Los panes sin levadura, de sinceridad y verdad

¿Es importante celebrar la Fiesta de Panes sin Levadura? La respuesta es sí, definitivamente. Mensaje entregado el 6 de abril de 2018.

Transcripción

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Limento a su tiempo. Quisiera empezar con una pregunta. ¿Cómo le contestarían a una persona si dicen, bueno, si yo considero que estos días de pan es sin levadura, ya eran algo que estaba en el antiguo testamento, y que ahora como cristiano, no tengo por qué guardar estos días de pan es sin levadura? ¿Qué tipo de respuesta le podrían dar a la persona? Yo les sugiero la siguiente. En realidad, los días de pan es sin levadura no son necesarios guardar si usted no peca, porque entonces no tiene por qué recordarse el pecado.

Así que eso es una sencilla condición. Si usted no peca, no necesita guardar los panes sin levadura, porque es un recuerdo que todavía pecamos y que hay que sacar la levadura. Entonces, en este mundo lleno de protestantes y evangélicos que estudian la Biblia, y sin embargo, no se les amanece, no se les ocurre que las fiestas de pan es sin levadura no pueden ser removidas, porque aún las lecciones son aplicables para todos nosotros. Y le hacemos a Dios en un mentiroso, porque la Biblia misma dice que si decimos que no tenemos pecado, estamos haciéndole a Dios un mentiroso. Vayamos a 1 Juan 1, 1 Juan 1, en el versículo 8, el primer capítulo dice, si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él, a Dios.

Mentiroso. Y su palabra no está en nosotros. Entonces, por dos mil años, desde la muerte de su Cristo y el inicio de la Iglesia original del Nuevo Destamento, cuando pasaron el primer siglo y había una controversia, si se debía guardar estos días o no, los verdaderos cristianos sabían que todavía necesitaban la lección porque tenían que seguir siendo recordados, que aún después del bautismo, después del arrepentimiento, igual tenemos la naturaleza humana que estamos luchando contra ellas. Entonces, no me importa que dijo Martín Lutero, no me importa lo que dijeron los papas. El hecho es que mientras necesitamos el recuerdo de que somos pecadores, estos días tienen vigencia. Es tan sencillo como eso. Sin embargo, el mundo dice que no, que ya la ley ha sido abolida, que ya estos días han sido... Bueno, señores, ¿el pecado todavía sigue? ¿el cristiano luchando contra ello? Todos los evangélicos, los protestantes, quienes sean católicos, aún les falta guardar estos días, porque son un recordatorio de lo que es ser humano, ser cristiano, y luchar contra el pecado. Hasta que no seamos convertidos en seres espirituales, necesitamos el recuerdo de estos días, tal como se menciona, eso de que hay que evitar la levadura, hay que tener cuidado. ¿Por qué? Porque también debemos tener cuidado con el pecado, y el mundo se pierde esa preciosa lección que tenemos en la Biblia. Hay, sobre todas las escrituras en la Biblia, una hermosa descripción de los días de Panes sin Levadura. Esta es como la cumbre en las escrituras que tiene que ver con los días de Panes sin Levadura. Unos versículos que describen lo máximo que pueden llegar estos días a significar. Se encuentran en 1 Corintios, capítulo 5, versículos 6 al 8.

1 Corintios, capítulo 5, versículos 6 al 8.

Posto el Pablo, dirigiendose a la Iglesia en Corinto, dice, No es buena vuestra abjactancia. ¿No sabéis que un poco de Levadura leuda toda la masa? Él pensaba que todavía esto tenía significado. ¿De qué servía esto de hablar de la Levadura y de no tener Levadura si ya esto había quedado abolido con la cruz de Cristo? No, esto había pasado antes. Ya tenemos 20, 30 años después en la Iglesia y aquí está recordándole de estos días de Panes sin Levadura y él lo celeba, no sólo en la aplicación física, sino a la aplicación espiritual. No es sólo guardar la fiesta en forma física, sino también en forma espiritual. Y por eso dice, en el versículo 7, Limpiados pues de la vieja Levadura para que seáis nueva masa, sin Levadura como sois, porque nuestra Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros, significado de la Pascua. Y ahora dice sobre estos días de Panes sin Levadura, así que celebremos la fiesta, no con la vieja Levadura, ni con la Levadura de Malicia y de Maldad, sino con Panes sin Levadura de sinceridad y de verdad. Estaba diciéndole, hermanos, que no es suficiente guardar la fiesta en forma física, sino que también en el interior hay que guardarlas, porque la sinceridad y la verdad son elementos espirituales, no se pueden ver en forma exteriores. Esto es algo interior, si la persona tiene la sinceridad y la verdad. Entonces él está elevando estas fiestas a su nivel que corresponden, a su nivel espirituales. De hecho, en la Encyclopedia Británica, en la Encyclopedia más famosa y prestigiosa en el mundo, en la edición número 11 que se dedicó a temas religiosos, habla sobre estos días de Panes sin Levadura y dice la Encyclopedia, los primeros cristianos naturalmente continuaron observando las fiestas judías, aunque con un espíritu nuevo, como conmemoraciones de eventos que eran sombras. Y eso es precisamente, se empezó a guardar, no como el pueblo judío, que ven las cosas, están guardando estos días, pero ellos solamente no guardan, no comen levadura, hacen todo, pero enfocan en la parte física de ellos. No pueden todavía entender la parte espiritual de estos días, que iban a ser revelados en el Nuevo Testamento. Tienen las bases en el Antio Testamento, pero es como tener los cimientos y no tener el edificio. Había que poner algo encima, que era el edificio espiritual. Y así es como guardamos estas fiestas, no solo por afuera, sino por adentro. En Colocenses 2, 16, aquí Pablo llama a estas fiestas una sombra de lo que está por venir. Porque estos eventos en el Antio Testamento apuntaban al cumplimiento con Jesucristo y en el futuro, en el reino de Dios. Son sombras, pero al igual que una persona que está por dar vuelta en una esquina y está el sol brillando.

¿Qué es lo primero que uno ve? Ve la sombra y después ve el cuerpo. Las fiestas santas son sombras que se proyectan para entonces revelar el contenido futuro. Y por eso las guardamos, porque son eventos que se están cumpliendo ahora por medio de Jesucristo.

Y aún estas fiestas no se han cumplido por completo.

Estoy riéndome porque cuando estábamos embolsando Miriam dijo que los argentinos bromean que cuando escuchan esos truenos y el relámpago dice que Dios le está tomando fotos a ellos.

Bueno, pero aquí vemos que estas fiestas santas son sombras de lo que van a venir. No de cosas que estuvieron atrás y que caducaron, sino sombras que están por cumplirse en la sustancia del cumplimiento que Cristo va a cumplir toda esta fiesta.

Ya cumplió la Pascua. Los panes sin levadura separó a un pueblo que iba a trabajar con ellos. Pentecostés le entregó el Espíritu Santo, pero aún la cuarta fiesta aún no la ha cumplido en forma física con la venida de él. Por eso estas fiestas todavía, todas las sombras no se han cumplido en Cristo.

Pero ¿qué quería decir Pablo? Cuando le dio a los corintios que se deben guardar estos días con panes sin levadura de sinceridad y de verdad. Eso es lo que vamos a ver hoy día.

Los corintios estaban teniendo problemas, permitiendo ciertos pecados en la congregación, que nadie estaba alarmados y no estaban preocupados, y estaban permitiendo. Que es lo que menciona aquí en 1 Corintio 5, Percicló 1, dice de cierto, se oye que hay entre vosotros fornicación y tal fornicación cual ni aún se nombra entre los sentiles tanto que alguno tiene la mujer de su padre, que había un tipo aquí de relación inmoral, y vosotros estáis embanecidos. No debierais más bien haberos lamentado para que fuese quitado en medio de vosotros el que cometió tal acción. Entonces, a Pablo dice, ¿de qué les sirve hermano? ¿Se están preparando para guardar estos días? Y quizás con mucho esmero. Están ya deludando sus casas, están preocupándose de la pazcoa que viene y están tolerando el pecado en la congregación y él dice, no, hay que guardar esto bien, por adentro igual que por afuera. Mantengamos la congregación limpia, que no haya un pecado, porque la persona está cometiendo adultelio de esta manera y que eso se tolera, que la persona está viniendo a los servicios y que todo el mundo está diciendo, bueno, el pobrecito, vamos a hablar por él, bueno, quizás esto ya se acabe, ¿qué vamos a hacer? Tenemos que mostrar amor y misericordia. Pablo dice, no, primero que la persona deje de hacer eso, se arrepiente y que sea entonces reintegrado a la congregación. Esa es la forma de cumplir con estos días como corresponde.

De hecho, vayamos a la primera palabra que habla aquí sinceridad. La palabra sinceridad en el griego, elic crinea, y elic significa que proviene del sol. De ahí viene el término elios, que tiene que ver con, por ejemplo, elio, que es el gas más liviano que hay y que todo que tiene que ver con elio es relacionado con el sol, y crineo significa evaluar o juzgar. Entonces, es evaluar o juzgar algo a la luz del sol. Eso es lo que era la sinceridad.

De hecho, los griegos, cuando había alguna estatua que se compraba, muchas veces una estatua de mármol, y que se veía muy hermosa, y la compraban y la ponían ahí en su patio, pero con la luz del sol, de repente se había visto que el escultor había tapado algunas rajaduras, algunas partes fallas, y entonces esa estatua se llamaba Estatua Con Cera. Tenía cera que tapaba los defectos. De hecho, yo tengo aquí en mi bolsillo un placito de cera. Esto era lo que usaban los escultores con un poquito de polvo de mármol blanco, y la tapasta, y la pegaban, y se veía muy bien, pero no a la luz del sol. A la luz del sol se veían los defectos. Y entonces, cuando había una estatua, el mármol, que entonces el escultor sabía que era perfecto, que no había defectos, decía aquí, saquémoslo a la luz del sol, y ahí se veía el sol, y batía, y nada se retía. Y decía, ésta es una estatua sincera. No tenía nada para tapar, para ocultar los defectos.

Y así entonces, aquí en Imágenes del Nuevo Destamento, Robertson dice, juzgar a la luz del sol.

Hace poco, si quieren, usen aquí el andador. Mejor.

Mi esposa Cati y yo, la semana pasada, tuvimos dos miembros de la iglesia, que se quedaron con nosotros, viajaron desde el noroeste de la zona de New Hampshire, para quedarse con nosotros en estos días de Pascua y Panesin Levadura. Ellos no conocían mucho de California, son buenos amigos, una vez tuvieron aquí en Puerto Vallarta, él es pianista, ella es cantante, forman una pareja. Y son muy divertidos, y una de las cosas que ellos querían conocer, era la zona de Los Ángeles llamada Hollywood. Así que lo llevamos ahí a Hollywood. Y uno de los lugares que quería que fueran, se llama el Moussero de Cera, de Madame Tussaud. Esta era una francesa que, en la Revolución Francesa, ponía las máscaras de cera de toda la aristocracia, cuando estaban por morir le hacían estos rostros de cera y preservaban algo de la facción de la persona. Bueno, ella se volvió una experta, y en Londres tienen el Museo de Madame Tussaud de cera, de figura. ¿Alguien ha ido alguna vez? Visto estas... Yo tuve la oportunidad, como joven en la institución, de viajar y estuve en Londres y una de las cosas que vi, y son unas figuras de cera, pero que se ven tan reales y tienen de todos los famosos personajes del mundo. Bueno, en el de Hollywood, que también es de la misma cadena de Madame Tussaud, eran más que nada todos los famosos actores que había. Y se veían en forma increíble. Tomaba 20 personas a trabajar y modelar esa figura. Y uno después se toma la foto y no saben si es verdadero o no. Pero el punto es que en 1925, en Londres, hubo un incendio y las llamas arrasaron ese museo y todas estas hermosas figuras se derritieron. Y entonces vemos que sí hay figuras de cera que se parecen mucho como el ser humano, pero con el calor se ven que son solamente imitaciones.

Cuando Pablo habló de que quería que los corintios fueran sinceros, es porque les faltaba algo. No estaban siendo sinceros en su fe. Estaban tolerando un pecado que en ninguna congregación, en la iglesia, lamentablemente, a veces tenemos que pedirle a las personas que dejen de reunirse porque están en este tipo de pecado, de adulterio o algo más. Después la persona se puede restaurar en el tiempo, pero es algo muy importante que llevar a cabo.

En Hebreos capítulo 10, pasemos a Hebreos capítulo 10. Y este mensaje no va a ser muy largo, así que no se preocupen que va a ser como medio sermón, ya que tenemos dos servicios hoy día. Pero veamos algunas escrituras aquí. Hebreos capítulo 10, versículo 19, dice, así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesucristo, cuando vamos en oración, por el camino nuevo y vivo, que Él nos abrió a través del velo, esto es, de Su carne, teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, ahí, nada de tapuche, nada de encubiertos, nada que sea falso, corazones sinceros, en plena certidumbre de fe, purificado los corazones de mala conciencia y lavado los cuerpos con agua pura.

Mantengamos firme, sin fluctuar la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió, y consideremos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos, y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Entonces Dios quiere que nosotros recordemos estas fiestas, que estamos por terminar de una manera sincera para deshacernos del pecado, no como los corintios que lo toleraban y se jactaban de ser tan iluminados y tan misericordiosos. Tenemos la necesidad de la sinceridad y que las apariencias pueden engañar. Dios quiere vernos no en un ricon oscuro, sino afuera en el sol, que nos confecemos, que nos arrepintamos, que seamos sinceros primero ante Dios y después ante los seres humanos.

En Efecios capítulo 5, versículo 8, Efecios capítulo 5, versículo 8, Dice, porque en otro tiempo erais tinieblas, más ahora sois luz en el Señor, andá como hijos de luz, porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad, comprobando lo que es agradable al Señor, y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprenderlas, porque vergonzoso es aún hablar de lo que ellos hacen en secreto, más todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas, porque la luz es lo que manifiesta todo.

Vemos aquí otra vez este juego de palabras, de que igual que se comparaban las estatuas en ese entonces, o muchas veces artículos de ropa en esos tipos de bazares, que eran medio oscuros, la persona sacaba en la tela, y la veían la luz del sol, y ahí se veía si tenían defectos. Lo hacemos nosotros hoy día también. Hay manzanas que uno compra, frutas, pero qué quiere ponerla la luz del sol, porque ahí es cuando se ve. Si hay algo adentro que está podrido o no.

La segunda palabra que Pablo usa es la palabra verdad. Viene de aleteia, que es una palabra compuesta también, igual que sinceridad. Son dos palabras que en el griego es a la luz del sol. Se juzga las cosas. Aleteia significa que no está escondida, no está escondida, está también. La segunda palabra es la evidencia de todos.

En el griego, igual que en español, cuando usamos la palabra a, en frente de algo significa que no tiene algo. Por ejemplo, asfixia, que no tiene respiración. Cuando tiene que ver con algo amorfo, porque a es como que no tiene la ausencia de algo. Y aquí, entonces, significa que es algo que no se oculta.

La idea griega de la verdad es como si está abierta a la luz, que puede sostenerse en la luz. Y es la realidad de las cosas. No como queremos verlas, sino como son en realidad. Pablo quería que los corintios, en vez de tener esa insinceridad, no estaban siendo sinceros. ¿Cómo está todo? ¡Bien! Aquí todo. Está lleno de amor, aquí todo.

Pero hay algo aquí que huele mal, que no está bien. Y ustedes no están siendo sinceros, están ocultando algo. Y nosotros hermanos ya dejamos el engaño y la mentira. Y el ocultar las cosas. Y vivir vidas dobles, que por afuera se ve bonito y por adentro es todo lo contrario. No podemos seguir con el mundo como lo conocíamos antes.

Y hay en la Biblia cinco distintos tipos de elevadura que se mencionan. Cinco tipos de elevaduras, de engaño, que podemos caer cualquiera de nosotros, que debemos tener mucho cuidado. ¿Cuáles son esos cinco tipos de elevadura mencionadas en la escritura? La primera es la elevadura de los fariseos.

¿No tienen Lucas capítulo 12? Lucas capítulo 12, versículo 1.

Dice, en esto juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente, guardados de la elevadura de los fariseos, que es la hipocresía. Porque nada hay en cubierto, que no haya de descubrirse ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz o irá, y lo que habéis hablado al oído en los aposentos se proclamará en las azoteas.

Aquí, un diccionario bíblico menciona que la hipocresía está ligada con lo que es falso, con la mentira. Nuestro Señor dice, presenta este mal como algo oculto, que un día se manifestará, un pecado que se gloría al fundir a otros con lisonjas suaves. Los hipócritas religiosos de los días de Jesús vestían largas túnicas que buscaban ser reverenciados por los saludos públicos, tomando por sentado el honor y encubriendo la varicia opresiva con largas poraciones.

La hipocresía limpia la parte exterior de la copa y la fuente y los deja llenos de extorsión y maldad. Hace a los hombres como tumbas ocultas, blancas y brillantes, pero que están fuera del lugar. La palabra hipocresía era, primero que nada, lo que se usaba para un actor, una persona que fingía lo que estaba haciendo, que tenía como doble cara la máscara que se ponían los actores, pero que por adentro era otra cara. Y que esta es la levadura, que los fariseos eran los líderes religiosos, eran personas muy dedicadas, pero por dentro todavía no reconocían a Jesucristo como el Salvador, no aceptaban las enseñanzas espirituales, que estaba Cristo dándoles, para ellos lo exterior era importante y la religión se puede volver algo exterior, pero no por dentro.

Y eso es lo que Cristo dice que es la hipocresía. No, Él quiere que haya sinceridad, pero no para esa parte auténtica en el ser humano. Y nosotros vivimos en un mundo donde la insinceridad se encuentra en la mayoría de los casos. Es difícil encontrar a la persona que a través del tiempo se muestra que hace las cosas no para agradar a los hombres, no para sacar provecho propio, sino porque es lo que Dios espera de uno. Y una de las pruebas de mostrar la sinceridad es cuando la persona está dispuesta a sufrir y perder beneficios para hacer lo correcto. No importa lo que digan los demás o lo critiquen, no, la persona va a hacer lo que Dios espera, aunque pierda beneficios, aunque no sea para su mejor interés.

Y eso es algo que Dios quiere que desarrollemos, no para hacer visto, saber si ahí te van a agradar a los hombres, lo que van a hacer, no, se hace porque ante Dios es lo correcto de hacer. Y eso es lo que lo mantiene en el norte, siguiendo el norte de la persona. Muchas veces hay todo tipo de enredos que hay. Bueno, uno tiene que decir la verdad, enfrentarse, no hacer acepción de personas, aplicar la misma regla, sea a la persona ajena como la persona cercana.

Y obviamente uno no va a ganar muchos amigos, pero ante Dios sí va a ganar el respeto de Dios. Vayamos a una lectura que a mí me impactó mucho al entrar en la iglesia, Filipenses capítulo 2. Filipenses capítulo 2. Y desde luego, nadie lo hace perfecto. Pero este es el norte, en la brújula lo que siempre me animó, dice versículo 15, dice para que seáis irreprensibles y sencillos, y que no hay casos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandeceis como luminares en el mundo, acidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano ni en vano he trabajado.

La segunda levadura, la levadura de los saduceos, era otro grupo religioso. Los fariseos eran más como los preigadores populares, que hoy día se encuentran en los púlpitos de diferentes iglesias, pero los saduceos eran como la jerarquía, muchos eran sacerdotes, los que los encargaban del templo eran personas bastante adineradas y educadas. Y aquí nos dice, en Mateo 16, versículo 16, Mateo 16, versículo 6, dice, y Jesús les dijo, mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. Eran enseñanzas. Versículo 12, entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina, de los fariseos y de los saduceos.

Ya vemos que los fariseos, el problema era que ellos estaban obsesionados, con verse muy religiosos, hicieron como un tipo de profesión de su religión y jugaban a los demás. Y ellos eran lo que hacían las oraciones más largas, y ellos eran lo que constantemente hacían todas las cosas, pero el punto es que tuvieron orgullo religioso. Se sentían superiores a los demás y empezaron a menospreciar a otros y volverse hipócritas. Los saduceos tenían otro problema. El problema de los fariseos, como nos dice aquí en marcos 6-14, marcos 6-14, marcos 7-14, dice, oyó el rey Herodes, la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio, y dijo, Juan el Bautista ha resucitado los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.

Ah, perdón, estoy hablando aquí de los saduceos, que son los que se han matado en Mateo 22. La otra es la que quería... voy a pasar en un momento, Mateo 22-23, la levadura de los saduceos. Mateo 22, versículo 23, dice, aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección. Los saduceos no creían en una vida más allá del actual.

No creían en ángeles, no creían en una futura resurrección. No, para ellos, la religión era intelectual. Ellos se sabían las escrituras, pero era como un ejercicio intelectual. Y ellos no creían en lo sobrenatural. No aceptaron los milagros de Jesucristo. No aceptaron la resurrección de Jesucristo. Ellos son, hoy día, las personas que son intelectuales, en la fe, pero no lo aplican, no creen en los milagros.

Entonces, para ellos, ver para creer, como no habían visto nadie resucitado, y todo, no lo creían. Era la incredulidad a los sobrenaturales. Y eso nos lleva, tenemos que tener cuidado. Hay personas que usan todos los estudios, pero es solamente para impresionar a otros, la parte intelectual. Pero a la verdad, la fe no lo tiene. Me recuerda un joven aquí en México, cuando empecé a mi ministerio, que quería bautizarse, y yo empecé a prepararlo para bautismo, y cuando llegamos al paso, que es tener fe en el sacrificio de Jesucristo.

Es decir, él había entendido toda la parte intelectual sobre el sábado, fiesta santa, todas las doctrinas. Yo pregunté si tenía fe en el sacrificio de Jesucristo, y me dijo, no. Yo no creo que Jesucristo hizo esto por mí. Yo quedé así, choqueado, aturdido. Pero ¿cómo a estas alturas, y tú no tienes la fe que Cristo murió por tus pecados? Él dijo, no, que yo no creo que Él podría hacer esto. Pero aquí en la escritura, nos dice que lo hizo por ti.

Tú solamente tienes que tener fe, confiar en lo que dice la escritura. No. Yo no creo que Él lo hizo. Y le dije, hasta aquí llegó la visita. Hasta aquí el consejo para prepararte no puedo bautizarte.

¿Por qué? Porque era intelectual. No lo había puesto en su corazón de que Cristo ya había hecho eso por Él. Ya hay personas que tienen problemas con ciertas enseñanzas que tienen que ver con lo espiritual, con un mundo en el futuro. La tercera que había aludido es la levadura de Herodes. Marcos 815. Marcos 815.

Todas estas tipos de levaduras inflan a la persona. No llenan de orgullo, de jactancia. Marcos 815.

Y Él les mandó diciendo, mirá, guardáos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes. ¿Qué significa esto? Bueno, como mencioné, Herodes era el rey desde entonces. Y había un partido que apoyaban a Herodes. Era un partido político religioso. Ellos eran los que no solamente guardaban la religión, sino también ellos apoyaban al rey Herodes, la parte civil o secular del gobierno. Y ellos se sentían muy orgullosos porque Herodes era su rey y ellos estaban de acuerdo con las políticas de Herodes y lo apoyaban.

La levadura de Herodes era el amor al mundo y se mezclaban en la política.

Ya nosotros tenemos que evitar seguir la multitud, dejar la mundanalidad y mezclarnos con el mundo y sus pecados. Hay personas que se meten más en el mundo de la política, siempre están enfrascados en lo que está pasando en su país, en su nación, y que ya apoyan y para ellos es como un fervor religioso. No podemos hacer eso. ¿Sabes lo que somos nosotros? Somos a políticos. ¿A? ¿Se acuerdan? Aucencia. Que no, nosotros no aquí, somos de algún partido político. Somos de partido de Dios y de Cristo y su reino que viene. Ahora, sí, a veces en la comunidad hay algunas tipos de medidas que se toman sobre el agua o cosas así locales, no hay problema con eso. Pero meterse en la política y mezclarse, muchas veces se vuelve una religión en sí mismo. Esa es la levadura de Herodes. Y después tenemos la levadura de Corinto, que ya hablamos, que es permitir que los pecados invadan y que pretendamos que no existen.

La levadura de Corinto era tolerar la inmoralidad. A veces uno se siente que bueno, sí, es que no puede ayudarse, no puede evitarlo, tenemos que hacer la vista gorda y todo. De hecho, tenemos que mostrar misericordia y no estar jugando a la persona cuando no nos incumbe, cuando la persona hay que extender misericordia, pero la persona cuando está cometiendo pecados de esta manera, que ya son imorales, no se puede tolerar, no se puede aceptar. De ninguna forma.

Y ellos estaban tolerando la inmoralidad. Durante el año debemos mantenernos alejados de la inmoralidad de este mundo y estamos siendo sinceros al respecto. Realmente estamos cuidando las cosas en forma correcta, ante Dios. Y eso nos lleva a la última levadura que se encuentra en el libro de Gálatas. Gálatas, capítulo 5, versículo 6. Pablo les dice lo mismo que le dijo a los corintios, pero este caso era distinto. No tenían problemas de la inmoralidad.

Había otro problema que lo estaban hinchando e inflando. ¿Pablo dice que en Cristo, Jesús, ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor? ¿Vosotros corríais bien? Andaban bien en la fe. ¿Quién nos estorbó para no obedecer a la verdad? Esta persuasión no procede a aquel que os llama. Un poco de levadura leuda toda la masa. Dice aquí. Siguiendo, dice yo confío respecto a vosotros en el Señor que no pensaréis de otro modo, más el que os perturba llevará la sentencia quien quiera que sea.

Y yo hermano, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? En tal caso, se ha quitado el tropiezo. Y aquí el punto era que los hermanos en Galatas habían perdido la vista de que es el sacrificio de su Cristo. Lo único que puede perdonar los pecados. Y no la ley ceremonial o ritual que era parte del Antiguo Testamento que no se ha perdido.

Era parte del Antiguo Testamento que nos apuntaba hacia Cristo como nuestro sacrificio. Pero ellos estaban volviendo que era necesario la circuncisión y ponerse bajo la ley ceremonial. Fíjense que cuando Dios entregó su ley en el Antiguo Testamento había una parte de la ley que era específicamente para el perdón de los pecados. Que era la ley ceremonial. La ley que se encuentra en Levítico. Aquí en Levítico vayamos a Levítico 1. A propósito, esto se me aclaró más hace como una semana atrás cuando estaba pensando en el tema.

Pero aquí en Levítico capítulo 1 aquí dice, en el versículo 1, llamó el eterna Moisés y habló con él desde el tabernáculo de reunión diciendo habla los dios de Israel y diles cuando alguno de entre vosotros ofrece ofrenda al eterna de ganado, o vacunado o bejuno haréis vuestra ofrenda. Si su ofrenda fuese locausto, vacuno, macho sin defecto, lo ofrecerá de su voluntad, lo ofrecerá a la puerta del tabernáculo de reunión delante del eterno y pondrá su mano sobre la cabeza de locausto y será aceptado para expiación que significa el perdón, es la forma de reconciliarse suya.

Y después todo este libro de Levítico explica los pecados cuando uno cometía que tenía que ir y ofrecer un animal y se derramaba la sangre. Bueno, eso todo era la parte de la ley que ya con Jesucristo no es necesario estar sacrificando animales, porque Cristo cumplió con esa función. Pero alguien puede decir que hay yo guardo los diez mandamientos y los diez mandamientos perdonan mis pecados? No. Eso nunca fue el propósito.

Los diez mandamientos es la conducta correcta. Pero había una parte de la ley que era para la propiciación que significa el sacrificio por los pecados. Esa es la parte de la ley que se refería a Pablo que había venido a un judío que era un homicidio cristiano. Y le habían dicho que no, ustedes todavía tienen que guardar estas leyes rituales, tienen que ser circuncidados y guardar la ley ceremonial.

Porque es la forma que reciben el perdón. Y Pablo dice, no, sí, ya aprendieron. No es necesario guardar la ley ceremonial. Y así entonces el pecado de los galatas que sabían ellos enorgullecidos, ya es bueno, ahora, qué fácil. Ahora con la ley ceremonial y ritual ya estamos bien con Cristo, ya estamos bien con Dios. Ya hicimos las obras de la ley necesarias para recibir el perdón.

Y Pablo dice, no, porque de esta manera ustedes están anulando el sacrificio de su Cristo. ¿Para qué se necesitaría si este otro sistema estaría funcionando? Entonces la levadura de Galácia, de los galatas, era creyendo que a través de la circuncesión y la ley ritual se podía perdonar los pecados y no por medio solamente del sacrificio de Jesucristo. Así entonces, esta fiesta que estamos por terminar, recordemos que Dios quiere que tengamos esa sinceridad, que, les digo, es el pasaporte para la libertad que uno tiene ante la vida, que uno teme más a Dios que a los hombres, que uno está dispuesto a sufrir injusticias, ofensas y muchas veces beneficios, pero porque uno quiere estar bien ante Dios, ante nada.

Y la verdad es algo que no se oculta, que uno tiene el valor para decir la verdad, aunque duela, aunque sufra al respecto y no ocultar las cosas. Eso, hermanos, es lo que significa guardar la fiesta de los panes sin nevadura con sinceridad y verdad.

Estudió en Ambassador College por cuatro años, titulándose en Teología y Español y comenzó su ministerio en 1976. Es un escritor de Las Buenas Noticias, enseña en Ambassador Bible College y actualmente forma parte del Consejo de Ancianos de la iglesia. Además es Pastor Coordinador de las áreas hispanas y viaja continuamente visitando las congregaciones. Vive actualmente junto a su esposa Caty Seiglie en Anaheim y pastorea la congregación de Orange County, California. Tiene cuatro hijas y ocho nietos.

Nació en La Habana, Cuba, y llegó a Estados Unidos cuando tenía 7 años de edad. Después de vivir siete años en Miami, Florida, su familia se trasladó a Murphy, Carolina del Norte.