada. Dios nos pide que no nos adaptemos a lo que es moralmente incorrecto.
Lo que es moralmente incorrecto es incorrecto aquí y en 100 años más. En verso 15 de primera de Pedro, dice, si no como aquel que os llamó es santo, sé también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. Verso 16, porque escrito está, ser santos porque yo soy santo.
Dios nos pide a todos nosotros que no nos amoldemos y que mantengamos una conducta santa, porque quien nos llamó es santo. Dios nos ha llamado a ser hijos de Dios y por ende debemos lidiar contra la toxicidad moral que existe en el mundo. No adaptarse, no adaptarse, hay que luchar contra eso. La conducta santa debemos pelearla, hay que pelearla. En segunda de Pedro, 3, en el verso 11, aquí Pedro hablando de los tiempos finales, haciendo la aclaración que para Dios un día es como mil años, mil años como un día.
Y diciéndonos lo siguiente, dice puesto que todas estas cosas han de ser deshechas.
Y aquí, en el verso 11, dice, no sabemos cuándo, pero sí sabemos que Jesucristo va a intervenir. Y mientras tanto, la Escritura nos dice que no debemos adaptarnos a este mundo, pecaminoso y carnal.
Y aquí, verso 11, dice, puesto que todas estas cosas han de ser deshechas. ¿Cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir? Eso se nos dice a nosotros. Nuestra conducta en este mundo, uno debe pelear por la santidad, por la santidad. Apartarnos para un uso especial. Dios es quien nos está convocando. Él nos está llamando. Y debemos entonces tener esa conducta, pelear por esa conducta, luchar por esa conducta, no adaptarnos, no empezar a que empiece a existir esta difusión respecto de lo moral.
Verso 12, esperando y apresurando a Dios para el avenida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos y los elementos, siendo quemados, se fundieron. La Escritura señala este hecho. Debemos mantener una conducta santa y piadosa. Hay que existir una diferencia entre el mundo, que muchas veces hemos hablado o mencionado respecto al mundo. Mira cómo vive el mundo. Mira, agente del mundo. De hecho, nos mencionaban en estas clases de religión. Aquí es la Universidad de Chile, que ellos dicen que uno de los lenguajes mayormente utilizados por los miembros de las distintas iglesias, porque las personas que los estudian son parte del mundo. Entonces, las personas no pueden entender las cosas. Y entonces uno dice, bueno, las personas del mundo viven de una manera. Bueno, los cristianos vivimos de otra manera. De otra manera. Nuestra conducta moral. Uno debe luchar por la conducta moral. No adaptarse. No adaptarse. Porque en la adaptación, ahí está el peligro. Es como la ranita, que la empiezan a cocinar. ¿Verdad? Si la ranita la pone en agua caliente, la ranita salta. Pero si la ranita le van aumentando la temperatura, la ranita se cuece. Bueno, eso nos puede pasar a nosotros. Si uno se adapta al mundo.
Si uno no hace lo que debe hacer, puede entonces sufrir una adaptación moral.
Debemos lidiar en contra de un mundo que se está contaminando a diario. Cada día son más y más notorias las toxicidades. Y por ende, cada día requiere de nosotros que nuestra relación con Dios sea más fuerte. Porque nos toca pelear en un mundo cada vez más peligroso.
Si uno no se fortalece, intrínsecamente puede vivir en un mundo tóxico que lo contamine a uno. Y uno se enferme gradualmente.
De allí que las medidas de protección sean tan necesarias. Y entonces aquí tres medidas de protección que debemos repasar. Yo sé que las sabemos. Yo sé que las sabemos, pero hay que volverlas a repasar.
La primera. La primera. Primera de Pedro 2.1.
Primera de Pedro 2. Primera de Pedro 2.1. Primera de Pedro 2.1. Primera de Pedro 2.1. En esta medida de protección, reflexiono constantemente. Primera de Pedro 2.1. Dice desechando pues toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias y todas las detracciones, deseado, y aquí la palabra deseado viene del griego epipopseo, que significa amar, anhelar, desear, anhelar intensamente. Dice es la traducción más fiel, anhelar intensamente. Dice como niños recién nacidos. Una de las características de los niños recién nacidos es esta característica. Es algo tan bonito verlo. Los que han tenido aquí la bendición de ser padres, de niños muy pequeños, saben lo que me estoy refiriendo. Los niños buscan, buscan la comida, buscan, luchan por la comida, lo anhelan. Y por eso es aquí la comparación. Anhelar intensamente, intensamente. Hay niños que cuando no encuentran la leche, en la mamá lloran, lloran y lloran y lloran hasta que la mamá finalmente les da la leche. Dice aquí, desear como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezca y para salvación. Y entonces aquí traigo algunas cifras, no son cifras, pero estadísticamente hablando, las personas bien alimentadas se enferman menos que las personas mal alimentadas. Es una realidad, así es, en el mundo físico. Un niño desnutrido se enferma más que un niño que no es desnutrido. Bueno, la comparación a nivel espiritual. La leche espiritual no adulterada. Debemos buscarla en la palabra de Dios. En la palabra de Dios, en la Biblia, allí está la leche espiritual no adulterada. Esta comparación la encontramos aquí en Isaías 55, verso 1, la Escritura dice a todos los sedientos, venid a las aguas, y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. Verso 2, ¿por qué gastáis el dinero en lo que no es pan y vuestro trabajo en lo que no sacias? Oírme atentamente y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. Inclinad vuestro oído y venid a mí, oír y vivirá vuestra alma, y haré con vosotros pacto eterno las misericordias firmes a David. El alimento espiritual de la palabra de Dios. Hay que anhelarla, hay que buscarla. ¿Dónde? En la palabra de Dios. En la palabra de Dios.
Es cierto, la Escritura nos dice, debemos estudiarlo todo, debemos retenerlo, bueno. Pero hay que partir por la leche espiritual no adulterada, y no partir al revés. Estudiando otras cosas, otras cosas. Una de las sorpresas que me ha generado estas clases que ha entregado la Universidad de Chile respecto de las religiones, es que la religión budista tiene sus libros en donde se nutren. El Islam se nutre del Corán. El mundo judío se nutre de la Torah. Y los cristianos, a mí me han sorprendido las clases, no se nutren de la Biblia, en el mundo. Hablan del hecho religioso. Todas las culturas han tenido una religión que hace que el hombre se conecte con los dioses. Esoterismo, sincretismo, lo que mencionaba don Gabriel. La falsa mente llamada ciencia, el noctisismo. De ahí se nutre el cristianismo. Bueno, bueno. Por eso también el cristianismo en general está tan perdido. Está tan perdido. ¿Por qué? Porque no se nutren del alimento espiritual. Con esa leche espiritual no adulterada. No es que, mire, hay un libro muy bueno, muy bueno. El Evangelio de... ¿saban? ¡Judas! ¡Judas! Era un héroe, fue un héroe. No es culpable. Pero que la Biblia dice que es culpable. Ah, no, no, pero mire. El Evangelio de Judas a Judas se le reveló un misterio. Bueno. Bueno. Bueno, si uno se alimenta con un alimento bajo en calorías, bajo en nutrientes, se va a desnutrir. Por eso es que, cuando uno piensa en este mecanismo de protección, en esta conducta de protección, uno tiene que pensar en lo que dice aquí, Primera de Pedro, de ese ad como niños la leche espiritual no adulterada, el alimento espiritual de la palabra de Dios. Y hay que ser cuidadoso al respecto. A veces uno se conoce los apócrifos. Ah, pero no se conoce el tecto sacro. Bueno, cuando uno ya sepa el tecto sacro, bueno, allí, verdad, como nos decía Don Mallo años atrás, uno se aferra al tronco y entonces puede ir escarbando hacia los lados. Pero tiene que estar aferrado al tronco. Y no al redepo. Nos vamos por las hojitas y bueno, ahí aparecen entonces las confusiones. El buen alimento espiritual nos da las claves para vivir esta vida. Nos da las claves para mantenernos santos. Nos da las claves para entender el mundo que nos rodea. Nos da las claves de nuestra vida. Nos da las claves para saber lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. En la Biblia encontramos este manual para vivir nuestra vida. Ese es el alimento por el cual debemos nutrirnos. Nutrirnos, como dice la Escritura, para crecer. Para la salvación. En Proverbios 1-1. Proverbios 1-1. Los proverbios de Salomón, Hijo de David, Rey de Israel. Para entender sabiduría y doctrina. Para conocer razones prudentes. Para recibir el Consejo de Prudencia. Justicia, juicio y equidad. Para dar sagacidad a los simples. Ya los jóvenes, inteligencia y cordura. Oirá el sabio y aumentará el saber. Y el entendido adquirirá consejo. ¿Dónde encontramos esto? El Consejo de Prudencia. De Justicia, de juicio y equidad. En la Palabra de Dios. Y por eso es tan importante bien nutrirse. Bien nutrirse. Porque allí están las claves. Ahí están las claves. Para entender todo. Todo. En la medida que nos nutrimos. Del buen alimento. Podemos entonces encontrar o generar los anticuerpos necesarios para poder defendernos de los ambientes tóxicos en donde queramos lo no, mis hermanos, estamos viviendo. Toxicidad moral en todos los aspectos. ¿Cómo lidiar contra eso? Bueno, la Palabra de Dios nos da el alimento para poder defenderse. El alimento para que nosotros podamos generar estos mecanismos defensivos que debemos desarrollar para aprender a vivir en este mundo. No adaptándonos a este mundo. Porque si uno se adapta, ahí es fácil. Ahí es fácil. Si uno se adapta, no hay problemas. Pero la cosa está es no adaptarse. No podemos formarse a este mundo. Segunda clave. Segunda clave. ¿Quieren usted tener una certeza respecto de su vida espiritual? ¿Hay alguna certeza? Bueno, aquí en Ecclesiastés 12, aquí tenemos una de las certezas más claras.
¿Qué hay en todas las escrituras?
Ecclesiastés 12, 13. El fin de todo el discurso oído es este. Teme a Dios y guarda sus mandamientos. ¿Quieren una certeza para vivir en este mundo? Teme a Dios y guarda sus mandamientos. Ahí está la clave. Ahí está la clave. La gran clave. La clave de protección número dos. Es por sobre todo las cosas. Es que Dios debe estar y ser primero. Temer a Dios. Dios debe ser antes que todo. Y primero que nada. Y lo segundo es que debemos guardar los mandamientos de Dios. Uno puede decir, mire, yo temo a Dios y no guardar sus mandamientos. ¿Qué clase de temores es ese? ¿Qué clase de temores es ese? Yo le temo, pero no guardo sus mandamientos. La clave está en temerle y guardar sus mandamientos. ¿En deutronómio 14-22? Si no cumplimos con esto, la relación, que es nuestro tesoro, se ve entorpecido. ¿Por qué se ve entorpecido? Porque el pecado no separa de Dios. Entre deutronómio 14-22 dice, indefectiblemente, diezmarás todo el producto del grano que rendiere tu campo cada año. Y comerás delante del Eterno tu Dios en el lugar que Él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite. Y las primicias de tus manadas y de tus ganados para que aprendas a temer al Eterno tu Dios todos los días. Guardar las fiestas a la manera de Dios es una de las claves para aprender a temerle a Él. Es una de las claves para aprender a temerle a Él. Podemos decir en consecuencia, se puede aprender a temer. Se puede aprender a temer. Y debemos aprender a temerle a Él. A guardar sus mandamientos en conformidad con lo que Él nos pide. No con lo que nosotros pensamos que Él nos pide, que es una cosa distinta. No es lo que yo piense, es lo que Dios piensa. Y tercer principio, protector. Exiten muchos más principios de protección. Pero una de las grandes paradojas que podemos vivir a diario es el primer. Es que muchas veces ocurre que el ser humano hace caso omiso de los consejos. Yo diría que uno de las grandes tragedias humanas viene dado por esta circunstancia. ¿Qué pasa cuando la persona no pide consejo? ¿Y qué pasa cuando la persona pide consejo y no obedece el consejo? Para nosotros que trabajamos en salud tantos años, una de las tragedias que vivíamos de año en año era cuando las personas no seguían los consejos. Yo quiero decirles que algunas veces eso significaba vida o muerte. Así de simple, vida o muerte. ¿Sabe qué? Mire, si tiene temperatura alta tiene que hacer tal cosa. Si tiene fibras tiene que hacer tal cosa. Si tiene algún ruido extraño tiene que hacer tal cosa. ¿Qué pasa cuando la gente no hace caso de esas cosas? Bueno, les quiero contar que en el año 90 en Chile se morían más niños yendo al hospital que en el hospital. Así es, la muerte de trayecto. ¿Por qué? Porque al hospital llegaban ya los niños tan mal que ya no había nada que hacer por ellos. Y por eso un buen consejo salva más vidas que una inversión millonaria en un hospital o en un centro o en un país. Bueno, así también en la vida espiritual. El gran consejo es, sigan los consejos.
En proverbios, 1-6, y podríamos hablar en primera persona también, ¿verdad? Debemos aprender a seguir los consejos. Dios nos ha entregado su palabra, nos ha entregado sus mandamientos, pero también nos pide que seamos obedientes a los consejos. Proverbios 1-6, y dice para entender proverbio y declaración, palabras, desabios y sus dichos profundos. El principio de la sabiduría es el temor del eterno. Los incensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Los incensatos desprecian los consejos. Los incensatos desprecian los consejos.
Un buen consejo dado en su momento es más eficaz que miles de horas de estudio. El buen consejo.
Pero a veces somos rebeldes a los consejos.
A veces uno no pide consejos. A veces uno pide apoyo para la decisión que uno ya ha tomado.
Los buenos consejos dados en el momento justo pueden hacer cambiar nuestras vidas para bien. Es más, con los años he podido ver cómo el buen consejo dado en el momento justo salva más vidas. Los buenos consejos obedecidos en su momento pueden transformar un fracaso en un rotundo éxito.
El buen consejo obedecido en su momento pueden transformar la vida hacia el bien.
Pero también he visto lo contrario.
Cuando el buen consejo no es seguido y a veces las vidas cambian de la noche a la mañana, hay una divergencia. La vida podría haber sido así, pero la vida fue asa, distinta. Porque a veces no somos lo suficientemente humildes para recibir un buen consejo. Cada año vemos con asombro cómo suelen repetirse los patrones de años anteriores. Todos los años, todos los años en junio, o mayo, junio, uno se encuentra con las mismas noticias.
Todos los años vivimos en un ambiente tóxico y en esta ciudad hay personas que se enferman y otros que se mueren.
Producto de tales o cuales conductas irresponsables.
Cada invierno reflexiono en estas tres conductas.
Alimentarse correctamente.
Debemos espiritualmente, hablando, alimentarnos correctamente. Debemos hacer lo que nos corresponde en este mundo. No debemos adaptarnos.
Debemos aprender a temerle al eterno cada día de nuestras vidas. Debemos esforzarnos por aprender a temerle.
Partiendo de cosas básicas para ir creciendo a otras cosas. Nos olviden que la Escritura dice que vamos a reinar en el mundo de la mañana. Y vamos a juzgar a los ángeles. Y por eso aquí Pablo le decía a los corintios, ¿acaso no son dignos de juzgar cosas muy pequeñas? Bueno, hay que ir aprendiendo. A temerle a él, a obedecerle a él.
A obedecer sus mandamientos. Y también, cada año uno aprende y respeta más el aprender a seguir. Y a acatar los consejos que Dios nos da para tener una sana vida espiritual. Buenas tardes a todos.
Gracias.