Un bien preciado y agradable

El matrimonio es una institución formada por Dios y alberga un propósito que es relevante en su plan de salvación, por lo que debe ser valorado y respetado por los cristianos. Mensaje entregado el 9 de junio de 2018

Transcripción

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Me gustaría comenzar este sermón pasando a una escritura. Si me acompañan a Proverbios Capítulo 24 a Proverbios Capítulo 24 y versículo 3 y 4. Proverbios Capítulo 24, versículos 3 y 4. Dice, con sabiduría se edificará la casa y con prudencia se afirmará y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable. No sé si ustedes han escuchado las historias antiguas y puede ser que por ahí alguna casa todavía tenga la costumbre. Tendría que ser una casa muy grande, puesto que antiguamente las casas o casonas, incluso de la edad media, tenían recámaras las cuales eran invitadas, los invitados, o la redundancia y a medida que la confianza aumentaba, cada vez la persona podía avanzar una recámara más adentro. Siempre había como una recámara de recepción donde se recibían las personas las primeras y luego a medida que el tiempo pasaba una persona ya podía ir comenzando a entrar a las otras habitaciones de una gran casa. Todavía se mantiene en algunos lugares del mundo esta costumbre cultural. Entonces a medida que había más confianza la persona podía avanzar más. El dueño iba mostrando estos lugares, obviamente estamos hablando de casas muy grandes, entonces había algunos lugares en estas casas donde se guardaban los grandes tesoros del dueño de casa, grandes tesoros. Por eso aquí la escritura dice que conciencia se llenarán las cámaras. Hablando de estos lugares dice de todo bien preciado y agradable. Entonces si tomamos esto en el sentido más espiritual de todo bien preciado y agradable, si usted tuviera una casa muy grande y tuviera alguna de sus recámaras donde guardara algo muy preciado en el sentido espiritual, ¿qué es lo que usted guardaría en esa recámara? ¿y con quién compartiría estas cosas? ¿Qué tendría en la recámara más íntima de su castillo espiritual? ¿qué es lo que habría ahí? Usted puede pensar. Bueno, el día de hoy tenemos un lema y vamos a ver una de las cosas que son muy valiosas para Dios, que pueden estar en ese lugar, deberían estar en ese lugar, ¿qué es el matrimonio? El matrimonio es una de las cosas preciadas y agradables.

Vamos a desarrollar este tema y vamos a trabajar desarrollando ciencia y conocimiento para poder apreciarlo más y ver cómo podemos crecer en el matrimonio. Esto está también orientado, no necesariamente a personas casadas, pueden ser personas solteras, puesto que el concepto también es un tema muy, muy preciado y valioso para Dios. Por eso el título se llama Un Bien Preciado y Agradable. Estamos tomando proveerios 24 cuando habla de estos bienes preciados y agradables.

Vámonos entonces y vamos a ir avanzando poquito a poco, así como las recámaras de nuestros castillos, a llegar a un punto muy, muy interesante. Vámonos a Hebreos capítulo 13.

Este es una escritura, obviamente se cree, se piensa que fue Pablo el que escribió esta carta. No hay una severidad, pero no hay problema. En quién lo escribió, sabemos que es Dios quien inspira sus instrumentos para dejar registrado estas instrucciones. Y fuese o no Pablo, aquí tenemos una instrucción respecto a los matrimonios en el versículo 4.

Onroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla, pero los fornicarios y a los adulteros los juzgará Dios. La institución divina del matrimonio ha estado, no sé, cada hace cuánto tiempo, pero ha estado muy muy atacado. La institución como concepto, como matrimonio, muy atacado por el mundo. Se ha intentado adaptar esta institución divina a otras formas, a otros conceptos de matrimonio. Lo han intentado modernizar, pero en esencia el matrimonio sigue siendo el mismo. No ha cambiado y es para Dios algo de mucha honra. Por eso dice aquí onroso sea en todos el matrimonio. Fíjese que cuando dice onroso, ¿qué entendemos por onroso?

Un sinónimo del, porque onroso aquí del griego timios, timios cuando habla de onroso, puede traducirse algo como preciosísimo, algo estimado, algo de mucho valor. Entonces nos están diciendo aquí sea para todos el matrimonio algo de mucho valor, muy importante para todos, dice acá. Como entre paréntesis también podemos notar que dentro del mismo contexto del versículo leaz está estrechamente ligado el matrimonio con la ética sexual o la inmoralidad sexual, porque aquí luego habla de los fornicarios y de los adultos. Los fornicarios, este palabra por neia tiene que ver con las personas solteras que están pervertidas sexualmente y tienen otras maneras de entender lo que Dios nos ha entregado como algo bueno, que es el sexo, para las personas solteras y también para los casados, cuando dice adulteros, para adulterar hay que estar casado, hay que romper ese lazo matrimonial. Entonces aquí a todos nos toca casados, casadas, solteros, solteras.

Dios dice aquí va a juzgar a fornicarios y adultos. Entonces aquí el matrimonio es de gran valor, por eso dice el lecho sin mancilla, sin mancha, que esté honroso, que no esté sucio, como unas sábanas blancas.

El matrimonio, el matrimonio no es un evento que dura un día como una gran boda, hay muchos invitados y rica comida. Eso es solamente el inicio alegre de lo que es la unión con yugal, donde acuérdense que hay tres testigos en una boda. Primeramente Dios, el cónyuge y las personas. Hay tres figuras como testigos en ese matrimonio. Es un pacto que se realiza en el día de boda.

Pero todo lo que es el matrimonio en sí dura desde ahí hacia adelante, hacia adelante.

Se trata de poner en práctica día a día lo que Dios nos instruye. Estamos hablando de un matrimonio como es bíblico, cristiano, no como las personas quieren algunas veces adaptarlo.

Acompáñeme a Filipenses, capítulo 2. Filipenses, capítulo 2. Y versículos 3 y 4. Es bien fácil recordar esta escritura. Filipenses, capítulo 2, 3 y 4.

Aquí sí dice a todos, a la iglesia, a los Filipenses, nada hagáis por contienda o por vanagloria. Antes bien, con humildad. Estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo. No mirando cada uno por lo suyo, propio, sino cada cual también, por lo de los otros. Generalmente, no es lo que es lo que es. Es lo que es. No mirando cada uno por lo suyo, propio, sino cada cual también, por lo de los otros. Generalmente tomamos este versículo para los hermanos, para la iglesia, para los familiares. Pero ¿qué pasa si tomamos estos versículos? Creo que podríamos aplicarlo a un matrimonio, a la relación con Yugal. ¿Podría aplicarse? Claro que sí, porque abarca un principio fundamental. Esta nutrida dinámica de un profundo y maduro respeto entre los cónyuges debe ser el actuar del día a día, del matrimonio. Claro que se aplica a Philipenses capítulo 2, 3 y 4 al matrimonio. De hecho, en el versículo 3 habla de ser humildes y respetuosos. Cuando hay un enseñoramiento, y entiéndase bien con enseñoramiento, es cuando se le falta el respeto a la otra persona. Cuando alguien quiere ponerse encima de la otra persona hablando en el sentido matrimonial, cuando hay un enseñoramiento de alguna de las partes sobre el otro, se pierde lo que es el concepto matrimonial.

Y en el versículo 4 habla de compartir, de preocuparse por el otro. No es acaso eso lo que decimos sí acepto cuando escuchamos en una boda, en la salud, en la enfermedad, preocuparse por el otro. Si no compartimos en el matrimonio las cosas, y somos egoístas, el matrimonio ya no tiene sentido. Ya no tiene sentido bíblicamente.

Según la definición de matrimonio, y lo vamos a estar viendo ahora un poco más adelante. Estamos poniendo las bases para construir el desarrollo. El matrimonio es como una constante. Yo le llamo una constante, es decir, está todo el tiempo ahí. Uno no puede tomarse una pausa y vamos a estar un par de meses alejado, después volvemos. Vamos a ver otras personas y después volvemos. Esto no es un juego, es un pacto de por vida. Y es una constante donde tenemos que estar buscando la humildad y ser dadivosos. Buscar el bien del otro. Cuando uno dice, bueno, estoy tan enamorado, porque de esta persona me puede dar esto, me puede dar esto, me puede dar esto. Pero el amor no es que a uno le den. Hechos 20 y 35, más bien aventurado es dar. Entonces cuando una persona realmente está enamorada, debería preguntarse, yo puedo darle mucho a esta persona y la otra persona también. Y así se alimenta. Pero no, a ver, qué me pueden dar. ¿Qué estatus? ¿Qué apellido me pueden dar? ¿Qué casas? ¿Qué carros? ¿Qué cosas me puedo aprovechar de aquí? Cuando no hay humildad, en el matrimonio el respeto se va por la cloaca, se va por el desagüe. Si no hay respeto, los cónyuges comiencen a pensar en sí mismo. Para mí, para mí. El roto ya, el otro ya puede arreglarse la solo. Hay que empezar siempre en el otro. Entonces, el matrimonio, y recuerden que esto es para matrimonios establecidos, o también para la gente soltera, que tú me notas. ¿Qué es el matrimonio para que sirve objetivos, orígenes? Vamos a ver un poco del origen del matrimonio. Y estamos abordando el tema de que el matrimonio es valioso para Dios. Es valioso para nosotros, solteros y casados. Es valioso. Esa relación es muy, muy valiosa. Y la debemos tener en la recámara más íntima de nuestros castillos espirituales.

Y la podemos compartir con nuestro conyue. Es algo íntimo.

Es un bien preciado y agradable, como lo mencionamos en Proverios 24.

Estos bienes preciados y agradables, si se acuerdan bien, los bienes preciados y agradables de Proverios 24 hablaba de ciencia. Que ahí hay que poner ciencia. En esas recámaras, donde están estas cosas buenas y agradables, como el matrimonio, hay que aplicar ciencia. En otras palabras, hay que saber lo que estamos valorando para tomarle el peso. Hay que entender lo que es el matrimonio. Hay que darle conocimiento sobre lo que es el matrimonio. Esto no es una firma en un papel. Es algo mucho más allá que un simple sí, o una firma, o un anillo, una sortija, o diamantes para las más suertudas. ¿Cuál es el matrimonio que el mundo conoce? ¿Qué es lo que el mundo dice que es el matrimonio? ¿Cómo lo define el matrimonio? ¿Cuál es el que se promueve de boca en boca, o por catálogo de revistas? Tristemente, si hacemos ese ejercicio, veremos que el matrimonio prácticamente hoy es lo que cada uno quisiera ser. No hay un canon, no hay un estándar de matrimonio. En las iglesias, como que todavía se afirma algo, pero igual, aún incluso las iglesias cristianas ya está el problema de los matrimonios.

A estas alturas, ya casi no sorprende ver que las personas estén exigiendo sus derechos para poder casarse con otra persona o las personas que decen siendo cualquier sexo, o incluso también exigir sus derechos para casarse con su perro, su gato, su cabra, su vaca, e incluso zapos. Han habido de todo en este mundo loco, gente que se casa con sus animales. Y no es necesario firmar, es necesario una sencilla, alguien que los cazes firmen, hacen un video y dicen que se casan con su animal.

Se ha desvirtuado la unión simple y sencilla entre un hombre y una mujer a toda clase de perversiones. Algunos de ellos mantienen relaciones sexuales con sus animales, algunos no, solamente son emocionales. Pero así está este mundo. Así está este mundo. Ya hablaba aquí la carta de los romanos, capítulo 1. Vamos a romanos. Pablo.

Hablando a los romanos.

Y uno dice, bueno, ¿y por qué hay tanto desorden en esto? Que deberíamos tener un orden o deberíamos tener al menos los conceptos iguales. En el versículo 21 dice, Nosotros podemos ver toda esta cantidad de dioses o estatuas de seres humanos a quienes le rigen honor. Y le besan los pies, le besan las manos a las estatuas. Y ahí están dándole gloria a un pedazo de estatuas o una imagen o aves, cuadrúpedos y de reptiles.

Y aquí estamos hablando en el nuevo testamento, que eso no cambia. Versículo 25. Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas, antes que al creador, el que se le diera la verdad, y que se le diera la verdad, y que se le diera la verdad, y que se le diera la verdad, y que se le diera la verdad, y que se le diera la verdad, y que se le Mon political, y que llegará con el ANDING.

여기에 hay juntos que como lo venriesen, y les diamos termino, con el ersame algo cancellation, y quien nos sabe donde la miramos se seize a ocurrir. Y nosotros tampoco podíamos marcar en la tadera cómo loshell 39. Cuando me logró experimentarlo темbre cuando estaba näzca el measuring dígnor, yo creía en żeby que tampoco estaba récupkids, Me estoy acordando ahora, en la semana pasada hablábamos de unas figuritas de fútbol donde están los futbolistas mexicanos que van al Mundial.

Y hacíamos el comentario de lo que haya al reverso del futbolista. Esto se encuentra en las comidas y en las botanas como un regalito, ahí no como un coleccionable. Y mi hija llegó con uno. Y puedo tener uno en mis manos esta semana. Entonces está la figura del futbolista que va a Rusia y que va a representar a México, que no hay ningún problema con eso. Pero al reverso, hay una frase que algunos de ustedes no ha visto.

Es un rezo para que el futbolista meta goles, no le pasen pelotas, pueda defender el área. Es un rezo al futbolista. No sé qué tipo de de creencia le estamos dando a los niños en estos gobiernos. A los futbolistas. A rezarle a los futbolistas. Qué cosa más. Perdón, pero qué cosa más ridícula. ¿Por qué no le enseñan a esos niños a ahorrar a Dios y agradecer por el día?

En vez de dar depositando toda su confianza en este mercado, que es el fútbol, que no tiene nada malo el deporte, pero sí está ya tan... sucio que vemos este tipo de cosas. Ebreos 13 nos habla de un matrimonio sin mancilla. E incluso dentro de los matrimonios cristianos o podemos decir, bueno, que hay un matrimonio, hombre y mujer, todo está bien. Pero incluso dentro de los matrimonios normales o dentro de las normas habla la escritura de tener matrimonios sin mancilla, sin mácula, sin mancha.

Porque parece ser que, aunque parezca una vida matrimonial establecida, hay personas que para tratar de salvar sus matrimonios hacen cambios de pareja, se permiten que vayan a ver a prostitutas o prostitutos, a ver si hay algún tipo de ajuste, se permiten pausas, todo tipo de perversiones. Eso Dios no lo enseña. Eso es algo que se tuvo que haber hecho bien de un comienzo y se puede arreglar de otras maneras.

Pero no así con este tipo de mancillas, de manchas, que no arreglan el matrimonio. Recuerden, el matrimonio debe ser preciado y agradable, no algo sin valor o desagradable. Debe ser como algo dulce el matrimonio. ¿Cuántos chistes hay? No, del matrimonio. ¿Cuántos años llevas en tu matrimonio?

5, 10, 20, pero parecen 5 minutos y debajo del agua. Tenemos esos chistes nosotros. Pero debe ser un matrimonio algo dulce, una grata experiencia. Eso es lo que la Escritura dice. Vayamos un poquito al origen para ir afirmando otras cositas muy importantes. Estamos agregando ciencia a esta cámara, a esta habitación, donde tenemos una cosa apreciada, que es el concepto del matrimonio. Estamos agregando conocimiento a esto. Poquito a poco. Definitivamente se ha perdido el concepto original del matrimonio. ¿Por qué decimos que es una institución divina? Bueno, porque está la Escritura. Está en Génesis.

Ahí comenzó el matrimonio entre los dos primeros seres humanos, a Daniela. Y en Malacías 2. Acompáñame a Malacías, el último, del antiguo testamento. Malacías capítulo 2, y recuerden este versículo. Recuerden cuando hablamos de matrimonio, ¿por qué se estableció el matrimonio? ¿Para qué? ¿Para divertirse? ¿Para fastidiarnos? ¿Para qué? Malacías 2, versículo 15. Lo menos cuando yo era joven y leí este versículo, me di cuenta de algo muy impresionante que el mundo no explica respecto al matrimonio. Que todos se quieren casar con todos.

Ya no vale nada el matrimonio. ¿Pero qué es lo que dijo Dios? Malacías 2, versículo 15. ¿No hizo él uno habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardados pues en vuestro espíritu, no seas desleales para con la mujer de vuestra juventud.

Tanto a Dan y Eva, como también Noe, cuando se baja del arca y sus familias, recuerdan lo que les dijo Dios a Dan y Eva, cuando estaban en el huerto, estaba todo bonito y Dios les dijo, ya Noe, cuando baja del arca, Dios le dice, fructificad y multiplicados.

Fructificad y multiplicados. Esta procreación física para el matrimonio tiene una mirada mucho más amplia, ya que abarca los mismos designios de Dios sobre el hombre, de reproducirse. Lo decía el señor Amson, que Dios está reproduciendo en nosotros, a través de la institución divina del matrimonio, no antes del matrimonio, bajo el marco teórico del matrimonio. A Dan y Eva se conocieron después de que fueron casados. Hevereos 2-10 habla de llevar muchos hijos a la gloria. Es el que ver con el matrimonio ese versículo, de reproducirse, de tener hijos. Eso es un gran porqué de nosotros como seres humanos y de lo que implica el matrimonio como algo preciado. Todo lo que hablamos aquí es conocimiento del matrimonio, hasta ahora lo que hemos hablado. No es algo de lo cual no hemos escuchado. Es el objetivo del matrimonio. Obviamente también hay un trabajo espiritual y un desarrollo individual del prójimo o del cónjuge. Sería muy fácil estar soltero y decir, yo no tengo problemas con nadie. Bueno, pero el cara a cara, el día a día, ahí está la lucha también con nuestros cónjugues. Y no es fácil. Por eso la gente dice, mejor me divorcio y agarro un abogado aquí con cuántos pesos. Y ya, se acabó la cosa. Y ya me voy a encontrar uno mejor o otra mejor. Los orígenes del matrimonio y el porqué fue establecido hablan de él, de la institución, del porqué fue hecho el matrimonio. Y además nos revelan gran parte del plan, como vimos en Hebreos 2-10, de reproducirse, de tener hijos, de ser hijos de Dios, de que nosotros tengamos hijos y esos hijos tengan ese potencial humano. Solamente con nacer, ya tienen un potencial humano, de llegar a ser hijos de Dios. Entonces cuando vemos matrimonio entre mujeres, entre hombres, entre animales, dice, ¿cuál es el sentido de eso? Como dicen aquí, no checa, no calza, no junta ni pega. Es el ser humano alejado de Dios, que tiene estas ideas pervertidas. No estamos en contra de la gente, pero sí de lo que hacen, que es muy diferente. Y hay un juicio nuestro que eso no está correcto. Nos podemos decir, ¡ah, déjalo de su vida! No, eso está mal. No tengo nada en contra de ellos, pero sí con lo que hacen y con lo que dicen y con lo que exigen. Ahora veníamos por la calle aquí y había toda una manifestación de todos los colores del arcoíris. ¿Y ustedes saben a qué me refiero? Ahí estaban todos felices y contentos deteniendo el tránsito.

Dios institucionalizó el matrimonio con un propósito divino, y el matrimonio es divino, no es humano. Si un ser humano quiere humanizar un matrimonio, ya no es matrimonio, ya no es matrimonio. Déjense de usar esa palabra cuando no está respecto al marco teórico de lo que es un matrimonio. Bien, vamos a la segunda parte a una cámara más profunda y a agregar más ciencia a esto del matrimonio.

Hay un gran detalle en el origen del matrimonio. Yo siempre digo que los orígenes dan mucho para entender por qué fue hecho tal cosa. El matrimonio no es una excepción. Vamos a Génesis 2.

Justo en el centro del sermón, alcancé a llegar. Vamos a Génesis 2.

Génesis, capítulo 2.

Y versículo 18.

Hemos leído tantas veces esta escritura.

Y dijo el Eterno Dios, No es bueno que el hombre esté solo, le haré a ayuda y donia para él.

Hombres y mujeres, ¿qué entienden ustedes por ayuda y donia?

¿Qué palabra o qué se puede entender con estas dos palabras al español de ayuda y donia?

Y vamos a irnos al hebreo de estas dos palabras, porque nos va a arrojar una cosa muy interesante.

Primero, ayuda. La ayuda. La primera palabra. En hebreo es Ecer, E-Z-E-R. Ecer, ayuda.

No hay problemas con esta palabra. Es una ayuda.

Simplemente significa ayuda. Ayudador, ayudar, socorrer, socorro.

Esta misma palabra Ecer, para que veamos cómo la aplica la cultura hebrea en este mismo mundo del antiguo testamento. Dejera un dedo aquí.

Y vamos a ir a Salmos 146.

Vamos a dejar un dedo aquí y nos vamos a Salmos 146. Hablando de cómo se aplica esta palabra, si fuéramos hebreos. Porque la tenemos al español, en la Biblia.

Hemos visto la parte etimológica algunas veces, y algunas veces la cultura es la que nos entrega mayor información sobre estas imágenes o aplicaciones de ciertos conceptos. Que algunas veces se quedan cortos. En este caso, ayuda, no presenta mayor conflicto. Salmos 146 y versículo 5. Bienaventurado, aquí el cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el eterno tu Dios. La palabra aquí ayudador es Ecer, ayuda, socorro. Y la está aplicando ahora para Dios.

Ojo con eso. No algo inferior, sino que a un nivel divino. Entonces, para que se entienda también que no es una ayuda menor a Él, al hombre. Como dicen, Dios no sacó un huesito del pie o un hueso del cráneo para formar a la mujer.

¿Qué dice la escritura de la costilla? Del lado, igual a igual. No la sacó del pie para que fuera inferior o de la cabeza para que fuera sobre el hombre. Eso que sea de la costilla y mucha gente se burla como que eso no pudo ser y eso realmente es una fábula, tiene mucho que ver con la... el objetivo de Dios en la creación de la mujer, de la ayuda idónea. Igual a igual. Como dicen también, al lado de su corazón. Algo más romántico. Génesis 2, vamos ahí a Génesis. Génesis 2, versículo 23. Génesis 2, versículo 23. Dice, dijo entonces, Adán, esto es ahora hueso de mi hueso, sí carne de mi carne. Y ahora será llamada varona, porque del varón fue tomada. Un detalle aquí. Si ustedes se fijan un poquito antes, en el versículo 18, cuando habla de la ayuda idónea, cuando Dios dice, no es bueno que el hombre esté solo, le voy a hacer ayuda idónea, ¿qué es lo que hace Dios? En el versículo 19, formó de la tierra toda veste al campo y toda ave de los cielos. Después de buscar la ayuda idónea, empieza a formar animales. Y luego dice que no sea yo la ayuda idónea para el hombre. Entonces forma a Eva de la costilla y él la reconoce como igual. Y luego dice, esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne. Y eso está igual a igual. No son animales, es otra comparación. Con mi esposa no sucede algunas veces y probablemente usted, si no ve muy a menudo a sus familiares, puede que cuando vemos alguno de ellos nos sentimos como que ah, ahí está mi familiar, ahí está mi sangre, ahí está mis huesos. Ahí está mi apellido o lo que sea. Se siente una familiaridad inmediata. Para Adán, eso fue lo que sintió cuando dijo, esta no es igual a los animales, esta es igual que yo. Este es hueso de mis huesos, carne de mi carne. Y a ese día dijo que está también guapa, ¿no? Porque a primera vez que vi una mujer. Entonces él se sintió familiarizado con la mujer que Dios se había formado al igual que él de su costilla, no inferior y no superior. Es como si dijera, este es de los míos, esta es una compañera que yo voy a tener, este es mi sangre, este es de mi equipo, este principio de familiaridad en quienes llegarían a hacer el primer matrimonio, contempla una igualdad. Cuando la gente dice, ay es que Dios está en machista, bueno leance los principios del matrimonio y analicemos un poco la situación.

Esto es igualdad, igualdad, ni uno más ni uno menos. Es un principio de familia, de igualdad, no de una inferioridad de la mujer, ni tampoco una superioridad autoritaria del hombre o viceversa.

La mujer nunca significó un auxiliar como una sierra o ayudante, como que ayúdame un poquito aquí que me falta. Eso no dice la escritura en un comienzo. Esos son los orígenes.

Vamos a Segunda de Corintios, capítulo 6.

Segunda de Corintios, capítulo 6.

Y versículo 14.

Me voy a valer de esta escritura con la siguiente objetivo, que se los voy a decir cuando la leamos.

Segunda de Corintios, capítulo 6, versículo 14 y 15.

No suenais en lluvio desigual con los incrédulos, porque qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia y qué comunió la luz con las tinieblas y qué concordia Cristo con Belial o que parte del creyente con el incrédulo. Estoy tomando este versículo con el objetivo de ilustrar lo opuesto, que es lo que es la mujer.

Lo que es la mujer aquí, hablándolo bien. La mujer fue creada como un llugo igual, no desigual.

Está hablando aquí de algo igual, un llugo igual, como fue su origen. Como parte del equipo que se estaba formando, tal como una junta de huelles. Los dos jalanas al mismo lado, con fuerza. Todos reman hacia el mismo lado, todos empujan hacia el mismo lado, o como usted quiera llamarle. Ambos, podremos decirle del equipo de Eden, como un equipo de fútbol o de cualquier deporte, se les había dado también instrucciones. A un equipo tenía que hacer algo. Se acuerdan fructificar y multiplicar y no van a comer del árbol, etcétera. Tenían instrucciones. Deberían administrar de manera correcta los beneficios que Dios les entregaría. Ahí está esto, ustedes los van a administrar. Como un buen equipo. Ahí está Eva, ahí está la ayuda y donia. Igual, igual.

Ese fue el objetivo. En el huerto había que cuidar de la tierra, habría que procrear, había que crecer, había que perfeccionarse, fructificar y multiplicar.

Hasta ahí. Veamos la segunda palabra, idónea. Y aquí es donde ya se empieza a poner más interesante. Así que si tienen sueño, tomen agua o párrense para que estén concentrados en esta parte. La parte idónea. La ayuda ya la tenemos más o menos clara. Ahora vamos a la parte de la idoneidad o la idónea, que es la palabra en español que nosotros tenemos, según Génesis 2, 18, la reina valera de 1960. La mayoría utiliza este concepto de ayuda y donia.

Para fines didácticos, vamos a comenzar con esta palabra en el aspecto más general, que es del hebreo neged, n-e-g-e-d.

Esa es la palabra o la raíz del cual estamos utilizando aquí y se traduce a idónea. ¿Qué es? Significa frente, en frente, adelante, delante. Es decir, la parte opuesta o la contraparte, cónyuge. Presencia vista usualmente usada en contra de. Fíjense qué dice en contra de, incluso, en dirección a neged. Vamos a Génesis 21, 16, donde se aplica esta palabra. Génesis 21, donde está Agar e Ismael. Vamos rápidamente a Génesis capítulo 21 y versículo 16.

Génesis capítulo 21, versículo 16. Aquí está Agar e Ismael. Salen de los territorios de Abram. Y entonces dice, se fue y se sentó en frente a distancia de un tiro de arco. Porque decía, no veré cuando el muchacho muera. Y cuando ella se sentó en frente, el muchacho alzó su voz y lloró.

Esta escena nos ayuda a entender, cuando dice, en frente, ahí está esa palabra. Estaba cara a cara del muchacho. La mujer es Ismael, su mamá es hijo. Para que se entienda más o menos el uso de cara a cara, uno en frente del otro. Ahora bien, el idioma hebreo es traducido al español y muchos otros idiomas. Pero siempre hay una pérdida, hay un porcentaje de pérdida cuando se pasa a otro idioma. Si no estamos inmersos en la cultura griega o hebrea. Aquí sucede algo. Sucede lo siguiente, que nos va a ayudar a visualizar todavía más a fondo sobre Eva, sobre el matrimonio, sobre este principio de ayuda idónea. Lo de ayuda lo tenemos claro. No hay mayor desarrollo en eso. Sin embargo, la segunda palabra, la palabra idónea, la presentamos como neguez. ¿Se acuerdan? Neguez. Ya dijimos que era frente, en frente delante, cónjuge, presencia, etcétera. O cara a cara también.

Sin embargo, la traducción de Génesis 2.18, como decimos, tiene ese porcentaje de pérdida. Porque al español no existe una palabra que contenga dos definiciones al mismo tiempo. Que es este de idónea. Y ya vamos a avanzar un poco.

Génesis 2.18, cuando hablamos de neguez, que es la raíz de esa palabra, de ese concepto. Pero en Génesis 2.18 hay una preposición kí, quedando de neguez. En realidad queda como kenegdo. Ese es el hebreo original, kenegdo, que es una composición de esa preposición y el neguez. Entonces hay que dar una palabra. Se llama kenegdo con k. Entonces, ya que entendimos ese concepto, lo unimos a la preposición para entenderlo de la idoneidad, que se tradujo al español, pero ahora estamos haciendo un ojo al hebreo. Entonces, en base al contexto y la composición de la frase, kenegdo, como expresión, refleja principalmente el propósito de la ayuda. Esser, ¿se acuerda ayuda? Esser de la ayuda para el hombre. Pero aquí está la riqueza del hebreo, que la palabra kenegdo tiene dos definiciones por esta composición con la preposición kí. Veamos. Kenegdo, que se traduce a idónea, tiene dos significados y los dos, ¡decuche bien! ¡Se contradicen! Los dos se contradicen. Primero. Si las acciones del hombre son acordes al propósito de Dios, la mujer se convierte en la ayuda que anima, añade confianza y esfuerza. Esa es la que podemos entender como lo de idóneo. Repito, si las acciones del hombre son acordes al propósito de Dios, estamos hablando de un marco teórico en que el hombre tenía instrucciones de Dios. Entonces, si el hombre tiene acciones acordes al propósito de Dios, la mujer se convierte en esa ayuda que anima, que añade confianza y esfuerza. Acuerdas al mismo nivel. Ahora, cuando el hombre pierde esa visión, ¿sabe lo que sucede? La mujer se volverá contra de él, en contra del hombre, y le recriminará su actitud y acción, y le requerirá adoptar el camino original para encontrarse en la ruta correcta con Dios. No hay ninguna palabra en español que mantenga estas dos definiciones que se contradicen y tienen que ver con la ayuda, el écer. Que Neddo, que es el hebreo, esta idoneidad tiene dos funciones. Frente al hombre o en contra del hombre, cara a cara. Frente al hombre, ayudándolo si está de acuerdo a las instrucciones de Dios o en contra, para que le diga, vúélvete al camino de Dios. Sí, la mujer es una ayuda que busca que el hombre cumpla los propósitos de Dios. Ahora, esto fue al principio, esto fue el comienzo, los campases de lo que es el matrimonio y de lo que es la ayuda idónea. Y de estos principios, así fue hecho por Dios. Podríamos llegar a decir cuando Dios dice, no es bueno que el hombre esté solo, le haré una ayuda como socorro frente a Él y contra Él. Eso podría más o menos definir lo que estamos hablando.

A favor o en contra, si te desvías del camino. Eso es lo que define la palabra, que nego. Debe ser entonces frente a Él o en contra de, pero siempre el marco teórico de los principios de Dios. Porque mujeres, esto excluye que la mujer se enseñó de hombre guiándolo en otros caminos. No podemos decir entonces, a la mujer puede decirle lo que sea, porque la mujer aquí, la ayuda de donia, está guiándole en otros caminos. Vemos, nos vayan aquí a Proverbio 7, capítulo 7, versículo del 1 al 5. Hijo mío, guarda mis razones y atesora contigo mis mandamientos. Guarda mis mandamientos y vivirás, y me lee como las niñas de tus ojos. Ígannos a tus dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón. Día la Seveduría, tú eres mi hermana, y a la inteligencia llama, parienta. Aquí los principios de la Seveduría, el temor a Dios. Pero fíjense aquí, para que te guarden de la mujer ajena y de la extraña que ablanda sus palabras, es decir, caminos apartados de Dios. En el principio se hizo bien, se hizo con un orden específico, y un objetivo específico. Tampoco debemos pensar que el hombre puede enseñorearse de la mujer, o debe, o puede enseñarse de la mujer, obligándola y forzándola a sus propios y apartados de Dios designios. Si el hombre, por capricho, quiere obligar a hacer la mujer a algo, y no está de acuerdo al marco teórico de Dios, eso se enseñorearse. Eso es, tomar partido de la fuerza del hombre. La Escritura habla de que el hombre se enseñoraría de la mujer. ¿Recuerdan, Genesis 3? El hombre se enseñorará de ti. Eso no quiere decir que Dios estaba dando el permiso al hombre, que eso es muy diferente. Eso fue una maldición. Habían dos o varias maldiciones, serpiente, mujer y hombre. Habían consecuencias de no haber seguido las instrucciones de Dios, esto de enseñorarse. Obviamente, la mujer es la que sufre más, porque el hombre tiene esa contextual más gruesa. Y es más fácil que el hombre se enseñoree. Cuanta violencia hay física en las familias, en los matrimonios del hombre sobre la mujer. También hay viceversa, pero es menor. Los inicios del matrimonio eran perfectos. Pero sabemos la historia que lamentablemente, ambos, hombre y mujer, fueron desterrados con consecuencias. Ahí viene entonces. A la mujer dijo, los dolores en el parto. Con dolor darás a tus hijos, y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Ahí está la maldición. Y al hombre, no crean que la sacó gratis, porque al hombre le dijo, por cuanto vedeciste la voz de tu mujer, no comerás de él, del árbol, de la vida. Maldita será la tierra por tu causa. Con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra. Porque de ella fuiste tomado, pues polvo eres y al polvo volverás. Consecuencias, que son las que vemos hoy, lamentablemente, se ven todavía mucho más incrementadas, porque la gente se aleja más y más de Dios. Recuerden el principio de I.Filipeza, capítulo 2, 3 y 4. ¿Qué hablaba, Filipeza? Capítulo 2, 3 y 4. Percículo 3 habla de ser humildes y respetuosos, no de enseñorearse el uno con el otro. Se fijan, la escritura no habla de eso. No dice que eso hay que hacer. Eso pasa. Eso pasa. Y en versículo 4, cuando habla ahí de compartir, de no ser egoístas en el matrimonio, porque también se pierde el sentido del matrimonio. Estos principios se mantienen tal como al comienzo. Diferente es que las iglesias o religiones tengan otros conceptos de lo original que fue el matrimonio. Entonces, bien el machismo, bien el feminismo, y vienen tanto otros problemas. Eso es muy diferente.

Hay un diseño complementario en el hombre y la mujer. Somos diferentes. No podemos negarlo. La mujer fue diseñada para ver las cosas de otra manera.

Para estar algunas veces en un ángulo diferente de la situación. Y tener otro modo de comprender el entorno. El varón tiene la capacidad para ver las cosas de una manera general, pero no tiene la capacidad de ver todos los detalles de dicha cosa o situación.

Probablemente usted se ha dado cuenta de eso, y les cuento mi experiencia. Nosotros somos cuatro personas en casa, y hay tres mujeres. Algo estoy notando que hay una gran diferencia entre las mujeres y los hombres. Por ejemplo, basta con que en un lugar haya un objeto nuevo, y una de mis hijas entra e inmediatamente se va a ese objeto. Y lo quiere conocer y lo quiere ver, porque ya vio el detalle de que había algo nuevo en esa habitación.

Me pasa de seguido, o si alguna vez has visto otro tipo de ropa o me cambio, inmediatamente se dan cuenta. Calcetines, zapatos, corbatas, ya saben que me cambié. Yo no les digo nada, pero inmediatamente ellas ya notan la diferencia. La más pequeñita ya apunta cuando hay algo nuevo.

Tienen esa cosa, un don podríamos decir, estar viendo cada detalle sin mirar las cosas, ya saben todo lo que pasa a su alrededor.

Por eso somos personas, somos seres diferentes, pero nos complementamos. Nos complementamos, tenemos que poner eso también en las bases. Los niños, varones, no ven eso, llegan y juegan, no están preocupados de lo que hay en la rapiza.

Sabemos que eso no es así.

Por eso, por eso están beneficiosos en un matrimonio compartir el conocimiento de la palabra de Dios en el matrimonio, tanto marido como mujer.

Porque se descubren cosas diferentes y la sabiduría de Dios tiene una profundidad que no tiene fin.

Hombre y mujer compartiendo el conocimiento de Dios se complementa también. No solamente el varón que tiene que aprender, la mujer tiene mucho que decir también y aprender.

Mucho.

Esto es añadir ciencia a nuestro bien preciado y agradable, llenarlo de valor, de honra, de cuidado. Esos son nuestros matrimonios, el matrimonio.

Es como una junta de bueyes que va hacia el mismo lado, un equipo que se apoya y se están viendo cómo vamos guardando la ley de Dios en nuestras vidas.

En nuestras familias. Eso es ser matrimonio. No lo que el mundo piensa que es. Fíjense en Filipenses 1-9. Y con eso damos el fin del desarrollo y concluimos. En Filipenses, capítulo 1 y versículo 9. Y esto pido en oración que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento. Para valorar el matrimonio, hay que añadirle ciencia en esas recámaras íntimas en nuestros castillos espirituales. Y esto es parte de esa ciencia que hoy día hemos desarrollado.

Vivimos tiempos difíciles. El matrimonio o el concepto de matrimonio están siendo constantemente atacados día con día. Están esperando la gente para aprobar leyes, para tener relaciones con los niños, para aprobar matrimonios legalmente con los animales, dejarle toda su herencia a los perritos. La gente está esperando que eso suceda.

Y esto ya no se va a detener.

En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo habla de que en postreros días vendrían tiempos peligrosos. No tengo tiempo para leerlo. Apúntenlo en 2 de este imbóteo, capítulo 3. Ya se me fue el tiempo, pero en 2 de este imbóteo, capítulo 3, del 1 al 5, está diciendo aquí, Pablo mentoreando a Timoteo respecto a los tiempos del fin.

Ya esto siempre lo hemos leído.

También debe saber esto, que en los postreros días vendrían tiempos peligrosos. Y empieza a hablar uno por uno el tipo de hombre que habría. Amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, sin grato, sin pío, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, intempetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia y piedad, pero negarán la eficacia de ella. ¿A estos? ¡Editá! ¿Creen ustedes que estas personas van a tener un buen matrimonio?

¿Eso es lo que sucede hoy? Estas personas se están casando, se están divorciando. Ese es el tipo de persona que hoy forma matrimonios en el mundo, no nosotros. Difícilmente van a formar un hogar con tanto egoísmo, con tanto enseñoramiento del uno y de otro, con un matrimonio firme, difícilmente, con amor valioso, honorable, como hablaba a Hebreos 13, y agradable y dulce, llevadero, difícilmente. Esos lo que vemos hoy, esos lo que vemos hoy en los matrimonios.

Los matrimonios de hoy se faltan al respeto, si tienen problemas entre ellos. A mí me da mucha tristeza a los matrimonios del mundo, cuando se faltan al respeto entre sí, de manera pública. Eso me da una vez mucha tristeza.

Y eso debemos considerarlo y tener esta ciencia para agregar a nuestros matrimonios, como algo valioso. ¿Qué diferente fue el matrimonio en su origen? ¿Y cuántas lecciones podemos sacar para todos nosotros? ¿Los que estamos casados y los que buscan algún día en casarse? ¿O las personas más ancianitas que entiendan y intentamos bien lo que es el matrimonio? ¿Para enseñarles a los más jóvenes? Es aquí el enfoque correcto de la institución divina que nadie puede cambiar. El matrimonio salvo de mucho valor y debe ser agradable, cuidado y guardado en las recámaras más íntimas de nuestros castillos espirituales. Propongámonos añadir conocimiento bíblico a esto. A la gente, a los bíblicos, a esto. A esto del matrimonio. Y pongamos en práctica nuestros hombres y mujeres que vivimos en un mundo ciego.

Y pongamos en práctica las grandes verdades del creador, que nos hizo un gran equipo, que nos hizo una gran familia. Buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.