Llegar al conocimiento de la verdad

Ciencia, filosofía y religión buscan la verdad. Sin embargo, sólo esta ultima puede acercarnos verdaderamente a ella, con conocimiento puro y perfecto

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Desde que el mundo es mundo y el hombre ha vivido o ha sido puesto sobre aquí y la tierra, este ha querido buscar alguna manera de relacionarse con un conocimiento, para conocer lo que lo rodea, quiere o ha querido alcanzar ese conocimiento. Como el ser humano, como nosotros somos seres conscientes, somos seres racionales, hemos sido capaces de elaborar ciertas áreas las cuales se han ido relacionando algunas con otras, a través de los tiempos y los siglos, y estas tres áreas tienen un objetivo en común.

Ese objetivo es llegar a conocer la verdad. Llegar a conocer la verdad. Estas tres áreas son la filosofía, la ciencia y la religión. Filosofía, ciencia y religión. Las tres buscan lo mismo, llegar al conocimiento de la verdad. Hablemos de ciencia y filosofía primeramente. Etimológicamente hablando ciencia significa conocimiento. Conocimiento. Y etimológicamente hablando filosofía significa amor a la serviduría, o amor al conocimiento. Podemos ver aquí la similitud de sus objetivos.

Sin embargo, difieren de sus metodologías. Es decir, ¿cómo van a alcanzar a llegar a conocer una verdad? La ciencia, método más frío, utiliza el método científico. Es decir, un método estructurado, sistemático, que se basa en experiencias empíricas, es decir, de experiencias para observar, analizar y llegar a conclusiones respecto al mundo que nos rodea. El método científico analiza un hecho, un fenómeno y de manera fría y calculadora lo evalúa. La ciencia es falible, es decir, ella reconoce que puede equivocarse. Es por eso que la ciencia va avanzando y va avanzando cada vez más.

En solo 100 años se inventaron la mayoría de los grandes inventos que hoy día estamos utilizando. La luz, el automóvil, la revolución industrial, el código binario, todos esos inventos fueron solamente en 100 años. Por otro lado, la metodología de la filosofía, hablando ahora de la filosofía, utiliza muchos y variados tipos de métodos porque va a depender de cómo va a concebir el mundo, cómo lo va a ver desde un punto de vista de esta persona o de la otra.

La ciencia va a variar. En otras palabras, no es racional y concentra mucha teoría. Maneja las ideas y no tanto la práxis o la práctica. En resumen, la ciencia insiste en el aspecto empírico, es decir, la experiencia, la percepción para llegar a un conocimiento y así establecer una idea o tal vez hasta una teoría, la teoría de la evolución utilizada como un método científico termino haciendo una teoría que no se puede hoy día comprobar.

Y la filosofía insiste en el aspecto teórico de un mundo concedido y observado por la ciencia. La filosofía necesita tener alguna manera de observar el mundo y utiliza la ciencia. Ambos se complementan. Ambos, ambas ciencias han funcionado juntas para poder explicar el mundo que nos rodea. Y ambas intentan llegar a un tipo de verdad.

La filosofía está a alegoría de la caverna. No sé si por ahí ustedes leyeron eso en la escuela, de Platón, donde están las sombras. Hay un montón de alegorías y teorías para explicarse las cosas del mundo, estos grandes pensadores. ¿Y qué pasa con la religión? Que es la tercera área, que es la que nos deberíamos sentir un poco más tocados. La religión también busca llegar al conocimiento de la verdad. Busca lo mismo. Las tres buscan lo mismo.

Pero esta vez utiliza un método distinto que es la relación con un Dios, con un creador absoluto y la creencia en él. Ahí eso es lo que es, lo podríamos definir brevemente, la religión. Así como la filosofía y la ciencia, también en la religión existen distintos tipos de religión. Algunas variaciones de tipo de religiones, diferentes credos, códigos morales, libros sagrados, cultos, etcétera. Y lamentablemente la religión, es decir, la manera de llegar a conocer la verdad por medio de una fe en un Dios, se ha tergiversado mucho en estos 6.000 años de vida del hombre sobre la tierra.

Como podríamos entender que religiosamente hay personas que se suicidan, que se ponen una bomba y mientras más mueran en ese accidente mejor. Eso es una religión, eso es un extremo. Cómo podemos explicar o entender o llegar a dar una explicación del por qué gente religiosa quiere sufrir, mutilar su cuerpo, mostrarse a todas las personas sus rodillas ensangrentadas para demostrar su gran espiritualidad. No vemos que las escrituras algo así. Y algo más cercano a nosotros, algo que nos atañe todavía un poco, hablamos de la religión. Y la religión muchas veces ha querido desviar la fe que deposita en la persona, pero la misma religión ha intentado desviar esa fe que la gente tiene sobre un creador.

Y la desvían hacia una estatua, un pedazo de yeso, un pedazo de madera, un pedazo de árbol adornado con las fiestas que ya se acercan, paganas, incluso hacia la misma naturaleza, la madre naturaleza, ella es la creadora y todo esto, una especie de fe en un ser que no existe. Tal vez hacia templos o construcciones, la gente tiene fe en esas cosas. Tal vez hacia un nombre. Hay gente que tiene más fe en cómo se debe decir el nombre de Dios que Dios mismo, que el ser Dios.

Hay gente que cree más en eso. O en personas, fe, creencia, en personas, o tal vez en instituciones. Por ejemplo, nosotros aquí profesamos una religión, una de las tantas que hay. Y esta religión está basada en la Biblia, la palabra de Dios. Instruye a lo largo de toda ella un día en particular, de Génesis al Apocalipsis, el día sábado, que es lo que hoy día estamos haciendo acá, reunidos en este día sábado.

Con mis manos. Un fragmento, o no un fragmento, más de 50 fragmentos que estuvo muy interesante. Esto se realizó en una charla en mayo de este año en la Conferencia General de Ancianos. Fue una charla dada por el señor John Labisioner, que es un escritor de las buenas noticias. Él hizo una charla un día en la mañana y nos presentó aproximadamente 50 fragmentos de sermones, revistas, publicaciones, doctrinas, de líderes católicos y no católicos que hablan del sábado.

Es muy interesante. Aquí les voy a dar algunos fragmentos. Estos son algunos 200 años. El fragmento de antigüedad. Hay uno de 1800 y algo, 1818. Muy antiguos. Aquí hay uno, por ejemplo, el 1 de septiembre de 1923. El registro católico. London Ontario. Comillas. El domingo es nuestra marca de autoridad. La Iglesia está por encima de la Biblia y la transferencia de la observancia del sábado es la prueba de esto. 23 de septiembre de 1893.

El espejo católico. Cardenal James Gibbons. Comillas. Por más de mil años, antes de la existencia del protestantismo, en virtud de su divina misión, la Iglesia católica cambió el día sábado al domingo. Otro, tercero y último. 14 de agosto de 1942. Boletín, el universo católico publicado por la diócesis de Cleveland, Ohio, Parrafo 4. La Iglesia, comillas. La Iglesia cambió la observancia del sábado al domingo por derecho de su divina e infalible autoridad entregada a ella por Cristo, su fundador. Hay más de 50 comentarios muy similares que hablan del sábado, de los mismos católicos.

También hay protestantes que hablan de por qué ellos guardan el domingo si supuestamente se aferran a la Biblia y en la Biblia no hay prueba de que se cambia el sábado. Entre ellos mismos se reconocen los errores, pero aquí la infalibilidad de la Iglesia está por encima de la palabra de Dios. Esa es la respuesta porque guardan el domingo. Eso es todo.

Y aquí están todos los registros. Estos son ejemplos de cómo una religión que se dice ser cristiana, donde todos deberíamos entender y comprender más o menos lo mismo, para llegar a tergiversar credos, códigos morales y libros sagrados, para llegar a una verdad diferente, esta verdad del día domingo. En este caso el cambio del día de abración, del cambio del sábado el domingo, porque sencillamente se le asignó la autoridad para hacerlo, la Iglesia, la divina e infalible autoridad de la Iglesia. ¿Por qué existe tanta dificultad para llegar al verdadero conocimiento de la verdad?

¿Cuál es, cuál de estas tres áreas, la ciencia, filosofía, religión, es el camino correcto para llegar a esa verdad? Pero tal vez son las tres. Vamos a hablar de estas tres áreas y vamos a comprender cuál es la más importante para llegar al conocimiento de la verdad, la verdad de Dios. Por eso el título del mensaje de hoy es LLEGAR AL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD. Ciencia, filosofía y religión. Estuvieron de un principio en el huerto de Lleven.

Vayamos a Génesis 1.

Génesis 1, recuerden, ciencia, filosofía y religión buscan la verdad. Buscan la verdad. Génesis 1 y versículo 26. Vamos a comenzar en el 26.

Esto es lo que es parte del sexto día, la creación del hombre y la entrega del dominio de la administración de la tierra al hombre. Versículo 26. Entonces dijo Dios, hagamos al hombre a nuestra imagen conforme nuestra semejanza y señoree en los peces del mar.

Él a sabes de los cielos y las bestias en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen. La imagen de Dios lo creó. Barón y Hembra los creó. Y los bendijo Dios le dijo fructificado y multiplicados. Llenad la tierra y sojuzgadla y señoread en los peces del mar. Él a sabes de los cielos y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios, he aquí que os dado toda planta que da semilla que está sobre la tierra. Y todo árbol en el que hay fruto y que da semilla, o serán para comer. Y a toda bestia de la tierra y a todas las aves de los cielos y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde le será para comer. Y fue así. Con el hombre creado y Dios presente, Dios a su lado, el escenario estaba listo para comenzar a emprender el camino hacia el conocimiento de la verdad. Todo estaba listo y dispuesto. Un poco más adelante, no vayan ahí en el capítulo 2 de Génesis, es una extensión de lo que es el sexto día y todavía más detalles de lo que sucedió ese sexto día. Lo pone al hombre en el huerto del edén. Y lo que es el sexto día. Le da la indicación a Adam que vaya a nombrar a los seres vivientes, a los animales, crea a la mujer y se realiza el primer matrimonio. Cinco hechos comenzando en el versículo 15 al 25. Ustedes lo pueden repasar después. Pero el segundo donde le da la indicación a Adam, en el versículo 16, de todo árbol del huerto podrás comer más del árbol de la ciencia, del bien y del mal, no comerás porque el día que de él comieres ciertamente morirás. Esta relación que comenzó a existir entre el creador y el ser humano, que nosotros estamos llamando como religión, una relación entre el hombre y su creador, empezó a forjarse y Dios le dio una indicación para que fueran en ese camino. No vayas a comer de ese árbol. Instrucciones que el hombre debía seguir para recibir, poquito a poco, el conocimiento de la verdad. Y por medio de esta relación, la verdad es que el hombre debía seguir para recibir, y por medio de esta relación con Dios, el hombre con Dios, esta religión, probablemente, y esto ya es especulativo, probablemente Adán podría haber llegado a conocer aspectos de su vida cotidiana, tales como, dentro de las responsabilidades que tenía, como labrar el huerto del edén. Había que podar, había que plantar, ¿qué había que hacer ahí? Tal vez, Adán podría haber adquirido esa ciencia de cómo se trabajaba el huerto del edén, porque tuvo que trabajar. Fue la primera indicación de Dios cuando puso el hombre en el huerto. O, tal vez, comprender de mejor manera la naturaleza de los animales, cuando tuvo que nombrar a todos los animales, las funciones de ellos. O, tal vez, ¿cómo llevar un buen matrimonio? El capítulo 2 de Génesis de lo que sucedió el sexto día fue el matrimonio. Y no podemos pretender que un matrimonio sea perfecto, porque somos humanos. Quizás él podría haber también adquirido parte de esa sabeduría de Dios, para ver cómo tratar a su mujer de la mejor manera, y tener una familia feliz, una familia en paz, temerosa de Dios.

Pero no está registrado la Biblia que Adán haya en algún momento objetado la creación de él mismo. ¿O por qué estoy aquí? ¿O por qué me hiciste así? ¿Por qué hiciste la tierra como tal? ¿Qué es el hombre? ¿Qué es quién es Dios? ¿Existe Dios? No vemos que Adán se haya hecho esa pregunta, porque estaba todo ahí, Dios estaba ahí, y todo funcionaba bien. Lo único que vemos de Adán es cuando recibe a la mujer.

Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne. Imagino la sonrisa de Adán también, de haber recibido a su mujer. Esto sí que es hueso de mis huesos. Ahí se completa la creación del hombre, con el complemento del hombre, que es la mujer. Tanto el hombre como la mujer, como creación de Dios. No vemos que Adán se haya hecho esas preguntas filosóficas en esos momentos. Adán y Eva sabían, avanzando un poco con la historia, que habían sido creados por un ser superior a ellos.

Lógico. No lo dice la escritura, pero podemos intuirlo. Ellos sabían que había un ser que era infinitamente más sabio, infinitamente más entendido que ellos. Y ahora, también, ellos sabían que debían seguir unas instrucciones de su creador para ir aprendiendo en este conocimiento, en esta relación. Y tanto las responsabilidades que tenían sobre la tierra, y también en la relación con su creador. Esto se podía desarrollar.

Ellos debían ser muy prolijos, muy cuidadosos con su religión, con esta relación con Dios. Génesis 2, veamos el versículo 9. Estábamos ahí. El eterno Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista. Y bueno, para comer. También el árbol de la vida en medio del huerto y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Saltémonos al versículo 16. Y mandó el eterno Dios al hombre diciendo de todo árbol del huerto podrás comer, más del árbol de la ciencia del bien y del mal.

No comerás, porque el día que de él comieres ciertamente morirás. Saltémonos ahora todo lo que pasó aquí al capítulo 3 y versículo 22. Cuando sucede la expulsión del hombre del huerto del edén. 3.22. Y dijo el eterno Dios. ¡Ey aquí el hombre es como uno de nosotros sabiendo el bien y el mal! Ahora pues, que no alargue su mano y tome también del árbol de la vida. Y coma y viva para siempre. Cuando Dios se enseña, cuando Dios empieza a adoctrinar una persona, empieza a entregar un conocimiento, una sabeduría lo va haciendo de a poco. De a poco.

El plan de salvación es un orden sistemático de de a poco ir entendiendo por qué estamos acá y hacia donde vamos y de donde venimos, etcétera. No funciona, yo creo que muchos de ustedes vieron la película de Matrix, donde se sentaba la persona en el asiento, se disponía un cable y aprendía kung fu. En cinco minutos. Dios no trabaja así. Sería maravilloso, pero probablemente nos auto destruiríamos en dos horas con esa ganas de tener más y más conocimientos.

Dios no trabaja así. Y parte de este comienzo de entrega de sabeduría fue la sencilla instrucción que Dios le dio al hombre. Hay dos árboles, no comas de éste. De todos los otros puedes comer. Si comes de éste, te mueres. ¡Listo! Sin embargo, cuando el hombre rechazó esta instrucción, que era parte de la sabeduría y el conocimiento que Dios le estaba entregando, y comió del árbol de la ciencia, del bien y del mal, Dios pospuso el acceso del hombre al árbol de la vida.

Y digo pospuso, porque lo vemos en Apocalipsis. Apocalipsis 22-2, no vayan ahí. Apocalipsis 22-2 estaba el árbol de la vida que produce doce frutos, dando cada mes su fruto y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. La Santa Jerusalén celestial que va a llegar a la Tierra.

No a la Luna, no a Marte, no a Júpiter, no a Saturno, a la Tierra. Y ese árbol ya va a estar como acceso al ser humano, habiendo sido glorificado, y ya no como carne y sangre, sino como espíritu, como la esencia de Dios. Los dos árboles representan básicamente dos caminos. El primer camino es querer adquirir la sabiduría de Dios por medio de Dios. Ese es un camino. El árbol de la vida. El árbol de la ciencia, del bien y del mal, que es el número dos, es el camino de querer adquirir sabiduría por tus propios medios. Ese es el árbol número dos. Podemos observar que el mundo ha tomado la opción número dos.

Ha continuado con esta opción desde este momento. Es como si el hombre le dijera a Dios, mira, yo sé que estoy en un mundo muy bonito, apto para vivir, con muchos recursos naturales, puedo aprender mucho, pero déjame averiguar yo cómo hacerlo. No me molestes. Es como si Dios les estuviere diciendo eso a Dios todo el tiempo. Científicos, filósofos y religiosos han tenido esa manera de pensar. Y se han alejado de Dios. No lo han considerado en la búsqueda por el conocimiento de la verdad.

Durante seis mil años, el hombre ha tenido esta obstinación. ¿Quién es lo que ha logrado? Bueno, echen un vistazo al mundo. Ni siquiera podemos tener paz. Y la gente dice, ¿cómo existe Dios y deja todas estas cosas que pasen? Bueno, pero ¿quién se alejo primero? Hay que hacerse la pregunta. ¿Quién rechazó a Dios primero? Dios está esperando que nos acerquemos a Él.

Es por eso que Dios tiene que intervenir. Y finalmente, los seres humanos vamos a poder acceder a ese árbol de la vida. Tal como se había estipulado en un comienzo. Solamente que hay un gran paréntesis en el cual hoy día estamos insertos para llegar a la vida eterna, como se nos dice en Apocalipsis. Volvamos al relato de Adán y Eva. El engaño de Satanás fue llevado a cabo.

Pero no quisiera enfocarme ahora en el no morirás y el cómo engatuzó Satanás a la mujer y todo eso, sino que el punto de vista de la mujer. Cuando ella vio algo aquí. Aquí en Génesis 3.6.

En Génesis 3, versículo 6, dice, y vio la mujer que el árbol era bueno para comer y que era agradable a los ojos y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría. Y lo que estamos hablando ahora. Y tomó de su fruto y comió y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos y conocieron que estaban desnudos. Y entonces cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales. La mujer vio una alternativa para poder alcanzar sabiduría.

Como si fuera Matrix, se quería poner el cable rápido.

Y codició. Ella vio que era algo bueno para comer. No sabemos qué fruto era.

Ese no es el punto. Ella consideró que adquirir la sabiduría a su manera y a su tiempo era más importante que obedecer a Dios. El mismo problema que hablamos la semana pasada de Enred y Saúl, que era más importante que Dios no le importa, no solo caustos, sino que obedecer a Dios. Hemos hablado de estos temas en estas últimas semanas por algún motivo que solo Dios sabe.

Y entonces aquí empieza, yo lo postulo así, entra en juego ahora la filosofía. Empezará a preguntarse las cosas. Empezará a conocer un mundo o ver cosas que no veían. Cuando se tomó la decisión de querer alcanzar la sabiduría a los ojos de ellos.

Y sin Dios ellos empezaron a querer adquirir conocimientos. El versículo 7 es el versículo inmediato que viene después de cuando la mujer y el hombre comen el fruto. Y que dice aquí, los ojos de ambos fueron abiertos y conocieron que estaban desnudos. ¿Qué pasó aquí? Detengámonos un minuto en este versículo. Nunca había reparado tanto en este versículo. Y es, recuerden, el quinto hecho del sexto día de Génesis 2 fue el matrimonio. Y al final, una hoja atrás dice, estaban ambos desnudos a Danieva, a Dan y su mujer, y nos avergonzaban. Eso es lo que dice la escritura. Y lo primero que hacen es avergonzarse de su desnudez. ¿Qué pasó aquí? ¿Acaso estuvieron todo el tiempo con una venda y ahora se la sacaron para mirarse? O tal vez el hombre le creció una barriga y la mujer se puso viejecita y dijeron, ¡Wow! ¡Que esto está muy mal! ¿Hay que taparse? No. Eso no fue lo que sucedió.

Para entender esto, hay que considerar lo siguiente. Ellos, una vez que pecaron, se dieron cuenta de cosas que antes no veían. Porque ahora ellos habían tomado la decisión de adquirir conocimiento y sabeduría por medio de ellos mismos. Dios no estaba ahí. Ellos tomaron la decisión de decir ahora, ¡Nosotros vamos a descubrir la sabeduría!

Empezaron a conocer, a adquirir conocimiento por medio de sus ojos. ¿Qué es lo que hace la filosofía también? Por eso digo que aquí empezó en juego la filosofía. Damentablemente, Dios es muy lejos de esto.

Y entonces se dieron cuenta que tenían en sus cuerpos algo vergonzoso.

Dios nunca les dijo eso.

Nunca les había manifestado este tipo de conocimiento o de verdad. Sino que bajo el propio entendimiento del mundo que lo rodeaba, que en este caso era su mujer o su marido, se dieron cuenta que había que taparse. Entonces, es bien interesante por qué ellos se quisieron tapar. ¿Por qué se iban a sentir vergüenza si no había nadie en todo el mundo? ¿En todo el mundo? ¿Qué vergüenza iban a tener uno del otro? El científico Stephen Hawkins, considerado el Einstein moderno del día de hoy, ya bastante avanzado de edad, que se catalogó como Mateo hace unos años atrás, hace poco escuché que se declaró que, lo siguiente, no sé si ustedes lo escucharon, el destino del hombre en la tierra está condenado. No vamos a vivir más de mil años. Tenemos que irnos a otro planeta. Stephen Hawkins, la raza humana no viviría más de mil años. ¿Y tiene que empezar a buscar ahora dónde vivir? Otro planeta. En conjunto con este comentario, la NASA, estaba muy animada, todos los científicos estaban muy animados, porque este año encontraron a los que se han hecho el mundo. A 4.2 años luz. Esa es el gran detalle.

¿Y qué sería el lugar más apropiado y cercano para que eventualmente pudiéramos mover los 7000 millones, los 20.000 millones de personas, a un mejor planeta?

Yo, cuando leí esto, me di cuenta de que, no pude pensar, y yo sé que ustedes también, y será una persona muy inteligente y la NASA tendrá muchos científicos muy inteligentes, pero aquí hay algo raro, hay algo malo en esto. Hay algo que no calza. Y el problema es que el problema no es el planeta. Somos nosotros, no somos nosotros. No somos nosotros. Y el problema es que el problema no es el planeta. Somos nosotros. ¿Acaso vamos a dejar el planeta bonito que vamos a vivir más adelante para hacer el mismo problema? ¿Cómo gente tan inteligente puede llegar a conclusiones tan alejadas de Dios en pensar que vamos a tener un futuro mejor en otro planeta y que estaba a 4.2 años luz?

Y hablando ahora de la Biblia. Estamos hablando un poco de la ciencia actual. Y hablando un poco de la Biblia, hay un relato. Se habla dos veces de la Biblia de la palabra filosofía. Primero como ciencia, en Colocenses 2.8, hablando de las huecas filosofías de aquellos años, pero también se habla de un grupo de filósofos, de los epicurios y los estoicos de Atenas.

Lo relata Pablo cuando llega a Atenas, en Hechos Capítulo 17. Vamos ahí, a Hechos Capítulo 17.

Hechos Capítulo 17. Y versículo 16, ya avanzando un poco más adelante en el capítulo. Hechos Capítulo 17.

Aquí tenemos a Pablo, que estaba en Atenas. Está...

Está en Atenas. Está en Atenas. Estaba en Atenas.

Haciendo una parada en este lugar que se consideraba la cuna de los intelectuales y grandes pensadores de aquellos tiempos. Ahí se habla de la Aerópago. Vamos a leer este momento que es bastante interesante.

En el versículo 16. Esto se esperaba en Atenas. A Timoteo. Aquí, en el versículo 15, se pueden leer un poco el contexto. Su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. Así que discutía la sinágua con los judíos y piadosos. Y en la plaza, cada día, con los que concurrían. Y algunos filósofos de los epicurios y de los estoicos diputaban con él y unos decían, ¿Qué querrá decir este Palabrero? Y otros, parece que es predicador de nuevos dioses. Porque les predicaba el Evangelio de Jesús y de la Resulección. Y tomándole, le trajeron a la Aerópago diciendo, ¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de qué hablas? Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos saber qué quiere decir esto. En el versículo 21 es interesante. Hay barones de ateniencias y los extranjeros residentes allí. En ninguna otra cosa se interesaban si no en decir o en oír algo nuevo. Entonces Pablo, puesto en pie, en medio de la Aerópago, dijo, barones de ateniencias. En todo observa que sois muy religiosos.

Porque pasando y mirando vuestros santuarios, allí también un altar en el cual estaba la inscripción al Dios no conocido, al que vosotros adoráis, pues sin conocerle es a quien yo os anuncio. Lean lo que sigue después. El tremendo discurso de Pablo, frente a estos grandes intelectuales, filósofos, pensadores, quizás científicos, religiosos, respecto a esta cosa tan nueva y extraña que ellos ya van a escuchar. Fíjense que eran tan intelectuales que sabían de un Dios y le hicieron un altar. Y le pusieron al Dios no conocido. No sabían cómo era, pero le hicieron el altar igual. No podían conocerlo.

¿Y por qué no podían conocerlo si eran tan inteligentes, religiosos, pensadores, porque habían perdido el interés de poner a Dios primero en sus vidas? Y de que sus pensamientos eran más importantes que los de Dios.

Sus propias ideas eran más importantes. Aquí, cuando habla de los estoicos y los epicurios, eran grupos filosóficos que hablaban los estoicos, primeramente, de que había que disfrutar de todo el placer para encontrar la verdad. Y los epicurios y los estoicos, la relación del hombre o lo que pensaban del hombre era que la verdad estaba en la razón. Es decir, todo lo que yo piense racionalmente es verdad. Imagínense la cantidad de problemas que ven ahí. ¿Quién tenía la verdad? Al Dios no conocido. ¿Cómo lo van a conocer así? ¿Crees que lo van a conocer así?

Sin embargo, terminando un poquito el historia, ustedes la pueden ver después. Hay unas personas que sí se interesan en esto. En el versículo 33 y 34, y después comienza la Iglesia en Corinto, y empieza toda la historia de las iglesias y las visitas de Pablo como apóstol hacia los gentiles. Y ahora, a los grandes, grandes filósofos y pensadores.

Jesucristo nació en un contexto de personas brillantes, brillantes. Sabios, hijos de profetas, de reyes. Hablamos de David, hablamos de Salomón, Samuel, Isaías, Moisés. Nada que envidiar a los intelectuales de Atenas.

Y todo su helenismo, que hoy día todos también tenemos esa influencia tan fuerte, a pesar de los años.

Cristo no participó en la escuela de Platón. Pero a los 12 años, estaba dando cátedras en la sinagoga a los judíos adultos en el templo. Lucas 2, 46. Leamos este evento cuando, de 12 años, que Jesucristo comienza a poner lo más importante en su vida.

Lucas 2, versículo 46. Lucas 2, versículo 46.

A ver si estoy bien. Sí, Lucas 2, 46. Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sus padres, hablando aquí, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles, los doctores de la ley. La gente brillante que estaba ahí. Y todos los que le oían se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando le dieron, se sorprendieron y le dijo a su madre, ¿y hijo? ¿Por qué nos has hecho así? ¿Ehe aquí tu padre y yo te hemos buscado con angustia? Entonces él les dijo, ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que los negocios de mi padre me necesarios estar? ¿Y este mismo Jesús?

Criticó más adelante, de manera durísima, a los comillas religiosos de la época, a los escribas, los fariseos. Pueden leer Mateo 23, donde hay toda una descripción que le llama una y otra vez hipócritas, hipócritas, necios, ciegos, serpientes, víboras. Ahí lo pueden leer ustedes después, en casa.

Los judíos, teniendo el conocimiento de la ley, del pueblo de Israel, de sus padres, a Abram, Moisés, habíamos hecho un recorrido, que le pasó a esta generación de libras, a estos religiosos. ¿Por qué Cristo los criticó tanto?

Santiago 1.26. Estamos hablando un poco de la religión, si se han dado en cuenta, en la Biblia.

¿Por qué es la religión? Porque es la religión, porque es la religión. ¿Por qué es la religión? Porque es la religión. Sí, se han dado en cuenta, en la Biblia.

Y hay un versículo que habla de la religión pura y sinmácula. ¿Cuál es esa religión? Santiago 1.26 y 27. Ven llamativos de ese versículo. Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engañe su corazón, la religión del tal es vana. 27. La religión pura y sinmácula. Delante de Dios el Padre Sesta. Visitar a los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

¿Hablar mal de alguien, echar abajo la reputación de una persona con o sin derecho entre comillas? ¿Qué es eso? Quizá una persona hizo algo muy mal. Pero vamos a seguir socavando esa reputación. ¿Qué es eso? ¿O no visitar a los huérfanos y viudas? ¿Qué es eso? Mancharse con el mundo, empaparse con esta porquería de mundo. ¿Qué es eso? Mi hermano es carencia de amor. Carencia de amor. Dios es amor. Dios es amor. Primero a Juan 4.8. Dios es amor. Isaías 58. Aquí vayamos un paralelo en Isaías 58. Tratando de entender esta religión pura. Esa religión que debemos profesar. Isaías 58, versículo 2. Hay que hay gente que quiere la sabiduría divina. Aquí versículo 2 dice que me buscan cada día y quieren saber mis caminos como gente que hubiese hecho justicia y que no hubiese dejado la ley de su Dios. Y no es justo juicios y quieren acercarse a Dios. O sea, haciéndolo malo dicen, Dios, por favor ven. Hablando mal de alguien, dicen Dios, acércate. No viendo los necesitados de la iglesia, dicen a Dios, ven a ayudarme. Ensuciarse y mancharse con el mundo y le dicen a Dios, ven acércate. Versículo 7. Hablando de lo que es la religión pura o sencilla, sin mancha. No es que partas tu pan con el hambriento y a los pobres serrantes albergues en casa que cuando veas al desnudo lo cubras y no te escondas de tu hermano. Eso es el paralelo de Santiago. Hacer el bien, amar. De eso está hablando. De eso está hablando Isaías 58.7 y Santiago 1.26 al 27. Podríamos hablar de muchas cosas. Hemos hecho mensajes completos de lo que es el amor. Pero fundamentalmente Santiago 1.26 al 27 y Isaías 58. Versículo 7. Habla de la actitud correcta de que nosotros como religiosos debemos tener que comparse por lo necesitados. Y no tanto de uno. El querer dar. He hecho 20.35, más bien aventurado es dar que recibir. Dios es amor. Primera de Juan, capítulo 5. Un versículo archisabido. Primera de Juan, capítulo 5. Primera de Juan, capítulo 5. Versículo 2. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios. Cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. Y cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios. Y guardamos sus mandamientos. Versículo 3. Pues este es el amor a Dios. Que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son gravosos. Con solo ese versículo, nosotros decimos no somos legalistas. Buscamos el amor. Y el amor está basado en la ley de Dios. Así de sencillo. Lealó una y otra vez. Es imposible confundirse. Y es un versículo que mucha gente y muchas denominaciones no leen. Que muchos científicos y muchos filósofos y religiosos no leen. Porque sus ideas y sus estudios son más importantes. La ciencia no es mala. Podemos aprender mucho y fortalecer el conocimiento de Dios por medio de ella. Podemos ver una hoja de un árbol y comprender por qué por encima tiene un material más que repel el agua y por abajo, no. Algo tan sencillo como eso. Nos puede dar a entender. Entonces este árbol se hizo con un fin y un objetivo bastante particular. Y no es algo que haya salido de la nada. El científico Salomón. Lo vamos a llamar científico Salomón. El rey Salomón. El rey Salomón se ha podido preocuparse por los otros. Tenía amor Salomón, el hombre más sabio que haya existido y que jamás va a existir. Porque él quería preocuparse del pueblo de Dios. Cuando él dice, bueno, ¿qué quieres ahora para gobernar a tu pueblo? Quiero sabiduría. No para mí, para el pueblo, porque no se enterará ni salir y soy muy joven. Por eso se convirtió el hombre más sabio. Aquí en primera reyes cuatro, vamos a ver. No me habla del rey Salomón, pero por un momento llamémosle que también era un científico. Primera de reyes, capítulo cuatro.

Pero estaba cerca de Dios. Esa es la gran nota al pie del rey Salomón. Primera reyes, capítulo cuatro, versículo 29. Y Dios, Dios Salomón, sabiduría y prudencia muy grandes y anchura de corazón, como la arena que está a la orella del mar. 30. Era mayor la sabiduría de Salomón que la de todos, son los orientales, y que toda la sabiduría de los egipcios, todos los orientales, toda la cultura oriental, todas las dinastías chinas, y toda la sabiduría de los egipcios. Si hay una civilización interesante de estudiar, son los egipcios. Egipto. 32, versículo 32. Y compuso tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco. El 33. Por eso le hablo así de científico también. También disertó sobre los árboles. Desde el cedro del híbano hasta el isopo que nace en la pared. Así mismo disertó sobre los animales, sobre las aves, sobre los reptiles y sobre los peces. ¿No era acaso un científico que tenía mucho conocimiento no solo de la vida? ¿Sabía hablar de los peces, de los árboles? Era un buen científico, porque tenía a Dios.

La filosofía no es mala. Podemos reflexionar y fortalecer el conocimiento de Dios por medio de la filosofía y sus preguntas existenciales, sus ideas, sus teorías. Y vamos a llamar el filósofo Hop. Hop se hizo una pregunta. ¿Que todos los filósofos han intentado responder? Hop 14-14. Aprendas ese versículo. Hop 14-14.

Hop, capítulo 14 y versículo 14. Fácil de recordar.

Estamos hablando entre Abramimo y César, aproximadamente en la línea de tiempo. Hop 14-14. ¿No es acaso lo que todos los grandes pensadores y filósofos se han hecho alguna vez y ha intentado responder? Si el hombre muriere, volverá a vivir, sencilla pregunta y compleja respuesta. Todos los días de mi edad esperaré hasta que venga mi liberación.

Hop tenía una fe, una esperanza. Tenía a Dios a su lado. Y era válida su pregunta. Era válida. Y todo mis hermanos, todo lo que estamos intentando aquí, desarrollar, de llegar al conocimiento de la verdad, parte con la religión. O como base, debemos tener la religión, nuestra religión.

Es el área que nosotros debemos considerar como fundamental para desarrollar una relación con la religión. Para desarrollar una relación con Dios. Podemos llegar a ser excelentes científicos. Pero si no tenemos una relación con Dios, no vamos a seguir avanzando. Podemos ser excelentes filósofos y establecer alegorías y muchas cosas muy interesantes. Algunas veces las personas que dicen, nos sirven para nada. Y no tenemos a Dios. Ahí va a quedar. Esta relación íntima con Dios, cuando uno cree que existe Dios, cuando uno le habla a Dios, y cuando a uno le hablan por medio de la palabra de Dios, es la respuesta de Dios, se establece una fuente, un camino para la sabiduría, para llegar a ese conocimiento.

Y verdad. Abel, Enok, Noé, Abram, Isaac, Jacob, José, Hebreo 11, todos ellos caminaron con esa fe, que había algo más allá. Y no caminaron por vista, caminaron por fe. Amaron al prójimo y a Dios, guardaron los mandamientos de Dios. Tuvieron una estrecha relación con su creador. Y aunque muchos de ellos no fueron grandes filósofos, ni grandes científicos, cumplieron. Y están esperando la llamada y el sonido de la trompeta.

Ellos cumplieron. ¿No creen ustedes que tienen toda una eternidad para aprender más ciencia y más filosofía? Hay algo que importa hoy día, que es más importante que las otras cosas. Y como fuente de la sabeduría, Dios es la fuente, la sabeduría y de esa relación, tenemos una gran herramienta. Tenemos la Biblia. Hay gente atea que dice, yo leo la Biblia porque funciona. Tiene leyes que se aplican y funcionan. Pero yo no creo en Dios. Es una gran herramienta para llegar a la verdad.

Se hablaba hace unos minutos atrás en el sermóncillo, la oración. También hay la herramienta del ayuno que vimos en Isaya 58, la manera correcta de ayunar. Y un poco más adelante la actitud de lo que tiene que ver con el ayuno. Y el sábado en Isaya 58-59, el estudio bíblico, la guía del ministerio. No, el ministro siempre ha andado ocupado. Y yo voy a buscar a internet cómo resuelvo aquí la cosa. El ministerio está para algo. Estamos para su servicio. El conocimiento de la verdad está aquí.

Juan 1717. Tu palabra es verdad. La Biblia, mis hermanos. Esa misma Biblia que la Iglesia Católica dijo, nosotros estamos encima de la Biblia y vamos a Canberra el día sábado. Eso está muy mal. ¿Quién le dio autoridad? ¿Le agregaron? ¿Qué dice un apocalipsis al final? ¿El qué le agrega o el qué le quita? Maldito hacía. Y tenemos la Biblia. Es una espada, mis hermanos. ¿Qué dice Bregos 4-12? Vamos a ver el Bregos 4-12.

Si hay un versículo lleno de carga, emotiva y descripción de lo que es la Biblia, es en Hebreo 4-12. La palabra de Dios. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos y disierna los pensamientos y las intenciones del corazón.

Es una espada que traviesa simbólicamente nuestro cuerpo físico, el alma y el espíritu que está al centro, el espíritu humano. Hasta ahí llega, hasta el centro de nuestros pensamientos.

¿Y es capaz de discernir? Es capaz de discernir y de enseñarnos por qué es la palabra viva y eficaz. Si un gran científico se aleja de Dios, va a recibir respuestas humanas, probablemente erróneas, sobre el conocimiento de sus verdades, de cómo ve su mundo alrededor. Si un gran filósofo se aleja de Dios, recibirá respuestas humanas, y erróneas sobre el conocimiento de sus verdades.

Si un gran religioso se aleja de Dios, va a recibir respuestas humanas y erróneas sobre el conocimiento de las verdades y el correcto discernimiento del bien y del mal. El árbol de la ciencia, del bien y del mal. Ahí cayó a Daniela, como lo vimos en un comienzo. Y para mantenerse cerca de Dios, hay que buscarlo constantemente, guardar sus mandamientos, ser amorosos.

Todas las instrucciones para desarrollar la relación están en esta espada de dos filos, el veredor 4-12. Ya como conclusión, quisiera leer 1 Corintios 11. 1 Corintios 11. Capítulo 1 y versículo 18.

Aquí resume del 18 al 27. Resume bastante bien lo que hemos venido hablando. 1 Corintios 1, versículo 18. Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden, pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito, destruiré la sabiduría de los sabios y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está la escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No han enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, ha agradado a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

22. Porque los judíos piden señales. ¿Quieren observar? ¿Quieren comprobar? ¿Quieren ciencia? Déjame verlo para que yo pueda creer. Déjame tocarlo para que yo pueda sentirlo. ¿Cómo el discípulo Tomás? ¿Quieren ciencia a los judíos? ¿Y los griegos buscan sabiduría? Los que vimos en Atenas. ¿Quieren hablar de ideas? ¿Quieren hablar de teorías? ¿Quieren llenarse de pensamientos y de diálogos? Pero, 23, nosotros predicamos a Cristo crucificado. Para los judíos ciertamente tropezadero. Y para los gentiles, locura. Más, para los llamados, así judíos como griegos, Cristo, poder de Dios y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres. Y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Pues, mirad, hermanos, vuestra vocación, vuestra religión. Veamos nuestra religión y nuestra relación con Dios. Que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles. No los somos. Sino que el onesio del mundo es cogido Dios para avergonzar a los sabios. Y lo débil del mundo es cogido Dios para avergonzar a lo fuerte. Para llegar al conocimiento de la verdad, debemos tener temor, respeto hacia Dios y sus mandamientos, desarrollar una buena relación con Él. Esa es nuestra vocación, ser religiosos. La ciencia y la filosofía pueden ser algunas veces instrumentos para llegar a conocer a Dios. Hay científicos que se han puesto a creer más en Dios cuando avanzan en sus estudios. Y así también con filósofos, que dicen, no puedo explicar esto, tiene que haber un Dios. Ya no se puede inventar más ideas. Pueden ser caminos para llegar a que sean religiosos. Y ahí es donde debemos establecer esa relación y ese camino hacia el conocimiento de la verdad.

Lo más importante en nuestra religión, nuestra relación, la fe que tenemos en Él y el galardón que todos esperamos tener. No se requiere gran ciencia, ni grandes experimentos, ni leer a los grandes pensadores para comprender el plan de Dios.

Necesitamos buscarlo para que Él nos dé el entendimiento divino. Él es el único que abre la mente. Él es el único que puede abrir la mente. No podemos forzar a una persona que entienda el sábado si no quiere hacerlo, ¿qué le vamos a hacer?

Necesitamos buscar a Dios para que nos dé el entendimiento divino. Y Dios es la fuente de la verdadera sabiduría, no la humana, como vimos en 1 Corintios 1 del 18 al 27. Teniendo una estrecha relación con nuestro creador, podemos llegar al conocimiento de la verdad. Y podremos finalmente acceder a ese tan anhelado y pospuesto árbol de la vida, de la vida eterna. Muy buenas tardes a todos.

Pastor para la República Mexicana. Junto a su esposa y sus tres hijos, viven en la Ciudad de México. Sirve de tiempo completo a las congregaciones del país, y produce y administra contenido para los medios digitales de la iglesia.