Siete enseñanzas de Cristo sobre la Pascua

La conmemoración de la Pascua alberga múltiples y trascendentes enseñanzas para el pueblo de Dios. En este mensaje, se repasan 7 enseñanzas directas de Cristo sobre está Fiesta Santa del Eterno. Mensaje entregado el 2 de abril de 2022.

Transcripción

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Muy buenos días, hermanos. Es un gusto estar aquí presente para saludarlo, para enviarles cariños de parte de mi esposa Katy y su servidor. Aquí estamos en mi hogar. Es el estudio que puedo usar por el momento. Espero disculpas por ello, pero hay que hacerlo posible con lo que existe, como bien sabe. Mucho cariños a todas las iglesias en América Latina. Ya ahora ha estado reduciéndose ese COVID y esperamos poder empezar a viajar más a menudo en un futuro no muy distante.

Como bien saben, ya estamos en la temporada de la Pascua. Faltan un poco más de dos semanas para llevar la cago. Y como siempre, parece que hay tantos acontecimientos en el mundo que ocurren antes de la Pascua. Por un lado, Dios nos da tanto aliento para prepararnos para esta primera fiesta santa, para prepararnos espiritualmente. Pero sabemos que Satanás detesta estas fiestas santas de Dios, que son marcadores del plan de salvación que le está llevando a cabo.

Y Satanás detesta eso porque pronto será removido junto con sus huestes para no afectar a la humanidad por más de mil años. Y cuánto añoramos ese momento. Sabemos que todos estamos gimiendo, como vemos el deterioro mundial de la moralidad y espiritualidad. Estamos gimiendo, como lo hizo Noé en sus días, como lo hizo Lot, porque sí estamos en una sociedad que se está convirtiendo más y más, como Sodoma y Gomorra. A propósito, quería empezar este sermón comentando sobre dos grandes acontecimientos que han sucedido en los últimos meses. Desde luego que el primero tiene que ver con la guerra en Ucrania, que ha causado un cambio profundo en Europa.

Algo inesperado que ha sucedido ahora, en particular en Alemania. El hecho de que se está a Alemania ahora rearmando con el apoyo de los Estados Unidos y la Unión Europea es algo sorpresivo y que no esperábamos esto. Parecía que no era posible antes y ahora sabemos que para que se cumplan los hechos proféticos, una Alemania desarmada no iba a poder cumplir con su papel profético.

Pero ahora es como ese símbolo en el libro de Daniel de ese tronco de árbol que le pusieron un sello de fierro para retenerlo, para que no creciera y después se levanta ese sello y ahora puede seguir creciendo y es como que se había detenido un poco en las profecías, pero ahora parece que ya se está removiendo ese sello de fierro. Ahora el árbol profético va a seguir creciendo. El segundo acontecimiento hace solamente una semana atrás, hermanos. Es lo que se encontró en Israel en el monte Eval, que es uno de los montes que se menciona en la Biblia, y de hecho se encontró una pequeña tablilla en una excavación arqueológica cerca de los restos de un altar que hallaron y que, según calculan, era en los tiempos de Josué que Dios le dijo a Josué que construyera un altar en el monte Eval.

Y es interesante, en el de Autornaumio 11, versículo 26 al 29, pasemos ahí, de Autornaumio, capítulo 11, versículo 26 al 29, dice, «Ea aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición. La bendición, si oíereis los mandamientos del eterno, vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, ir a maldición. Si no, oíereis los mandamientos del eterno, vuestro Dios, Dios, apartareis del camino que yo os ordeno hoy para ir en post de Dios exagenos que no habéis conocido.

Y cuando el eterno, tu Dios, te haya introducido en la tierra la cual vas para tomarla, pondrás la bendición sobre el monte Jericín y la maldición sobre el monte Eval. Y esas bendiciones y maldiciones se encuentran después en el autonomio 27 del 11 al 23. Noten aquí, de autonomio 27 del 11 al 23, dice, «Y mandó Moisés al pueblo en aquel día diciendo cuando hayas pasado el Jordán, estos estarán sobre el monte Jericín para bendecir al pueblo».

Y después nos dice, versigo 13, «Y estos estarán sobre el monte Eval para pronunciar la maldición». Versigo 15, «Maldito el hombre que hiciera escultura o magia de fundición, abominación al eterno, obra de mano, de artífice y la pusiere en oculto». Y así entonces el monte Eval significaba escoger el camino equivocado, el ir en contra de Dios, el quebrantar los mandamientos de Dios. Y eso está vigente hasta hoy día, hermanos. Y según nos vamos acercando la Pascua, tenemos que reflexionar sobre nuestras vidas, nuestras obras, nuestras acciones de este año recién pasado, de nuestros pecados, que necesitamos arrepentirnos y confesarlos ante Dios y enmendar nuestros caminos porque nadie es perfecto y venimos a la Pascua sabiendo que necesitamos la misericordia de Dios.

Nadie es digno de tomar la Pascua de Jesucristo por sus propias obras. Eso lo entendemos. El monte Eval entonces simbolizaba la persona que se desviaba del camino de Dios y que iba a recibir maldiciones. Bueno, hace una semana atrás que se anunció el descubrimiento de una pequeña tablilla solamente de 2 centímetros cuadrado. Y me recuerde un poco uno de los tipos de panes que había en Chile que era un doblado. Eran dos panes que uno lo abría y obviamente muy rico. Bueno, esta tablilla también era una tablilla doblada y entonces lograron abrirla.

Estaba hecha de plomo, por eso es que no se deteloró en el tiempo. Y dice en esta tablilla de plomo dice, ¿Serás maldito por el Dios? Ya ve. Y tiene tres letras de ya ve que era como una abreviación.

Se acuerdan que los vocales no eran algo que eran letras, entonces se pronunciaba por los consonantes y sabían qué tipo de sonido vocal había. Pero equivale a ya ve. Esta tablilla, según el profesor Herson Galil de la universidad de Haifa en Israel, comenta que tal descubrimiento se hace una vez cada mil años. Porque es un hebreo que lo llaman proto alfabético, es decir, antes del alfabeto hebreo típico. Esto era mucho más primitivo, pero ya era hebreo y se remonta siglos antes de cualquier otra inscripción hebrea que se ha encontrado. Decía aquí este profesor de arqueología que esta escritura se remonta hasta los siglos 12 a.C. y quizás hasta el siglo XIV a.C.

que es la fecha tradicional cuando Moisés salió de Egipto y entonces Josué ocupó la tierra y él construyó un altar y se han encontrado los restos y ahora dentro de esos restos hubo una, lo que se llama una excavación remojada en que toman lo que se había descubierto y ahora a través del agua se hace mucho más filtrada y encontraron esa pequeña piedra de maldición. Entonces obviamente que el mundo arqueológico está sobrecogido porque yo no pensaba que había escritura tan antigua como es. Así que es interesante justo antes de la Pascua y como Dios hablándonos a nosotros de que todavía hay bendiciones y maldiciones de acuerdo como seguimos su camino precioso. Luego de esto quería así compartir con ustedes siete enseñanzas de Cristo sobre la Pascua. Siete enseñanzas de Cristo sobre la Pascua porque van a estar preparándonos, oración, ayuno, lo que sea en estas próximas dos semanas antes de la Pascua y es importante repasar estas enseñanzas de Jesucristo sobre la Pascua.

Así que la primera lección y enseñanza de Cristo sobre la Pascua es tener la actitud correcta al tomar la Pascua. El mismo Jesucristo nos dijo lo importante que era que no es solamente hacer la ceremonia externamente sino internamente que tener la actitud espiritual correcta. Noten en Juan capítulo 13, versículo 2. Juan capítulo 13, versículo 2. Cristo estaba aquí en esta última Pascua que tomó con los discípulos. Dice versículo 2. Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase, sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos y que había salido de Dios y a Dios iba, se levantó de la cena y se quitó su manto y tomando una toalla, se la asignó. Luego puso agua en un lebrillo y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a enjugarlos con la toalla con la que estaba ceñido. Obviamente, un tipo de rabino como Cristo que tenía sus discípulos, que estaban ellos copiando su camino de vida, su ejemplo, sus enseñanzas y lo llamaban maestro a Cristo. Entonces ellos se escandalizaron cuando vieron al maestro lavando los pies de estos siervos de él, estos discípulos. Y así, entonces normalmente Pedro era el primero que opinaba y dice 6. Entonces vino a Simón Pedro y Pedro le dijo, Señor, tú me lavas los pies. Como que por favor no hagas esto, no te unilles ante mí de esa manera. Yo no lo merezco. Respondió Jesús y le dijo, lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora, más lo entenderás después. Había una lección espiritual para Pedro. Ellos todavía no tenían el Espíritu Santo dentro de ellos. Estaba el Espíritu Santo con ellos, pero solamente aproximadamente dos meses más tarde, el día de Pentecostés, es cuando recibirían dentro de ellos Espíritu Santo. Iban a entender muchas más cosas espirituales. Y Pedro le dijo, no me laverás los pies jamás. Yo no voy a dejar que te unilles ante mí de esta manera. Jesús le respondió, si no te lavaré, no tendrás parte conmigo. Se está diciendo, Pedro, es una lección muy importante que yo estoy instituyendo, no solo para ti, sino para la Iglesia. Y si tú no participas, si tú no estás impuesto a ser que tus pies sean lavados, entonces no vas a ser parte de los discípulos. Le dijo, Simon Pedro, señor, no solo mis pies, sino también las manos y la cabeza. Pedro dice, yo estoy comprometido completamente contigo. Si esto es lo que hay que hacer, entonces hazlo, pero enteramente.

Y Jesús le dijo, el que está lavado no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio. Y vosotros limpios estáis, aunque no todos, hablando aquí espiritualmente, porque había unos judas que no estaba espiritualmente limpio. Satanás estaba ahí trabajando en judas y eso lo estaba permitiendo. Dice porque sabía quién le iba a entregar, por eso dijo, no estáis limpios todos.

Así que después que les hubo lavado los pies, Tomó su manto, volvió a la mesa y les dijo, ¿Sabéis lo que os he hecho? Obviamente ellos estaban atónitos, estaban tan sorprendidos, porque ningún rabino se iba a humillar de esa manera ante sus cículos. Y vosotros, que dices, me llamáis maestro y señor, y decís bien porque lo soy. Pues si yo el señor y el maestro he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a nosotros, porque ejemplo, os he dado para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto digo, el siervo no es mayor que su señor ni el enviado, es mayor que el que le envió. Si sabéis estas cosas bien aventurados seréis, si las hicierais. Por eso Cristo lo hizo en cierto momento. No estuvo lavando los pies de ellos antes, pero en esta última pascua instituyó esta ceremonia del lavamiento de los pies, que es la primera ceremonia con que empezamos la pascua.

Y por eso es tan importante tener ese espíritu de servicio, de seguir el ejemplo de Cristo, de no tener contiendas entre nosotros y formar estos tipos de grupos apartados, porque eso es un espíritu de división. Y nosotros estamos en la iglesia porque somos hermanos, sabemos que nadie es perfecto, pero nos queremos y estamos dispuestos a lavarnos los pies, los unos, los otros. Cristo, entonces, nos habló al respecto y el apóstol Pablo tomó esto como un ejemplo también. No tienen primera decorintios once, vamos a estar volviendo una y otra vez a primera decorintios once, donde tenemos esta instrucción sobre la pascua. Ya cuando Cristo murió, resucitó, ascendió a los cielos, ya la iglesia se estableció y aquí tenemos las instrucciones del apóstol Pablo sobre una de estas pascua que se van a llevar a cabo en este lugar de Corinto. En primera decorintios once, versículo 18, dice aquí, pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones y en parte lo creo. Escuchó que ahí la iglesia de Corinto tenía distintos grupos que tenían sus favoritos, que tenían su punto de vista, que no se juntaban, a veces los ricos no se juntaban con los pobres, todo este tipo de problemas que había ahí también en un tipo de división espiritual. Y dice Pablo, porque es preciso que entre vosotros haya disenciones para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados. Es decir, siempre estamos siendo probados dentro de la iglesia. ¿Con qué actitud vamos a reaccionar? ¿Con qué espíritu estamos aquí para apoyar, para unificar o para dividir y separar? Y Pablo dice que es una forma de que se va a zarandeando la iglesia y se está viendo quiénes son los aprobados, que aman a la iglesia y van a cuidarla y van a protegerla. Por eso la actitud es tan importante. Se mostrará ese espíritu de conversión y de no tener facciones y grupos aparte, sino una verdadero amor fraternal, una unión entre todos nosotros. Esa es la primera enseñanza que Cristo nos enseña sobre el tomar la paz. Hayamos la segunda lección. Entender cuándo se debe tomar la paz. Porque sabemos que hay confusión en algunos, al respecto. Y esto no es necesario tener confusión si uno deja que la actitud se interprete en asimismo y ver cuándo tomó Jesucristo junto con sus discípulos en la paz. Vayamos a Mateo 26, versículo 18. Mateo 26, versículo 18. Dice aquí Jesucristo. Mateo 26, 18. Y él dijo, ir a la ciudad a cierto hombre y decirle, el maestro dice, mi tiempo está cerca. En tu casa celebraré la paz con mis discípulos. Es decir, no otra tipo de ceremonia, sino que celebraré la paz con mis discípulos. Siguiendo aquí dice, y los discípulos hicieron como Jesús les mandó y prepararon la paz cuáles estaban conscientes de las órdenes de su maestro y la cumplieron. Y cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. Entonces hay personas que dicen que esto no era una pascua, que era una pre-pascua, porque los judíos lo iban a tomar la noche siguiente. Pero nosotros seguimos el ejemplo de Jesucristo, porque sabemos que en los tiempos de los judíos habían todo tipo de divisiones. Habían varios calendarios. Inclusive el grupo de los escenios tenía un calendario separado, así que ellos guardaban la pascua. En otra fecha, sabemos que los fariseos guardaban también los pentecostés en otra fecha, que los aduceos. Pero Cristo es nuestro perfecto ejemplo.

Él jamás pecó. Él cumplió con las palabras de Dios Padre tal como fueron inspiradas. Y Él nos dio un ejemplo al respecto. Entonces, esto no era el día 15. No fue la noche del día 15, que ya es el primer día de Panesín Levadura, sino que era la pascua. Aquí empezando el día 14 en la noche, al principio del 14. Veamos otra escritura. Lucas capítulo 22, versículo 12. Lucas capítulo 22, versículo 12. Lucas capítulo 22 dice, entonces Él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto.

Preparad allí. Fueron pues y hallaron como les había dicho y prepararon la pascua.

Cuando era la hora, porque inclusive hay una hora para tomar la pascua, que es la primera hora del día 14 de Abib o de Nisan. Ahí es cuando se toma y por eso es que nosotros también, tan pronto como ya cae la tarde del día 13, ya entonces aquí empezamos en el día 14, que es la noche del 14 que partimos.

Cuando era la hora, se sentó a la mesa y con él los apóstoles. Y les dijo, ¿cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezcan? Y ninguno de los discípulos le dijo a Jesucristo, Señor, estamos equivocados, estamos tomando la pascua un día antes. No, ellos sabían que era, según el calendario, que sí era el auténtico y cómo se debía guardar. Él guardó la pascua a principios del 14.

Siguiendo aquí vemos que después el apóstol Pablo también confirma cuando tomar la pascua.

Vayamos a 1 de Corintios, capítulo 11, 1 de Corintios, capítulo 11, versículo 23, y dice Pablo, que le está escribiendo a los Corintios sobre las instrucciones de cómo guardar la pascua, dice versículo 23, porque yo recibí del Señor, no dice de los judíos, yo recibí del Señor lo que también os he enseñado, porque ya Pablo no estaba enseñando, como los judíos, distintas fechas como fariseo que había sido. Dice que el Señor Jesús la noche que fue entregado, es decir, cuando esa misma noche Cristo iba a ser arrestado y tomó pan y habiendo dado gracias lo partió y dijo, Tomás, coméd esto, es mi cuerpo que por vosotros es partido a hacer esto en memoria de mí. Aquí vemos entonces que fue la noche que fue entregado a su Cristo que debemos guardar y seguir su ejemplo con los lavamientos de los pies y después el tomar el pan y el vino. Así es como Cristo nos dio el ejemplo. La tercera enseñanza que nos dio a su Cristo es entender cuántas veces se debe tomar la Pascua en el año porque hay todo tipo de grupos. La iglesia católica lo hace todos los días. Ellos tienen misa de domingo a sábado y ahí las personas en sentios sentidos toman el pan y hacen toda la ceremonia. Hay otros grupos como los advertistas que lo hacen cuatro veces al año. Hay grupos que lo hacen cada mes. Entonces, ¿qué es lo que nos dice la Biblia? Según lo que Dios instruye que debemos tomar la Pascua.

Vayamos a Lucas capítulo 22. Lucas capítulo 22, versículo 19.

Aquí dice en esa ceremonia la Pascua. Y tomó el pan Jesús y dio gracias y lo partió.

Y les dio diciendo, esto es mi cuerpo que por vosotros es dado. Hacer esto en memoria de mí.

Y aquí la palabra en el griego An amnesis que de ahí viene la palabra amnesia o todo lo que es recordar algo o amnesia es la A significa no recordar algo cuando la persona tiene amnesia. Pero la palabra significa esto es un recordatorio que debe llevarlo a cabo. Esto no es un recordatorio cada día o cada semana o cada mes, sino que esto es el día 14. Ahí es cuando se conmemora el aniversario de la muerte en su Cristo. Noten en hebreos capítulo 10. Hebreos capítulo 10, versículo 3. Aquí hablando de los sacrificios, dice versículo 3, pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados porque la sangre de los toros y de los machos cabrillos no puede quitar los pecados hablando aquí del día de expiación y que no se puede estar haciendo esto todo el tiempo. Había una fecha cuando habían estas sangre de toros y de machos cabrillos. Y es importante entonces darnos cuenta que Dios es a través de las instrucciones de su Cristo, Dios Padre nos enseña que debemos guardar la Pascua una vez al año. Está prohibido hacer otra fecha salvo el que nos habla en números 9, que si la persona no puede asistir a la Pascua por razón de viaje, por otras motivos que son legítimos, lo pueden leer ahí. Entonces se hace vez una segunda Pascua para esas personas. Dios considera que es tan importante tomar la Pascua que dice que lo que no pueden tomar lo hacen un mes más tarde que se llama la segunda Pascua. Pero eso en realidad no es una ceremonia única, sino es básicamente para tener misericordia y para que todos puedan participar. Yo cuando envío mis informes sobre la Pascua siempre me piden que también anoten bueno cuántos van a tomar la segunda Pascua, porque ellos son miembros, se incluye. Y una vez que toman la segunda Pascua es como si tomaron la primera. Es parte del mismo grupo. Todos estamos haciendo las cosas en unísono, juntos. Siguiendo acá entonces. En primera de Corintios 11-24, Pablo dice lo mismo. Cuando tomar la Pascua una vez al año. Primero en Corintios 11, versículo 26, dice vamos al capítulo 11-25, versículo antes, versículo 25. Así mismo tomó también la copa después de haber senado diciendo, esta copa es el nuevo pacto en mi sangre. Hace de esto todas las veces que la bebíereis en memoria de mí. Otra vez a esta palabra de un recordatorio. Cada año nosotros lo llevamos a cabo. Mientras que estemos vivos, el voto del bautismo que hicimos era que íbamos a también tomar la Pascua cada año, una vez al año, hasta la muerte. Hay dos votos que Dios dice que debemos ser fieles. Uno es el voto del matrimonio y el otro es el voto del bautismo. Cuando nos casamos, decimos, bueno, hasta la muerte.

Y también cuando tenemos el bautismo decimos que vamos a seguir hasta la muerte. Sabemos que hay casos obviamente sobre matrimonio, que sí hay situaciones en que se puede disolver ese matrimonio. Y ahí hay varias cláusulas, una de las cuales Cristo mencionó en Mateo 19, pero no voy a elaborar ese punto. El punto es que uno se compromete de por vida con estos dos partes. Después, en el cuarto punto, la enseñanza que Cristo nos da dice entender lo que Cristo prometió hacer en el futuro. Él va a guardar la Pascua con nosotros, si somos fieles, en su reino. Juan Gran, privilegio, no solamente tomar la Pascua y tener a Jesucristo allá en los cielos con Dios Padre viendo, sino que un día vamos a estar participando con Cristo llevando a cabo la Pascua y tomando la Pascua y lavándonos los pies, los unos a los otros en el reino de Dios. Obviamente, entonces vamos a hacer Dios quiera ser espirituales, pero uno se puede materializar, se puede llevar a cabo. Eso va a ser interesante como Cristo lo va a cumplir, pero no tiene la promesa de Jesucristo. En Lucas capítulo 22, Lucas capítulo 22, en el versículo 15, Cristo hizo una promesa durante esa última Pascua. Dijo lo siguiente, en Lucas 22, versículo 15, dice y les dijo, ¿Cuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que padezcan? Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios. Sí, él está esperando un día tomar la Pascua, pero no con 12 discípulos, sino con miles de millones de discípulos algún día. Empezando en su reino, no sé cuántas personas habrán sido convertidas y parte de la primera resurrección, pero hace un grupo bastante grande igual. Y él va a estar presidiendo y llevando a cabo esa Pascua. No tengo otra escritura en Mateo 26, versículo 29, y os digo que desde ahora no beberemos más de este fruto de la vida, hasta que el día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi padre. Entonces no es cuestión de que va a serlo con sus discípulos, sino nos incluye a todos nosotros. Dice con vosotros y ahí obviamente se está hablando de todo lo que van a ser miembros de la iglesia, van a ser parte de la primera resurrección y también muchas personas en milenio que van a ir a Jerusalena, a guardar las fiestas, hasta que después en un futuro serán transformados en seres espirituales. Así pues vemos aquí lo importante de que Cristo espera que seamos fieles, que cumplamos con cada Pascua en nuestra vida y después cuando nos resucitan seguir cumpliendo esa Pascua en el reino de Dios. Qué maravillosa será esa experiencia. Qué aniversario más grande cuando se pueda hacer con Cristo. ¿Creen que van a faltar personas en ese entonces? No lo creo, pero ahora a veces cuesta que las personas se entreguen, se comprometan a cumplir con esta ceremonia tan importante, este compromiso que nosotros renovamos cada año con Dios.

La quinta enseñanza es Cristo, es tener fe en el sacrificio de Cristo. Cuando uno va ante la Pascua, hay que tener fe en ese sacrificio. Noten en Juan capítulo 6, Juan capítulo 6, versículo 51.

Cristo dijo acá, yo soy el pan vivo que descendió del cielo. Si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre hablando de la vida eterna. Y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. Entonces, los judíos contendían entre sí diciendo, ¿cómo puede estetarnos a comer su carne? Jesús les dijo, de cierto, de ciertos digo, si no coméis la carne del hijo del hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. Esto es el compromiso que uno hace cuando se bautiza, tomar la páscua de año en año. El que come mi carne y bebe mi sangre, obviamente son símbolos. Tiene vida eterna. Cristo no dio a sus discípulos durante la páscua, no dio a sus tajos de su carne, en verdad. No cortó pedazos. Está hablando del pan y el vino que hay que tomar. Y yo le resucitaré en el día postrero, porque mi carne es verdadera comida, es un sacrificio genuino y mi sangre es verdadera bebida. Es un requisito. Entonces, venir cada año y tomar esa, ese pan y ese vino. Cristo Dios, si no se hace, entonces no hemos cumplido con nuestra promesa. Esa falta de fe remove la promesa de Dios, porque es condicional. Esto no es algo que no importa lo que uno haga, ya se bautizó y ya está garantizado de la resurrección. No es así.

Nos habla la Biblia. Ves tras ves que uno puede echarse atrás, uno puede descalificarse. Y eso debemos tomarlo muy en serio, especialmente ahora con los acontecimientos mundiales realmente acelerándose y volviéndose más peligroso todo el tiempo esta tierra. No es el momento para flaquear.

El sexto punto, la enseñanza de Cristo, es entender lo que significa el símbolo del pan.

En Lucas 22, versículo 19, Lucas 22, versículo 19, Cristo dijo y tomó el pan y dio gracias y lo partió y les dio diciendo, esto es mi cuerpo que por vosotros es dado. Hace de esto en memoria de mí. Es decir, ese pan sin levadura representa su cuerpo molido. Él sufrió y sabemos que nos hablen Isaías 53, 4 al 5. Vayamos a Isaías 53, 4 al 5. Esta es una profecía de ese sacrificio futuro de Su Cristo.

Isaías 53, 4 al 5, dice, ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido, más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre él y por su yaga fuimos nosotros curados. Aquí está hablando de ese doble efecto, que uno es para la sanidad divina, que debemos tener fe en esa sanidad divina que Dios interviene, que Él nos toma en cuenta y a la vez también tiene que ver con la parte espiritual, el perdón de nuestros pecados.

En Mateo 8, versículo 17, vemos que se confirma lo que dijo Isaías 53. Mateo 8, versículo 17, Mateo 8, 17, empezando en versículo 16 dice, cuando llegó la noche trajeron a él muchos endemoniados y con la palabra echó fuera los demonios y sanó a todos los enfermos para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, ahí le vimos en el versículo capítulo 53, cuando dijo él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestra asistencia. Aquí vemos que Cristo sigue sanando hoy día, podemos confiar, no podemos perder esperanza en eso. Entonces, en primera decorintios 11, 27, pasemos a primera decorintios 11, versículo 27. Aquí Pablo dando esas instrucciones sobre la páscua dice, de manera que cualquiera que comiera este pan o bebiera esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor, es decir, sin fe. Pensar que esto solamente es un rito que no tiene una verdadera convicción espiritual, interna, que sí confía en esto y lo pone en práctica. Hay una parte que podemos hacer físicamente por nosotros, pero nunca olvidar a Dios que es nuestro sanador final. Sea como sea. Sabemos que tiene que ver mucho más que esta vida presente.

Yo igual nos resucita con todas las enfermedades sanadas y no vamos a estar pensando que por 80, 90, 100 años que uno pueda vivir, que eso era todo el cúmulo de lo que uno va a existir. Eso solamente es la primera vida. Sabemos que viene una vida que Dios no va a restaurar 100%. No vamos a tener enfermedades, es un cuerpo que nunca envejece. Eso también es la sanidad final, porque Dios no puede sanar durante toda la vida, pero tarde o temprano igual vamos a morir. Y lo que necesitamos es esa vida eterna, como la sanidad final. Siguiendo aquí dice, versículo 28, por tanto, pruebe cada uno a sí mismo. No pruebe al otro. No juzgue al otro. Pruebe a uno mismo. Examine a uno mismo.

Y cómo así del pan y beba de la copa con convicción, con agradecimiento, sabiendo que es inmerecido, pero estamos muy agradecidos que Dios nos toma en cuenta. Dice porque el que come y bebe indignamente sin desenir el cuerpo del Señor, no tomar el peso, la seriedad de su sacrificio por nosotros. Dice juicio, come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros y muchos huérmenes, indicando que habían algunos que podían haber sido sanados. Pero flaquearon en la fe, flaquearon en lo que debían haber hecho. Dice sí, pues nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados. Más siendo juzgados, somos castigados por el Señor para que no seamos condenados con el mundo. Dios interviene a veces, tiene que corregirnos, llamarnos la atención para que despertemos espiritualmente, para que volvamos al sendero recto. Es importante tomar eso en cuenta. Y el último punto, la última enseñanza por hoy día que Cristo nos dio sobre la Pascua, es entender lo que significa el símbolo del vino. Ya repasamos lo que es el símbolo del pan. Ahora vayamos al del vino. Mateo 26, 27. Mateo 26, 26, 27 al 29.

Dice a Karen, y tomando la copa y habiendo dado gracias, les dio diciendo bebé de ella todos, porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados, es decir, para el perdón de los pecados. Es el símbolo de la sangre de Cristo, que es el de Ramón, y es la sangre de ese nuevo pacto que debemos tomar muy en cuenta que estamos en ese nuevo pacto, no el antiguo pacto de Sinaí, sino el nuevo pacto con Jesucristo ahí en Jerusalén, cuando nos llevó a cabo, y ahora está en Jerusalén, es celestial, el pacto que hacemos con él y con Dios el Padre. Vayamos a Hebreos 9, Hebreos 9, versículo 13. Ya no nos queda mucho para terminar. Hebreos 9, versículo 13 al 26. Dice, porque si la sangre de los toros y de los machos cabridos y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos santifican para la purificación de la carne, cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu Eterno, se ofreció a sí mismo, sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo. Con su sacrificio se borran los pecados. Tenemos un camino nuevo y puro ante Dios. Y es así que por eso es mediador de un nuevo pacto. Para que, interviniendo muerte para la remisión de las transpecciones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna, no una tierra de Israel, sino una herencia eterna, el reino de Dios. Porque donde hay testamento es necesario que intervenga muerte del testador, como una herencia. Porque el testamento con la muerte se confirma, pues no es válido entre tanto que el testador vive. Desde donde, ni aún el primer pacto, fue instituido sin sangre. Porque habiendo anunciado, moisés, todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los macho cabrillo con agua, lánesca, lata y sofo. Y roció el mismo libro y también a todo el pueblo. Y siendo esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado. Y además de esto, roció también con la sangre tabernáculo y todos los vasos del ministerio. Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre y sin derramamiento de sangre no se hace remisión o no hay perdón. Fue pues necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así, ahí en ese santuario físico. Pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora por nosotros ante Dios. Y no para ofrecerse muchas veces como entre el sumo sacerdote en el lugar santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera, hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo. Pero ahora, en la consolación o consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de medio el pecado. Así pueden ser manos. Hemos repasado siete importantes puntos para prepararnos, para tomarlo en cuenta en estos días antes de la páscua. Acuérdense de ellos primero tener la actitud correcta para tomar la páscua.

Número 2, entender cuándo tomar la páscua. Según se que va a ser esa misma noche donde Cristo tomó la páscua. Número 3, entender cuantas veces se toma. Se tomar una vez al año. Número 4, entender lo que Cristo prometió hacer en el futuro. Guardar la páscua con todos nosotros. Eso no es una gran meta para anhelar y ansiar por, claro que sí. Número 5, tener la fe en el sacrificio de su Cristo. Nunca subestimen el poder del sacrificio de su Cristo. Puede borrar todo pecado, no importa lo que sea, siempre que sea repentido, confesado, ante Dios y enmendado el error. Número 6, entender lo que significa el símbolo del pan, que es para nuestras enfermedades, para que seamos limpiados y sanados. Y también el séptimo punto, entender lo que significa el símbolo, que significa el símbolo del vino, que es el símbolo de la sangre y el perdón por nuestros pecados. Así pues, podemos prepararnos para esta pascua que viene con la actitud correcta. No merecemos ir, pero estamos muy agradecidos. Y no olvidar, en hebreos 13, versículo 15, hebreos 13, versículo 15, última escritura que les voy a leer. Dice aquí, versículo 15, así que ofrezcamos siempre a Dios por medio de Él sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre y de hacer bien y de la ayuda mutua, no os olvidéis, porque de tales sacrificios sagrados es el espíritu de servicio que hablamos en primer punto, el lavamiento de los pies y el símbolo que eso representa. Número 7, obedeced a vuestros pastores y sujetados a ellos, porque ellos velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta para que lo hagan con alegría y no quejándose, porque esto no os es provechoso. Y así, hermanos, termino con este mensaje de aliento, de ánimo, para que puedan todos tomar la páscua como corresponde, estar unidos en la fe, unidos en la esperanza y unidos en amor.

Subtítulos por la comunidad de Amara.org

Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.