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Muy bien. Hace algunos años atrás me involucré en una investigación respecto a cómo la gente se comportaba por medio del Internet. ¿Qué es lo que la gente buscaba? ¿Qué preguntas hacían por Internet? ¿Por qué me encontraba realizando un sitio web y queríamos que la gente visitara a este sitio? Me di cuenta que el sitio contenía mucho contenido, sin embargo, lo que faltaba era saber cómo llegar a la gente. Entonces nos preguntamos ahí cuando el equipo, bueno, ¿qué es lo que busca la gente? ¿Qué necesidades tienen la gente? Entonces recuerdo a un buen amigo, muy visionario en aquellos años y siempre ha tenido esa característica que me decía que todo lo que la gente busca por Internet se resume en tres áreas, o está contenida dentro de tres áreas. Amor, economía, salud, AES, podríamos resumirlo como AES, amor, economía, salud. ¿Adivinen de cuál área vamos a hablar el día de hoy?
Del amor. Nuevamente vamos a hablar del amor. Pero vamos a hacer un poco más específicos.
Y quisiera que en este momento, por favor, entregaran una hojita que están, van a recibir. Vamos a hablar de lo que es el matrimonio, de lo que es el amor, pero ya más específico de lo que es el amor en el matrimonio. Entonces vamos a encender un poco aquí.
Esta escritura que ustedes tienen en sus manos, la vamos a leer. Por eso les pasé una hojita, porque vamos a ir llenando alguna información a modo de introducción respecto a lo que es el matrimonio. En Génesis 2,24 vemos por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán una sola carne.
Bueno, en la editorial de esta semana estuvimos hablando un poco de lo que es el matrimonio, de lo que es para nosotros como la diferencia que hay entre un hombre y una mujer, específicamente, que hablamos en primera de Pedro 3.7. Recuerden ustedes lo que cuando habla del vaso más frágil, si ustedes lo leyieron en la semana lo pueden leer después en el más adelante.
Y entonces, antes de ir a eso, vamos a dejar ahí. Ahí está bien, gracias. Ahí vamos a dejar la escritura en pantalla.
Esto es, en Génesis 2,24, la hojita que ustedes ven en sus manos. Podemos resumir lo que es un matrimonio.
Y algunas veces podemos todos saber lo que es un matrimonio, una celebración, una boda, una firma, un papel, una fiesta.
Pero quisiera que viéramos en Génesis 1,27, en Génesis 1,27 y 28, un mandato que le dijo Dios al matrimonio. Le dijo al matrimonio lo siguiente.
Génesis 1,27 y creó Dios al hombre a su imagen. Hay imagen de Dios los creó. Baroni, Hembra, los creó.
Y los bendijo Dios y les dijo, y aquí ven al mandato al matrimonio.
Fructificad y multiplicaos. Llenad la tierra y sojuzgadla. Y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
De nuevo, del matrimonio no tenemos duda. Probablemente.
Lo que sucede es lo que viene después de la fiesta. Lo que va después de lo que es esta celebración del matrimonio.
¿Qué es el matrimonio? Génesis 2,24 resume en gran parte lo que puede definirse como un matrimonio. Y es por eso que quiero que tomen un lápiz y la hoja que tienen en sus manos vayan llenando la siguiente información a modo de introducción.
La gente que está conectada a Internet solamente tiene que escribir Génesis 2,24 en una hoja.
Y va hirviendo que la palabra de Génesis 2,24 cuando dice dejará lo podemos resumir como que es una transición.
Es un proceso por el cual va a llegar a lo que es el matrimonio. El hombre está solo.
Y más adelante vemos que el hombre representa lo que es la madurez. No es un jovencito el que se va a casar. Es un hombre hecho y derecho. Algo que está dentro de sus años de madurez.
Entonces tenemos la transición. Vamos hacia el matrimonio. Tiene que ser un hombre o una mujer, maduro.
Y también luego vemos que va a dejar al padre y a su madre.
Esto es la familia que está dejando, la familia anterior. Ya no forma parte de esa familia como tal, sino que ahora se va a formar con su mujer y va a ser una nueva familia.
Por eso vemos ahí la palabra unirá. Lo ponemos como familia nueva.
Y se va a unir a su mujer. Y la mujer es el complemento del hombre. Es el complemento del hombre. Y luego vemos que serán, otra vez, el proceso que vivimos hacia la intimidad del matrimonio.
Una sola carne. Esta imagen yo la vi por internet y me gustó mucho como de un versículo saca estas palabras y resume un todo. Que algunas veces nosotros le hemos genécidos 24 y nos quedan bastante claros.
Sin embargo, hay mucho más que hablar de lo que aquí habla, de lo que es el matrimonio.
Entonces, a las personas que están por internet y están viendo la imagen, dejará como transición, hombre, madurez, padre y a su madre, en la familia anterior, unirá. Eso es la familia nueva. Mujer es el complemento. Serán, es el proceso.
Y una sola carne es la intimidad, lo que está dentro del matrimonio.
De todas estas fragmentos que hemos sacado aquí, desmenuzado de un versículo, vamos a enfocarnos en lo que es el proceso del matrimonio. El proceso del matrimonio. Y nos vamos a enfocar todo el mensaje de esta parte, del proceso.
El proceso es lo más complejo. No se puede comenzar un matrimonio perfecto, que siga perfecto y que termine perfecto al final de las vidas, hasta la muerte.
Eso es algo que no es real. Hay un proceso por el cual el matrimonio viaja, pasa, camina, avanza, crece, se desarrolla.
Siempre saco a Colación un buen amigo mío que tuvo un matrimonio, se casó, dio un problema, todo felices.
10 años de un matrimonio sin discusión. Todo perfecto. Todo bien.
Y se tuvo que divorciar porque no había nada. La perfección no existe en un matrimonio. En todos hay problemas. Todos los matrimonios tienen problemas. No existe un matrimonio perfecto, que no hayan problemas, que no hayan discusiones. Eso es parte del desarrollo del proceso que estamos hablando acá.
El matrimonio es un continuo ajuste de amor.
Moviendo las perillas continuamente. Uno no se queda ahí, ya me casé y ahora me voy a relajar.
Y la voy a pasar bien. Eso no es un matrimonio. Por eso decimos que el proceso de lo que es el matrimonio es la parte más difícil. El día de mañana, mi esposo y yo viajamos a Guadalajara y vamos a oficiar un matrimonio el día lunes.
El informativo, estamos hablando de primera de Pedro 3.7, que tiene que ver con el matrimonio.
Vamos a seguir hablando de lo que es el matrimonio.
Y entonces el objetivo es ver el proceso de lo que es el matrimonio. Y vamos a exponer de manera científica y bíblica lo que todo matrimonio necesita saber para que el proceso tenga éxito.
Todo nos compete este tema.
Y esto se aplica a quienes se vayan a casar o a los que estén casados que tengan un buen matrimonio o quizás tengan un matrimonio no tan bueno.
Todos nos enfrentaremos a estos problemas de alguna u otra manera en nuestras vidas.
Por eso el título de este mensaje es El Espíritu de un buen matrimonio.
Ese es el nombre del mensaje de hoy. El Espíritu de un buen matrimonio.
Y vamos a comenzar leyendo. Mateo 19.
Acompáñame, por favor, al libro de Mateo.
Espero que guarden esta hojita en sus biblias.
Es una imagen, una gráfica bastante explicativa de lo que es Génese 224, que fue la introducción de este mensaje. Génese 19.
Versículo 1, 1 al 3. Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se alejó de Galilea. Y fue a las regiones de Judea, al otro lado del Jordán. Y le siguieron grandes multitudes y los sanó allí. Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole, ¿es lísito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?
Alguna vez se hemos leído este versículo y quizás nos han entrado algunas dudas. Esto tiene que ver con el divorcio.
Ahora, estamos hablando aquí de manera de contexto. De un grupo de personas, los fariseos, un grupo muy especial, muy dedicados a la tradición, que hicieron la pregunta a Dios en la carne, con un ánimo de tentarlo. Recuerden que estaban buscando algo para acusarlo. Esa era la intención de ellos. Y esta pregunta está relacionada claramente con deuteronomio 24-1, la ley de divorcio, que habla en el antiguo testamento. Ahora, el contexto de deuteronomio 24 nos habla que la mujer en aquella época era considerada un poquito más alto que los esclavos. Esa era la mujer y es era el contexto cultural de deuteronomio 24.
La mujer tenía muy pocos derechos.
Y en un matrimonio, recuerden ustedes, si han leído alguna historia universal como era la cosa antes, la mujer era comprada, como si fuera un negocio, comprada con bienes por el marido, por la familia, donde los padres estaban involucrados de ambas familias. Y si la familia queda algo de eso un poco en algunos lugares, era un proceso como un negocio. El problema es que, como la mujer era considerada tan poquita o un poquitito más que un esclavo, el hombre se enseñoreaba en gran manera de la mujer. ¿Qué es enseñorearse? Recuerden, en Génesis 3, 16, que el hombre se iba a enseñorear de la mujer. Iba a tener como dominio de ella. Y esto fue cuando entró el pecado en el hombre y la mujer.
Originalmente no fue así cuando se creó el hombre y la mujer. Originalmente no había nadie se enseñoreaba de nadie. El pecado hizo que entrara esa diferencia.
Y entonces quedó esta diferencia.
Pero originalmente no fue así. Dios nos hizo al hombre y la mujer como un equipo. Por eso dice, la ayuda idónea es algo igual que Dios hizo en un principio. Pero el pecado hizo que esto se provocara una diferencia y provocara esta tendencia algunas veces exagerada en el hombre, de enseñorearse de la mujer en gran manera. Y por eso habían tantos problemas cuando el hombre se enseñiraba de las mujeres y decía, ahí tú no me gusta, me voy con otra. Te doy divorcio. El divorcio antiguamente no era ir a la notaría y afirmar un papel. Era decir, en un lugar público, esta mujer no me gusta, me voy a casar con otra. Ese era el divorcio. Y la mujer, ¿qué tenía? ¿Qué podía hacer? Si el hombre se enseñoreaba de esa situación. Entonces, en deuteronomio 24, vemos que Dios tuvo que aceptar esto para que no ocurrieran injusticias. Porque la mujer quedaba desprotegida.
Si leemos en deuteronomio 24-1, dice, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio. No era por cualquier situación. Debió haber una causa indecente. O sea, debía haber una prueba o algo realmente de peso para que se produzca esa separación.
Y entonces, aquí quisiera leer un fragmento de la Biblia Baja Holante de la Ciencia, un estudio que varios conocemos, del señor Mario Segli, que habla ahora de lo que es Mateo 19. Vamos ahora a Mateo 19, que realmente está hablando de deuteronomio 24. En los tiempos de Jesucristo, dos grupos religiosos principales discutían el divorcio de deuteronomio 24 de distintas maneras. Habían dos escuelas de estos fariseos. La escuela Yamai interpretaba algo indecente, recuerden esa era la causa, como la infidelidad sexual, mientras que la escuela de Ilel decía que era por cualquier causa. En otras palabras, la escuela de Ilel, si la mujer se le quemaba las tostadas, divorcio.
Por cualquier causa.
Si se le olvidaba comprar las tortillas, divorcio.
Los fariseos que eran de la escuela de Ilel quisieron involucrar a Jesucristo en esta controversia y le hicieron la pregunta clave. ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? Por eso está esa pregunta. Entendemos un poco por qué la hicieron y el contexto cultural de deuto 9.24 y ahora de Mateo 19. Pero veamos la respuesta de Jesucristo.
Versículo 4 de Mateo 19. Él respondiendo les dijo, ¿no habéis leído que el que los hizo al principio varón y hembra los hizo? Y dijo, por esto el hombre dejará padre y madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne. Así que no son llama dos, más dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios juntó no nos separa el hombre. ¿Qué está hablando, Jesucristo? Génesis 2.24. Básicamente. Génesis 2.24. Ahí entonces le vuelve a recordar cómo y por qué fue el matrimonio en un comienzo.
Y los hombres le volvieron a preguntar, en el versículo 7, ¿por qué pues mandó Moisés dar carta de divorcio y repudiarla? Y Jesucristo vuelve a responder. Él les dijo, por la dureza de vuestro corazón, Moisés, os permitió repudiar a vuestras mujeres. Más, al principio no fue así.
Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer salvo por causa de fornicación, esto es la cosa indecente, y se casa con otra, adultera, el que se casa con la repudiada adultera.
Es interesante ver que Mateo 19 viene de, lógicamente, Mateo 18.
Cuando hay problemas entre dos personas, ¿dónde está la instrucción bíblica de cómo resolver los problemas?
Mateo 18.15.
Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y reprende, te atata, ustedes se saben de memoria esa parte.
Mateo 18.15. En adelante. Ahí es cuando Pedro le dice, ¿cuántas veces tengo que perdonar? 70 veces, 7. Y viene la parábola de cuando un hombre debe mucho dinero, se le perdona, y después el otro hombre no perdona.
Todo tiene que ver con el perdón y la reconciliación. Ahí está el contexto y la pregunta de lo que es el divorcio. Es interesante notar ese detalle.
Y la respuesta de Jesucristo es también tremendamente interesante.
Él no se enfoca en el divorcio.
¿Qué lo que hace Jesucristo? Se va al comienzo a Génesis 224, el que ustedes tienen en ese papelito.
¿Qué es lo que era el matrimonio? Ese era el principio del matrimonio, que Jesucristo se enfoca en lo que es el matrimonio.
Sin embargo, volvieron a insistir sobre el divorcio y respondió que fue por la dureza de sus corazones, pero que al principio no fue así.
Por eso, así como que el que se ha hecho por eso, así como Jesucristo, vamos a enfocarnos no en el divorcio.
Ese es otro mensaje.
Es otro tema.
No vamos a preocuparnos en el porqué, en las causas, y cómo si esta mujer se casa y viene aquí, y viene a otra iglesia, y es bautizada, no es bautizada. Ese es un problema que no lo vamos a tocar ahora. Lo que vamos a hacer es hablar del matrimonio. Eso vamos a hacer hoy día, no en el divorcio.
¿En qué se aparece este problema, o lo que es el divorcio, con el aborto?
Aquí hay una similitud muy interesante, actual, y es lo siguiente. El aborto podemos hablar de él y llegar a una conclusión que todos sabemos cuál es pero hay gente que no es creyente en Dios, que es atea, que es escéptica, que es secular y que dice no, yo tengo derechos, etcétera, y usted ha escuchado eso en todos estos años. La gente que está defendiendo el aborto cada vez más popular a todo esto.
Pero hay un argumento muy sólido que puede echar abajo a cualquier persona de lo que es el aborto. Y es el siguiente. Escuche bien. Los gobiernos hoy día están apoyando el aborto. La mayoría de los países están apoyando el aborto. El pueblo quiere este derecho. Debo poder abortar a los niños. Apoyar lo que sucede después de una violación, después de un hijo no deseado, después de una noche de lujuria, después de una noche de egoísmo, después de alcoholismo, con la muerte, para el gobierno es más económico.
Es mucho más económico, pienso usted. Si quisieran prevenir este problema, saldría carísimo. Super, super caro. Porque ningún político desea trabajar a largo plazo. El tema del aborto no es una pastilla. No es quien muere. El tema del aborto es estudiar a largo plazo el por qué sucede. Un niño no deseado. Es algo mucho más profundo. Y es lo que el gobierno está haciendo ahora, está comprando aspirina, para que la gente no le duele a la cabeza.
Pero el mal va a seguir ahí. La consecuencia de eso sigue estando, porque no se toca lo que es la raíz. Todos los políticos quieren solucionarlo dentro de su sexenio, o dentro de sus cuatro años de gobierno, para que su nombre esté ahí, diga, este presidente hizo tal cosa. Un gobierno no piensa a 20 años, no piensa a 40 años. Eso no existe, no es real. Todos quieren figurar, como que ellos hicieron algo en esos cuatro años, o seis años. El dolor se puede prevenir. Este problema que hay con el aborto, se puede prevenir.
Y aquí está lo que no se quiere hacer, porque la mentalidad de los políticos es, a corto plazo, es que su nombre esté ahí, que salga al gobrato y tener tranquilo al pueblo. Apuíamos al pueblo. Esto justamente, de lo que es el aborto, no va a suceder probablemente.
Nadie se va a poder estudiar 20, 40 años. ¿Por qué sucede? Pero saben que lo que sí se hizo, fue estudiar el divorcio. ¿Ya se estudió lo que es el divorcio? Llevan 40 años, 50 años estudiando, ¿por qué pasa el divorcio? Y no se fueron a la problemática de por qué ese divorcio, no como solucionar el matrimonio, sino que se fueron al matrimonio como tal.
Y no fue una solución en dos años, en seis años. Después de 40 años, llegaron a una conclusión. Y eso es lo que damos a tocar hoy día. Vamos a ver lo que es el matrimonio. En los años 60 comenzó la tasa del divorcio a subirse, pero exponencialmente. En el 100% de matrimonios, el 50% se estaba divorciando, e incluso más. Entonces la gente empezó a decir, la gente que era consciente, dijo, ¿qué va a pasar con ellos en 10 años más? ¿Qué va a pasar con los niños en 20 años más? Tenemos que hacer algo, hagamos algo. Y entonces, un grupo de psicólogos descubrieron, entre comillas, las raíces de los problemas matrimoniales, pero también la solución, y no es el divorcio.
Le daremos un fragmento de un artículo de la escritora Emily S. Fajani-Smith de la revista de Atlántic, el 12 de junio del año 2014. Lo interesante del artículo, que es de un grupo de psicólogos, empieza científicamente. Eso es lo que a mí, por lo menos, me llama la atención, que son pruebas en un estudio científico de lo que vamos a ver más adelante. John Gottman, psicólogo, comenzó su tarea recopilando datos claves en 1986, cuando creó el laboratorio del amor en la Universidad de Washington junto a su colega, Robert Levinson.
Entonces, invitaron a recién casados a su laboratorio y los observaron en su interacción. Con la ayuda de un equipo de investigadores, conectaron a sus sujetos de estudio, a electrodos, además de entrevistarlos sobre su relación, preguntándoles cómo se habían conocido, qué conflictos y qué recuerdos positivos tenían. Mientras hablaban, los electrodos medían su presión arterial, latido del corazón y nivel de su doración. Una vez finalizado el experimento, los paréjas se iban a su casa y eran vuelvos a contactar seis años después de este estudio científico. Según la información que reunieron seis años después de este experimento, Godman separó a dos grupos de paréjas.
Los primeros, los maestros. Y los segundos, los desastres. Dos grupos de paréjas. Y los primeros, los que se aprenderán cuáles son buenos y cuáles son mal. Por la misma palabra, los maestros seguían felizmente casados y los desastres ya se habían divorciado o seguían juntos pero tremendamente infelices. Cuando los investigadores analizaron los datos, notaron diferencias entre los maestros del amor y las parejas desastres.
Los dos grupos se habían visto calmados durante las entrevistas. Los desastres conversaban con su pareja, le medían todos estos datos científicos y se veían calmados, se veían muy tranquilos. Sin embargo, los electrodos contaban una historia diferente. Su frecuencia cardíaca era rápida. Sus glándulas sudoríparas estaban activas. Y sus flujos sanguíneos dispararon a mil. En mil de parejas en forma longitudinal, Gottman descubrió que, mientras más activas fisiológicamente fueran en el laboratorio, a más velocidad se deterioraba su relación. En otras palabras, las parejas desastres, cuando hablaban con su pareja, era como enfrentar para sus cuerpos, era como enfrentar un tigre con dientes de sable.
Si bien parecían muy tranquilas, su sistema estaba así, tenso. Estaba sudando, su corazón a mil. La sangre estaba ahí, andando muy rápida. Por eso, esto hacía que su ritmo cardíaco se dispararan y los volvieran más agresivos el uno con el otro. ¿Cómo conversaban cosas sencillas? ¿Cómo se conocieron? ¿Cuáles son los problemas que han tenido?
¿Cosas positivas? Las parejas desastres tenían una actitud muy tensa cuando comenzaban, unas con otras. Me recuerda un chiste, había un señor que estaba intentando que le llevara un trailer hacia el pueblo más cercano. Ya era tarde, era de noche. Y nadie lo quería llevar, hasta que finalmente lo detiene un trailer. Se detiene un trailer y hay un señor, un chofer, bien serio, que le hace el gesto para que se suba. Entonces el señor muy agradecido se sube.
Y entonces el silencio se empezó a poner como tenso. Y él quería conversar algo con la persona amable que lo está llevando en su camión. Y empezó a pensar, voy a conversarle de fútbol.
Entonces cuando iba a hablar, dijo, ¿ah? ¿Pero qué pasa si el chofer le gusta el América? A mí me gusta el Chiva. Así que entonces, vamos a terminar un problema. Entonces él dijo, no, mejor que no.
Entonces voy a hablar de política. Entonces va a hablar de política y dice, ¿qué pasa si este señor está a favor del gobierno y yo no estoy a favor del gobierno? Entonces vamos a terminar en problemas, no, entonces mejor que no. Vamos a hablar de religión. Y va a hablar de religión y dice, ¿y si el señor es ateo?
Yo soy creyente, entonces los ateos son cosas serias y quizás vamos... Y no quiero que me eche aquí del camión, yo necesito llegar al pueblo. Entonces el señor estaba tan complicado y que en un gesto desesperado respira profundamente. Y dice, así es. Y el chófer lo mira y le dice, no, no, no, así no es, así que te bajas. Entonces aquí vemos el espíritu que tiene una conversación simple y en un matrimonio es lo que puede existir. Por eso es el espíritu del matrimonio, lo que estamos aquí conversando.
¿Qué espíritu tenemos en el matrimonio? ¿Cómo lo llevamos a cabo? El estudio científico y que luego psicológico que reunió todos los datos. Revela que la felicidad de los matrimonios depende de si tenemos un espíritu agresivo o un espíritu amable. Es decir, si realmente nuestro matrimonio será un desastre o será una maestría. ¿En qué modo estamos? Los jóvenes utilizan mucho esto cuando están en las redes sociales y ponen, por ejemplo, modo deporte encendido. Todos saben que el chico está haciendo su deporte, ponen modo depresión y todos saben que el chico está deprimido.
Modo estudio apagado y todos saben que el chico no está estudiando. Entonces, así mismo es como sucede en los matrimonios. ¿Cuál es el modo que tenemos encendido? ¿Agresividad o amabilidad? ¿Cuál es el modo que tenemos apagado? ¿Agresividad o amabilidad? Muchas veces, yo sé que usted ha escuchado que dicen los grandes problemas que hay en el matrimonio son problemas de comunicación.
No se comunican. Ha escuchado hablar de eso, problemas de comunicación. No sé lo que piensan, lo que sientes y todo eso. Sin embargo, sabía usted que todos los matrimonios, sin excepción alguna, se comunican y mucho. Pero no siempre verbalmente. Hay mucha comunicación entre las dos personas, entre hombre y mujer. Si comunican mucho, pero muchas veces no están hablando. Por eso que una vez vemos matrimonios que no sé cómo se entienden y hacen las cosas y ni se hablan, porque hay una comunicación no verbal. En cada matrimonio manifestamos de manera activa o pasiva esta comunicación y manifestamos necesidades emocionales que por naturaleza compartimos con nuestros prójimos, quienes que están al lado, el lógico, o próximos.
Ellos son nuestros prójimos que se alegra, nos sufren con nuestros problemas. El problema es que el matrimonio muchas veces no nos damos cuenta que el otro persona está intentando comunicarse. Y entonces, desaprovechamos la oportunidad para responder apropiadamente. En un matrimonio, según el estudio, le pone aquí la palabra que existen las invitaciones. Se invitan constantemente el hombre y la mujer. Se invitan. Y el estudio dice que solo tres de cada diez matrimonios lo entienden y da una buena respuesta.
Es una cifra bastante alta. Da una respuesta y responda a las invitaciones o necesidades emocionales de la pareja. Un ejemplo. Vamos a ver algunos ejemplos aquí que pueden ser entretenidos, pero también nos van a ayudar a saber lo que estamos conversando. Un esposo, un día de domingo, la tarde, mientras su mujer está tomando un rico café, mira por la ventana y el señor le gusta mucho los pájaros.
Obviamente la esposa lo sabe. Entonces el señor mira por la ventana y dice, ¡Mira qué hermosos pajaritos afuera! Entonces podríamos decir, este hombre está hablando solo, está aquí hablando con el pájaro o está haciendo solamente un comentario. Aquí está el error. Aquí está el grave error. En realidad lo que el hombre está buscando es una conexión con la mujer. Eso está buscando. Aunque fuera tan solo por un momento está buscando, está invitando a la mujer.
¿A qué haga algo? La mujer puede ignorarlo o puede acercarse. Puede seguir tomando el café y con su celular y no decir nada. E incluso puede llegar a responder, ya a mí que me importa un pájaro. Puede llegar a decirlo. ¿Saben lo que mata el amor en el matrimonio? Según este estudio y según lo que podemos llegar a concluir, lo que mata el matrimonio es el desprecio. Es el desprecio. Recuerden, cuando hablamos de Génesis, fructificad, multiplicados, llenar la tierra y sojuzgadla y señoría de los peces del mar, de las aves del cielo y de todas las bestias que se mueven sobre la tierra, ¿cómo un matrimonio va a poder multiplicarse, crecer, dominar si se están despreciando el uno al otro?
¿Cómo va a poder hacer eso el matrimonio? Recuerden, ¿cómo fue el matrimonio y qué mandato tuvo? No puede seguir adelante ese matrimonio. Lo que no hay que hacer es despreciarse. Esto mina y mata el amor. Lo que hay que hacer es desarrollar un hábito mental dentro del espíritu de respeto y apreciación. Así crece el amor. Todos aquí queremos sentirnos que nos aprieten, que nos aprieten, que nos aprecien.
Que nos tomen en cuenta. Todos queremos eso. Todos queremos que nos amen. Pero ignorándose y despreciándose se provoca un ambiente tóxico, que incluso en eso pueden ir respirar. Cuando hay estas... la gente se empieza a despreciar. En otras palabras, recuerden muy bien, cuando hablamos de lo que es el verdadero amor. No hablamos que era un sentimiento, sino que una acción. Una acción de siempre buscar el bien del otro, cuando hablamos del amor ágapé. Hace dos semanas hablamos de eso, sin malo recuerdo. Cuando hablamos de la semana pasada, de por qué Dios se da el derecho de quitar la vida.
Tiene que ver con el amor. ¿Por qué Dios dio a su hijo en sacrificio de nosotros? Por el bien nuestro. Por el bien del otro. Ese es el verdadero amor. El amor ágapé. Ser amables. Hay gente que no es amable, pero la práctica hace el maestro. Fíjense aquí en Hebreos 514, una escritura que nos habla de lo que es la práctica. En Hebreos 5, en Hebreos 5, versículo 14.
Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez. Para los que, por el uso, tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del malo. Por el uso. Esto no se hace de la noche a la mañana. Esto tiene un trabajo. El matrimonio es un trabajo duro que hay que hacer. Pero hay que aprender a ser amables. Recuerde la palabra que vimos al comienzo, el proceso. Es el proceso, el matrimonio. No solamente la fiesta en sí, hay todavía toda una vida por delante. Y ese es un proceso. Es un proceso que vamos ajustando las tuercas a la bella maquinaria de lo que es el matrimonio.
Es un trabajo complejo, pero no menos hermoso. Se puede. Se puede hacer. Pero debe existir una convicción de querer hacerlo. Una convicción de querer hacer este trabajo duro y que se sostenga en el tiempo. No puede ser un par de días y después ya, ya con eso, ya me tengo un mes de ser una persona muy desagradable. Es algo que se debe sostener en el tiempo. Practicar la amabilidad puede ser un desafío en un matrimonio muy grande. Al comienzo, ¿cierto?
Todo estaba bonito, todos están jóvenes, todos están bellos, no hay ningún problema. Pero empieza los años, empieza los trabajos, empieza los problemas económicos, llega a los niños, llega a las familias políticas, llega a los amigos y se nos van olvidando los regalitos de chocolate, las flores, abrir la puerta primero, dejar pasar a la dama, se nos olvidan los besos, los abrazos, las cartas. Pero ¿sabe usted qué amabilidad? No es solamente lo que acabamos de anunciar aquí al final, esto de los regalitos y chocolates.
Practicar la amabilidad no significa que no expresemos una molestia. Practicar amabilidad significa que debemos expresarnos con amabilidad, de manera consciente y sin ofender, sin desacreditar, ni despreciar al otro. Ser amables en una discusión significa cómo vamos a elegir expresarnos. Cuando una persona está molesta y dice yo voy a ser muy sincero y te voy a decir todo lo que pienso de ti. Ya vemos que una persona se va a enfrentar a un animal que se va a pelear, tiene una actitud violenta frente a lo que está diciendo. Entonces hay que bajar esa emoción y elegir expresarse. Estoy molesto porque llegaste tarde y estoy lo otro y espero que no lo hagas más. Pero es muy distinto cuando se empieza a desacreditar, cuando se empiezan a despreciar el uno al otro ahí empieza a dañarse esa relación. Los 40 años de estudios que aquí estamos hablando en este sermón de estos psicólogos y científicos sirvieron para saber por qué se divorcian las personas. Y llegaron la conclusión de que las personas se divorcian porque no practican la amabilidad tan sencillo y simple como eso. No practican la amabilidad. Los 40 años de estudios sobre miles de parejas sirvieron para saber que para tener un matrimonio duradero y saludable y un buen espíritu en el matrimonio hay que practicar la amabilidad. Tan sencillo y simple como eso. Practique la amabilidad desde un principio y muy seguido. Ese es el gran consejo que ellos descubrieron. No es nada nuevo, pero es científico. Y tiene razón de ser. Hechos 2035. Este es un versículo, una de las frases de Jesucristo que no está así como tal en los evangelios, pero encontramos en Hechos 2035 una frase.
Que tiene que ver con la amabilidad. Hechos 2035. En todo os he enseñado que trabajando así, no, trabajando así se debe ayudar a los necesitados y recordar las palabras del Señor Jesús que dijo, más bien aventurado es dar que recibir. De eso se trata la amabilidad. De dar. No de andar exigiendo y pidiendo y diciendo, ¿cuál mal lo hace la otra persona? Entonces aquí vamos a hablar rápidamente de tres consejos para ser amables en el matrimonio. Tres consejos prácticos para poder ser amable en el matrimonio. Y cada uno de ellos va a tener un fundamento bíblico. El primer consejo es sea generoso. Filipenses 2 Filipenses capítulo 2 y versículo 3 Filipenses capítulo 2 y versículo 3 nada gais por contienda o por vanagloria. Antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo, no mirando cada uno por lo suyo propio, sino que cada cual es un individuo que se va a tener y que se va a tener y que se va a tener y que se va a tener y que se va a tener por lo suyo propio, sino que cada cual también por lo de los otros. Aquí se aplica en el matrimonio también este mismo versículo de ser generoso, pero un poco más orientado hacia lo siguiente. Hombres y mujeres pensamos de manera diferente. Somos distintos. Las mujeres alguna vez son más intuitivas, los hombres somos más prácticos.
Ejemplo, mujeres. Si el hombre deja la tapa del excusado arriba todas las mujeres van a reírse con esto, y la mujer está enojada en ese momento, interpretará o intuirá que el hombre lo hizo para fastidiarla. Pero tal vez el hombre simplemente se lo olvido? Hombres. Quizá la dama llega tarde a la cita romántica que tanto es mero y esfuerzo y dinero le costó. Y la mujer llega tarde a esta cita romántica. El hombre interpretará que a ella no le interesa estar con él porque llegó tarde. Pero lo que probablemente ella no sabe, él no sabe, es que ella se detuvo en el camino a comprarle un regalo, y por eso llegó tarde. Así suceden los problemas, porque miramos las cosas de distinta manera. En otras palabras, ser generosos nos estamos hablando aquí de que le dé un billón de pesos. Ser generosos significa que le dé generosamente el beneficio de la duda. ¿Déle el beneficio de la duda? ¿No interprete inmediatamente? ¿No negativo de qué es lo que supuestamente usted está pensando? Si usted le da el beneficio de la duda, si usted es generoso con este punto y va a pensar lo mejor del otro, créame, que eso provocará una relación drásticamente mucho más sana. No todo se trata de uno, de que le están haciendo mal a uno. Hay gente que piensa que todo lo que le rodea es para hacerle mal a él. ¿Qué manera más egoísta de pensar? No se trata de uno. De él, la duda, el beneficio de la duda a su esposa o su esposo. Y después se puede arreglar. Pero no sea delante. Sea generoso. Punto número 2. Sea hábil. Proverbios 1813.
Proverbios 1813. No podemos dejar de hablar de proverbios. Todos esos consejos de sabiduría. Proverbios 1813.
Proverbios 1813.
Al que responde palabras antes de oír le es faturidad y oprobio. Esto está muy bien conectado. No vayan ahí en Santiago 119. Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír. Tardo para hablar. Tardo para airarse. Tiene un poco que ver con el punto anterior, que sea generoso. Sea hábil, ejercite su mente y no responda inmediatamente como si estuviera en el viejo oeste que tiene que pegar el tiro rápido. Analice en pocos segundos la situación.
Con el tiempo, usted será más ágil y más hábil para responder apropiadamente y ser más amable. Alegrese con las alegrías del otro. No lo ignores cuando la persona llega feliz. Y este tiene que ver también con el próximo punto.
Entonces, ese es ser generoso, sea hábil, y ahora el tercer punto es sea activamente constructivo. El tercer consejo, sea activamente constructivo. Vamos a Proverbios 15.
Proverbios 15, versículo 1.
Versículo 1 y 4. La blanda respuesta quita la ira. Más la palabra áspera hace subir el furor.
Y versículo 4. La lengua pasible es árbol de vida. Más la perversidad de ella es quebranto de espíritu. Hablando de lo que es el espíritu en el matrimonio.
Proverbios 12 y 18. ¿Creo que ya lo vimos? No. Proverbios 12 y 18.
Un poquitito más atrás. Hay hombres y mujeres cuyas palabras son como golpes de espada. Más la lengua de los sabios es medicina.
Cuando se leen los votos en un matrimonio, recuerden cuando se dice la salud, la enfermedad, las buenas y las malas. Todos recuerden esa frase. Muchas veces se tiende a pensar que el matrimonio, cuando las cosas andan mal, se prueba el matrimonio. Es cuando uno ve que tan sólidos el matrimonio. Pero se les olvida la parte cuando dice en las buenas. Que también es importante. ¿A quién me refiero con esto? Según han clasificado a los expertos en este estudio que hemos tomado como base, científica y psicológica y bíblica también, hay cuatro maneras de responder frente a la invitación de la pareja. Recuerden la invitación cuando genera una comunicación no verbal o quizás verbal. Cuando genera esta invitación, hay cuatro maneras de responder. Vamos a imaginarnos que la esposa le dice al varón. Que está muy entusiasmada porque ha sido clasificada para estudiar en la escuela que tanto quería. El marido estaba la esposa tomando café, ahora está el marido tomando café. Escuchando a su esposa que le dice eso. Y el esposo tiene que responder esto y hay cuatro maneras. La primera, pasiva destructiva. ¿Cómo sería una respuesta pasiva destructiva frente a esta invitación de la mujer? El hombre, vamos a imaginarnos que escucha a su mujer y está con su teléfono, no le responde nada. Y la mire y le dice, ¿qué es eso? Y el teléfono no le responde nada. Y la mire y le dice, oye, ayer me encontré dinero en la calle. Entonces, ¿qué es lo que hace el hombre? La ignora y no le da importancia poniendo algo suyo, que quizás no tiene sentido, pero más importante que ella. Destruye algo pasivo o destructivo. La segunda tipo de respuesta. Activamente destructivo. Viene la mujer, le dice esto de la escuela, y el hombre le dice, la mire, le dice, ¿estás segura que vas a estudiar tanto? ¿Vas a poder pagarlo? Eso es activamente destructivo. Le echa por el suelo la gran alegría de la dama. Tres, pasivamente constructivo. Pasivamente constructivo. La dama viene con la invitación, elevaron esta con su teléfono, le dice, la mira, le dice, ¿qué bueno? Y sigue con su teléfono. Pasivamente constructivo. Cuarto, activamente constructivo. Viene la mujer, lo invita, le dice esto, el hombre deja su teléfono, la mira, le dice, ¡felicitaciones! ¿Cuándo supiste eso? ¡Vamos a comer algo, vamos a celebrar!
¿Cuándo usted está cuatro? Creo usted que es la más apropiada para responder a la invitación. Lógicamente la cuarta. Activamente constructivo. ¿De qué se trata el amor? De buscar el bien por el otro. Es las buenas y es las malas. Es las malas, no hay duda. Si alguien anda, le pasa algo malo, hay que consolarlo, hay que cuidarlo, hay que apapacharlo, como dicen acá.
Pero cuando anda de buenas, hay que acompañar la alegría del otro, no ignorarlo. Eso también es importante, y el estudio revela que también esa parte es importante en las buenas y en las malas. En las buenas, hay que alegrarse con la pareja. Quizás a usted no le interesa mucho, pero por el amor del otro, usted se alegra con la otra persona. Por eso hay que ser activamente constructivo. Ese es el tercer punto. Ahora, de estos tres consejos, no significa que usted va a fingir todo, como si fuese una película.
Estas invitaciones y preguntas y respuestas. Debe existir un interés genuino por el otro. Esto es el amor. Buscar el bien por el otro. Dos semanas atrás hablábamos de la pirámide y el amor. Recuerdan, la imagen de la pirámide. Era el verde, el amarillo y el rojo, el amor ágape, el filial y el héroz. El amor sexual. Todo lo que hemos hablado ahora ha sido más que nada de la base del amor.
De algo que tomaron 40 años para comprender con resultados científicos lo que se ha hecho. ¿Cómo debe componerse un matrimonio? ¿Cómo debe llevarse a cabo el proceso del matrimonio? Que no es solamente una fiesta o una boda. Hay un proceso en el tiempo más adelante, para toda la vida. Ellos descubrieron que el amor se debe practicar. ¿Qué novedad, no? Que las emociones hay que controlarlas. Ya lo hablábamos ya en la Biblia. Y que hay que encaminarlas siempre por el bien del otro. Eso es el amor ágape. ¿Cuántos años se demoraron para descubrir lo que ya podemos encontrar en nuestras Biblias y que ya venimos hablando?
Entonces, quizá usted se preguntará, ¿cómo desarrollo el amor filial, la segunda parte de la pirámide? ¿O el amor heros? ¿Cómo lo hago eso? Si ya, más o menos, tenemos algo claro del ágape, yo les digo de qué se preocupa. El amor filial, el amor heros, viene por consecuencia. Ya está la base. El resto se construye solo. Si está basado en esa preocupación por el otro, la amabilidad mutua, el otro viene por añadidura.
Ya es más fácil. Entonces, mis hermanos, ya como conclusión a este mensaje, vimos este estudio científico, también vimos lo que es el matrimonio, guarde esa hojita, puede ayudar algunas veces a volver a leer Génesis 2, 24, y recordar cuál fue el origen del matrimonio, cuál fue el propósito del matrimonio, que podemos también hablar, todo un mensaje de los hijos, de cómo Dios se reproduce a través del hombre, y de todo eso. Pero hay claves específicas de lo que es el matrimonio, y en Génesis 1, 27 y 28, ¿cuál es el objetivo del matrimonio?
Originalmente el matrimonio no se hizo para buscar la manera de buscar el divorcio, para ir a un abogado, para ir a pagar, para decir, ¿sabes qué? Me quiero divorciar. Originalmente el matrimonio no se hizo para buscar la manera de cómo divorciarse. Originalmente el matrimonio se hizo para crecer, para crear, para conocerse, para dominar su entorno.
Eso es el matrimonio. ¿Recuerden las palabras de Jesucristo? ¿Recuerden cuál fue el motivo del matrimonio? ¿Qué me hablan de divorcio aquí? Pero en todo este proceso largo, comienzan las complicaciones. Por eso hemos expuesto este estudio científico, ¿recuerden estos electrodos y la manera de medir la presión y toda la parte fisiológica de la persona, que descubrieron que todos los que estaban tensos en seis años terminaban en divorcio? ¿Y no estaban discutiendo? ¿Estaban hablando de cómo se conocieron? Eso revela lo que ya hemos leído en la Biblia, lo que realmente es el amor. No hay nada nuevo.
Si fisiológicamente estamos activos al tener cualquier tipo de conversación con nuestras parejas, seremos escasamente empáticos y la relación se va a ir deteriorando. Lógico. Entonces, cuando conversa con su pareja, no piensa que está hablando con trauleón o un diente desable. Relájese. No estamos hablando de discusiones. Estamos hablando de que fisiológicamente el cuerpo se prepara para decirle a la esposa buen día. No hay una discusión. La parte fisiológica. Eso es la parte científica.
Relájese. Está con su dama, está con su varón. Relájese. Practicar la amabilidad es una instrucción bíblica y básica, no solamente para el matrimonio, sino para todo orden de cosas. Todo tipo de orden social. Busque el bien del otro en todo momento. Sea amable. Sea amable. Pero subimos tres consejos. Primero, recuerden. Sea generoso. Dile al beneficio y de la duda. No piensa inmediatamente que le están haciendo algo mal a propósito. Sea generoso.
Piensa lo mejor del otro. Si aún cuando usted quizás incorrectamente pensando, quizás la persona así lo hizo mal, pero si usted da esa generosidad de pensar en lo mejor del otro, va a generar un ambiente tranquilo en esa conversación. Una relación más sana. No todo se trata de usted. Sea generoso. Sea hábil. Segundo consejo. Ejercite su mente y no responda inmediatamente lo que sus emociones quieren que usted responda. Domine su lengua. Porque ahí se provoca un incendio, dice la escritura. Ese pequeño músculo que se maneja como un timón, ¿no?
Domine su lengua. Sea hábil. Tenga una manera de comportarse y vaya respondiendo lo mejor para el otro en ese momento. Y poquito a poco se va a ir perfeccionando esa habilidad como un músculo se ejercita. Y la tercera es sea activamente constructivo. Sea activamente constructivo. Y vimos cuando una persona sea alegra. Cuando invita a la otra a un comentario, alegrese con esa persona.
Tenga empatía. Dígale, algo positivo. Eso va a generar una unión automática. Automática. De que esa persona se va a sentir alegre, porque la otra también se alegra con la alegría de uno.
Celebriamos los triunfos de nuestra pareja de manera genuina. Así también acompañemos en las partes que hay tristeza y cosas no muy felices. Por eso vimos la parte de las buenas y las mal, la parte que es más buena. La ciencia y la psicología pueden decir mucho de todo este tipo de situaciones que hemos estado hablando. Y algunas veces van a dar en el acierto. Van a descubrir lo que ya está escrito aquí. Básicamente. Eso ya estaba escrito. Por 40 distintos autores, en 1500 años se escribió la Biblia. En resumen, en los que se ha hecho el rey, se ha hecho el rey de la ciencia. Se escribió la Biblia. En resumen, ellos van a descubrir o redescubrir lo que ha estado escondiéndose por este mundo malo. Este mundo egoísta. Este mundo narciso que se ve en su reflejo y se está ahogando, como dice la historia, el cuento de narciso.
Todo está ya está escrito. La solución siempre ha estado. Y la solución es la palabra de Dios. Esa es la solución. Ahí tenemos el mejor estudio de todas las ramas que usted puede encontrar. Por eso la Biblia funciona. La Biblia funciona.
Estos son los consejos fundamentales para que nosotros, todos, podamos desarrollar un buen espíritu en el matrimonio, que es el espíritu de la amabilidad. Buenas tardes a todos.