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Romeo y Julieta. ¿Qué es lo primero que usted se le viene a la mente? Si yo le digo Romeo y Julieta. Esta novela de William Shakespeare. ¿Qué es lo que se le viene a la mente?
¿Qué es lo que primero usted estella cuando escucha esta pareja? A finales del siglo 16 Shakespeare reunió varios cuentos de algunas obras de otros autores y amplió lo que sería esta historia, esta novela de Romeo y Julieta. Tal vez no ha leído la obra como un libro usted. Tal vez no ha visto una película. Hay varias interpretaciones en el cine. Pero sin embargo, a pesar de esto, probablemente quizás lo que usted pensó fue una historia de amor. Romeo y Julieta.
Dos enamorados. Sin embargo, la obra como tal no está catalogada como una novela de amor. La novela de William Shakespeare está catalogada como una historia de tragedia. Creo que han pasado bastantes cientos de años para contarles el final. Los dos se mueren. Por eso se considera una novela de tragedia. Qué romántico. Los dos se mueren. Lo poco que se sabe es la influencia que tuvo Shakespeare para escribir Romeo y Julieta. Y no solamente la influencia que tuvo él, sino que varios escritores, músicos, políticos, religiosos. Una influencia de una cultura, o podría decirse también de una religión, llamada cátara.
¿Has escuchado usted hablar de los cátaros? Los cátaros tienen sus raíces en el nosticismo y en el maniquéismo. El nosticismo es una palabra que la relacionamos bastante bien. La encontramos en la Biblia, tiene que ver con la ciencia, con el conocimiento, que es algo que solamente es revelado a unos pocos. Entonces se produce como una elite entre los que son iluminados y los que no, por el conocimiento que tiene. Y la segunda rama o religión del maniquéismo es una creencia dual fundada con el último y más importante profeta, maní.
Él se dice ser el último y el más importante de los profetas, incluso por sobre Jesucristo. Ambas raíces, el nosticismo y el maniquéismo comparten la característica dual, que es algo dual en una religión, que hay dos creaciones. La primera, por Dios, es espiritual. Y la segunda, física por Satanás. Es decir, Satanás creó todo el mundo físico. Esas son sus creencias. Los cátaros fueron la manifestación de un grupo rebelde que buscaba desemascarar a los inquisidores romanos. Estamos hablando cuando ellos fueron exterminados el año más o menos 1300 después de Cristo.
En la época de la Inquisición, donde estaban los inquisidores romanos que manipulaban con el miedo a la gente. ¿Por qué los mataban? Los torturaban. Y así controlaban a las masas en el nombre de la religión católica. ¿Quién tenía el poder para hacerlo? No es de extrañarse que los cátaros negaban el juicio final. Ya no querían saber ni de juicio ni de nada de eso. Negaban a un Dios que juzga, que castiga y que persigue.
Y luchaban por la igualdad, la fraternidad, el amor sincero y desinteresado. Y buscaban el potencial espiritual de cada uno de los habitantes de la Tierra. Suena bastante atractiva la corriente cátara que se dice que ahora viene como todo un renacimiento de los cátaros. Pero los cátaros fueron paganos. Creían en la reincarnación. Y debían vivir varias vidas acéticas, esto quiere decir, lejos de la vida física, todo lo físico es pecado, para entonces poder elevarse y salir del mundo material a un mundo espiritual. Ellos negaban el bautismo y también negaban el matrimonio. Porque el matrimonio es para procrear y eso entonces será algo rechazado por ellos.
¿Para qué vas a traer alguien físico a este mundo tan complicado? Rechazaban comer huevos, carne y leche. Sí, como ian pescado porque decían que era un fruto natural del agua. Entre otras cosas, los cátaros difundieron una entrega total y apasionada, llena de dolor y de prohibiciones. Esto como la muestra más pura de el amor. Se suicidaban para demostrar amor a su Dios. Morían de hambre, morían congelados y literalmente se cortaban las venas para demostrar el amor a su Dios.
Evidentemente, Shakespeare recibió esta influencia de los cátaros para, entonces, ser inmortalizado en su más exitosa novela de Romeo y Julieta. Esto fue por el año 1500 al final del 1500. Esta novela supuestamente de amor. Pero aquí estamos todavía, después de varios cientos de años, con una historia que se dice que es de amor. Todavía hace eco las supuestas manifestaciones de amor en la actualidad. Entonces, ¿qué ha sucedido? ¿Qué es lo que entendemos cuando usted se le dice que es el amor?
Quizás, en su mente, empieza a dibujar una figura curvilínea roja que es un símbolo de uno de los órganos internos, donde se senta supuestamente la mente y también las emociones más profundas, un corazón, el dibujo de un corazón. La pregunta es difícil en sí misma. El amor puede ser algo muy complejo o también muy sencillo.
Porque muchas veces nuestras experiencias nos dicen quizás, ¿qué es el amor? ¿Qué es el amor? Rara veces sabemos a ciencia cierta porque quizás lo sentimos o lo pensamos o lo hacemos. En el campamento de jóvenes, en una de las mañanas hicimos una actividad muy rápida y que reflejó algo muy interesante. Se les dijo, le vamos a dar un dulce en un envoltorio, frente de la mesa, a cada uno de los veinte chicos.
La instrucción es, no se puede comer el dulce con sus manos. Comience. Todos se metieron el dulce con plástico a la boca y empezaban a comerse el dulce con plástico y a separar el plástico del dulce. Yo me reía mientras tanto. ¿Por qué? Porque esto demostró que hubiese sido mucho más sencillo porque no podían usar sus manos, pero tenían 19 compañeros. ¿Qué podían haberlo ayudado? Nadie pensó, oye, échame la mano, méteme todo el dulce. No, todos tenían el dulce en la boca, todos tragaron plástico también por ahí, algunos.
Muy interesante el cómo la naturaleza humana piensa de manera automática. El mundo define el amor de muchas maneras. Por ejemplo, hoy día en la era tecnológica, los chicos toman su teléfono y mandan un corazón a alguien, entonces ya, el amor. Dos segundos y medio se demoró demostrar su amor. Eso es lo que hoy día tenemos, eso es lo que hoy día vemos y es lo que la gente y el mundo está haciendo. El mundo, la cultura de hoy, lo define como cualquier cosa, puede ser una entrega, un sacrificio, felicidad, gozo, sufrimiento, placer, dolor, incertidumbre, deseo, compasión, celos, exigencia, violencia.
¿Qué me dicen del libro este de las 50 sombras de Gray? La novela de amor de los tiempos de hoy. Una basura de violencia que se dice ser amor. Eso es lo que el mundo piensa del amor. Y el amor de pareja, que es lo que más se habla hoy día, pero hay otros vetas en esta madera noble, que es lo que vamos a hablar el día de hoy, vamos a simbolizar el amor en una pirámide.
Es algo que ya lo conversamos con los chicos. Hoy día lo vamos a profundizar un poco más. Y lo vamos a hacer entonces, pieza por pieza. Van a ser tres piezas en la pirámide. Entonces vamos a ver los tres tipos de amor. El primer amor. Aquí traje conmigo entonces la pirámide. La base de la pirámide. El amor agape. Esta es la base de la pirámide.
El amor agape. La mayoría de las veces cuando leemos amor, viene de la palabra griega agape, que es el amor desinteresado hacia Dios y el prójimo. Aquí está entonces la base del amor agape. Este principio, o perdón, este tipo de amor, esta base de la pirámide, tiene como principio fundamental la regla de oro en la Biblia. ¿Cuál es la regla de oro? Mateo, por favor, vamos a la primera escritura. Mateo 7. Mateo 7.
Versículo 12. Un solo versículo. Mateo capítulo 7 y versículo 12. Así que, todas las cosas que queráis, que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, porque esto es la ley y los profetas. ¿Alguien quiere que le hagan mal? Nadie. Todos queremos que nos hagan bien. La ley de oro se basa en hacer el bien al prójimo. También cobra a estos sentidos, cuando algunas veces ha escuchado usted hablar de un banquete como Agape, es porque se hace un banquete especial para una persona y se le dice, está listo el Agape para ti. Algo muy bueno para una persona, algo positivo. Todo nos gustaría un banquete para nosotros, especialmente. Por eso, la actividad del campamento, cuando estaba hablando del dulce, los chicos naturalmente empezaron a ver para ellos mismos. Pero el ser humano le cuesta mucho pensar en el otro, en la regla de oro, pensar el bien en el otro. Incluso, no solamente la persona que quería comerse el dulce, sino que haber visto a todos sus compañeros intentando abrir el dulce. Una persona podría haber ayudado a los 19, haber visto la necesidad para el bien del otro, esa regla de oro. Mateo 7.12 nos habla de que la regla de oro está relacionada al final con la ley y los profetas. Vamos adentrándonos un poco más a lo que es el amor ágape, la ley y los profetas. Para algunas denominaciones cristianas, esta palabra de ley, como que tal vez no tiene sentido en esta regla de oro, o incluso, mucho menos en el amor. Mateo 22, un poquito más adelante. Versículo 34. Tenemos ahora un paralelo con algo similar. Mateo capítulo 22 y versículo 34 dice, entonces, los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle diciendo, maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Jesús le dijo, amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Ya tenemos aquí la palabra amor. Y el 38, este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo, semejante, amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos, depende toda la ley y los profetas. La regla de oro, depende ahí y está incerta, de manera implícita. Y habla nuevamente de la ley y de los profetas aquí al final de este relato. Se repite la misma frase, depende toda la ley y los profetas. Gracias. Vamos a poner aquí la pirámide.
En Romanos 13, un poco más adelante, en Romanos capítulo 13, versículo 10, dice, el amor no hace mal al prójimo, hablando del amor ágapé. Así que el cumplimiento de la ley es el amor. El amor ágapé está basado en hacer bien al prójimo. El amor ágapé está basado en hacer bien al prójimo, no mal al prójimo. En el sentido práctico, ya avanzando con el amor ágapé, el amor ágapé se expresa cuando nosotros guardamos los dismandamientos de Dios, la ley. Cuando nosotros guardamos los dismandamientos, estamos expresando ese tipo de amor, ese amor ágapé. Como cuando lo resume en Mateo 22, amar a Dios los primeros cuatro mandamientos, amar al prójimo, los segundos seis mandamientos. No vayan aquí, pero en Lucas 10, del 25 al 29, se ve nuevamente la respuesta de los dos mandamientos, amar a Dios, llamar al prójimo, pero ahora la responde el mismo intérprete de la ley que le hace la pregunta a Jesucristo. Lo interesante es que al final de esta reflexión, el erudito y el intérprete experto de la ley hace la pregunta. ¿Y quién es mi prójimo? Hablando de amar al prójimo en esta parte. Y entonces viene el relato de el buen samaritano, lo que explica y lo que detalla quién es nuestro prójimo. Todos conocemos la historia, pasa al sacerdote, lo ve, se va, viene el levita, lo ve, se va. Ambos partes del pueblo de Israel, importantes roles del pueblo de Israel, y pasa a un samaritano, que no era parte del pueblo de Israel. Lo ve, lo recoge, le sana las heridas, lo deja en un lugar para que descanse. Y entonces la reflexión final es el samaritano, es el prójimo del hombre moribundo, medio muerto. El buen samaritano se conmovió y le atendió. El prójimo del hombre que había sido asaltado y que habían dejado ahí, lo habían dejado a la deriva, no fue el sacerdote ni el levita, sino el samaritano que fue movido a misericordia, dice la Escritura. Esta parábola utilizó a Jesucristo para decirle a este intérprete de la ley que hay que hacerle el bien al prójimo. Hablando de los dos grandes mandamientos, hablando del amor, también hacia el prójimo, hacerle bien al prójimo.
El amor ágapé es la base de todo tipo de buenas relaciones. Recuerden que estamos hablando aquí de la base del amor ágapé. Es la base de todo tipo de relaciones y sobre esto se construye una relación sólida sobre el amor ágapé, que busca hacer bien al otro. Esa es la motivación del amor ágapé. Recuerden que Cristo en todo momento demostraba su amor. Incluso cuando venían a preguntarle para atentarlo, Él respondía con algo que podría servirle a ellos, para hacerle bien a ellos y también a los discípulos, para comprender cuando hablaban alegorías, a muchas veces. Incluso a pocos momentos antes de morir, agonizando, y la gente se burlaba de Él, Cristo dijo, perdónanos porque no saben lo que hacen. Hasta el último momento Él estuvo demostrando un amor al prójimo, un amor ágapé, buscando el bien por ellos.
Para entender el significado del amor ágapé en su esencia, en su base, tenemos que leer una escritura que nos va a ayudar a comprender un poco más del amor ágapé. Romanos 5.8, un poquito más atrás de donde estamos.
Romanos 5.8.
Estamos hablando del amor ágapé, el amor de Dios, que busca el bien para el prójimo, que busca el bien para todos. En Romanos 5.8 dice más, Dios muestra su amor ágapé para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Aquí en Sierra, el significado más increíble de lo que es realmente el amor en su base. Estamos hablando del amor ágapé. Dios se sacrificó para hacernos un bien. No valíamos nada, no valemos nada. Pero cuando Cristo se sacrifica para nuestro bien, entonces, sí somos algo, para nuestro bien.
Él lo hizo por amor, por su amor. Sigamos avanzando en el segundo bloque de lo que es esta pirámide del amor.
No voy a hacer ninguna magia, está guardado abajo.
Tenemos el segundo nivel, que se ve aquí de color amarillo.
Importante es ver y recordar que está sobre la base.
Y este tipo de amor, que es el segundo, es el amor filial.
El amor filial. Vamos a dejar acá.
Este nivel de amor, o tipo de amor, se puede llamar también. Es el que comúnmente se relaciona con la familia, con los amigos.
Y también entre los hermanos.
Fíjense aquí en Romanos 12. Estamos aquí en Romanos, un poquito más adelante.
Romanos capítulo 12 versículo 9. Las instrucciones para nosotros, entre nosotros.
Versículo 9. Romanos capítulo 12 versículo 9. Dice, el amor sea sin fingimiento. Aborraselo malo, seguirlo bueno. Amamos los unos a los otros con amor fraternal. Un tipo de amor fraternal, de fraternidad.
Cuando habla aquí de amor fraternal, la palabra es fileo. Que significa ser amigo de amar a un individuo, tener afecto, como un sentimiento o una emoción.
Ese es el amor filial.
El amor filial se comparte entre amigos, entre los miembros de una familia. Incluso sobre personas que alguna vez no conocemos mucho, pero podemos despertar un amor fraternal. Sobre quizás una persona que venga a la iglesia el día de hoy y reciba algo, ese afecto fraternal de ser bienvenido a una iglesia, por ejemplo.
El amor filial significa amar a alguien de una manera no egoísta, con fraternidad, con amabilidad.
Puede ser también descrito como ese amor que se tiene los mejores amigos.
No es una emoción únicamente, no es un sentimiento, una emoción, porque también conlleva un tipo de acción. Sin embargo, el amor filial tiende a ser someramente más o principalmente más emocional, más un sentimiento del momento.
Es bueno tener amor filial.
Es bueno sentir amor fraternal por los hermanos de la iglesia, porque la misma escritura nos dice, siéntanse amados, tengan ese afecto, sean amables unos con otros.
El amor filial comienza a ser más exclusivo, según lo muestra la pirámide.
Eso quiere decir que el amor filial comienza a ser aplicado a menos personas, en el sentido de agudizar la figura hacia arriba. El amor ágapé debe ser hacia todos, como Jesucristo lo demostró, ese amor de Dios. Y el amor filial, que es el que comúnmente, alguna vez se reconoce como amor, se empieza a desarrollar algunas veces solamente sobre unos pocos. Entonces la pirámide se empieza a agudizar. Ahora empiezan menos personas a tener relación con ese amor filial.
Pero está sobre la base del amor ágapé. Eso es muy importante. Sobre la base del amor ágapé, que es la base de la pirámide que tenemos aquí.
Y sigamos con el tercero.
Aquí tengo el tercer tipo de amor que le vamos a llamar Eros. El tercer tipo de amor que le vamos a llamar Eros. Y vamos a poner en la punta de la pirámide.
Este es el tipo de amor que se practica y tiene que ver más con la pareja. Dentro del matrimonio.
Eros viene de erotismo o el amor sexual entre un hombre y una mujer. Algo íntimo. Por eso termina en una punta. Es exclusivo para su compañero o compañera.
Y tiene que ver de esa amor que hay dentro del matrimonio. Fíjense aquí donde está el primer matrimonio en la Biblia.
En Génesis capítulo 2. Esto se lee cuando estamos en una ceremonia de matrimonio. En Génesis capítulo 2. Donde habla un poco de la extensión del sexto día, de la recreación del capítulo 1 de Génesis. En Génesis capítulo 2 y versículo 23. Dice, dijo entonces, Adam, esto es ahora hueso de mi hueso, si carne de mi carne.
Esta será llamada varona porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer. Y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban. La institución sagrada de la familia del matrimonio entre un hombre y una mujer. Ahí está.
Ese es el ejemplo para todos nosotros. ¿Y qué? ¿Cuál es la finalidad de la familia? Procrear. Multiplicarse, tener hijos, así como Dios se reproduce con nosotros. Y eso se hace dentro del matrimonio. En Génesis 4, un poquito más adelante, viene el eufemismo conocido por todos. Al principio, en versículo 1, conoció a Adam a su mujer Eva, la cual concebió de Dios a la usa Caín. ¿Acaso la conoció en una cita ciegas? No. Ese es el eufemismo de tener una relación sexual con su mujer. Y dio entonces la procreación de su primer hijo, Caín.
En el comunicado, la carta que el señor Seigli escribió, habla de un estudio muy interesante realizado en Inglaterra sobre 3.822 niños británicos, donde al final científicamente se copreva que los niños que nacen y crecen dentro de un matrimonio establecido tienen más seguridad, son más exitosos. ¿Por qué? Dios lo hizo así. No es esto una afirmación moral. Ah, porque está la Biblia. No, es un desarrollo. Es un estudio científico basado en un hecho de un estudio de varios niños que reflejaron tener mayor seguridad y mayor seguridad por el ejemplo de sus padres, padre y madre, en un matrimonio. No un padre que viene de vez en cuando, o un padre que no hay, o tres padres, o dos padres, dos madres. Eso al niño le genera una inconstancia. Algo hay mal y al niño lo sabe. Me recuerda algunos años atrás un compañero de trabajo, tuvo una niña, y tenía algunas, era bastante inteligente, casi un genio. Pero él me dijo algo que una vez me causó mucho impacto. Estamos hablando de seis, siete años atrás. Me dijo, yo estoy de acuerdo que cuando mi hija cumpla cinco años y vaya al Kinder le digan, esto es el lesbianismo, esto es el homosexualismo, esto es asexual, sexual, etcétera, etcétera, el hija. Él estaba de acuerdo para que la niña viera todo esto, y ella, los cinco años, dijera, a ver, parece que me gusta ese.
Él sí estaba de acuerdo con eso. Obviamente le dije que yo no, y nosotros no estamos de acuerdo con ese tipo de educación. Por algo están los padres ahí, por algo están el padre y la madre.
Bien. La verdad es que, bueno, volvamos al punto del amor heros, el amor erótico que se desarrolló entre una mujer y un hombre dentro del matrimonio. Recuerden que este amor no anda solo por la vida, está sobre el amor filial, y el amor filial está sobre el amor ágape. Por eso estamos hablando de la pirámide del amor.
El gran problema que hoy vemos y que ya hemos definido a abuelo de pájaro los tipos de amor, y en realidad qué es lo que podría definirse como amor, en realidad el mundo no está tomando en cuenta la pirámide como la ven ustedes. El mundo está intentando implantarnos la idea de que amor es exactamente lo opuesto.
¿Por dónde parten el amor sexual de la pareja o con quien quiera la persona? Total, hay derechos de meterse con quien quiera. ¿Cuánto va a durar esa pirámide? ¿Cuál es la base de esa pirámide? ¿Cómo va a desarrollar amor filial? ¿Cómo va a desarrollar amor ágape? Esa familia, como dicen aquí, no le hace.
No resulta.
Han diseñado un sistema, imagínense, en las pirámides de Egipto, que el arquitecto toma el plano al revés. ¿Cuándo va a construir una pirámide en ese pobre hombre? Hay una caricatura que el personaje toma el plano, lo pone al revés y le muestra al faraón. Está listo, una pirámide al revés.
Eso es lo que hoy día vemos. El amor heros no está solo por la vida, está basado en los otros dos niveles.
Si intentamos dar vuelta a la pirámide, vamos a equivocarnos. Ahí se aplica, cuando hacemos esto, al revés se aplica el lecho con mancilla.
Se aplica la fornicación, se aplica la tergiversación de una expresión de amor íntima que se hace con sólo una persona. Se puede, pero no tiene buenos resultados. No tiene buenos resultados. Dios hizo las relaciones sexuales como un medio de placer de esposo y esposa para procrear. Qué diseño más hermoso en su esencia para procrear, para tener familia, para tener hijos. Y además, de demostrar el amor entre un hombre y una mujer y tener placer el uno con el otro. Esto es muy bello en gran manera, pero no es el fundamento del matrimonio o de una familia o de lo que es el amor, como lo hemos venido hablando constantemente.
Ahora bien, ya habiendo definido las pirámides del amor, siguiendo y avanzando con el mensaje que es bastante amplio cuando hablamos más que nada del amor ágape, esto que la gente algunas veces... Usted puede ver por internet el amor ágape, mucha gente que lo define y habla muchas cosas, pero hay algo interesante que vamos a ver una diferencia entre el amor ágape y el amor filial, una diferencia que hay y que es muy reveladora. Vamos a Juan 21. Si usted ha leído este pasaje, probablemente no le va a encontrar nada de raro.
Aquí se aplica un buen diccionario de la Biblia. En Juan 21, aquí hablamos el contexto de la tercera vez que Jesucristo se aparece después de la resurrección de los muertos. Entonces está aquí con los discípulos. Y en el versículo 15, viene aquí una pregunta que nos haría temblar a cualquiera, pero leámola tal cual como es, de primera instancia. Dice, cuando hubiera comido, Jesús dijo a Simón Pedro, Simón, hijo de Jonas, ¿me amas más que estos? Le respondió, sí, señor, tú sabes que te amo. Él le dijo a pacienta, mis cordeos.
Versículo 16. Volvió a decirle la segunda vez, Simón, hijo de Jonas, ¿me amas? Pedro le respondió, sí, señor, tú sabes que te amo. Le dijo pastoria, mis ovejas. 17. La tercera vez le dijo aquí, Simón, hijo de Jonas, ¿me amas? Pedro se entristeció de lo que le dijese la tercera vez, ¿me amas? Y le respondió, señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te amo. Jesús le dijo a pacienta, mis ovejas. De una manera superficial, hablando del amor, sería un poco difícil explicar realmente lo que está pasando, está preguntando tres veces la misma cosa y le está respondiendo tres veces lo mismo.
¿Qué quería Jesucristo? ¿Cuál era el sentido de estas preguntas? Bueno, aquí se aplica el amor agape y el amor filial de estas dos bases, del amor agape primero y del amor filial. En el versículo 15, cuando Jesús dice a Simón Pedro, Simón, hijo de Jonas, me amas más que estos, ese me amas, ese es agape. Jesús le dijo a Pedro, tienes amor agape por mí? Y Pedro respondió, sí, señor, tú sabes que tengo amor filial.
Esa es la correcta traducción cuando dice aquí que te amo. Podríamos interpretarlo al español como la hace la traducción. Dios habla hoy. Dice, sí, señor, tú sabes que te quiero. Jesús pregunta, me amas y Pedro dice, sí, señor, te quiero. La segunda pregunta es similar. Y le dice, tienes amor agape por mí? Y Pedro dice, sí. Tú sabes que tengo amor filial, que te quiero mucho.
Tú quieres mi cuate, tú quieres mi hermano, mi compañero. Tú sabes, tú sabes lo que hay en mi corazón. Y la tercera vez que Cristo hace la pregunta, le dice, Simón, hijo de Jonas, me quieres? Ya le bajó el nivel afiliar. Y Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez, me quieres. Y le respondió, señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo a pacienta en mis ovejas. El punto es que hay una diferencia muy grande entre amor agape y amor filial.
¿Qué le había pasado a Pedro hace muy poquito atrás? Negó. Negó a Jesucristo. Yo daría la vida por ti. Y lo negó. Y entonces ahora viene Jesús y le dice, tienes el amor verdadero de Dios agape por mí. ¿Cómo le va a decir que así se acaba de negar lo tres veces? Entonces, Pedro no mintió. Pedro era lo que sentía y podía ser. Y dijo, tú sabes que te quiero, te estimo. Eres mi hermano, eres Cristo. Tengo efecto por ti.
Pero Pedro no pudo responder. Tengo amor agape por ti, que es la base de la pirámide. Hay una diferencia muy importante que nos puede ayudar a entender en realidad qué es el amor agape. O cuán difícil sería para nosotros que nos hicieran esa pregunta hoy. Tenemos amor agape por Dios. Tenemos amor agape por los hermanos.
Qué difícil, Pedro estaba abrumadísimo con la pregunta de Cristo. Y Cristo lo dijo amablemente y amorosamente. Entonces, ¿me quieres? Sí, te quiero. Se acabó. Ese es el punto del amor agape y el amor filial.
Por eso decimos o dijimos hace un momento que el amor filial se relaciona la mayor parte de las veces con las emociones. Pedro era muy emocional. ¿Quién sacó las padas para cortarle la oreja cuando iban a encerrar a Jesucristo? Pedro, explosivo, impulsivo, emocional.
El amor filial se mueve principalmente por las emociones.
Recuerden que el amor base, el amor agape, está basado en romano 5-8, el sacrificio. Está basado en la regla de oro, hacer bien al otro. Así como queremos que nos traten, que nos den un banquete, un agape. Eso es la esencia del amor en todas sus manifestaciones. Nosotros no somos dignos de que nos amen. Que nos ame el creador porque todos somos pecadores. El amor de romano 5-8, el sacrificio, no es que Dios diga, Yo te amo. ¿Alguna vez en nosotros decimos eso? Yo te amo. ¿Algú han visto en las calles? Jesús te ama, Dios te ama. ¿Pero cuál es el sentido de eso? Él quiso lo mejor para nosotros. Cusco el bien. Él hizo algo. No se quedó en una frase. Él hizo algo. ¿Qué fue? Su hijo murió. Su hijo murió. Eso fue una acción. Todavía esa es una, o empezamos a ver todavía más en profundidad, la característica del amor agape. Una acción. ¿No es un sentimiento? No, no es una acción. No es una acción. Es el amor de Dios. Nosotros somos seres del polvo. Podríamos decir desechables. Pero Dios mostró su amor, como dice Romano 5.8. Por nosotros, con una acción, y entregó a su hijo para nuestro beneficio. ¿Cuál es la motivación de Dios? Hacernos el bien.
Que fuéramos algo, si no somos nada. Esa fue la motivación del amor de Dios. Tarnos algo bueno. La regla de oro, de nuevo. Si Dios expresó ese amor tan puro y genuino para nuestro bien por medio de una acción, ¿qué hacemos nosotros? Para expresar nosotros el amor hacia Dios.
Hay mucha gente en el mundo que tiene amor desinteresado por el prójimo. Algunos lo hacen santos y les ponen estatuas de todos sus bienes que han vendido, de toda su vida entregada a la gente pobre. Se ha hecho usted la pregunta ¿por qué nunca estuvieron en la iglesia esas personas? ¿Y son tan buenas? ¿Por qué nunca pasaron aquí por la iglesia? Es una buena pregunta. Es una excelente pregunta. La respuesta está aquí en el libro de Juan. En el libro de Juan podemos ver varias veces y también en las cartas, primera de Juan, hablan aspectos similares del amor, de este amor. En Juan, capítulo 14, y versículo 15, está hablando del amor Agape. Y para demostrar el amor Agape, ¿qué dice el versículo 15? Si me amáis, guardad mis mandamientos. Hay gente que es excelentemente buena, que podría dar todos sus bienes, pero no guarda el sábado. Pero adultera, pero miente. Si me amáis, guardad mis mandamientos. Una acción, no solamente una palabra. En el capítulo 21, aquí mismo, en el capítulo 14, el que tiene mis mandamientos, ese es el que me ama, no dice, y los guarda. Una acción, un hecho. Nosotros estamos demostrando amor a Dios, porque estamos reunidos el día de hoy, y el cuarto mandamiento es una manifestación de ese amor ágape por Dios. En el capítulo 15 y versículo 10, nuevamente, si guardaréis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi padre y permanezco en su amor. Un ejemplo, que nos dio Jesucristo, para estar en el amor de Dios. Primera de Juan, capítulo 4.
En primera de Juan, capítulo 4. Versículo 8.
Esto es de lo que hemos estado hablando todo el mensaje. Primera de Juan, Juan, capítulo 4. Versículo 8. El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor ágape. Es amor, amor desinteresado. Buscando el bien de todos. Y el versículo 16. Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor, y el que permanece en amor permanece en Dios. Y Dios en Él. Dios es amor. Y nosotros manifestamos el amor por Él, guardando sus mandamientos, como lo leímos en Juan, 14 y 15. Es un amor desinteresado hacia Dios y el prójimo. Por eso, en Mateo 22, vamos ahí. En Mateo 22. Versículo 37. Bien, aquí entonces, lo que ya estuvimos hablando. Jesús le dijo a la pregunta en el 36, dice, Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Jesús le dijo, Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con todo tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y el gran demandamiento. Y el segundo es semejante. Amarás a tu prójimo como atimista. Amarás a tu projimo como atimista. Amarás a tu projimo como atimista. Amarás a tu projimo como atimista. Amarás a tu projimo como atimista. Amarás a tu prójimo como atimista. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. Esa palabra depende es el griego cremanumis, que significa colgar.
La ley y los profetas dependen de estos dos grandes mandamientos que son básicamente el amor hacia Dios y hacia el prójimo. Ese es el verdadero amor. No es una novela violenta de sado masuquismo. No es un ícono con una figura redondeada.
No es un sentimiento en sí, sólo.
Es una acción que demostramos hacia Dios y hacia el resto.
Guardar los mandamientos con la correcta motivación es buscar siempre el bien del otro sin esperar nada a cambio. Es lo que es el verdadero amor. Recuerden la regla de oro que comenzamos hablando en Mateo 7. El bien del otro. Buscando el bien del otro, como queremos que nos traten a nosotros.
Podemos leer, ya no hay tiempo para profundizar las características de lo que es el amor ágape.
El capítulo del amor, que ojalá que los jóvenes se hayan recordado que es en el capítulo 13 de la primera carta a los corintos.
Algunas veces no reparamos que el capítulo 12 Pablo está hablando de los dones espirituales a la Iglesia en Corinto. Y había un problema a la Iglesia de Corinto que todos tenían muchos dones a ver quién era el más capaz de los dones que tenían de enseñar, de hablar el lenguado, hacer milagros, hacer naciones, a ver quién es mejor. Estaba llena de dones. Pero Pablo, en su carta cuando termina... Vamos aquí a primera de Corinto.
Es un detalle que yo no había reparado.
Al final del capítulo 12, versículo 31, dice procurar pues los dones mejores. Más yo muestro un camino aún más excelente. ¿Qué viene ahí? El amor. Capítulo 13. Y empieza los versículos que ya conocemos. Si yo hablase lenguas humanas y angélicas y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena o símbolo que reteigne. Había muchas personas que hablaban idiomas y interpretaban, pero no tenían amor. Entonces aquí Pablo, de una manera muy amorosa, les dice ¿Hay algo mejor que los dones?
¿Y sabes qué es? ¿Cómo te motivas a hacer las cosas? ¿Con amor? ¿O así no más porque quieres saber aparentar que eres mejor en esto o lo otro? Entonces ese detallito nos ayuda a entender la dinámica que hay en esta carta de los corintos y el problema que había en el contexto de la iglesia. Una iglesia muy problemática, pero también vemos un mensaje de amor. Aquí en el capítulo 13 hay 15 características de lo que es el amor agape. ¿Quieres saber lo que es el amor agape? Lea 1º corintio 13 con lujo de detalle.
Entonces el amor es la correcta motivación para movernos. Un amor desinteresado, no esperando que el otro también haga lo mismo. Ese es un amor que está buscando una respuesta del otro, y no haga, es un amor desinteresado. Una acción, una convicción por querer hacerle el bien al otro. Tan simple y sencilla como es. ¿Recuerden romanos 5-8? Dios buscó el bien del otro. O sea, hay gente que a lo largo de los años ha dicho en esta iglesia no hay mucho amor.
Bueno, pero el amor se manifiesta cuando uno está buscando el beneficio del otro. Aún cuando yo sienta algo no positivo. La acción de querer hacer el bien es el amor y que al final me da un gusto bastante agradable de hacerle el bien al otro. Ha cruzado una ancianita por la calle ¿Cómo se siente cuando llega al otro lado? ¿Se siente súper bien? ¿Por qué? Eso es amor. La abuelita no le va a entregar mil pesos. ¿No? A lo más le va a decir gracias. Pero eso se siente bien. Esa es manifestar nosotros el amor por el resto, por nuestro prójimo.
Eso es lo que hemos cubierto de manera muy somera los tres tipos de amor y cómo ellos se mueven y cómo se pueden definir para que nosotros entendamos que a propósito en el primer siglo esta palabra amor en realidad no estaba muy bien definida en el idioma griego y muchas veces los heruditos están buscando el significado de una palabra para ver qué es amor y hay libros de muchas páginas que dicen el amor es esto, hay que comprar tantos libros. ¿Pero por qué no leemos la Biblia? ¿Por qué no leemos Romano 5.8? Tan sencillo como eso. Es más que una palabra, más que una definición. Es un hecho. Es un hecho que busca el bien del otro.
Entonces, podríamos concluir de estos tres tipos de amor que el amor ágape podría relacionarse más con el área espiritual de nosotros. Todos tenemos un espíritu. Todos nos relacionamos espiritualmente también con nuestros seres con Dios. Entonces el amor ágape se puede relacionar con la parte espiritual de nosotros. El amor filial, la segunda base, la amarilla, la podríamos relacionar con la parte más emocional. La parte fraterna de sentirse amigos, de sentirse hermanos.
Y el amor heros se podría relacionar más con la parte física, con la parte química de nuestros cuerpos. Que Dios lo hizo para nuestro bien. Ahí está entonces la relación con las áreas que están relacionadas cada uno de estos amores. Sin embargo, todos parten o están basados en el ágape. Son distintos, pero están basados en el amor ágape.
Podemos concluir de que una telenovela no va a hablar del amor ágape.
Un libro, un comercial de televisión, un letrero publicitario, no va a hablar del amor ágape. La mayoría no digo todos porque podría salvarse alguno por ahí. No digo todos, pero la mayoría, lo único que quiere mostrarlo a usted es quiere amor. Aquí tengo mucho amor.
¿Saben que la palabra más relacionada con la pornografía? ¿Saben cuál es? ¿La búsqueda de internet? Amor. Gente que busca amor y parte de esta manera. El mundo está con la pirámide al revés. Isaías 5.20.
Este versículo también lo leímos con los jóvenes. Y es un reflejo de lo que hoy tenemos en el mundo. Una pirámide, patas para arriba. Isaías 5.20.
Isaías 5.20. Los ayes de Isaías.
Hay de los que a lo malo dicen bueno. Y a lo bueno, malo. ¿Qué hacen de las luz tinieblas y de las tinieblas luz? Que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo.
Hay de los sabios en sus propios ojos. Y de los que son prudentes delante de sí mismos.
En el campamento teníamos sabios y entendidos. El lema. La manera de no ser sabios y entendidos según el mundo es no estar mirando.
Se me desarmó la pirámide. Bueno, aguantó. No estar mirando al revés.
No estar mirando al revés, partiendo por esta. Pensando que después después podemos sentir un amor filial. Ahí se se ve en el camino. Después cuando hay niños separados, cuando hay enfermedades, cuando hay llagas espirituales en las personas. El daño que se hace en sí mismo. Después lo vemos. Ahí se va a armar el amor filial. Y claro, después viene un amor mucho más profundo. Un amor increíble. Eso es el mundo de hoy. Eso es lo que el mundo piensa.
Y lo han torcido todo. Han torcido la palabra más increíble y más bella para nosotros, que es el amor. El amor ágape está consumado en la acción de Dios que sacrificó a su hijo. Cuando nosotros no teníamos ningún valor, no valíamos nada. Y merecíamos la muerte.
Dios sacrificó a su hijo y demostró su amor no por lo bueno que somos, sino por lo bueno y amoroso que es Él.
No nosotros. Ahora tenemos un valor agregado externo en nosotros por el amor que Dios manifestó al sacrificar a su hijo. Somos algo gracias a Dios por esa acción de amor ágape. Algo como se conoce como la gracia. La gracia que nos cubre, que nos justifica. El amor ágape es hacer lo correcto o lo mejor que podemos hacer por la otra persona también.
Alguna vez la persona nos trata mal, nos mira mal, nos mira mal, nos mira mal, nos mira mal, nos mira mal. Y quizás ni nos mira.
Tenemos ahí un amor filial hacia ella, o quizás un amor ágape buscando el bien de la persona. Hacer el bien. La regla de oro de nuevo para reflexionar. Si la persona me produce un sentimiento negativo porque me miró feo, ¿cómo expreso entonces? Amor. Por eso el amor no es algo emotivo, el amor real, el amor ágape. Porque una emoción negativa no va a reflejar en el ámbito emocional algo positivo. Por eso el amor ágape es una acción, es una convicción de que a pesar de lo que pase te voy a hacer el bien. A pesar de lo que me digas te voy a hacer el bien. Por eso Pedro dijo que te quiero mucho. Pero no pudo ser capaz de decir yo te amo.
Esa es nuestra meta. No es un sentimiento, es una acción que tiene sentimientos involucrados.
Y como seres humanos muchas veces pensamos yo tengo derecho a decirte esto porque ya hablo con la verdad. Y esto es sinceridad.
Pregúntese si está siendo bien o mal a la persona que lo está escuchando.
Si está siendo mal, eso no es amor. Tan sencillo como eso. La regla de oro. ¿Le gustaría que lo traten así? Aun cuando tengan el derecho por sobre uno eso no es amor. ¿Cuántas veces Cristo pudo haber hecho tantas cosas? Y hasta el último minuto Él demostró su amor para todos, para con todos.
Pensar en que con el derecho podemos pasar a llevar al otro de hecho el mundo está hoy en día así. Yo tengo derecho a hacer esto y tengo derecho a hacer esto otro y paso a llevar al otro y paso a llevar al otro. No me interesa. El mundo está así. Eso no nos permite practicar una moraga y permite dimensionar lo que es el amor ágape que está motivado por hacerle el bien al otro.
Y los mandamientos de Dios son una guía para hacerle el bien al otro para demostrar también amor hacia Dios con los diez mandamientos. Por eso la Escritura dice Dios es amor. Dios es amor. Hay mucho que seguir hablando del amor. Hay muchas vetas que podemos tomar prácticas doctrinales de muchos conceptos que se pueden todavía seguir hablando. Pero espero que la pirámide que tenemos aquí pueda ayudarnos aún las veces a empezar a clasificar nuestras relaciones y a compararlas con el mundo como lo está haciendo el mundo que empieza a meter las cosas al revés de lo que realmente son. Y empecemos a amar realmente a nuestro Dios. Empecemos a amar un amor ágape al prójimo.
No solamente decir te quiero mucho. Si somos capaces de decir yo te amo, yo te voy a hacer un bien.
No mañana, no pasado, sino que todo el tiempo que estés presente conmigo. Esa relación tiene que estar basada en esa regla de oro.
Para que podamos realmente amar con ese amor ágape. Entonces, mis hermanos, entendamos el concepto del amor no por las definiciones de un diccionario por las definiciones de un mundo convulsionado y que está todo patas para arriba. Como nos habla Isaías 5-20. Entendamos el concepto del amor bajo la misma palabra de Dios, bajo los hechos y bajo su manifestación tan increíble de amor de haber sacrificado su hijo para nuestro beneficio. Buenas tardes a todos.