Seguir la verdad en amor

Un correcto equilibrio entre la verdad y el amor es lo que define a la verdadera y sana doctrina cristiana. En este mensaje estudiaremos el valor de esforzarnos para alcanzar la perfección.

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SALUDOS A TODOS HERMANOS EN TODA AMERICA LATINA Saludos a todos hermanos en toda América Latina. Qué gusto poder dirigirme a todos ustedes, especialmente como se acercan las fiestas otoñales. Un tiempo de gran alegría, parte del plan de salvación de Dios que vamos a entender mejor. Y quería compartir con ustedes un principio bíblico que hace poco aprendí y que ha sido de mucho provecho para mí. Espero que también para todos ustedes. Se basa en una pregunta que solemos hacer. Cuando conocemos a alguien nuevo en la iglesia, puede ser en los servicios, puede ser durante las fiestas, le hacemos la siguiente pregunta. ¿Cómo llegó a la verdad? Es una pregunta fascinante porque cada persona tiene su propia historia de cómo llegó a la verdad. Y es algo bastante instintivo cuando uno le preguntan sobre esa verdad. Sabemos que es el paquete entero de las enseñanzas bíblicas, no solo unas pocas. Hay otra escritura que aquí tiene base en esto. En primera de Pedro, primera de Timoteo, mejor dicho, hacemos ahí primera de Timoteo capítulo 2. Esta es la pregunta que nosotros hacemos y que tiene base en primera de Timoteo capítulo 2, versículos 3 y 4. Dice, porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Es algo que uno tiene que hallar, que tiene uno que venir a entender. No es algo que uno nació con ello, sino uno tiene que llegar a ese conocimiento y Dios quiere que todos puedan hacerlo. Por eso es una bendición cuando uno encuentra estas preciosas verdades de Dios.

La lección que aprendí al aplicar ese principio se encuentra en la siguiente escritura, Ephesios 4, versículo 15, del cual el título de este sermón es tomado. Ephesios 4, versículo 15, nos dice, sino siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es Cristo. Siguiendo la verdad en amor, eso es lo que el título es seguir la verdad en amor.

Y vamos a ir más a fondo para entender exactamente qué significa seguir la verdad en amor. Hay algunas traducciones que son más exactas de esta frase, pero ¿cómo se puede aplicar esta escritura en nuestras vidas y en la iglesia?

Y primero que nada, yo estoy predicando a mí mismo, porque yo necesito ponerlo en práctica y así procuro hacer. Entonces, quisiera ahora mostrarles el gráfico de la verdad en amor.

Hace unos días atrás, yo regresé de una reunión del Consejo de Ancianos, allá en Cincinnati, y tuvimos un retiro de un poquito más de dos días en que pudimos estudiar más a fondo ciertos principios, ciertas temas bíblicos y de otra también sobre cómo anda la iglesia. Y estamos muy agresivos, que Dios le ha dado un aumento en los ingresos de la iglesia, y eso nos facilita poder predicar el Evangelio con más fuerza y también cuidar a esos discípulos de Cristo, con más esmero, con más fondos para unir a la iglesia más. Pero quisiera mostrarles el gráfico que salió de este retiro, que lo presentó uno de los miembros Brian Shaw, y que todos suscribimos. Sabemos que esto es algo que se debe enseñar a toda la iglesia. Entonces, quiero aquí usar este pizarrón para mostrar este gráfico de la verdad en amor.

Aquí podemos ver que se redujo a estas tres palabras. Verdad en amor. Voy a seguir con el gráfico. Aquí abajo vamos a tener lo que es la verdad de Dios. Y entonces vamos a apuntar una flecha para mostrar el crecimiento en esa verdad profundizándonos en ello.

Según uno crece, va creciendo y profundizando esa verdad. Pero lo otro que necesitamos es en amor. El segundo elemento es en amor. Y según uno se profundiza en ese amor, entonces iría hacia la derecha. Igual que para profundizarse en la verdad, uno iría para arriba.

Esto divide este gráfico en cuatro cuadrantes y esto nos ayuda a entender dónde están las diferentes iglesias que existen. Vamos ahí primero a lo que se llaman las iglesias tradicionales. Las iglesias tradicionales no tienen muchas verdades. Por eso se puede decir que son bajas en la verdad. Y tampoco se profundizan mucho en el amor. Son más ritualistas, más secas y por eso están en este cuadrante. Y después tenemos lo que son las iglesias evangélicas.

Las iglesias evangélicas podemos considerar tienen más amor, tienen más calor humano, pero también están muy bajos en cuanto a la verdad de Dios. Entonces estos son los dos grupos que no tienen muchas verdades y tampoco tienen mucho amor. Y después tenemos, según uno, va subiendo lo que podríamos llamar las iglesias de Dios legalistas, que son iglesias que tienen mucho más verdad, pero en cuanto al amor no lo expresan mucho. Imponen más todo tipo de reglas sobre los hermanos, los controlan mucho más, no hay un espíritu de apertura, de poder conversar más, ahí hay una autoridad, tienen que todo el mundo acatarlo, no hay mucho diálogo entre ellos. Entonces se puede decir que esta es la iglesia legalista.

Y después tenemos el cuarto cuadrante, donde queremos estar.

Aquí hay un alto nivel y profundidad de la verdad, donde queremos estar. Aquí hay un alto nivel y profundidad de la verdad, donde queremos estar. Aquí hay un alto nivel y profundidad de la verdad, y también un alto nivel del amor, hablando y expresando la verdad en amor. Y hermanos, nosotros no estamos en la parte más más arriba, pero probablemente estamos ahí en el círculo, pero quizás, no estamos en el círculo. ¿Qué es lo que estamos haciendo? Estamos aquí. Todavía hay mucho espacio para mejorar y crecer. Lo sabemos. Pero si uno le pregunta a los niños, a los adolescentes, ¿en qué cuadrante quieren estar? Quieren estar en la parte de la Iglesia evangélica, donde es más sentimentalismo, donde no se enseñan muchas verdades, es mucho más emocional, o estar en la Iglesia tradicional, que tampoco tienen muchas verdades y tampoco mucha expresión de amor, o prefieren estar en la Iglesia legalista, donde se controla, se impone mucho más, o quieren estar ahí en ese círculo, donde hay un alto contenido de verdad y de amor. Hacia ya vamos, y ahí es donde debemos dirigir a la Iglesia, hacer todas las cosas con la verdad y en amor. Es un gran concepto que debemos tomar en cuenta. Veamos un poquito más en este capítulo 4 de Efecios. ¿De qué se trata? Yo no he leído todavía la parte anterior, y me gustaría ahora enfocar en el contexto de lo que es hablar y expresar esa verdad en amor. Primero que nada, el libro de Efecios es uno de los cuatro libros que se llaman las epístolas de Pablo en prisión. Las epístolas de Pablo en prisión. Hubo cuatro epístolas que fueron escritas mientras el apóstol Pablo estaba en una prisión, y de ahí la escribió. Aparte de Efecios, tenemos Filipenses, Colossenses y la epístola de Filemon. En las cuatro, él comenta de estar encadenado, tener cadenas mientras que él está escribiendo estas epístolas. Noten el capítulo 3, versículo 1. El apóstol Pablo menciona, versículo 1, por esta causa yo, Pablo, prisionero de Cristo Jesús, por vosotros los gentiles. Se llama que está en prisión. Capítulo 4, versículo 1. Dice yo pues preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

Entonces, mientras que Pablo está encadenado bajo arresto, es lo más probable que estaba en Roma en ese entonces bajo arresto domiciliario, podemos leer eso en hechos capítulo 28 y mantengan un dedo acá en Efecios, porque vamos a volver a Efecios 4. Pero aquí en hechos capítulo 28, versículo 30, el apóstol Pablo menciona lo que estaba haciendo. Aquí Lucas, el escritor, dice versículo 30. Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo abiertamente y sin impedimento. Entonces él estaba bajo arresto domiciliario, tenía un guardia, un soldado romano a su lado, pero él podía escribir, había personas que podía ver, pero no podía salir de la casa hasta que su juicio se llevara a cabo. Volviendo a Efecios, debemos entender un poco el contenido de esta epístola. Los primeros tres capítulos del libro de Efecios tiene que ver con el plan de salvación, Pablo está hablándoles a los Efecios sobre el plan de salvación de Dios y después los últimos tres capítulos del 4 al 6, él pasa a las aplicaciones prácticas de lo que él ha enseñado. Veamos en capítulo 4 de Efecios versículo 1. Aquí vemos cosas prácticas que él quiere ver en la iglesia, dice versículo 1.

Y después en el versículo 11, hablando de Jesucristo, dice él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, que significa Servicio al Señor, Servicio a Dios, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios a un varón perfecto, que significa espiritualmente maduro, a medida de la estatura de la plenitud de Cristo, para que ya no seamos niños flutuantes, llevados por doquiera, de todo viento, de doctrina, por estrategia de hombres que, para engañar, emplean con astucia las artimañas del error.

Sino que, siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es Cristo. Entonces, aquí Él está contrastando. En vez de el engaño y sembrar discordia y enseñar falsedades, las artimañas del error, como dice, eso no debe ser la característica de la iglesia, no debemos estar aquí abajo en estos cuadrantes de iglesias tradicionales, llenos de errores doctrinales y un trato distinto, iglesias evangélicas o las legalistas. No, debemos enfocar en todo lo que hacemos, en esa través de la verdad y con ese espíritu en amor. Es lo que está diciendo acá. Todos tenemos que estar trabajando juntos, cada uno tiene su parte en ello.

Debemos seguir este camino y aferrarnos a la verdad para contrarrestar los errores. Ese fue el contenido que tenía Pablo, este es la fórmula y el antídoto para contrarrestar las mentiras religiosas que estaban rodeando en ese entonces. Y es el antídoto y la solución para los errores doctrinales que tenemos hoy día, siguiendo todo la verdad en amor.

Entonces hay que enfocar qué es la verdad, porque dice que debemos seguirla, qué es la verdad, cómo la define la verdad en la Biblia.

Veamos una de las mejores definiciones. Está en Juan capítulo 17, versículo 17. Juan 17, versículo 17 dice, santífícalos en tu verdad. Tu palabra es verdad. Hablando de toda la palabra que procede de la boca de Dios. Cristo dijo en Mateo 4.4 que no solo vivirá el hombre del pan, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios. Estas son las escrituras. Es el paquete entero, las verdades de Dios, empezando en Génesis y terminando en Apocalipsis. Esa es la base de conocimientos bíblicos que tenemos para aferrarnos y seguir la verdad, pero en amor. Hay otras escrituras, porque la verdad de Dios tiene una estructura, un fundamento que es muy importante y eso tiene que ver con las leyes de Dios. Noten cómo lo expresó el rey David en Salmo 119, 119, 142, 119, 142 nos dice, tu justicia es justicia eterna y tu ley la verdad. La ley de Dios es la verdad. Por eso es que dice que los que cumplen los mandamientos son el pueblo de Dios, son cumplidores, no solamente habladores de la palabra, ellos lo ponen en práctica. También aquí en Salmo 119, 151, David lo repite, 151. Cercano estás tú, o eterno, y todos tus mandamientos son verdad.

Si no hay ninguno que está errado, que sea mentira, y eso incluye el día sábado. Y por eso es que honramos a Dios guardando ese cuarto mandamiento, porque es parte de la verdad revelada por Dios. Es la palabra revelada de Dios, sostenida por el espíritu y la letra.

A Pablo le encantaba este concepto. Lo vio como un principio clave para mantener la unidad y desarrollar esa madurez espiritual, siguiendo la verdad en amor.

La declaración de la visión de nuestra iglesia se basa en gran parte en estos versículos de Efecios 4 del 14 al 16. Dice la declaración de la visión una iglesia dirigida por el Espíritu Santo de Dios unida por lo que cada miembro proporciona, con todos haciendo su parte y creciendo en amor para cumplir el gran propósito de Dios para la humanidad de llevar a muchos hijos a la gloria.

Vayan a ver que en Efecios 4 se expresa muy bien este concepto. Fíjense en Efecios 4 vamos a continuar con el contexto o las escrituras que siguen aquí en Efecios 4, versículo 20 al 24, porque aquí Pablo sigue hablando de la verdad de Dios.

Noten en el versículo 20 dice, más vosotros no habéis aprendido así a Cristo. Sí, en verdad, le habéis oído y habéis sido por el enseñado conforme a la verdad que está en Jesús. Cristo reveló esas verdades y eso es el ejemplo y la enseñanzas que debemos seguir.

Siguiendo aquí dice, versículo 22, en cuanto a la pasada manera de vivir, despojados del viejo hombre que está viciado conforme a los deseos engañosos y renovados en el Espíritu de vuestra mente y vestidos del nuevo hombre creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Sí, hay que seguir la verdad porque así es como seguimos el camino de la santidad. Sabemos que es un camino que necesitamos el Espíritu Santo para poder aplicarlo correctamente, pero es una gran bendición. Siguiendo más adelante nos dice, en el capítulo 5 de Fecios, versículo 9, dice, porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad comprobando lo que es agradable al Señor.

Lo que le agrada a Dios es que sigamos la verdad y los frutos del Espíritu Santo. Y aquí hay dos frutos adicionales, que en Galatas 521 y 22, porque nos dice aquí en Galatas 519, la justicia sería otro fruto del Espíritu Santo y la verdad misma es un don de Dios. Es algo que Dios nos entrega, no lo podemos descubrir por nuestra propia cuenta. Ahora vayamos a la otra palabra, lo que es amor. Esa es la famosa palabra agape en el griego. Y en pocas palabras significa ese amor desinteresado, la preocupación por las otras personas, ese amor desinteresado, una preocupación sincera hacia el bienestar del otro.

La mejor descripción de esta palabra agape se encuentra en 1 de Corintios 13 del 1 al 8. 1 de Corintios 13 del 1 al 8 dice, si yo hablase lenguas humanas y angélicas y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o símbolo que reteigne. Si no tenemos ese amor desinteresado, dice, y si tuviese profecía y entendiese todos los misterios y toda ciencia y si tuviese toda la fe de tal manera que trasladase los montes y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo amor, de nada me sirve.

El amor, o agape, es primero sufrido, que aguanta lo que es malestar, es paciente, como dice, es benigno, es algo que no hace daño, el amor no tiene envidia, entonces no está con celos y está buscando ambiciones para estar por encima de los demás, no tiene envidia. El amor no es hactancioso, no está ahí enfocado en uno mismo, no es egocéntrico, no se envanece, es decir, no se infla, no hace nada indebido, se comporta como un caballero o como una dama, es diplomático, no busca lo suyo, no está otra vez con esas ansias de enfocar en uno mismo y ser egocéntrico, no se irrita, es una persona que aguanta insultos, aguanta todo tipo de embates, pero dice aquí, no se irrita, no guarda rencor, no deja que lo que le han hecho a uno se vuelva en resentimientos y después hasta en odio, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, no está feliz cuando algo injusto se comete, más se goza de la verdad, todo lo que tiene que ver con las verdades de Dios, con todo lo que es honesto y bueno, en eso disfruta, todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, el amor nunca deja de ser, pero las profecías se acabarán y se serán las lenguas y la ciencia acabará.

Y dice verse 13, y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres, pero el mayor de ellos es el amor. Agape. Es una buena definición, pero también hay otras definiciones en la Biblia de lo que es el amor, ese agape hacia Dios. Por ejemplo, ¿cómo podemos expresar nuestro amor hacia Dios? Vayamos a 1 Juan 5, versículo 3.

Dice aquí, pues este es el amor. Agape. Adiós. Que guardemos sus mandamientos y sus mandamientos no son grabosos. Una característica de una persona verdaderamente convertida es que siempre respeta y disfruta las leyes de Dios. No son una carga, como dice aquí, no son grabosos.

Es algo que uno se deleita en la ley de Dios como el rey David mencionó tantas veces que no es algo pesado, pero el mundo no quiere guardar las leyes de Dios y en muchas iglesias enseñan que ni siquiera hay que cumplir con ellas. No tenés otra escritura en el capítulo, en este mismo epístolo de 1 Juan 3, versículo 22. Dice, y cualquiera cosa que pidieramos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de él. Sí, sabemos que a Dios le agrada que nosotros cumplamos con sus mandamientos, pero sabemos también que todo esto es de acuerdo con la voluntad de Dios, y no es algo que uno hace por su cuenta, sino que tiene que tomar en cuenta lo que Dios sabe es mejor para nosotros. En 1 Juan 5, en esta misma epístola, en versículo 14, dice, y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. Entonces, a veces Dios sencillamente dice, no, esto no es el momento, o yo sé que para el bien mayor se tiene que cumplir de esta forma, pero sabemos que Dios tiene la razón, que es para nuestro bien y que no podemos imponer nuestra voluntad sobre él. Pero sí, las peticiones están ahí y a Dios le agrada cuando vayamos, vayamos ante él y con fe pidamos las cosas. Necesitamos no sólo entonces tener la verdad, sino también aplicarla en amor. Son como dos remos en un bote, que necesitamos usar los dos remos si queremos dirigirnos directamente. ¿Por qué qué pasa si tenemos un remo nada más y no el otro? Entonces vamos a dar vueltas en el bote, pero si tenemos los dos remos vamos a poder equilibrar la nave y salir adelante, no estar dando vueltas. De la misma manera, si uno aplica sólo la verdad, pero no en amor, esa verdad se puede volver severa, se puede volver austera, se puede volver dura y a veces se impone en una forma muy desagradable y brusca. En cambio, aplicar la verdad, o mejor dicho, aplicar el amor sin la verdad, entonces eso es el otro opuesto. Es el otro remo. Si uno tiene amor, pero no tiene la verdad, entonces ese amor se puede volver sentimental, emocional, no tiene ni forma ni estructura. Es fácil manipularlo. Por eso se incitan estos dos elementos, el amor por un lado y la verdad por el otro lado.

Como nos dice un comentario, el comentario de Expositor de la Biblia en Efecios 4, 15 dice lo siguiente, la verdad en palabra y acción, el amor en la letra y el espíritu son la regla del cristiano. Se citan ambas partes. Acuérdense que si uno usa la verdad sin amor, se puede volver severo, puede ofender a la persona. No lo dijo uno en la forma apropiada. En Proverbios capítulo 12, versículo 18, Proverbios 12, versículo 18, dice lo siguiente. Dice, hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, más la lengua de los sabios es medicina. Hay forma de expresar la verdad que es en forma agradable, en forma diplomática, pero hay formas de entregarlo que hacen mucho daño a la persona. Yo me acuerdo del caso hace años atrás, cuando un pastor me contó que una señora en su casa, un miembro de la iglesia, su esposo no estaba convertido y ella quería desesperadamente convertirlo. Entonces, cuando él se sentó para recibir el desayuno, en vez del desayuno encima de su plato estaba la revista en ese entonces de la pura verdad o el equivalente, las buenas noticias. Y obviamente se ofendió el hombre, pero él quería comer. No era momento de leer algo así, pero otra vez es una forma no sensata de aplicar la verdad, pero sin amor, sin la forma apropiada de presentarlo.

Noten el contraste. Aquí en Proverbios 12-18 habla de los golpes de espada, que las palabras pueden herir, pero noten el contraste en Colocenses capítulo 4. Colocenses capítulo 4 en el versículo 3. Y vamos a empezar en el versículo 5. Colocenses 4 versículo 5 dice, andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. Ya saben que cuando uno le pone un poco de sal en el alimento, tiene mejor sabor. Y aquí dice que las palabras siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. Hay una forma correcta de responder y una forma incorrecta. Hay algunos ejemplos de cómo se usó el amor y la verdad en forma apropiada y otras veces que no se usó la verdad en amor. Por ejemplo, en el huerto de L'Eden vemos en Génesis capítulo 2, que Dios le habló a Adam y Eva la verdad en amor. Noten en Génesis capítulo 2, versículo 16.

Y mandó el eterno Dios al hombre diciendo, de todo árbol del huerto podrás comer, más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comierais ciertamente morirás. Aquí Dios le enseñó lo que era la verdad, pero lo hizo en una forma amorosa. Le dijo que tienen todos estos otros árboles que pueden tomar, pero este está prohibido para uno. Le habló la verdad en amor, pero como un padre amoroso. Sin embargo, cuando vino Satanás, disfrazado aquí de una serpiente, él habló la mentira con engaño. No habló la verdad en amor. En Génesis 3 del 8, en adelante dice, y oyeron la voz del eterno Dios que se paseaba en el huerto al aire del día.

Aquí y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del eterno Dios entre los árboles del huerto. Más el eterno Dios llamó al hombre y le dijo, ¿Dónde estás tú? Y él respondió, oí tu voz en el huerto y tuve miedo porque estaba desnudo y me escondí. Y Dios le dijo, ¿Quién te enseñó que estaba desnudo? ¿Ha comido el árbol del que yo te mandé? ¿No comiéseis? Y el hombre respondió la mujer que me diste por compañera, me dio del árbol y yo comí. Entonces, el eterno Dios dijo a la mujer, ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer, la serpiente me engañó y comí. Y el eterno Dios dijo a la serpiente, ¿Por cuánto? Esto hiciste, maldita. Serás entre todas las bestias.

Y dice herciboquínse, y pondré enemistad entre ti y la mujer. Pero aquí vemos dos formas de vida. Aquí podemos decir que Dios está en este gráfico arriba, en lo… el tope. Está acá. Ha subido a la totalidad de la verdad y está expresando la totalidad del amor.

Satanás está aquí abajo. Está en el cuadrante más bajo donde no hay amor, no hay verdad. Es el gran engañador. Otro ejemplo que tenemos en la Biblia de casos en que no se habló la verdad en amor eran algunos fariseos. Conocían las verdades de Dios, pero la forma en que la presentaban no era con amor. No tienen Mateo 23. Mateo 23, versículos 1 al 3. Mateo 23, versículos 1. Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos diciendo, en la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que todo lo que os digan, que guardéis, guardadlo y hacerlo. Más no hagáis conforme a sus obras, porque dicen y no hacen, porque ha tan cargas pesadas y difíciles de llevar y las ponen sobre los hombros de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverla. Antes hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Y nos dice en el versículo 24, guías ciegos que coláis el mosquito, ese mosquito técnico, y tragáis el camello, esos principios espirituales. Entonces los fariseos eran un ejemplo, aunque conocían las verdades de Dios, la forma en que la presentaban no era con amor y no reconocieron a Jesucristo como su mesías. Ahora veamos las aplicaciones en nuestras vidas. En 2 de Tessónicenses, capítulo 2, versículo 10. Nos dice lo siguiente.

Dice, y con todo engaño de iniquidad, para los que se pierden, hablando de ese falso profeta, el hombre inico que va a aparecer, dice, por cuánto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envió un espíritu engañoso para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la justicia, siguiendo a Satanás. Y los engaños de Satanás no aman la verdad. Dice, versículo 13. Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios haya escogido desde el principio para salvación mediante la científicación por el espíritu y la fe en la verdad. Sí, nosotros tenemos fe y la fe está basada en la verdad de Dios.

Debemos tratar de ponernos en el lugar del otro, guardando la verdad y aplicando el amor. En forma práctica ahora, podemos hacerlo. Veamos un ejemplo en Gálatas 6. Gálatas 6, versículo 1. Dice, hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurarle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado, sobrellevar los unos las cargas de los otros y cumplir así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo no siendo nada, a sí mismo se engaña.

Aquí vemos que cuando uno tiene que tratar con otro hermano sobre la falta, que lo haga con humildad, que hable la verdad en amor, no con rencor, no con censura y con dureza. Entonces aquí vemos lo importante de aferrarnos a la verdad, pero aplicarlo siempre con el amor. Tampoco que seamos excesivamente críticos de los demás, no estar condenando a otros en Santiago, capítulo 4, versículo 11. Santiago, capítulo 4, versículo 11 nos dice, hermanos, no murmuréis los unos de los otros, el que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga la ley. Es decir, no condenar. Siempre debemos evaluar los frutos, pero eso de condenar tajantemente y decir yo sé que tú eres así y tú lo hiciste por este motivo, imputando motivos. No es tan o seguro de eso. Aquí dice, pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley si no jueces. Un solo es el dador de la ley que puedes salvar y perder, pero tú quién eres para que juzgues a otro. Uno debe aprender a ser más estricto con uno mismo y más tolerante con los demás. Es un gran principio para poner en práctica. En 1 de Corintios, capítulo 4, otra vez sobre esto de condenar, evitar condenar en 1 de Corintios, capítulo 4, versículo 1. Pablo, que estaba recibiendo muchas críticas de los hermanos, dice lo siguiente, versículo 1. Así pues, tenganos los hombres por servidores de Cristo y amistradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los amistradores que cada uno sea ya do fiel. Yo, muy poco, tengo el ser juzgado por vosotros o por tribunal humano, y ni aún yo me juzgo a mí mismo, porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado, pero el que me juzga es el Señor. Así que no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas y manifestará las intenciones de los corazones, y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.

Si es fácil imputar motivos y pensar que uno sabe exactamente cómo es, pero Dios es el que absolutamente conoce los corazones, las personas, no uno.

Hermanos, al concluir este mensaje, recuerden que cuando venga ese reino de Dios y en todas sus etapas, no solo en milenios, sino más allá, es una oportunidad para las personas a llegar a ese maravilloso conocimiento de la verdad que nosotros hemos logrado, que tenemos tantas preciosas verdades. Podemos decir que en la iglesia tenemos cierta vergüenza de la riqueza de bendiciones, de conocimiento que Dios nos ha dado. Debemos estar muy agradecidos. Y en ese entonces, en el reino de Dios se enseñará esa regla del reino, aprender a expresar la verdad en el amor, en todos sus aspectos. Pero lo más importante es la necesidad de aprender a aplicarlo ahora en nuestras vidas. Así que, hermanos, ahora que se acercan las fiestas otoñales de Dios, la oportunidad es que tenemos de servirnos los unos a los otros, de poder usar ese segundo diésmo que con mucho sacrificio y esmero se ha guardado para realmente disfrutar estas fiestas con la familia como corresponden y recuerden entonces a poner estos principios de hablar, de seguir y vivir la verdad en amor.

Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.