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Para comenzar este mensaje, me gustaría que escucháramos unas escrituras que probablemente usted las ha escuchado alguna vez. No necesario ir a ellas. Aquí tengo a la primera que dice y dice el Eterno, «Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia y hasta el reptil y las aves del cielo, pues me entristesco de haberlos hecho». Otra. Entonces el Eterno hizo llover sobre su doma y sobre Gomorra, azufra y fuego de parte del Eterno desde los cielos, y destruyó las ciudades y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades y el fruto de la tierra.
Otro ejemplo. Y aconteció que a la media noche el Eterno llova todo primogénito de la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón, que se sentaba sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel y todo primogénito de los animales. Y aquí la última. Ve pues, y guiere a Malek y destruye todo lo que tiene en el Eterno, y no te apiades de él.
Mata a hombres, mujeres, niños y aún los de pecho. Pacas, ovejas, camellos y asnos. Cuatro ejemplos. Y hay muchos en las escrituras relacionados con este tipo de evento. ¿Qué estamos hablando aquí? Podríamos hablar quizás de un genocidio. Podríamos hablar de una muerte en masa. Hay eventos o guerras que murieron 100.000 personas en un solo día. Personas inocentes, mujeres, niños, bebés, incluso animales. ¿Cómo es posible que nuestras Biblias, Dios, un Dios de amor, esté detrás de tanta violencia y de tanta destrucción cuando Él manda a matar o Él mismo realiza aquí lo que vimos en el diluvio o en Sodoma y Gomorra?
¿Cómo es posible que un Dios de amor haga esto? Podría parecer algo contraproducente. Entonces, vamos a comprender por qué Dios se da el derecho de dar vida y de quitar la vida. Vamos a ir uniendo algunos puntos porque algunas veces esta pregunta puede ser un poco quiscillosa. Entonces, el objetivo del día de hoy es que podamos comprender por qué Dios se da ese derecho. Y lo voy a mostrar. El título del mensaje es El dibujo de la vida. Vamos a ir uniendo elementos o conceptos de nuestras escrituras, tal como si fuera un dibujo que hacen los niños.
¿Usted sabe lo que hay dibujado aquí? Probablemente no, pero que hay un dibujo. Este tipo de preguntas algunas veces podemos ver la respuesta de esta manera y es muy difícil concretar esa respuesta. Entonces vamos a ir avanzando y vamos a ir uniendo los puntos tal como si fuera un dibujo de un niño que al final tiene una imagen. Por eso es el dibujo de la vida. Vamos a comenzar, primeramente, como un antecedente en las escrituras a leer en nuestras Biblias ¿Qué es lo que quiere Dios con nosotros?
¿Qué es lo que busca Dios con nosotros? Hay tres escrituras claves que nos pueden empezar a mostrar este dibujo poquito a poco. En primera timoteo 2-4, muchos de ustedes probablemente ya esto lo tienen casi memorizado, que son las escrituras clásicas. ¿De cuál es el deseo de Dios? ¿Qué es lo que busca? ¿Qué quiere con nosotros? En primera timoteo 2-4, le damos el versículo 3, porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador.
El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Ahí hay un ejemplo. ¿Qué es lo que busca Dios? Que todos se salven y que todos tengan ese conocimiento de la verdad. Esa es la primera escritura. La segunda escritura está en hebreos 2-10. Ya hemos leído en varias ocasiones hebreos 2-10 acerca del deseo de Dios. ¿Qué busca Dios? ¿Qué quiere Dios para nosotros? ¿Qué suframos?
¿Qué un día de mañana nos demuerte? ¿Qué busca Dios hoy? Hebreos 2-10 porque convenía aquel por cuya causa son todas las cosas y porque en todas las cosas subsisten que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionarse por aflicciones al autor de la salvación de ellos. Habiendo de llevar muchos hijos a la gloria. Ese es un objetivo de Dios, de llevar muchos hijos a la gloria. Ese es como segunda escritura. Veamos la tercera y final que está en segunda de Pedro. En segunda de Pedro, capítulo 3, y versículo 9. Segunda de Pedro, capítulo 3, y versículo 9.
Este capítulo es muy interesante, vamos a ver un poco más adelante. Pero aquí, el versículo 9 dice, el Señor no retarda su promesa. Según algunos, la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Estas tres escrituras podrían incluso complementarse. Que habla del arrepentimiento, se habla de la salvación, se habla de hijos para ir a la gloria. Todo esto es el mismo objetivo de Dios, que seamos parte de su familia. Obviamente, Dios no desea darnos la muerte.
Ese no es un deseo que Él busca en nosotros, sino que por el contrario, Él busca la vida. Busca darnos vida. Todos aquí tenemos vida y tenemos vida gracias a Dios. Pero Dios busca una vida que tiene un objetivo, que es eterna. Una vida eterna. Eso es lo que está buscando Dios, ser parte de su familia.
Entonces, si Dios tiene este deseo tan bonito, ¿por qué hay tanta muerte? ¿Por qué hay tantos, tanta gente que muere, como vimos tres, cuatro ejemplos al comienzo de este mensaje? ¿Por qué hay tanta destrucción? ¿Por qué hay tanto fuego? ¿Por qué hay tanta agua que la gente se ahoga? ¿Qué sucede aquí? La semana pasada estuvimos hablando del amor. Si alguna persona no vino y le interesa este tema muy interesante, pueden solicitarlo al equipo de audio-video.
Y estuvimos viendo las diferencias que hay entre una definición del amor de lo que dice el mundo y de lo que está en las escrituras. Y hay una diferencia abismal entre una y la otra. Hablábamos del amor ágape como la base de la pirámide, después el amor filial y el amor héroes. Y estuvimos hablando un poco más de lo que fue las definiciones o las características del amor ágape, como se hablaba en 1er Egorintios 13, el capítulo del amor, que es un amor desinteresado.
Ese es el amor ágape. Y una de las características principales es que cueste lo que cueste busca el bien del otro. Esa es la principal vector o directriz que tiene el amor ágape, que busca, cueste lo que cueste y aunque no le guste a uno, se va buscando el bien de la otra persona. Por eso hablamos de la regla de oro de Mateo 7. ¿Recuerdan la regla de oro que hay que hacerle al resto lo que, o tratar al resto como nos gustaría que nos trataran a nosotros?
Si tratamos mal a alguien, no estamos desarrollando esa característica de un tipo de amor ágape. Y no estamos basándonos en esa regla de oro. Y también vimos, para comprender un poco esto de lo que es el amor, la máxima expresión de amor de Dios, que fue entregar a su hijo. ¿Para qué?
Para nuestro bien. Ahí está entonces esa directriz. Fue para nuestro bien. Dios probablemente sufrió. Cristo lloró sangre, perdón su do sangre. Era una situación muy emocional y a pesar de que no era evidentemente algo positivo, se hizo igual. Entonces el amor no es un sentimiento solamente. Es una acción, es una decisión, es una convicción y Dios nos mostró ese amor para con nosotros entregando a su hijo. También hablamos que Dios en su amor entregó una ley hablando de los diez mandamientos. La ley es o tiene como objetivo hacernos bien. Si uno quebranta la ley de Dios nos va a hacer mal.
Es sencillo el concepto de la ley. No es una carga pesada. Está que no podían ni siquiera llevar los propios fariseos, sauseos, los judíos de la época de Jesucristo. No es una carga pesada. No tenemos un listado de 39 trabajos que no podemos realizar el sábado. La escritura es acuérdate del día sábado. Acuérdate del día sábado, el cuarto mandamiento. Siempre se hace la comparación de la ley de Dios con las reglas del tránsito.
La ley, en la mayoría de los países, dispone que debemos utilizar un cinturón de seguridad, un cinto. Para los motociclistas deben usar un casco. Los conductores no deben estar con su teléfono porque distrae. Esto no es para fastidiar al conductor. Esto es para buscar el bien y proteger a las personas, para salvar incluso nuestras vidas. No sé, la ley es necesaria en este sistema humano que nosotros tenemos hoy día en este mundo viviendo.
En todos los países existen estas leyes. Recuerda un poco, no sé si alguien ha leído esto de lo que ha sido los comienzos del socialismo en la revolución bolchevique en Rusia, cuando comenzó todo este movimiento del comunismo. Estamos hablando de principios del siglo XX. Aquí, después que hubieron como 300 años en donde el imperio de los saristas estuvieron al mando en un poder monárquico autoritario, aquí hubo una revolución.
Estalló la revolución en Rusia con estos principios del comunismo. Esto fue en 1917. Y Lenin, quien sería como el líder de esta revolución bolchevique, catalogó a Rusia como el país más libre de todo el mundo. Hubo una alegría muy grande, hubo una una esfervesencia emocional y una alegría pero fué temporal. ¿Por qué?
Se decía ser el país más libre. No tenía leyes, todo hacía lo que querían. Entonces, ¿qué empezó a pasar? Esta libertad, que yo le digo, radioactiva, sin leyes ni orden, que son los orígenes del comunismo, así comenzó el comunismo, dio como resultado una ola de abusos y violaciones, no menor. Todos quisieron hacer lo que quisieron cuando quisieron.
Y, generó una arbitrariedad con que, a revistas sin principios ni escúpulos, comenzaban a ocupar cargos administrativos y políticos. Cualquiera tomaba el cargo, cualquiera se agarraba con esto y hacía algo. Empezó un desorden político, administrativo, económico. Entonces, ¿qué pasó? Se empezó a levantar un líder y empezó a juntar los poderes, a monopolizar todo esto y tenemos a Lenin. Y Lenin, al final, que hizo con Rusia, generó un imperio dictatorial, sangriento y controlador. Pusieron leyes nuevamente, volvieron a lo que habían hecho o lo que se habían escapado en Rusia y volvieron a controlarlos de una manera bastante sangrienta y con excesos de leyes y los poderes siempre al mando de Lenin.
Entonces, las leyes son importantes, pero la ley de Dios es muy distinta. Se hablaban en el sermóncillo, me recordó un poco el salmo 23, eso del buen pastor, de la vara y el callado. Son dos herramientas de un pastor, pero el pastor utiliza la valla para guiar y ayudar a la ojita, pero el callado no la usa para pegarle la cabeza a la ojita, sino que es para ayudarla a sacarla de los hoyos, no para ir en contra de la ojo.
No es una ley, la ley de Dios no está buscando eso, de ir en contra de la persona o de golpearla o de ser abusivo. La ley de Dios busca el bien. Y con la ley de Dios podemos nosotros demostrar cuánto amamos a Dios, guardando sus mandamientos.
Lo hablábamos la semana pasada, en primera de Juan habla varias oportunidades. Si queremos tener el amor de Dios, guardemos sus mandamientos. Ahora, ¿qué pasa si no le hacemos caso a la ley? ¿Qué pasa si no? ¿Qué pasa si mentimos? ¿Qué pasa si un día ponemos una estatua de una virgen en nuestra habitación? ¿Qué pasa con eso? Cuando transgredimos la ley, según la definición de nuestras Biblias, eso se determina y se define como pecado.
Eso es el pecado, transgresión de la ley. Esta definición es tremendamente importante para seguir avanzando con este dibujo que estamos realizando simbólicamente. Como usted definiría el pecado, quizás la persona del mundo podría decir, mira, el pecado es cuando haces algo malo. Entonces, tienes que saber lo bueno. Y ahora viene la pregunta, ¿qué es lo bueno y qué es lo malo? Ah, bueno, lo bueno es saludar a tu mamá y todo eso.
Entonces, empiezan a generarse distintos puntos de vista. ¿Por qué? Porque no hay una ley. Han visto a los niños jugando cuando se inventan un juego. ¿Qué es lo primero que hacen? Ponen reglas. Yo soy la mamá. Tú eres el papá. Vamos a comprar. Vamos a acostarnos. Hacemos esto, hacemos todo otro. Naturalmente se genera un orden en un juego inventado en cinco segundos. Eso es lo que hace la ley, que haya un orden. Obviamente, después los niños igual terminan peleando y discutiendo y todo eso, pero bueno, la ley de Dios no funciona así.
Es mucho más clara. Y la ley de Dios nos dice exactamente qué es bueno y qué es malo. La ley de Dios es santa, justa y perfecta. Es una ley de la libertad, como nos habla en Santiago 1. La ley de la libertad, cuando podemos guardar esos mandamientos, practicarlos, es la ley de la libertad. Quizás algunas personas aquí presentes o que vean este mensaje en algún momento más en el futuro, quizás por internet, que han asistido alguna congregación cristiana, de cualquier otra administración, o tal vez algún grupo social, algún grupo de personas que buscan hacer el bien.
¿Ha escuchado usted la definición de lo que es el pecado en esos grupos? ¿Se atreverían a hablar en esos grupos qué es el pecado? ¿Se atreverían a abrir en sus biblias 1 Juan 3.4? Por favor, acompáñame aquí, que este es un concepto básico e importante para nuestra edificación respecto al tema que estamos hablando el día de hoy. 1 Juan 3.4, sepa usted de memoria, este versículo por favor, 1 Juan 3.4.
Todo aquel que comete pecado infringe también la ley, pues el pecado es infracción de la ley. ¿Eso es el pecado? No hay necesidad de leer libros de psicología o de conciencia o de filosofía para saber qué es el pecado. La escritura lo define muy claramente. Y aquí comenzamos ya a ver un poco más el dibujo, a unir los primeros puntos de estas definiciones, de este tema del dibujo de la vida, tomando y considerando por qué Dios será el derecho de quitar la vida. Ahora bien, 1 Juan 3.4 nos habla de una ley.
¿Y cuál ley? ¿Cuál ley en la que está hablando aquí la escritura? Dios entregó a su hijo como una manifestación de amor, de su amor ágape. También tenemos la ley que es entregada por amor a nosotros. Entonces aquí viene... Bueno, ¿cuál es la ley? Aquí hay un versículo muy interesante y no se puede ahondar más, porque solamente este versículo es para otro sermón. Pero quisiera tocarlo aquí en 1 Corintio 7.19. 1 Corintio 7.19. Aquí vemos una carta de Pablo, un experto en la ley, o lo que anteriormente le sabía a los pies de Gamaliel, como se nos hablan hechos.
En 1 Corintio 7. Perdón, sí, digo, capítulo 7 y versículo 19 nos dice un versículo que tiene que ver con lo que sería los antecedentes del Concilio de Jerusalén en hechos 15. Esto de la circuncisión. Vale o no vale. ¿Es necesaria para la salvación o no es necesaria? Y aquí dice, la circuncisión nada es y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. Pablo, en este solo versículo, hace una división tremenda.
Toda la ley ceremonial, física, todos los sacrificios que había en el Antiguo Testamento, que es la circuncisión, también él resume todo eso, que ya eso no es necesario, sino una ley espiritual, que son los diez mandamientos que nosotros entendemos como ley cuando se habla en las escrituras. Entonces aquí hay una división entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto. Hay un tremendo folleto de lo que habla de lo bueno que es el Nuevo Pacto.
Todavía se puede uno profundizar acerca de esto, de lo que es el Nuevo Pacto. Entonces aquí, Pablo, en este solo versículo resume que en realidad la ley de la cual hemos estado hablando, la que sigue vigente, es aquella que tiene que ver con los diez mandamientos, pero no el Antiguo Pacto.
Hoy día no sacrificamos los corderos, no derramamos sangre. En Hebreos habla de ese nuevo pacto que él ya lo hizo. Él ya cumplió con esa parte. Era lo que había que hacerse antes, pero ya no es necesario hoy en día. No tenemos esos ritos, esos rituales que tenían que hacer todo el sistema sacerdotal que empieza con Levítico hacia adelante, después de que en éxodo el pueblo de Israel sale y se establece combinación y empieza un sistema de sacerdotes con Arón hacia adelante.
Entonces empieza todo un proceso que ya con Cristo culmina. Ese es todo el Antiguo Pacto. Entonces aquí este versículo, gracias a Dios que los gentiles ahora con la circuncisión y todo eso implica que podemos acceder y ser injertados como olivos silvestres. En este olivo podemos, dice, tener disposición de esta sabia que habla la Escritura, de que podemos ser salvos. Ya no hay griego, no hay judío, no hay hombre, no hay mujer.
Todo hombre puede acceder. Por eso el mejor pacto es el nuevo pacto. Antiguamente si usted quisiera ser parte del pueblo Israel, se tenía que circuncidar. Y hoy día los judíos tienen el mismo procedimiento y siguen con ese mismo Antiguo Pacto. Por eso ustedes lo ven con sus ropas, con sus filacterias, con sus gorritos, todo eso es parte del Antiguo Pacto, la parte ceremonial. Y entonces aquí está la separación y lo que prima son los mandamientos de Dios.
Fíjense que incluso al final de las escrituras, recuerden el relato de In en Apocalipsis cuando el dragón, la serpiente antigua, el diablo, va en busca de la mujer y la mujer es sustentada en el desierto por tiempo tiempo, sino a mitad de un tiempo. Y es protegida en ese lugar de refugio. Y el dragón no puede ir detrás de ella. ¿Qué hace el dragón? Se da a media vuelta y se va a buscar la descendencia de la iglesia, quienes tienen el testimonio en Jesucristo y guarda los mandamientos de Dios. La escritura es clara incluso en los tiempos del fin. Mandamientos están ahí. Y vamos más al final, en Apocalipsis 22, cuando usted ha escuchado hablar, veámoslo ahí.
Vamos a Apocalipsis 22, ya que estamos casi cerca. En Apocalipsis 22, el versículo 14. Al final, al final de nuestras Biblias, bien aventurados los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas en la ciudad. La traducción correcta es bien aventurados los que guardan sus mandamientos. Hay una pequeña modificación de la reina valera en nuestras Biblias.
Bien aventurados los que guardan sus mandamientos para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas de la ciudad. Utilizaron una frase que intentaba reemplazar y desacaran lo que significan los mandamientos hasta el fin. Vamos uniendo el dibujo. Primera de Juan 3.4 fue el punto de partida, el pecado, que es el pecado, la infracción de la ley. ¿Cuáles son los demandamientos? Vamos haciendo este dibujo, el dibujo de la vida. Tenemos y todos vivimos bajo un principio que no lo inventó, sino que lo definió Isaac Newton como el de acción y reacción. Cuando cometemos una infracción a la ley, un pecado, perdón, cuando hay una infracción de la ley de tránsito, ¿qué hay? Una multa.
O debería haber una multa. Una consecuencia. Hay algo que tenemos que pagar cuando se quebranta la ley de tránsito. Así también en las escrituras encontramos que la infracción de la ley, que es pecado, tiene que pagar algo cuando uno peca. ¿Y qué es? Esta es la segunda escritura clave, que está en romanos 623. En romanos 623. Romanos 623. Solamente la primera parte. Porque la paga del pecado, la transgresión de la ley de dos días en mandamientos, es muerte. Empezamos a entender un poquitito más cuando hicimos la pregunta, ¿por qué Dios se da el derecho de dar vida o quitar vida? La paga del pecado es muerte. ¿Alguien quiere morir? Supongo que nadie quiere morir. Nadie queremos morir. Nadie en su sano juicio desea la muerte. Es nuestro enemigo, dice la escritura. Es el enemigo que va a ser lanzado a Lades en Apocalipsis 20. Pero, por lo increíble que parezca desde Adam y todos los hombres que han tenido vida merecen morir. Todos, salvo Jesucristo, lógicamente. Dios en la carne. Todos merecemos morir. ¿Por qué? Romanos 3.23. Esta escritura también, por favor. No la olviden. Márquela. Todos merecemos la muerte. Romanos 3.23. Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. Todos pecamos. Nadie se salva. Nadie se salva de no pecar. Primera, Juan 3.4. Lo que es el pecado. Romanos 6.23. La paga del pecado. Romanos 3.23. Todos pecamos. Ahí vamos haciendo el dibujo. Vamos haciendo esta silueta que vamos a ver el dibujo que vamos formando. Ahora bien, Dios es el creador de todo lo que vemos acá. Y del incluso lo que no vemos. Dios creó la ley basada en el amor para nuestro bien. El amor ágapes. Recuerden el amor ágapes para nuestro bien. La ley no es para darnos una mochila, un bulto pesado que no podamos llevar. Es algo sencillo. Es para nuestro bien. Sin embargo, Dios no necesita instrucciones para andar correctamente. Dios no necesita una ley para Él para saber qué es bueno o qué es malo. Porque Dios no peca. Dios no es hombre para que mienta. Ahí dicen números 23 y 19. Dios no es hombre para que mienta.
Discutir este punto acerca de que por qué Dios no necesita una ley sería, y me imagino como dice Isaías 45-9 o Romanos 9-20, si ustedes imaginan a un alfarero y produce un vasito de greda o de barro, y el barro lo mire y le dice, ¡oye, por qué me hiciste así! Fíjense esa escena, casi un poco caricaturezca, ¿no? Pero eso es lo que dice la escritura. ¿Por qué me hiciste así? Podría preguntar al vaso. ¿Por qué das muerte deliberada a la gente inocente? Podríamos incluso llegar a preguntar, ¿qué es lo que estamos también abordando como objetivo? ¿Por qué haces esto? ¿Por qué haces esto otro? Fíjense aquí en Proverbios 21. Me gustó mucho este versículo que habla de esto de contender contra nuestro creador. Es una quita que podamos comprender por qué hace las cosas. Dios no es hombre para que mienta. Proverbios 21 versículo 30 y 31. No hay sabiduría ni inteligencia ni consejo contra el eterno. Y fíjense lo que dice el 31. El caballo sea lista para el día de la batalla, más el eterno es el que da la victoria. Ahí hay una imagen también gráfica muy bonita de lo que en realidad tenemos que tomar y considerar cuando algunas veces hemos querido entender algo y queremos en realidad contender contra nuestro Dios. Y esta respuesta que estamos desarrollando puede ser quizás uno de los puntos para llegar a ese proceso. Dios es espíritu. No es carne, no es sangre. Dios es espíritu como nos habla en Juan 424. Y el fruto del Espíritu Santo, que se hablaba también en el sermóncillo de Galatas 5, 22, empieza con amor. Gozo, paz, paciencia, veninidad, bondad, fe, manse d'umbre y templanza. ¿Y qué dice al final? Contratarles cosas, no hay ley. Contratarles cosas, no hay ley. Esa es la esencia de Dios. Dios es espíritu, Dios es amor. Y Dios no puede contender, Dios no puede convivir con el pecado. El pecado es exactamente lo opuesto a Dios. ¿Recuerdan ustedes cuando Jesucristo estaba a punto de morir? Y dice la siguiente frase, el Ili, la Maza Bactan y que es Dios mío, Dios mío. ¿Por qué me has desamparado? Cristo no se había sentido solo en todos sus 33 años, de ese punto Él sintió una soledad profunda. ¿Por qué? Porque Cristo cargó todo el pecado de la humanidad en sí. Dios no puede estar ahí, no podía estar ahí, era parte del proceso. Ahí estaba el pecado, cargó con todo el pecado en ese mismo momento, antes de morir. Y Dios lo dejó solo, era parte de su disciplina que tenía que cumplir. Y Él sintió esa de Samparo. Dios no puede estar cerca del pecado. De hecho, son las mismas palabras que David, inspirado también por el Espíritu Santo, habla en Salmo 221. También ya esas mismas palabras, Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Ya habían sido dichas por David en Salmo 221. Los mandamientos los hizo Dios para que al hombre le vaya bien.
Para saber lo que es pecado. Y así, librarse de la muerte. Dios no necesita rejirse por esa ley, porque no peca. Dios es perfecto. Dios es eterno. No muere. Es Espíritu.
Ahora bien, siguiendo y avanzando con este dibujo, por falta de tiempo no se podría ver cada uno de los eventos en donde Dios interviene y empuja o da la instrucción de matar a alguien. No se puede ver así con lujo de detalle cada momento de todas las muertes que hubieron, donde algunas veces usted puede leer la escritura y dice, ¿cuánta gente murió? Niños, mujeres, ancianos, el fruto, los animales. La tierra se vuelve estéril también, porque aparentemente es algo injusto, como una barbarie, como si fuese una película de guerra. ¿Y Dios está detrás de eso?
Sin embargo, es Dios, y escuche bien esto, es Dios quien se adjudica realizar un juicio en este tipo de situaciones, cuando las personas han practicado la maldad y poco a poco se van conduciendo a la autodestrucción. Dios se adjudica realizar un juicio en el momento en que Él lo desea.
Fíjese aquí en 1 de Samuel 2.6. 1 de Samuel capítulo 2. Y versículo 6. Dios se adjudica de realizar el juicio y de tal vez quitar vidas.
1 de Samuel 2.6 nos dice, el eterno mata y Él da vida. Él hace descender al seol y hace subir. Dios nos creó. ¿Por qué no va a poder hacer eso? El Dios omnipotente que controla todo lo que vemos y ha creado todo lo que vemos. La historia, o el versículo que leímos al comienzo de Sodoma y Gomorra, viendo un poco más aquí de esta... cuando Dios elimina a Sodom y Gomorra y reduce a cenizas a todo un pueblo, excepto a Lot y su familia. Rápidamente, la historia de Sodom y Gomorra pudiera ayudarnos a entender por qué Dios se adjudica de realizar o de ejecutar un juicio. Veamos aquí en Mateo 10 hablando de Sodoma y Gomorra. Hay otros pasajes que hablan aquí en los evangelios, pero en Mateo 10, Mateo capítulo 10 y versículo 15, solamente el versículo 15. Desierto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad. ¿A qué se está refiriendo aquí? Veamos que estamos hablando de un juicio en el futuro y que Sodom y Gomorra va a entrar de nuevo en otro proceso cuando ya se pulverizó con granizo y con fuego. Entonces, aquí la pregunta es, ¿en realidad de qué está hablando aquí? Supongamos que si el supuesto Dios severo y sin misericordia hubiese dado muerte a todos los de Sodom y Gomorra y todas las muertes que ustedes ven en las escrituras, ¿por qué en este punto se vuelve a hablar de Sodoma y Gomorra en el futuro? De un juicio al futuro. Es una buena pregunta.
Aquí hay un paréntesis. La semana pasada estuvimos hablando de los cátaros. ¿Recuerdan los cátaros? La época medieval, que eran unas personas que comenzaron con una revolución pacífica de lo que es el amor. Y entonces habían sido muy perseguidos por la inquisición, por los romanos que supuestamente eran cristianos y los mataban, los quemaban, los torturaban y ellos o los romanos se adjudicaban realizar un juicio en ese momento. Obviamente, humano. De decir, tú eres un hereje y tú no. Entonces, a ti te mato y te corto la cabeza. Los cátaros fueron perseguidos e incluso eliminados en el año 1300. Obviamente, y tiene lógica de por qué ellos no creían en el juicio ni en un Dios castigador, porque tenían a todos tus impuestos cristianos que los mataban y hacían un juicio sobre ellos bastante injusto. Obviamente, ellos no querían saber nada de juicio y no creían en el juicio como tal o el juicio final, porque ese era el juicio final para ellos según los inquisidores.
Ahora, de nuevo, si creyéramos en este Dios que castiga, que no tiene misericordia, que es incluso, tal vez, hasta caprichoso, podríamos meter en la bolsa al mundo pre-iluviano, a los ejércitos de miles de filisteos, asirios y cuántos otros incircuncisos, además de Sodoma y Gomorra, que tendrían que haber muerto en ese momento como un juicio final para ellos.
Si Dios fuese un Dios castigador y sin misericordia, si fuera así, el momento de su muerte tendría que haber sido el juicio final. Pero la Escritura no nos habla de eso. No nos habla de que en ese momento ellos, ya sé, le acabaron todas las oportunidades. En el infinito amor de Dios, cuando las personas están tan alejadas de Dios y sus mentes desorientadas, Dios, si lo podemos decir casi como poéticamente, les dice, hijo mío, ve a descansar. Ve a dormir. Estás muy cansado. Estás muy abrumado. Ve a descansar. ¿Por qué? Porque la gente va a tener una oportunidad en el futuro. No en ese momento. Por eso nos habla Mateo 15, hablando de un momento en el futuro, de un juicio en el momento del gran trono blanco que el que vamos a ver ahora. Así Dios tendría una oportunidad para ellos, para conocer el camino correcto, para conocer la ley de Dios. Pero ya no en un mundo como el del otro, donde todos eran unas personas tremendamente violentas y distorsionadas moralmente. Y Dios en su amor, le dice a esta gente, descansen. No aplica un juicio sobre ellos final, sino que es un juicio temporal para que ellos descansen de lo que estaban haciendo. ¿Por qué? Porque se estaban auto destruyendo, estaban afectándose tanto que Dios les dice, hasta aquí llegaron. No fue porque simplemente Dios lo quiso hacer, porque a Prichu, se estaban dañando, se estaban corrompiendo. Entonces podemos llegar a decir que Dios envió el diluvio debido a la maldad de los hombres, era mucha la tierra, y todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y Dios envía el diluvio. Dios destruyó Sodoma y Gomorra porque sus habitantes eran malos y pecadores contra el eterno en gran manera.
Pero ese juicio temporal depende de Dios, no del hombre. Ahí está la gran diferencia. Dios va a resucitar a todas estas personas para que tengan una oportunidad de que de recibir la vida eterna. Tal como lo leímos al comienzo de este sermón, recuerden el deseo de Dios, que todos se salven de una manera justa. Y todo eso es la última fiesta de la tercera temporada que comienza en menos de seis semanas. Hablamos del último grandía, esta séptima fiesta que representa cuando Dios derrama su Espíritu Santo o abre la oportunidad para que todos puedan leer la Biblia, para que todos puedan ser juzgados en un juicio misericordioso por las cosas que hay escritas en la Biblia. Ahí está la ley de Dios. Esto es tremendamente impactante y nos abre toda una mente de la característica de Dios, que es un Dios de amor. Dios le va a ofrecer la vida, pero la vida eterna, así como usted y nosotros en este momento. Ese es el Dios misericordioso, que siempre ha sido y siempre lo será. Gente que dice que el antiguo testamento es un Dios distinto, un Dios cruel, un Dios que mata, pero veamos el dibujo completo. Teníamos el dibujo de los puntitos que no se podía imaginar uno que es lo que estamos dibujando. Ahora, como un niño, vamos uniendo los puntos y va apareciendo una figura y vamos viendo un Dios, que no es el Dios que se dice, que es el Dios implacable y duro que se dice en el antiguo testamento. Vamos viendo una figura poco a poco. Dios no desea quitarnos la vida, ese no es el deseo de Dios, Dios desea darnos vida, y no solamente como ahora, sino que de una manera permanente, que es la vida eterna. Y a todos, recuerden las tres escrituras que vimos al principio, a todos, que todos se salven, que todos se arrepientan, que sean muchos hijos que lleven a la gloria de Dios. Ahora, Sodom y Gomorra hablamos de que era lo mejor para ellos. Estaban tan corrompidos en su corazón y sus pensamientos y emociones que Dios les dijo, hasta acá me han llegado sus lamentos. ¿Por qué? Porque Lot clamaba a Dios por lo que ellos estaban haciendo. ¿No vayan ahí en 2 Pedro 2? Aquí dice, y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodom y Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impiamente, y libró al justo Lot, abrumado por la nefana conducta de los malvados, porque este justo que muraba entre ellos afligía cada día su alma justa, viviendo y oyendo los hechos iniquos de ellos. Era lo mejor para Lot también destruir Sodom y Gomorra, porque si sacaba a Lot de ahí, tenemos Sodom y Gomorra, que va a empezar a crecer y va a empezar a contaminar como un cajón de manzanas podridas. Dios elimina Sodom y Gomorra, saca a Lot y fue lo mejor para él. Era lo mejor para los habitantes de Sodom y Gomorra, y fue lo mejor para él. En Mateo 25, no va... Bueno, vamos aquí, en Mateo 25. En Mateo 25 hay varias parábolas o las últimas que nuestro Señor Jesucristo relata aquí, según la cronología.
Está la parábola de las diez vírgenes, la parábola de los talentos, la de los cabritos y de las ovejas, que algunas veces se puede comparar con el trigo y la cisaña, con los cabritos y las ovejas. ¿Por qué? Porque en este momento es cuando se produce una separación entre los cabritos y las ovejas, entre el trigo y la cisaña. Hay un momento en el futuro que se va a realizar una división, pero no es ahora, hoy no es el juicio final. Eso es tremendamente importante para entender que la gente dice que se va a ir al infierno y cuánta otra basura han inventado para que con el miedo controlen a las personas. Aquí en el capítulo 25 habla entonces de lo que son los cabritos y las ovejas, que es como el trigo y la cisaña. Y al final, en el versículo 46, aquí está la división. Eirán estos al castigo eterno y los justos a la vida eterna. El hombre es tremendamente perverso y ha tomado versículos para controlar a la gente. Esta semana estuve viendo la película de los 12 años de esclavitud y me llamaba la atención cómo los hombres blancos tomaban la Biblia, le inventaban escrituras para controlar a los negritos que no sabían leer, que si no trabajaban se iba a negar al infierno y los negritos que no sabían leer ni escribir no les quedaba otra que creer lo que estaba pasando. Pero la escritura no se puede tergiversar y esto es muy claro hablando de un futuro, de una división del castigo eterno y la vida eterna. Esto es lo que nosotros entendemos como el juicio final, no el de ahora. Hubieron o han habido juicios temporales como Sodom y Gomorra, como el diluvio y otros tantos. ¿Qué se refiere con este juicio final? La vida eterna va a ser alcanzada por quienes resucitan en la primera resurrección. Empezamos a hablar de otros temas, la primera resurrección. Cuando vengas a Jesucristo, no hemos hablado de la primera resurrección ni hemos tocado ese tema, pero está aquí nombrado y muchos de ustedes yo sé que ya saben lo que es. Pero la vida eterna también va a ser alcanzada después del milenio en la segunda resurrección. Esa gente va a tener la oportunidad de recibir el Espíritu Santo cuando acepten a Jesucristo y guarden los mandamientos de Dios. Esto es la séptima fiesta. Después del tabernáculo, viene mil años y después entonces viene el último gran día, el octavo día de la fiesta, que simboliza ese momento. Sin embargo, Dios respeta libre albedrío incluso hasta el último. ¿Por qué? Porque incluso van a haber personas que teniendo la oportunidad, digan, no. Yo no hago caso a esto. Él le va a decir al alfarero, no te hago caso. No me gusta cómo lo haces. Yo voy a buscar mi manera. ¿Y qué va a pasar con esas personas que rechacen esa oportunidad? El Lago del Fuego. Ahí entonces vemos lo que es el Lago del Fuego. No es el infierno que se habla hoy día en el mundo cristiano.
Van a ser lanzados al Lago del Fuego. Y con todo lo que hemos venido hablando, usted podría llegar a pensar así, como yo también lo pienso, que si la persona rechaza a Dios y finalmente va a ser lanzada al Lago del Fuego, es un gesto tremendamente de amor y de misericordia. La persona física se va a pulverizar en medio segundo, quizás menos, y no va a tener conciencia de su existencia. Eso es un acto de misericordia de Dios. Y justo también, porque lo ofrece la oportunidad, pero sin embargo, la persona dice no, y usted dice ok. Mira lo que te toca ahora. El Lago del Fuego. Van a estar toda la vida sufriendo, como es lo que la gente dice, con latigazos y quemándose. Eso es una falacia. Eso es lo mejor para ellos, en ese momento en que se han lanzados al Lago del Fuego. Es un acto de amor. Ya no se puede trabajar más con su conciencia. Habrán agotado todas las pacientes oportunidades de Dios. Van a tener todo para hacerlo. Y si no quieren, entonces viene lo otro. Distinto es para Satanás y los seres espirituales, que no pueden morir. Ellos sí estarán en el Lago del Fuego, por el resto de la eternidad, como dice la Escritura. Eso es distinto. Somos naturales distintas. Ahora, con todo lo que hemos venido hablando, veamos Hebreos 10.
Hebreos, capítulo 10. Hemos hablado de la segunda resurrección. Hemos hablado de por qué Dios quita la vida algunas veces. Pero estamos hablando de personas inconversas, de personas que han muerto y que están esperando una oportunidad justa para poder leer la Biblia y para poder entender lo que nosotros hoy día estamos haciendo. En Hebreos 10, y versículo 26, y esto nos debería remover nuestras emociones y sentir un vivo celo por lo que tenemos hoy. En Hebreos capítulo 10, y versículo 26, dice, porque si pecaremos voluntariamente, después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio y de erbóren fuego que ha de devorar a los adversarios. Nosotros hoy día debemos tomar esto en serio, porque es LA oportunidad. Cristo no va a morir dos veces por nosotros. Usted ya aceptó ese sacrificio. No serán dos oportunidades.
En Segunda de Pedro 2, un poquito más adelante, en Segunda de Pedro 2, dos...
Perdón, Segunda de Pedro 2, 20. Segunda de Pedro 2, 20. Ciertamente, si habiéndose ellos escapados de las contaminaciones del mundo por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas, son vencidos su postrer estado bien hacer peor que el primero, porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio. El perro vuelve a su bómito y la puede escalabada a revolcarse en el sieno.
La escritura dice, bien aventurados los que forman parte de la primera resurrección, en la que estamos hoy día buscando.
Ya no podemos ir a la Segunda. Estamos buscando la primera. Y porque es mucho mejor. Si usted se pone a comparar y se pueden hacer la pregunta, ¿quién va a reinar con Jesucristo los mil años? ¿Y quiénes van a estar hermoceando y reestructurando una tierra dañada con miles de años?
¿Quién va a enseñar los caminos de Dios a la gente física que sobreviva a los eventos apocalípticos del fin del mundo? ¿Y quién? Los seres espirituales de la primera resurrección. Por eso es mejor. Por eso es un tremendo galardón para nosotros.
Vida eterna, tal cual como los de la segunda resurrección después, que también van a tener vida eterna.
Pero los de la primera tienen un reinado con Jesucristo. Por mil años. Reyes y sacerdotes. Apocalipsis 5-10. Reyes y sacerdotes. Por eso es mejor. Por eso somos bienaventuras. Por eso buscamos la primera resurrección. No la segunda. Y obviamente, mucho menos la tercera.
El mundo pre-deluviano no tuvo el conocimiento de la verdad, que es lo que Dios quiere al fin y al cabo con todos nosotros.
Tampoco lo tuvo Sodom y Gomorra. No tuvieron la oportunidad.
Y entonces van a despertarse y van a recibir esa oportunidad. Pero nosotros sí la tenemos. Nosotros hoy día sí tenemos esa oportunidad. Somos iluminados por esa verdad.
Pero no lo seremos dos veces. Será solamente esta.
Cristo no morirá dos veces por nosotros. No lo va a hacer.
Así que ya como conclusión, comprendimos la dinámica que hay entre...
La dinámica física. Que hay entre carne, sangre, ley, pecado, muerte.
Aboardando estos temas en las definiciones bíblicas. Para entender algunas veces por qué Dios se toma la libertad de decir, este pueblo se elimina.
Porque sus obras son pura maldad. Por el bien de ellos. Por el bien de lo que los rodean también.
Y dimos tres escrituras en esta dinámica. Recuerden, primera de Juan 3.4. Pecado, infracción de la ley. Romano 3.23. Todos pecamos. Romano 6.23. La paga del pecado es muerte.
Eso nos va a ayudar a visualizar una dimensión mucho más espiritual de lo que es nuestro Dios.
Recuerden, el ser Dios podemos verlo de este porte.
Y mucha gente lo ve pequeñito. Y lo podemos ver de 10 metros.
O de 50 metros. O de 20 kilómetros.
Hacia arriba va a depender de cómo nosotros queramos aprender más de su carácter. Esto revela su carácter. Este sermón revela el carácter de Dios.
Dios se da, entonces, en su carácter amoroso la libertad de emitir un juicio temporal en estos tiempos, desde Adam hacia adelante, por el bien de las personas de su domingo morra, para que tengan un final justo en el juicio final en Apocalipsis 20.
Si volvemos a leer Romano 6.23. Vayamos ahí, por favor. Romano 6.23.
Ya para ir concluyendo.
De nuevo, es difícil abarcar todos los puntos, pero espero que esto ayude a consolidar esta respuesta tan complicada que puede ser algunas veces.
¿Por qué Dios mata? Romano 6.23 nos dice porque la paga el pecado es muerte.
Y la segunda parte que dice, más, la dádiva de Dios es pida eterna en Cristo Jesús, Señor Nuestro. Es por eso que cuando leemos todos los puntos, ya vemos la imagen.
Una imagen clara, nítida, cuando leemos las escrituras, de lo que es el amor de Dios.
¿Y por qué pasa lo que pasa las escrituras?
Podemos ver la imagen, uniendo todos los puntos en su orden respectivo. Dios le da la oportunidad a todos para que puedan elegir entre la vida y la muerte.
No es Dios quien decide que usted vive o muere.
Somos nosotros los que elegimos esa decisión final.
Hablamos de su opinión, pero no es Dios. Esa decisión final.
Hablamos de su Domingo Morra, pero saben que no hubo tiempo de hablar de no es.
Y el delubio, que es muy similar, las características o el contexto es muy similar.
Permítame usted determinar este mensaje con esta misma contexto, que venimos hablando de su Domingo Morra, pero ahora no es. Y se lo voy a leer a continuación para no alargar más el mensaje.
En Génesis 7 habla.
Y dice, en este mismo día entraron no es, Sem, Cam y Jafet, hijos de no es, la mujer de no es y las tres mujeres de sus hijos con él en el arca.
Ellos y todos los animales silvestres, según sus especies, y todos los animales domesticados, según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra, según su especie, y toda ave, según su especie, y todo pájaro de toda especie, vinieron pues con no es al arca, de dos en dos, de toda carne, en que había espíritu de vida.
Y los que vinieron, macho y hembra, de toda carne vinieron, como les había mandado Dios.
Y el Eterno le cerró la puerta.
Esa última parte de ese versículo. Y el Eterno le cerró la puerta. Algo sobrenatural. No es no podía cerrar por fuera.
Sobrenaturalmente esa puerta se cerró.
Un día, mis hermanos, Dios, ahora que tenemos clara la imagen, que tiene que ver con no es, con la promesa de Dios, con ese arco en las nubes. Ahora que tenemos ese dibujo, con este sermón, espero que haya quedado más claro.
Y también, aquí, cuando se cierra la puerta, también metafóricamente hablando, o más proféticamente hablando, un día Dios cerrará la puerta estrecha que nos lleva a la vida eterna.
Un día Dios la va a cerrar.
Entonces, mis hermanos, veamos el dibujo completo y procuremos estar del lado correcto cuando esa puerta se cierre.
Sólo Dios la abre y sólo Dios la cierra.
Si estamos en el lado correcto, vamos a poder gozar de las ricas bendiciones de Reyes y Zazerdotes, Apocalipsis 50, primera resurrección. Bienaventurados los de la primera resurrección con Cristo mil años y vivir eternamente con el Cordero y Dios el Padre, reinando por los siglos de los siglos.
La decisión de vivir eternamente o de morir eternamente depende de nosotros.
Buenas tardes a todos.